Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Bürgenstock, Suiza, han registrado “grandes avances” durante las primeras horas de diálogo, según afirmó el vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien encabeza la delegación norteamericana. El encuentro, iniciado este domingo, busca poner fin a la guerra en Oriente Medio y concluir un memorando de acuerdo alcanzado días atrás por ambas partes.
Durante una comparecencia ante la prensa junto al primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el primer ministro de Qatar, Mohamed bin Abdulrahmán, ambos mediadores en el proceso, Vance calificó la reunión como “histórica” y expresó confianza en el desarrollo de las conversaciones. “Ya hemos logrado grandes avances en las últimas horas y espero que consigamos progresos adicionales en el tiempo previsto para las conversaciones”, afirmó.
PUBLICIDAD
El vicepresidente estadounidense subrayó que el mandato del presidente Donald Trump es “pasar página y transformar la relación con el pueblo iraní”. En este sentido, JD Vance planteó dos grandes objetivos en la mesa de negociación: la renuncia de Irán a su “rol como desestabilizador regional” y el abandono definitivo de cualquier ambición nuclear. “Si sus dirigentes están dispuestos a renunciar a su rol de factor de inestabilidad regional, si están dispuestos a abandonar de forma duradera cualquier ambición de dotarse del arma nuclear, Estados Unidos está dispuesto a transformar fundamentalmente su relación” con Irán, declaró.
Las conversaciones cuentan con la mediación de Qatar y Pakistán y se desarrollan en un resort a orillas del lago Lucerna, en los Alpes suizos. El evento, denominado “Cumbre del Lago de Lucerna”, congrega a delegados de alto nivel y se produce tras la firma de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán que establece un plazo de 60 días, renovable, para lograr un acuerdo final.
PUBLICIDAD
En el plano diplomático, Vance se mostró dispuesto a “tender la mano al pueblo iraní”, aunque advirtió que Estados Unidos no descarta volver a “viejos métodos” si no se logran avances concretos. La expectativa de la Casa Blanca es transformar el vínculo bilateral, siempre que el régimen de Irán acepte las condiciones esenciales planteadas en Suiza. El vicepresidente preguntó a los líderes iraníes “si están dispuestos a dejar de ser impulsores de la inestabilidad regional y si están dispuestos a renunciar a sus ambiciones de armas nucleares a largo plazo”.
Por parte de Irán, los principales negociadores, el presidente del Parlamento, Mohamed Baqer Qalifab, y el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, evitaron comparecer ante las cámaras y optaron por permanecer en la sala de negociaciones sin ofrecer declaraciones públicas.
PUBLICIDAD
Uno de los puntos más delicados de la negociación es la crisis en Líbano, marcada por la ofensiva israelí en el sur del país y los combates con el grupo terrorista Hezbollah. JD Vance reconoció que la situación es “bastante más tranquila” que en meses anteriores, aunque admitió que “queda tela que cortar”.
El vicepresidente estadounidense explicó que el proceso es complejo y está sujeto a constantes cambios. “Si comparamos la situación de hace tres meses con la de hace tres semanas, se ha avanzado mucho. Si comparamos la situación de hace tres semanas con la de hace tres días, se ha avanzado aún más”, apuntó, antes de reiterar que el presidente Trump mantiene el compromiso de alcanzar un alto el fuego regional. “Todos trabajamos por la paz regional aunque existan, por supuesto, desacuerdos sobre cómo alcanzarla”, añadió.
PUBLICIDAD
El acuerdo marco firmado entre Teherán y Washington el miércoles pasado contempla un periodo de 60 días para alcanzar un pacto definitivo. Sin embargo, desde su rúbrica, se han presentado obstáculos, principalmente por la exigencia de Irán de incluir en las negociaciones un alto el fuego inmediato en Líbano entre Israel y Hezbolá. En respuesta a la continuidad de los bombardeos israelíes, Teherán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, punto clave para el comercio global de hidrocarburos.
El sábado, al menos 30 personas murieron en el este y sur del territorio libanés como consecuencia de los ataques. La calma solo se restableció al final del día, tras la orden del ejército israelí de cesar los enfrentamientos con Hezbolá, según información de Europa Press.
PUBLICIDAD
La cumbre diplomática, que reúne a delegaciones de Estados Unidos, Irán, Pakistán y Catar, busca consolidar un marco de entendimiento que permita avanzar en la desescalada de los conflictos regionales y en la solución de las diferencias sobre el programa nuclear iraní. Las delegaciones llegaron al hotel Bürgenstock en la mañana del domingo, dando inicio a una ronda de conversaciones que continuará en los próximos días.
Leave a Reply