Netanyahu descartó un plazo de salida del sur del Líbano y anunció “tareas pendientes” contra Hamas e IránIsrael condiciona cualquier retirada al desarme total de Hezbollah, mientras Washington asegura estar cerca de un acuerdo de intención con Beirut

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, descartó este jueves fijar un calendario para la retirada de las tropas israelíes del sur del Líbano y advirtió que Israel tiene aún “tareas pendientes” contra Irán y el grupo terrorista Hamas. Las declaraciones se produjeron durante una ceremonia de graduación de oficiales del Ejército, pocas horas antes de que concluyera la tercera ronda de negociaciones directas entre Israel y el Líbano en Washington, mediadas por Estados Unidos.

Hay más cosas que hacer contra Irán. Hay más cosas que hacer contra Hamas, aunque no tengan mucha capacidad para responder”, afirmó Netanyahu. El ministro de Defensa, Israel Katz, fue en la misma dirección: “Debemos permanecer en la zona de seguridad en el Líbano, en Siria y en Gaza, y no por un tiempo limitado, para defender a nuestros residentes y comunidades frente a elementos yihadistas”. Katz también aseguró que Israel se opone a la retirada de sus fuerzas “a pesar de todas las presiones que existen y las que aún están por venir”.

PUBLICIDAD

El portavoz del Gobierno israelí, David Mencer, precisó que no habrá movimiento de tropas mientras Hezbollah siga siendo una amenaza, no esté desarmado y no sea desmilitarizado. “Ya estuvimos en esta situación en 2024. Hezbollah debía ser desarmado. No lo fue”, afirmó, en alusión al acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2024, que ambas partes incumplieron sucesivamente.

La posición israelí choca con el marco diplomático que Washington intenta consolidar. El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, desde Baréin, declaró que Israel y el Líbano están “muy cerca” de un “compromiso de intención”. “Por primera vez en 30 años, el gobierno soberano del Líbano está hablando directamente con el gobierno de Israel”, señaló Rubio, subrayando que la contraparte en estas negociaciones es la autoridad estatal libanesa, no Hezbollah. Sin embargo, fuentes israelíes y libanesas describieron esta última ronda como la menos productiva hasta la fecha.

PUBLICIDAD

Militantes palestinos hacen guardia durante un intercambio de rehenes en Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza. 13 octubre 2025
REUTERS/Ramadan Abed

La tensión de fondo tiene un origen preciso. El memorándum de entendimiento firmado entre Washington y Teherán incluye el cese “inmediato y permanente” de las operaciones militares “en todos los frentes, incluido el Líbano”, además del compromiso de garantizar la integridad territorial y la soberanía libanesa. Israel, que no es parte del acuerdo, rechaza implícitamente esa lectura al mantener sus fuerzas en suelo libanés. Analistas del Chatham House advirtieron que el cumplimiento israelí de esa cláusula parece improbable, lo que la convierte en un elemento permanentemente desestabilizador del pacto.

El conflicto actual es una reanudación de la guerra que se recrudeció en marzo de 2026, cuando Hezbollah lanzó proyectiles hacia Israel por primera vez desde el alto el fuego de 2024, en respuesta a las operaciones de EEUU e Israel contra Irán. Desde entonces, según datos del Ejército israelí citados por EFE, más de 4.000 personas han muerto en el Líbano por ataques israelíes y Tel Aviv estima haber abatido a 3.350 miembros de Hezbollah. Del lado israelí, dos civiles murieron en el norte por fuego del grupo chií desde el 28 de febrero y 36 soldados perdieron la vida en el marco de la ofensiva.

Las negociaciones directas entre Israel y el Líbano —las primeras desde los frustrados acuerdos de 1993— arrancaron en Washington en abril. Un comunicado conjunto de EEUU y los países del Golfo emitido este jueves respaldó las conversaciones y reclamó el desarme de todos los grupos armados no estatales. La secuencia que Israel impone no ha variado: primero el desarme de Hezbollah, después cualquier retirada. Con más de un millón de desplazados en el Líbano y un acuerdo cuya aplicación en territorio libanés depende de un actor que no lo firmó, la hoja de ruta hacia una solución duradera sigue sin tener fecha.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *