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  • YPF acelera su megaproyecto GNL y busca USD 15.500 millones tras impulso de la guerra en Medio Oriente

    YPF acelera su megaproyecto GNL y busca USD 15.500 millones tras impulso de la guerra en Medio Oriente

    “Es el proyecto más grande y complejo de la historia de América Latina”, dijo Horacio Marín, CEO de YPF, sobre el Argentina GNL, el megaproyecto de la petrolera de mayoría estatal que prevé producir gas natural licuado en la costa de Río Negro junto a, por el momento, dos socios internacionales.

    El ejecutivo lo confirmó en un encuentro con periodistas argentinos durante el CERAWeek by S&P Global, el principal evento del sector energético a nivel global. Allí aseguró que el desarrollo alcanzará un nivel de financiamiento internacional sin precedentes y, aunque reconoció que existen conversaciones con un nuevo socio global —que, de haberse cerrado, habría sido presentado durante el evento—, aclaró que el proyecto puede avanzar con los actuales integrantes.

    La sociedad, que ya tiene nombre propio —aunque todavía no fue revelado—, está integrada hoy por YPF, la italiana Eni y XRG, una firma vinculada al grupo saudita Aramco, uno de los mayores jugadores mundiales del negocio de los hidrocarburos.

    Si bien Marín resaltó que el megaproyecto no depende del ingreso de un cuarto socio para avanzar, reconoció que existen conversaciones avanzadas con una empresa internacional. Sin embargo, enfatizó que el consorcio no está en búsqueda activa y que, si no se concreta esa oportunidad puntual, el desarrollo seguirá adelante con los actuales integrantes. “Es esa o nada”, dijo y comentó que todo avance en torno al eventual cuarto socio depende, además, de los plazos internos de aprobación y de la revisión técnica de la potencial interesada.

    “El proyecto está y va. Pero la guerra en Medio Oriente podría acelerar la expansión”, dijo Marín, al vincular el escenario geopolítico global con el aumento de la demanda de GNL.

    A esto se suma una idea reiterada en el mayor evento energético del mundo que se celebra esta semana en Houston: los actores del sector buscarán diversificar el origen de sus suministros. Por su ubicación geográfica, la Argentina aparece entre los candidatos más señalados.

    También reconoció que la guerra produjo un impulso imprevisto que coloca a la Argentina en una posición estratégica como proveedor seguro, “alejado de conflictos calientes”.

    Según explicó, los ataques a infraestructura energética, especialmente en Qatar, dejaron fuera de operación una planta de dimensiones similares al desarrollo argentino y obligaron a declarar fuerza mayor por cinco años en ciertos contratos en Europa. Esta situación abre una oportunidad inesperada para la Argentina.

    “Esta guerra aceleró el GNL de Argentina de una forma que no se imaginan. Creo que la guerra va a impulsar fuertemente la expansión del proyecto de 12 millones de toneladas a los seis millones adicionales que proyectamos para la segunda etapa”, detalló. Ese salto, según planteó, podría posicionar al país como proveedor preferente, con acceso simultáneo tanto al Atlántico como al Pacífico.

    Financiamiento récord

    La magnitud del financiamiento es inédita en la región. Marín detalló que el objetivo es reunir USD 15.500 millones solo para la primera fase del proyecto. Se trata, según dijo, del “mayor esquema de project finance de la historia de América Latina”, según confirmó JP Morgan, el banco encargado de estructurar el financiamiento internacional del desarrollo.

    El plan prevé tener asegurado el financiamiento principal antes de fin de año. En tanto, los cronogramas ubican la decisión final de inversión (FID) en octubre y la adjudicación de las principales licitaciones antes de esa fecha.

    Marín explicó que el costo total para el mainstream y downstream asciende a USD 20.000 millones, de los cuales un 70% se financiará mediante créditos internacionales. El restante 30% será cubierto por aportes directos de los socios. Este esquema busca combinar financiamiento bancario con garantías de bancos de desarrollo, extendiendo los plazos de repago y reduciendo el costo financiero general.

    Consultado sobre los criterios de licitación y transparencia, el presidente de YPF subrayó: “Tenemos que hacer todo transparente, homologando procesos y eliminando negociaciones secundarias. Queremos que el proceso de licitación sea instantáneo, público y con criterios técnicos y económicos claros, porque así también cambiamos la cultura interna y damos garantías a todos los proveedores y socios”.

    En paralelo, adelantó que los socios originales ya avanzan con las negociaciones de contratos de venta futuros y con la compra de equipamiento estratégico. Solo los buques necesarios para el desarrollo tienen un costo individual que oscila entre USD 2.000 y 3.000 millones.

    Respecto a las ventas futuras, el empresario confirmó que ya existen contratos avanzados con “muy buenos países y de alto poder adquisitivo”. Los montos y compradores se mantienen en reserva hasta la consolidación de los acuerdos finales, aunque el proyecto se reserva entre un 10% y un 20% del volumen para el mercado spot. Eso abre la puerta a ventas puntuales a países de la región, como Brasil, o incluso a cubrir picos de consumo local.

    Proyecciones de producción e impacto en mercado interno

    El avance del GNL es solo una parte de la estrategia de YPF. En paralelo, la compañía prevé aumentar la producción de crudo en Vaca Muerta con la incorporación de nuevos equipos de perforación. Según detalló Marín, la empresa operará con 13 rigs durante la primera mitad del año y sumará entre cuatro y cinco más hacia fin de 2026.

    Con ese crecimiento, la producción neta de crudo alcanzaría los 250.000 barriles diarios en diciembre de este año, frente a los 200.000 actuales. El aumento estará destinado principalmente a exportación a través del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que ya presenta un avance cercano al 50 por ciento.

    En paralelo, el proceso de transformación de la compañía también incluye la salida progresiva del negocio convencional. Tras la venta de áreas emblemáticas como Manantiales Behr y otros activos maduros como Chachahuen, en Mendoza, Marín confirmó que la petrolera estatal también avanzará con la devolución de áreas en el norte del país.

    “No es material para YPF. Nuestro objetivo es devolver esas áreas a las provincias, como ya hicimos en otras. Nos quedan algunos activos como Agua Salada y áreas en Salta donde la compañía tiene participación”, dijo Marín.

    El objetivo, explicó, es concentrar los recursos en desarrollos de mayor productividad y abrir nuevas licitaciones para empresas medianas y pequeñas. Algunas de ellas podrían ser de origen brasileño, ya que se trata de áreas gasíferas con potencial de exportación hacia ese país.

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  • Jamie Dimon, CEO global de JP Morgan, elogió a Milei y dijo que tiene convicciones muy sólidas para arreglar un país

    Jamie Dimon, CEO global de JP Morgan, elogió a Milei y dijo que tiene convicciones muy sólidas para arreglar un país

    Desde Nueva York – Jamie Dimon, CEO global de JP Morgan, fue el anfitrión de la primera jornada del Argentina Week, que se realiza hasta el jueves en esta ciudad.

    El poderoso número 1 del banco más grande del mundo (por su capitalización de mercado) presentó al presidente Javier Milei, quien había llegado minutos antes a la flamante torre que la entidad tiene en el 270 de Park Avenue.

    En un breve discurso, resaltó los cambios en Argentina y elogió a Javier Milei. “Este Presidente tiene convicciones muy sólidas sobre cómo arreglar un país”, dijo.

    Dimon estuvo en Buenos Aires en octubre pasado, cuando JP Morgan organizó un evento global en la ciudad. Allí se reunió con Milei.

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  • El círculo rojo viaja a Nueva York: la UIA y los empresarios locales que acompañarán a Javier Milei en Argentina Week

    El círculo rojo viaja a Nueva York: la UIA y los empresarios locales que acompañarán a Javier Milei en Argentina Week

    Desde Nueva York – Tras una semana de tensiones con un sector del empresariado nacional y con las luces amarillas encendidas en el tablero de comando económico por el impacto de las acciones bélicas en Medio Oriente, el Gobierno de Javier Milei se dispone a “vender” a la Argentina en la meca de los negocios y las finanzas: Manhattan.

