Un equipo internacional de científicos anunció el hallazgo en Papúa Occidental de dos especies de mamíferos que se creían extinguidas desde hace aproximadamente 6.000 años, según informó la BBC. Este avance, calificado de excepcional por la comunidad científica, aporta información clave sobre la historia y la diversidad de los ecosistemas de la región.
Investigadores identificaron en las selvas de Papúa Occidental, Indonesia, a un pequeño marsupial y a un planeador anillado vivos, cuando se pensaba que ambas especies habían desaparecido al final de la Edad de Hielo. El hallazgo es relevante porque confirma que la biodiversidad de la zona supera lo que sugerían los registros fósiles y constituye un caso extraordinario de especies redescubiertas tras milenios sin evidencia de su presencia.
El primer animal identificado es el marsupial pigmeo, un mamífero rayado de unos 200 gramos. Su morfología se caracteriza por un cuarto dedo en cada mano, que mide el doble que los demás y le permite extraer larvas de insectos de la madera, su principal fuente de alimento, según precisó la BBC.
La otra especie hallada es el planeador anillado, de hábitos nocturnos. Su cola prensil le permite sujetarse y moverse entre las ramas altas de los grandes árboles, como hacen sus parientes australianos. Este planeador habita en cavidades arbóreas de los bosques de Papúa Occidental.
Ambas especies habían desaparecido del registro fósil tras la última glaciación, por lo que su hallazgo sorprendió a la comunidad científica.
El profesor Tim Flannery, conocido por su trabajo sobre cambio climático, consideró “excepcional” hallar una especie olvidada y “remarcable” descubrir dos en el mismo entorno, informó la BBC.
El avance fue posible gracias a la combinación de investigación científica y la colaboración clave de los clanes indígenas Tambrauw y Maybrat, destacó la BBC. El equipo, liderado por Flannery y el profesor Kris Helgen, y junto a científicos de la Universidad de Papúa, recopiló datos consultando a ancianos de la región, muchos de los cuales tuvieron su primer contacto con el mundo exterior después de la década de 1960.
El éxito se apoyó en la integración de múltiples fuentes: análisis de fósiles, fotografías poco comunes y ejemplares antiguos, además del conocimiento ancestral y las normas culturales que protegen la fauna local. Rika Korain, coautora del estudio y representante del clan Maybrat, subrayó que la identificación de las especies no hubiera sido posible sin la comunidad indígena.
Según Flannery, los habitantes del área consideran al planeador anillado un animal sagrado: por respeto evitan mencionar su nombre y nunca lo cazan, un dato que el investigador enfatizó a la BBC.
El hábitat del planeador anillado, al igual que el de otras especies endémicas de Papúa Occidental, afronta amenazas crecientes por la tala comercial, advirtieron los autores del estudio a la BBC. Frente a la presión sobre los recursos forestales, se han promovido iniciativas para garantizar los derechos de propiedad de las comunidades indígenas y evitar que la explotación maderera avance sin su consentimiento, según fuentes consultadas.
La urgencia de establecer una protección legal para estos ecosistemas radica en que la pérdida de bosques comprometería la supervivencia de especies únicas. La colaboración entre científicos y autoridades nativas surge como un modelo relevante de conservación en la región.
Flannery insistió en que preservar estos mamíferos emblemáticos exige mantener intacto su entorno original, porque en él perdura una diversidad biológica aún poco conocida por la ciencia moderna.
El descubrimiento de estas especies en los remotos bosques de Papúa Occidental refuerza la necesidad de fortalecer la gestión sostenible de los recursos, ante el riesgo persistente de que actividades como la tala comprometan de forma irreversible esa valiosa riqueza natural.

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