La oposición en Córdoba busca ordenar la estrategia electoral y suma gestos de unidad: el impacto del caso Agostina

Bornoroni, Juez, de loredo

El femicidio de Agostina Vega expuso la gestión de Martín Llaryora en Córdoba ante la audiencia de los medios nacionales – la peor pesadilla de todo gobernador – y reavivó a la oposición, que se ilusiona con terminar con casi 30 años de peronismo. Algunos hablan de un “quiebre” entre los cordobeses, que suben el rating de los canales que cuestionan a los funcionarios locales, judiciales y hasta empleados municipales. “Hay cientos como Claudio Barrelier en el Gobierno”, dijo Luis Juez a Infobae en referencia al detenido por el crimen de la adolescente, a quien, además, se le achacan vínculos con las barras bravas y el negocio de la noche.

Entre los dirigentes opositores circula una encuesta alarmante para Llaryora: muestra un 75% de rechazo a la gestión y un 80% que exige un cambio. Los números les llegaron antes del caso Agostina, por lo que creen que esos sondeos empeoraron para Llaryora. Quién va a liderar ese cambio en la oposición es la principal incógnita, pero también qué certeza hay de que esos datos finalmente se traduzcan en un fin de ciclo. No sería la primera vez que la oposición se acerca a una victoria que finalmente fracasa ante el aparato oficialista y la división de fuerzas.

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También aparece la sospecha de un acuerdo entre Llaryora y la Casa Rosada para garantizarle la reelección al gobernador a cambio de apoyo en la elección presidencial. Los votos para la eliminación de las PASO también están en juego. Dirigentes cercanos a Karina Milei les llevaron tranquilidad a los opositores cordobeses: les dijeron que una derrota de La Libertad Avanza en la provincia que más mide Javier Milei sería perjudicial para revalidar su liderazgo en octubre. Algunos siguen incrédulos.

De Loredo Luis Juez cordoba

Lo que sí está claro es que el candidato de La Libertad Avanza en Córdoba será Gabriel Bornoroni. “Ellos quieren engordar lo propio”, dijo a este medio uno de los dirigentes que busca convertirse en el candidato de la oposición unida en Córdoba. El presidente del bloque oficialista en la Cámara de Diputados evitó expresarse en los medios locales sobre el caso Agostina y las críticas que recibió la gestión de Llaryora. Dicen que para ese tipo de movimientos necesita la luz verde de la Casa Rosada, lo que explica su escasa participación en el debate público sobre los temas que se debaten en la provincia.

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La figura de Bornoroni incomoda tanto a Rodrigo de Loredo como a Juez. Ambos tienen la ambición de ser candidatos a gobernador. El senador ya perdió en tres oportunidades, pero dice que tiene el mismo desafío que Lionel Messi en el Mundial: pelear por la cuarta. El radical, por su parte, cree que ya cedió ese lugar en la elección de 2023 y está convencido de que el próximo año será su turno. Esas aspiraciones chocan con el fuerte apoyo que tienen los libertarios en Córdoba. Están obligados a negociar con Karina Milei una coalición pero la hermana del Presidente es conocida por apostar por candidatos puros.

Pese a sus diferencias, Juez y De Loredo se reunieron esta semana para analizar el futuro electoral. No hubo acuerdo sobre la candidatura, tienen tiempo para eso, pero coincidieron en repetir el esquema de 2023: el que mejor mida liderará la coalición opositora. Donde surgen las dudas es con el PRO y el rol de Mauricio Macri en la provincia. El ex presidente perdió la titularidad del partido local en manos de los referentes de Patricia Bullrich pero, en medio de sus coqueteos electorales, sumó un gesto de acercamiento a Llaryora.

Rodrigo de Loredo Macri Córdoba

Esta semana se conoció la incorporación de dos hombres cercanos al ex presidente a la conducción del Banco de Córdoba (Bancor): el ex ministro de Economía de la Nación Hernán Lacunza y el empresario industrial Ércole Felippa. Ese movimiento profundizó el malestar de los opositores que buscan derrotar al peronismo. “Macri y Néstor Kirchner hicieron lo mismo. Los dos negociaron el apoyo a la candidatura presidencial a cambio de no plantar otro gobernador”, denuncian. De ahí nace la sospecha de un nuevo acuerdo entre Llaryora y la Casa Rosada.

La UCR, por su lado, busca dar señales de ordenamiento. El Congreso de la UCR convocó a sus congresales para el próximo 11 de julio, cuando se debatirá la prórroga de los mandatos partidarios. Según trascendió, existe un amplio consenso para aprobar la extensión de los plazos, lo que le permitiría al titular Marco Ferrer continuar al frente del partido al menos hasta octubre de 2027 y negociar alianzas.

Mientras tanto, la provincia tendrá una elección municipal que les servirá de termómetro electoral y de ensayo para la nueva coalición. En septiembre Marcos Juárez, el kilómetro cero del PRO, deberá elegir intendente en medio de tensiones entre el partido amarillo, la UCR y la negativa de La Libertad Avanza a conformar una alianza en busca de competir con un postulante puro.

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