“Todos los escenarios siguen abiertos. El camino hacia la paz sigue siendo difícil cuando se trata con un estado agresivo como Irán”. La frase pertenece a un experimentado negociador basado en la península arábiga que prefiere un estricto off the record por su posición en el tablero.
Fue consultado por Infobae por el delicado momento que se vive en Medio Oriente luego de que Teherán decidiera atacar tres buques en el Estrecho de Ormuz, uno de ellos de bandera qatarí, violando de manera flagrante el Memorando de Entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) firmado con los Estados Unidos.
PUBLICIDAD
La descripción del tensiómetro en aquella zona por estos momentos continúa: “Esto no significa necesariamente un regreso completo a la guerra, pero sin duda es un grave retroceso para la vía de la negociación. Si la escalada continúa, podríamos ver un retorno al mismo patrón peligroso observado desde el 28 de febrero”.
Donald Trump anunció desde Ankara, Turquía, que aquel memo quedaba sin efecto. El presidente de los Estados Unidos fue contundente al referirse a la contraparte iraní en el marco de la reunión de la OTAN en aquel país: “No quiero tener nada que ver con ellos, son escoria”; “Están dirigidos por gente enferma, cruel y violenta. Y si tuvieran un arma nuclear, la usarían”.
PUBLICIDAD
Poco después, Trump fue más allá, lanzando una fuerte advertencia al régimen teocrático: “Los vamos a golpear duro esta noche”. Estados Unidos ya atacó objetivos durante las primeras horas de este miércoles 8 de julio: el CENTCOM anunció que bombardeó 80 objetivos militares enemigos. Al mismo tiempo, el Departamento del Tesoro anunció que revocó el permiso de venta de petróleo a Teherán.
En rigor, el cese el fuego entre ambos países ya estaba roto antes de que Trump lo anunciara oficialmente. Esto vuelve a reconfigurar Medio Oriente a los días previos a la firma de ese entendimiento firmado el pasado 17 de junio.
PUBLICIDAD
Las naciones árabes ya sienten el impacto: las bases norteamericanas en Baréin (Salman Port) y Kuwait (Ali Al-Salem) habrían sido alcanzadas por sus misiles, de acuerdo con información oficial de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Qatar, que supo alentar y cobijar a los terroristas de Hamas financiados por Irán y tuvo un papel fundamental durante las conversaciones recientes, fue el primer afectado tras conocerse que un buque suyo -el Al Rekayyat, de gas natural licuado y perteneciente a QatarEnergy– había sido atacado cerca de las costas de Omán. Ingratitud. ¿O venganza?
PUBLICIDAD
Tras la reanudación de las hostilidades, el gobierno de Doha vuelve a intentar colocarse como mediador. Pidió cesar con la escalada y subrayó “la necesidad de evitar que la región sufra las consecuencias de estos ataques injustificados”. Y remarcó “mantener la vía del diálogo y la diplomacia, reducir las tensiones y consolidar los avances logrados en virtud del memorando de entendimiento”.
Desde Emiratos Árabes Unidos, quizás el país que respondió con mayor firmeza a las agresiones injustificadas de Irán, apoyan la desescalada y la vía diplomática para hallar soluciones. En Abu Dabi hacen foco en la necesidad de respetar el derecho internacional, la soberanía de los estados y los principios de buena vecindad. Pero sobre todo, piden la protección de los corredores marítimos y que se garantice la libertad de navegación. Sin embargo, no les temblará el pulso -como hasta ahora- si deben replicar nuevos ataques de Teherán.
PUBLICIDAD
Kuwait, por su parte, condenó los bombardeos contra su territorio y expresó “su más enérgico repudio en los términos más severos” por la “repetición de las agresiones criminales de Irán”, al advertir que “se reserva el derecho de tomar todas las medidas necesarias”.
Hace apenas 16 días, en diálogo con Infobae, el experto en política iraní Raz Zimmt anticipaba lo que finalmente ocurriría. Consultado respecto a qué podría hacer fracasar el entendimiento entre ambos países, el investigador del think tank israelí Institute for National Security Studies (INSS) dijo que “la cuestión del cierre del Estrecho de Ormuz” era fundamental porque “en cualquier momento puede hacer que las cosas vuelvan a escalar de nuevo. Así que creo que este periodo entre la firma del MoU y los 60 días en los que Irán y Estados Unidos tienen previsto celebrar negociaciones es un tiempo muy frágil y muy, muy difícil, que podría llevar a una nueva escalada”.
PUBLICIDAD
El intento de control absoluto del estrecho por parte de Irán fue el factor decisivo para terminar con el memo, como anticipó Zimmt. Los tres ataques a cargueros frente a las costas de Omán dejaron en evidencia la falta de voluntad y la ambición del régimen por asumir el reinado sobre esa vía navegable: quién pasa, quién no, quién paga, quien no. A quién se bombardea, a quién no. Tampoco sonaron amigables los cánticos fomentados por el régimen de “muerte a Estados Unidos” durante los funerales al extinto ayatollah Ali Khamenei, cuyo hijo Mojtaba -nuevo líder espiritual del país- prefirió perderse por temor a tentar su propia suerte.
X: @TotiPI
Leave a Reply