Israel y Hezbollah continuaron sus enfrentamientos durante la noche pese al anuncio de un alto el fuego parcial promovido por Estados Unidos, mientras representantes israelíes y libaneses se preparan para una nueva ronda de negociaciones en Washington con el objetivo de intentar avanzar hacia una salida diplomática al conflicto.
Las hostilidades persistieron pocas horas después de que el gobierno libanés informara que la organización terrorista aceptó una propuesta estadounidense de “cese mutuo de los ataques” y de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara públicamente un entendimiento entre las partes.
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Según la embajada libanesa en Washington, el acuerdo contempla que Israel no ataque Beirut ni los suburbios del sur de la capital controlados por Hezbollah, mientras que el grupo respaldado por Irán suspenda los ataques contra territorio israelí. Sin embargo, el entendimiento no implica el fin de la guerra y los combates continuaron en el sur del país.
La ronda de conversaciones prevista para este martes y miércoles en Washington será la cuarta desde el inicio de la guerra a principios de marzo entre dos países que no mantienen relaciones diplomáticas. Hezbollah se opone a esos contactos.
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El presidente libanés, Joseph Aoun, defendió la vía diplomática y sostuvo que las negociaciones constituyen “la única forma de poner fin a la guerra”. Al mismo tiempo denunció una “agresión feroz” por parte de Israel en territorio libanés.
Durante la madrugada de este martes, Hezbollah informó que atacó con cohetes un tanque israelí en Hadatha, en el sur de Líbano. En un comunicado difundido en Telegram, la organización afirmó que combatía contra “el avance de las fuerzas israelíes”. El grupo terrorista también aseguró que el lunes por la noche sus combatientes atacaron cuatro vehículos militares y soldados israelíes.
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Por su parte, el ejército israelí reportó que interceptó dos proyectiles lanzados desde territorio libanés hacia el norte de Israel y señaló que no se registraron heridos.
La agencia oficial libanesa NNA informó que durante la noche se produjeron ataques israelíes contra las localidades de Marwaniyeh, Sidiqine, Yater y Mansouri, además de una “detonación muy violenta” en Debbine.
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Las autoridades israelíes sostienen que la ofensiva responde a ataques y violaciones de acuerdos previos por parte de Hezbollah. El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que el grupo chiita incurrió en “violaciones repetidas del alto el fuego” y mantuvo ataques contra Israel.
Pese al entendimiento anunciado por Washington, Netanyahu indicó posteriormente que las operaciones militares continuarán en el sur de Líbano. Según sus declaraciones, las fuerzas israelíes avanzan hacia el río Zaharani, en la incursión militar más profunda de Israel en territorio libanés desde su retirada en el año 2000, tras 18 años de ocupación.
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Trump aseguró que intervino personalmente para evitar una ofensiva de gran escala contra Beirut. En una publicación en Truth Social afirmó que pidió a Netanyahu “no lanzara un ataque importante contra Beirut” y señaló que el mandatario israelí aceptó retirar tropas que se preparaban para esa operación.
El presidente estadounidense también declaró que dirigentes de Hezbollah “aceptaron detener los tiroteos” contra Israel y agregó: “Del mismo modo, Israel no los atacará”. Sin embargo, las declaraciones de ambas partes no se tradujeron en una suspensión total de las hostilidades sobre el terreno.
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En medio de la escalada, el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, advirtió el lunes por la noche: “Si no hay calma en el norte de Israel, no habrá calma para Hezbollah”.
La guerra comenzó el 2 de marzo después de que Hezbollah atacara Israel en represalia por los bombardeos israelíes y estadounidenses contra Irán. Desde entonces, el conflicto quedó estrechamente vinculado a las tensiones regionales entre Washington, Tel Aviv y Teherán.
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Irán insiste en que cualquier acuerdo duradero requiere el cese de las operaciones israelíes en Líbano. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, declaró que “el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos es, sin lugar a dudas, un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano”.
Medios estatales iraníes informaron además que Teherán suspendía las negociaciones indirectas con Washington y evaluaba abandonar el alto el fuego vigente desde abril debido a la situación en Líbano. Esas versiones no recibieron confirmación oficial inmediata.
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Consultado sobre esos informes, Trump afirmó a NBC que no recibió ninguna comunicación de Irán. Más tarde, en declaraciones a CNBC, expresó: “Realmente no me importa, me da completamente igual”.
Mientras tanto, los Guardianes de la Revolución amenazaron con abrir “nuevos frentes” en el conflicto. Además, el comandante de la Fuerza Quds, Esmaeil Qaani, advirtió sobre una posible ampliación del bloqueo marítimo desde el estrecho de Ormuz hacia Bab el Mandeb, una ruta estratégica para el comercio mundial.
Las tensiones también impactaron en los mercados energéticos. La preocupación por una eventual expansión de las restricciones al transporte marítimo contribuyó a una suba del 4% en los precios internacionales del petróleo durante la jornada del lunes.
(Con información de REUTERS)
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