
Los informes de las consultoras se redactaron antes de la renuncia de Manuel Adorni y de las puntuales acciones en el Golfo Pérsico. En Estados Unidos, por caso, bajaron el precio del combustible y las Bolsas mostraban ligeros rebotes tras las caídas del viernes. En realidad, cayeron todas las Bolsas del mundo, pero es una constante que a un día de bajas le siga otro de alzas.
El informe de Romano Group, que dirige Alfredo Romano y tiene a Salvador Vitelli como jefe de Research, se enfoca en si la Argentina saldrá al mercado internacional de capitales a financiarse. La consultora opina que si bien el debut de la Argentina en el mercado internacional “ya se dio (primeramente, con el TY30P que era solo para inversores internacionales, luego con el AN29 con colocación Cable aunque Ley Argentina y luego los AO27 y AO28 pensado para el mercado local siendo MEP y Ley Local) la realidad es ya sea por órdenes de magnitudes (monto) o bien cuestiones cualitativas (Ley NY, Cable), ambas relacionadas entre sí, la Argentina no ha salido al mercado como los inversores creen que debería hacerlo. Por el momento se han emitido USD 4.630 millones entre esos 3 instrumentos y que por ejemplo apenas cubren el vencimiento total de julio (vencen USD 4.400 millones), como para ponerlo en perspectiva. El oficialismo en más de una oportunidad manifestó que no se apresurarían a salir al mercado y por el momento el tiempo les ha dado la razón: el riesgo soberano ha comprimido considerablemente y la calificación de S&P dio un fuerte empujón a las cotizaciones comprimiendo el riesgo país a niveles inéditos para esta gestión, y mínimos desde 2018. Sin embargo, en el panorama internacional de tasas el mercado coloca en precios un sendero bastante menos laxo en materia monetaria (ya pricea que en setiembre podría haber suba de tasas con una actividad que impulsada vía IA aún continúa vigorosa y consecuentemente también la inflación, ayudada lógicamente por el impulso de precios energéticos)”.
PUBLICIDAD
Según la consultora, “pensando que 2027 comienza a acercarse, no vemos descabellado alguna colocación internacional por parte de la Argentina, aunque sea para realizar una primera aproximación”. Su previsión es que si bien el programa financiero para 2026 parecería resuelto y el de 2027 realizable “intentar armar un colchón de divisas para 2027 no solo mantendría a los inversores relativamente más calmos, sino que, además, frente a una posible mayor volatilidad cambiaria, el poder de fuego del BCRA sería de otra magnitud”.
Cambió el viento cambiario
Por su parte, EconViews señala que “no quedan dudas de que el viento cambió en el mercado cambiario. El tipo de cambio subió casi 5% en junio y cortó con una estabilidad que había durado más de cinco meses. No es una suba para preocuparse, pero muestra con claridad que el segundo semestre va a ser más desafiante en este frente. Es, además, el primer test real que enfrenta el Gobierno desde que arrancó el programa de acumulación de reservas y desde que la política monetaria adoptó un sesgo expansivo”.
PUBLICIDAD
La consultora que encabeza Miguel Kiguel explica que el dólar subió por el fin de la cosecha gruesa, por “las importaciones, que vienen bastante deprimidas y deberían ganar dinamismo a medida que la economía se recupera y por los salarios que vuelven a crecer, como mostró el dato de abril”. También suma a las causas que hicieron subir al dólar, la baja del petróleo y el fortalecimiento del dólar en el mundo”. Según el informe, “la buena noticia es que el Gobierno supo aprovechar el viento de cola. El Banco Central se llevó todos los dólares que pudo, superando el objetivo inicial de USD 10.000 millones, y el tipo de cambio se mantuvo estable. La situación ahora es distinta. El saldo comprador de reservas bajó a un promedio de USD 72 millones diarios en junio, casi la mitad que en los dos meses anteriores. Es un ritmo que sigue siendo bueno, pero que muestra un mercado cambiario más tomador”.
Un interrogante que plantea EconViews es si el gobierno seguirá comprando reservas y tolerará un tipo de cambio más alto o preferirá no comprar dólares para no presionar más al mercado. “¿Qué pasará con las tasas de interés? ¿Habrá intervención en dollar linked (bonos atados a la devaluación que se utilizan como cobertura) y futuros? Algunas respuestas ya las tenemos. La primera medida del Gobierno fue intensificar la intervención en futuros y títulos dollar linked para contener la presión cambiaria. Es una herramienta que venían usando con moderación, pero que en los últimos días escaló a niveles que no se veían desde la corrida del año pasado. El efecto colateral fue una plaza más seca de pesos y tasas más altas. La caución trepó al 25% después de rondar el 20% desde febrero. Las próximas semanas dirán si esta tendencia se consolida o si la caída en la liquidez y la suba de tasas fue algo puntual. Por lo pronto, el Tesoro liberó algo de pesos en la última licitación de deuda y las tasas deberían reacomodarse. De todos modos, todo indica que el Gobierno está dispuesto a sacrificar tasas bajas por estabilidad cambiaria, como lo viene haciendo a lo largo de estos dos años y medio. El problema es que tasas más altas pueden condicionar la recuperación, justo cuando el calendario empieza a ponerse electoral. El contrapeso es que la baja del petróleo le da aire a la inflación y puede compensar, al menos en parte, la presión que agregue un tipo de cambio más alto. El segundo semestre va a estar marcado por ese trade-off entre estabilidad cambiaria y tasas. Hasta ahora el Gobierno siempre eligió lo primero, y no hay señales de que esta vez vaya a ser distinto”.
PUBLICIDAD
Los precios de las materias primas
En tanto, 1816 recuerda que “desde mediados de mayo el petróleo bajó 28,4% y la soja 8%, el dólar en el mundo subió 3,4% y el real de Brasil se devaluó 6,2%. Con ese viento de frente el dólar en la Argentina pasó de la zona de $1.400 a la zona de $1.480. El Gobierno amortiguó el movimiento con ventas de bonos dollar linked (en futuros se confirmó que en mayo el short BCRA era apenas USD 193 millones) y comprando un poco menos de Dólares en el Mercado Libre de Cambios (las compras de las últimas 10 jornadas han sido las más bajas desde marzo), aunque manteniendo la política de mostrar cada día un saldo positivo. Con el spot subiendo dejaron de crecer los préstamos bancarios en dólares”.
Al respecto, la consultora tiene “cuatro hipótesis complementarias:
- Los inversores confían en la reelección de Milei (el Indice de Confianza del Gobierno se recuperó en junio hasta 41,4%).
- Creen que quien vaya a ser el principal candidato opositor tendrá otro discurso (si hay PASO las candidaturas se definirán en 12 meses, en junio 2027). Piensan que, más allá de la retórica, la próxima administración pagará la deuda independientemente del color político (porque heredará superávit primario y porque, según estimaciones oficiales, las exportaciones de
- Energía y minería serán unos USD 40.000 millones anuales superiores a las que había en la administración anterior.
- Sencillamente falta demasiado tiempo para las elecciones (y hoy el foco está en otro lado). MSCI no reclasificó al país por las restricciones cambiarias remanentes (que reflejan que el Gobierno es prudente con 2027, más allá del discurso sobre el triunfo asegurado.
La consultora F2 que dirige Andrés Reschini señala que “el contexto internacional ha traído un gran alivio con la caída del crudo a la zona de USD 70 que acumula en los últimos 30 días -20,8%. Las preocupaciones se mudaron a la zona de la Reserva Federal donde con el nuevo titular Kevin Warsh su postura fue más dura; el foco estuvo en el target de inflación del 2% y con menos datos sobre su visión a futuro. En este contexto el dólar se fortaleció en junio, pero los datos económicos con el PCE (gastos del consumidor) a la cabeza llegaron para poner paños fríos. Así, aunque se mantiene en el nivel más alto en más de un año, el dólar exhibió dos jornadas consecutivas de retroceso que también debilitaron a la divisa norteamericana contra las principales monedas de la región. En el caso del peso, tuvo un desempeño acorde a esta tendencia en lo que va de junio, pero con un debilitamiento más acentuado. El mercado de cambios en mayo tuvo una mejora basada en un mayor saldo por Bienes”.
PUBLICIDAD

El informe agrega que “el sector energético sigue haciendo alarde de su potencial y el acumulado de 12 meses volvió a romper récord con oferta neta de USD 11.700 millones. Así y todo, el 36% de las divisas ofertadas tienen como concepto Préstamos, títulos de deuda y líneas de crédito, lo que por un lado es positivo porque incluye las emisiones en el exterior y es señal de mayor confianza, pero, por el otro, sería una debilidad en caso de que la incertidumbre política se incremente”.
El informe de F2 advierte que “en cuanto a los préstamos en el sistema bancario en lo que va de junio se nota un volumen algo mejor que el de mayo para dólares mientras que en pesos siguen retrocediendo lo que no es una buena señal para la actividad, sobre todo para el consumo”.
PUBLICIDAD
Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía indicó que “la liquidez del sistema viene en descenso en las últimas ruedas. Se estima que el Banco Central tomó solamente USD 1,2 billones en la rueda repo de A3, que sería el menor nivel desde principios de abril. En esta línea, la caución estuvo más movida, tocando 30% hacia el mediodía y promediando 22,6%, el máximo desde abril. Adicionalmente, se estima que el BCRA intervino el viernes vendiendo letras dollar linked en el secundario, en una rueda con presión para rollear (renovar) el TZV26 que fijaba tipo de cambio, lo que drenará más liquidez cuando liquiden esas ventas. De este modo, el escenario está planteado para otra rueda de volatilidad en la tasa de 1 día”.
Etapa de consolidación
El informe de BBVA que analiza la situación local señala que “se avanza en una nueva etapa de consolidación macroeconómica. El equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación, la recuperación de reservas internacionales y una mayor estabilidad cambiaria contribuyen a fortalecer las bases del crecimiento”.
PUBLICIDAD
La entidad proyecta que el producto bruto interno crecerá 3% en 2026 y repetiría la cifra del 3% en 2027, con una expansión apoyada principalmente en la inversión privada y el sector exportador. El informe señala que la actividad mantendría una trayectoria positiva durante los próximos años, con una mejora gradual del consumo privado a partir de la recuperación de los salarios reales.
En materia fiscal, el informe mantiene una previsión de superávit primario de 1,5% del PIB tanto para 2026 como para 2027. La continuidad de esta trayectoria consolida a la disciplina fiscal como una de las principales anclas del proceso de estabilización y refuerza la consistencia del escenario macroeconómico.
PUBLICIDAD
BBVA Research proyecta que “el proceso de desinflación continuaría de manera gradual en los próximos años. La inflación alcanzaría el 29% hacia fines de 2026 y se moderaría al 20% en 2027, en un contexto de menor volatilidad financiera, mayor estabilidad cambiaria y continuidad del equilibrio fiscal”.
Proyecciones sobre el dólar y caída del bitcoin
En el frente cambiario, proyecta un tipo de cambio nominal de $1.760 por dólar a fines de 2026 y de $2.200 a fines de 2027, compatible con una depreciación gradual y con la continuidad del proceso de desinflación.
PUBLICIDAD
El banco revisó al alza su previsión de resultado comercial a USD 22.600 millones en 2026 y USD 23.000 millones en 2027 basado en el crecimiento de las exportaciones energéticas, el aporte del complejo agroindustrial y el desarrollo de actividades vinculadas a recursos naturales.

La entidad es positiva en cuanto a la suba de la inversión mientras “el consumo privado también mostraría una evolución positiva, aunque más gradual, con avances de 2,7% en 2026 y 2% en 2027, acompañado por la recuperación progresiva de los ingresos reales. Además, el sistema financiero muestra señales de mayor dinamismo con un crecimiento del crédito en pesos de 37% durante 2026, mientras que las colocaciones en dólares aumentarían 46%, impulsadas por el financiamiento comercial al sector exportador”.
En tanto, en el mercado overnite, los tres principales indicadores de las Bolsas de Nueva York operaban anoche con alzas leves para el Dow Jones y el S&P 500, pero con caídas para el Nasdaq de las tecnológicas por la incertidumbre en el sector de Inteligencia Artificial.
Esta será una semana corta en el mercado norteamericano por el feriado del viernes. El indicador más importante, será el índice de empleo que se publicará el jueves.
Po otra parte, tras los incidentes entre Estados Unidos e Irán que limitan el escaso tránsito por el Estrecho de Ormuz, anoche los futuros del petróleo estaban con alzas de casi 1% y con el Brent por encima de USD 73. El oro seguía cayendo y el dólar se fortalecía frente a las principales divisas del mundo, mientras el Bitcoin no detenía su caída y estaba cerca de cotizar por debajo de los 59.000 dólares.

Leave a Reply