Luego de semanas de tensión y negociaciones internacionales, comenzó la evacuación de 11.000 marinos bloqueados en el estrecho de Ormuz con la activación de un operativo coordinado por la Organización Marítima Internacional (OMI), Irán, Omán, Estados Unidos y los países costeros del golfo Pérsico.
Las tripulaciones, que permanecieron atrapadas a bordo de cientos de buques debido al conflicto en Oriente Medio, recibieron finalmente la autorización para cruzar el estrecho tras la obtención de garantías de seguridad y la apertura de rutas alternativas.
PUBLICIDAD
Las autoridades marítimas internacionales organizaron la salida escalonada de los barcos luego de la firma de un alto el fuego entre Irán y Estados Unidos. También establecieron rutas alternativas para evitar las zonas peligrosas, ya que el canal principal quedó inutilizado por la presencia de minas.
Los capitanes y propietarios de las embarcaciones iniciaron el cruce tras recibir la autorización, bajo un estricto sistema de monitoreo y con el apoyo de los estados costeros, que supervisaron el convoy y controlaron los riesgos a lo largo de la travesía.
PUBLICIDAD
La crisis, que mantuvo bloqueados a los marinos durante semanas, se originó en el contexto de una guerra que dejó miles de muertos en Irán y Líbano y provocó la interrupción del flujo de hidrocarburos a través del estrecho. El acuerdo de alto el fuego permitió que las partes involucradas instalaran mesas de diálogo en Suiza, con la mediación de Pakistán y Qatar, para definir los términos de la reapertura y discutir asuntos pendientes, como el programa nuclear iraní y las sanciones internacionales.

Las negociaciones técnicas concluyeron con la creación de grupos de trabajo dedicados al monitoreo nuclear y la administración conjunta del paso marítimo. El régimen de Irán, a través de sus voceros, rechazó la inspección internacional de sus instalaciones nucleares dañadas, mientras que la administración estadounidense aseguró que el acuerdo contempló concesiones sustanciales en materia de supervisión.
PUBLICIDAD
Washington, además, suspendió temporalmente las restricciones a la exportación de petróleo iraní y autorizó el desbloqueo de fondos para la compra de bienes específicos.
La administración de Ormuz, tras la crisis, pasó a depender de un sistema conjunto entre Irán y Omán, que evaluaron la posibilidad de imponer tasas de tránsito a los barcos comerciales. Estados Unidos y otros países expresaron su rechazo a esa medida y defendieron la libre navegación por rutas internacionales.
PUBLICIDAD
El operativo de evacuación, bajo la supervisión permanente de la OMI, establece un flujo diario de reportes sobre el avance de la operación y la cantidad de buques que lograron abandonar la región.
La salida de los marinos desde el golfo Pérsico, organizada en convoyes y con horarios programados, permitió que el tráfico petrolero recuperara niveles previos al conflicto y estabilizara los precios internacionales.
PUBLICIDAD
(Con información de AFP, Bloomberg y Reuters)
Leave a Reply