Israel y Líbano continúan las negociaciones en WashingtonWashington medía entre las declaraciones optimistas del Departamento de Estado y las advertencias del embajador israelí, que habló de riesgo de “descarrilamiento” al comenzar la ronda

Israel y Líbano comenzaron este miércoles la segunda jornada de su quinta ronda de conversaciones directas en Washington, en un proceso que el Departamento de Estado describió como en avance hacia “una paz y seguridad integrales”, aunque fuentes cercanas a las negociaciones advirtieron que el primer día concluyó sin progresos tangibles.

Un responsable del Departamento de Estado, que habló bajo condición de anonimato, indicó a la agencia EFE que las conversaciones “siguen avanzando” con el objetivo de “poner fin definitivamente al ciclo de violencia” entre los dos países. La agenda de esta ronda incluye primero cuestiones militares y luego asuntos políticos, según informó la misma fuente. Las delegaciones están encabezadas por los embajadores de ambos países ante Washington: Yechiel Leiter por Israel y Nada Hamadeh Moawad por el Líbano. Dan Holler, consejero del Departamento de Estado, actúa como mediador por parte de Estados Unidos.

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Sin embargo, el cuadro que dibujaban otras fuentes era menos alentador. Según informó el portal Axios, el primer día de conversaciones concluyó sin avances y con la sensación, entre personas informadas sobre las negociaciones, de que hubo más retrocesos que pasos hacia adelante. El propio embajador Leiter anticipó esa dificultad antes incluso de que comenzara la ronda: “Esta es la quinta ronda de conversaciones y debo decir que vamos hacia un choque de trenes… ese tren corre peligro de descarrilar”, declaró al inicio de las sesiones del martes, según recogió The Jerusalem Post.

Imagen de archivo de un soldado israelí apuntando su fusil en su posición cerca de la frontera con el Líbano, en el norte de Israel. 31 mayo 2026
REUTERS/Amir Cohen

El nudo central del desacuerdo sigue siendo la presencia militar israelí en el sur del Líbano. Israel condiciona cualquier retirada a la desarticulación de Hezbollah y exige garantías concretas antes de ceder terreno. El primer ministro Benjamín Netanyahu reiteró el martes que las tropas israelíes permanecerán en la zona de seguridad del sur libanés “todo el tiempo que sea necesario”. El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, fue más categórico al declarar que Israel no retirará sus fuerzas mientras Hezbollah siga existiendo en el Líbano. Por su parte, el presidente libanés Joseph Aoun declaró que su gobierno no aceptará nada que no incluya el fin de la ocupación israelí en el sur del país.

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Para entender el contexto de estas conversaciones es necesario remontarse al 28 de febrero de 2026, cuando estalló el conflicto entre Estados Unidos e Irán y las fuerzas israelíes atacaron y ocuparon el sur del Líbano para combatir a Hezbollah, el grupo terrorista chií aliado de Teherán. Desde entonces se han celebrado cuatro rondas previas de negociaciones en Washington, también sin solución definitiva. En la cuarta, celebrada los días 2 y 3 de junio, ambas partes acordaron establecer zonas piloto de las que Israel retiraría tropas para que el ejército libanés tomara el control, y declarar a Hezbollah enemigo del Líbano, pero esos compromisos no se han traducido aún en medidas concretas sobre el terreno.

El detonante más reciente fue el memorando de entendimiento firmado la semana pasada entre Estados Unidos e Irán, que entró en vigor el 18 de junio e incluye una disposición sobre el cese de hostilidades en el Líbano. Ni Israel ni Hezbollah son signatarios del acuerdo, lo que limita su capacidad de vincular a las partes directamente. El secretario de Estado Marco Rubio, quien supervisó el proceso desde sus inicios y habló con los líderes de ambos países el viernes pasado, señaló este miércoles desde Kuwait que la amenaza que representa Hezbollah será uno de los temas centrales del día. El grupo terrorista chií, por su parte, denunció el martes una supuesta violación del alto el fuego por parte del ejército israelí cerca de Nabatiya, en la que habrían muerto dos civiles, acusación que Israel no confirmó.

Para reforzar el frágil alto el fuego, Washington anunció el lunes la creación de un mecanismo de vigilancia bajo el mando del Comando Central estadounidense (CENTCOM), destinado a proporcionar información inmediata sobre los combates en el sur libanés. El acumulado de víctimas desde el inicio de la ofensiva israelí el 2 de marzo hasta el 22 de junio asciende a 4.175 muertos y más de 12.000 heridos, según el Ministerio de Salud libanés. La quinta ronda está prevista para extenderse un día más, aunque la brecha entre las posiciones de ambas partes sugiere que Washington deberá asumir un papel de mayor presión si quiere evitar que el proceso se estanque antes de alcanzar ningún acuerdo estructural.

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