Este lunes, el ministro de Economía, Luis Caputo, informó en sus redes sociales sobre un “crecimiento del 32%” en valor de las exportaciones del sector pesquero, que alcanzaron los US$867 millones en el primer cuatrimestre del año, según detalló. Sin embargo, los empresarios del sector contestaron, ante una consulta de este medio, que los números responden a una mayor disponibilidad de calamar y no reflejan una mejora estructural de la actividad pesquera, que continúa atravesando problemas de rentabilidad. A esto se le suma el reclamo por la eliminación de las retenciones, donde las empresas pagan entre 3% y 9% según la especie y la presentación del producto.
A través de una publicación en X, Caputo destacó que las exportaciones del sector pesquero alcanzaron los US$867 millones entre enero y abril pasado, con un aumento del 28% en volumen, a 249.412 toneladas, respecto del mismo período de 2025.
Según señaló, entre los productos que más aumentaron sus despachos se ubicaron el pescado fresco o refrigerado con 45%, los moluscos congelados con un 43%, las preparaciones y conservas con 27% y los crustáceos congelados con 20%. Además, remarcó que los principales destinos de exportación fueron Estados Unidos, China, España y Brasil.
No obstante, desde la industria pesquera relativizaron el alcance y recordaron que las empresas atraviesan una crisis de rentabilidad derivada del encarecimiento del gasoil, los conflictos sindicales que paralizaron parte de la actividad y la continuidad de los derechos de exportación. Según las cámaras empresarias, el principal problema no pasa por la falta de demanda ni por los volúmenes capturados, sino por una estructura de costos que volvió inviable a varios segmentos de la flota, especialmente el fresquero marplatense.
Eduardo Boiero, presidente de la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (Capeca), dijo que el salto exportador está fuertemente asociado al comportamiento de una sola especie: el calamar Illex.
“El Gobierno lo usa como noticia positiva y me parece bien. La realidad es que, en el caso de la pesca, los crecimientos son relativos, porque lo que pasó fue que se pescó más calamar en menos tiempo durante los primeros meses y se paró antes la captura. No es una cuestión de crecimiento del sector, sino de una mayor disponibilidad de un recurso natural en los primeros meses que depende de factores ambientales”, explicó.

Los datos elaborados por Capeca sobre la base de estadísticas del Indec muestran que las exportaciones pesqueras totalizaron US$905,7 millones en el primer cuatrimestre, un 38,3% más que en igual período de 2025 por 245.183 toneladas enviadas al exterior. Dentro de ese resultado, el calamar Illex aportó US$405 millones, equivalente a cerca del 45% de las ventas externas del sector. Las exportaciones de esa especie crecieron 43,4% en valor y 43,5% en volumen, impulsadas principalmente por una mayor demanda de China, mercado que incrementó sus compras un 68,7%.
Para Boiero, la explicación sobre el crecimiento de este producto está vinculada al comportamiento biológico del recurso. “El año pasado apareció mucho calamar en la zona norte y la pesca se concentró más en la segunda parte de la temporada. Este año rindió muy bien el stock sur patagónico, que se captura entre enero y abril. Por eso las estadísticas del primer cuatrimestre son tan altas”, precisó.
El dirigente recordó que el calamar es una especie de ciclo anual cuya abundancia resulta difícil de prever. “Nace, se reproduce y muere en el mismo año. Además de la presión pesquera, está muy influido por cuestiones ambientales y por lo que se captura fuera de la Zona Económica Exclusiva. Nunca se sabe con certeza cuánto va a haber”, indicó.

Boiero también aclaró que los buenos números de exportación no deben confundirse con una mejora económica de las empresas. “Más captura y más dólares exportados no son sinónimo de ganancias. Se puede pescar mucho, vender mucho y perder plata. El problema que tiene hoy la pesca es la falta de rentabilidad”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la situación más delicada se observa en la flota fresquera con base en Mar del Plata. “Todo el sector fresquero está en crisis. Los números no dan. No hay secretos. Cuando se miran solamente las estadísticas de exportación, los porcentajes pueden llevar a la confusión de pensar que está todo bien, y no está todo bien”, remarcó.
Por otra parte, el empresario agregó que algo similar al calamar podría ocurrir en los próximos meses con el langostino. “Cuando se conozcan los números de mayo, junio y julio seguramente aparezca un fuerte salto interanual porque el año pasado prácticamente no hubo captura hasta agosto. Eso tampoco necesariamente implica una mejora económica para las empresas”, recordó.

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