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  • YPF acelera su megaproyecto GNL y busca USD 15.500 millones tras impulso de la guerra en Medio Oriente

    YPF acelera su megaproyecto GNL y busca USD 15.500 millones tras impulso de la guerra en Medio Oriente

    “Es el proyecto más grande y complejo de la historia de América Latina”, dijo Horacio Marín, CEO de YPF, sobre el Argentina GNL, el megaproyecto de la petrolera de mayoría estatal que prevé producir gas natural licuado en la costa de Río Negro junto a, por el momento, dos socios internacionales.

    El ejecutivo lo confirmó en un encuentro con periodistas argentinos durante el CERAWeek by S&P Global, el principal evento del sector energético a nivel global. Allí aseguró que el desarrollo alcanzará un nivel de financiamiento internacional sin precedentes y, aunque reconoció que existen conversaciones con un nuevo socio global —que, de haberse cerrado, habría sido presentado durante el evento—, aclaró que el proyecto puede avanzar con los actuales integrantes.

    La sociedad, que ya tiene nombre propio —aunque todavía no fue revelado—, está integrada hoy por YPF, la italiana Eni y XRG, una firma vinculada al grupo saudita Aramco, uno de los mayores jugadores mundiales del negocio de los hidrocarburos.

    Si bien Marín resaltó que el megaproyecto no depende del ingreso de un cuarto socio para avanzar, reconoció que existen conversaciones avanzadas con una empresa internacional. Sin embargo, enfatizó que el consorcio no está en búsqueda activa y que, si no se concreta esa oportunidad puntual, el desarrollo seguirá adelante con los actuales integrantes. “Es esa o nada”, dijo y comentó que todo avance en torno al eventual cuarto socio depende, además, de los plazos internos de aprobación y de la revisión técnica de la potencial interesada.

    “El proyecto está y va. Pero la guerra en Medio Oriente podría acelerar la expansión”, dijo Marín, al vincular el escenario geopolítico global con el aumento de la demanda de GNL.

    A esto se suma una idea reiterada en el mayor evento energético del mundo que se celebra esta semana en Houston: los actores del sector buscarán diversificar el origen de sus suministros. Por su ubicación geográfica, la Argentina aparece entre los candidatos más señalados.

    También reconoció que la guerra produjo un impulso imprevisto que coloca a la Argentina en una posición estratégica como proveedor seguro, “alejado de conflictos calientes”.

    Según explicó, los ataques a infraestructura energética, especialmente en Qatar, dejaron fuera de operación una planta de dimensiones similares al desarrollo argentino y obligaron a declarar fuerza mayor por cinco años en ciertos contratos en Europa. Esta situación abre una oportunidad inesperada para la Argentina.

    “Esta guerra aceleró el GNL de Argentina de una forma que no se imaginan. Creo que la guerra va a impulsar fuertemente la expansión del proyecto de 12 millones de toneladas a los seis millones adicionales que proyectamos para la segunda etapa”, detalló. Ese salto, según planteó, podría posicionar al país como proveedor preferente, con acceso simultáneo tanto al Atlántico como al Pacífico.

    Financiamiento récord

    La magnitud del financiamiento es inédita en la región. Marín detalló que el objetivo es reunir USD 15.500 millones solo para la primera fase del proyecto. Se trata, según dijo, del “mayor esquema de project finance de la historia de América Latina”, según confirmó JP Morgan, el banco encargado de estructurar el financiamiento internacional del desarrollo.

    El plan prevé tener asegurado el financiamiento principal antes de fin de año. En tanto, los cronogramas ubican la decisión final de inversión (FID) en octubre y la adjudicación de las principales licitaciones antes de esa fecha.

    Marín explicó que el costo total para el mainstream y downstream asciende a USD 20.000 millones, de los cuales un 70% se financiará mediante créditos internacionales. El restante 30% será cubierto por aportes directos de los socios. Este esquema busca combinar financiamiento bancario con garantías de bancos de desarrollo, extendiendo los plazos de repago y reduciendo el costo financiero general.

    Consultado sobre los criterios de licitación y transparencia, el presidente de YPF subrayó: “Tenemos que hacer todo transparente, homologando procesos y eliminando negociaciones secundarias. Queremos que el proceso de licitación sea instantáneo, público y con criterios técnicos y económicos claros, porque así también cambiamos la cultura interna y damos garantías a todos los proveedores y socios”.

    En paralelo, adelantó que los socios originales ya avanzan con las negociaciones de contratos de venta futuros y con la compra de equipamiento estratégico. Solo los buques necesarios para el desarrollo tienen un costo individual que oscila entre USD 2.000 y 3.000 millones.

    Respecto a las ventas futuras, el empresario confirmó que ya existen contratos avanzados con “muy buenos países y de alto poder adquisitivo”. Los montos y compradores se mantienen en reserva hasta la consolidación de los acuerdos finales, aunque el proyecto se reserva entre un 10% y un 20% del volumen para el mercado spot. Eso abre la puerta a ventas puntuales a países de la región, como Brasil, o incluso a cubrir picos de consumo local.

    Proyecciones de producción e impacto en mercado interno

    El avance del GNL es solo una parte de la estrategia de YPF. En paralelo, la compañía prevé aumentar la producción de crudo en Vaca Muerta con la incorporación de nuevos equipos de perforación. Según detalló Marín, la empresa operará con 13 rigs durante la primera mitad del año y sumará entre cuatro y cinco más hacia fin de 2026.

    Con ese crecimiento, la producción neta de crudo alcanzaría los 250.000 barriles diarios en diciembre de este año, frente a los 200.000 actuales. El aumento estará destinado principalmente a exportación a través del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que ya presenta un avance cercano al 50 por ciento.

    En paralelo, el proceso de transformación de la compañía también incluye la salida progresiva del negocio convencional. Tras la venta de áreas emblemáticas como Manantiales Behr y otros activos maduros como Chachahuen, en Mendoza, Marín confirmó que la petrolera estatal también avanzará con la devolución de áreas en el norte del país.

    “No es material para YPF. Nuestro objetivo es devolver esas áreas a las provincias, como ya hicimos en otras. Nos quedan algunos activos como Agua Salada y áreas en Salta donde la compañía tiene participación”, dijo Marín.

