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  • Otra multinacional deja de producir en Argentina: cierra planta de herramientas en Santa Fe y afecta a 40 trabajadores

    Otra multinacional deja de producir en Argentina: cierra planta de herramientas en Santa Fe y afecta a 40 trabajadores

    En un contexto en el que cada vez más empresas dejan de fabricar en la Argentina, varios sectores industriales registraron en los últimos meses decisiones parecidas, con firmas que reconfiguraron sus operaciones y pasaron de la producción local a modelos centrados en la importación y la distribución. En ese marco, una multinacional del rubro de herramientas notificó el cierre de su actividad industrial en Santa Fe y una modificación de su modelo operativo.

    Se trata de la empresa Bahco, que anunció en los últimos días el cese de la fabricación en su planta de Santo Tomé y confirmó que mantendrá operativas sus áreas de distribución, ventas y servicio. La medida formó parte de una reorganización del modelo operativo de SNA Europe Argentina y redefinió el papel que cumplía ese establecimiento dentro del esquema productivo del grupo.

    La decisión se difundió mediante un comunicado oficial en el que la compañía precisó el alcance de la medida. “En SNA Europe Argentina informamos la decisión de discontinuar la actividad industrial en nuestra planta de fabricación de herramientas ubicada en la ciudad de Santo Tomé, provincia de Santa Fe”, indicó la firma. Según detalló, la planta dejará de producir herramientas y se concentrará exclusivamente en tareas comerciales y logísticas. De ese modo, el sitio continuará en funcionamiento, aunque con un perfil distinto al sostenido durante años.

    El cambio alcanzó a aproximadamente 40 trabajadores, que fueron notificados sobre la reestructuración. “La medida afectará a aproximadamente 40 colaboradores, quienes tomaron conocimiento hoy, miércoles 18 de marzo”, señaló la compañía en el mismo comunicado.

    Desde la empresa afirmaron que, pese al cese de la producción, el establecimiento seguirá activo. “Nuestras operaciones de distribución, ventas y servicio continuarán funcionando con normalidad desde nuestro sitio en Santo Tomé, garantizando el abastecimiento de herramientas, soluciones de almacenamiento, accesorios y servicios de postventa en todo el territorio argentino”, aseguraron.

    La firma explicó que el objetivo fue garantizar el abastecimiento de productos y servicios en todo el país. En ese sentido, la continuidad de las funciones comerciales y logísticas busca sostener la presencia de la marca en el mercado local.

    La decisión implicó el traslado de la producción a otras plantas del grupo, lo que marcó el fin de la actividad industrial en la sede santafesina. Este movimiento se inscribe en una estrategia más amplia de reorganización operativa que la compañía implementó a nivel regional.

    Garantizar la sustentabilidad del negocio

    “La medida responde a la necesidad de adaptar nuestro modelo operativo para asegurar la sustentabilidad del negocio en el actual contexto económico”, expresaron desde la empresa. En ese marco, confirmaron que “la producción será transferida a otras plantas del grupo”.

    Bahco integra un grupo internacional con presencia global y una red de fábricas distribuidas en distintas regiones. La planta de Santo Tomé formaba parte de ese entramado productivo y desempeñaba funciones dentro del circuito de fabricación de herramientas. Con la nueva disposición, la producción se concentrará en otras instalaciones del grupo, mientras que la sede local conservará un rol orientado al mercado argentino.

    El impacto sobre los trabajadores fue uno de los ejes centrales de la medida. Los alrededor de 40 empleados afectados quedaron alcanzados por la reestructuración ligada al cese de la fabricación y, según la empresa, se cumplirán las obligaciones legales correspondientes.

    En ese sentido, el comunicado incluyó una referencia explícita a las condiciones del proceso. “En SNA Europe creemos firmemente que el respeto por las personas y la integridad son valores fundamentales de nuestra compañía. Por ello, la empresa cumplirá con todas las obligaciones legales correspondientes y llevará adelante este proceso con el máximo respeto por sus colaboradores”, indicó la firma.

