La posibilidad de que la Argentina comience a exportar un derivado de la carne aviar a la Unión Europea en el marco del acuerdo Mercosur-UE todavía permanece en etapa de definición. Fuentes de la industria exportadora señalaron a LA NACION que, si bien por el momento no se concretó ningún embarque bajo ese esquema, esperan que dentro de las próximas semanas avancen luego de haber registros de solicitud de licencia para aprovechar este cupo para los productos termoprocesados. Actualmente la Argentina no realiza exportaciones de carne aviar fresca o congelada a la Unión Europea debido a las restricciones sanitarias derivadas del último brote de influenza aviar que ocurrió en la Argentina.
Según explicaron desde el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), por ahora, algunos importadores europeos están tramitando las licencias necesarias para operar dentro del futuro régimen comercial, pero el acuerdo aún no está plenamente operativo. Los productos termoprocesados pueden comercializarse aun en el contexto sanitario por la gripe aviar, ya que el tratamiento térmico elimina el riesgo sanitario reconocido por las autoridades europeas. La Unión Europea aplica un arancel NMF de 1024 euros por tonelada para estos alimentos.
Por otra parte, además, la expectativa del sector está puesta en la reunión que la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG Sante) de la Comisión Europea realizará el próximo jueves en Bruselas. Allí figura en agenda el tratamiento de las condiciones sanitarias y normativas que permitirían reabrir los envíos argentinos hacia ese mercado de los productos frescos y congelados.

Sin embargo, de acuerdo con las fuentes consultadas de la industria, los productos alcanzados en esta primera etapa comercial serían carnes aviares termoprocesadas —como pollo cocido, nuggets, cubos de gallina cocida y otros productos elaborados sin hueso—, que pueden seguir exportándose incluso cuando existe un brote de influenza aviar.
Los exportadores remarcaron que las exportaciones de pollo fresco o congelado continúan sin habilitación hacia el Viejo Continente. Además de las restricciones sanitarias, desde el sector explicaron que Europa demanda principalmente cortes de mayor valor agregado, como supremas, ya que “el elevado arancel que aplica al pollo fresco hace menos competitiva esa mercadería”.
Las fuentes señalaron, además, que dentro del Mercosur, Brasil ya venía realizando exportaciones de productos aviares hacia la Unión Europea, mientras que Uruguay y Paraguay no lo hacían porque no cuentan con establecimientos habilitados para esa industria.
Por otra parte, desde CEPA aclararon que todavía no fue distribuido entre los países del Mercosur el cupo de carne aviar previsto en el acuerdo, por lo que aún “no existe una asignación para la Argentina”. Ese mecanismo continúa en discusión entre los socios del bloque y, según indicaron, se espera avanzar en una reunión prevista para fines de este mes en Brasil. “Estamos casi de acuerdo; falta Paraguay, que todavía está dando vueltas”, resumió una fuente al tanto de las negociaciones.

Durante su discurso en el Día Nacional de la Avicultura, organizado por la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia) y CEPA en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Fernando Brun, sostuvo que el acuerdo Mercosur-Unión Europea ofrece “oportunidades concretas” para el sector avícola y remarcó que la estrategia del Gobierno apunta a transformar la producción en más exportaciones, empleo e inversión.
En el caso de la carne aviar, el Mercosur obtuvo acceso libre de aranceles para un volumen total de 180.000 toneladas, distribuidas en dos contingentes: uno para carne deshuesada, incluidos los preparados, y otro para carne con hueso. Brun indicó que esos cupos se incrementarán gradualmente: pasarán de 10.000 toneladas en 2026 a 30.000 en 2027, 45.000 en 2028, 60.000 en 2029, 75.000 en 2030 y alcanzarán las 90.000 toneladas anuales a partir de 2031.
“El acuerdo también fortalece el acceso efectivo al mercado europeo mediante una cooperación sanitaria y fitosanitaria más robusta. Esto incluye herramientas como el prelisting (aprobación sin inspección previa de establecimientos autorizados para exportar a la UE), el reconocimiento de zonas libres de enfermedades, mayores obligaciones de transparencia y nuevos diálogos técnicos en materia de bienestar animal, biotecnología, inocuidad alimentaria y resistencia antimicrobiana. Además, la creación de un subcomité sanitario y fitosanitario ofrecerá un canal específico para abordar y resolver problemas comerciales de manera más ágil”, destacó.
En la Argentina, las empresas con antecedentes en este tipo de exportaciones de termoprocesadas son Calisa y Granja Tres Arroyos, que desde hace años comercializan productos de esta índole hacia distintos mercados. En el caso de Granja Tres Arroyos, las fuentes precisaron que la empresa exporta desde hace dos décadas gallina cocida en cubos, el producto que podría ingresar a Europa bajo el esquema que ofrece el acuerdo comercial. Sin embargo, remarcaron que todavía no concretó negocios utilizando las preferencias arancelarias del acuerdo, ya que aún no existen embarques realizados bajo ese régimen.
Como se mencionó, la Argentina ya mantiene un flujo de exportaciones de productos aviares termoprocesados al mundo. Según datos del sector, entre enero y mayo de este año los envíos oscilaron entre 330 y 400 toneladas mensuales, con un valor de entre US$1,3 millones y US$1,8 millones por mes. En la industria consideran que la puesta en marcha del esquema comercial con la Unión Europea permitiría ampliar esos volúmenes y acceder a un mercado de mayor valor agregado. “Aún no hay embarques. Los habrá”, sintetizaron en la industria.

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