    Escucharán su propuesta más de 400 hombres y mujeres de negocios, locales y globales, durante un evento de tres días en el que también participará buena parte del gabinete nacional. A la ciudad llegaron más de 200 CEOs, altos ejecutivos y dueños de las principales empresas del país… al menos, aquellos que mantienen mejor relación con la gestión libertaria. No estarán presentes miembros del Grupo Techint en este encuentro, según confirmaron desde el holding que dirige Paolo Rocca, a quien el primer mandatario fijó como blanco de sus críticas y bautizó “Don Chatarrín de los tubitos caros”.

    Aunque la agenda del encuentro empresario tiene poco que ver con la industria —o al menos no con el sector industrial manufacturero tradicional—, en las próximas horas arribará Martín Rappallini, titular de la Unión Industrial Argentina, entidad que se quejó del trato presidencial y pidió “respeto”. Claramente, es uno de los sectores más golpeados por la coyuntura, con caídas de producción y ventas en más del 53% de las fábricas. Así lo definió Luis Caputo, que se refirió en Mendoza al rubro como un modelo “regresivo, inmoral e ineficiente”.

    “Es una oportunidad para mostrarle al mundo que la Argentina quiere volver a generar confianza: un país con orden macroeconómico, que respeta los contratos y que quiere construir reglas previsibles para invertir”, le dijo a este medio Rappallini antes de embarcar desde Buenos Aires. No hizo referencia puntual a la tensión y, seguramente con intención de morigerarla, pidió “trabajo conjunto con el sector público”. “Argentina necesita más inversión, más empresas y más producción para crecer de manera sostenida. Y está decidida a convertirse en un socio serio, estable y confiable para invertir, producir y comerciar”, destacó.

    Agenda y expectativas

    El eje del evento tiene una impronta financiera e inversora, quizás acorde con los organizadores o porque, en definitiva, ese es el público al que se dirige. Junto a la Embajada Argentina en EEUU, a cargo de Alec Oxenford, el encuentro está organizado por JP Morgan, Bank of America y Kaszek, uno de los fondos de inversión más grandes de la región, creado por el cofundador de Mercado Libre, Hernán Kazah, y por Nicolás Szekasy, ex CFO de la empresa de Marcos Galperin cuando ésta comenzó a cotizar en Wall Street. Galperin no figura entre los confirmados, pero envió a su flamante reemplazo como CEO de Meli. No hubo venta de entradas, solo invitaciones; y hace semanas se sabe que las sedes elegidas quedaron chicas.

    Habrá más de 35 sesiones, con 100 CEOs como speakers, ministros locales y funcionarios estadounidenses como Jacob Helberg, subsecretario de Estado para Asuntos Económicos. También participará la presidente del NYSE, la bolsa de NYC en Wall Street, Lynn Martini. Entre los funcionarios locales estarán Manuel Adorni (Jefe de Gabinete), Pablo Quirno (Canciller), Mario Lugones (Salud) y Federico Sturzenegger (Desregulación). También viajará Santiago Bausili, presidente del BCRA. Todos disertarán.

    Jamie Dimon, Chairman y CEO global de JPMorgan Chase, será el encargado de presentar a Milei el martes en el nuevo edificio que el banco estadounidense tiene en Park Avenue. “El objetivo es promover Argentina y, si el evento sale bien, se medirá por el impacto en nuevas inversiones directas”, dijo ayer en una entrevista con Infobae Facundo Gómez Minujín, presidente de JP Morgan Argentina. Un evento exitoso sería, aseguró, aquel en el que los participantes perciban “que Argentina es un país donde conviene invertir”.

    Sectores en foco

    El foco estará puesto en energía, IA, finanzas, inversiones, agroindustria, minería, laboratorios e infraestructura. Puede llamar la atención el último punto, después de dos años en los que los proyectos de obra pública estuvieron casi paralizados a nivel nacional. La referencia concreta es a un breve panel sobre la privatización de trenes.

    El evento contará con los número uno de algunas de las empresas más importantes del país, como Horacio Marín (YPF), Jorge Brito (Macro), Eduardo Elsztain (IRSA), Miguel Galuccio (Vista), Marcos y Alejandro Bulgheroni (PAE), Marcelo Mindlin (Pampa), José Luis Manzano (Integra Capital), Hernán Kazah (Kaszek) y Martín Eurnekian (Aeropuertos Argentina), entre otros.

