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  • Todesca asume su pasado montonero: “Fue mi peor error” y pide perdón público

    Todesca asume su pasado montonero: “Fue mi peor error” y pide perdón público

    Noticias: ¿Nunca recibió algún comentario o crítica dentro del Gobierno?

    Todesca: ¡Creo que pocos lo saben! Después de esta nota seguro me van a decir algo.

    El director del INDEC responde así y suelta una risa contenida, agridulce. Tiene muy presentes los años de plomo y, aunque ahora lo relativiza con cierto humor, no olvida la “tragedia”, como él la nombra. Hasta entonces, la persona que Mauricio Macri eligió para conducir el polémico organismo era conocido por ser uno de los pocos que se enfrentó a Guillermo Moreno, el ex secretario de Comercio durante el kirchnerismo, y por su paso por los gobiernos de Alfonsín y Duhalde. Como él mismo reconoce, ni siquiera muchos de los políticos con los que hoy comparte espacio saben que integró una de las agrupaciones más numerosas y combativas del continente. Tampoco figura si se lo busca en Wikipedia: sin embargo, Jorge Todesca respondió durante más de tres años a la cúpula de Montoneros y ocupó un rol relevante como segundo dirigente de la Juventud Peronista de la Regional 1, la sección del peronismo revolucionario más grande del país que dependía de “La Orga”. El único montonero PRO habla por primera vez.

    La Gloriosa. “Los mejores recuerdos que tengo son de mi época en la JP. Montoneros fue el peor error de mi vida”. Todesca cuenta que quedó atrapado en la vertiginosa década del setenta, esos años de sueños colectivos que terminaron en pesadilla. En consonancia con la velocidad de esos tiempos, pasó de militar en 1971 en una modesta agrupación barrial llamada “17 de octubre”, con una unidad básica en Beccar, a sumarse a la Juventud Peronista y consolidarse como cuadro relevante en 1973 con apenas 27 años. Para las primeras elecciones democráticas de los setenta era una figura de peso: organizaba movilizaciones –“llegamos a mover 500 micros”– y participó en la campaña de Héctor Cámpora. Ese año ya se había instalado como uno de los referentes de la Regional 1 de la JP; el norte de la ciudad y la zona norte del Gran Buenos Aires dependían directamente de su gestión. Todesca incluso fue invitado a las tensas reuniones que Montoneros mantuvo con Perón, meses antes de la ruptura, donde el economista llegó a conocer al General. “Su tarea era meterse en los medios de comunicación para difundir el punto de vista político y militar de la Orga”, recuerda un alto ex dirigente montonero. Dante Gullo, ex diputado y líder máximo de la Regional 1, aporta: “Queríamos ser jóvenes libres. Jorge era un compañero comprometido: vivíamos con mucha intensidad ese momento”. Tanto Todesca como su inmediato superior fueron designados en la Regional como reemplazos del histórico Rodolfo Galimberti, a quien Perón había desairado públicamente.

    Hay que entender que la JP era estratégica para la poderosa guerrilla. Actuaba como la “organización de superficie” de Montoneros, la pata pública que participaba de la vida política como una agrupación más, pero que respondía y se movía según las indicaciones de la cúpula. Todesca, al igual que otros que militaban en esa JP, hoy intenta deslindarla de Montoneros. Admite que “algunas veces” iban Roberto Quieto y Mario Firmenich, los máximos referentes montoneros, a la sede de la JP para dar instrucciones. “Tomamos a Montoneros como referencia por el liderazgo que tenía sobre el movimiento”, justifica el economista, y reconoce que en aquellos años mantenía una estrecha relación personal con los dirigentes montos. “Él era unos de los máximos responsables de la Regional 1 de la JP, que respondía directamente a la cúpula de esa organización. El vínculo es claro”, dice Facundo Giampaolo, historiador del peronismo.

    Tragedia. El actual director del INDEC estaba en la Plaza cuando Perón los echó. “Nunca había visto tanta gente junta llorando”, rememora. A partir de entonces, la descomposición política y personal de Todesca se aceleró: fueron años durísimos. En 1975 fuerzas paramilitares asesinaron a uno de sus grandes amigos, compañero del secundario; Todesca se hizo cargo de sus dos hijos y, con el tiempo, entabló una relación con la viuda. Cuarenta y un años después siguen juntos y, además de los dos niños que adoptó entonces, ella es madre de su hijo. El conflicto mayor se produjo cuando, durante el gobierno de Isabel Perón, Montoneros decidió volver a la clandestinidad y endurecer su postura armada. “Nos dejaron flotando y se hundieron como un submarino”, dice Todesca, aún con bronca. Para todos los militantes “visibles” vinculados a Montoneros la vida se transformó en un infierno. Todesca, que el día en que se enteró por los medios de la decisión de la cúpula de lanzar la polémica Contraofensiva organizó decenas de fletes y autos para ocultar a sus compañeros, comenzó a criticar abiertamente a las autoridades de “la Orga”. Ex militantes aún recuerdan la solicitada que publicó públicamente, junto a otros dirigentes, donde cuestionaba a la “élite burocrática” de Montoneros que había huido al exterior y dejado a miles expuestos en el país. “No tuve lugar seguro para vivir. Si me encontraba Montoneros no sé qué hubiera pasado; otros compañeros no tuvieron esa suerte”.

    El economista se exilió a mediados del ’76 en México, donde vivió varios años. Cuatro décadas después integra un Gobierno que, cuando habla de los setenta, parece situado en las antípodas de lo que él pensaba de joven. Para el director del INDEC no hay contradicción: “Son cosas del pasado, hoy la realidad es otra”.

    Noticias: ¿Los desaparecidos fueron 30.000?

    Todesca: Esa discusión me eriza la piel. Si hubieran sido uno o 100.000 sería lo mismo: fue una tragedia. Ni a nivel personal ni político cultivé jamás el odio.

    Mirá la galería con las inéditas fotos del Todesca de los setenta.

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  • Israel abatió a ocho terroristas, destruyó un arsenal y aseguró el control del sur del Líbano

    Israel abatió a ocho terroristas, destruyó un arsenal y aseguró el control del sur del Líbano

    Las FDI abatieron a ocho terroristas y destruyeron un arsenal en un operativo de Golani en el sur del Líbano

    Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) abatieron a ocho combatientes y destruyeron un arsenal durante una operación de la unidad Golani en el sur del Líbano, en el marco de las acciones para ampliar la zona de seguridad avanzada en la frontera norte, informó el ejército israelí este martes. La intervención incluyó la localización y destrucción de un pozo subterráneo usado por los milicianos, donde se hallaron decenas de armas, entre ellas cohetes antitanque, fusiles Kalashnikov, ametralladoras y granadas.

    Durante la redada, las fuerzas bajo el mando de la 36ª División de los Altos del Golán identificaron y enfrentaron a varios individuos armados en distintos puntos de la zona. Entre los fallecidos figura un integrante de la unidad Fuerza Radwan, especializada en francotiradores. El operativo terrestre contó con apoyo aéreo y con la potencia de fuego de la brigada.

    El ejército israelí informó este martes que realizó ataques nocturnos contra cuarteles generales del grupo terrorista Hezbollah en Beirut y en el sur del Líbano, y que destruyó asimismo un cruce estratégico sobre el río Litani utilizado para el traslado de arsenal. Según el comunicado militar, en la capital libanesa los objetivos incluyeron la sede de la unidad Fuerza Radwan, el cuartel de inteligencia de Hezbollah y una emisora de televisión identificada como base operativa.

