La escalada del conflicto en Medio Oriente desató un intenso debate político en Estados Unidos, donde el Congreso evalúa acotar el poder presidencial para continuar con la guerra. Desde Los Ángeles, el periodista Henrik Rehbinder retrató el clima político y social que atraviesa el país ante la ofensiva contra Irán.
Según explicó, el respaldo político existe, pero está condicionado. “Los republicanos que están dudosos… están mostrando que lo respalda, pero siempre y cuando ésta sea una guerra corta, porque acá el recuerdo de Irak está fresco”, señaló.
Ese antecedente reaparece con frecuencia en el debate público. Para Rehbinder, la principal preocupación es la falta de claridad sobre los objetivos de la intervención. “Cuando vos mirás cuál es el motivo para ir a la guerra, cuál es el plan o la falta de planes para esta guerra, y lo que no se sabe es qué se quiere, el propósito final”, advirtió.
En ese marco, las declaraciones recientes del presidente estadounidense sobre el futuro político iraní encendieron alarmas en el ámbito político. “Dejó un sentido de preocupación el hecho de que Trump diga que él cree que tiene un papel en la selección del próximo líder de Irán”, explicó el periodista, al remarcar que esto introduce a Estados Unidos en un conflicto interno de ese país.
Preocupación en Washington por una guerra sin estrategia
Rehbinder sostuvo que en la sociedad estadounidense predomina una postura crítica hacia la intervención militar. “Cuando ves los estadounidenses, la mayoría está en contra de esta guerra. Más de un 60% está en contra”, afirmó.
El impacto político ya comienza a sentirse en la Casa Blanca, sobre todo en un año marcado por las elecciones legislativas. Según el periodista, la estrategia de la administración pretendía modificar la agenda pública, pero no estaría dando los resultados esperados. “Esto no le está ayudando a Trump en las cuestiones de las encuestas”, señaló.
Mientras tanto, los mercados financieros reaccionaron con cautela ante la incertidumbre. Rehbinder detalló que “la bolsa de valores de Wall Street ya perdió un 2% y el oro se fue para arriba”, una señal clásica de búsqueda de refugio ante riesgos globales.
El temor a un conflicto largo y sus consecuencias globales
Una de las principales inquietudes en Washington es la ausencia de una estrategia de salida definida. Rehbinder cuestionó el rol actual del Departamento de Defensa y la falta de contrapesos políticos dentro del gobierno.
“Hay una gran incertidumbre de dónde va a ir a parar esto y si el propósito de Israel es crear un Irán que se parezca a Líbano, un estado fallido que sea controlable y que no sea una amenaza”, planteó.
Para el periodista, la situación remite a conflictos anteriores en los que las potencias intervinieron sin una planificación a largo plazo. “Esto hace pensar que vamos a meternos en una guerra… pero no sabemos qué es lo que va a pasar con ese frente interno”, alertó.
En ese escenario, la posibilidad de una escalada prolongada aparece como el principal temor. Rehbinder concluyó que, hoy, la política exterior estadounidense parece depender más de decisiones personales que de una estrategia coherente. “Este no es un momento que tiene claro Estados Unidos qué es lo que quiere y está dependiendo otra vez de los caprichos de Trump”, afirmó.

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