El lunes por la noche, una explosión sacudió la tranquilidad de Mónaco cuando un artefacto colocado en el vestíbulo de un edificio residencial estalló y provocó heridas graves a un empresario millonario de origen ucraniano, a su pareja y lesiones menores a un adolescente de 13 años. La policía de la ciudad-estado y de la vecina Francia desplegó un amplio operativo para localizar al sospechoso, registrado por cámaras de seguridad al abandonar el paquete explosivo y escapar hacia la frontera francesa.
La detonación ocurrió alrededor de las 21:00, en un edificio cercano al límite con Francia. El estallido dejó a un hombre y a una mujer en estado crítico, mientras que el adolescente, presuntamente familiar de la pareja, fue trasladado con heridas de menor gravedad. Las víctimas recibieron atención inmediata y fueron derivadas a un hospital en la ciudad francesa de Niza, donde el hombre logró estabilizarse, aunque la condición de la mujer continuó siendo crítica durante las primeras horas de investigación.
PUBLICIDAD
Las autoridades de Mónaco identificaron al principal herido como Vadym Yermolaiev, empresario ucraniano sancionado por Kiev desde fines de 2023 por sus negocios en Crimea, territorio ocupado por Rusia.
Su permanencia en el principado y la obtención de la nacionalidad chipriota no lo alejaron de la polémica: según fuentes cercanas, acumuló numerosos adversarios en su país de origen y mantuvo actividades comerciales bajo jurisdicción rusa tras la invasión a Ucrania.
PUBLICIDAD

La policía, sin embargo, evitó confirmar públicamente la identidad del objetivo y se concentró en la investigación del ataque como un caso de “intento de asesinato”, al descartar por el momento un trasfondo terrorista.
Las primeras reconstrucciones indicaron que el artefacto, descrito como una bomba casera camuflada en una mochila o paquete, contenía pernos y perdigones, lo que incrementó su capacidad lesiva. El sospechoso, cuya imagen circuló rápidamente entre las fuerzas de seguridad, vestía un sombrero negro de pescador y fue visto alejándose del lugar en dirección a Beausoleil, en territorio francés.
PUBLICIDAD
Testigos aportaron información relevante y, según los investigadores, las imágenes de videovigilancia facilitaron la identificación del individuo, aunque hasta el cierre de la jornada la búsqueda continuaba sin resultados.
Entre los testimonios recogidos, un joven vecino relató que tras el estruendo salió a su terraza y observó a dos personas tendidas en el suelo, entre gritos y escenas de pánico. Otros residentes de la zona sufrieron heridas leves por cortes de vidrio y crisis nerviosas, y varios edificios aledaños resultaron afectados por la onda expansiva. Las autoridades evacuaron a los presentes y desplegaron un dispositivo de emergencia que incluyó un helicóptero y un fuerte cordón policial, que mantuvo el área cerrada durante varias horas.
PUBLICIDAD
El ministro de Estado de Mónaco, Christophe Mirmand, destacó que la familia no había mostrado signos de preocupación antes del ataque y que la rutina no sugería que esperaran un atentado.
Además, el príncipe Alberto II condenó públicamente el hecho, al que calificó de crimen atroz y de conmoción para la comunidad monegasca. Junto a la princesa Charlene, visitó a las fuerzas de seguridad y a los servicios de emergencia, en un gesto destinado a respaldar la labor desarrollada tras el ataque.
PUBLICIDAD
Las autoridades del principado señalaron que jamás habían enfrentado un hecho de estas características y reconocieron que la magnitud del operativo reflejaba la gravedad de la situación. La investigación apuntó a determinar si el empresario ucraniano era el único destinatario del ataque o si otros residentes podían estar en riesgo, mientras se recababan pruebas en el edificio y en los alrededores.
(Con información de AFP)
Leave a Reply