El flamante ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, revisará los nombres de todos los futuros magistrados que habían sido seleccionados por su antecesor Mariano Cúneo Libarona para cubrir las 200 vacantes de juzgados y fiscalías de la justicia nacional y federal.
Se trata de su primera demostración de poder tras asumir el cargo y de un indicio sobre la posible incorporación de nuevos postulantes. Los pliegos que propondrá Mahiques —tras el tamiz de la secretaria general Karina Milei y de Lule y Martín Menem— serán remitidos por el Poder Ejecutivo al Senado para pedir el acuerdo.
El gobierno de Javier Milei enfrenta una oportunidad inédita de influir en decenas de nombramientos en el Poder Judicial, por la enorme cantidad de vacantes acumuladas en los últimos años. Fuentes del área de Justicia dijeron al diario La Nación que, en una primera etapa, se enviarán al Senado unos 50 pliegos, correspondientes a los tribunales más necesitados.
También intentarán acelerar las negociaciones con senadores afines y opositores, ya que se trata de cargos considerados “sensibles” o críticos. Entre las prioridades figuran las vacantes en la justicia civil, donde la escasez de jueces y camaristas es tal que resulta imposible rotar magistrados para cubrir ausencias. La justicia civil interviene en conflictos por contratos, daños y perjuicios, sucesiones y otros asuntos.
Mahiques adelantó que, en principio, propondrá completar listas de conjueces con acuerdo del Senado para subrogar hasta tanto se designen a los magistrados titulares. En la lista “crítica” que el Gobierno pretende cubrir con rapidez aparecen, además, lugares en la Cámara Comercial y en la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico: de seis cargos para camaristas, solo dos están ocupados, destacó el portal del diario La Nación.
Los tribunales federales del interior también son una prioridad de la Casa Rosada, ya que en algunos distritos hay apenas la mitad de los jueces necesarios para funcionar. En ese marco se preparan pliegos para la Cámara Federal de Mendoza, para el Chaco y para tribunales federales de Salta, Córdoba, San Martín y Chubut.
Según proyecciones oficiales, las vacantes en el Poder Judicial llegarían a 42% a lo largo del año por renuncias y jubilaciones previstas por la edad de los magistrados; hoy rondan el 37%. Esa cifra es la principal preocupación de la Corte Suprema. Esta vez, los jueces de la Corte le creen al Gobierno cuando afirma que serán cubiertas: Mahiques sostuvo que ocurrirá antes de fin de año.
Quedaron fuera, por ahora, los pliegos vinculados con la justicia laboral: aunque hay jueces ternados, sus nombres no serán enviados al Senado. La nueva ley laboral disolvió el fuero nacional del trabajo, donde permanecerán nueve salas de Cámara (una vacante) y 50 de los 80 juzgados existentes (30 desaparecerán).
Siguen pendientes y conflictivas las vacantes en el expediente conocido como Comodoro Py 2002: hay cuatro juzgados federales, dos lugares en la Cámara Federal y cuatro cargos en la estratégica Cámara Federal de Casación que aún no están cubiertos. Se trata de un paquete sensible del que depende el avance de causas por corrupción contra funcionarios y exfuncionarios, así como la libertad y el enjuiciamiento de los acusados, señaló el portal del diario La Nación.
Desde que Javier Milei asumió la presidencia en 2023, renunciaron 83 magistrados nacionales y federales —entre jueces, fiscales y defensores— y la crisis por la falta de magistrados se agravó con el tiempo. En contraste con ese número de renuncias, en los últimos dos años no se registraron designaciones: cero nombramientos. Las vacantes totales entre jueces, fiscales y defensores nacionales alcanzan un récord del 37%.
La mayoría de los candidatos para cubrir esos cargos ya fueron seleccionados por el Consejo de la Magistratura, que remitió al Poder Ejecutivo un pliego con tres postulantes para cada vacante. Ahora corresponde que el presidente Javier Milei envíe una propuesta al Senado para que, por mayoría, otorgue acuerdo a cada juez. Esos nombres formaban parte de la lista que dejó Mariano Cúneo Libarona a Mahiques, con una columna explicativa al lado de cada designación.
Al tratarse de negociaciones políticas, las designaciones estuvieron paralizadas en estos dos años porque el gobierno carecía de poder suficiente en el Congreso. Fuentes oficiales indicaron que ahora sí enviarán los pliegos al Senado. Según esas fuentes, el 80% de los pliegos ya estaba negociado con el peronismo; ahora serán revisados nuevamente.
La cobertura de las dos vacantes en la Corte Suprema no es, por ahora, una prioridad del Gobierno, ni lo son los cargos de procurador General de la Nación y defensor General de la Nación, que están cubiertos por subrogantes. Por eso no se enviarán candidatos al Senado para esas posiciones en esta etapa: para esas designaciones el Ejecutivo necesita el voto de dos tercios del Senado. Está más cerca que antes, pero aún no cuenta con esos apoyos.

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