Un operativo policial desplegado durante la madrugada permitió desarticular una fiesta clandestina en Paraná, detener a un joven armado y secuestrar una pistola con municiones. El procedimiento, iniciado tras una denuncia por amenazas calificadas, derivó además en disturbios que provocaron daños en un móvil municipal.
El episodio ocurrió alrededor de las 5:40 en la zona de Ameghino y una cortada sin nombre —entre Cortada 229 y otra arteria sin denominación—, donde se desarrollaba un evento no autorizado en un local de reconocida trayectoria.
Fuentes policiales informaron que la intervención se originó por la denuncia de una mujer domiciliada en el barrio Mosconi Viejo, quien aseguró haber sido amenazada por un hombre armado mientras participaba de la reunión. Ese testimonio motivó la coordinación de un operativo conjunto entre efectivos de la Comisaría Quinta, otras dependencias de la Jefatura Departamental, el Grupo Especial (GEP), personal del 911 y funcionarios de la Municipalidad.
Al iniciar la desconcentración del evento, los uniformados advirtieron a un joven que intentaba entregarle una bolsa a una mujer. La maniobra despertó sospechas y se procedió a su identificación, momento en el cual los efectivos constataron que portaba un arma de fuego.
Se trataba de una pistola calibre .22 marca Bersa, modelo 64, con un cargador y ocho cartuchos, uno de ellos en recámara. El sospechoso -un joven de 19 años domiciliado en la zona de Balbi e Islas Orcadas del Sur- fue reducido y apartado del resto de los asistentes.
La situación se tensó cuando varias personas presentes intentaron entorpecer el procedimiento y comenzaron a arrojar piedras y otros objetos contundentes contra el personal policial y municipal. Para dispersar a los agresores, los uniformados utilizaron armamento provisto con cartuchería AT.
Como consecuencia de los incidentes, un móvil de la Municipalidad de Paraná sufrió la rotura del parabrisas al recibir el impacto de una piedra. No se registraron policías ni agentes municipales lesionados.
El fiscal interviniente, Cristián Giunta, ordenó la detención del joven por el supuesto delito de amenazas calificadas y su traslado a la Alcaidía de Tribunales, tras el correspondiente examen médico y la verificación de sus antecedentes.
En el procedimiento también se secuestraron efectos personales, un teléfono celular y otros elementos que quedaron a disposición de la justicia, mientras continúa la investigación para determinar las circunstancias del hecho.

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