Rheinmetall y Lockheed Martin acordaron fabricar en Alemania misiles ATACMSEl memorando firmado en la cumbre de la OTAN en Ankara abre paso a una empresa conjunta que convertiría la planta de Baja Sajonia en el único centro de producción europeo de uno de los misiles balísticos más utilizados en el conflicto de Ucrania

Las dos mayores empresas de defensa de Alemania y Estados Unidos firmaron el martes un memorando de entendimiento para avanzar hacia la producción conjunta del misil balístico ATACMS en suelo europeo, un acuerdo que marcaría la primera vez que este sistema se fabrica fuera de territorio estadounidense. El pacto entre Rheinmetall y Lockheed Martin se selló en el Foro Industrial de Defensa paralelo a la cumbre de la OTAN en Ankara, con el respaldo de los gobiernos de Berlín y Washington, y tiene como destino la planta que la empresa alemana opera desde 1899 en Unterluess, en el estado de Baja Sajonia.

El ATACMS —Army Tactical Missile System— es un misil balístico superficie-superficie de combustible sólido con un alcance de hasta 300 kilómetros, lanzable desde el HIMARS y el M270 MLRS, sistemas desplegados por los aliados de la OTAN. Desarrollado en los últimos compases de la Guerra Fría e incorporado al servicio en 1990, acumula uso en combate desde la operación Tormenta del Desierto hasta la guerra de Irak. Su empleo más reciente fue en Ucrania: Washington autorizó en octubre de 2023 el envío de estas armas a Kiev, en un proceso que acabó permitiendo su uso contra objetivos en territorio ruso.

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La decisión de trasladar parte de la producción a Europa responde a una demanda que la línea de Lockheed Martin en Camden, Arkansas, no puede satisfacer sola. Según los comunicados conjuntos, esa planta seguirá operando durante la transición. El plan contempla que la producción de motores de cohete y componentes guiados comience en 2027, una vez concluidas las instalaciones en Unterluess.

La elección del emplazamiento no es fortuita. Unterluess, con unos 4.000 empleados según la empresa, es ya el mayor complejo de munición de Europa tras la inauguración, en agosto de 2025, de una planta de artillería de 155 milímetros en la que Rheinmetall invirtió casi 500 millones de euros. Ese proyecto, construido en 15 meses, alcanzará una capacidad de 350.000 obuses anuales en 2027. Añadir la línea de ATACMS convertiría Unterluess en el único punto fuera de Estados Unidos donde se fabricaría este misil.

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FILE PHOTO: An Army Tactical Missile System (ATACMS) is displayed during the inauguration of a new artillery plant of ammunition maker Rheinmetall, in Unterluess, Germany August 27, 2025
REUTERS/Annegret Hilse/File Photo

El acuerdo se enmarca en una dinámica más amplia de la Alianza Atlántica. La cumbre de Ankara, que reúne los días 7 y 8 de julio a los líderes de los 32 países miembros, está marcada por la presión de Washington para que los aliados eleven su gasto en defensa y por la urgencia de reducir la dependencia de las cadenas de suministro americanas. Entre 2016 y 2026, los aliados europeos y Canadá habrán destinado 1,2 billones de dólares adicionales a defensa. El pacto encaja en esa lógica: producir armamento de precisión en Europa con tecnología americana.

La colaboración entre ambas compañías tiene antecedentes inmediatos. Firmaron un primer memorando en misiles en 2024 y lo ampliaron en abril de 2025 para cubrir un centro de competencia en armas guiadas. En agosto del año pasado negociaban ya la producción de ATACMS y misiles Hellfire en Unterluess, según Defense News. El acuerdo de Ankara es el paso formal siguiente, aunque la transferencia de tecnología requerirá la autorización de Washington, dado el carácter sensible de los componentes implicados.

El memorando no es un contrato definitivo. Las partes no han concretado el volumen anual de producción ni el importe de la inversión, cifras que quedarán fijadas al constituirse la empresa conjunta. Lo que establece es la dirección estratégica: por primera vez en la historia del programa, el ATACMS dejará de fabricarse exclusivamente en suelo americano. La velocidad con que Rheinmetall levantó la planta de artillería de Unterluess —de cero a producción en 15 meses— indica que el calendario de 2027 no es una promesa retórica.

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