    “La Argentina está retomando una agenda internacional activa, con un modelo de orden y disciplina fiscal que genera confianza. Eso es lo que estamos viendo: un programa que vuelve a poner al país en el mapa global”, dijo la presidente del CICyP, Bettina Bulgheroni.

    Alejandro Díaz, CEO de AmCham Argentina, por su parte, subrayó que el país atraviesa un momento bisagra luego de años de inestabilidad. “Se abre una ventana de oportunidad para volver a posicionar al país como un destino atractivo para la inversión. Argentina Week busca precisamente eso: generar confianza, mostrar el potencial de nuestros sectores estratégicos y fortalecer el vínculo con Estados Unidos para impulsar un desarrollo federal, competitivo y sostenible”, afirmó Díaz.

    “Es una oportunidad clave para que el país se proyecte al mundo mostrando no solo su potencial productivo y su talento, sino también su capacidad de innovar y de adoptar la inteligencia artificial como motor de desarrollo. Hay grandes expectativas entre quienes participamos de escuchar, intercambiar y conectar con sectores que son verdaderamente estratégicos para impulsar un crecimiento sostenible y competitivo para la Argentina”, destacó Sebastián Aveille, Country Manager Microsoft Argentina, que organiza uno de los cocktails post evento en sus oficinas de Times Square. Los otros eventos de networking estarán a cargo de Citi, AmCham y Endeavor.

    “Será un espacio clave para fortalecer el diálogo entre el sector público y el privado y trabajar de manera conjunta en una agenda que impulse el progreso. Este tipo de iniciativas nos permite contribuir, desde el sector empresarial, al crecimiento y a consolidar a Argentina como un país con potencial de liderazgo en la región y a nivel global”, resaltó Demian Pintos, CEO de Philip Morris Argentina.

    Otros de los confirmados son Federico de Narváez (GDN), Ariel Szarfsztejn (Mercado Libre), el sucesor de Galperin, Rubén Cherñajovsky (Newsan), Hugo Eurnekian (Corporación América), Juan Martín y Bettina Bulgheroni (PAE), Martín Migoya (Globant), Pablo Panizza (Quilmes) y Martín Galdeano (Ford).

    Del sector financiero y bancario se destacan Juan Parma (Macro), Eduardo Escasany y Diego Rivas (Galicia), Federico Tomasevich (Puente), Federico Elewaut (Citi), “Paco” Manríquez (Supervielle), Fabián Kon (Galicia), Pierpaolo Barbieri (Ualá), Anna Cohen (Cohen) y Gabriela Renaudo (Visa).

    En el rubro energético y minero confirmaron su presencia Alejandro Macfarlane (Camuzzi), José Costa (Río Tinto), Martín Genesio (AES) y Marian Schoua (Aconcagua y presidenta de AmCham). Y en el agro, Juan Farinati (Bayer), Mariano Bosh (Adecoagro), Santiago González del Solar (Cargill) e Ignacio Bartolomé (GDM). También asistirán Sofia Vago (Accenture), Alejandro Elsztain (Cresud), Guillermo Rauch (Vercel), María Julia Bearzi (Endeavor), Leandro Sigman (Insud), Gastón Taratuta (Aleph) y Silvia Tenazinha (Salesforce).

    Sin dudas, el sector más representado en el evento es el energético y, si se suma minería, prevalece con claridad. Uno de los paneles sobre Vaca Muerta tendrá como oradores al VP de Chevron, Mark Nelson; a Miguel Galuccio (Vista) y a Harold Hamm, fundador de Continental Resources. Hamm, que acaba de desembarcar con su empresa en el país, es amigo personal de Donald Trump y uno de los magnates del shale en EEUU.

    Luego será el turno de Horacio Marín (YPF), Marcelo Mindlin (Pampa Energía) y Marcos Bulgheroni (Pan American Energy), y Alejandro Bulgheroni (presidente de PAE) dialogará con Daniel González Casartelli, secretario Coordinador de Energía y Minería del Ministerio de Economía. También disertarán representantes de las mineras Río Tinto, McEwen y First Quantum Minerals.