    El objetivo, explicó, es concentrar los recursos en desarrollos de mayor productividad y abrir nuevas licitaciones para empresas medianas y pequeñas. Algunas de ellas podrían ser de origen brasileño, ya que se trata de áreas gasíferas con potencial de exportación hacia ese país.

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  • Cuánto paga un automovilista en impuestos por cada litro de nafta: impacto de tributos nacionales, provinciales y municipales

    Cuánto paga un automovilista en impuestos por cada litro de nafta: impacto de tributos nacionales, provinciales y municipales

    Cada vez que un consumidor carga un litro de nafta en la Argentina afronta una estructura de costos en la que una porción significativa se destina a impuestos nacionales, provinciales y municipales. Esa dinámica se agrava en el contexto internacional de conflicto en Oriente Medio, que, según distintos relevamientos, llevó a un incremento de más del 15% en los precios de los surtidores.

    Según datos de la Cámara de Combustible de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, en el supuesto de que un litro de nafta super se venda al público a $ 1.921, el precio neto —sin impuestos— es de $1.231,71, cifra que equivale al 64,12% del precio final. La diferencia hasta completar el monto que abona el consumidor corresponde a diversos tributos que se reparten entre la Nación, la provincia y los municipios.

    El desglose de la Cámara de Combustible de Mar del Plata informa que la carga tributaria total sobre el litro de nafta super asciende a $689,29, lo que representa el 35,88% del precio pagado en el surtidor. Ese porcentaje resulta de la suma de gravámenes de distinta naturaleza y jurisdicción.

    A nivel nacional, los impuestos constituyen el principal factor de recaudación sobre el combustible. El Impuesto a los Combustibles Líquidos suma $304,08, equivalente al 15,83% del valor final. A este gravamen se le adiciona el Impuesto a las Emisiones de CO₂, que implica $18,63 o el 0,97% del precio total.

    Este primer impuesto se aplica de manera fija por litro y es motivo de controversias. Durante la gestión de Sergio Massa al frente del Ministerio de Economía se decidió no aplicar las actualizaciones del impuesto en el último año de mandato, con el objetivo de que no impactara en la inflación. En tanto, durante la administración libertaria se ajustó en varias oportunidades por debajo de lo que correspondía y los gobernadores reclaman al gobierno central que no se distribuyeron esos recursos.

    La recaudación del Impuesto a los Combustibles Líquidos se debería distribuir por ley: 10,40% al Tesoro Nacional; 15,07% al Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI); 10,40% a las Provincias; 28,69% al Sistema Único de Seguridad Social; 4,31% al Fideicomiso de Infraestructura Hídrica; 28,58% al Fideicomiso de Infraestructura de Transporte; 2,55% a la Compensación Transporte Público. Algunos de estos fondos y fideicomisos fueron eliminados por el Gobierno.

    La recaudación nacional se completa con el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que en este caso representa $270,68 del valor de venta, es decir, el 14,09% del precio final. Estos tres conceptos conforman la mayor parte de la carga impositiva sobre el litro de nafta súper, consolidando el predominio de la recaudación nacional en la estructura tributaria del combustible.

    Impuestos provinciales y tasas municipales

    A nivel provincial, el impuesto más relevante es el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, que se traduce en $54,80 por litro, lo que equivale al 2,85% del precio al público. En el ámbito municipal, existen dos tasas que afectan el precio del combustible: la Tasa por Seguridad e Higiene y la Tasa Vial. La primera suma $2,45 por litro, lo que representa el 0,13% del precio final, mientras que la segunda alcanza los $38,67 y equivale al 2,01% del valor pagado en el surtidor.

    La sumatoria de estos tributos determina el monto total de impuestos que se abona por cada litro de nafta super, según la Cámara de Combustibles de Mar del Plata. El peso de cada nivel de gobierno sobre el precio final varía según la jurisdicción y el tipo de tasa o impuesto aplicado.

    En la provincia de Buenos Aires, el municipio de Colón, General Pueyrredon y Pinamar cobra una tasa del 3% sobre el precio de venta, que es la mayor en términos porcentuales. Luego le siguen Pilar, Moreno y Azul, en donde se abona una alícuota levemente inferior al 2,5 por ciento. Estas cifras, aunque menores a lo que se aplica en algunas provincias del sur del país, representan una suma considerable en un país afectado por la inflación y por las oscilaciones del mercado internacional de hidrocarburos.

    Entre los ejemplos más extremos de tasa vial aparece la provincia de Neuquén, en donde ocho municipios cobran un recargo del 4,5% sobre el precio de cada litro de combustible. Entre los que se destacan Centenario, Cutral Co, Junín de los Andes, Neuquén, Plaza Huincul, Plottier, San Martín de los Andes y Senillosa. Pero no se trata de la única provincia, sino que se aplica la misma alícuota en Cipoletti, Río Negro. En un rango menor, se ubican diferentes municipios de Jujuy, como San Pedro, San Salvador de Jujuy y Yala, en donde se cobra una tasa vial del 1,8 por ciento.

    El análisis de la apertura impositiva revela que el componente nacional concentra la mayor proporción de la carga fiscal, seguido por la provincia y, en menor medida, los municipios. La presencia de la Tasa Vial en la estructura municipal responde a la decisión de algunas jurisdicciones de aplicar incrementos adicionales sobre los combustibles para financiar obras y servicios vinculados al tránsito o la infraestructura urbana. Aunque muchas veces esto no sucede en la práctica y la tasa se convierte en un impuesto ante la falta de contraprestación.

    El precio neto del litro de nafta, es decir, el valor libre de impuestos, representa poco menos de dos tercios del precio pagado por el consumidor. Este dato ilustra el peso que tienen los tributos en la formación del precio final y la relevancia de la política fiscal sobre los combustibles. La distribución de la recaudación entre Nación, provincia y municipios evidencia la multiplicidad de actores involucrados en la definición del costo del combustible.

    En la práctica, el consumidor afronta el peso combinado de los impuestos nacionales, provinciales y municipales cada vez que carga nafta super en su vehículo. La suma de gravámenes eleva el valor final y determina una recaudación significativa para el Estado en sus diferentes niveles.

    ¿Cese en el conflicto en Oriente Medio?

