En medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, la soja en la Bolsa de Chicago llegó este viernes a su cotización más alta desde mayo de 2024. En rigor, la posición mayo en esa plaza internacional subió 7,90 por tonelada, a US$441,20. El contrato julio, por su parte, ganó US$7,53 por tonelada, a 445,70 dólares. En tanto, el maíz también aumentó y registró su nivel más alto desde mayo de 2025: subió US$2,76 por tonelada, a US$181,29. Analistas explicaron que la tensión geopolítica, la fuerte suba del petróleo y el desplazamiento de fondos financieros hacia las materias primas impulsaron las cotizaciones. En este escenario volátil, en el mercado de Kansas el trigo mayo avanzó US$11,39 por tonelada, a 229,10 dólares por tonelada.
La posición mayo en esa plaza internacional subió 7,90 por tonelada, a US$441,20. El contrato de julio, por su parte, trepó US$7,53 por tonelada, a 445,70 dólares
En ese marco, Nicolás Udaquiola, director de AZ-Group, sostuvo que el mercado está transitando un cambio en el flujo de capitales hacia los commodities. “Claramente estamos viendo un flujo dinámico de dinero entrando en los commodities como resguardo de valor, como prevención de una inflación futura por el incremento del valor del petróleo y el incremento de los fletes en el mercado internacional. Hay muchas variables afectando en el corto plazo y acá hay un eje central que es cuánto va a durar este conflicto y cómo va a terminar impactando en todo el flujo de mercaderías en el mundo”, expresó.
En ese marco, el ritmo de ventas de los productores del país se mantiene moderado por la incertidumbre. “La geopolítica, los conflictos bélicos, todas variables que son ajenas, pero que afectan directamente al mercado, se aceleraron durante todo este año, particularmente esta última semana desde los ataques de Irán”, señaló Udaquiola, y añadió que ese escenario repercutió de lleno en la energía y en los aceites vegetales: “Claramente eso afecta al petróleo, impacta como sustituto en los aceites y genera un cambio en el flujo en el mercado”, agregó.
El movimiento en el mercado se reflejó también en el posicionamiento de los fondos. Tras varios meses con escasa exposición en ciertos granos, la entrada de capitales financieros volvió a empujar las cotizaciones. “La harina de soja subiendo, el maíz subiendo, los aceites en general subiendo, particularmente la soja y, sobre todo, el que se destacó es el trigo”, señaló.
El especialista indicó que, más allá de la reacción financiera, los fundamentos productivos no muestran cambios significativos. En Brasil, por ejemplo, la cosecha de soja progresa con algunas demoras por lluvias, pero se mantiene dentro de las proyecciones manejadas durante la campaña, con estimaciones público-privadas que van desde 176-177 millones de toneladas hasta 184 millones, con un promedio cercano a 180 millones de toneladas.
En la Argentina, el escenario continúa muy condicionado por el clima. En los últimos diez días se registraron lluvias en distintas zonas productivas, como Santa Fe, Córdoba y el norte de Buenos Aires, aunque la provincia de Buenos Aires sigue siendo una de las más necesitadas de agua. Aun así, queda todavía un mes clave para terminar de definir la producción y los rindes.
En la misma línea, Germán Iturriza, analista de mercados, señaló que la jornada fue dominada por fuertes compras y una reacción generalizada de los mercados ante la escalada del conflicto. Con el petróleo en alza, explicó, los commodities reaccionaron de forma simultánea.
Para graficar la dinámica, en un momento de la rueda el analista recurrió, en diálogo con este medio, a una imagen: “Es una jornada sin gravedad: cuando desaparece la gravedad, todo se eleva al mismo tiempo”. Describió un escenario en el que prácticamente todos los commodities operaron al alza.
Señaló que el contexto geopolítico y la cercanía del fin de semana influyeron en el comportamiento de los operadores. “Con este nivel de incertidumbre, muchos prefirieron cubrir posiciones antes del cierre de la semana”, apuntó.
Iturriza agregó que el mercado también siguió con atención el impacto energético del conflicto. Según estimaciones que circularon entre los operadores, las interrupciones en la región podrían estar reduciendo la disponibilidad global de petróleo entre 7 y 11 millones de barriles diarios, un factor que refuerza la volatilidad en los mercados internacionales.

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