Ante el temor por los ataques de Rusia al patrimonio cultural de Ucrania, el museo del Holodomor en Kiev retiró sus colecciones históricasDesde la invasión rusa iniciada en 2022, las autoridades ucranianas registraron cerca de 2.000 sitios de patrimonio cultural y 2.500 instituciones culturales dañadas. Algunas piezas voluminosas fueron desmontadas y distribuidas en diferentes regiones para evitar su destrucción

En medio de la escalada de ataques rusos contra sitios culturales en Ucrania, el Museo del Holodomor en Kiev comenzó a reubicar sus colecciones históricas por temor a que sus instalaciones resulten dañadas. En una sala del museo, varios trabajadores retiraron las vitrinas que protegen túnicas, iconos, libros y herramientas agrícolas, reliquias que evocan la hambruna de 1932-1933 bajo el régimen de Joseph Stalin.

Este episodio, que costó la vida a millones de personas, es considerado por numerosos especialistas y por amplios sectores en Ucrania como un genocidio.

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La intensificación de los bombardeos rusos llevó a que instituciones como el Museo del Holodomor ajusten sus protocolos y resguarden sus piezas más valiosas. “Como ha demostrado la experiencia de las últimas semanas, Rusia está atacando deliberadamente lugares relacionados con el patrimonio cultural y las instituciones culturales”, declaró Olga Melnyk, subdirectora general del museo, en conversación con la agencia AFP. Melnyk puntualizó que la mayoría de los objetos trasladados a sitios considerados más seguros corresponden a reliquias familiares de víctimas del Holodomor, muchas de ellas conservadas en secreto durante la era soviética.

Desde la invasión rusa iniciada en 2022, las autoridades ucranianas registraron cerca de 2.000 sitios de patrimonio cultural y 2.500 instituciones culturales dañadas. Entre los recientes episodios, drones rusos impactaron el Monasterio de las Cuevas de Pedro y Pablo, un complejo religioso protegido por la UNESCO y que data del siglo XI, incendiando el tejado de su catedral principal. Otros ataques afectaron al Museo de Arte de Kharkiv, una galería de relevancia en Dnipro y los estudios de cine en la capital.

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La ofensiva también alcanzó el centro histórico de Lviv, en el oeste del país, que fue blanco de un ataque con drones durante el día. Tras el inicio de la invasión, museos, monumentos y obras de arte en Ucrania comenzaron a ser protegidos y, en muchos casos, trasladados a lugares alejados del frente de batalla. Algunas piezas voluminosas fueron desmontadas y distribuidas en diferentes regiones para evitar su destrucción.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, y la primera dama, Olena Zelenska, asisten a una oración conjunta conmemorativa de la hambruna de 1932-1933, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en la catedral de Uspenskyi (Santa Dormición), situada en el recinto del monasterio de la Lavra de Pechersk, en Kiev, Ucrania, el 22 de noviembre de 2025 (Servicio de Prensa Presidencial de Ucrania/REUTERS)

Entre las obras más emblemáticas preservadas se cuenta la estatua de un “Ciervo de Origami”, que representó a Ucrania en la última Bienal de Venecia tras ser recuperada de Pokrovsk, ciudad actualmente bajo ocupación rusa.

“Muchos museos ya no exhiben sus exposiciones permanentes y, en su lugar, presentan exposiciones temporales”, explicó Ivan Verbytsky, viceministro de Cultura, en declaraciones a la AFP. Verbytsky informó que su cartera realiza auditorías de instalaciones para almacenamiento seguro en todo el país.

Rusia rechaza las acusaciones de ataques intencionados contra el patrimonio cultural. En un comunicado, las autoridades rusas atribuyeron el impacto en la catedral de Kiev a un supuesto fallo de un sistema de defensa aérea ucraniano de origen estadounidense. Para Verbytsky, “su propósito es destruir nuestro patrimonio y eliminar las pruebas materiales de los mil años de historia de Ucrania y de nuestra cultura auténtica y singular”.

La subdirectora Melnyk, desde el vestíbulo del Museo del Holodomor, mencionó que la postura oficial de Vladimir Putin, presidente de Rusia, niega de modo terminante que la hambruna haya constituido un genocidio dirigido contra los ucranianos.

Unos niños colocan velas mientras visitan un monumento a las víctimas del Holodomor durante una ceremonia conmemorativa con motivo del 87.º aniversario de la hambruna de 1932-1933, en la que murieron de hambre millones de personas, en Kiev (Ucrania), el 28 de noviembre de 2020.  REUTERS/Valentyn Ogirenko (REUTERS/Valentyn Ogirenko/Archivo)

Dado que el Holodomor es un tema particularmente delicado para Rusia, y que Rusia ha construido gran parte de su discurso en torno a la negación del Holodomor como un acto de genocidio, no podemos descartar la posibilidad de que nuestro museo pueda convertirse en objetivo de un ataque ruso en un futuro próximo”, sostuvo Melnyk.

Junto a ella, una estatua de una niña con trenzas y espigas de trigo, símbolo del sufrimiento durante el Holodomor, permanece en el recinto como recordatorio de ese episodio. Por el momento, la figura no será removida.

(Con información de AFP)

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