    En el contexto actual, la carga tributaria sobre los combustibles resulta especialmente relevante ante los aumentos recientes en los precios internacionales del petróleo y las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente. El incremento del valor de los combustibles impactó de manera directa en el bolsillo de los consumidores argentinos, como se registró en los últimos días.

    Hasta el momento, la guerra en el Medio Oriente motivó un ajuste del 15% en el precio de los combustibles en Argentina. Aunque recientemente el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ofreció detalles sobre las conversaciones con un alto líder iraní, en busca de un acuerdo que pudiera influir en la estabilidad de la región y, en consecuencia, en el precio de los hidrocarburos.

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  • CEO de Chevron elogia políticas del Gobierno y ratifica interés por invertir en Vaca Muerta en CERAWeek by S&P Global

    CEO de Chevron elogia políticas del Gobierno y ratifica interés por invertir en Vaca Muerta en CERAWeek by S&P Global

    En un contexto global cada vez más tenso para el mercado energético, la Argentina volvió a aparecer en el radar de las grandes petroleras. El CEO global de Chevron, Mike Wirth, admitió en CERAWeek by S&P Global, el mayor evento del sector del Oil&Gas a nivel mundial, que el país continúa con dificultades en materia impositiva, laboral y de apertura comercial, pero señaló que comenzó a percibir avances concretos en las condiciones para invertir.

    “La geología es excelente”, dijo y aseguró que la disponibilidad o productividad de los recursos naturales nunca estuvo en discusión. “El desafío en la Argentina siempre estuvo más bien arriba del suelo”, planteó el CEO. Y agregó que las trabas vinculadas a leyes laborales, restricciones a la importación de equipos y limitaciones para exportar producción empezaron a ser abordadas de forma sistemática.

    “Nuestra satisfacción con la geología es grande y yo esperaría que, con el tiempo, observemos avances sostenidos en el entorno local”, dijo, al mismo tiempo que elogió al presidente Javier Milei por “mejorar la capacidad de inversión” en el país.

    Durante su exposición en el Hilton Américas, en el centro de Houston, Wirth volvió a situar a la Argentina en el mapa global del shale de la compañía. La mencionó junto a Bolivia, la cuenca Permian y Bakken como parte de una misma cartera de yacimientos no convencionales que ahora se gestionan bajo una estructura única para acelerar el traslado de tecnología, capital humano y mejores prácticas entre países.

    En ese marco, la Argentina dejó de verse como un mercado periférico y pasó a ser uno de los activos donde la empresa espera seguir mejorando productividad y costos. De hecho, según consignó la compañía, “Chevron prevé que Vaca Muerta desempeñe un papel más importante en su cartera de productos en los próximos años”.

    El impacto de la crisis en Medio Oriente sobre el mercado energético

    Uno de los ejes más analizados en la conferencia fue la tensión logística derivada del conflicto en Medio Oriente, particularmente en el Estrecho de Ormuz, punto clave para el abastecimiento global de crudo y derivados.

    El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, fue el encargado de abrir el evento. “El mundo necesita masivamente más energía. La energía es vida”, planteó. El funcionario aseguró que el objetivo de la administración de Donald Trump es aumentar la producción energética, reducir costos y reforzar la seguridad económica del país, con el gas natural como principal herramienta para lograrlo.

    También se refirió al conflicto que enfrenta a los Estados Unidos e Israel contra Irán: “Este es un régimen que utiliza su poder para perturbar los mercados energéticos y desestabilizar su región. Está obteniendo misiles cada vez mejores y un enorme arsenal convencional para proteger su objetivo principal, que es construir una bomba nuclear. El mundo no puede vivir en ese escenario”.

    Agregó, además, que el mercado todavía no reaccionó completamente a la interrupción del flujo de petróleo. “El mercado hace lo que hacen los mercados. Los precios suben para enviar señales a todos los que pueden producir más: por favor, produzcan más. Los precios todavía no han subido lo suficiente como para provocar una destrucción significativa de la demanda”.

    Por su parte, el CEO de Total Energies, Patrick Pouyanné, estimó que la magnitud actual de la disrupción en el Estrecho de Ormuz supone “alrededor de 10 u 11 millones de barriles diarios” de crudo varados y fuera de circulación.

    Esto, según el ejecutivo, equivale al 20 % del abastecimiento global que normalmente se destina a los mercados de exportación —calculados en torno a los 50 millones de barriles diarios—. La afectación es incluso mayor en los productos refinados: Pouyanné calculó que entre 4 y 5 millones de barriles diarios de derivados no logran salir de la región.

    El ejecutivo explicó que los precios del diésel y del combustible para aviones superan actualmente los valores de referencia del crudo. “El diésel está a USD 160 el barril y el combustible para aviones a USD 200. Por eso se ven las consecuencias”, afirmó, y destacó que, en el caso del gas natural licuado, los flujos de exportación de Catar están detenidos, con otro 20 % del mercado mundial de GNL varado.

    “Creo que podemos manejar la situación. Tenemos inventarios para 3 o 4 meses. Más allá de ese tiempo, será más sistémico”, reconoció.

    El cuello de botella que preocupa al mercado

    Un tema recurrente en la conferencia fue que el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente no se limita al precio del petróleo: su influencia es mayor en los combustibles y en la logística energética global.

    Varios referentes señalaron que los márgenes internacionales de diésel y jet fuel se mantienen muy por encima de niveles históricos; en los períodos más críticos desde 2022, esos márgenes superaron los USD 60 por barril en Europa y Singapur, y aunque han disminuido, siguen oscilando entre USD 20 y USD 30. Ese encarecimiento no responde exclusivamente al precio del crudo, sino también a los crecientes costos logísticos y de seguros derivados de la volatilidad en la zona.

    La disrupción en el Estrecho de Ormuz se evidenció cuando, entre fines de febrero y comienzos de marzo de 2026, el tránsito de buques se redujo a cero, según cifras presentadas en el foro.

    Ese cuello de botella es, en la práctica, de naturaleza logística y aseguradora: tras la escalada del conflicto, las primas de riesgo de guerra para petroleros en la zona se dispararon de 0,25 % a 5 %. En términos concretos, hoy un petrolero puede llegar a pagar hasta USD 5 millones sólo en seguro para un trayecto por ese corredor energético.

