POSADAS, Misiones.- Las exportaciones de yerba mate, que en 2025 alcanzaron un récord histórico por segundo año consecutivo, son el motor de un sector que en el mercado interno se mantiene estancado, como ocurre con otros rubros fuertes del consumo masivo. El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) destacó que, en enero, las exportaciones sumaron 3.573.413 kilos, lo que representa un crecimiento del 46% respecto a enero del año anterior. En cambio, los despachos al mercado interno fueron de 21.399.665 kilos, con una caída del 3% frente al año previo.
“Está difícil vender y está difícil cobrar; se lo atribuimos a la situación general, está complicada, todas las cadenas de supermercados están en una crisis de consumo, el consumidor privilegia tener plata en el bolsillo y va al negocio de cercanía y compra el mínimo indispensable, se terminaron las grandes compras”, explicó a LA NACION el ejecutivo de una yerbatera top ten. “Creo que eso se va a revertir en algún momento, pero los datos del consumo están bajos, la yerba igual se vende porque es un producto básico”, agregó el ejecutivo.
Según los datos del INYM, el mercado interno cerró 2025 con una leve mejora respecto al año anterior, cuando se registró una caída histórica de casi 10% en las ventas internas. Aun así, los 266,8 millones de kilos vendidos el año pasado —más de la mitad en el popular formato de medio kilo— siguen siendo inferiores a los 285,3 millones de kilos de 2023. Esos números reflejan un contexto económico y financiero distinto al actual: en la industria yerbatera admiten que el año récord estuvo impulsado por la imperiosa necesidad del público de desprenderse de pesos y stockearse en productos como yerba mate, aceite u otros bienes para cubrirse de la inflación y/o una eventual devaluación.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) destacó en los datos de enero de la actividad exportaciones por 3.573.413 kilos, un 46% de crecimiento contra enero del año anterior
En la industria yerbatera, como en tantos otros sectores, las reglas del juego cambiaron radicalmente cuando asumió Javier Milei. Se desregularon los precios de la materia prima, que ahora se ubican en niveles históricamente bajos, y la unificación cambiaria generó un dólar más competitivo para las exportaciones.
En el INYM señalaron que, al combinar mercado interno y exportaciones, el año pasado prácticamente igualó el récord de 2023, cuando primó la “ficción del plan platita” de Sergio Massa, con ventas exageradas por el sobrestockeo de mayoristas, supermercados y familias. “Los números indican que entre enero y diciembre del año pasado la sumatoria de la yerba mate a salida de molinos alcanzó los 324.769.423 kilos; es decir, un 7,3% más que en 2024“, expresaron en el INYM ante la consulta de LA NACION. En 2023, entre consumo interno (285,3 millones de kilos) y exportaciones (39,7 millones de kilos) se alcanzó la marca de casi 325 millones de kilos. Es decir, casi lo mismo, y sin el anabólico que generó para las ventas del sector yerbatero el “plan platita” y la inminente devaluación, que terminó ocurriendo en la primera semana del nuevo gobierno libertario.
Lo que preocupa en la cadena yerbatera respecto al crecimiento de las exportaciones es que el negocio está muy concentrado en tres firmas. El año pasado, de los 58 millones de kilos vendidos al exterior, la mayor parte se repartió entre tres empresas: Grupo Kabour, con presencia en Siria, donde envasa y distribuye al resto de Medio Oriente; La Cachuera, productora de la marca “Amanda” y cuarta en el mercado interno; y la Cooperativa de Productores de Santo Pipó, que también figura entre las top ten en las góndolas argentinas con Piporé.
Kabour exportó 19,9 millones de kilos, La Cachuera 18,5 millones y Piporé 7,8 millones, concentrando entre las tres el 80% de los envíos al exterior. La mayoría de esas ventas se realizan a granel, en big bags de 50 o 100 kilos, aunque Piporé viene creciendo en la venta de yerba en paquete.
Les siguieron en el ranking exportador Las Marías, que vendió 5,25 millones de kilos con la diferencia de hacerlo mayoritariamente con mayor valor agregado, ya que exporta casi toda su yerba en paquete. La quinta exportadora fue la Cooperativa de Productores de Colonia Liebig, o Playadito, que el año pasado terminó como número 1 del mercado interno, destronando a Las Marías de un liderazgo ininterrumpido de cerca de 50 años. Playadito exportó 1,26 millones de kilos y las cifras muestran un interés creciente por las ventas al exterior de los dos gigantes correntinos [Playadito y Las Marías]. Playadito también vende al exterior únicamente yerba en paquetes.
Estados Unidos fue el sexto país de destino de la yerba mate, detrás de Siria (80% de las ventas), Chile (13%), España, Brasil y Líbano. Explica apenas entre el 2 y el 3% de las ventas totales al exteriorShutterstock
En cuanto a los nuevos mercados, en el sector apuntan al crecimiento de Estados Unidos y también de México, entre otras plazas, aunque por ahora no alcanzan un volumen comparable al de Siria, el mayor cliente, y el resto de Medio Oriente. De las 10 yerbateras que exportan exclusivamente en paquete, Estados Unidos siempre aparece como uno de los principales países de destino. Aunque por ahora no representa mucho en volumen para firmas como Las Marías, Playadito, Rosamonte, CBSé, Verdeflor, Cooperativa Agrícola de Montecarlo (Aguantadora), Molinos (Nobleza Gaucha) o Kraus, Estados Unidos explica apenas entre el 2 y el 3% de las ventas totales al exterior.
En la industria yerbatera argentina saben que el Mundial 2026, donde se espera a Lionel Messi, volverá a poner en primer plano el ritual del mate, la bombilla y el termo, una oportunidad para potenciar las ventas al exterior aprovechando el impulso de los futbolistas-influencers. Estos días en el INYM estuvieron analizando posibles acciones para promocionar el mate en el Mundial, incluyendo la contratación de una agencia que genere acciones de marketing, videos y una gran presencia durante la competencia, que se desarrollará entre el 11 de junio y el 19 de julio próximos.
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