Eduardo Santiago Schoenfeld está acusado de ser uno de los vendedores de cocaína en el búnker que construían, derrumbaban y volvían a levantar en uno de los pasillos del barrio Lomas del Mirador II de Paraná. El dueño del emprendimiento narco, según la Fiscalía, es Brian “Puti” Páez, quien cayó detenido a fines de mayo. Desde ese momento, Schoenfeld estuvo prófugo durante un mes, buscado por la Policía por todos lados en la ciudad de Paraná. Finalmente, decidió entregarse este martes, fue formalmente imputado y la Justicia le impuso 30 días de prisión preventiva.
La audiencia se realizó este miércoles por la mañana. Schoenfeld, asistido por el abogado defensor Franco Azziani Cánepa, se abstuvo de declarar en la imputación realizada por el fiscal de la Unidad Especializada de narcomenudeo Santiago Alfieri. Posteriormente, el Juzgado de Garantía resolvió la mencionada medida cautelar que el joven de 26 años ya cumple en la Unidad Penal 1 de Paraná.
Schoenfeld fue visto y registrado en distintas oportunidades en el búnker ubicado sobre calle Cesario de Quirós, entre Celia Torra y Andrés Longo, junto a otros dos subordinados a Páez: Isaías Berlo y Oscar González.
En la audiencia tras la detención de Páez, Alfieri describió el hecho imputado y los pormenores de la investigación que lo describe a este hombre como el coordinador de la actividad que se desarrollaba en aquella construcción, donde González y Schonfeld vendían dosis de droga fraccionadas directamente a los consumidores. Berlo era un recaudador del dinero que luego le pasaba a Páez, además de abastecer de cocaína al búnker, según la dinámica del negocio volcada en el legajo de investigación.
“El 9 de noviembre de 2025 Isaías Berlo (…) llega con una persona que no había sido identificada hasta el momento, con un conjunto de Boca, ingresa, se suspenden las ventas en ese tiempo, luego se retiran, ingresa una persona vestida de negro y blanco, hoy está identificada y estamos en su búsqueda”, dijo el fiscal en referencia a Schonfeld en aquella oportunidad. Y agregó: “Ese mismo día, cuando Berlo sale del punto de venta, van a Hernandarias y Bonell, a la vivienda del señor Páez, inmediatamente después de retirarse, y así se evidencia la vinculación en la triangulación Berlo-González-Schonfeld, que son los vendedores, y Páez como el administrador del lugar”.
El funcionamiento del búnker fue interrumpido por última vez el pasado 11 de marzo, cuando los policías irrumpieron en el lugar y detuvieron a González, con 51 envoltorios de cocaína que pesaron 7,7 gramos, 95,6 gramos de marihuana entre sustancia prensada y en floración, y dinero. Además, el joven había intentado descartar dinero y droga mediante incineración con un soplete.
La investigación por la venta de drogas en este sector del barrio Lomas II comenzó a inicios de 2025. Hubo dos procedimientos en el búnker, una construcción de ladrillo, cemento y puertas de hierro que levantaban a la vista de todos en un espacio público. El año pasado lo derrumbaron a mazazos y lo volvieron a levantar. En marzo de este año, nuevamente lo allanaron y en abril lo derribaron otra vez, en un acto oficial con el ministro de Seguridad Néstor Roncaglia y la vicegobernadora, Alicia Aluani. En la última oportunidad, lo estaban construyendo nuevamente con aberturas fortificadas y sistema de monitoreo por cámaras de seguridad.

Leave a Reply