    El sector farmacéutico es estratégico y el acuerdo comercial con EEUU pone especial foco en el respeto de las patentes de los laboratorios estadounidenses, un viejo reclamo de AmCham en el país. Hablará el ministro Lugones y luego habrá dos paneles de Pharma & Innovation con representantes de Grupo Insud, Gador, Merck, Pfizer y Johnson & Johnson. Uno de ellos se titula: Moderador: “Cooperación Argentina: El valor de la innovación farmacéutica y el acceso sostenible”.

    “Vamos a ver, está bueno el evento. Por suerte la cosa está más tranquila”, dijo el CEO de una de las empresas locales que se cruzó esta tarde con Infobae en la zona de Times Square. “La cosa” era una referencia climática local, nada que ver con la coyuntura económica: después de nevadas y temperaturas bajo cero, hoy la temperatura rondó los 20 grados en la Gran Manzana. El pronóstico promete buen clima para el Argentina Week.

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  • Clima de negocios: Argentina Week, ritmo económico y reelección de Milei, según presidente de JP Morgan

    Clima de negocios: Argentina Week, ritmo económico y reelección de Milei, según presidente de JP Morgan

    El presidente de JP Morgan Argentina y el Argentina Week

    Facundo Gómez Minujín, presidente de JP Morgan Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia y uno de los organizadores del Argentina Week –junto a la Embajada Argentina en EEUU, Bank of Americas y el fondo Kaszek–, adelantó que el evento de promoción que el gobierno de Javier Milei celebrará la próxima semana en Nueva York está “mega sold out”.

    El encuentro convocará a más de 400 líderes del sector privado, funcionarios de Estados Unidos, referentes de la política internacional, miembros del gabinete y buena parte del círculo rojo local. Participarán como panelistas más de 50 CEOs y presidentes de empresas argentinas y asistirán más de 100 ejecutivos.

    Según el ejecutivo, “el objetivo es promover Argentina y, si el evento sale bien, se medirá por el impacto en nuevas inversiones directas”.

    En una entrevista con Infobae, Gómez Minujín habló sobre las expectativas y los desafíos para la llegada de capitales al país, la estrategia del Gobierno, el rol de los mercados internacionales y la coyuntura económica. También describió la situación actual de JP Morgan en la Argentina y la relación bilateral con Estados Unidos.

    La relación bilateral entre Argentina y EEUU

    “Hay un interés muy importante por Argentina. Se intentó en otro momento, pero nunca se llegó a concretar. Ahora hay una sensación de que hay cambios, por la situación que está viviendo Argentina, por el presidente Milei o una combinación de esos factores. Va a ser un evento único, que hasta ahora nunca ocurrió para Argentina”, detalló el ejecutivo en diálogo con este medio.

    Es hijo de la artista plástica Marta Minujín y del fallecido economista Juan Carlos Gómez Sabaini. Tiene 60 años y pasó la mitad de su vida en el banco estadounidense, cuyo origen se remonta a 1799 y a John Pierpont Morgan como referente: ingresó en 1995 y preside la filial local desde 2008. Antes trabajó en el BID, en Washington. Presidió ArteBA, es cofundador y miembro del Consejo Consultivo de Fundación Cruzada Argentina y presidió hasta el año pasado Amcham, la centenaria cámara de empresas de EEUU en el país.

    En la torre del banco, la más grande de EEUU y la más valiosa del mundo si se considera su capitalización —unos USD 780.000 millones—, en Park Avenue, Midtown Manhattan, se desarrollará la primera jornada de Argetina Week. Jamie Dimon, el CEO de la entidad, presentará a Javier Milei.

    — ¿Qué cree que buscan los inversores que asistirán al evento?

    — Es una agenda amplia que abarca salud, tecnología, economía del conocimiento, agronegocios, minería y energía. Participarán funcionarios del gobierno de EEUU, embajadores de ambos países, ministros y autoridades del gobierno argentino, con Milei a la cabeza. Jamie Dimon abrirá el evento y presentará al Presidente. El objetivo es promover a Argentina: estamos apuntando a la economía real y a las finanzas, pero sobre todo a inversión directa, que es lo que el país necesita.

    Gómez Minujín habló también de la coyuntura económica local

    — ¿Qué le falta a Argentina para terminar de convencer a ese público inversor?

    — Aún falta conocimiento sobre lo que realmente está ocurriendo en Argentina. En el Argentina Week se va a discutir y mostrar dónde está parado el país y qué falta para avanzar. Hay que transmitir confianza. Muchos inversores observan la coyuntura y se preguntan qué pasará el año que viene en las presidenciales. Los últimos presidentes no pudieron renovar sus mandatos porque la sociedad no estaba satisfecha. ¿Se podrá esta vez dar vuelta la página, posicionar al país, generar empleo, bajar la inflación de verdad y mantener el superávit? Esa es la pregunta que se hacen todos. ¿Por qué nos va mal si tenemos recursos naturales, capital humano y un territorio increíble sin conflictos raciales y religiosos? Es momento de creer que esta vez puede ser diferente.

    — ¿Qué sería un Argentina Week exitoso?

    — Que los participantes perciban a Argentina como un lugar atractivo para invertir. Ese sería el éxito.

    — ¿Cómo definiría la relación bilateral entre Argentina y EEUU?

    — No recuerdo un momento de tanta cercanía. Más allá de la relación personal entre Milei y Trump, el gobierno americano nos ve como un aliado particular e importante. El año que viene hay elecciones y eso suele traer volatilidad y temor: la gente se refugia en el dólar. Pasó antes. Estoy convencido de que Estados Unidos jugará un papel significativo, como ocurrió en las elecciones de medio término del año pasado, tratando de ayudar en la estabilización del país.

    — ¿Ve una situación similar, un eventual apoyo si fuera necesario?

    — Sí, porque nos perciben como un aliado estratégico.

    El número 1 de JP Morgan y la tensión entre el Gobierno y un grupo del “círculo rojo” local

    — ¿Cómo ve la economía argentina en este 2026, considerando el escenario internacional y los conflictos bélicos recientes?

    — Argentina históricamente ha sido una economía cerrada y es financieramente más débil. Necesitamos que el contexto global esté estable para poder acceder a los mercados. Nos impacta lo que sucede en Medio Oriente porque genera incertidumbre mundial y encarece todo. Los problemas no se resolvieron y hoy no hay acceso al mercado de capitales; eso llevará tiempo. Estamos en un proceso de estabilización tras el riesgo sistémico de 2023. Las cosas se van ordenando de a poco, pero aún no cruzamos al otro lado del río. En algún momento de este año habría que salir al mercado internacional de capitales. El ministro Luis Caputo no quiere hacerlo a tasas elevadas y tiene sentido proteger el superávit fiscal.

    — El Gobierno parece privilegiar el mercado interno a la hora de buscar financiamiento; ¿coincide con esa estrategia?

    — En cuanto surja una nueva ventana internacional, debería intentarlo, aunque la situación es más compleja ahora. Paralelamente, es necesario desarrollar un mercado de capitales local, como tienen la mayoría de los países. Desde la expropiación de las AFJP, un error grave según mi visión, se destruyó parte del mercado de capitales.

    — Áreas de research de muchos bancos internacionales emitieron informes críticos sobre Argentina la última semana. ¿Los bancos le soltaron la mano al país?

    — No, no creo. Hablo por JP Morgan: tenemos una mirada constructiva y pensamos que la inflación seguirá bajando. El año cerrará en torno al 26%, por debajo de 2025, y habrá un crecimiento de 3,4%, con arrastre estadístico del año pasado. No todos los sectores están bien: agro, energía y, potencialmente, minería están mucho mejor que otros que dependen del consumo masivo. Estamos transitando hacia una economía más abierta y en ese proceso habrá ganadores y perdedores; por eso hay ruido y preocupación. El sector industrial demanda un tipo de cambio distinto o que no se aumenten impuestos para facilitar importaciones. Son ajustes puntuales. El Gobierno plantea que sin resolver la macro no se puede resolver la micro.

    — ¿Qué es lo que más le preocupa de la coyuntura macroeconómica argentina?

    — No quiero parecer parcial por mi especialidad financiera, pero Argentina debe acceder al mercado de capitales a tasas más bajas. No debe crecer la desconfianza social por falta de crecimiento del sector privado. Por eso hacemos el Argentina Week: para intentar generar inversión en el sector privado y en la economía real. Debemos lograr que la economía crezca en su conjunto, algo que todavía falta.

    — Además de bajar la inflación, ¿en qué debería enfocarse Argentina a corto plazo?

    — Era necesario aprobar la reforma laboral, no solo para modernizar la ley sino para mostrar que el Gobierno tiene la gobernabilidad para impulsar reformas.

    — ¿Es una buena reforma?

    — Es buena, pero no será un game changer: no significa que automáticamente todo el mundo vendrá a invertir. La confianza es clave. Otra vez, habrá que ver qué sucede en las elecciones del año que viene. Creo que una continuidad sería positiva.

    — ¿Cree que esa continuidad tiene posibilidades?

    — Creo que sí. Depende de factores que ya mencioné: acceso al mercado, mayor inversión, reducción de la inflación y evitar una recesión. Son variables importantes. La gente vota por su bolsillo y su situación personal. Si hoy hubiera elecciones, el presidente Milei ganaría. Además, la oposición no logró renovar su discurso.

    — Hay una tensión creciente entre el Gobierno y sectores empresariales, sobre todo industriales. ¿Cómo interpreta ese contexto?

    — Los industriales necesitan tasas de interés más bajas para renovarse y competir internacionalmente. Requieren maquinaria y mayor inversión. No hay un sector de la construcción activo ni un mercado hipotecario desarrollado. Si el riesgo soberano sigue alto será difícil que bajen las tasas. Existe además la reforma tributaria: el Gobierno podrá decir que ya redujo algunos impuestos y retenciones y que el superávit es esencial. Esa es la tensión que se está dirimiendo.

    — ¿La virulencia en los discursos complica estos procesos?

    — Los ataques personales no ayudan. Nunca estuve a favor de ellos, que sí ocurrieron en momentos anteriores, cuando los presidentes ponían a alguien entre la espada y la pared. El Presidente tiene su estilo y no le está yendo mal. Es importante escuchar y respetar todas las posiciones.

    — Hablemos del banco: ¿qué es JP Morgan hoy en Argentina?

    — Este país es increíble y puede dar mucho más. Es como tener un auto de carrera frenado. Por eso seguimos invirtiendo. Tenemos un centro de servicios, el BACC (Buenos Aires Corporate Center), donde trabajan 4.000 personas y proyectamos llegar a 5.000. Abrimos muchas vacantes: el año pasado contratamos 1.000 personas y recibimos 50.000 postulaciones. Vamos a seguir creciendo porque hacemos trabajo de alto valor agregado; no somos un call center. Además, mantenemos nuestro negocio tradicional de banca de inversión, ayudando a grandes empresas a conseguir financiamiento y financiando proyectos.

    — ¿Cómo es exportar servicios a la propia corporación desde Argentina con el actual nivel del dólar y de costos?

    — El costo es el doble que en India y Filipinas, por ejemplo, y se acerca al de algunas áreas de países más desarrollados, como ciertos sectores del Reino Unido. El punto es que aquí hay talento igual o mejor que en los lugares más sofisticados del mundo. El costo salarial argentino es más alto que hace un año, pero competimos con posiciones de primer nivel en otros mercados que son aún más caras. No nos medimos con India; nos medimos con Estados Unidos. Y allí seguimos siendo muy competitivos.

    — ¿Hace cuánto está en el banco?

    — Hace 30 años. Como presidente, desde 2008. Pasé por varias crisis.

    — ¿Cuál fue el mejor y el peor momento en esas décadas?

    — El peor fue 2001: yo estaba en el banco, aunque no como presidente. Fue una crisis financiera sistémica gravísima; Argentina retrocedió mucho. Habría que analizar cómo llegamos a ese punto, a esa bomba de tiempo. El año de la pandemia, 2020, también fue muy complicado. En Argentina uno está acostumbrado a vivir en crisis, por lo que buscar el ajuste más fino es inusual.

    — ¿Y el mejor momento?

    — Hoy vivimos una de las mejores etapas. Hay expectativa de que Argentina pueda dar vuelta la página y progresar. Si no lo logra, si el Gobierno fracasa y los argentinos volvemos a caer, será muy difícil de sostener. La sociedad no está en su mejor momento, pero hay mucha expectativa y gente apostando a este cambio. Si no lo logramos como conjunto y con liderazgo, será muy decepcionante.

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