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  • Con el petróleo arriba de 100 dólares, prevén nuevos aumentos en combustibles y restituirán el reporte con 72 horas

    Con el petróleo arriba de 100 dólares, prevén nuevos aumentos en combustibles y restituirán el reporte con 72 horas

    El exsecretario de Energía y expresidente de YPF, Daniel Montamat, titular de la consultora energética Montamat & Asociados, advirtió que si se mantienen los actuales precios internacionales de los combustibles “es inevitable” que se produzcan nuevos reajustes en los valores del surtidor.

    A comienzos de esta semana los precios de los combustibles en la Argentina, y en particular en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ya habían subido alrededor de 9% respecto de los valores del 28 de febrero, fecha en la que se iniciaron los bombardeos de Israel y Estados Unidos sobre Irán y se desencadenó la actual guerra en Medio Oriente. Ese conflicto prácticamente cerró el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del petróleo y el 33% del GNL mundial—, se amplió con ataques iraníes a otros países del Golfo y escaló en términos de daño energético con bombardeos a infraestructuras clave en Irán y Qatar. Los mercados interpretaron ese avance como el paso de un perjuicio económico coyuntural a uno de carácter estructural, con caídas relevantes en la producción de petróleo y gas y, por consiguiente, aumentos sostenidos de los combustibles a nivel global.

    Precios internacionales

    El barril de Brent cotizó ayer viernes a poco más de USD 112 el barril, y las previsiones implícitas en los mercados de futuros, que esperaban un desplome de precios una vez superada la guerra —pensada originalmente como menos extensa en términos geográficos y temporales—, empezaron a tambalear.

    En la semana, los precios de la nafta súper de YPF en las estaciones de servicio de CABA pasaron de un promedio de $1.738 a $1.803; la nafta Infinia, de $1.899 a $1.975; y el Infinia Diesel (gasoil), de $1.955 a $2.033. Si bien Horacio Marín, presidente de la petrolera de mayoría estatal, señaló hace unos días que la empresa irá “amortiguando los aumentos”, es incierto hasta qué punto podrá hacerlo y cómo reaccionarán las demás comercializadoras, bajo las marcas Shell, Axion y Puma.

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    Según Jorge Lapeña, presidente del Instituto de Energía Argentina General Mosconi, el Estado dispone de herramientas para impedir que los precios del mercado local sigan de forma automática la trayectoria internacional, priorizando el abastecimiento interno.

    Además, legisladores del kirchnerismo presentaron en el Congreso un proyecto de ley para obligar a las petroleras y al Estado a informar con antelación cualquier cambio de precios y restablecer el mecanismo oficial derogado por la resolución 717/2025, que establecía el “Sistema en Línea de Información de Precios en Surtidor” y exigía comunicar con no menos de 72 horas de anticipación cualquier ajuste en los valores de nafta y gasoil.

    Tras la derogación, los cambios en los valores pueden efectuarse sin aviso previo. La idea implícita es que marcas y estaciones de servicio compitan intensamente por el favor de los automovilistas. También se presentó un amparo colectivo, que está a consideración de la Justicia.

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    Aunque el gobierno se inclina por el libre mercado y por la aplicación del concepto de “paridad de exportación” —es decir, que el precio interno refleje la evolución de los precios internacionales, indicador de la capacidad de las petroleras y del país para obtener dólares vía exportación de hidrocarburos—, una señal reciente muestra preocupación por los efectos sobre la economía local, en particular sobre la tasa de inflación.

    Demoran aumento del gas

    Por esa inquietud, la Secretaría de Energía modificó el período estacional para que la licitación para la importación privada de GNL se complete en abril y las importaciones comiencen recién a partir del 1 de mayo, lo que retrasará el traslado a precios locales de la importación de GNL que la Argentina empezará a realizar desde abril para cubrir el mayor consumo de gas durante los meses de invierno.

    Más allá del efecto “amortiguador” de YPF y de postergar al menos un mes el impacto de los mayores precios del gas, Montamat destacó ante el sitio especializado Surtidores la altísima volatilidad del mercado internacional. “El barril sube a 116 y baja a 106 dólares según las expectativas del conflicto en el Golfo y lo que pase con el Estrecho de Ormuz”, señaló, y advirtió que la Argentina no puede ignorar esas referencias externas. “Las refinadoras no integradas están pagando paridad de exportación. El problema es que los combustibles no están todavía ajustados en el surtidor a esos valores”, indicó. Según sus estimaciones, cuando el barril promediaba entre 87 y 88 dólares, las naftas estaban un 6% por debajo de la paridad de importación y el gasoil un 16%. “Si se mantienen estos precios, es inevitable que haya nuevos reajustes”, concluyó.

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  • La fuerte caída del oro afecta reservas pese a compras del BCRA: compró USD 58 millones que no alcanzaron

    La fuerte caída del oro afecta reservas pese a compras del BCRA: compró USD 58 millones que no alcanzaron

    El Banco Central mantuvo la racha compradora y ayer sumó otros 58 millones de dólares. No obstante, las reservas brutas registraron una caída de 226 millones de dólares. La principal causa fue la fuerte baja en la cotización del oro, que ayer retrocedió 3,8% y cerró en su nivel más bajo del año.

    La depreciación del oro está vinculada, al menos de forma indirecta, con la guerra desatada con Irán. El fuerte aumento del precio del petróleo intensifica las presiones inflacionarias en Estados Unidos. Los mercados esperan que la Reserva Federal norteamericana retrase una eventual baja de las tasas de interés.

    En un contexto de elevada inestabilidad, los inversores prefieren refugiarse en los bonos del Tesoro, que mantendrán rendimientos más altos por un tiempo, y evitar el oro, que ya había tenido un gran salto el año pasado. La onza cerró ayer en USD 4.823, lejos de los USD 5.500 que alcanzó a principios de año.

    A fines de 2025, el oro representaba el equivalente a USD 9.000 millones en las arcas del Central, un aumento de más de 60% en apenas un año. En ese momento constituía el 20% del total de las reservas brutas. Esa participación tan relevante explica por qué una caída en su cotización tiene un impacto notable cuando se produce.

    La debilidad del metal precioso, sumada a la necesidad de usar recursos propios para afrontar vencimientos de deuda, limita una suba mayor del nivel de reservas.

