Tras más de cuatro horas de negociación en la Secretaría de Trabajo de la Nación, las empresas exportadoras y los gremios aceiteros volvieron a retirarse sin un acuerdo salarial. Aunque ambas partes coincidieron en continuar las conversaciones, las diferencias persisten y fueron convocadas nuevamente para una audiencia pasado mañana, cuando además vencerá la conciliación obligatoria que mantiene suspendida cualquier medida de fuerza.
Al término del encuentro, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) señalaron en un comunicado: “No hubo acuerdos salariales, pero se inició el diálogo”. Agregaron: “Volveremos a sentarnos este jueves en la Secretaría de Trabajo. Es clave que la comunidad aceitera solicite a los líderes sindicales que acepten la propuesta salarial de la industria así podamos todos seguir trabajando en normalidad. El camino del paro nacional no sirve para nadie”.
Por su parte, la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (SOEA) difundieron un comunicado con una visión más optimista sobre el resultado del encuentro. Según indicaron, durante la audiencia “se avanzó en un acercamiento que se continuará trabajando” en una nueva reunión convocada para este jueves a las 11 en la sede de la Secretaría de Trabajo.

El conflicto salarial se arrastra desde hace varias semanas y enfrenta a los sindicatos, que reclaman una recomposición salarial del 20%, con las empresas aceiteras y exportadoras, que proponen una actualización mensual automática de los salarios de acuerdo con la inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec.
Las diferencias entre ambas posiciones impidieron hasta ahora alcanzar un entendimiento. Los gremios consideran insuficiente la propuesta empresaria y sostienen que los trabajadores deben recuperar poder adquisitivo, mientras que las compañías defienden un esquema de actualización mensual que, según afirman, garantiza que los salarios acompañen la evolución de los precios.
La tensión fue creciendo en las últimas semanas y derivó en la intervención de la Secretaría de Trabajo, que dictó la conciliación obligatoria para evitar una medida de fuerza. Posteriormente, la disposición fue prorrogada ante la falta de acuerdo entre las partes. Según pudo saber este medio, la conciliación vigente vence este jueves 25 de junio a las 15, apenas unas horas después de la audiencia prevista para las 11.
La negociación se desarrolla en un momento sensible para la actividad agroindustrial. Coincide con plena cosecha gruesa y con uno de los períodos de mayor ingreso de soja y maíz a las terminales portuarias y plantas procesadoras del Gran Rosario, el principal polo agroexportador de la Argentina.
Por esa razón, una eventual medida de fuerza genera preocupación en el sector, ya que podría afectar la industrialización de granos, la actividad de los puertos y el ritmo de los embarques al exterior. En la audiencia anterior los gremios habían advertido que, si no había avances en la negociación, quedaba abierta la posibilidad de recurrir al derecho de huelga una vez finalizada la conciliación obligatoria. Aunque tras la reunión de este martes las organizaciones sindicales destacaron que hubo un acercamiento entre las partes, el conflicto sigue sin resolverse y la expectativa está puesta en lo que ocurra el jueves.

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