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  • Análisis. El triunfo de la política

    Análisis. El triunfo de la política

    Desde los orígenes de la historia se ha constituido una actividad que parece tener reglas inflexibles. Quienes intervienen en ella, lo quieran o no, están condenados al cumplimiento de esas normas no escritas. Muchas veces aparecen prioridades que se imponen sobre los deseos de quienes operan en ese oficio. Esa actividad es la política.

    Los líderes intentan evadirse del corset que les impone la propia lógica del poder y, sistemáticamente, deben rendirse ante aquella lógica. El célebre ensayista argentino José PanchoAricó decía: “Muchas veces queremos cambiar al poder. Descubrimos cuando llegamos a él que el poder nos cambia a nosotros”.

    El triunfo de la política; el editorial de Carlos Pagni en Odisea Argentina (06/07/2026)
    El triunfo de la política; el editorial de Carlos Pagni en Odisea Argentina (06/07/2026)

    Lo que ha ocurrido en los últimos dos meses en torno al liderazgo de Javier Milei parece ser la imposición de una realidad por sobre la voluntad o la vocación transformadora del Presidente respecto de la vida pública. Desde distintas dimensiones, la Argentina está frente a un triunfo de la política, de sus reglas y prioridades.

    Se percibe en el final de Manuel Adorni. Había un desafío de los Milei, Javier y Karina, de desafiar esa lógica del poder y retar a la opinión pública al mantener al exjefe de Gabinete en su cargo. Se trataba de una especie de reivindicación del propio liderazgo, de la propia decisión, del propio capricho.

    Frente a ese intento, prevalecieron las reglas del oficio que levantaron un murallón en el Senado. Esa imposición estuvo personificada en Patricia Bullrich. La exministra de Seguridad realizó una jugada política digna del ajedrez. Empezó alertando sobre algo sabiendo cómo iba a terminar la secuencia. En las primeras advertencias que Bullrich le hace a Milei sobre la situación de Adorni y la necesidad de reemplazarlo, ya estaba prefigurada la negativa de la Cámara alta a convalidar su permanencia en la Jefatura de Gabinete.

    El reemplazo de Adorni por Diego Santilli es una manifestación de la misma tendencia. Milei tuvo que aceptar que necesitaba un jefe de Gabinete que conociera al Estado, el juego del poder, el funcionamiento del Parlamento y la cultura de lo que denomina “la casta”.

    No es el único ejemplo de la imposición de las reglas de la actividad política. Cuando Milei iba hacia la presidencia, estaba encandilado con el romanticismo del renunciamiento. Es una forma de seducir a la opinión pública, aún más cuando la política está impugnada y la vocación de poder parece pecaminosa. Eran los tiempos en los que el jefe de Estado decía “cuatro años y me voy a leer la Torá a un campo, con mis perros”. Ahora, todo el coro de La Libertad Avanza, con Karina Milei a la cabeza, manifiesta que el único objetivo político de este Gobierno es la reelección de Milei. Ocurrió en todas las presidencias.

    Santilli, que es un dirigente que viene del peronismo y recaló en el Pro, ofreció una entrevista el sábado al diario LA NACION. Le preguntaron por la situación de su partido y la relación con el Gobierno. “Yo soy un hombre de Milei. Mi líder ahora es Milei. Al único que obedezco es a Milei. Lo que ustedes periodistas me están planteando es un problema de Pro. Lo tendrán que resolver ellos”, aclaró, como si fuera de otro partido. No necesitó siquiera renunciar a su afiliación a Pro. Ya está afuera.

    No es menos interesante lo que reveló su esposa Analía Maiorana durante la ceremonia de asunción. Sobre el momento en el que Santilli le contó que había sido convocado para la Jefatura de Gabinete. Ella, con toda sinceridad reveló algo que en realidad los políticos cínicamente ocultan: “Diego me dijo ‘vamos por más’”. Esa es la pretensión, el entusiasmo, en general, de todos los políticos, aunque luego lo disimulen con rasgos de altruismo y abnegación. Santilli encontró que, para ir por más, debe subordinarse absolutamente al Presidente. Ello significa destinar su trabajo dentro del Gobierno a un único objetivo: conseguir la reelección de Milei.

    El flamante jefe de Gabinete influyó bastante dentro de LLA, y sobre todo en la hermana del jefe de Estado, en imponer un criterio, tal vez acertado: dejar atrás el intento por dominar el Congreso y abocarse a que Milei consiga un segundo mandato. Significaría la primera reelección de un líder no peronista.

    El gran historiador y sociólogo Juan Carlos Torre suele decir que la democracia argentina va a tener una señal de modernización y estabilidad el día que un peronista no reelija y un no peronista logre reelegir. La primera parte ocurrió durante la presidencia de Alberto Fernández, motivo por el cuál es tan repudiado por sus compañeros de grupo. Faltaría cumplir con el segundo término del polinomio de Torre.

    En función de este objetivo, el oficialismo está haciendo algo muy habitual en la política. Piensa cambiar las reglas para montar una ingeniería electoral que conduzca los votos de tal manera que los sufragios no kirchneristas confluyan en Milei. Dicho método de organización de votos implica también una última rendición de la política ante la “casta federal”: un acuerdo con los gobernadores que tienen alguna coincidencia de intereses con el Gobierno, afinidad ideológica o sencillamente están determinados por sus carencias fiscales.

    Para lograr su cometido, el Ejecutivo analiza suspender las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En todo caso, recurriría solamente a unas Primarias Abiertas. En consecuencia, los partidos pueden hacer una interna tradicional, abierta, en la que se convoca también a los no afiliados a otros partidos, o incluso determinar a sus candidatos a través de un congreso. Es la vuelta del viejo orden con la intención de quitarle a la oposición un instrumento para que ordene su propia interna. Los oficialismos suelen ordenar con el poder del Estado, del dinero y, de esa manera, pueden condicionar a quienes tienen enfrente.

    La supresión de las PASO va de la mano con el sentimiento popular. El sistema electoral argentino es disparatado en la medida en que obliga al electorado a participar de internas que pueden no interesarle. Es aún más delirante que establezca además la existencia de internas en fuerzas con un único candidato.

    Una encuesta de Mora Jozami de Casa Tres grafica este sentimiento. Un 39% de la muestra se opone a la eliminación de las PASO. Por el contrario, un 44% de los encuestados están a favor de su suspensión. Ese apoyo crece entre los varones (49%), los adultos mayores de 60 años (49%), los que vienen en el interior (46%), quienes cuentan con un nivel socioeconómico elevado (60%) y los votantes de Milei (70%).

    La clave detrás de esta estrategia del Gobierno no pasa únicamente por la eliminación de las PASO y la intención de desalentar el ordenamiento interno opositor. También apunta a pensar un sistema de boletas que haga que Milei sea el beneficiario de distintos afluentes de votos.

    Este último factor está asociado al diseño de la oferta electoral, graficado en la Boleta Única de Papel. La idea del oficialismo es la de una boleta que establezca la candidatura de Milei y un vice, junto a dos rubros: senadores y diputados. Sea cuál sea la jurisdicción o provincia, en ambas categorías siempre se llevará al menos un candidato de La Libertad Avanza. El otro puede ser, para poner el ejemplo de un distrito, del radicalismo de Mendoza, como Cornejo, Podemos imaginar a Petri, que es de LLA. Con los diputados lo mismo: se presenta una lista de La Libertad Avanza y otra del Partido Radical de Mendoza, que confluyen en el voto de Milei.

    Esto lo está negociando Santilli con distintos gobernadores. Por eso es tan importante que hubo 14 gobernadores en su asunción. Está pensando en armar una especie de coalición de facto para que sus votos, y los de otras fuerzas políticas que no son necesariamente opositoras, terminen en Milei.

    Uno podría decir que hay senadores y diputados que no van a ser de La Libertad Avanza. Pero Santilli puede responder que los puede convertir una vez que Milei reelija. De hecho, es lo que está sucediendo en el Congreso, donde le Gobierno tiene la adhesión de legisladores que no son de su partido y puede sacar leyes, poner jueces y realizar una cantidad de operaciones que le dan gobernabilidad sin necesidad de preocuparse por que sean de color violeta.

    Esto va en combinación con los intereses de los gobernadores, que están dispuestos a poner a sus senadores y diputados nacionales al servicio de Milei. Ellos se llevan como beneficio que el Gobierno les proponga adelantar la elección para asegurarse la gobernabilidad en sus provincias. O hacerlas simultáneas. La clave es que la Casa Rosada no molestaría con candidatos propios. De hecho hay un gobernador de una provincia opositora al que le dijeron que, si los acompañaba en el experimento, le van a garantizar que haya dos listas de LLA. En el Gobierno están dispuestos a dividir a su propio electorado para que los gobernadores aliados pueden reelegir y tener su propia Legislatura y su poder.

    Es un toma y daca donde cada uno respeta la situación de poder en la que está, todo al servicio del Presidente. Hay que mirar los nombres de los que estuvieron en la Casa Rosada durante la asunción de Santilli: Zdero, de Chaco; Cornejo, Sadir, Valdés [radicales]; “Rolo” Figueroa, del Movimiento Popular Neuquino [un partido independiente]; Osvaldo Jaldo, un peronista alineado a Milei desde la primera hora; Jalil, de Catamarca, también alineado, y con los Menem; Weretilneck, que es de su propio partido en Río Negro; Marcelo Orrego, de San Juan; Rogelio Frigero, de Pro de Entre Ríos; Jorge Macri, de la ciudad de Buenos Aires; y Martín Llaryora, del peronismo cordobés.

    Esa foto tiene un detalle lleno de significado: el gobernador de la ciudad de Buenos Aires está en una segunda fila y es difícil de imaginar que eso no haya sido deliberado por la situación en la que se encuentra Jorge Macri hoy, de debilidad. Algún chistoso preguntará si es él o es una imagen formada por Inteligencia Artificial.

    A los gobernadores no solamente se les ofrece una solución para su propio dilema local. Hay una conveniencia lógica desde el punto de vista electoral, pero, además, están bastante obligados a subordinarse. Dicen que va a haber más gobernadores e, incluso, dicen que pueden estar ahí Maximiliano Pullaro, de Santa Fe, que siempre se mantuvo distante de Milei, y Nacho Torres, de Chubut.

    También hay un imperativo que los conduce: la necesidad fiscal. El nivel de caída del consumo ha hecho que caigan los impuestos coparticipables y eso implica una caída en la recaudación de las provincias. Por otra parte, hay una dificultad del Gobierno para compensar con otro tipo de recursos esa caída. Le prometen 100 millones a un gobernador y le dan 10. Luego se queja y le prometen otros 10 a cambio de que apruebe una nueva ley. Es una negociación bastante tramposa y propia de una especie de axioma que desde muy temprano ha llevado Santilli como regla de su conducta. Según dice él, se trata de: “Prometer, prometer y prometer hasta meter. Y una vez metido, nada de lo prometido”. Una frase que los memoriosos atribuyen a Vicente Saadi.

    Es una lógica que Santilli ha llevado en la ciudad de Buenos Aires, en las responsabilidades que ha tenido y que ahora ha llevado en el Ministerio del Interior y pretende trasladar a la jefatura de gabinete. Esta es la jugada del Gobierno, que puede ser exitosa o no según cuál sea la situación de la oposición. Si imaginamos la boleta que mencionamos, el éxito de la jugada, alinear todo lo posible detrás de Milei, depende de otras variables, como la fórmula de Pro. ¿Va a haber una? ¿El espacio no peronista va a ir dividido, o unido detrás de Milei? En esto entra en juego Macri, que coqueteó con una candidatura alternativa a Milei. Pero se le está complicando porque sus principales coroneles se tiran al piso a los pies del Presidente.

    Y la otra pregunta sobre la boleta tiene que ver con la fórmula del PJ: ¿va a haber uno o más de uno? Tiene que ver con la forma en la que está pensando la elección y su destino Cristina Kirchner. Ella sigue siendo la política más activa dentro del peronismo; tiene una gran productividad política, a pesar de las limitaciones que le impone la prisión.

    Ella está pensando, probablemente, como pensó siempre: no internas. Si uno mira la historia del kirchnerismo, desde el 2003 en adelante, favoreció la unidad cuando significaba el acceso al poder para sí mismo como facción interna y, si no había unidad, que cada uno vaya por su lado con nombres distintos, como hizo Cristina con “Chiche” Duhalde en 2005 o con Randazzo en 2017; o unidad, como pasó con Alberto Fernández en 2019, o división. La idea de una interna no la convence por distintas razones. La principal es no darle al adversario interno la posibilidad de que vaya con su fuerza, que puede ser relativamente importante, y el poder de los medios detrás. Cree que produce una distorsión en la vida interna del partido.