    El Central acumula compras por más de USD 3.300 millones en el año, tras 51 días consecutivos de intervenciones. Es de esperar que el monto diario de compras aumente de forma significativa en el segundo trimestre, cuando se liquiden los dólares de la cosecha gruesa.

    Las reservas comenzaron el año en USD 42.000 millones y ayer alcanzaban USD 44.495 millones. Esta suba, cercana a los USD 2.500 millones en el año, podría haber sido mayor, pero los factores mencionados (caída del oro y pagos de deuda) lo impidieron.

    Por eso, uno de los objetivos del Gobierno es recuperar el acceso a los mercados internacionales. Así obtendría fondos frescos para afrontar los vencimientos que se avecinan.

    El escenario internacional, sin embargo, juega en contra. La guerra en Irán y la consiguiente suba del precio del barril de petróleo le dieron un mal revés a Wall Street y, por rebote, también afectaron a los activos argentinos.

    Como consecuencia, ayer volvieron a caer los bonos en dólares y el riesgo país subió hasta los 610 puntos, prácticamente su máximo anual. El indicador se aleja cada vez más de la zona de 500 puntos, que llegó a rozar a principios de año. El banco internacional UBS consideró, no obstante, que Argentina debería ubicarse en torno a los 400 puntos básicos por el superávit fiscal y las perspectivas de la economía.

    La dificultad para reducir el riesgo país dificulta el acceso al financiamiento en los mercados internacionales. Por ello, el Tesoro puso en marcha una nueva estrategia: financiarse con bonos de corto plazo (Bonar 2027) exclusivamente a través de colocaciones locales.

    En las dos últimas licitaciones ya emitió esta nueva deuda por un total de USD 500 millones y la intención es llegar a USD 2.000 millones para mediados de año. Con ello, el Gobierno obtendría financiamiento para afrontar el vencimiento de julio sin mayores contratiempos.

    La reducción adicional del riesgo país depende ahora, en gran medida, de una mayor calma en los mercados internacionales y de que ceda el nerviosismo por la escalada bélica en el Golfo Pérsico y por la suba del barril de petróleo por encima de los USD 100.

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  • Suba de la nafta presiona la inflación de marzo y deja sin margen al gobierno para inyectar pesos

    Suba de la nafta presiona la inflación de marzo y deja sin margen al gobierno para inyectar pesos

    El mercado sigue expectante ante la licitación de bonos que realizará hoy el Tesoro, en coincidencia con la difusión del dato de inflación de febrero por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). No obstante, la principal preocupación recae en el índice de marzo, muy presionado por la suba de la nafta, que ya acumula 8% en el mes.

    El Tesoro sale hoy a renovar casi $10 billones mediante la colocación de bonos a tasa fija de corto plazo, así como a tasa variable y ajustados por inflación. Todo indica que probablemente optará por renovar la totalidad o una proporción considerable, con el objetivo de evitar una expansión monetaria mientras la inflación se mantiene en niveles muy por encima de los deseados por el Gobierno.

    En ese sentido, fue el propio Javier Milei quien envió un mensaje al titular del Central, Santiago Bausili: “Preparate porque te van a salir los dólares por las orejas”. Acto seguido agregó: “Que no se vaya a la inflación, por favor. O sea, cuidado cómo los comprás. Ya saben que, si fuera por mí… Pero bueno, no me voy a meter, es una cuestión de independencia”.

    De este modo, el Presidente, en el marco del Argentina Week, expresó su preocupación por la emisión monetaria vinculada a la compra de dólares. En los hechos, el plan de remonetización aún no se puso en marcha: los pesos que emitió el BCRA para comprar más de USD 3.000 millones en lo que va del año fueron inmediatamente reabsorbidos y el mecanismo principal fue la refinanciación de vencimientos de deuda en pesos por encima del 100 por ciento.

    Un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea señaló que la base monetaria se contrajo en $2 billones en lo que va del año. Se trata de un esfuerzo del Gobierno para que la inflación perfore el 2% mensual, algo que, estiman, no sucederá en el corto plazo.

    Esa disminución se registra a pesar de que las compras de dólares del Central implicaron una expansión de $3,9 billones desde el arranque de 2026. No obstante, las colocaciones de deuda del Tesoro absorbieron $3 billones y el resto lo afrontó el Central mediante emisión de bonos y otros instrumentos de esterilización, por ejemplo futuros de dólar.

    La contracara es que las tasas comenzaron el año muy altas, pero se fueron acomodando gradualmente. El tramo corto de la curva de bonos en moneda local retrocedió 500 puntos básicos y se estabilizó en torno al 33 por ciento.

    ¿Hay margen para nuevas bajas de tasas? Según el IERAL, el espacio para una reducción adicional parece acotado. “En el corto plazo el espacio para nuevas bajas luce acotado. La paridad de tasas, que combina la tasa internacional, las expectativas de depreciación y el riesgo país, junto con una inflación todavía elevada requieren mantener rendimientos reales positivos para sostener la demanda de activos en pesos”, agregaron.

    Milei insistió en que el objetivo es que la inflación baje a partir de agosto a niveles inferiores al 1 por ciento. Es, sin embargo, un objetivo complicado por las presiones que persisten en distintos sectores. Por ahora, sería ya un logro para el Gobierno que el índice de marzo quede por debajo del 3 por ciento.

    El aumento de la nafta ya acumula 8% en lo que va de marzo y refleja, en parte, la suba del barril de petróleo, que en las últimas horas volvió a situarse por encima de los 90 dólares. Los expertos estiman que se mantendrá en esos niveles al menos durante los próximos dos meses. Hasta ahora, los esfuerzos de Donald Trump para controlar los precios dieron resultados discretos.

    Además de la nafta, marzo es un mes de alta estacionalidad por el inicio del ciclo lectivo y Semana Santa, junto con subas en alimentos y en servicios públicos. Lo único que juega a favor es la baja del dólar, que ayer volvió a perforar los $ 1.400 para la cotización mayorista y actúa como el único ancla antiinflacionaria.

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  • Guerra en Medio Oriente: CEO de Lego prevé suba de precios de juguetes por alza del petróleo

    Guerra en Medio Oriente: CEO de Lego prevé suba de precios de juguetes por alza del petróleo

    La volatilidad en los mercados internacionales, consecuencia de la guerra en Medio Oriente, repercute de manera directa en las estrategias de las grandes compañías de juguetes. Lego Group, fabricante de los conocidos bloques de construcción, siente hoy el efecto del aumento del precio del petróleo. El CEO de la firma, Niels B. Christiansen, explicó que el encarecimiento del crudo podría trasladarse a los precios de sus productos si la situación se mantiene o se agrava.