    La planta de Santo Tomé funcionó durante años como parte del entramado industrial de la región. Con esta medida, su rol cambió de manera estructural al abandonar la actividad productiva y concentrarse en funciones comerciales y logísticas. El anuncio despertó inquietud en el ámbito local, sobre todo por su impacto en el empleo y en la dinámica industrial: la reducción de la producción en la planta representa una modificación relevante en el esquema económico de la zona.

    La historia de Bahco

    La historia de Bahco comenzó en 1892, cuando Berndt August Hjort registró la marca comercial a partir de sus iniciales, BAH, y añadió “Co.” para indicar que se trataba de una empresa. En 1954 la firma adoptó el nombre AB Bahco. Con más de un siglo de trayectoria, la compañía consolidó una amplia presencia en el mercado de herramientas.

    Su actual administrador, SNA Europe Argentina, es uno de los principales fabricantes europeos de herramientas de mano y sierras, y forma parte de Snap-on Incorporated. Los productos Bahco se fabrican mayoritariamente en plantas propias en Europa. En sus redes sociales, la compañía recordó un hito de su trayectoria: en 1892 inventó la llave ajustable, una de las herramientas manuales más esenciales.

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  • Giordano: la obsesión antiinflacionaria de Milei pone en riesgo empleo y producción

    Giordano: la obsesión antiinflacionaria de Milei pone en riesgo empleo y producción

    La tensión bélica en Medio Oriente recalienta el mercado energético global y pone a prueba el plan económico de Javier Milei. El barril de Brent, referencia para el mercado argentino, subió cerca de 20 dólares en la última semana hasta ubicarse alrededor de los 90 dólares, con un aumento acumulado del 49% en lo que va de 2026. El epicentro del conflicto es el Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo de apenas tres kilómetros de ancho por donde circula el 20% del suministro global de petróleo y gas.

    Para el economista Osvaldo Giordano, este escenario añade presión a un plan de estabilización ya tensionado. “Todo indica que la situación es muchísimo más compleja y que seguramente esto se va a prolongar”, señaló el especialista en declaraciones al programa Punto y Aparte, de Punto a Punto Radio 90.7.

    “La palabra es incertidumbre. Con un precio del crudo que pasa de 60 a 100 dólares, eso naturalmente va a impactar en los combustibles“, afirmó.

    Argentina, mejor parada que en crisis anteriores

    Giordano subrayó, sin embargo, que el país enfrenta este shock externo desde una posición más sólida que en episodios previos. “Argentina era un país que hasta hace pocos años era deficitario en materia energética. Esa balanza comercial se ha revertido: exportamos más de lo que importamos, con lo cual somos menos vulnerables a un hecho negativo como este“, explicó.

    Ese diagnóstico se ve respaldado por los datos recientes. En enero de 2026, la producción petrolera argentina alcanzó un récord histórico, impulsada principalmente por Vaca Muerta, cuya extracción creció un 35,5% interanual. El aumento sostenido de la producción no convencional implica que el beneficio no se limita a mejores precios, sino que se potencia por mayores volúmenes exportables.

    Con todo, Giordano advirtió que el beneficio tiene una cara B: si el Brent se estabiliza en torno a los 100 dólares, Argentina podría recibir entre 2.600 y 3.100 millones de dólares adicionales por exportaciones, pero ese ingreso extraordinario también plantea riesgos para el mercado interno.

    “Si el precio del crudo pasa de 60 a 100 dólares, habrá que ver cómo internamente eso se procesa y qué decisión toman el gobierno y las petroleras en cuanto a cuánto y cómo se traslada a precios“, sostuvo el economista.

    El dilema inflación-producción

    El núcleo del análisis de Giordano apunta al corazón del programa económico del gobierno. Según el especialista, la prioridad de reducir la inflación a cualquier costo estaba justificada en diciembre de 2023, cuando el país rozaba la hiperinflación. Pero ese escenario ya no se da.

    La inflación en enero de 2026 fue del 2,9%, lo que implica que en un solo mes se consumió casi el 30% de la pauta que el propio gobierno fijó para todo el año en el presupuesto. Si esa trayectoria se mantiene, en el primer cuatrimestre el gobierno probablemente incumpliría la meta de inflación del 10,1% anual.

