Otra señal sobre la visita de León XIV a la Argentina: a fin de mes llega el nuevo nuncio apostólico

El nuevo nuncio apostólico en Argentina, monseñor Michael Wallace Banach

El enviado diplomático que el papa León XIV eligió para representar a la Santa Sede en la Argentina llegará a Buenos Aires a fin de mes, según confirmaron a Infobae fuentes eclesiásticas. Aunque el Vaticano todavía no oficializó la fecha, el desembarco de monseñor Michael Wallace Banach es interpretado dentro de la Iglesia como uno de los movimientos institucionales más relevantes desde que comenzaron los preparativos reservados para una eventual visita del Pontífice al país.

La fecha que hoy aparece como más probable es el 22 de julio, aunque todavía está sujeta a los ajustes propios de la agenda diplomática de la Santa Sede.

PUBLICIDAD

En ámbitos eclesiásticos explican que la presencia de un nuncio apostólico en funciones resulta indispensable para coordinar una visita papal. El nuncio apostólico articula el trabajo entre la Secretaría de Estado del Vaticano, la Conferencia Episcopal Argentina y las autoridades nacionales, además de intervenir en todos los aspectos vinculados con el protocolo, la organización, la seguridad y el desarrollo de las actividades del Santo Padre.

Por ese motivo, su llegada es interpretada como uno de los movimientos institucionales más relevantes desde que comenzaron los sondeos reservados para organizar una eventual gira de León XIV por Sudamérica. No implica una confirmación oficial del viaje, pero sí representa un paso considerado necesario para avanzar hacia una etapa de coordinación más concreta.

PUBLICIDAD

El encuentro de Javier Milei con el Papa León XIV

Escenarios de itinerario y criterios de organización

Como anticipó Infobae, la Santa Sede mantuvo en las últimas semanas contactos reservados con autoridades de la Iglesia argentina para evaluar distintas alternativas de organización e itinerario de una visita que, según el escenario que hoy manejan distintos ámbitos eclesiásticos, podría concretarse durante la primera semana de noviembre.

Dentro de esas conversaciones comenzó a delinearse una prioridad pastoral que atraviesa toda la planificación: lograr que el Pontífice pueda encontrarse con la mayor cantidad posible de fieles durante una estadía que, en principio, se extendería por alrededor de tres días.

Esa lógica explica también las alternativas que hoy permanecen bajo análisis. El esquema que se estudia contempla una llegada a Buenos Aires, un encuentro institucional con el presidente Javier Milei y las principales autoridades nacionales, una actividad multitudinaria con epicentro en la avenida 9 de Julio, una visita a la Basílica de Luján y una posible escala en Córdoba.

La elección de esos lugares responde a una misma estrategia. La avenida 9 de Julio permitiría una convocatoria masiva en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires. Luján constituye el principal centro de peregrinación católica del país y el santuario donde se venera a la Virgen patrona de la Argentina, mientras que Córdoba aparece como un punto estratégico para reunir a fieles provenientes del centro y del norte argentino sin multiplicar los traslados dentro de una agenda necesariamente breve.

Ninguna de esas actividades integra todavía un programa definitivo. Todas forman parte de un proceso de evaluación que continúa bajo la estricta reserva que caracteriza históricamente a la diplomacia de la Santa Sede.

En paralelo, el dispositivo organizativo también comenzó a mostrar movimientos en los otros países que integrarían el recorrido papal. Esta semana, según reveló Infobae, una misión del Vaticano llegó a Uruguay para iniciar reuniones vinculadas con la preparación de la eventual visita de León XIV y analizar la posibilidad de incorporar una ciudad fronteriza con la Argentina al itinerario. Ese movimiento fue interpretado como otro indicio de que la planificación avanza simultáneamente en los distintos destinos contemplados para la gira.

En ese contexto, la llegada de Michael Wallace Banach adquiere una relevancia particular.