    En una entrevista con Yahoo Finance, Christiansen afirmó que el precio del petróleo es un insumo clave para la producción de los bloques, dado que la materia prima principal proviene de derivados del crudo. El ejecutivo explicó que la compañía suele cubrirse a corto plazo mediante contratos, lo que proporciona cierta protección frente a fluctuaciones momentáneas. No obstante, advirtió que si la tendencia se prolonga, el impacto en los costos de producción puede volverse significativo. “Consideramos el petróleo como un costo de materia prima. Subimos precios cuando el petróleo sube. Todo depende de si el cambio es temporal o prolongado. A corto plazo, estamos cubiertos por contratos, pero si la situación se mantiene, afecta nuestros costos”, afirmó Christiansen.

    La guerra entre Estados Unidos e Irán amplificó la volatilidad del mercado energético internacional. Desde el inicio de la operación militar denominada Epic Fury, el precio del crudo aumentó más de 60%. El barril alcanzó los 85,01 dólares, según la cotización de la Bolsa Mercantil de Nueva York. Esta suba impacta en toda la cadena de valor de la industria del juguete, que depende en gran medida de materiales plásticos derivados del petróleo.

    El CEO de Lego destacó que la empresa atraviesa estos episodios como parte de una volatilidad global que afecta a múltiples sectores. Recordó que situaciones similares se vivieron en años anteriores y que el grupo busca adaptarse con estrategias flexibles. “Esto es parte de la volatilidad con la que lidiamos desde hace tres o cuatro años. Ya sucedió antes. Hay que ver cuán duradero y significativo resulta, pero impacta en nuestro costo de insumos”, señaló Christiansen.

    En el último año, Lego registró un crecimiento de ventas del 12%, alcanzando los 83.500 millones de coronas danesas. El incremento abarcó todas las líneas de producto y permitió a la compañía cerrar el periodo con la mayor oferta de su historia. Entre las novedades que impulsaron el desempeño comercial se cuentan las colecciones inspiradas en la Fórmula Uno y los sets temáticos de flores. Además, la empresa amplió su red de tiendas y aumentó la capacidad de producción.

    El margen operativo de la compañía también mejoró, con un aumento del 18% en la rentabilidad operativa y un crecimiento del 21% en la utilidad neta. Este resultado se atribuye a inversiones dirigidas a nuevas aperturas y a la modernización de las plantas de fabricación. El portafolio diversificado y la apuesta por la innovación ayudaron a consolidar la posición de Lego en el sector.

    De cara al año próximo, Lego proyecta un crecimiento de ingresos de un solo dígito porcentual, según los pronósticos presentados al comunicar los resultados. Las utilidades netas se mantendrían en niveles similares a los de 2025, a pesar de los desafíos del contexto internacional y la presión sobre los costos.

    El lanzamiento de nuevos productos se perfila como uno de los motores de la estrategia para 2026. Entre las apuestas más destacadas figura Lego Smart Play, una línea que incorpora experiencias de sonido en los bloques y abre posibilidades para una interacción más rica entre usuarios y producto. La empresa espera que la innovación impulse la demanda y compense parcialmente el efecto del encarecimiento de los insumos.

    Christiansen subrayó que la solidez de la marca y la capacidad de adaptación son ventajas competitivas para afrontar ciclos de volatilidad. “La marca se mantiene fuerte”, expresó el CEO. La diversificación del catálogo y la inversión en tecnología de producción forman parte de la respuesta de la firma frente a un escenario que combina incertidumbre económica con oportunidades de expansión.

    Mientras la industria del juguete sigue de cerca la evolución del conflicto en Medio Oriente y sus efectos en los precios del petróleo, Lego ajusta previsiones y estrategias para sostener su desempeño. El impacto sobre los costos dependerá de la duración y la magnitud de la crisis energética, un factor que el grupo monitorea de cerca.

    El contexto desafiante no impidió que Lego cerrara el año con resultados positivos en ventas y rentabilidad. El crecimiento se apoyó en una oferta de productos ampliada y en la incorporación de tecnologías que buscan transformar la experiencia de juego. La compañía apuesta a que la innovación y la fortaleza de su marca le permitan atravesar las turbulencias actuales sin perder posiciones en el mercado global.

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  • Sube la nafta pese al traslado gradual del alza del petróleo a surtidores: premium supera $2.000 y la super u$s 1,25

    Sube la nafta pese al traslado gradual del alza del petróleo a surtidores: premium supera $2.000 y la super u$s 1,25

    De forma gradual, el aumento del barril por la guerra con Irán empezó a trasladarse a los surtidores del mercado local. Todas las marcas aplicaron subas de nafta de alrededor del 4%, que reflejan sólo en parte lo que ocurre en el mercado internacional y, al mismo tiempo, ejercen una presión, aunque marginal, sobre el índice de inflación de marzo. Es posible que se registre algún incremento adicional antes de fin de mes si, como se prevé, el barril no baja de los 80 dólares.

    En el caso de YPF, la empresa líder del mercado con más de 55% de participación en el total de ventas en surtidores, se concretaron dos incrementos: uno el sábado y otro ayer, que suman ese 4 por ciento. El resto de las empresas acompañó, aunque fuentes del sector señalaron que la decisión de subir los precios ya estaba tomada, independientemente de lo que en esta oportunidad resolviera la principal compañía del sector.

    Horacio Marín, titular de YPF, había indicado que la intención era evitar “cimbronazos en los precios de los combustibles”, agregando que “somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”. El ejecutivo recordó que la empresa trabaja con una estrategia de “micropricing” con el objetivo de analizar los precios día a día. El objetivo, afirmó en ese momento, es “atenuar picos de aumento y bajas” para darle mayor estabilidad a los valores en las estaciones de servicio.

    Como consecuencia de los últimos incrementos, la nafta de mayor octanaje superó por primera vez los 2.000 pesos. En cuanto al precio de la súper, ya se ubica en niveles de $1.800, lo que equivale aproximadamente a 1,25 dólares. Se trata de un dato relevante, teniendo en cuenta que históricamente el precio era equivalente a un dólar.

    La suba del barril Brent fue sustancialmente más alta desde que comenzó el conflicto con Irán. En apenas dos semanas saltó cerca de 20% hasta los actuales USD 91. No se toma en cuenta aquí la suba que lo llevó a casi USD 120 en la madrugada del lunes. El anuncio de los países del G-7 sobre la posibilidad de empezar a utilizar reservas petroleras para compensar el corte de tránsito de barcos petroleros por el estrecho de Ormuz ayudó a reducir el nerviosismo extremo entre los operadores.

    La baja de $15 que tuvo el dólar ayer en el mercado local, hasta los $1.420 para la cotización minorista, debería ayudar a suavizar la posibilidad de futuros aumentos en el corto plazo. Tanto el tipo de cambio como el precio del barril son insumos claves para las decisiones que adoptan las petroleras.

    Sin embargo, las perspectivas hacia adelante no son del todo tranquilizadoras. La Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés) proyectó que el barril se mantendrá en la zona de los USD 95 en los próximos dos meses debido a la reducción de la oferta global. Recién para el tercer trimestre se espera que el precio caiga de los 80 dólares.

    En Estados Unidos, por ejemplo, la proyección es de un incremento de casi 15% para el precio del galón, lo que tendría claras consecuencias inflacionarias. Por eso, Donald Trump intenta frenar los embates de Irán sobre refinerías de países del Golfo Pérsico y, en simultáneo, se busca reestablecer la navegación en el estrecho de Ormuz, que representa el 20% de la comercialización mundial de petróleo.

    El aumento de la nafta en el mercado local plantea nuevas presiones para la inflación local. La estimación de los analistas es que en febrero se habría ubicado en niveles de 2,7%, pero la incógnita es qué puede suceder en marzo. Este mes tiene una fuerte estacionalidad por el inicio de clases y la proximidad de Semana Santa. A esto se agrega este factor con el precio del combustible. El piso para la inflación del mes se ubicaría en 2,5%, pero nuevamente con peligro de acercarse al 3 por ciento.

    Si el precio de la energía se mantiene elevado, esto también provocará un impacto en las tarifas de luz y de gas, con posibles nuevos incrementos en invierno, que es cuando más se gasta. En ese escenario será el Gobierno el que tendrá que decidir si traslada de manera directa los mayores costos o si opta por aumentar los subsidios para que el impacto sobre el bolsillo de las familias no sea tan grande.

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  • Mega inversión en Vaca Muerta: Pampa Energía pidió ingresar al RIGI con proyecto de USD 4.500 millones

    Mega inversión en Vaca Muerta: Pampa Energía pidió ingresar al RIGI con proyecto de USD 4.500 millones

    El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que se inscribirá un nuevo proyecto en el RIGI, el régimen de incentivo a las grandes inversiones que el Gobierno creó el año pasado -y renovó para 2026- con el objetivo de ofrecer un marco fiscal y regulatorio estable para la llegada de importantes desembolsos al país.

    Según adelantó el funcionario, Pampa Energía solicitó su adhesión a la normativa para invertir unos USD 4500 millones en el upstream en su yacimiento Rincón de Aranda, ubicado en la provincia de Neuquén. Caputo detalló que el desembolso se destinará a la producción de petróleo en el área y a la construcción de plantas de tratamiento, oleoductos y gasoductos.

    En su posteo en X, el ministro explicó que la inclusión del proyecto en el régimen permitirá la explotación de la zona norte del bloque, donde podrían perforarse “más de 100 pozos adicionales”. Con esa expansión, la empresa buscará acelerar el crecimiento de la producción y prolongar durante más tiempo el nivel máximo de extracción del área, que incluso podría superar las proyecciones originales.

    El anuncio se conoció pocas semanas después de que el Gobierno ampliara el alcance del RIGI mediante el DNU 105/26, una medida que habilitó la incorporación de proyectos hidrocarburíferos greenfield al régimen. Esto implica que el régimen ahora también alcanza a desarrollos desde cero, que requieren construir toda la infraestructura productiva.

    Pampa Energía ya había avanzado meses atrás con un primer pedido de adhesión al RIGI vinculado a las obras de infraestructura necesarias para desarrollar el bloque. Esa solicitud fue presentada en julio y contemplaba la construcción de instalaciones clave para procesar y transportar la producción del área.

    El proyecto incluía una planta de tratamiento junto con oleoductos y gasoductos que permitirán conectar el yacimiento con los sistemas troncales de evacuación. Entre ellos figuran el gasoducto Perito Moreno y el oleoducto Vaca Muerta Sur, además de instalaciones de almacenamiento, estaciones de bombeo y otras plantas de procesamiento. La inversión asociada a ese primer proyecto había sido estimada en unos USD 426 millones.

    El área Rincón de Aranda pasó a formar parte del portafolio de la compañía en 2023, luego de un intercambio de activos con la petrolera francesa TotalEnergies. Desde entonces, Pampa lo posicionó como el principal motor de su crecimiento en el negocio petrolero.

    Durante 2025 el yacimiento registró una fuerte expansión de producción. El desarrollo comenzó con volúmenes inferiores a los 1000 barriles diarios y hacia el cierre del año la compañía proyectaba alcanzar niveles cercanos a los 20.000 barriles por día.

    Para 2026, el plan de la empresa contempla acelerar el desarrollo del área con una inversión estimada en unos USD 770 millones destinados exclusivamente a este activo. El objetivo es seguir incrementando la producción durante el año hasta acercarse a los 25.000 barriles diarios hacia el segundo trimestre y superar los 28.000 barriles a mediados de 2026, impulsado también por la incorporación de una nueva planta de procesamiento temporal.

    El desarrollo apunta a alcanzar su meseta de producción hacia 2027, con un objetivo cercano a los 45.000 barriles diarios.

    Para sostener ese crecimiento, la compañía prevé mantener un alto nivel de actividad en el campo. Actualmente el desarrollo cuenta con diez pads en operación y durante este año la empresa planea perforar nuevos pozos y completar decenas de etapas adicionales para expandir la producción.

    Más proyectos bajo el RIGI

    El RIGI ya cuenta con 12 proyectos aprobados por más de USD 25.000 millones y, según adelantó Javier Milei en su discurso durante la Asamblea Legislativa, el Gobierno está evaluando otras 32 solicitudes adicionales por unos USD 45.000 millones. “Los 32 proyectos presentados se distribuyen en 11 provincias y demandarán más de 60.000 puestos de trabajo directos e indirectos”, dijo el presidente durante la apertura de sesiones en el Congreso a inicios de marzo.

    De hecho, dos semanas atrás el ministro de Economía anunció la aprobación de dos nuevos proyectos mineros bajo el régimen. Uno de ellos corresponde a la ampliación de la mina de oro Veladero, que prevé una inversión de unos USD 380 millones. El segundo es el proyecto Diablillos, una nueva operación de oro y plata con desembolsos estimados en torno a los USD 760 millones.

    Según explicó el funcionario, ambas iniciativas generarán actividad en las provincias de San Juan, Salta y Catamarca, con más de 2300 puestos de trabajo entre directos e indirectos y exportaciones anuales cercanas a los USD 750 millones.

    El RIGI es, tal como definió Milei, “la política de desarrollo más eficaz del siglo. Es la vocación de esta gestión transformar al RIGI no en una excepción, sino en una política de Estado que nos convertirá en el país más atractivo de la región para invertir”.

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  • Jornada financiera: acciones argentinas repuntaron, riesgo país subió a 583 y el Banco Central compró USD 50 millones

    Jornada financiera: acciones argentinas repuntaron, riesgo país subió a 583 y el Banco Central compró USD 50 millones

    Con el conflicto en Medio Oriente de fondo, los activos argentinos vivieron una jornada volátil, pero en su mayoría cerraron en verde. En paralelo, el tipo de cambio permaneció estable y el riesgo país subió por la caída de los bonos soberanos.

    En la bolsa, el S&P Merval subió 0,3% en pesos, hasta 2.632.795,13, y 0,6% en dólares, hasta 1.786,58 unidades. Transportadora de Gas del Norte encabezó las ganancias con 5%, seguida por Metrogas (3,5%) y Banco Supervielle (3,4%).

    Además, los ADR, certificados de depósito emitidos por bancos estadounidenses que representan acciones de empresas argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York, registraron avances de hasta 4,1%, como el caso de Supervielle.

    El hito que marcó la reversión de los resultados negativos a positivos fue una declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la guerra en Irán. En efecto, el jefe de Estado norteamericano deslizó que habrá una pronta resolución del conflicto ya que está “prácticamente completo” porque Irán quedó con una capacidad militar reducida.

    “El mercado nuevamente al ritmo de las noticias de Irán. Ayer tuvimos al petróleo con subas de 15%, que luego fueron disminuyendo a lo largo de la jornada. Sumado a ello, sobre el final de la rueda Trump dijo que la guerra podría terminarse pronto, por lo que vimos un reversal del WTI (que incluso termina en torno a -10%) y un rebote en los mercados”, indicó Nicolás Cappella, analista de Grupo IEB.

    Las palabras de Trump modificaron el ánimo de los inversores: el Nasdaq subió 1,3%, el Dow Jones 0,5% y el S&P 500 avanzó 0,8% tras recuperarse de las bajas iniciales, lo que repercutió positivamente en los activos argentinos, tanto locales como internacionales.

    A la vez, los dichos del mandatario tuvieron un impacto directo en el mercado petrolero, que experimentó fuertes oscilaciones tras el máximo alcanzado en la madrugada del lunes, cuando tanto el Brent como el WTI rozaron los 119 dólares por barril, su nivel más alto en cuatro años. Por la tarde, el Brent retrocedió a USD 92, la misma cotización del último viernes, y el WTI cayó hasta 82 dólares.

    Por otra parte, el riesgo país se ubicó en 583 puntos, ocho unidades por encima del cierre previo. Especialistas relacionan esta baja en los bonos soberanos con una postura más cautelosa de los inversores ante la persistente volatilidad internacional y las dudas sobre los activos argentinos. El comportamiento de los mercados sigue condicionado por factores externos y locales, en un contexto donde las miradas permanecen sobre las próximas decisiones económicas del Gobierno.

    “Bonos argentinos arrancan la semana con caídas de 0,9% promedio como consecuencia de la muy mala rueda a nivel global para emergentes: EMB -0,4%. Tasa del tesoro de EEUU a 10 años se mantiene sin cambios en 4,14%”, evaluó el analista financiero, Javier Giordano.

    En el mercado cambiario, el dólar no registró variaciones ni en el segmento mayorista ni en el minorista, mientras que el único movimiento se produjo en el informal, con leves retrocesos en las cotizaciones financieras.

    El volumen operado en el Mercado Libre de Cambios alcanzó los USD 340 millones y el tipo de cambio mayorista quedó en 1.416 pesos, sin cambios respecto al cierre anterior. El Banco Central fijó el techo de la banda cambiaria en $1.621,98, lo que deja al mayorista 14,6% por debajo de ese límite: la divisa podría subir 205,98 pesos adicionales antes de que la autoridad monetaria intervenga para mantenerla dentro del rango.

    En el segmento minorista, la cotización se mantuvo en $1.435 y el dólar tarjeta cerró en $1.865,50, reflejando estabilidad en el ámbito formal. Los inversores dirigieron su atención hacia el desempeño de los tipos de cambio alternativos y las condiciones del escenario internacional.

    El dólar blue subió 10 pesos y cerró en $1.425, ampliando la brecha con el oficial. En el mercado financiero, el dólar MEP retrocedió a $1.433,39 y el contado con liquidación finalizó en 1.477,13 pesos.

    En tanto, el BCRA aprovechó la estabilidad cambiaria para seguir con la compra de divisas e hilvanar 44 jornadas consecutivas con saldo comprador. Este lunes sumó USD 50 millones y, en lo que va de 2026, acumula adquisiciones por 3.053 millones de dólares.

    Pese a las nuevas compras del Central, las reservas internacionales retrocedieron a USD 45.768 millones, lo que representa una disminución de USD 236 millones en comparación con el viernes de la semana pasada. Fuentes del organismo explicaron que este retroceso estuvo influido por la caída en los precios de monedas y materias primas que forman parte de las reservas, con un impacto estimado en USD 130 millones, además de pagos a organismos internacionales por poco más de 30 millones de dólares.

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