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    Para Giordano, mantenerse rígido con las metas originales en este contexto sería un error de diagnóstico. “Si uno se obsesiona con ir más rápido en la baja de la inflación, lo paga por otro lado con menor nivel de actividad económica, menores salarios, menores empleos”, afirmó. Y añadió: “No quiero decir que no sea malo tener una inflación tan alta. Sigue siendo muy alta en Argentina, pero hay otras prioridades, otras urgencias, como el empleo y la producción”.

    La actividad económica muestra señales mixtas: pese al crecimiento del PBI del 4,4% en 2025, los indicadores de consumo en supermercados, ventas pyme y shoppings continúan mostrando escaso dinamismo, y los salarios no logran compensar el aumento de precios.

    Tasa alta, producción baja

    El economista señaló a la política de tasas como el mecanismo concreto que está dañando la actividad. “El gobierno está comprando reservas, pero lo está haciendo a costo de una tasa de interés muy alta, y eso afecta la producción”, precisó.

    Como ejemplo, mencionó que la reciente incorporación al equipo económico de un asesor formado en la experiencia uruguaya “venía alertando desde hace tiempo que la Argentina debería ir hacia un esquema no tan ambicioso de baja de la inflación”, tomando como referencia el proceso que llevó a Uruguay varios años resolver, sin sacrificar el crecimiento.

    La referencia al caso uruguayo refuerza un argumento que comparten varios economistas locales. Iván Cachanosky, economista jefe de Fundación Libertad y Progreso, estimó que “lo más probable es que la inflación cierre este año más cerca del 20% que del 14%”.

    Reformas estructurales y diálogo político

    Giordano también hizo hincapié en la necesidad de consolidar reformas estructurales mediante acuerdos políticos amplios. Valoró que el oficialismo haya logrado sumar apoyo de la oposición para la reforma laboral, aunque advirtió que ese avance constituye apenas un punto de partida.

    “Lo laboral recién arranca. Quedaron temas laborales pendientes y hay que instrumentar la ley, que es bien difícil. Pero pensemos que, desde el punto de vista de la competitividad, aún más importante es la reforma tributaria, y para eso es imprescindible tener apoyo de provincias y legisladores”, enfatizó.

    El economista fue crítico con el perfil cerrado que, a su juicio, caracterizó en buena medida a la gestión. “Un gobierno que se deja poco ayudar, que en general no ha generado matices entre gente que quiere colaborar más allá de algunas diferencias y que está dispuesta a dialogar y no encuentra un ámbito correcto”, sentenció.

    En ese marco, celebró la visita reciente del ministro de Economía, Luis Caputo, a la Fundación Mediterránea en Córdoba, donde el funcionario ofreció, según Giordano, “un enfoque didáctico y realista respecto a la necesidad de ser pragmático” en la conducción económica. “Ojalá esto de no ser tan ambicioso en la baja de la inflación y ser un poco más cuidadoso en la actividad económica cale, porque va a favorecer en general al programa económico”, concluyó.

  • Se hacía en Argentina y ahora viene de México: el Volkswagen Taos que refleja el cambio y la eficiencia industrial

    Se hacía en Argentina y ahora viene de México: el Volkswagen Taos que refleja el cambio y la eficiencia industrial

    Aunque se presentó a fines del año pasado, la nueva generación de Volkswagen Taos comenzó a verse en las calles argentinas con 2026 ya iniciado. Es fácil detectarla: su nueva identidad se aprecia a la distancia desde cualquiera de sus tres ángulos.

    Aunque fue un producto de corta vida industrial —se fabricó desde 2021 y concluyó su ciclo en 2025—, este vehículo tiene la responsabilidad de reflejar la velocidad de cambio que caracteriza al mundo del automóvil moderno.

    La nueva Taos luce un rediseño del frente: se redujo la abertura superior de aire y se amplió la del bajo paragolpes, ahora con nuevas ópticas; en la parte posterior, las dos luces extremas se conectan mediante una línea LED que incluso ilumina el logo central de Volkswagen; y en la vista lateral las nuevas llantas de 19 pulgadas llaman la atención de cualquier observador.