    En la localidad de A-Tiri, las FDI atacaron un cuartel de Hezbollah situado en la estación de radio Noor, cuando había integrantes del grupo en su interior. Según el ejército, el grupo terrorista chiita opera de forma sistemática desde infraestructura civil en el Líbano y las FDI continuarán actuando con firmeza contra la organización, a la que vinculan con el régimen iraní.

    El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció la creación de una zona de seguridad en el sur del Líbano hasta el río Litani, con el objetivo de eliminar la amenaza de Hezbollah. Katz afirmó que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) mantendrán su presencia militar en la zona hasta que se garantice la seguridad de los habitantes del norte de Israel. El anuncio se realizó tras una reunión con el jefe del Estado Mayor de las FDI, Eyal Zamir, y altos mandos militares.

    Katz explicó que las FDI continuarán operando en el Líbano contra Hezbollah y que los residentes desplazados del sur del Líbano no podrán regresar al área al sur del Litani hasta que no exista una amenaza para el norte de Israel. El ministro reafirmó el control israelí sobre la franja comprendida entre la Línea Azul —frontera de facto— y el río Litani, donde se concentra la operación militar y la infraestructura de Hezbollah.

    La ONU considera esta región una zona desmilitarizada, con presencia permitida solo para la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL) y el Ejército libanés.

    La decisión implica el desplazamiento forzado de la población civil libanesa que residía en la región. Katz remarcó que no se permitirá el retorno de civiles mientras haya presencia de Hezbollah o amenazas de misiles. Las FDI han destruido todos los puentes sobre el río Litani utilizados por Hezbollah para mover efectivos y armas, y controlan los restantes para limitar la movilidad y el aprovisionamiento del grupo armado.

  • Exclusivo: los secretos de Astiz desde la cárcel

    Exclusivo: los secretos de Astiz desde la cárcel

    En 21 años pueden pasar muchas cosas. Episodios que quedaron en la historia duraron mucho menos: es casi cuatro veces lo que se extendió la Segunda Guerra Mundial, más del doble de lo que se sostuvo la República de Weimar o tres veces lo que le llevó a Los Beatles publicar toda su discografía. 21 años es una vida entera.

    Ese es el tiempo que lleva preso Alfredo Astiz. 8000 días detenido pueden afectar de varias maneras a una persona, incluso a una que tiene como el logro más destacado de su biografía haberse infiltrado en un grupo de madres que buscaban a sus hijos para secuestrarlas en el centro clandestino más famoso de este país.

    En el caso del “Ángel de la muerte”, todo ese lapso privado de su libertad tuvo un efecto bien claro: la profunda convicción de que se va a morir dentro de una cárcel, la falta absoluta de cualquier esperanza de libertad y la certeza de que no necesita más aprobación sobre sus actos que la de él mismo.

    Astiz

    Astiz no espera ningún perdón de nadie. No lo quiere: en el juicio que en el 2011 lo condenó a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad renunció a su derecho de ejercer su defensa. El tiempo no lo hizo cambiar de opinión. Por eso es que a la reunión con los diputados libertarios fue uno de los últimos en llegar.

    Agarró una silla de plástico, en ese salón de visitas que tiene el pabellón 8 del penal de Ezeiza que parece un viejo club de barrio venido a menos, y la acomodó en uno de los rincones de la mesa. La desconfianza a la política la tiene grabada en las venas, y el ciclo de Javier Milei no es una excepción: si bien durante unos brevísimos días creyó haber visto en el libertario algo distinto, fue una ilusión bien pasajera. Aquel 11 de julio no iba a ser diferente.

    “Mirá, fijate cómo arranca”, le dijo Astiz, por lo bajo, al represor que tenía sentado al lado. En esos pasillos el hombre que ante las Madres se hacía pasar por el hermano de un desaparecido es muy escuchado en las raras ocasiones en que abre la boca. Ahí es “el Capitán”, una figura que inspira cierta reverencia en sus compañeros de celda y también en los guardiacárceles: una leyenda negra sigue siendo, al final del día, una leyenda.

    Montenegro

    Astiz se mofaba del brío con el que había comenzado el diputado Guillermo Montenegro. Otrora íntimo de Victoria Villarruel, este legislador llevaba la voz cantante, a pesar de que la reunión la había impulsado su compañero de bloque Beltrán Benedit. “Este es el momento de actuar, llegó la hora de terminar con esta injusticia, la Patria debería estar agradecida con ustedes, por eso venimos acá a decírselos en la cara”, decía Montenegro, que parecía con la fuerza suficiente como para ir a recuperar las Islas Malvinas. “El Capitán” miraba el techo y suspiraba.

    Era una danza que conocía bien. Unos años atrás un famoso juez federal lo había ido a ver para hacerle el mismo canto de sirena, pero no había pasado absolutamente nada. Ninguno de sus compañeros de detención estaba en esa sintonía. Todo lo contrario. Los otros 14 represores que participaron del encuentro se mostraban visiblemente emocionados por recibir por primera vez en décadas a un destacamento de seis diputados nacionales.

    Absolutamente todos se habían presentado antes de que Montenegro empezara a hablar, parándose de sus asientos, dando su nombre y rango, haciendo largos discursos que en algunos casos terminaron en lágrimas. El represor Raúl Guglielminetti incluso terminó su alocución dejando arriba de la mesa un texto de puño y letra en el que imaginaba un proyecto de ley para garantizarles la prisión domiciliaria, idea que también estaba en la cabeza de los diputados que armaron el cónclave.

    Astiz

    El único que se limitó sólo a decir cómo se llamaba fue Astiz. “Estaba callado pero te miraba fijo con esos ojos azules, como si te estuviera analizando. Era intimidante”, coincidieron luego dos de las diputadas presentes. Cuarenta minutos después de haber arrancado, Montenegro se dio por satisfecho. Sus últimas palabras fueron menos alentadoras, aunque no pudo evitar derramar unas lágrimas.

    “Pero saben que ahora estamos en minoría, no somos muchos, y el tema tampoco es que está en agenda. Pero ya va a llegar la hora”. Astiz aprovechó el titubeo para volver sobre su compañero de banco. “¿Viste?”. No fue lo único que le molestó de esa reunión. En un momento de la charla, la diputada Alida Ferreyra, del otro lado de la mesa y sin pedir permiso, sacó su celular y empezó a hacer fotos.

    A este hombre que viene de la alta alcurnia marplatense y quien siempre se jactó de cumplir el protocolo de esas clases acomodadas, esa imagen de arrebato le pareció que carecía de sutileza. Si a Astiz le pusieran el suero de la verdad diría que, antes que todo, los legisladores de La Libertad Avanza no están a su altura.

    Astiz

    Quizá por todo esto fue que para la foto de familia se ubicó bien al fondo de todo, casi escondido. Quizá, simplemente, no quería regalarle a sus enemigos una imagen suya encerrado, sin ese pelo rubio que lo hizo tan conocido y que ahora está cruzado con el color del polvo. O tal vez no le dio tanta trascendencia.

    Astiz no espera nada del mundo exterior, aunque tal vez aguarde un mimo de la historia en un futuro lejano. Es que en su celda, y en su cabeza, él sigue pensando que no tiene nada de lo que arrepentirse. Y esa es la única foto que le interesa: la que se sacó a sí mismo.

    El Ángel

    Adriana Clemente tenía 19 años y estaba embarazada cuando la secuestraron y la llevaron a la ESMA. En uno de esos días en el infierno vio de lejos a Astiz, y le llamó la atención. “¿Quién es? No tiene pinta de represor”, dijo Clemente, palabras que repitió luego en el juicio que condenó al marino. La respuesta le llegó de otro detenido. “Ese es uno de los peores”.

    Astiz

    Hay varias razones que explican por qué cuarenta años después este apellido sigue siendo tan resonante, y que le dan sentido a que cuando se habla en los medios y en las redes de la visita de los diputados a Ezeiza se diga la “reunión con Astiz” y no con Guglielminetti, Alberto González o Cinto Courtoix.

    Hay una línea que une toda esta historia: sus ojos azules y el pelo rubio que supo tener, que le daban un aire aniñado y le permitían jugar la carta de no tener “pinta de represor”. Le permitían disfrazarse. Fue con esa treta con la que Astiz logró infiltrarse entre las Madres de Plaza de Mayo y ganar la confianza de todas, en especial de su fundadora, Azucena Villaflor.

    “Era un carilindo, que nosotros lo cuidábamos, y se había hecho muy amigo de Azucena. Cómo sería de cínico, que la gorda, que estaba en todas, se dejó engañar. ¡Es que era riquísimo, agradable, qué moditos!”, dijo Nélida Chidichimo, compañera de Villaflor, en el libro sobre Astiz que escribió el periodista Uki Goñi.

    Astiz

    “Decía que tenía 18 años, que su mamá era paralítica y Azucena se preocupaba por eso. Si hubiese sabido que era mayor no se hubiera ocupado tanto”, contó en ese texto -material clave para la condena judicial del marino- Pepa Noia, la mejor amiga de la fundadora de las Madres.

    Si hay algo de lo que Astiz no se arrepiente es de este episodio. Más bien lo contrario. Su infiltración entre las Madres, haciéndose pasar por un familiar preocupado que buscaba a su hermano desaparecido, es algo que lo enorgullece. Esa actividad de camuflaje empezó en el arranque de 1977, y tiene todo que ver con el tiempo y lugar de la historia en el que el teniente de corbeta se encontraba: la ESMA de Jorge Acosta.

    “El Tigre” se había convertido a mediados del año anterior en el jefe del Grupo de Tareas 3.3.2, que tenía su base en la escuela de la Marina pero que se movía más allá de la ley por toda la ciudad y la zona norte de Buenos Aires.

    Astiz

    Acosta le había imprimido su particular sello al lugar, lo que haría que este centro clandestino se destacara por sobre los otros 600 que hubo en la última dictadura. No sólo por los resonantes episodios que comandó este grupo ni bien arrancó -el asesinato de Rodolfo Walsh y el secuestro de una de las fundadoras de Montoneros, Norma Arrostito- sino por sus singulares características.

    Este centro clandestino estaba apadrinado por Massera, salteando así todo el organigrama de la Armada y llegando a la cúpula del poder dictatorial, fue el único que funcionó hasta el final del Proceso, fue tal vez el más activo en la apropiación de bebés, había generado un perverso sistema de trabajo de explotación esclava de los desaparecidos -en algunos casos con tareas altamente complejas como la falsificación de pasaportes o la creación de empresas para blanquear la enorme cantidad de bienes robados- y de “recuperación” de los secuestrados, una práctica para la que no alcanzan los adjetivos y que trataba de “reconvertir subversivos” mediante distinto tipo de torturas.

    Todos estos elementos llevaron a la ESMA a un podio único durante los años de plomo: una profunda autonomía política, logística, financiera y militar. “Era un lugar sin límites”, lo resumió el propio Acosta.

    En esta intersección es donde se explica la historia de Astiz. Él se ganó la confianza del “Tigre” y se convirtió en su preferido dentro del área de Inteligencia, una de las cuatro patas de ese grupo de tareas. Y entre los dos, envalentonados y sin tener que rendirle cuentas a nadie, se convencieron de una idea que terminaría en una tragedia: que las “locas de Plaza de Mayo”, como se llamaba en aquel momento a las mujeres que caminaban pidiendo por sus hijos secuestrados, eran en verdad un espacio de superficie de la guerrilla armada.

    “Acosta había desarrollado la idea de que el GT se infiltrara en los crecientes organismos de defensa de los derechos humanos, que eran considerados mascarones de proa de la subversión”, contó el periodista Claudio Uriarte en “Almirante Cero”, el libro canónico que escribió sobre Massera.

    El marino, que se hacía llamar Gustavo Niño, empezó a caminar con las Madres a principios de 1977. Se ganó la confianza con su pinta de chico, de familiar dolido, un acting que reforzaba con Silvia Laybarú, una secuestrada a la que obligaba a hacer pasar por su hermana, a su lado. Era un papel que a Astiz le salía bien.

    Llevaba a las mujeres a sus casas después de las reuniones -y así las marcaba-, e incluso llegó enfrentarse en la Plaza con unos policías que intentaron amedrentar a las que suplicaban por los desaparecidos. “Desde este episodio en adelante, Astiz y Niño ya podían considerarse la misma persona”, dice Goñi.

    Después de casi un año infiltrado llegó la fecha trágica. El jueves 8 de diciembre, en la Iglesia Santa Cruz, el grupo de tareas 3.3.2 raptó a siete personas que se habían reunido para juntar planta para publicar una solicitada en La Nación, diario que pedía mucho dinero para hablar de este tema.

    Gustavo Niño, que se movía como uno más entre ellos, había marcado a los blancos agitando los billetes que había puesto para la colecta. Ese día y los siguientes el equipo que comandaba Acosta, siguiendo la información de Astiz, cazó a otras cinco personas.

    En total fueron doce los secuestrados, grupo en el que se destacaban Villaflor, otras dos Madres y dos monjas francesas, Leoine Duquet y Alice Domon. Todos fueron llevados a la ESMA, donde se los torturó para sacarles información que ni siquiera tenían.

    A las 21.30 del 14 de diciembre, un Skyvan PA-51 despegó de Aeroparque. Adentro estaban, drogadas e inconscientes, las “doce de Santa Cruz”. Tres horas y diez minutos más tarde el avión volvió. Antes habían arrojado al mar a todos los secuestrados.

    Tiempo

    “El subordinado tiene vedado inspeccionar la bondad o maldad de una orden. Es sencillamente ridículo pretender que un militar, en ocasiones bajo fuego enemigo y debiendo tomar decisiones que pueden ser de vida o muerte, pueda analizar cabalmente una orden”. Estas fueron las palabras de Astiz en la declaración indagatoria del juicio que lo condenó.

    Al día de hoy, “el Capitán” sigue pensando lo mismo: las Madres eran una organización de superficie de la guerrilla. Él sólo cumplía órdenes. Y si le preguntan, dirá que las cumplía muy bien: su tarea era ser un espía y en ese sentido logró engañar a todos. Es una verdad a medias.

    El caso de los “doce de Santa Cruz” falló de varias maneras: no logró frenar el crecimiento de las Madres, no logró impedir que saliera la solicitada en los diarios y, como si fuera poco, el asesinato de dos monjas francesas se convirtió en un escándalo internacional que puso el foco del mundo sobre la ESMA.

    Astiz está tranquilo con su conciencia. De hecho, cuando está en confianza baja alguna de sus cartas para explicarse: dice que él no torturó, que estaba al margen de muchas cosas que ocurrían en la ESMA y que sólo se limitaba a su rol como agente de Inteligencia que solía participar en operativos, todo parte de lo que considera una guerra justa que tuvo dos bandos en pugna.

    Tiene, eso sí, una o dos cuotas pendientes. La principal es, llamativamente, con la Marina. Si algún rencor le queda es con ese brazo de las Fuerzas Armadas, al cual él siente que le entregó la vida y más y que no lo supieron cuidar. Que lo entregaron, algo de lo que se convenció desde que en 1998 el entonces titular de la Armada, en el gobierno de Carlos Menem, impulsó su destitución y la quita de su grado de teniente.

    Otra de las heridas abiertas tiene que ver con que hace dos años, cuando murió su madre, no lo dejaron salir de la cárcel para asistir al funeral. La mujer que le dio vida era una de las pocas personas que lo visitaban en el penal, incluso hasta el final de su vida. Astiz, de 72 años, no deja atrás hijos ni mujer.

    Aunque la vida en Ezeiza es solitaria, hablar con él es menos difícil de lo que se piensa: suele ser Astiz el que atiende cuando alguien llama al teléfono del pabellón, por lo que a veces termina haciendo casi de recepcionista.

    Astiz pasa los días leyendo, en un pequeño escritorio que tiene en su celda individual. Sigue en especial las noticias internacionales, aunque a veces se cruza con sus compañeros para intentar convencerlos de que cambien La Nación +, el canal que está puesto 24 horas en el televisor que comparten en el comedor y que al marino le parece que carece de cierto refinamiento en los análisis.

    En su celda guarda uno de sus objetos más preciados: una carta de una secuestrada en la ESMA que, ya en democracia, le escribió para agradecerle su trato durante el cautivero. Eso es, al menos, lo que dice Astiz, el mismo que dijo que era el hermano de un desaparecido.

    Villarruel

    Pasó desapercibido. No fue para nada una casualidad: en la foto de familia entre los diputados de LLA y los represores, Alberto González se ubicó último. Atrás de todo, y sólo se le asoma parte de su cabellera gris y de su chaleco marrón. González, como ya contó este medio, es el histórico mentor de la actual vicepresidenta.

    Fue quien la formó desde principios del milenio, quien le dio la idea de crear una organización que buscara defender a las “otras víctimas” (que luego Villarruel transformó en el Celtyv) y quien, según confirmaron tres fuentes -entre ella Cecilia Pando, otrora compañera de ruta de la vicepresidenta-, escribió los libros que luego Victoria Villarruel firmó como propios.

    González comparte prisión con Astiz desde el 2003, cuando se reabrieron los juicios por lesa humanidad. Pasaron juntos por la base naval de Zárate, por Marcos Paz y ahora en Ezeiza. Antes estuvieron juntos en la ESMA: Astiz era uno de los cerebros de la inteligencia y González comandaba “el sótano”, el lugar más terrible del centro, donde ocurrían las torturas.

    El mentor de Villarruel tiene dos condenas a perpetua por crímenes de lesa humanidad y también fue el primer represor en ser condenado por violación, en el 2021, por el caso de Silvia Labayrú y de otras dos mujeres.

     

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    Alfredo Astiz | Foto:Cedoc

    En esta Nota

  • Premier League aprobará regulación financiera para controlar gasto de clubes y limitar el poder de los dueños

    Premier League aprobará regulación financiera para controlar gasto de clubes y limitar el poder de los dueños

    La Premier League se dispone a introducir una regulación financiera que controlará el gasto de los clubes, alineando sus normas con los estándares de la UEFA y fomentando la sostenibilidad económica del fútbol inglés. La nueva disposición, impulsada por una propuesta de Brighton, pretende premiar a las entidades mejor gestionadas y evitar desequilibrios en la competición.

    El cambio responde a las críticas al actual sistema Profit and Sustainability (PSR), que, según algunos directivos, limita el crecimiento de los clubes con menores ingresos. Además, la regulación permitirá a equipos como Brighton Hove & Albion —que han demostrado eficiencia en el mercado de fichajes y no han estado cerca de infringir el PSR— contar con un incentivo: si un club no utiliza el 85% del límite permitido durante dos años consecutivos, podrá trasladar un 10% al tercer año, superando el tope sin recibir sanciones.

    Esta enmienda fue presentada por Brighton ante el riesgo de que el nuevo esquema penalizara a las instituciones bien administradas.

    La nueva regulación, denominada Squad Cost Ratio (SCR), limitará el gasto de los clubes en salarios, transferencias y honorarios de agentes al 85% de sus ingresos. Según la revista británica especializada FourFourTwo, el objetivo es evitar que los clubes comprometan su estabilidad financiera destinando un porcentaje excesivo de sus recursos a la conformación de sus plantillas. Esta medida se someterá a votación antes de finalizar la temporada y, de ser aprobada, entrará en vigor para el próximo mercado de transferencias.

    El Squad Cost Ratio establece que el gasto máximo permitido será del 85% de los ingresos anuales del club, en línea con la tendencia de la UEFA que fija un límite del 70%. De acuerdo con FourFourTwo, la propuesta incluye sanciones progresivas: si un club sobrepasa el límite original sin autorización, será multado y el dinero se redistribuirá entre los demás clubes. En caso de superar el 115% de los ingresos, la sanción será una deducción de seis puntos en la tabla de posiciones.

    Durante la última junta de accionistas, ninguno de los 20 clubes participantes manifestó objeciones a la reforma, y todo indica que será ratificada antes del cierre de la temporada. Según el diario británico The Guardian, la nueva regulación busca fortalecer la equidad financiera y evitar que las diferencias económicas condicionen la competencia.

    Brighton ha adquirido jugadores por montos bajos y los ha transferido posteriormente por sumas elevadas, como ocurrió con Marc Cucurella y Moisés Caicedo, ambos transferidos al Chelsea, y Alexis Mac Allister, quien actualmente es una de las figuras del Liverpool. El club propuso la enmienda para asegurar que los equipos que gestionan de manera responsable sus recursos no sean penalizados por la nueva normativa. La modificación permitirá que el esfuerzo por mantener un gasto por debajo del 85% sea recompensado.

    La introducción del Squad Cost Ratio representa un paso clave para la Premier League en su intento de adaptarse a las exigencias regulatorias internacionales y garantizar un entorno financiero más equitativo. Tanto FourFourTwo como The Guardian coinciden en que la medida servirá para estimular la sostenibilidad y premiar la buena gestión, algo que, esperan, contribuya a mejorar el nivel de competitividad de la liga a partir de la temporada 2026/27.

    La votación final está prevista para las próximas semanas y, de ser aprobada, la regulación se aplicará a partir del próximo mercado estival de transferencias. Los clubes deberán ajustar sus estrategias de inversión y contratación para cumplir con el nuevo marco normativo, cuyo objetivo es preservar la competitividad y la salud financiera del campeonato inglés.

  • Una prueba de Dios: el caso de Alejandro Eugenio, el hijo oculto de Videla en el Pabellón 7 de Montes de Oca

    Una prueba de Dios: el caso de Alejandro Eugenio, el hijo oculto de Videla en el Pabellón 7 de Montes de Oca

    La familia de Jorge Rafael Videla, quien años más tarde encabezaría la última dictadura militar en Argentina, proyectaba hacia el barrio una imagen de orden y normalidad: un hogar unido, un padre absorbido por el trabajo y una madre dedicada por completo a la casa y a la crianza de sus hijos, “todos muy buenos chicos”. Sin embargo, en ese mismo entorno había un elemento que emergía en todos los recuerdos: Alejandro Eugenio, uno de los hijos, y su discapacidad, una realidad que atravesó la vida familiar y que, según coincidían los vecinos, “los tenía muy atados”.

    Alejandro, nacido en octubre de 1951, fue diagnosticado desde muy pequeño con una combinación de oligofrenia profunda —término clínico de la época para referirse a una discapacidad intelectual severa— y cuadros epilépticos. Sin duda, la llegada de su tercer hijo alteró la narrativa de perfección que la familia construía hacia afuera.

    De hecho, a los pocos meses de vida se hicieron visibles los retrasos en su desarrollo psicomotriz, y con el tiempo quedó establecido que nunca alcanzaría autonomía básica. Según registros posteriores, su edad mental se mantuvo cercana a la de un niño pequeño de cinco años, pese a su crecimiento físico.

    Una versión sostiene que la discapacidad de Alejandro podría haberse originado en una intervención quirúrgica de su madre Alicia Raquel Hartridge mientras estaba embarazada. A comienzos de 1950, los anestésicos contenían gases cuyo efecto sobre el desarrollo fetal no estaba estudiado, y se ha planteado que pudo afectar el cerebro en gestación.

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    Según entrevistas que dio ya condenado, afirmaba que la Iglesia tuvo con la Junta una relación “muy buena” y “prudente”

    Alicia Hartridge y Jorge Rafael Videla
    Se casaron en 1948, tuvieron siete hijos y ella actuó como primera dama de facto

    A lo largo de los años, la familia intentó gestionar la situación en el ámbito privado. En la casa de Hurlingham se acondicionó una habitación especial con paredes acolchonadas para evitar que el niño se lastimara durante las crisis convulsivas o episodios de agitación, un recurso extremo que reflejaba tanto la falta de tratamientos adecuados en la Argentina de los años setenta como el carácter reservado con el que se abordaba el tema.

    En 1956, en el marco de una misión oficial en Estados Unidos, Videla llevó a su hijo a estudios con especialistas, donde las evaluaciones médicas concluyeron que padecía una condición neurológica grave y rara, sin tratamiento eficaz. Según relató él mismo: “Allí nos deshauciaron respecto al chico. Nos dijeron que las cepas del cerebro no se habrían desarrollado y ya no lo harían. Nos sugirieron que había que internarlo en un lugar donde se ocuparan”.

    Antes de su traslado a una institución de mayor escala, Alejandro permaneció en una casa de catequesis en Morón, un espacio más contenido y familiar que los grandes hospitales psiquiátricos de la época. Su cuidado cotidiano quedó a cargo de dos religiosas francesas, Alice Domon y Léonie Duquet, integrantes de la congregación de las Misiones Extranjeras, quienes asumieron una labor que combinaba asistencia, contención y acompañamiento.

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    Muchos hospitales y asilos de la época contaban con la participación activa de órdenes religiosas en tareas de cuidado, asistencia cotidiana y organización interna

    A lo largo de los años, Videla visitaba periódicamente a su hijo en la casa de catequesis, en ocasiones llevándolo brevemente al hogar familiar. Sin embargo, esa cercanía no evitó un destino trágico: en 1977, durante la dictadura, Alice Domon y Léonie Duquet fueron secuestradas, torturadas y desaparecidas en el centro clandestino de la ESMA.

    La vida en la Colonia Montes de Oca

    En la década de 1960, el deterioro del cuadro clínico de Alejandro hizo insostenible su permanencia en un entorno semi-doméstico, y se decidió trasladarlo a una institución de encierro permanente. A esa altura, el destino fue la Colonia NacionalDr. Manuel Montes de Oca”, en Torres, partido de Luján, uno de los principales establecimientos psiquiátricos del país, que ocupaba más de 400 hectáreas y funcionaba en la práctica como un “país dentro de un país”, un regimiento de aislamiento para aquello que la sociedad no lograba integrar, según Gabriel Fraticola, exjefe de pabellón.

    Sin más, Alejandro fue internado en el Pabellón 7, destinado a diagnósticos de “oligofrenia profunda”, una condición que lo hacía dependiente y que, en la mentalidad de la época, era percibida como una mácula en el linaje. No estaba postrado, pero no reconocía a sus padres y, según vecinos, se movía “como un animalito o una plantita”.

    Al adentrarse en la estancia, se podía percibir su realidad interna. El psiquiatra explicó que en estos cuadros “lo intelectual es lo primero que se barre“, provocando que el paciente “pierda la capacidad de manejar los objetos como corresponde”, de modo que, por ejemplo, un folleto deja de ser un objeto de lectura y se transforma en un juguete o en alimento, ya que el sujeto “pasa a la esfera instintiva, primitiva, la sexual, la desinhibida, la sin filtro“.

    Desde la perspectiva de Ricardo Antonowicz, exjefe de salud mental del Hospital Borda, esta forma de habitar el mundo se define por una relación frágil con la palabra y el entorno social. Para él, el paciente es alguien que “flota entre dos discursos” y que no puede fijarse en un discurso en forma completa, sino que queda desarmado”. Esta falta de anclaje sólido en el lenguaje hace que la vivencia del discapacitado sea singular y muchas veces incomprendida por una medicina que, según el psiquiatra, suele ver al paciente como un “sujeto anónimo”.

    La Colonia Montes de Oca
    Fue fundada en 1915 como “Colonia Neuropsiquiátrica Open Door”, un hospital‑colonía de régimen abierto para personas con problemáticas de salud mental

    Es más, a la desconexión intelectual se sumaba la inestabilidad física provocada por la epilepsia, que convertía el propio cuerpo en un territorio imprevisible. Fraticola describe que estos pacientes no avisaban antes de una crisis, sino que “venían caminando y se desplomaban”, una vulnerabilidad que obligaba a muchos a vivir con cascos de protección.

    Sin embargo, en ese microcosmos, Alejandro compartía su destino con otros internos que sufrían el abandono total, mientras su padre mantenía una presencia marcada por la rigidez. A partir de los relatos institucionales recogidos por Fraticola, Videla “venía con su custodia, lo veía y dejaba lo que necesitaba, pero jamás pidió prerrogativas para el hijo“.

    Jorge Rafael Videla
    La familia mantuvo en secreto a su tercer hijo, ocultándolo de la vida pública​

    A pesar de esta aparente falta de privilegios, la identidad del visitante alteraba la atmósfera del pabellón. El personal, consciente de quién era el hombre que cruzaba los jardines de la Colonia, operaba bajo una presión silenciosa: “frente a esta situación, prestaban más atención, tampoco querían exponerse a un tiro en la oreja“.

    Un final en las sombras

    La muerte de Alejandro Eugenio Videla en junio de 1971, a los 19 años, ocurrió mientras su padre ocupaba el cargo de General de Brigada y era director del Colegio Militar de la Nación, una de las posiciones más destacadas dentro de la estructura castrense. La causa oficial fue un paro cardíaco, consecuencia del deterioro físico progresivo asociado a años de oligofrenia profunda y crisis epilépticas no controladas.

    Alicia Hartridge reaccionó con una agresividad teológica que sorprendía: describía a su hijo como unángel” que Dios le había “regalado” durante 19 años y acusaba a la prensa de pretender “deshacer la familia”. Esta retórica de la “familia atacada” le permitía eludir cualquier responsabilidad moral por el abandono en el que vivió su hijo.

    De manera paralela, la interpretación que Jorge Rafael Videla hacía de la condición de Alejandro estaba profundamente marcada por su integrismo católico. Según los periodistas Seoane y Muleiro, en “El Dictador”, veía la discapacidad de su hijo como una prueba de Diosdestinada a templar su espíritu y exigirle un sacrificio constante.

    Por alguna razón, este estoicismo religioso le permitió conciliar su imagen de padre abnegado con la frialdad necesaria para gestionar un sistema represivo que, de forma irónica, utilizaba la desaparición y el ocultamiento como herramientas de control social, reproduciendo con otros lo que había aplicado con su propio hijo.

    MV

  • Escapadas cortas y actividades gratuitas: más de 1 millón de turistas viajaron en fin de semana largo con gastos medidos

    Escapadas cortas y actividades gratuitas: más de 1 millón de turistas viajaron en fin de semana largo con gastos medidos

    El fin de semana largo que finaliza hoy movilizó a más de un millón de turistas en todo el país, quienes dejaron un impacto económico directo de $ 231.084 millones en alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras diversas. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el viajero priorizó escapadas cortas y cuidó el gasto durante estos días.

    “Si se compara con 2025, que fue un fin de semana largo tradicional de tres días y de muy bajo movimiento, este año creció un 48,8% la cantidad de viajeros. Esta suba se explica, en parte, por la mayor extensión del fin de semana y por una mejor predisposición a realizar escapadas, aunque de menor duración”, aseguró el informe de CAME.

    Los turistas optaron por destinos cercanos, motivados tanto por el encarecimiento del combustible como por la naturaleza no laborable del lunes, que no fue feriado. Según CAME, “el segundo fin de semana largo del año fue muy tranquilo, con un turista que priorizó escapadas cortas, de cercanía y que cuidó el nivel de gastos”.

    Durante estos días, viajaron 1.012.000 personas por el país. El impacto económico directo alcanzó los $ 231.084 millones, distribuidos en alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras diversas. El informe precisó que el perfil del viajero “se consolidó como austero, donde primaron las experiencias antes que el consumo intensivo”. Al mismo tiempo, sorprendió la cantidad de turistas internacionales circulando en muchas ciudades, “a pesar de un tipo de cambio que encarece a la Argentina en dólares”.

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    El gasto promedio diario se ubicó en $ 103.793, una cifra que resultó un 7% menor que el gasto registrado durante el feriado de Carnaval de febrero. De acuerdo con el informe, “esto se explica a partir de que los turistas eligieron destinos más cercanos y también porque entre los gastos recreativos no existió la oferta del Carnaval. En cambio, prevalecieron actividades culturales y conmemorativas por el 24 de marzo, casi todas de acceso gratuito”. El comunicado también indicó que este gasto promedio diario fue un 1,6% menor que el mismo feriado del año pasado, a precios reales.

    La estancia promedio resultó corta en relación a un fin de semana de cuatro días, ya que se mantuvo en 2,2 noches. El documento detalló que “si bien fue un fin de semana de cuatro días, el promedio de noches de hospedaje se equiparó con el de un fin de semana de tres días. Sin embargo, en el promedio viajaron más personas. Posiblemente el mismo turista viajó dos veces, un viaje más extenso (dos noches) y luego uno más corto (lunes o martes)”.

    La dispersión territorial y la dinámica sin picos marcados también fueron características relevantes del movimiento turístico en este período. Según el relevamiento, “el movimiento turístico se caracterizó por una fuerte dispersión territorial y una dinámica sin picos marcados, donde convivieron propuestas culturales, eventos locales y actividades al aire libre”. Las ciudades mantuvieron un “buen nivel de circulación, especialmente en espacios gastronómicos, ferias y actividades nocturnas”, mientras que los destinos tradicionales de descanso mostraron un ritmo más moderado.

    El comunicado de la CAME indicó que entre los destinos más elegidos se destacaron la Ciudad de Buenos Aires, Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata y Ushuaia, junto con localidades de la provincia de Buenos Aires como Tigre, San Antonio de Areco y Tandil. También hubo buen nivel de actividad en destinos de la Patagonia y del norte argentino, con una demanda distribuida y sin grandes concentraciones. El documento resaltó que “en lo que va del año hubo dos fines de semanas largo en los que viajaron 4.022.000 turistas y gastaron $ 1.238.877 millones”.

    El fin de semana largo funcionó como una antesala de Semana Santa, lo que derivó en un movimiento turístico “más moderado y distribuido”. La cercanía entre ambos períodos llevó a que muchos viajeros optaran por postergar escapadas más extensas, privilegiando salidas cortas. El clima presentó comportamientos heterogéneos según la región, con lluvias e inestabilidad en la Costa Atlántica y mejores condiciones en el norte y zonas cordilleranas, lo que incidió en la ocupación y en las decisiones de viaje.

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  • Luis Caputo dijo que las exportaciones agrícolas aportarán hasta US$8700 millones extra

    Luis Caputo dijo que las exportaciones agrícolas aportarán hasta US$8700 millones extra

    El gobierno nacional estimó hoy que, con la nueva cosecha —que varias proyecciones ya sitúan en un nivel récord—, las exportaciones agrícolas podrían crecer hasta US$8700 millones respecto del año pasado.

    Lo informó el ministro de Economía, Luis Caputo, en su cuenta de la red social X. Caputo difundió un gráfico que muestra niveles de producción y precios en tres escenarios —bajo, medio y alto— para los cultivos de maíz y soja, los de mayor volumen en la cosecha gruesa.

    Todos hablamos del potencial de la energía y la minería, pero pocos reparan en la extraordinaria reacción de nuestros productores agropecuarios a las bajas de impuestos que hemos hecho a las exportaciones (retenciones) e importaciones (aranceles a bienes de capital, herbicidas,… pic.twitter.com/7KhvQ9cos8

    — totocaputo (@LuisCaputoAR) March 24, 2026

    “Nuestras estimaciones son que en un escenario conservador las exportaciones aumentarían en 3700 millones de dólares con respecto al año pasado”, precisó Caputo. El ministro luego amplió: “En un escenario de precios y producción más alto (algo que se está convalidando), las expo treparían a casi 42 mil millones de dólares. Esto es 8700 millones más que el año pasado”, agregó el funcionario.

    Caputo elogió al sector: “El agro está en un boom absoluto y va a ser, como siempre, un motor clave para el crecimiento económico en los próximos años”.

    Noticia en desarrollo

  • Ex “maestro” de Patricia Bullrich en Montoneros: “Era flor de guerrillera”

    Ex “maestro” de Patricia Bullrich en Montoneros: “Era flor de guerrillera”

    Mauricio Zarzuelo aún no es “el Víbora”. No es todavía montonero, no sabe disparar un arma ni distinguir en segundos a paramilitares encubiertos. Es apenas un adolescente, un ladrón de poca monta que vive en la calle y cuya única preocupación es rascarse un bocado para soportar las largas noches de Buenos Aires. Sin embargo, aquella madrugada fría en el Abasto anticipa los años por venir: el quinceañero corre por su vida, perseguido por la policía que lo sorprende en medio de un hurto. Cuando las piernas ya no le dan, en la esquina de Guardia Vieja y Gallo decide esconderse en el primer lugar de puertas abiertas que encuentra. Esa elección le cambiaría la vida de maneras que no imaginaba.

    Han pasado más de cuatro décadas desde que Zarzuelo irrumpió, para su propia perplejidad y la de sus futuros compañeros, en la Unidad Básica “Liliana Gelin” que tenía la Juventud Peronista en ese barrio porteño. “Les pedía por favor que no me botonearan: me salvaron”, rememora con nostalgia. En ese tugurio con cuadros ajados de Perón y Evita —que antes del fin de la dictadura sería quemado hasta sus cimientos por miembros del Ejército— el joven encontró por primera vez un hogar. En esos años, Zarzuelo pasó de ser un marginado social a integrarse en la “juventud maravillosa” que venía a cambiar el país con decisión y, si hacía falta, con plomo.

    En ese tiempo conoció y entabló fuerte amistad con una joven que despertaba suspiros entre los compañeros. La relación fue provechosa para ambos: mientras “Tatiana”, como la apodaron, se curtía en la calle y en la vida, Zarzuelo consiguió su primer trabajo —en la Clínica Pueyrredón, que dirigía el padre de su amiga—, conoció los lujos de la enorme quinta de Los Toldos, de esa misma familia, y juntos enfrentaron a la dictadura. También fue mejor amigo del primer novio de ella, luego desaparecido. Aquella compañera, a quien custodiaría con una Itaka cargada y los dientes apretados en los días en que Rodolfo Galimberti, novio de su hermana, y todo su círculo eran buscados en cada rincón, era Patricia Bullrich. “Era flor de montonera”, recuerda Zarzuelo, que describe con facilidad a la actual ministra de Seguridad cuando era una joven revolucionaria y llevaba “una bandolera con dos revólveres en la cintura”. Las afinidades que tuvo con Bullrich hoy se esfumaron: “Es una gran inmoralidad, no podés borrar tu pasado con el codo, hubo compañeros que amaste, te entregaste a la lucha y hoy tus ideales son otros. Eso no me lo banco”.

    La ministra guarda un recuerdo con cierta gracia del montonero: “El Víbora me volvía loca”, contó luego Bullrich, sobre los inicios de su militancia que ella asegura que sólo fue dentro de la Juventud Peronista y no en su brazo armado, Montoneros. Evidentemente se llevaban bien: Bullrich lo visitó cuando regresó clandestinamente al país durante la dictadura, y con la vuelta de la democracia el “Víbora” fue su chófer durante un año entero.

    Noticias: ¿Cómo conoció a Bullrich?

    Zarzuelo: Galimberti la mandó a militar a esa Básica, la más cerca de la casa de ella. Eso fue en la época de Cámpora. Era una piba de 16 años: ingenua, flaquita, pero muy brava, aguerrida y buena compañera. Iba siempre al frente. Nos hicimos muy amigos: la vi nacer en esa UB, le puse su sobrenombre y milité con ella. ¡Hasta su viejo me dio laburo! Yo estaba sin trabajo y él me llevó a la Clínica. Ella trabajaba en la oficina y yo era cadete; así estuvimos un año. Era muy aplicada.

    Noticias: ¿No había diferencias en el trato, al venir ella de una familia tan pudiente?

    Zarzuelo: No, y no necesitábamos ninguna presentación: nos unía la lucha. Eran todos bienvenidos, más allá de las diferencias de clase; la ideología y la pelea eran las mismas. Con el paso de los años uno se da cuenta quién fue consecuente y quién no. Patricia Bullrich Luro Pueyrredón es hoy fiel representante de su clase. Yo luchaba por la patria socialista, por una sociedad sin clases y sin pobres; y ahora sigo siendo pobre, mantengo la conducta que me enseñaron los compañeros que murieron. Patricia deshonra a todos los compañeros que dieron la vida por una causa.

    Noticias: ¿Todos sabían sobre la relación de ella con Galimberti?

    Zarzuelo: Era un secreto, como también lo era su apellido: sólo lo sabíamos yo y el compañero de ella —su primer novio, Juan Manuel Puebla, que luego desapareció—.

    Noticias: ¿Cómo era la actividad de ella?

    Zarzuelo: Era una flor de montonera. Sabía de todo, aunque recién empezaba. Incluso nos prestó el campo de Totó, su abuela, para hacer instrucción militar y prácticas de tiro. Patricia disparaba bien, calzaba calibre 22 y 32. La abuela no se enteró de nada, dormía (risas), y Patricia no tenía problema en ensuciarse. Me acuerdo de una vez que la quisieron secuestrar en el subte y volvió a la Básica muy cagada, pero se la bancó; otros se hubieran borrado. Ella era combativa: iba al frente, demostraba coraje, valentía y convicción. ¡Estaba convencida!

    Noticias: ¿Qué hiciste junto a ella?

    Zarzuelo: En esa época había actividad todos los días: salíamos a romperla, tirábamos molotov, poníamos bombas. La más brava que vivimos juntos fue cuando desapareció Galimberti —después supimos que le habían pegado un tiro y se había ido a esconder en una villa—. Patricia me dijo: “Víbora, ayudame a sacar todo de casa”. Cuando desaparecía un compañero había que vaciar las casas… fuimos a lo de ella y metimos todo en su Fiat 600: armas, cajas de balas, de todo. El Fiat andaba con la trompa para arriba y yo tuve que sacar la Itaka por la ventana porque no entraba (risas). Si nos paraba la cana… Y a pesar de todo eso Patricia no se acobardaba, mantenía la calma. Una vez, durante la dictadura, ella volvió clandestinamente al país desde su exilio en Brasil y vino a buscarme al conventillo del Abasto para ver si les ayudaba a organizar el frente gremial. Vino con Marcelo “Pancho” Lingeri, su primer esposo (ndR: y secretario personal de Galimberti). Para esos años yo ya no quería saber nada: era una época en la que escuchabas una puerta de auto cerrarse y pensabas que venían a buscarte los milicos. Estaba totalmente cagado, no quería más compromisos: cuando Montoneros pasó a la clandestinidad, a fines de 1974, yo había quedado en pelotas. Era el único boludo de la Unidad Básica cuyo domicilio conocían. Algunos dirigentes tenían guita y se alquilaban otro departamento, otros tenían plata para tomarse un avión o esconderse en el campo de papá y mamá. Yo no tenía un peso y tenía que trabajar en el puerto —hoy soy dirigente gremial—, donde secuestraron a siete delegados: me salvé de pedo.

    Noticias: ¿La volvió a ver luego de la vuelta de la democracia?

    Zarzuelo: Sí. Ella volvió, y yo estaba sin laburo, así que la fui a buscar para ver si me podía ayudar. Me dio trabajo como su chófer; andaba con un Movicom gigante siguiéndola a todos lados. Así estuve un año, hasta que ella perdió unas elecciones y se quedó sin plata para bancarme. Ahí perdí el contacto.

    Noticias: ¿Qué te gustaría decirle?

    Zarzuelo: Le pediría que respete nuestra lucha de los setenta, que se acuerde de sus compañeros, de sus parejas, de los pobres. Nada más: cada uno es como es, y en algún momento ella va a rendir cuentas. Esta, la de hoy, es otra Patricia; yo la desconozco. Ahora pienso que fue una farsante: la respeté y valoré como una compañera con huevos, pero hoy trabaja para la oligarquía.


  • Caputo anticipó una cosecha récord y estimó que el agro podría aportar USD 42.000 millones en 2026

    Caputo anticipó una cosecha récord y estimó que el agro podría aportar USD 42.000 millones en 2026

    El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que el agro atraviesa un boom absoluto y que este año podría aportar hasta USD 8.700 millones adicionales en exportaciones. Es un dato clave en el marco de las compras de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que busca alcanzar USD 10.000 millones en 2026. Sin embargo, la balanza comercial mostró otra tendencia en febrero, cuando las ventas al exterior cayeron respecto del año pasado.

