De bebés a adolescentes: cuánto cuesta criar un hijo en CABA y qué edad impacta más en el bolsillo

Primer plano de la mano de un adulto y las manos de un bebé tocándose sobre una superficie suave

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), una familia necesitó entre $932.572,96 y $1.483.777,33 para criar un hijo en mayo de 2026, según la edad y el sexo, de acuerdo con el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Idecba).

La medición suma bienes y servicios con la valorización del cuidado, y el valor más alto correspondió a los dos años, mientras que el más bajo apareció entre los seis y siete años para mantener a un menor en hogares propietarios de la vivienda.

PUBLICIDAD

El cuadro oficial desagrega los montos por edad puntual y por sexo para niños, niñas y adolescentes de cero a 17 años. En la primera infancia aparecen los valores más altos: de cero a cinco meses, la canasta fue de $1.366.033,82, y al año llegó a $1.463.423,30 para varones y $1.450.762,67 para mujeres.

El pico del relevamiento se dio a los dos años, con $1.483.777,33 para varones y $1.473.073,37 para mujeres. Desde los tres años, el monto baja a $1.143.471,21 y $1.135.443,24, y luego sube hasta $1.208.302,26 y $1.194.922,31 a los cinco años.

PUBLICIDAD

infografia

En la niñez media, el piso del cuadro aparece entre los seis y siete años, con $932.572,96 para ambos sexos. Entre los ocho y nueve años, la cifra sube a $962.008,84, y a los 10 años llega a $999.472,68 para varones y $983.416,75 para mujeres.

Desde los 12 años, la canasta vuelve a superar el millón de pesos. A los 16 y 17 años alcanza $1.200.061,81 para varones y $1.119.570,12 para mujeres.

Qué incluye la canasta de crianza

La canasta combina dos componentes: la canasta de bienes y servicios y el valor del cuidado. A su vez, la parte de bienes y servicios reúne la canasta alimentaria y la canasta no alimentaria.

La canasta alimentaria contempla alimentos y bebidas en cantidades que cubren requerimientos calóricos y maximizan la cobertura de nutrientes, vitaminas y minerales al menor costo posible. El informe indica que esos consumos reflejan hábitos de la población porteña y siguen las Guías Alimentarias para la Población Argentina de 2016.

La canasta no alimentaria incluye electricidad, gas y agua, servicios de la vivienda, expensas, equipamiento y mantenimiento del hogar, salud, educación, transporte, comunicaciones, recreación y cultura, vestimenta, y bienes y servicios varios. Los alimentos, bebidas y el resto de los rubros se valorizan con el Índice de Precios al Consumidor de Buenos Aires (IPCBA).

Cuatro personas, dos adultos sentados en un sofá y dos niños en el suelo, conversan en una sala de estar iluminada por la luz natural de una ventana.

El documento aclara que las canastas están calculadas para hogares propietarios de la vivienda. También precisa que el valor del cuidado expresado en pesos no implica, en todos los casos, un gasto directo en el mercado.

Cómo se valora el cuidado según la edad

La cantidad de horas de cuidado cambia con la edad y explica buena parte de las diferencias entre tramos. La tabla oficial fija 12 horas diarias y 360 mensuales para chicos de cero a dos años, ocho diarias y 240 mensuales para los de tres a cinco, cuatro diarias y 120 mensuales para los de seis a 12, y tres diarias y 90 mensuales para los de 13 a 17.

El informe señala que esos tiempos surgen de la Encuesta de Uso del Tiempo de la Ciudad de Buenos Aires de 2023. Para medirlos, se tomó el tiempo diferencial de cuidado entre hogares nucleares completos con y sin niños, niñas y adolescentes que no reciben apoyo de otros hogares, de la comunidad, del Estado ni del mercado.

La valorización del cuidado usa el criterio de costo de reemplazo. Ese método estima cuánto costaría contratar en el mercado a una persona para hacer esas mismas tareas, con salarios homologados de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares publicados por ARCA.

Para personas de cero a 12 años, el cálculo usa la categoría 4 del convenio, correspondiente a asistencia y cuidado de personas. Para adolescentes de 13 a 17 años, aplica la categoría 5, destinada a tareas generales.

El relevamiento toma en todos los casos el valor del personal con retiro y asigna el mismo precio a todas las horas del día y del año. Además, no incluye antigüedad, aguinaldo, viáticos, asignaciones familiares ni otros adicionales legales, y que ajusta al alza ese salario por la diferencia de poder adquisitivo en la ciudad.

La medición busca mostrar con más precisión cuánto demanda sostener a un niño, niña o adolescente en el hogar. Al sumar consumo y tiempo de cuidado, la referencia ofrece una medida más ajustada de esas necesidades que la que surge solo del costo de vida general.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *