Nuevo líder supremo de Irán elegido en secreto; su identidad sigue reservada

Irán se preparaba para revelar el domingo quién sería su nuevo líder supremo, luego de que ataques aéreos de Estados Unidos e Israel destruyeran depósitos de combustible e iniciaran incendios que cubrieron gran parte de Teherán con una densa capa de humo.

El cuerpo clerical encargado de elegir al sucesor del ayatolá Alí Khamenei, asesinado hace poco más de una semana en los ataques que desataron la guerra en Oriente Medio, ha tomado una decisión, aunque aún no ha nombrado al nuevo líder.

“Se ha llevado a cabo la votación para nombrar al líder y este ha sido elegido”, afirmó Ahmad Alamolhoda, miembro de la Asamblea de Expertos, según la agencia de noticias iraní Mehr.

Alamolhoda dijo que la secretaría del órgano daría a conocer el nombre más tarde. Otros miembros de la asamblea confirmaron que se había tomado una decisión, y uno de ellos sugirió que Mojtaba Khamenei, el hijo del difunto líder, ocuparía el cargo.

Mientras tanto, Israel lanzó una dura advertencia de que sus fuerzas no dudarían en atacar al nuevo jefe ni a los miembros de la Asamblea de Expertos reunidos para confirmarlo.

Ese alcance quedó patente con dos nuevas operaciones nocturnas: ataques contra depósitos de combustible en Teherán y sus alrededores, y un golpe contra un hotel en el centro de Beirut que tenía como objetivo a presuntos comandantes iraníes.

A medida que la guerra entraba en su noveno día, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que dispone de suministros suficientes para mantener su campaña aérea con drones y misiles en Oriente Medio durante hasta seis meses.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a negarse a descartar el envío de tropas terrestres estadounidenses a Irán, pero continuó insistiendo en que la guerra estaba prácticamente ganada pese a los persistentes ataques con misiles y drones iraníes.

El portavoz de la Guardia Revolucionaria, Ali Mohammad Naini, afirmó que Irán solo había utilizado hasta el momento misiles de primera y segunda generación, pero que en los próximos días emplearía “misiles avanzados y menos utilizados de largo alcance”.

Arabia Saudita interceptó una oleada de drones que se dirigían a objetivos como el barrio diplomático de su capital, Riad; Kuwait informó de que un ataque había alcanzado los tanques de combustible de su aeropuerto internacional, y Barhein comunicó que una planta desalinizadora había resultado dañada.

Aviones de combate atacaron cinco instalaciones petroleras en incursiones nocturnas en la capital iraní y sus alrededores, causando la muerte de cuatro personas, informó a la televisión estatal el director general de la empresa nacional de distribución de productos petrolíferos.

El gobernador de Teherán dijo a la agencia IRNA que la distribución de combustible se había “interrumpido temporalmente” en la capital mientras se llevaban a cabo las reparaciones.

Al amanecer, una oscura neblina cubría la ciudad y el olor a quemado persistía en el aire.

Teherán amaneció bajo una densa nube de humo

El ejército israelí confirmó que su fuerza aérea había atacado “instalaciones de almacenamiento de combustible en Teherán” para impedir su uso por parte del ejército iraní.

Teherán prometió ir tras los activos estadounidenses en la región, y Arabia Saudita, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait informaron de nuevos ataques el domingo.

Dentro de Irán, los daños en infraestructuras y zonas residenciales se multiplican, la población muestra creciente inquietud y se observa una fuerte presencia de las fuerzas de seguridad.

“No creo que nadie que no haya vivido una guerra pueda entenderlo”, declaró a la AFP un profesor de 26 años bajo condición de anonimato, al describir el miedo que supone vivir bajo los bombardeos.

El Ministerio de Salud de Irán dijo el domingo que al menos 1200 civiles habían muerto y alrededor de 10.000 habían resultado heridos, cifras que la AFP no pudo verificar de forma independiente.

El Ministerio de Salud del Líbano dijo que al menos 294 personas han muerto en los ataques aéreos israelíes durante la última semana, lo que llevó al primer ministro Nawaf Salam a advertir de una inminente “catástrofe humanitaria”.

Mientras tanto, Trump asistió al regreso de los cuerpos de seis militares estadounidenses muertos en un ataque con drones contra una base estadounidense en Kuwait el domingo pasado.

Analistas advierten que aún no existe un camino claro para poner fin a un conflicto que, según funcionarios estadounidenses e israelíes, podría prolongarse un mes o más.

Trump ha sugerido que la economía de Irán podría reconstruirse si un líder “aceptable” para Washington sustituyera al difunto líder supremo, propuesta que Teherán ha rechazado.

China y Rusia se han mantenido en gran medida al margen, pese a sus estrechos vínculos con Teherán.

El máximo diplomático chino, Wang Yi, afirmó el domingo que la guerra en Oriente Medio “nunca debería haber ocurrido” y declaró en una conferencia de prensa en Beijing que “un puño fuerte no significa una razón fuerte. El mundo no puede volver a la ley de la selva”.

(Con información de AFP)

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