    “No compito con un adversario que piense distinto a mí”, es la idea central de Cristina y quiere decir que probablemente esté pensando en que esa fórmula del PJ de la boleta imaginaria sea en plural y haya más de uno. Busca una especie de pureza de sangre para aprovechar la elección para ratificar a su propia base y los que la privilegian como líder sin mezclarse con otros.

    Esto se expresa en dos consignas del kirchnerismo. Una de ellas es “Cristina libre”, que es una divisora de aguas. Si uno no quiere pelear por eso, no puede acercarse. En Quilmes, la tierra de Mayra Mendoza, que puede ser candidata a gobernadora de la Provincia por La Cámpora, apareció un cartel de “Cristina libre” y eso lo vamos a ver en muchos lugares de PBA.

    Esa consigna también apareció en el Mundial, insólitamente. El fiscal Walter Distefano, de Lomas de Zamora, dijo: “Cristina siempre, puro corazón. Te re bancamos, no somos ningunos grasas. Somos gente culta y creemos que Cristina está mal condenada”. En el video también aparece un hombre tirando un beso, que es el juez bonaerense Fernando Bueno, esposo de Adriana Coliqueo, representante del Colegio de Abogados de Lomas de Zamora en el Consejo de la Magistratura de la Provincia de Buenos Aires. Ellos están en Estados Unidos siguiendo a la selección y pegándose a esta consigna, que es una especie de delimitación del grupo.

    También hay otro criterio que delimita la interna peronista y establece la barrera para entrar al proyecto de Cristina Kirchner y al candidato que eventualmente ella imagine. Y ya la fijó Máximo Kirchner cuando habló en Parque Lezama y dijo que para dar soluciones a las necesidades del pueblo argentino, la única salida es renegociar la deuda. El Gobierno hoy, a través de Luis Caputo, del Ministerio de Economía, ofreció un informe de cómo consiguió los recursos para garantizar los pagos de deuda, no sólo de 2026, sino, sobre todo, de 2027.

    Por distintas razones, el Gobierno está temiendo que un avance del kirchnerismo produzca algún tipo de inestabilidad financiera por esta misma idea explícita de Máximo Kirchner. Él quiere que los bonistas sepan que van a perder plata si el kirchnerismo vuelve al poder porque va a renegociar la deuda.

    Es una consigna muy agresiva que podría remitir a un estilo peronista. Se podría recordar aquella leyenda que adornaba las paredes del conurbano durante la campaña de Herminio Iglesias en 1983: “Somos la rabia”. Máximo Kirchner dice que, financieramente, son la rabia. El que no está de acuerdo con eso, que no se sume: Cristina Libre y renegociación de la deuda.

    Una gran pregunta es qué va hacer Kicillof frente a esto. Es un candidato que crece en las encuestas, entre los votantes de Cristina. ¿Pero tiene algo nuevo para ofrecer? ¿O lo mueve sólo su voluntad personal de poder? ¿Qué tiene para el futuro? Su movimiento se llama Derecho al Futuro. Hay quienes ironizan con que debería llamarse “Derecho al Pasado”, porque tiene muy poca novedad. Sin embargo, Emanuel Álvarez Agis, un economista heterodoxo que estuvo muy ligado a Kicillof, describió al gobernador asegurando algo así cómo: “Ojo que no es todo lo izquierdista, todo lo revolucionario, todo lo rupturista que se le atribuye a ser”.

    Dice Álvarez Agis entrevistado por Maxi Montenegro: “Y primero, vos empezás a clasificar el 2011 al 2015, y yo te diría que el 60% de las medidas cae a izquierda, pero 40 a derecha. Entre 2011 y 2015 el gobierno no fue comunista. El segundo driver es qué hace Axel como gobernador de la provincia de Buenos Aires. Y ahí- se va a enojar cuando digo esto en público- está aplicando más ajuste que Milei”. Está diciendo que hoy Kicillof, tal vez no por convicción, sino porque no tiene los recursos, debe hacer un ajuste superior al de Milei.

    También hay otro peronismo, al que podríamos llamar renovador, que hoy conquistó a alguien en Córdoba. Juan Manuel Olmos, que es el líder de ese peronismo en la Capital, se juntó con Natalia de la Sota, que viene haciendo una carrera bastante exitosa. Es la hija de quien fuera líder del peronismo cordobés, José Manuel de la Sota. Ahí está Victoria Tolosa Paz en la provincia de Buenos Aires, Guillermo Michel en Entre Ríos, etc. Son un grupo de peronistas postkirchneristas que se enfrentan con Cristina pero no tienen candidato. ¿Puede haber una convergencia entre Kicillof y este grupo? ¿Cuánto tendría que diferenciarse Kicillof conceptualmente de Cristina Kirchner? ¿Cuánto tendría que parecerse al Kicillof de Álvarez Agis para que este grupo político que pretende dar vuelta a la página del kirchnerismo, sobre todo en materia económica, lo acepte como candidato? Esa es una pregunta que se hace un personaje que todavía está en las sombras, pero por el que siempre hay que tener respeto: Sergio Massa. Se lo podrá querer, odiar o criticar, pero siempre hay que respetarlo por su profesionalismo en relación con el poder. Él está mirando dos cosas: cómo este peronismo renovador, que es de amigos de él, carece de candidato, y cómo Cristina también carece de candidato, si es que la pelea con Kicillof sigue abierta.

    Cristina puede decir que no a Massa, y preferir a un candidato propio, como Wado de Pedro, Máximo Kirchner, o, incluso, a Mariano Recalde, que es de ella y tiene un encanto especial. Es el que llevó a Kicillof a la política. No sería darle un antibiótico a Kicillof, sino darle una vacuna. Alguien constituido con su propia sustancia.

    Todo esto se traslada después a escenarios particulares, de los cuales interesan dos. Uno es la provincia de Buenos Aires. Ahí el candidato es Santilli y la pregunta más importante no es por el candidato, sino por el método electoral: ¿La elección de gobernador de la provincia de Buenos Aires va a ser anterior a la elección nacional o simultánea?. Es una pregunta importantísima porque la respuesta es determinante por dos razones. La primera es que prefigura el resultado nacional. Probablemente, la principal razón del triunfo de Macri en el 2015 fue que había ganado Maria Eugenia Vidal en la primera vuelta, ya que el triunfo de Pro en la provincia de Buenos Aires dio la sensación de que tenía enormes posibilidades de ganar la Nación. ¿Qué pasaría si Milei gana la provincia de Buenos Aires con un candidato propio en una elección desdoblada? ¿Qué pasaría en el peronismo si, además de todas las razones para ver su crisis, agregamos que pierde la provincia de Buenos Aires? Ahora mirémoslo de otra manera: ¿qué pasaría con las finanzas si en esa elección anticipada gana un kirchnerista? ¿Alcanzan los dólares que juntó Caputo para blindar el plan económico de una corrida al año que viene, si los mercados ven que el primer resultado electoral importante en la Argentina es un triunfo del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, anterior a la disputa nacional? Quiere decir que en el desdoblamiento se juegan claves importantísimas del poder.

    El segundo tema tiene que ver con la Capital Federal, donde hay un intento de acercamiento entre el gobierno nacional y Macri. El gobierno nacional empieza a pensar, probablemente para juntar todos los votos a favor de Milei, en contener a Macri, de tal manera que el expresidente no se tiente con armar esa candidatura alternativa imaginaria de la que hablábamos cuando pensábamos la boleta con las colectoras. Sin embargo, le piden a Macri que en la ciudad de Buenos Aires no lleve a Jorge Macri, que está enemistado con Javier y con Karina Milei, entre otras cosas por haber alentado variantes disidentes del movimiento libertario, Eugenio Casielles y Ramiro Marra, sobre todo.

    ¿Hasta dónde llega el compromiso de Macri con su primo? ¿O es el propio Macri el que le dice al gobierno nacional que lo veten porque es un mal candidato? ¿Es verdad que Macri le pidió eso a Santilli? Habladurías. Jamás lo va a admitir Macri, obviamente, pero se abrió una escena muy compleja de disidencia, de conflicto entre los primos. Es compleja por la personalidad de ambos y por el tipo de familia. Son calabreses, es decir, gente con cierta propensión a la venganza.

    Entonces habría que preguntar que sucede si le sueltan la mano a Jorge Macri. Ese que sigue siendo jefe de Gobierno y que estaba medio pintado en la foto con los gobernadores. ¿Cuál será su reacción? Porque todavía tiene la lapicera y si lo que pretende Milei es juntar los votos de Macri en la capital para su candidatura, Jorge Macri puede adelantar las elecciones, postularse y complicar la fiesta oficialista que va hacia la reelección como único objetivo.

  • Círculo rojo: la reconversión del Gobierno, el peronismo a la intemperie y los intereses cruzados en la Justicia

    Círculo rojo: la reconversión del Gobierno, el peronismo a la intemperie y los intereses cruzados en la Justicia

    “Reivindico la rosca”, tiró Emilio Monzó el 5 de diciembre del 2018 minutos después de que sus colegas lo confirmaran otra vez como presidente de la Cámara de Diputados. “En base a la rosca se generan las confianzas para lograr los acuerdos, las leyes, esto no se hace de manera virtual, no se hace con las redes, se hace de manera personal”, completó el ex diputado y el recinto estalló en aplausos. Javier y Karina Milei acaban de hacerle a Monzó el mejor homenaje con el ascenso de Diego Santilli y la reconversión de la gestión libertaria en un modelo típico de la casta política que el oficialismo combatió hasta el año pasado y que tiene a la hermana presidencial como principal impulsora de ese nuevo esquema.

    Profesional, Santilli se crió dentro del sistema y cosechó múltiples relaciones con el círculo rojo, en especial en la última década, hasta que se ocupó de llegar a la Secretaria General, seguro de que ella sería la llave para acceder primero al Gabinete -estaba cansado de ser diputado- y ser nominado después como el postulante a la gobernación bonaerense, una promesa que en el entorno del ministro coordinador dicen que fue ratificada por los hermanos Milei la noche siguiente a las elecciones de octubre pasado. “Todos ya estamos trabajando en ese plan”, corroboró un dirigente del PRO bonaerense que participó de la jura del martes en Casa Rosada.

    En su primera intervención como flamante Jefe de Gabinete, flanqueado por más de una docena de gobernadores, Santilli le otorgó además un reconocimiento a Néstor Kirchner, que en sus años más prolíficos ideó las listas colectoras, una ingeniería electoral para sumar adhesiones de otros partidos y contener a los jefes provinciales: la famosa “concertación plural” que incorporó al kirchnerismo a sectores del radicalismo y espacios provinciales. Ese fue el ofrecimiento que Karina Milei avaló como prenda de negociación con los gobernadores de cara al 2027, y en el que el ministro coordinador trabaja desde el Ejecutivo junto a Eduardo Menem, “Lule” -concentra cada vez mayores atribuciones y empezó a prestarle mayor interés al rubro judicial-, a cambio de la eliminación o suspensión de las PASO, una instancia que en el 2019 hirió de muerte la fantasía de reelección de Mauricio Macri y que lo obligó, por ejemplo, a avanzar en un “reperfilamiento” de los vencimientos de deuda, una decisión de política económica que Milei calificó recientemente, en dos oportunidades, como una “estafa”.

    Fuentes del Congreso reconocieron que el tema aún está en plenas negociaciones, y admitieron que deben trabajar para encontrar de qué manera publicitar en la opinión pública una herramienta, como la de las colectoras, que equipara al Gobierno con el peronismo. También, su implementación dentro del sistema de Boleta Única. Los gobernadores están dispuesto, según trascendió, a convalidar la herramienta a cambio de eliminar o suspender las primarias, pero quieren tener garantías firmes de que, esta vez, la Casa Rosada va a honrar sus compromisos. Es decir, el listado de pedidos financieros y electorales a los que se habría comprometido el Ejecutivo durante este proceso. Desde obras y deudas hasta la pasividad de La Libertad Avanza en los comicios provinciales frente a la decisión de la gran mayoría de los gobernadores de desdoblar sus calendarios. Esta semana, un mandatario aliado de la zona centro le adelantó a un operador libertario que se baraja entre ellos la posibilidad de fijar un cronograma conjunto el domingo 9 de mayo. Ese mes también asoma como una posible opción para el calendario bonaerense.

    Gobernadores en la jura de Diego Santilli

    Santilli es la cara más visible de esas negociaciones, pero debe corroborar los avances con Karina Milei. “El Colorado” reemplazó a Adorni con buena parte de sus colaboradores y barrió con los últimos símbolos de la era de su antecesor, como la intrigante Aimé Ayelén Vázquez, “Meme”. Lo mismo ocurrió con el área de comunicación con el desembarco de Adrián Ravier y Fabián Fernández -otro profesional del sistema-, que llegaron al gobierno para tratar de darle otro aire y estilo. Javier Lanari asumiría próximamente como director del Banco Nación. Todos esos movimientos tuvieron el sello de la Secretaria General. Lo mismo sucedió con Ignacio Devitt, flamante vicejefe de Gabinete, que escaló posiciones en el universo karinista y ahora estará pegado a Santilli, al que conoce desde hace años, como los ojos y oídos de “El Jefe”.

    Esta nueva etapa del gobierno libertario que se acaba de inaugurar tras la salida tardía de Manuel Adorni, que paralizó al Gabinete por más de tres meses con sus escándalos patrimoniales y hundió a Milei en su mayor crisis de gestión, vuelve a ubicar a Karina Milei en el centro neurálgico del sistema de toma de decisiones de su hermano. La nominación de Santilli, los últimos movimientos internos y su decisión de controlar las negociaciones en el Congreso -con esa premisa convocó a diputados y senadores durante la semana, como una demostración de fuerza- ayudaron a matizar lo que a todas luces se trató de un fracaso estrepitoso en la elección de Adorni como ministro coordinador a fines de octubre pasado, una decisión pensada y ejecutada por la hermana del Presidente para obturar cualquier tipo de avance de Santiago Caputo en ese casillero. La sangría del caso Adorni de estos últimos tres meses y medio también tuvo el sello de Karina Milei, que convenció a su hermano de preservarlo en el cargo hasta que, desencantada, cayó en la cuenta de que las desprolijidades del ex funcionario se habían vuelto insostenibles.

    La permanencia de Adorni golpeó de lleno en el corazón del relato libertario, y funcionó en paralelo, para el peronismo, como un antídoto momentáneo para maquillar sus carencias y correr el foco de atención de la dispersión entre su dirigencia, que en el caso de la provincia de Buenos Aires atraviesa un proceso de valcanización cada vez más grotesco. La potencial eliminación o suspensión de las PASO -el corazón del proyecto de reforma política que Milei definió como prioritaria en la agenda legislativa en curso- agrava ese proceso: el peronismo también se fijó como prioridad esa iniciativa, pero con el objetivo de mantener esa herramienta indispensable para dirimir, el próximo año, al postulante de ese sector.

    La pelea a cielo abierto entre Axel Kicillof y Cristina y Máximo Kirchner, entre el Movimiento de Desarrollo al Futuro y La Cámpora, pareciera haber llegado a un punto de no retorno. El gobernador mantiene su estrategia, no contestar a ninguno de los reproches del kirchnerismo: “Que hablen solos”.

    Máximo Kirchner y Axel Kicillof

    Tanto la ex presidenta como el jefe de La Cámpora siguen furiosos con el gobernador. “La disputa ya dejó de ser política, se rompió algo en términos personales”, explicaron. Una reyerta que se agudizó cuando la ex mandataria cayó presa. Para ella, Kicillof no estuvo a la altura de lo que pretendía. Cerca del gobernador dicen que la noche previa a esa resolución de la Justicia, en la reunión a la que se convocó en el PJ, hubo una escena con militantes cuando entraba con el auto oficial al edificio de la calle Matheu que lo dejó “tocado”.

    Esa pelea abre un enorme interrogante en torno a la candidatura 2027. La postulación de Sergio Uñac, avalada por Cristina Kirchner, no despertó aún demasiadas pasiones. El sector que encabezan Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel sí cosechó adhesiones, pero no logró todavía encontrar un candidato que aglutine a todos. La fantasía política de Jorge Brito -promocionada por Monzó-, que debería develarse una vez terminada la Copa del Mundo, arrastra más inquietudes que certezas. Por ejemplo, el entramado de sus empresas y sociedades y alguna resistencia familiar. El mayor interrogante vuelve a tener, de todos modos, a Sergio Massa en el centro de las especulaciones. Un dirigente que visitó a Cristina Kirchner hace algunas semanas certificó que el vínculo entre ella y el ex ministro sigue intacto. En privado, el ex candidato presidencial asegura que hay tiempo para que se ordene el peronismo, que va a haber una “alternativa” al gobierno y que Milei camina por “arenas movedizas”. Ese diagnóstico trazó con algunos visitantes que lo vieron en sus oficinas, aunque no adelantó sus movimientos. Hay dirigentes del Frente Renovador que le piden que vuelva a reconstruir su vínculo con la sociedad desde una candidatura a gobernador provincial.

    La disputa entre Kicillof y el kirchnerismo alcanzó tal nivel de tensión que tiene un impacto directo en la gestión, en algunos casos en áreas muy sensibles. El Senado bonaerense, por ejemplo, reanudó su trabajo en estos meses por primera vez en el año y se transformó en un campo de batalla. La Corte Suprema provincial arrastra la vacancia en cuatro de sus siete miembros porque no hay acuerdo interno para repartirse las nominaciones. El mismo desacuerdo se replica en el Consejo de la Magistratura bonaerense: vencido el mandato de los representantes del Ejecutivo, no hay consenso para designar a los nuevos. Tampoco para destrabar la negociación que busca anular la prohibición de reelección de los intendentes, un objetivo de un grupo de jefes comunales que responden a Kicillof.

    Martín Insaurralde - Lanzamiento del programa EcoClubes

    La Legislatura se erigió en este tiempo como el escenario de la disputa interna. En los últimos días, por caso, se avanzó con un pedido de informes vinculado con la obra social provincial que tuvo, según las fuentes, el aval de La Cámpora, y que habría molestado a Alejandro Dichiara, el presidente de la Cámara baja bonaerense que responde a Martín Insaurralde. Esos trascendidos abren otro interrogante, tal vez más intrincado: ¿aparecieron discrepancias en la sociedad política de Insaurralde y Máximo Kirchner?

    El desembarco del ex intendente de Lomas de Zamora en el gabinete provincial, tras la derrota en las primarias del 2021, agravó en su momento la pelea de La Cámpora con Kicillof y puso el foco en los manejos, y desmanejos, en el corazón del sistema político provincial; la caída de estos días, tras la difusión de los videos en los que se observan miles de dólares termosellados y camuflados en los vestidores, pone la lupa en la administración de la justicia y su relación con la política. El expediente en el que se investiga a Insaurralde se encaminaba a una resolución favorable para el ex intendente, que trabajaba, junto a operadores, para sacar la figura del lavado de dinero y enviar la causa al territorio provincial. La difusión de los videos alteró esos planes.

    Mauricio y Jorge Macri

    Poder Judicial y político. Antes de que estallara el caso Adorni y el oficialismo quedara envuelto en una crisis que lo consumió por más de tres meses, Karina Milei ya había ejecutado su primer avance interno en el Gabinete sobre uno de los principales activos del consultor estrella del Presidente: el vínculo con la Justicia. La hermana de Milei le arrebató ese resorte de poder con la llegada de Juan Bautista Mahiques, que desplegó su audacia bajo el paraguas de la Secretaria General, en compañía de Santiago Viola, el interés cada vez mayor de “Lule” Menem y el nexo que su primo Martín Menem estrechó con la Corte Suprema.

    Desde su desembarco, el ministro se dedicó a acelerar el envío de pliegos al Senado, y consiguió una proeza: la prórroga de su padre, Carlos Mahiques, “Coco”, como vocal de Casación por una mayoría abrumadora más holgada que los dos tercios. Esa votación, en mayo pasado, que exhibió una ruptura en el bloque peronista, ilusionó al funcionario, que empezó a fantasear con la conformación de la Corte y la Procuración. “Eso queda para el otro mandato”, le había dicho Milei, según fuentes oficiales, cuando le tomó juramento. El ascenso del ministro evidenció, además, el quiebre en dos entre sectores judiciales con base en los tribunales de Comodoro Py. La duración de ese quiebre está por comprobarse con la actividad en la investigación que tiene a Adorni como protagonista. Fuentes de LLA resaltaron que existieron, una vez renunciado el ex jefe de Gabinete, conversaciones para tratar de desacelerar el proceso.

    Javier Milei y Juan Bautista Mahiques

    En ese laberinto en el que se cruzan actores de diversas bandas judiciales y dirigentes de todos los espacios políticos ya se empezó a discutir la próxima renovación de casi todos sus miembros de uno de los órganos más requeridos por el sistema, prevista para noviembre: el Consejo de la Magistratura que preside Horacio Rosatti. Se trata de una negociación de altísimo voltaje que incluye a todos los sectores y espacios, y en la que quieren tener mayor incidencia dirigentes como Juan Manuel Olmos y Daniel Angelici, “El Tano”, que comparten intereses en la ciudad de Buenos Aires y quieren expandir sus influencias. En ámbitos judiciales y políticos aseguran que esa negociación por la renovación del Consejo también le despertó cierta curiosidad a Facundo Tignanelli, legislador bonaerense, mano derecha de Máximo Kirchner y vicepresidente del Consejo provincial. A propósito, en La Cámpora hay una creciente preocupación por el futuro del jefe de esa agrupación de cara al juicio de la causa Hotesur-Los Sauces en manos del tribunal oral federal 5 de la capital. José Antonio Michilini, uno de los miembros de ese tribunal, espera por la resolución de la terna en la que concursó para la Cámara de Casación.

    En el caso de Angelici, más allá de sus nexos judiciales, se convirtió en el último año en el dirigente más decisivo de la ciudad de Buenos Aires, y un interlocutor entre los primos Macri, Mauricio y Jorge, cuya relación, como ya se mencionó en esta sección, se resintió de la peor manera: en sus conversaciones privadas, el jefe de Gobierno ya no oculta el malestar con el expresidente, y le ha dedicado calificativos que sorprendieron a algunos de sus visitantes. “El Tano” intenta mediar, por ahora sin éxito. Tampoco obtuvo buenos resultados cuando trató de involucrarse antes de que la Corte resolviera, en el verano, dejar sin efecto el sobreseimiento del jefe de Gobierno en una causa por presunto lavado de dinero. Por eso ahora quiere tener más injerencia en el Consejo de la Magistratura que preside Rosatti.

    Consejo Magistratura Plenario Horacio Rosatti

    La interna familiar entre los Macri puede tener impacto en los posibles acuerdos para la elección de la capital del próximo año, que en lo últimos meses arrojaron una novedad: decidido a buscar su reelección, aún contra la voluntad del ex presidente, el alcalde consiguió acercar posiciones con La Libertad Avanza de cara al 2027. La caída de Adorni tuvo incidencia. También la posición refractaria de Patricia Bullrich en la carrera local: se imagina en el Senado o al tope de una boleta presidencial, una ilusión de un sector para nada despreciable del círculo rojo que está desencantado con Milei. Por eso empezaron a aparecer, en la capital, globos de ensayo como la mención a Santilli, en cuyo entorno rechazan volver a dedicarse al escenario porteño. Si ese acercamiento se confirma en los próximos meses, Jorge Macri podría prestar una colaboración inestimable a uno de los objetivos de los hermanos Milei: correr a su primo de las negociaciones. De concretarse, un punto de no retorno entre los primos.

  • Las lecciones del error Adorni

    Las lecciones del error Adorni

    El gobierno se adapta a las enseñanzas de la crisis Adorni. Ha terminado por admitir que su destino es entregar espacios a un macrismo sin Macri. Ganó dos elecciones clave el año pasado con Diego Santilli y Patricia Bullrich. Ahora le entrega a Santilli la formalidad del gobierno como jefe de gabinete.

    La primera lección aprendida es “dentro del PRO todo, fuera del PRO nada”.

    Segunda lección: “Dentro del Congreso todo, fuera del Congreso nada”. Si extendía la protección a Adorni una semana más, el Senado hubiera logrado la destitución. Habría sido una venganza del poder legislativo que facturaría como propia la bancada de Unión por la Patria.

    Tercera lección: “Con los gobernadores todo, sin los gobernadores nada”. Un lote crítico de mandatarios provinciales apañó la jura de Santilli en un reconocimiento de que son los dueños del territorio y entre ellos se juega el poder.

    El gobierno reaccionó aterrado al enterarse de que más de una decena de ellos está conversando para acordar ir todos a elecciones adelantadas en mayo y despegarse del destino nacional. La gente vive en las provincias.

    La Nación es un asiento contable, una entelequia donde sólo viven las ilusiones y unas improbables fuerzas del cielo que parecen recular.

    La forzada marcha hacia el centro

    Estas lecciones fuerzan una reconciliación del gobierno con el PRO, los gobernadores y el Congreso, que expresan a la mayoría del electorado y tienen una agenda moderada y de centro. Ninguno expresa extremos de polarización.

    Si Milei quiere reelegir tiene que ir al centro. Solo si estás en emergencia te conviene irte al extremo. El extremo te permite ganar un turno electoral, pero no te permite gobernar. Alarmó al gobierno que un proyecto como el súper RIGI, que promete un derrame de subsidios, beneficios fiscales y capitales, sacó apenas 130 votos en Diputados.

    Fue la señal de que tocaban el “techo Adorni”, que convenció al gobierno de tirarlo por la ventana. Los presidentes tienen dos años para aprender a gobernar. El examen de las elecciones intermedias y sus consecuencias en los dos años siguientes del mandato prueban que Milei ha aprendido algo, aunque a los golpes, pero está cerca de graduarse.

    “Puede ser que sea imposible, pero es imprescindible”

    El presidente acumula millas con viajes a lugares de contrafrente, como a la oposición de la oposición (Vox) en España, donde suele recibir diplomas pitman y medallas. Con eso ya ni suma espacio en los medios.

    Macri prometió estar dos semanas en el país, pero el jueves, después de ejercitarse con el pádel en el Racket Club de Palermo, viajó a Miami a acompañar a la selección en el partido.

    De todo lo que pudo ver, hablar y escuchar Mauricio en este viaje hay una síntesis de uno de sus lugartenientes más cercanos, Humberto Schiavoni. Estuvo en Corrientes (en donde es interventor del partido local) y explicó que sigue en pie el proyecto de Macri de sostener el año que viene una tercera alternativa electoral que exprese al voto moderado.

    “No es el momento de definir una construcción electoral, pero sí de fortalecer al partido y volver a generar propuestas para la Argentina”, explicó. Se plegó a los argumentos del gobernador local Gustavo Valdés. Este mandatario no se juega la gobernación en 2027 y tiene libertad de conciencia para opinar sin condicionamientos.

    El año pasado se apartó de una alianza con La Libertad Avanza y le fue bien. Schiavoni, ex presidente nacional del PRO, apeló a una frase que la sabiduría popular le atribuye a San Martín para marcar el rumbo del proyecto de Macri: “Puede ser que sea imposible, pero es imprescindible”.

    La foto de hoy no da para pactos 2027

    Esta posición busca representar de manera más ajustada al electorado del PRO, que apoyó a Milei en 2023 pero que le ha ido perdiendo confianza, según encuestas que preocupan al gobierno. Macri no ha modificado su rechazo a ser candidato. Podría respaldar a algún otro postulante. Se le ha escuchado pronunciar un nombre, Rogelio Frigerio. Pero no es posible interpretar su conducta del futuro.

    Macri cree que es prematura la posición de Santilli, Ritondo o Jorge Macri de hacer un acuerdo con Milei con la foto de hoy. También a Frigerio le parece prematuro suponer hoy que Milei no pueda reelegir, con lo cual prefiere algún entendimiento para que Milei lo ayude a él a reelegir como gobernador de Entre Ríos. Son los enigmas del macrismo sin Macri y el mileísmo sin Milei.

    Concilio peronista de gran altura

    La exhibición de Santilli jurando con el lote de gobernadores tuvo como contraparte al peronismo, en un rap vertiginoso de encuentros y cruces de tribus en busca de alguna conciliación.

    La expresión de más alto vuelo ocurrió a varios miles de metros de altura el miércoles, cuando se subieron a un avión el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y el de Catamarca, Raúl Jalil.

    Aprovecharon que los vuelos comerciales estaban esquinados y el riojano invitó a catamarqueño a compartir un vuelo hasta la capital de La Rioja y acortarle el largo viaje a Jalil. Es difícil, a tanta distancia, saber con precisión de qué hablaron durante casi dos horas. Encarnan las dos posiciones contrarias de la oposición peronista. Pero son, sobre todo, amigos y compañeros peronistas.

    El peronismo, como afirma un alto mando que tiene bueno ojo – porque además es oftalmólogo -, tiene dos narinas (fosas nasales). Una para oler poder, y la otra para oler cala. Lo que domine señala el camino.

    Quintela venía de un maratón de reuniones con todos los caciques de AMBA, de a uno, nunca juntos. Entre lunes y miércoles estuvo, entre otros, con Sergio Massa, Wado de Pedro, Máximo Kirchner, Victoria Tolosa Paz y Cecilia Moreau.

    Con este arco logró un compromiso para armar una reunión nacional de dirigentes del peronismo en alguna provincia, preferentemente del Norte y no gobernada por el peronismo. Será en la primera semana de agosto y será un intento de conciliar posiciones para no romper la unidad.

    Quintela tiene una relación amistosa con el grupo que Tolosa comparte con Guillermo Michel y Juan Manuel Olmos, y ha tenido acercamiento con Sergio Uñac, que sigue recorriendo el país promoviendo su candidatura con una primaria interna y sin necesidad de PASO. Jalil venía de compartir reuniones en la casa de gobierno y está lejos de acercarse a ese entendimiento, que cree inviable.

    El riesgo para Milei de matar las PASO

    Santilli redobló el pedido de apoyo para eliminar las PASO y avanzar en un formato de colectoras para cargos nacionales que reemplace las primarias. La idea merodea los despachos, pero nadie tiene mucho entusiasmo.

    Los más fríos dentro del gobierno ven el peligro de eliminar las PASO. Si se lograse, el gobierno estaría jugando todo a ganar en una primera vuelta. Para eso debería asegurarse más de 40% de los votos. Es un riesgo grande en un país en donde hoy los sondeos hablan de que hay un 60/65% de la opinión que rechaza al oficialismo.

    A ese electorado tampoco lo representaría en su totalidad el peronismo, y menos si un sector como el del AMBA insiste en la consigna de Cristina Libre. Esto dividiría a ese 65%. De la misma forma, ese 40% del voto de centro moderado, que le ha perdido la confianza al mileísmo (le pone el techo Adorni a su adhesión), puede resentirse y dividirse, creando un centro derecha anti-Milei. Esta eventualidad podría llevar las elecciones del 2027 a una confrontación de fuerzas todas en torno a los 20/25%. Una invitación a un balotaje a tumba abierta.

    En la Argentina gana el partido del balotaje, pero es un armado que exige estrategia y coordinación. Un balotaje donde se dispute todo en una ruleta imprevisible solo generaría otro gobierno débil y sin apoyo partidario ni territorial, como ha sucedido con Milei.

    En realidad, el gobierno quiere pulverizar las PASO para quitarle a la oposición una herramienta de organización. Pero no sabe todavía qué es lo que le conviene hacer para seguir en el poder con plata prestada – no tiene partido, ni territorios ni gobernadores. Milei está donde está por los errores de sus adversarios de 2023. Por eso juega con fuego al argumentar contra las PASO con zonceras como que salen caras o que nadie las usa. Las PASO son un invento para transar, no para consumir ni para ahorrar plata.

    El peronismo festeja la caída de Adorni

    El peronismo festeja los frutos de la crisis Adorni como una oportunidad de oxigenación a partir de este balance: 1) La estrategia de desgaste sobre Adorni les permitió festejar que lo lograron echar. Si no lo hacían, ellos darían número para su ejecución.

    De paso mandaron hacia adelante el tratamiento de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad y su conflictiva reforma a la Ley de Tierras. Es uno de los proyectos ideológicos en que confía el gobierno para salir a decir que puede hasta cambiar el mapa de la Argentina para atraer negocios – además de revalorar comarcas hoy vedadas para la venta a extranjeros; 2) se terminó la mayoría automática de los 44 que se había consolidado con la reforma laboral.

    Hoy ya no hay 44 que le voten sin cualquier proyecto al gobierno. El techo Adorni lo demostró; 3) se quebró el liderazgo de Patricia Bullrich en el bloque de los 44. La tensión de Patricia con el oficialismo estalló en el final de Adorni, punto final de disidencias que ella aprovechó para desmarcarse del mileísmo extremo.

    Se vengó el gobierno al ungir como viceministro del Interior al lobbista Ignacio Devitt, a quien habían destratado en el bloque del Senado porque quiso darles lecciones a los senadores sin serlo él mismo.

    El Senado, decía “Pacheco” Berhongaray, es un club inglés, con bolilla negra. No habla cualquiera. El peronismo se entregó también a reuniones públicas como las que se sucedieron en el museo Perón de San Vicente. Allí hubo escenario para que Jorge Capitanich expusiera su plan para las elecciones de 2027, invitado por el intendente local.

    En la misma tribuna expuso sus pretensiones Axel Kicillof. Celebraron el aniversario de la muerte de Perón, que le sirvió al bloque de Unión por la Patria del Senado, ese mismo día, para hacer una presentación en la Bolsa de Cereales sobre algunos proyectos de ley: una de biocombustible, otra sobre trenes con el “Pollo” Sobrero, y otra con despedidos del sector de energía atómica.

    El no lanzamiento de Brito

    Otro diálogo de altura ocurrió en un piso 27° de Puerto Madero, sede del grupo Macro. El banquero Jorge Brito celebró con amigos, familia y algunos referentes políticos su cumpleaños 47.

    Brito ha manifestado interés en la cosa pública en diálogos privados con políticos y amigos. Cuenta con un equipo de trabajo político que conduce Emilio Monzó para sondear sus posibilidades y la oportunidad de un lanzamiento político que hoy no tiene forma. Hombres como Diego Bossio no ocultan su interés en que ese objetivo cristalice en una propuesta política.

    Brito es un afiliado al PJ de Salta y ya ensayó una experiencia pública como titular de River Plate, tarea que es tan difícil como administrar desde un cargo ejecutivo -lo sabe bien Macri-.

    La selección de los invitados a ese cóctel-cena de cumpleaños pudo ilusionar a alguien con que Brito daría alguna señal sobre su lanzamiento político. Pero se limitó a agradecer a amigos, colaboradores y familia por el apoyo en sus tareas. Parecía un lanzamiento sin lanzamiento, una emulación de esas candidaturas mudas como las que protagoniza Macri en un rol del candidato que no es candidato.

    Nadie perdió de vista que la gerencia en este tipo de emprendimiento es de alto riesgo, y más en una persona que tiene tantos frentes para proteger de la intemperie de la política.

    La masa crítica de invitados reveló el interés que tienen sobre los gestos más imperceptibles del cumpleañero. Estaban, además de Monzó y Bossio, Alex Campbell, Gustavo Marangoni, Carlos Melconian, Mauricio Mazzón – hijo del legendario Chueco, hoy director de Telefónica del Perú, que pertenece al grupo Manzano-Filiberti -, María Eugenia Vidal, Luis Barrionuevo, Francisco de Narváez, Guillermo Stanley, Federico Salvai, Juan Nápoli, Luciano Laspina, Francisco de Narváez, Pepe Scioli, el gobernador de Jujuy Carlos Sadir, Marcelo Daletto, Matías Patanian y los clanes familiares del grupo.

    Todos respiraron con alivio. Brito esperará por lo menos hasta fin de año para mostrar un proyecto, si lo hay. Depende de que se convenza de que su chance es ganadora y que puede ser esa tercera alternativa entre el pejotismo y el mileísmo, a la que aspira representar también el macrismo. De cristalizarse todas esas quimeras, ya tendríamos una elección de cuatro cuartos para 2027. Va a ser lindo.

  • El PJ Federal prepara un acto en el Norte y busca adhesiones lejos de la interna kirchnerista

    El PJ Federal prepara un acto en el Norte y busca adhesiones lejos de la interna kirchnerista

    El PJ Federal prepara un nuevo acto del esquema político en el norte del país. Después de la presentación en sociedad en Parque Norte, en la Ciudad de Buenos Aires, y un segundo paso en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, el tercer eslabón de la recorrida será en unas de las provincias del norte grande. Los dos lugares que están en agenda son Jujuy y La Rioja.

    En principio, la provincia mas apuntada es Jujuy, donde gobierna el radicalismo. El objetivo es acompañar el proceso de ordenamiento de los PJ del norte. Especialmente los de Salta y Jujuy, que están atravesados por una intervención judicial y que ya tienen fecha para elecciones partidarias. En Salta serán el 2 de agosto y en Jujuy el 30 del mismo mes.

    Los federales acompañan la reorganización partidaria, que dejó atrás la intervención política impuesta por Cristina Kirchner, y hoy está en manos de intervenciones judiciales. Ambos interventores son muy cercanos al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, lo que agrietó, aún más, la discusión interna del partido en las provincias. Lo cierto es que en el esquema que lideran Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Juan Manuel Olmos y Federico Achával, respaldan el proceso de reordenamiento de los PJ provinciales. Lo ven como un paso clave para su esquema gane peso en el territorio.

    En las dos provincias, el kirchnerismo ha perdido peso específico, lo que le da lugar al esquema federal para pisar el suelo norteño y acompañar el proceso electoral como parte de la construcción de un “peronismo normal”, como definió uno de sus integrantes, respecto a la necesidad de empezar a diluir las múltiples internas políticas y avanzar en la articulación de una propuesta nacional. En ese movimiento, aunque no esté expresado públicamente, hay menos kirchnerismo y más peronismo del interior.

    PJ Federal en Entre Rios

    “La construcción de la unidad es necesaria para enfrentar este experimento libertario de Javier Milei, pero esa unidad tiene que estar fundada en las ideas y no en las personas”, dijo Tolosa Paz durante una recorrida por Santiago del Estero en los últimos días. La diputada bonaerense trabaja en el tejido territorial del esquema político. Mantiene reuniones con intendentes, concejales, dirigentes de base y legisladores provinciales. Junta voluntades por el interior.

    La afirmación de la legisladora define la identidad que el PJ Federal tiene en esta instancia de la construcción nacional. Hay una unidad respecto al programa económico que están armando, pero aún no hay un candidato a presidente que identifique el espacio. A priori, el nombre que más se emparenta con las ideas y la propuesta de esta estructura política es Sergio Uñac, aunque el sanjuanino ha decidido lanzarse a una caminata solitaria.

    Un puñado de días atrás Tolosa Paz estuvo en Córdoba durante el Congreso Arquidiocesano de la Pastoral de Adicciones. Allí se encontró y compartió una charla con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, quien envió a los dos encuentros del PJ Federal al Secretario de Integración Territorial de la provincia, Nadir Nifury. Entre los federales consideran necesario reconstruir el vínculo con el peronismo cordobés, que se alejó del peronismo K después de la pelea con el campo en el 2008.

    Aunque no lo exprese públicamente, Llaryora apuesta al crecimiento de un peronismo no kirchnerista a nivel nacional. Y el sector de los federales puede terminar siendo la base de un armado con esa tónica, en el caso de que las conflictivas relaciones cruzadas en el kirchnerismo, terminen por detonar la coalición justicialista. “Martín es un hombre de diálogo y habla con todos los sectores”, sostienen en la gobernación cordobesa. El puente está hecho y las conversaciones existen.

    Victoria Tolosa Paz.

    Los federales esquivan la interna bonaerense a como dé lugar. Creen que esa pelea intestina solo daña al conjunto del peronismo y lo aleja de la gente. En los últimos días Michel definió esa postura durante una entrevista en Radio 10 : “El peronismo no puede discutir todos los días la interna del conurbano bonaerense. Hay que volver a hablarle a la gente”.

    El legislador entrerriano dijo que “los problemas que le importan a la gente son que llega al día quince del mes, pagó los gastos fijos, la luz, el gas y llenó un tanque de nafta, y no le queda plata para consumir”. En esa misma línea agregó que la gente está “endeuda y asfixiada financieramente”, motivo por el que los dirigentes del peronismo deben “dejar de hablar de la interna y ponerse a trabajar”.

    En esas expresiones Michel planteó una disociación clara entre las prioridades de una parte de la dirigencia política del peronismo y las respuestas que necesita y busca la gente por parte de la política. Lejos de meterse en la interna, los federales abren en su espacio el paraguas protector de esa pelea anclada en el conurbano pero con alcance nacional, con el objetivo de abrazar a los dirigentes que están espantados por la conflictividad inncesante en el barro de Buenos Aires

    “Esto va a terminar en una interna feroz por el metro cuadrado del kirchnerismo. Y alguien le tiene que hablar al resto del peronismo. Ahí aparecemos nosotros. ¿Quién quiere ir a un espacio donde Axel y Cristina se matan a cielo abierto?“, reflexionó uno de los principales dirigentes del esquema político.

    PJ Federal en Entre Rios

    Al igual que en otras terminales del peronismo, en el esquema federal visualizan un problema importante para la oposición si el Gobierno logra derrumbar las PASO. ¿Cómo se va a ordenar el justicialismo sin esa herramienta electoral? Surge en ese espacio la versión de un escenario de fragmentación similar al del 2003. Una hipótesis que empieza a tomar forma también en el kicillofismo y en el cristinismo, como consecuencia del agrietamiento en la relación entre ambos sectores.

    En el camino de la construcción, este sector le abre la puerta a los heridos de las múltiplas internas que el kirchnerismo y los peronismos provinciales tienen en distintas localidades del interior. Aseguran que no hay candidato a presidente todavía, porque el peronismo está en una lógica caníbal y se deglute a esos nombres propios con facilidad. Cada paso es medido y calculado. Es criticado por los de afuera y valorado por los de adentro. Hoy cada cual atiende su juego, pero mira lo que sucede en la baldosa ajena.

    En los hechos, el nombre de ese candidato no está. Pero tampoco fue buscado antes de la creación del espacio. En ese sector siempre entendieron que la única forma de aglutinar voluntades en esta instancia era si se abría un proceso de debate interno, previo a la militancia de una candidatura particular, que iba a imponer límites y condiciones desde el minuto uno.

    Después del desembarco en el norte, el PJ Federal organizará dos actos más. En septiembre es muy probable que vayan a Mendoza. Una segunda opción podría ser San Luis. Mientras que en noviembre, como cierre de las recorridas en el año, viajarán a alguna provincia patagónica. Pica en punta Santa Cruz. Un paso atrás aparece Chubut. Para el final del año los federales esperan tener una estructura más sólida que la actual y un nombre propio, con proyección de candidato, para asomar al terreno electoral. Todo está por verse.

  • Tolosa Paz habló sobre la interna peronista: “La unidad tiene que estar fundada en las ideas y no en las personas”

    Tolosa Paz habló sobre la interna peronista: “La unidad tiene que estar fundada en las ideas y no en las personas”

    La discusión sobre el rumbo del peronismo permanece en estado de ebullición. Luego de que La Cámpora y dirigentes alineados con Cristina Kirchner redoblaron sus críticas al gobernador Axel Kicillof, la diputada nacional de Fuerza Patria, Victoria Tolosa Paz, que integra otro sector político en la interna, planteó que la unidad del peronismo como opción electoral es necesaria, pero debe estar sujeta a un programa de gobierno.

    “La construcción de la unidad es necesaria para enfrentar este experimento libertario de Javier Milei, pero esa unidad tiene que estar fundada en las ideas y no en las personas”, dijo en medio de la creciente disputa al interior del peronismo. Tolosa Paz forma parte del espacio del peronismo federal lanzado el 1 de mayo junto al diputado por Entre Ríos, Guillermo Michel, y el presidente de la Auditoría General de la Nación (AGN), Juan Manuel Olmos.

    Durante una recorrida por distintas localidades de Santiago del Estero, la diputada fijó esa posición sin poner el acento en nombres propios, y precisó que “la unidad tiene que ser un valor con contenido”. “Necesitamos ordenar las ideas para construir un proyecto con estabilidad macroeconómica al servicio del desarrollo, equilibrio fiscal con equilibrio social, con la gente adentro, con salarios dignos, redistribución de la riqueza y una fuerte apuesta al desarrollo productivo y agroindustrial. No se puede redistribuir lo que no se produce”, expresó, en un comentario que compartió en sus redes sociales.

    Tolosa Paz habló como parte de un espacio que intenta abrir una tercera vía dentro del peronismo, ante el sector kirchnerista que reporta a San José 1111, y el Movimiento Derecho al Futuro, que encabeza Axel Kicillof. El armado presentado el mes pasado se propuso construir una alternativa partidaria que no quede limitada a las referencias internas hoy dominantes y que extienda su influencia en el interior del país.

    En ese sector evalúan que los próximos movimientos serán “por regiones”, y ven terreno fértil fuera del principal centro político bonaerense. Por otro lado, además de este agrupamiento, existen otros grupos que buscan desembarcar en la oposición peronista como el del diputado de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, y Emilio Monzó.

    Cinco personas posan con los brazos levantados detrás de una mesa con vasos y comida; al fondo, una bandera argentina y una pared de ladrillos

    Las declaraciones de Tolosa Paz estuvieron acompañadas por una agenda territorial, con visitas a dirigentes locales y el apoyo al zamorismo, que está delegado en el gobernador Elías Miguel Suárez. El poder que órbita en la provincia está desde hace tiempo en la conducción del senador y ex gobernador, Gerardo Zamora y Claudia Ledesma Abdala.

    “Construir una alternativa para la Argentina exige volver a caminar el país, escuchar a nuestra gente y poner el cuerpo donde están los problemas y también las oportunidades. Es tiempo de estar presentes, de conocer las realidades bien de cerca para poder ponerles voz en el Congreso Nacional. Porque la Argentina no termina en la General Paz; la patria también se construye desde el Norte Grande, desde el interior profundo y desde cada comunidad que trabaja y sueña con un futuro mejor”, señaló Tolosa Paz.

    La recorrida incluyó el emprendimiento avícola Doña Lidia en Forres, una visita al Centro de Monitoreo Urbano y un encuentro con dirigentes, militantes y vecinos junto a la intendenta y candidata a la reelección Belén Abdala. Allí expresó su respaldo a una gestión que, según dijo, “demuestra que cuando hay un Estado presente y una comunidad organizada, el desarrollo llega a cada pueblo”.

    La agenda siguió en Pozo Hondo, donde visitó comercios, habló con vecinos y mantuvo una reunión con la militancia junto a la candidata a intendenta Kory Martín, a quien acompañó de cara a las elecciones municipales del 2 de agosto.

    Anoche cerró en Quimilí, con una cena de trabajo junto al intendente Diego Ponti, candidato a la reelección, dirigentes y militantes de la región.

    Un grupo de diez personas, cinco hombres y cinco mujeres, posan de pie frente a una bandera argentina y un retrato de Eva Perón en una pared de ladrillos

    “Cada recorrida nos confirma que la esperanza sigue viva en cada comunidad que trabaja, produce y no se resigna. Gracias, Diego, gracias a cada compañero y compañera por el compromiso, el afecto y la convicción de seguir construyendo una Argentina más justa desde el interior profundo. El futuro también nace en el NorteGrande”, concluyó Tolosa Paz desde sus cuentas de redes sociales.

    A lo largo del periplo, estuvieron presentes los diputados nacionales Estela Neder y Marcelo Barbur, el ministro de Producción, Néstor Machado, y la presidenta provisional de la Cámara de Diputados de Santiago del Estero, Norma Abdala de Matarazzo.

  • Interna peronista. Victoria Tolosa Paz: “La unidad tiene que ser un valor con contenido

    Interna peronista. Victoria Tolosa Paz: “La unidad tiene que ser un valor con contenido

    En el marco de una fuerte interna en las filas peronistas, la diputada nacional Victoria Tolosa Paz afirmó que la reconstrucción de una alternativa al gobierno de Javier Milei requiere “una unidad basada en las ideas, un modelo de desarrollo productivo y un peronismo con verdadera vocación federal”.

    “La construcción de la unidad es necesaria para enfrentar este experimento libertario de Javier Milei, pero esa unidad tiene que estar fundada en las ideas y no en las personas”, dijo.

    Y agregó:“La unidad tiene que ser un valor con contenido. Necesitamos ordenar las ideas para construir un proyecto con estabilidad macroeconómica al servicio del desarrollo, equilibrio fiscal con equilibrio social, con la gente adentro, con salarios dignos, redistribución de la riqueza y una fuerte apuesta al desarrollo productivo y agroindustrial. No se puede redistribuir lo que no se produce.”

    Las definiciones las realizó durante una recorrida por distintas localidades de Santiago del Estero, donde mantuvo encuentros con dirigentes, militantes, trabajadores, productores y vecinos.

    “Construir una alternativa para la Argentina exige volver a caminar el país, escuchar a nuestra gente y poner el cuerpo donde están los problemas y también las oportunidades. Es tiempo de estar presentes, de conocer las realidades bien de cerca para poder ponerles voz en el Congreso Nacional. Porque la Argentina no termina en la General Paz; la patria también se construye desde el Norte Grande, desde el interior profundo y desde cada comunidad que trabaja y sueña con un futuro mejor”, subrayó.

    La diputada también recorrió el emprendimiento avícola “Doña Lidia” en Forres, junto a la intendenta y candidata a la reelección, Belén Abdala; también visitó el Centro de Monitoreo Urbano y compartió un encuentro con dirigentes, militantes y vecinos, y expresó su respaldo a la continuidad de una gestión que “demuestra que cuando hay un Estado presente y una comunidad organizada, el desarrollo llega a cada pueblo”.

    La recorrida de Tolosa Paz continuó en Pozo Hondo, donde visitó comercios, dialogó con vecinos y mantuvo una reunión con la militancia junto a la candidata a intendenta Kory Martín, a quien acompañó de cara a las elecciones municipales del próximo 2 de agosto.

    La agenda siguió anoche en Quimilí, con una cena de trabajo junto al intendente Diego Ponti, candidato a la reelección, dirigentes y militantes de la región.

    Interna

     Victoria Tolosa Paz, en el encuentro del PJ en Parque Norte
    Victoria Tolosa Paz, en el encuentro del PJ en Parque NorteTadeo Bourbon

    El pasado 1 de mayo se lanzó un armado peronista con el objetivo de construir una alternativa partidaria que no quede acotada a la pertenencia al kicillofismo o al cristinismo, con el objetivo de extender su influencia en el interior del país, donde concentrará su próxima actividad política. Los nuevos pasos de este sector, conformado por dirigentes como Guillermo MichelVictoria Tolosa Paz y Juan Manuel Olmos, es avanzar con su proyecto político “por regiones”. Consideran que fuera de la ciudad y la provincia de Buenos Aires también tienen terreno fértil para sus intenciones.

    “Estamos organizando los encuentros regionales para profundizar la presencia territorial. Seguramente, el próximo paso será en Entre Ríos, antes del Mundial, pero todavía no se puso fecha”, reforzó una de las dirigentes que dieron el presente en el evento en Parque Norte el último mes.

    También en un armado que intenta no encuadrarse en el cristinismo ni en el kicillofismo trabajan sectores peronistas encarnados en Miguel Pichetto y Emilio Monzó. Los espacios son “paralelos”, consideraron en el sector de Michel, Tolosa Paz y Olmos. “La idea es ser varios sectores en paralelo. En el acto [de Parque Norte] no se habló mal de nadie”, aseveraron.

  • Diputado peronista: “Quieren imponer un modelo social y ‘peruanizar’ a la Argentina”

    Diputado peronista: “Quieren imponer un modelo social y ‘peruanizar’ a la Argentina”

    El diputado nacional del peronismo Guillermo Michel cuestionó el aumento de las importaciones de carne registrado durante mayo de 2026 y aseguró que el Gobierno busca imponer un modelo social que apunta a “peruanizar” a la Argentina.

    Qué dijo el diputado Michel

    Michel señaló en una publicación en sus redes sociales que “en mayo de 2026 tuvimos récord de importaciones de carne de cerdo (5.900 toneladas), carne aviar (5.600 toneladas) y vacuna (3.400)”.

    El legislador utilizó esos datos para cuestionar la orientación económica de la administración nacional y advirtió sobre las consecuencias que, a su entender, tendría para la estructura productiva del país.

    “Buscan ‘peruanizar’ a la Argentina”

    «En el gobierno no quieren aplicar un programa económico, quieren imponer un modelo social. Un modelo social sin industria, sin clase media y sin posibilidad de movilidad social. Buscan ‘peruanizar’ a la Argentina», expresó Michel.

    Las declaraciones del diputado, difundidas por NA, se produjeron en el marco de sus cuestionamientos a la política económica del Gobierno y al crecimiento de las importaciones de distintos tipos de carne durante mayo último.

    “La peruanización” de la Argentina analiza un fenómeno donde la macroeconomía alcanza la estabilización a costa de una sociedad muy desigual.

  • Análisis. Prensa y justicia: las obsesiones de Milei

    Análisis. Prensa y justicia: las obsesiones de Milei

    Los que amamos el periodismo tuvimos este fin de semana la tristeza de despedir a Roberto García. Fue una figura central de la vida informativa argentina, tanto en la cobertura política como económica. Comenzó muy joven en Primera Plana. Sus primeros trabajos los hizo junto a Tomás Eloy Martínez, como colaborador de la sección cultural de aquella revista extraordinaria que marcó una época en las décadas de 1960 y 1970.

    Más tarde sería, junto a Julio Ramos, uno de los grandes protagonistas de Ámbito Financiero. Allí consiguió algunas de las primicias más resonantes del periodismo económico argentino. Entre ellas, la del Plan Austral, en 1985, que conmocionó no sólo a los especialistas sino al país entero. Después continuó al frente del diario junto a Ramos y, años más tarde, regresó a la televisión con La Mirada, en Canal 26. También escribía una columna semanal en Perfil.

    Prensa y justicia:  las obsesiones de Milei; el editorial de Carlos Pagni
    Prensa y justicia: las obsesiones de Milei; el editorial de Carlos Pagni

    Quienes quieran encontrar un retrato muy vívido de Roberto pueden leer la magnífica columna que Ignacio Zuleta publicó en Clarín. En lo personal, perdí a un amigo entrañable y al maestro que me enseñó a mirar el poder. Tenía un talento singular para obtener información, comprenderla y exponerla. Los que lo conocimos estamos profundamente dolidos. El año pasado estuvo aquí, en Odisea Argentina, después de las elecciones de octubre. Hicimos una entrevista en la que volvió a exhibir ese temperamento tan suyo, mezcla de desparpajo, intuición y experiencia.

    El país hoy está absorbido por otro fenómeno: el Mundial.

    Lo extraordinario del último partido de la selección argentina permite advertir algunas virtudes que, acaso, puedan servir de inspiración para una sociedad que suele encontrar enormes dificultades cuando se trata de organizar el juego colectivo.

    La primera de esas virtudes es el método. Y aquí aparece la figura ejemplar de Lionel Scaloni. La disciplina del trabajo explica una parte decisiva del éxito en cualquier actividad. La segunda es la coordinación, una cualidad que a los argentinos nos ha resultado siempre esquiva. Este país ha producido individualidades extraordinarias. Lo que le cuesta es producir equipos extraordinarios.

    Brasil tuvo a Tom Jobim y Vinicius de Moraes, que juntos dieron origen a la bossa nova, un movimiento que terminó por conquistar primero a Estados Unidos y luego al resto del mundo. Nosotros tuvimos a Borges y a Piazzolla. Pero fueron genialidades solitarias. Nunca se constituyó alrededor de ellos una corriente colectiva.

    La selección argentina, en cambio, ofrece el espectáculo infrecuente de un juego virtuoso organizado alrededor de un proyecto común. Aunque, al mismo tiempo, aparece otra característica muy argentina, que a veces nos seduce y nos lleva a imaginar que esas virtudes pueden ser reemplazadas por la irrupción de una figura providencial.

    Eso fue lo que se vio frente a Austria, no sólo durante el partido sino, sobre todo, cuando Lionel Messi abandonó el campo de juego. El estadio de Dallas asistió a una verdadera apoteosis. La celebración de una figura extraordinaria. La consagración del líder de un equipo.

    También el Gobierno tiene hoy motivos para celebrar. Son motivos modestos, pero relevantes para una administración que venía experimentando un deterioro en su relación con la opinión pública. El índice de confianza de la Universidad Di Tella le permitió registrar un repunte después de mucho tiempo.

    Ya no se trata, simplemente, de caer menos. En abril, el indicador había retrocedido 12%; en mayo, 1,6%. Ahora mostró una recuperación del 3,9%. El índice, que se mide en una escala de uno a cinco, alcanzó los 2,07 puntos.

    Sin embargo, conviene mirar la serie histórica. Alberto Fernández tuvo un promedio de 1,69. Mauricio Macri, de 2,27. Milei se ubica hoy en 2,40. Hay que advertirlo: se están comparando duraciones distintas.

    Pero existe otro fenómeno menos visible y probablemente más determinante. Es algo que suele resultar muy productivo en política: el clima emocional de una sociedad, sus expectativas profundas, sus estados de ánimo.

    Un trabajo comparativo realizado por Mora Jozami, de Casa 3, permite observar la evolución de esos sentimientos entre enero de 2024, un mes después de la llegada de Milei al poder, y junio de 2026.

    Cuando Milei asumió, la esperanza alcanzaba al 43% de los consultados. Hoy se ubica en el 39%. La bronca y el enojo, que entonces apenas representaban el 1%, treparon al 23%. La angustia y la tristeza —ese desasosiego que probablemente ayuda a explicar las crisis de representación que hicieron posible el ascenso de Milei— pasaron del 1% al 14%.

    La incertidumbre, que en enero de 2024 alcanzaba al 18% de los consultados, cayó al 13%. Es comprensible. En aquel momento todavía no estaba claro si Milei lograría despejar la incógnita del liderazgo, si aparecería un centro de gravedad para la vida pública o si el país derivaría hacia alguna forma de caos. Hoy existe menos incertidumbre. También menos desilusión y menos miedo. La primera descendió del 12% al 10%; el segundo, del 20% al 4%.

    Estos datos sugieren que Milei sigue enfrentado al desafío central de satisfacer una demanda de tranquilidad y de esperanza, es decir, la aspiración a un futuro algo más luminoso. Sin embargo, en ese paisaje aparecen las constantes, esas regularidades que terminan modelando la vida política. Y allí emerge el caso Adorni, que se sacude como una embarcación en la superficie de esas corrientes profundas. El tema sigue capturando la atención pública, incluso en medio del magnetismo que ejerce el Mundial.

    La semana pasada Clarín publicó una columna de Héctor Gambini con un título muy expresivo: “Correte, Adorni, que está jugando Messi”. El interés que despierta el caso tiene algo de fascinación morbosa. Más aún ahora, cuando aparecieron las famosas sábanas, convertidas en un símbolo inesperado de los consumos postergados de la familia.

    Pero el asunto es relevante no sólo por el atractivo que genera. Para el propio Gobierno se ha convertido en una cuestión estructurante. Obliga a modificar el funcionamiento del gabinete y condiciona la estrategia parlamentaria. Adorni no puede presentarse ante el Congreso sin exponerse a una interpelación complicada o incluso a una moción de censura. La consecuencia es paradójica: la dificultad de un funcionario termina afectando la marcha del Senado y, por lo tanto, retrasando proyectos decisivos para el oficialismo. Entre ellos, la conformación de un nuevo mapa judicial. Un gobierno que está protagonizando un proceso casi sin antecedentes porque se encuentra en condiciones de cubrir cerca del 30% de los cargos del Poder Judicial.

    El escándalo, además, no puede separarse del clima económico. Tal vez el caso Adorni no tendría la misma repercusión si no existiera un malestar asociado a la recesión. El Gobierno consigue fortalecer las reservas, reducir el riesgo país y mejorar la cotización de los bonos. También logra desacelerar, con esfuerzo, la inflación. Lo que todavía no aparece es la recuperación de sectores decisivos para el empleo, como la industria, el comercio y la construcción.

    Esa conexión entre economía y moral pública aparece reflejada en una investigación de Mora Jozami, que vincula la imagen de Adorni con la situación económica percibida por cada entrevistado.

    En el conjunto de la población, el jefe de Gabinete registra apenas un 18% de imagen positiva, frente a un 74% de valoración negativa. Sin embargo, las diferencias se vuelven muy significativas cuando se observan los distintos estratos según su situación de consumo.

    Entre quienes debieron resignar muchos gastos —los anti-Adorni, por decirlo así— apenas el 7% conserva una opinión favorable, mientras que el 87% lo condena. Entre los que resignaron algunos consumos, la evaluación mejora ligeramente. Pero la columna más reveladora es la de aquellos que no debieron modificar su nivel de vida: allí la imagen positiva trepa al 32%.

    Existe, finalmente, un último grupo: aquellos que hoy consumen más que antes. Una especie de “Adorni sociológico”. Entre ellos, el 62% aprueba al funcionario y sólo el 26% tiene una opinión negativa.

    La conclusión es bastante previsible. El juicio moral sobre la política suele estar estrechamente asociado al bienestar percibido en el propio hogar. La evaluación de la vida pública se modifica considerablemente según lo que ocurre en el bolsillo de cada uno. El caso Adorni ofrece, en este sentido, una demostración bastante elocuente.

    Milei observa este cuadro —es evidente que le preocupa el desgaste de la imagen oficial— y reacciona como suelen hacerlo los liderazgos de naturaleza populista. Es decir, concentrando su atención en los dos factores que históricamente desafían a los jefes políticos: la prensa y la Justicia.

    Como sucedió con los jefes de tantos gobiernos, sobre todo aquellos poco inclinados a la autocrítica, el Presidente parece convencido de que no enfrenta un problema de gestión sino de comunicación. El diagnóstico es clásico. El problema no sería lo que sucede sino la manera en que se lo cuenta. Y a esa dificultad se suma otra: el vocero, Adorni, está averiado. No se quebró un colaborador más; se quebró la voz del Gobierno.

    De allí la reorganización del área de comunicación. Milei designó como nuevo vocero a Adrián Ravier. Adorni permanece en su cargo, aunque con facultades cada vez más recortadas. También fue incorporado Fabián Fernández como segundo de la estructura. Conviene observarlo con atención.

    Fernández llega desde YPF, donde estaba a cargo de la política publicitaria de la empresa, es decir, de la relación económica de la petrolera con los medios. Antes había desempeñado funciones similares en Lanús, durante la gestión de Néstor Grindetti.

    Ahora Milei le confía una tarea sugestiva: administrar aquello que durante mucho tiempo el Presidente aseguró que no existiría, una política de pauta oficial. Se trata de uno de los movimientos con los que intenta enfrentar una crisis que, en el fondo, interpreta menos como un problema político que como una dificultad de comunicación.

    Hay una pregunta que sólo se podrá responder con el correr de los días: ¿cambió el estilo del Gobierno? La reorganización del área de comunicación parecería sugerirlo. Milei designó como nuevo vocero a Adrián Ravier y colocó como responsable operativo a Fabián Fernández, cuya llegada, según las versiones que circulan en la Casa Rosada, habría sido sugerida por Alejandro Fantino, uno de los amigos del Presidente.

    La incógnita es otra. Porque más allá de los nombres, existe un rasgo que caracterizó la gestión de Adorni y que muchos identificaron con la soberbia del jefe de Gabinete. La petulancia tiene una particularidad: cuando sopla el viento a favor puede pasar inadvertida; cuando todo empieza a complicarse, se convierte en un agravante.

    En las burocracias existe una máxima que suele aparecer en carteles colocados junto a las escaleras de ministerios y reparticiones públicas: “No pise a nadie al subir. Se lo puede encontrar al bajar”. Es una regla elemental de supervivencia administrativa que alguien debería haber colocado en las inmediaciones del despacho de Adorni. Porque el jefe de Gabinete mantuvo siempre un estilo altanero, que alcanzó uno de sus puntos culminantes cuando, frente a José Del Rio, intentó explicar su inexplicable situación patrimonial con una suficiencia que terminó jugando en su contra.

    Ahora que Carlos Menem volvió a ponerse de moda, incluso por la presencia de varios de sus parientes en el Gobierno, conviene recordar una de sus máximas favoritas. Menem decía que había que ser como el cóndor, que vuela más alto, y no se marea. El caso Adorni es singular por una razón opuesta. Se mareó volando bajo. Y, sobre todo, sin necesidad. Es una petulancia sin mérito.

    Habrá que ver si la nueva estructura de comunicación modifica ese tono. Y, sobre todo, si Milei cambia no sólo de equipo sino también de concepción. Es decir, si abandona aquella consigna que Santiago Caputo parece haber inoculado en el oficialismo: “No odiamos lo suficiente a los periodistas”. La incógnita es relevante porque se trata de un gobierno que ha invertido enormes esfuerzos en la comunicación, especialmente en el dominio de las redes sociales.

    El otro frente sobre el que Milei intenta actuar para administrar su crisis es la Justicia. Tampoco aquí innova demasiado. Todos los liderazgos con vocación hegemónica terminan enfrentándose con los dos poderes que, por definición, limitan al jefe político: la prensa y los jueces.

    El Presidente dispone, además, de una oportunidad frente a la que se le hace agua la boca a muchos peronistas del ciclo anterior. Más de 300 vacantes en el Poder Judicial. “¿Cómo no vimos esto?”, se preguntan retrospectivamente algunos protagonistas del gobierno de Alberto Fernández. “¿Qué hicieron durante cuatro años los ministros de Justicia? ¿Cómo dejamos pasar la oportunidad de inundar los tribunales con gente propia?”.

    Quien parece haber comprendido mejor esa oportunidad no es Milei sino Juan Bautista Mahiques y, detrás de él, toda una familia que constituye uno de los productos más representativos de Comodoro Py. Desde el Consejo de la Magistratura, Mahiques está construyendo una mayoría muy favorable, aprovechando la proximidad del vencimiento del mandato de los consejeros actuales, que dejarán sus cargos en septiembre.

    Pero la operación no es solamente cuantitativa. No se trata de cubrir cargos. Se trata de ocupar posiciones decisivas. Y ninguna resulta más estratégica que la Cámara Federal porteña, el tribunal que revisa las decisiones de los jueces de primera instancia de Comodoro Py. Es decir, el organismo encargado de ratificar o corregir procesamientos y sobreseimientos. El verdadero corazón del sistema.

    La salida de Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi abre una oportunidad excepcional. Ambos llegaron a la Cámara mediante traslados desde tribunales orales federales. La Corte Suprema resolvió que esos traslados no podían perpetuarse y que debían ser reemplazados mediante concursos.

    Bruglia aceptó esa decisión, pero denunció una evidente asimetría. Sostiene que su situación es discriminatoria. Porque mientras él debe regresar al tribunal de origen, otros jueces trasladados en condiciones iguales o incluso más discutibles permanecen en sus cargos. El caso más llamativo es el de Carlos Mahiques, el legendario “Boxindanga”, padre del ministro de Justicia, trasladado desde la Justicia ordinaria porteña a la Cámara Federal de Casación Penal y recientemente ratificado por cinco años más mediante un pliego impulsado por la gestión de su hijo. Nadie parece dispuesto a aplicarle el mismo criterio que a Bruglia y Bertuzzi.

    Por eso Bruglia recurrió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Su denuncia es sencilla: existe una discriminación y el principal beneficiario de esa discriminación es, precisamente, el padre del ministro de Justicia.

    Mientras tanto, se desarrolló un concurso para cubrir esas vacantes. Bertuzzi participó. Bruglia no. Y ya aparecen dos candidatos que podrían integrar la Cámara encargada de revisar causas especialmente sensibles para el Gobierno: el caso $LIBRA, el expediente Adorni y las investigaciones vinculadas con la política de discapacidad.

    Uno de ellos es Pablo Yadarola. Aquí aparece una curiosidad. En antecedentes y examen ocupó el puesto número dieciséis. Delante suyo quedaron quince candidatos. Bertuzzi, por su parte, terminó vigésimo primero. Sin embargo, ambos aparecen ahora integrando las ternas.

    ¿Cómo se produjo ese milagro? Gracias a la entrevista personal, la etapa más discrecional del sistema. Es precisamente ese mecanismo el que hoy está siendo cuestionado y el que motivó la discusión de un nuevo reglamento en el Consejo de la Magistratura. Hasta Rosenkrantz y Lorenzetti decidieron intervenir en la polémica.

    Sería imprudente juzgar las intenciones de Bertuzzi. Tal vez termine siendo elegido exclusivamente por sus méritos. Lo cierto es que, según los antecedentes objetivos, hay veinte postulantes mejor ubicados. Y tampoco puede descartarse que su actitud más contemporizadora frente al caso Mahiques haya contribuido a mejorar su posición.

    También aparece Yadarola, que tiene en sus manos el expediente del misterioso vuelo del avión de Leonardo Scatturice, empresario muy próximo a Santiago Caputo. Fue aquel episodio en el que Laura Belén Arrieta descendió con una cantidad de valijas cuya revisión aduanera habría sido exceptuada por orden de alguien incógnito. Adorni sostuvo en su momento que todo era falso. Más tarde el expediente demostró que no era así. Y, como suele suceder, nadie pidió disculpas.

    La investigación presenta todavía una incógnita elemental. Una funcionaria de Aduana aparece en los videos hablando por teléfono después de que Arrieta le exhibe un celular. La identidad del interlocutor sigue siendo desconocida. Yadarola sostiene que existen limitaciones técnicas para identificarlo. Tal vez antes de convertirse en camarista se le ocurra convocar a esa funcionaria y preguntarle, bajo juramento, con quién habló. Sería un método relativamente sencillo. Pero, por ahora, esa posibilidad no parece haberlo seducido. Tampoco conviene sacar conclusiones apresuradas.

    En medio de esta discusión apareció una confesión extraordinaria. Alberto Lugones, camarista federal y consejero de la Magistratura, pronunció una frase de una sinceridad casi suicida. “Yo no creo tanto en los méritos”, dijo.

    La afirmación encierra toda una teoría del Poder Judicial. Porque supone aceptar que alguien que terminó decimosexto pueda ascender al quinto puesto gracias a una entrevista y que otro que ocupó el lugar veintiuno termine sexto. Es decir, que siempre debe existir algún mecanismo para que el juez recuerde quién hizo posible su promoción.

    Y, en definitiva, para que quede en deuda.

    El dictamen de ese concurso fue aprobado con los dos tercios del Consejo de la Magistratura y redactado por Diego Barroetaveña, representante de los jueces y camarista de Casación. También acompañó el peronismo. Es decir, volvió a verificarse un fenómeno muy característico de Comodoro Py: la convergencia entre distintas facciones del sistema judicial.

    Ese peronismo está representado, en buena medida, por el sector vinculado a Diego Molea, referente académico de la Universidad de Lomas de Zamora, que hace apenas unos meses incorporó como profesor a Ariel Lijo. Son detalles que, considerados aisladamente, podrían parecer irrelevantes. Pero en Comodoro Py casi nunca existen los detalles irrelevantes.

    Surge entonces una pregunta. ¿Existe un acuerdo entre Milei y su ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques? ¿Ese acuerdo consiste en diseñar una arquitectura judicial que permita administrar sin sobresaltos los casos $LIBRA y ANDIS y, al mismo tiempo, postergar todo lo posible una definición sobre la situación de Adorni? Esa tarea pasa necesariamente por Ariel Lijo, que es quien tiene el expediente.

    ¿Forma parte de ese entendimiento la conveniencia de no avanzar sobre la dirigencia de la AFA? Algunas fuentes del Gobierno sostienen que ese sector, y en particular Pablo Toviggino, aportó a la Casa Rosada los audios comprometedores de Diego Spagnuolo, en los que se hablaba de supuestas coimas vinculadas con el área de discapacidad.

    La pregunta es inevitable. ¿Hasta dónde llega el acuerdo de Mahiques con Tapia y, sobre todo, con Toviggino, a quien llama familiarmente “Tovi”? Conviene recordar que Juan Bautista Mahiques fue representante de la AFA ante la FIFA. También que persisten versiones según las cuales Carlos Mahiques habría celebrado su cumpleaños en la residencia atribuida a Toviggino.

    Si Mahiques logra poner sobre la mesa de Milei algunos trofeos —tranquilidad para el caso $LIBRA, moderación judicial en torno de Adorni y protección para determinados intereses del fútbol—, ¿obtendrá a cambio el apoyo presidencial para alcanzar la Procuración General? Es una aspiración que comparten, curiosamente, tanto Mahiques como Lijo.

    No está claro que ese acuerdo exista. Pero hay observadores muy informados del mundo judicial convencidos de que ya fue sellado. Y señalan que Mahiques confía en reunir los dos tercios del Senado porque ya ensayó una demostración de fuerza cuando consiguió los 58 votos que permitieron prorrogar la permanencia de su padre en la Cámara Federal de Casación. Bastante más que los dos tercios.

    Todo esto sucede mientras Cristina Kirchner vuelve a movilizar a La Cámpora bajo la bandera del lawfare y de la denuncia contra la prisión que pesa sobre ella. Sin embargo, al mismo tiempo, sectores del peronismo presentes en el Consejo de la Magistratura pactan con el Gobierno la distribución de posiciones estratégicas dentro del sistema judicial encargado, precisamente, de examinar las causas de corrupción.

    Es decir, la interna peronista se vuelve cada vez más visible. Hay, por lo menos, dos peronismos. El de Cristina Kirchner y otro más dispuesto a relativizar la situación de la expresidenta y a negociar espacios de poder con Milei.

    Máximo Kirchner pareció explicitar esa frontera durante el acto realizado al cumplirse un año de la condena a su madre. Allí estableció una suerte de criterio de pertenencia. Son kirchneristas los que reclaman la libertad de Cristina. Son kirchneristas los que proponen renegociar la deuda externa.

    En realidad, Máximo volvió a plantear una tesis que ya había defendido durante la presidencia de Alberto Fernández: que con el actual nivel de endeudamiento es imposible construir bienestar y que, por lo tanto, resulta indispensable renegociar los compromisos financieros. Es una hipótesis muy discutible. Y potencialmente peligrosa. Porque si el kirchnerismo apareciera nuevamente cerca del poder con ese programa, podría desencadenar una conmoción financiera considerable.

    Pero lo importante es que fija una línea divisoria.

    Existe otro peronismo. El que representan Juan Manuel Olmos en la Capital, Victoria Tolosa Paz en Buenos Aires, Guillermo Michel en Entre Ríos y numerosos dirigentes del interior. Ese sector cree que la reconciliación con la sociedad exige preservar la estabilidad, honrar los compromisos y mantener el equilibrio fiscal.

    La conclusión es sugestiva. Máximo Kirchner parece insinuar que no habrá una interna con ese otro peronismo. Es decir, que el año próximo podrían coexistir dos peronismos: uno kirchnerista, probablemente encabezado por él mismo, y otro renovador.

    Pero la incógnita no termina allí. Porque, si Milei puede enfrentarse a dos oposiciones, también cabe preguntarse cuántos oficialismos habrá.

    La primera incógnita se llama Mauricio Macri. La segunda, Axel Kicillof. No está claro si el gobernador bonaerense está dispuesto a someterse al liderazgo de Cristina y, sobre todo, a aceptar que Máximo Kirchner se convierta en el jefe natural del espacio. Tal vez considere que el ciclo político reclama otros cuatro años de una experiencia de centroderecha, aunque no necesariamente otros cuatro años de Milei.

    Y tampoco puede descartarse una convergencia entre determinados sectores del peronismo y Macri. Conviene recordar que el expresidente compartió fórmula con Miguel Pichetto, quien hoy vuelve a hablar de una alianza entre el peronismo no kirchnerista, el PRO y una parte del radicalismo, representada por figuras como Maximiliano Pullaro.

    Incluso existen pequeños indicios. El nombramiento de Hernán Lacunza como director del Banco de Córdoba podría ser uno de ellos. ¿Hay conversaciones con ese peronismo de las Provincias Unidas que compitió el año pasado?

    La respuesta todavía es incierta. Pero el cuadro que imagina Cristina Kirchner no parece imposible: cuatro polos. El suyo, el de los peronistas que buscan emanciparse de ella, el de Macri y el de Milei. O tres, si algunos de esos sectores terminan confluyendo.

    Es decir, la oposición es una incógnita. Pero también el oficialismo.

    Mientras tanto, irrumpieron los “termosellados” de Martín Insaurralde. Diego Cabot publicó en LA NACION los videos de Jesica Cirio exhibiendo una fortuna en efectivo. Los especialistas en estas cuestiones calculan que allí había unos diez millones de dólares.

    Las imágenes poseen una fuerza extraordinaria. Es el poder del dinero vivo. El mismo que tuvieron los bolsos de José López, la bóveda de Lázaro Báez o aquella historia nunca aclarada de Francisco Larcher, el hombre de máxima confianza de Néstor Kirchner en los servicios de inteligencia, sobre quien se decía que guardaba decenas de millones de dólares en su casa sin que ningún fiscal se interesara demasiado por el asunto.

    Y así volvemos al punto de partida.

    Porque el problema principal de la Argentina no es la corrupción. Es la impunidad.

    Hace años, conversando sobre Comodoro Py con un fiscal de Cámara, recibí una explicación memorable. Me dijo que ese sistema no fue diseñado por jueces y fiscales solamente. También lo moldearon empresarios, sindicalistas, políticos e incluso algunos periodistas.

    “Comodoro Py —me dijo— es un instrumento diseñado para zafar. Si uno pretende utilizarlo para castigar, se rompe”.

    Tal vez sea la mejor definición disponible del problema argentino.

    Y, probablemente, la más inquietante.

  • Cristina candidata: los K y Pichetto proponen anularle la condena, pero Kicillof y otros dudan

    Cristina candidata: los K y Pichetto proponen anularle la condena, pero Kicillof y otros dudan


    Miguel Pichetto volvió a visitar el martes a Cristina Kirchner, tres meses y medio después del reencuentro a fines de febrero y a unos días de haber hecho pública su propuesta para que el Congreso anule la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por la causa Vialidad. Más allá de la discusión sobre su viabilidad jurídica, y por el momento sin la perspectiva de un tratamiento parlamentario, la idea será fogoneada por los dirigentes alineados con la ex presidenta con el propósito de instalarla y alentarla políticamente.

    “Está en estudio entre los asesores del bloque. Pichetto lo fundamenta en los vicios que tiene la causa. Nosotros vamos a explorar todas las vías para ver cómo logramos que esta condena injusta tenga una revisión. Si esa es una puerta para abrir o indagar, lo haremos”, aseguró este fin de semana uno de los diputados más cercanos a Cristina Kirchner. Otro legislador aludió a la ventaja de que lo expusiera Pichetto y no algún referente identificado con la ex mandataria, como punto de partida para buscar respaldos de otros espacios.

    Con el propósito de darle aire a la posibilidad de que el Congreso anule o morigere la decisión del Poder Judicial por tratarse de un caso de “gravedad institucional”, en el kirchnerismo remiten a la ley de Dosimetría –proporcionalidad de las penas- sancionada en Brasil, con la que el Congreso de ese país modificó las reglas de cálculo y ejecución de las condenas, lo que podría favorecer a Jair Bolsonaro.

    En Argentina citan como un posible antecedente la ley de reparación histórica 23.062, que en 1984 anuló los procesos judiciales contra los integrantes de los poderes constitucionales durante la dictadura, orientada a descomprimir la situación de la ex presidenta Isabel Perón.

    Pichetto lanzó la propuesta que recogió el kirchnerismo en una reunión de la comisión de Derechos Humanos de Diputados, al cumplirse un año desde que la Corte Suprema dejó firme la condena por la causa Vialidad.

    “Tener presa a una figura que fue dos veces presidente y una vez vicepresidente de la Nación pone a la democracia en una situación de extrema fragilidad. La conducta de un jefe de Estado se debe evaluar bajo un procedimiento especial y no por la vía común”, arrancó el ex compañero de fórmula de Mauricio Macri en 2019, de regreso en el peronismo a partir de la reunión con Cristina Kirchner.

    Máximo Kirchner, en el acto del sábado en Parque Lezama, insistió con la candidatura de Cristina Kirchner.
Foto: Marcelo Carroll.

    “Se incorporó a un juez que venía de otro tribunal, se trajo a un fiscal cuyo destino era Rosario para juzgar narcos y se limitó la posibilidad de apelar. Tampoco hubo imparcialidad de los jueces de la Corte: debieron apartarse porque venían de enfrentar un juicio político promovido por el propio partido de la acusada”, siguió Pichetto, y completó: “Ante tantas irregularidades y un tribunal incompleto, el Congreso no puede quedarse de brazos cruzados. Tenemos la facultad de intervenir ante semejante gravedad institucional para declarar la nulidad de un fallo viciado y hacer valer el equilibrio de poderes”.

    Dudas en el peronismo

    No todos los sectores del peronismo lo consideran viable jurídica o políticamente. “No encuentro andamiaje jurídico, en el artículo 75 de la Constitución, que enumera las facultades del Congreso”, señaló uno de los referentes del peronismo federal, el espacio que procura discutir lineamientos programáticos a contramano del discurso predominante del kirchnerismo en las últimas décadas.

    Así y todo, luego de las críticas por omitir a Cristina en el lanzamiento en Parque Norte, en el último acto en Concepción del Uruguay hubo un giro: Juan Manuel Olmos aseguró que con la “injusta condena” a la ex mandataria se buscaba “silenciar al peronismo” y Guillermo Michel elogió la promoción de la industria avícola con los créditos del Bicentenario, durante su presidencia.

    Axel Kicillof no se pronunció públicamente sobre el tema. El gobernador evitó en el último tiempo hablar sobre la condena y la prisión de Cristina Kirchner, lo que potenció la tensión y los reclamos del sector liderado por la ex presidenta, aunque al cumplirse un año publicó un posteo en el que la consideró “inocente e injustamente detenida”.

    “El Congreso tiene la facultad de ir por una conmutación de pena, sobre un hecho genérico. En términos jurídicos es factible, aunque sería una innovación, lo que no se puede garantizar es que el Congreso lo vote. No le vemos plafón político”, evaluó un dirigente de su confianza, conocedor del ámbito judicial.

    A su vez, un integrante del Gabinete bonaerense aclaró que el gobernador no conoce la iniciativa ni la estrategia para impulsarla. “Si Pichetto cree que es una opción viable y que cuenta con los votos en el Congreso, tiene que avanzar. Hay opiniones cruzadas sobre la viabilidad jurídica, pero hay que explorar todas las alternativas posibles que ponderen la inocencia de Cristina”, coincidió con el kirchnerismo en ese punto.

    Axel Kicillof, en una movilización en Plaza de Mayo en diciembre del año pasado.
Foto: Fernando de la Orden.

    En el Frente Renovador también mostraron distancia de la iniciativa. “No tenemos idea de cómo sería el proyecto, no conocemos el principio jurídico en el que se sustenta”, evitaron dar mayores precisiones cerca de Sergio Massa.

    Los legisladores conducidos por la ex mandataria elogiaron a Pichetto y harán lo posible por instalar el tema, en línea con la consigna “Cristina candidata” que tomó fuerza en las últimas semanas.

    “Tiró de una punta que vale la pena explorar. Es interesante la propuesta, con honestidad intelectual, porque Pichetto ha tenido cercanía y también críticas a nuestro espacio político. Ojalá podamos profundizar en esa línea de acción y en el caso de que sea viable ver cómo se instrumenta”, aseguró Germán Martínez, jefe del bloque de Diputados de Unión por la Patria.

    Además de la nulidad o conmutación de la pena, otro posible proyecto en análisis estará vinculado a la inhabilitación para ejercer cargos públicos. “A Yrigoyen lo condenaron a dos años de prisión a cumplir en Martín García, lejos del pueblo, pero lo más fuerte fueron los 10 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. Tenía 81 años, era para siempre. Para Cristina es a perpetuidad. Sobre eso y la nulidad de la condena vamos a trabajar”, apuntó el diputado Eduardo Valdés.

  • Eximen del impuesto al cheque a las fintech y cripto

    Eximen del impuesto al cheque a las fintech y cripto

    El gobierno nacional dispuso nuevas exenciones al impuesto al cheque para el sector fintech y cripto. Fue en respuesta a los avances tecnológicos y para equiparar las condiciones impositivas entre diferentes actores del sistema financiero.

    La modificación de la reglamentación del impuesto sobre los créditos y débitos en cuentas bancarias fue formalizada este jueves mediante el Decreto 475/2026, publicado esta semana en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo.

    En los considerandos de la medida, el Ejecutivo explicó que resulta necesario “adecuar la normativa aplicable a ciertos actores en atención a los adelantos tecnológicos” y, simultáneamente, igualar el tratamiento fiscal para sujetos que realizan actividades similares pero que hasta ahora tenían cargas impositivas diferentes.

    Uno de los principales beneficiados por la medida fue Mercado Pago, de Marcos Galperin, el principal jugador de su segmento. Sobre esto, el diputado nacional Alejandro Rodríguez criticó por redes sociales: “Se trata de una concesión objetiva del Gobierno a los sectores de fintech y criptoactivos, que forman parte de la estrategia oficial de desregulación financiera. En cambio, las pymes, los comercios, los pequeños productores de todo el país y los profesionales independientes que operan por los canales bancarios tradicionales seguirán pagando ese tributo. Mientras tanto, hoy el 40,1% de los fondos que se recaudan por impuestos proviene del cobro del IVA. Más regresivo, imposible”.

    El legislador nacional Guillermo Michel también tuiteó: “El Gobierno sigue bajando impuestos… A las criptomonedas, billeteras virtuales y empresas de caudales para transportar efectivo. El Decreto 475 exime a esos sectores del impuesto al cheque. HOOD ROBIN Fiscal”.

    Desde el sector cripto, la decisión fue bien recibida, puesto que era un reclamo de larga data. “Celebramos esta medida, ya que elimina las asimetrías impositivas que afectaban la competitividad del sector de los activos virtuales frente a empresas fintech y de la industria financiera tradicional. La unificación de criterios revalida a las criptomonedas como una infraestructura financiera cotidiana y necesaria para los ciudadanos”, dijo Julián Colombo, director de Bitso para Sudamérica.