    Para Caputo, mientras que “todos hablan del potencial de la energía y la minería”, pocos observan el efecto inmediato de las medidas tomadas sobre el sector agropecuario. “Pocos reparan en la extraordinaria reacción de nuestros productores agropecuarios a las bajas de impuestos que hemos hecho a las exportaciones (retenciones) e importaciones (aranceles a bienes de capital, herbicidas, equipos de riego, permiso para importar maquinaria usada, etc. Así, subió fuertemente la inversión y la producción apunta a una cosecha récord para este año”, sostuvo en la red social X.

    El funcionario detalló que, según las proyecciones del Ministerio de Economía, en un escenario conservador las exportaciones del sector aumentarían USD 3.700 millones respecto al año pasado. En un escenario de precios y producción más elevados, la cifra ascendería a casi USD 42.000 millones, lo que representaría USD 8.700 millones adicionales en comparación con el registro del año anterior.

    Las declaraciones de Caputo se inscriben en un contexto en el que las exportaciones argentinas atraviesan un periodo de ajuste. En febrero, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la balanza comercial arrojó un superávit de USD 788 millones, pese a la caída interanual de las exportaciones y las importaciones. El desempeño del agro aparece como uno de los motores clave para revertir esa tendencia y fortalecer la balanza comercial en los próximos meses.

    Durante el segundo mes del año, las exportaciones totalizaron USD 5.962 millones, registrando una caída del 2,9% en comparación con febrero de 2025. Según el organismo técnico, “este descenso fue impulsado por una baja de 7,1% en las cantidades exportadas, ya que los precios aumentaron 4,4%”. En términos desestacionalizados, las ventas al exterior mostraron una caída más pronunciada del 16,2% respecto a enero de 2026.

    El desempeño fue dispar entre los grandes rubros. Las exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) sumaron USD 1.747 millones, con un crecimiento interanual del 8,6%. Por su parte, los Productos Primarios (PP) alcanzaron USD 1.750 millones, con un alza del 8,2%. En contraste, las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) totalizaron USD 1.834 millones, lo que implicó una caída del 10,1%. El retroceso más severo se observó en Combustibles y Energía: con USD 631 millones exportados, se registró una contracción del 27,6% respecto a igual mes de 2025.

    En el análisis sectorial, los productos vinculados al complejo sojero mostraron un deterioro notable. La balanza comercial de los derivados de la soja alcanzó un saldo de USD 375 millones, un 50,7% menos que en febrero de 2025. Las exportaciones de este complejo cayeron un 30,4% (USD 743 millones), afectadas por una baja del 28,6% en las cantidades y del 2,5% en los precios. Dentro de este rubro, las cantidades exportadas de harina y pellets de soja bajaron un 27,3%, mientras que el aceite de soja en bruto cayó un 50,2 por ciento.

    En tanto, las importaciones totalizaron USD 5.174 millones, lo que implicó una reducción interanual del 11,8%. El Indec precisó que “esta baja se atribuyó a la disminución de 14,9% en las cantidades, ya que los precios aumentaron 3,7%”. A diferencia de las exportaciones, la serie desestacionalizada de las importaciones creció un 8,2% frente al mes anterior.

    Compras del Banco Central

    Las declaraciones de Caputo resultan relevantes porque indican los dólares que podría comprar el BCRA. Hasta la fecha, la entidad que conduce Santiago Bausili acumula 53 ruedas consecutivas sumando divisas en un contexto de estabilidad cambiaria. Este viernes, la entidad adquirió USD 172 millones, el monto más alto registrado en marzo; sumó USD 485 millones en la semana y ya acumula compras por más de USD 3.700 millones en lo que va de 2026.

    Hasta el momento, las principales compras de dólares por parte del Banco Central provinieron de la liquidación de exportaciones agropecuarias y de la emisión de obligaciones negociables por empresas en el exterior. Persistía la incertidumbre sobre si este ritmo de acumulación de reservas podrá sostenerse en lo que resta del año, aunque ahora el ministro Caputo sostiene que el campo podría aportar USD 8.700 millones más que en 2025, gracias al impulso de las políticas de alivio fiscal y de menores regulaciones.

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  • Video oficial por el 24 de marzo: Gobierno presenta ‘Las víctimas que quisieron esconder’

    Video oficial por el 24 de marzo: Gobierno presenta ‘Las víctimas que quisieron esconder’

    El Gobierno difundió un video alusivo al 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, titulado “Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia completa”, con el que retoma la postura oficial de equiparar la violencia cometida desde el Estado con la de las organizaciones guerrilleras de los años ‘70.

    El video recoge los testimonios de una “nieta recuperada” que fue apropiada por un policía condenado por delitos de lesa humanidad y del hijo de un coronel del ejército secuestrado y asesinado por la guerrilla del Ejército Revolucionario del Pueblo en 1974.

    El video afirma: “En el año 2003 el Gobierno Nacional Argentino lanzó una campaña política empleando cuantiosos recursos públicos con una visión sesgada y revanchista que, en lugar de sanar las disputas del pasado, solo las exacerbó”, según el relato en off de las imágenes.

    “Este Gobierno se dispuso por primera vez a dar vuelta la página dándole visibilidad a la historia completa”, afirma el trabajo fílmico, que sostiene además que “cuando se la presenta de forma parcial, deja de ser memoria y se convierte en un instrumento de manipulación”.

    Además, el material califica las políticas de Derechos Humanos como un “fatal experimento narrativo que le costó miles de millones de dólares a los argentinos”.

    “Este Gobierno sostiene que las nuevas generaciones tienen derecho a acceder a una visión integral y respetuosa de aquellos años”, agrega.

    El video incluye el testimonio de Miriam Fernández, hija de los desaparecidos Carlos Simón Poblete y María del Carmen Moyano, vistos por última vez en mayo de 1977; ella conserva el apellido del policía que la anotó como hija propia, Armando Fernández, lo que la llevó a un litigio judicial con Abuelas de Plaza de Mayo.

    Según la numeración que siguen las Abuelas, la mujer es la nieta recuperada 127, y en el video afirma que vivió su historia “como hija de militares y como hija de desaparecidos”, por lo que sostiene: “Si yo puedo mirar para adelante y conciliar una historia completa por qué no lo puede hacer la Argentina”.

    Fernández declaró: “Dejemos el pasado en paz, porque a mí mi familia biológica no me la va a devolver nadie y el dolor que yo viví con mi familia de militares tampoco me lo va a devolver nadie”, y sobre Armando Fernández dijo: “Es mi papá, le guste a quien le guste, sin negar que también tengo mis papás biológicos”.

    De igual modo, el video recoge el testimonio de Raúl Larrabure, hijo del militar Argentino del Valle Larrabure, secuestrado y asesinado por el Ejercito Revolucionario del Pueblo en 1974, cuando se desempeñaba como subdirector de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María.

    Larrabure relató que su padre estuvo detenido “en condiciones infrahumanas” en lugares definidos por sus captores como “cárceles del pueblo”, con “un camastro y un baño portátil”, donde sufrió “simulacros de fusilamiento y torturas”, y que fue “el secuestro más largo de la historia argentina, con 372 días”.

    “Queremos que la verdad completa se imponga y que los chicos puedan discernir qué estuvo bien y qué estuvo mal, porque nosotros somos testigos de esa época”, añadió.

    Larrabure, que al igual que Miriam Fernández dio su testimonio en una nota realizada en el Salón Blanco de la Casa Rosada, sostuvo que durante los años en los que se llevaron adelante los juicios por delitos de lesa humanidad, se vivió “una historia falaz”.