    En el interior, la pantalla central es ahora semiflotante de 10 pulgadas, alineada con una tendencia generalizada en la industria, lo que permite alojarla con una inclinación distinta y reduce buena parte de los reflejos que afectaban a la pantalla empotrada de la primera versión de este C-SUV.

    Desaparecieron los botones hápticos del volante —muy resistidos por gran parte de los usuarios— y fueron reemplazados por mandos físicos; en cambio, el climatizador de la consola central mantiene el control táctil. Además, el infotainment incorpora una nueva matriz de conectividad a través de VW Connect.

    Mecánicamente, el nuevo Taos conserva el motor VW TSI 2.4 turbo de 150 CV y 250 Nm de torque, pero ahora está asociado a una nueva caja automática Tiptronic de 8 velocidades, que ofrece un escalonamiento de revoluciones ideal para administrar eficientemente la potencia y adaptarse a la demanda de neumáticos de mayor dimensión.

    Este vehículo es mexicano y, como toda evolución tecnológica, es una versión avanzada de su predecesor: el Taos que se fabricó en General Pacheco hasta julio del año pasado. La mejora no está ligada al origen geográfico, sino a la plataforma y a las novedades que la marca incorporó y que habrían llegado a la versión argentina si se hubiera mantenido la producción local.

    Sin embargo, el VW Taos debe considerarse un símbolo por una razón más importante que sus características técnicas: es la representación perfecta del momento que vive la industria automotriz argentina, mucho más integrada al mundo que en las últimas dos décadas, y en el que se debate entre priorizar las tendencias de mercado produciendo SUVs o apostar a la escala de producción que sostenga una operación industrial mediante camionetas.

    No fue fácil dar de baja al Taos: nacido en un mercado con poca competencia en el segmento, contó con la calidad suficiente como para mantenerse entre los tres SUV más vendidos en Argentina, compitiendo con el Toyota Corolla Cross (importado de Brasil) y con el Chevrolet Tracker (fabricado en Argentina), este último además más económico por pertenecer a un segmento inferior.

    Volkswagen tuvo que decidir con qué vehículo crecer en escala de producción, algo que no era viable con Taos porque la competencia entre SUV es creciente y hubiera implicado pelear con México por mercados de exportación. En cambio, la nueva generación de Volkswagen Amarok, que nacerá en 2027 y se producirá únicamente en Pacheco para esta región, cuenta con un mercado abierto en toda Latinoamérica.

    Así lo anunciaron en marzo de 2025: la nueva generación de Amarok, producida en conjunto con su socio chino SAIC y basada en una plataforma que admite motorización híbrida, tendrá un mercado mucho mayor que el que se alcanzaría si en la misma fábrica se siguiera fabricando Taos para abastecer únicamente el mercado doméstico.

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  • UIA: producción y ventas cayeron más del 50% en fábricas y crece la preocupación por las importaciones

    UIA: producción y ventas cayeron más del 50% en fábricas y crece la preocupación por las importaciones

    Tras exigirle respeto al Gobierno en un extenso comunicado y luego del duro discurso del presidente Javier Milei en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, la Unión Industrial Argentina (UIA) difundió este miércoles los resultados de una nueva encuesta sobre la actividad industrial. Los datos muestran una caída generalizada en la producción y las ventas, que afecta tanto a grandes empresas como a PyMEs, y confirman la persistencia de dificultades en el sector manufacturero.

    El Monitor de Desempeño Industrial (MDI) -índice que anticipa la evolución de la actividad industrial- se ubicó en 36,5 puntos en enero de 2026, lo que implicó un descenso de 7,5 puntos respecto del relevamiento anterior. En comparación con enero del año pasado, cuando se registró el valor más alto para ese mes en los últimos dos años, la variación fue negativa en 5,6 puntos, evidenciando un empeoramiento sostenido de la actividad industrial.

    Al analizar las principales variables predominó la tendencia negativa. El 53,3% de las empresas indicó que su nivel de producción disminuyó respecto del promedio del cuarto trimestre de 2025. En cuanto a las ventas internas, el 54,7% de las firmas reportó bajas y solo el 13,3% registró aumentos, lo que constituye uno de los valores más altos de caída de la serie histórica.

    La entidad que preside Martín Rappallini dio a conocer los datos de esta nueva encuesta en un momento de tensión entre el sector empresario y el Gobierno, especialmente desde que Milei cuestionara duramente a industriales como Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, a quien tildó de “Don chatarrín” y a Javier Madanes Quintanilla, de “Don Gomita Alumínica”. La crítica apunta a los altos precios que, según el Gobierno, cobran estas empresas en comparación con los costos de sus productos a nivel mundial, mientras que desde el sector empresario cuestionan los elevados costos que tiene producir en Argentina, que los vuelve poco competitivos. “Queremos que vuelva el Milei que decía que los empresarios son héroes”, enfatizó este miércoles el industrial, en declaraciones a Infobae en Vivo.

    En materia de exportaciones, el estudio refleja que el 30% de las empresas reportó descensos, y el 14,3% registró incrementos, manteniéndose estable en comparación con relevamientos anteriores. Las cifras muestran que, aunque la presión principal sigue sobre el mercado doméstico, la actividad vinculada a la venta internacional tampoco logra dinamizar la producción.

    Más recortes de empleo

    Respecto del empleo industrial, la encuesta reflejó un impacto moderado pero sostenido. El 22,2% de las empresas informó reducciones en su plantel. Entre ellas, la mitad aplicó disminución de personal, el 41,4% recortó turnos y el 22,9% implementó suspensiones. En proyección a los próximos doce meses, el 19,4% de las compañías anticipó aumentos en su plantilla, mientras que el 26% previó reducciones adicionales.

    El relevamiento también destacó la situación de las PyMEs, que enfrentaron condiciones más desfavorables que las empresas medianas y grandes. En términos de producción, las micro y pequeñas compañías registraron un Índice de Difusión (ID) de -43,3 puntos, frente a -34,8 puntos de medianas y grandes. En ventas, la diferencia fue más marcada: -46,5 frente a -30,8 puntos. En empleo, las medianas y grandes resultaron más afectadas con -18,5 puntos, mientras que las micro y pequeñas registraron -13,3 puntos.

    El estudio indicó además que el 45,6% de las empresas tuvo dificultades para cumplir con al menos uno de los pagos de salarios, proveedores, servicios públicos, impuestos o compromisos financieros. De ese grupo, el 5,4% presentó atrasos en todos los rubros mencionados. Entre las principales consecuencias de estos atrasos, el 39,8% enfrentó mayores costos financieros e intereses, y el 38,1% debió recurrir a endeudamiento o financiamiento a corto plazo.

    Los principales problemas del sector

    La caída de la demanda interna se mantuvo como el principal problema del sector, identificada por el 46,1% de las empresas. En segundo lugar, aumentó la preocupación por la competencia externa: la dificultad para competir con bienes importados pasó de no registrarse en octubre de 2024 a representar el 19,4% en enero de 2026. Esto se dio en un contexto de apertura comercial y apreciación cambiaria, que intensificó la presión sobre la producción local.

    Los costos dejaron de ocupar el primer lugar en la lista de preocupaciones: en enero de 2025 lideraban con 40,6%, mientras que en enero de 2026 descendieron a 19,7%. Aunque continúan siendo relevantes, ya no representan el eje central de las dificultades. La combinación de caída de la demanda interna y presión de la competencia externa muestra un panorama complejo para el sector industrial argentino.

    Las expectativas futuras también reflejaron un enfriamiento. El 47,8% de las empresas previó mejoras en su situación económica, frente al 60,4% del relevamiento anterior. En cuanto al sector de actividad, el 41% anticipó avances, comparado con el 57% en el relevamiento previo. Sobre el contexto económico nacional, solo el 51% espera mejoras, frente al 68,6% anterior.

    El informe de la UIA subraya que el estancamiento y la caída de la actividad afectan a todos los niveles del sector industrial. Las cifras evidencian que, pese a la variabilidad estacional de enero, atravesado por vacaciones y paradas de planta, la tendencia negativa persiste. La combinación de producción en descenso, ventas internas reducidas y empleo afectado marca un desafío sostenido para la industria.

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