Papa León XIV - Estadio Centenario

El perfil del nuevo nuncio y su experiencia reciente

León XIV no eligió a cualquier diplomático para representar a la Santa Sede en la Argentina. Cuando el 14 de mayo lo designó como nuevo nuncio apostólico en Buenos Aires, optó por un perfil que reúne características poco frecuentes y que distintos referentes eclesiásticos consideran especialmente valiosas frente al escenario que encontrará en el país.

La primera tiene que ver con su propia historia. Banach comparte con León XIV una condición poco habitual dentro de la diplomacia pontificia: ambos nacieron en Estados Unidos. Oriundo de Worcester, en el estado de Massachusetts, el nuevo nuncio desarrolló prácticamente toda su carrera fuera de su país de origen, después de formarse en la Academia Pontificia Eclesiástica, la institución encargada de preparar a los futuros representantes diplomáticos del Vaticano. Esa coincidencia de origen es interpretada como un elemento que facilita una relación de confianza con el Pontífice.

El segundo aspecto está vinculado con su experiencia más reciente. Antes de ser destinado a la Argentina, Banach fue nuncio apostólico en Hungría, donde debió sostener la relación cotidiana entre la Santa Sede y el gobierno del primer ministro Viktor Orbán. Durante esos años administró un vínculo diplomático con uno de los liderazgos políticos más fuertes y personalistas de Europa, una experiencia que dentro de la Iglesia consideran especialmente valiosa frente al contexto político argentino.

Existe, además, un tercer elemento que hoy adquiere un significado especial.

Durante su misión en Hungría, Banach participó en la organización de la visita que el papa Francisco realizó a ese país. Aquella experiencia le permitió intervenir en la coordinación de todos los aspectos que supone un viaje apostólico: la relación con las autoridades civiles, el trabajo conjunto con la Iglesia local, el protocolo, la seguridad, la logística y la planificación de los actos públicos.

Banach no llega a aprender cómo se organiza una visita papal. Llega después de haber participado en la organización de una.

Ordenado sacerdote en 1988, desarrolló una extensa carrera dentro del servicio diplomático de la Santa Sede. Antes de ser designado nuncio en Hungría cumplió funciones en distintas representaciones pontificias, entre ellas Bolivia y Nigeria, además de desempeñarse en organismos internacionales. Esa trayectoria lo convirtió en uno de los diplomáticos de carrera con mayor experiencia dentro de la estructura vaticana.

El papa Francisco visitó Hungría, con Orbán como presidente y Michael Wallace Banach, como nuncio (foto Vatican News)

Señales diplomáticas y regla de confirmación del Vaticano

Durante los últimos meses también se sucedieron otros movimientos que fortalecieron el vínculo entre Buenos Aires y la Santa Sede. En febrero, el canciller Pablo Quirno entregó personalmente a León XIV una carta de invitación firmada por el presidente Javier Milei para visitar la Argentina. Más recientemente, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, desarrolló una agenda institucional en el Vaticano que incluyó encuentros con el Pontífice y con el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin.

La semana pasada, además, dos de los cuatro cardenales argentinos —Vicente Bokalic Iglic, arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, y Ángel Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba— participaron en Roma del consistorio extraordinario convocado por León XIV, un encuentro que coincidió con un momento de intensa actividad alrededor de la eventual gira sudamericana del Papa.

La ministra Sandra Pettovello junto al influyente secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin

Ninguno de esos movimientos constituye, por sí mismo, una confirmación oficial del viaje. La diplomacia vaticana mantiene desde hace siglos una regla inalterable: las visitas papales solo se anuncian cuando el itinerario, el protocolo, la logística y las condiciones de organización quedaron completamente definidos.

La llegada de Michael Wallace Banach a Buenos Aires tampoco implica que la visita de León XIV esté confirmada. Pero sí representa, probablemente, el movimiento más concreto que dio hasta ahora la Santa Sede para comenzar a organizarla desde la Argentina y ya no solamente desde Roma.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *