El ejército israelí bombardeó el domingo un centro de mando de Hezbollah en el barrio de Dahieh, en el sur de Beirut, en respuesta a lanzamientos del grupo terrorista chiita contra territorio israelí, en una nueva escalada que pone a prueba la tregua vigente en teoría desde mediados de abril.
El primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, confirmaron los ataques en un comunicado conjunto. “Israel no tolerará ningún ataque contra su territorio”, advirtieron.
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El ejército israelí (FDI) informó que la instalación destruida era utilizada por Hezbollah para planificar atentados contra civiles israelíes y soldados desplegados en el sur del Líbano, y que previo al bombardeo se tomaron medidas para reducir el riesgo para la población civil, entre ellas el uso de munición de precisión y vigilancia aérea.
La agencia oficial libanesa NNA reportó un ataque en Ghobeiry, uno de los suburbios del sur de la capital, mientras un corresponsal de la AFP escuchó explosiones en la zona.
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Tres drones y una tregua en papel
Hezbollah lanzó tres proyectiles contra comunidades del norte de Israel que cayeron cerca de Shomera y Shlomi
El detonante inmediato fue el lanzamiento de tres proyectiles por parte de Hezbollah hacia comunidades del norte de Israel, que cayeron en las cercanías de Shomera y Shlomi sin causar víctimas, según informó el FDI. El ejército israelí calificó el incidente de “flagrante violación del alto el fuego” y señaló que se suma a otros dos proyectiles que cruzaron hacia territorio israelí durante el fin de semana.
Desde mediados de abril rige en teoría una tregua entre Israel y Hezbollah, pero las hostilidades no se han interrumpido. A lo largo del conflicto, Israel ha atacado centenares de objetivos del grupo en el Líbano, ocupa una parte del sur del país y arrasó varias localidades de esa zona.
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Un frente atado al conflicto con Irán
Israel y Hezbollah están en guerra desde el 2 de marzo, cuando el movimiento chiita comenzó a lanzar proyectiles contra el Estado israelí en solidaridad con su patrocinador Irán, atacado dos días antes por EEUU e Israel. El conflicto en el frente libanés quedó así directamente vinculado a la guerra entre Washington y Teherán.
Esa conexión complica también las negociaciones en curso. Irán exige que el acuerdo que está negociando con EEUU para poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero incluya una resolución para el Líbano, una condición que suma tensión a unas tratativas que este domingo permanecían sin fecha definida de cierre.
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Netanyahu ha chocado públicamente con el presidente Donald Trump por las exigencias de Washington de que Israel modere su accionar en el Líbano para no entorpecer las negociaciones con Teherán. El premier israelí, sin embargo, reafirmó este domingo que las operaciones militares continuarán mientras Hezbollah siga atacando.

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