Trump advirtió que este sábado el régimen iraní “recibirá un duro golpe” y eleva la tensión internacional

“Irán será golpeado muy fuertemente hoy”, advirtió este sábado el presidente Donald Trump, y amenazó además con ampliar los blancos contra el régimen iraní tras varios días de combates en la región.

El presidente estadounidense aseguró que Estados Unidos lanzará un ataque contundente contra Irán y que podría ampliar los objetivos por el “mal comportamiento” iraní. La declaración se inscribe en una guerra regional iniciada el 28 de febrero, en la que Irán respondió con misiles y drones tanto contra Israel como contra intereses estadounidenses.

En un mensaje publicado en su red Truth Social, afirmó que zonas y grupos hasta ahora excluidos podrían convertirse en blancos. El presidente subrayó que Irán “se ha disculpado y se ha rendido ante sus vecinos de Oriente Medio”, y vinculó esas promesas a la presión militar ejercida junto a Israel.

Trump añadió que “Irán ya no es el ‘matón de Oriente Medio’, sino el ‘perdedor de Oriente Medio’, y lo será durante décadas, hasta que se rinda o colapse por completo”. Estas palabras reflejan un aumento de la retórica y de la respuesta militar estadounidense.

Horas antes, el presidente iraní Masud Pezeshkian había rechazado rotundamente toda posibilidad de rendición frente a Estados Unidos o Israel. En un discurso televisado declaró: “Los enemigos se llevarán a la tumba su deseo de que el pueblo iraní se rinda”.

Pezeshkian también aprovechó para pedir disculpas a los Estados del Golfo por las represalias de Irán y aseguró que Teherán no atacará a sus vecinos, salvo que los ataques provengan de sus territorios. A pesar de ese mensaje, Irán siguió desplegando operaciones militares en la región.

Según la agencia semioficial ISNA, un portavoz militar iraní advirtió: “Si los grupos separatistas de la región realizan cualquier movimiento contra la integridad territorial de Irán serán aplastados”. Al mismo tiempo, la Guardia Revolucionaria confirmó bombardeos contra posiciones de grupos armados en el Kurdistán iraquí y ataques contra la base militar estadounidense en Al Dhafra, Emiratos Árabes Unidos.

En el Golfo, ciudades como Dubái, Manama y Riad activaron sus sistemas de defensa aérea, mientras las autoridades saudíes informaban de la interceptación de misiles dirigidos contra una base con personal militar estadounidense. El aeropuerto internacional de Dubái suspendió provisionalmente sus operaciones y las reanudó parcialmente tras el cese de la amenaza, según las autoridades aeroportuarias.

Por otra parte, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el ataque con drones a un petrolero en el estrecho de Ormuz, paso estratégico para el suministro energético global.

El conflicto afectó de inmediato el tráfico aéreo y marítimo de la región. El cierre temporal del aeropuerto de Dubái y las amenazas a infraestructuras estratégicas repercutieron en la conectividad y en la economía de las potencias petroleras del Golfo.

El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos informó el sábado que sus sistemas de defensa aérea detectaron 16 misiles balísticos —15 de ellos interceptados y uno que cayó al mar—. Además, se registró el paso de 121 drones, logrando interceptar 119 de ellos, según el balance oficial divulgado en redes sociales.

En paralelo, el Ministerio de Defensa de Qatar anunció la intercepción de un misil, sin mayores detalles. Debido a la escalada regional, persiste el cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo y del gas licuado consumidos en el mundo.

El precio internacional del crudo registró un aumento del 30% en una semana, dejando al Brent y al WTI por encima de los USD 90 por barril, según cifras de AFP.

Irán lanzó un drone contra el aeropuerto internacional de Dubái

El mando militar estadounidense en Oriente Medio afirma que, desde el inicio de la operación “Furia épica”, se han atacado cerca de 3.000 objetivos iraníes.

Durante los episodios de violencia y cierres de aeropuertos impera el miedo entre la población civil. Relatos recogidos por AFP en las calles de Teherán muestran la incertidumbre y la ansiedad ante cada nueva explosión. Así, el conflicto trasciende el ámbito militar y provoca una profunda sensación de vulnerabilidad en la sociedad iraní, atrapada entre la amenaza constante y la imposibilidad de prever el próximo ataque.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *