El nuevo rol de Diego Santilli como jefe de Gabinete en reemplazo de Manuel Adorni revitalizó el vínculo con los gobernadores, 13 de los cuales estuvieron presentes en su jura, el martes pasado.
Puesto en funciones, Santilli ya se reunió en las últimas horas con Raúl Jalil, de Catamarca, e Ignacio Torres, de Chubut. Una dinámica que se espera que continúe en los próximos días, junto con la presencia esperada por la Casa Rosada de buena parte de los mandatarios el próximo jueves 9 de julio, en Tucumán, por la conmemoración del Día de la Independencia que encabezará el presidente Javier Milei.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli
Los diálogos casi permanentes de Santilli con los gobernadores comenzaron en noviembre pasado, cuando se hizo cargo del Ministerio del Interior, pero generaron una expectativa mayor en las últimas horas, con el funcionario ahora empoderado.
En especial, porque la Casa Rosada tiene como objetivo conseguir adhesiones para aprobar la reforma electoral y, sobre todo, la eliminación de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), un escalón que considera clave para quitarle una herramienta de organización a la oposición y lograr el objetivo de la reelección de Javier Milei.
Por lo pronto, según pudo saber LA NACION de fuentes del Poder Ejecutivo, los gobernadores de diálogo fluido con Balcarce 50 coinciden en los mismos reclamos: la reactivación de las obras de infraestructura que la gestión libertaria frenó, especialmente rutas; el desembolso de fondos federales retenidos, el aval del Ministerio de Economía para tomar créditos internacionales y fondos específicos vinculados a la salud y el PAMI, según enumeraron fuentes oficiales. Cada provincia, además, tiene reclamos propios.
Los gobernadores ya venían conversando esos temas con Santilli, pero la expectativa ahora es que desde la Jefatura de Gabinete pueda imprimirle “celeridad” y “fluidez” a las respuestas.
Hasta ahora, el Gobierno atendió las negociaciones con los gobernadores aliados a través de la entrega de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y, más recientemente, el adelanto de fondos de la coparticipación federal. Las promesas de obras pocas veces se concretaron.
“La expectativa está en que ahora que Santilli es jefe de Gabinete se terminen de aprobar las promesas pendientes, que se aceleren“, admiten desde las propias filas de Gobierno. También reconocen que la situación política y judicial de Manuel Adorni complicó aún más las gestiones.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibió al gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, junto al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y Lule MenemJGM
En marzo, de hecho, un decreto de Milei había empoderado a Adorni delegándole la firma en todas las erogaciones presupuestarias del Estado, entre las que se encuentra la aprobación de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Fue un modo de controlar también los pedidos de fondos de los gobernadores que Santilli trasladaba al ministro de Economía, Luis Caputo.
“La idea es que haya resultados concretos, que las cosas que se vienen conversando se ejecuten”, dicen ahora en la Casa Rosada.
El martes, en el Salón Blanco de la Casa Rosada, se mostraron el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y los gobernadores Jalil, Martín Llaryora (Córdoba), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Rolando Figueroa (Neuquén). Entre los ausentes con aviso estuvieron Torres, el mendocino Alfredo Cornejo y el chaqueño Leandro Zdero.
Otro amarillo más que asume responsabilidades con la camiseta violeta. Se cumple el sueño del ingeniero… aunque lo mira desde la tribuna.
Cambio, juez. Sale Adorni, entra Santilli. Así, con una variante más táctica que estratégica, empezó el segundo tiempo.
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El partido no siempre se divide en partes iguales. Son épocas de cooling break, descansos para tomar aire y vender cualquier cosa (hasta un Maradona con IA puede ser pregonero). Pero la pausa, en este caso, fue de tres meses. Hidratación en cascada y más problemas que beneficios para el gobierno de Milei, que había dejado la administración en stand by.
Tres meses en los que muchos cavilaron que se venía un “mileísmo sin Milei”, atentos a los cantos de parte del llamado círculo rojo, que pergeñaba apoyos a una administración con líderes más sanos desde lo emocional y lo estético, pero sin alterar el corazón del programa actual. Sin embargo, ¡plop! Una pirueta, un giro que llevó la dinámica hacia otro lado: el gobierno libertario fue convertido en un segundo tiempo que no solo es el de Milei, sino también el del PRO. Al fin coincidieron.
Del “mileísmo sin Milei” al “macrismo sin Macri”. Porque los dirigentes fueron pasando al equipo violeta, pero el que sigue mirando desde la tribuna es el mismísimo ingeniero, con el tablero de bridge y las casacas amarillas en la mano. Saltaron al campo de juego Luis Caputo, Patricia Bullrich, Federico Sturzenegger y ahora los capitanea Diego Santilli, con el águila en el pecho y la motosierra entre los dientes.
Mira a los costados Mauricio, y cada vez le cuesta más llegar a once almas para armar un conjunto competitivo. Quiere tentar a los gobernadores para que se le unan, pero ni Nacho Torres ni Rogelio Frigerio lo escuchan. El DT, presidente y dueño de los tiros libres del PRO les dice que la camiseta amarilla tuvo gloria. Pero todos coinciden, por lo bajo, en que hoy se parece más a la suplente de Curazao, team goleado en la primera ronda.
Sonrientes. Nacho Torres y Diego Santilli, en Casa Rosada.
Casa Rosada
En cambio, Milei aprendió la lección para lo que resta del partido: no se puede salir jugando desde el fondo si el marcador central es el patadura de Adorni. Y los propios, los del riñón, tienen otras aptitudes. Son rápidos por las bandas, quizás, como los del linaje de Carlos Saúl, o temperamentales como Karina. La tropa legislativa es, directamente, una compañía circense: el domador de leones, la mujer barbuda, el hombre bala, algunos payasos… a quienes nadie en su sano juicio les daría la pelota adentro del área chica.
El toqueteo entre el guardameta y un líbero inexperto, como Adorni, termina en blooper, como se vio en los partidos de Irak contra Francia o Noruega, por ejemplo. Es cierto: enfrente no están Mbappé ni Haaland. Los delanteros rivales de LLA tienen el poder de gol de Panamá, pero tampoco para dejársela servida.
En definitiva, si la pelota tiene que circular al ras del piso para saltear la presión de los rivales, mejor dársela a los que tienen cierto manejo de esa esfera de cuero. Y los que protagonizaron el macrismo aseguran tenerlo.
Esperan tener su segundo tiempo. Terminaron abajo en el tanteador, dirán. ¿Y sabrán cómo jugar ahora? ¿El problema habrá sido el DT, como en la Uruguay de Bielsa? ¿O se trata de un equipo anárquico, que juega solo y no acepta indicaciones? Hay sospechas de que les importa menos el resultado del conjunto que la gloria personal. Puede ser. Un pase a un equipo europeo y contratos millonarios, dicen los malpensados. ¿Pero quién no quiere la gloria colectiva? ¿Puede una cosa estar escindida de la otra, acaso?
Todo está por verse. Los viejos jugadores de Juntos por el Cambio se consolidan como titulares para Milei. Quizás el sueño que Macri tuvo hace más de dos años en el Hotel Libertador, y que expresó un sinfín de veces entre las milanesas de Olivos, empiece a hacerse realidad. Coparle el gabinete al León libertario con soldados propios. Con aquellos que, se supone, saben hacer y conocen el juego. Se entusiasmó demasiado el ingeniero. Mientras sus jugadores entran uno tras otro al equipo violeta, el único que sigue sin encontrar lugar es él.
Con la salida de Manuel Adorni, el presidente Javier Milei, pero sobre todo su hermana Karina, fijó las prioridades en el Congreso, de cara al segundo semestre del año. Esto fue en la mañana del miércoles, durante el encuentro que mantuvieron con diputados y senadores oficialistas en la Casa Rosada. Allí, la secretaria General de Presidencia anunció los temas que apremian. Y enumeró la modificación al Régimen Zona Fría, los cambios a la ley de Inocencia FIscal y la reforma política.
Este último es el tema que más le interesa a la hermana del mandatario, sobre todo porque es la líder del partido, y la que diseña -junto a los Menem- la estrategia electoral 2027, con un claro objetivo: conseguir la reelección.
Para eso, Karina Milei se propone –tal cual consiguió en las elecciones de medio término del 2025– prescindir de las PASO. La lectura que hacen los libertarios es que suprimir esa instancia les jugará a favor: los espacios opositores se quedarán sin una instancia clave para llegar ordenados y con el candidato más competitivo para dar la pelea en las generales. En el PJ, los sectores que apuestan a que el partido vaya unido, ya se agarran la cabeza.
Patricia Bullrich y Diego Santilli negocian cambios a la reforma de Karina Milei
Así las cosas, en medio de la reforma política, el oficialismo coló la eliminación de las Primarias. En un primer momento, la propuesta generó rechazo entre los principales aliados del Gobierno: el PRO y la UCR. Ambos partidos coinciden en que las primarias son perfectibles, pero no comparten con los libertarios la idea de que deban ser eliminadas. Plantean opciones como, por ejemplo, la implementación de las PAS. Es decir, que las primarias no sean obligatorias ni para los partidos, ni para el electorado.
“Así como está, la ley no sale”, dijo en más de una oportunidad Patricia Bullrich. La senadora es quien debe conseguir los votos en la Cámara alta.
Desde entonces, la ex ministra de Seguridad busca una “diagonal” para que el texto llegue a buen puerto. Lo propio venía haciendo ya, al igual que ministro del Interior, Diego Santilli. Ahora, como jefe de Gabinete, con Manuel Adorni fuera de juego –que era un obstáculo para avanzar con negociaciones de este tipo– y con la orden de los Milei, se reiniciaron las negociaciones con los mandatarios provinciales y senadores.
En esa “diagonal” en la que vienen incursionando Santilli y Bullrich se abrieron varias opciones. En esta ocasión, no solo se pondrían sobre la mesa fondos, obras y pliegos judiciales a cambio de votos en el Congreso. “La discusión va a ser política”, sintetizaron desde el ala de los gobernadores dialoguistas que esta semana se mostraron en la jura del “Colo”.
Más allá de que algunos mandatarios, como Rogelio Frigerio, se expresaron públicamente a favor de suprimir las Primarias, vale aclarar que el gobernador de Entre Ríos no tiene senadores propios. Y, su único diputado, Francisco Morchi, se encuentra dentro del bloque de LLA. En otras palabras, sus palabras no se traducen en votos.
Frigerio se expresó en contra de las PASO.
No así las de otros mandatarios, como podrían ser Ignacio Torres (Chubut), Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Pablo Valdés (Corrientes) o incluso algunos peronistas de buen diálogo con la Rosada, como el catamarqueño Raúl Jalil.
Todos estos mandatarios, y otros como Martín Llaryora (cuyo espacio provincial está en contra de las primarias), podrían ser la llave para que el objetivo de Karina se concrete y que el año que viene no haya PASO.
Las condiciones de los gobernadores
Más de un gobernador “dialoguista” se mostró abierto a negociar la reforma de Karina Milei. Pero, con condiciones y matices. Por caso, usan la palabra “suspensión”, en lugar de eliminación de las primarias. Por eso, en el entorno de Bullrich estiman que esta segunda opción tiene más chances de progresar.
Y no se trata de una cuestión netamente semántica. En esta ocasión, el grueso de los mandatarios provinciales de buen trato con los Milei irá por su reelección. Salvo Cornejo, ya que en su provincia no existe la reelección, aunque ya está barajando quién será su sucesor. Es decir, difícilmente esos mandatarios se arriesguen a dar la pelea por el Sillón de Rivadavia. Su preocupación, el año que viene, será retener sus distritos.
Es en este punto donde se abre una instancia de negociación. Los mandatarios provinciales están dispuestos a negociar la suspensión de las primarias (que cuatro años más tarde podrían usar a su favor) a cambio de un pacto de no agresión con el partido que conduce Karina Milei.
Santilli deberá convencer a los gobernadores que acompañen la reforma política.
En otras palabras, que a cambio de los votos de sus senadores o diputados, el oficialismo no les plante candidatos en sus provincias. Y, así, allanarles el camino a los gobernadores que, dicho sea de paso, en la mayoría de los casos desdoblarán las elecciones para desentenderse de la contienda a nivel nacional.
Otra prenda de negociación sería la incorporación de las listas colectoras. Esto significa que, por ejemplo, el candidato a un cargo aparezca en más de una columna de la Boleta Única de Papel (BUP). Para graficarlo, que cuando el votante agarre la BUP, vea el mismo candidato a presidente en más de una columna, pero con distintos candidatos a diputados o senadores.
De esta manera, los aliados a Milei podrían traccionar con su figura, en lugar de llevar su propio candidato a presidente.
Las negociaciones recién se retoman, pero lo cierto es que el oficialismo se ilusiona con encontrar un punto medio que los beneficie de cara a las elecciones de 2027 antes de fin de año. Para ello, las negociaciones –y las concesiones– que hagan Bullrich y Santilli serán decisivas.
Durante años la hegemonía kirchnerista parecía imbatible. Mayoría en las dos cámaras, mayoría en la Corte Suprema, gobernaba 19 de los 24 distritos provinciales y Cristina Fernández de Kirchner en 2011 había sacado el 54% de los votos. Además, el kirchnerismo había logrado ser hegemónico culturalmente. Había una suerte de latinoamericanismo popular en el que conceptos como inclusión y el enfrentamiento a los poderes fácticos estaban en la boca de gran parte de los formadores de subjetividad. Era difícil discutir sobre la suba de servicios, el problema de una economía subsidiada o incluso la inseguridad. Los periodistas críticos rápidamente éramos ubicados junto a “la derecha” y prácticamente cualquiera que los criticara era un cómplice de la dictadura militar incluso habiendo sido detenidos por ella como es mi caso. Sin embargo, al cambiar la ley electoral y generar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), el kirchnerismo puso en pie un nuevo cuadrilátero donde terminaría cayendo por K.O.
Sucedió que casi todo el resto de la Argentina que no estaba de acuerdo con su gobierno, encontró una representación en un frente político que tenía a partidos de centro derecha como el PRO, de centro como la UCR e incluso progresistas como la Coalición Cívica ARI que había salido prestigiada de enfrentar la corrupción de Menem y De la Rúa. Esta representación, sumada a las inconsistencias económicas del modelo, escándalos de corrupción y una acertada estrategia de campaña de Macri, quien planteó que admitía que el kirchnerismo había tomado algunas medidas que eran correctas y que estas no se iban a tocar, terminó en la derrota de Daniel Scioli en el balotaje en 2015.
Esta es la historia que Milei no quiere que se repita y por eso busca suspender las PASO. Por eso, detrás de una discusión parlamentaria que parece menor y aburrida, como el cambio de una normativa electoral, está el futuro de su proyecto político y la posibilidad de su reelección.
La fortaleza de Milei se apoya en la fragmentada debilidad de la oposición más que en el apoyo de la sociedad argentina. De hecho, todas las encuestas plantean que hay un 60% que se opone al Gobierno, pero no hay un candidato o fuerza política que sintetice esa mayoría opositora. De ahí la frase que circuló en estos días “Milei no tiene con quién perder”. Ahora bien, si no hay nadie que le puede ganar al Presidente, tal vez le puedan ganar todos juntos. Si diferentes fracciones del peronismo, el radicalismo, el socialismo santafesino, el cordobesismo e incluso sectores de izquierda o de centro derecha con el ala socialdemócrata del PRO se unieran, podrían llegar a representar las diferentes tendencias de la sociedad y el candidato que surgiese de esas primarias tendría la legitimidad necesaria para enfrentar a Milei. Además, necesariamente debería incorporar puntos del programa de sus rivales internos para representar a sus votantes y se transformaría en la resultante posible de lo que piensa la Argentina opositora.
En esta pelea por la suspensión de las PASO en la que, como decimos, se juega el futuro del Gobierno, una pieza clave es la designación de Santilli como jefe de Gabinete quien ya tuvo éxito al pactar con los gobernadores el envío de fondos discrecionales para las provincias a cambio de votos para la aprobación de leyes en el Congreso. Este año, el Gobierno no paró de cosechar éxitos parlamentarios y en buena parte se lo debe al propio Santilli desde que asumió como ministro del Interior. Los gobernadores, por cómo está estructurado el régimen de coparticipación, se terminan transformando en una fuerza política distinta de la de sus partidos de origen, una suerte de Centrão brasileño a la criolla que deben entrar en el juego del toma y daca con cada gobierno, porque a diferencia de los diputados tienen que pagar sueldos, terminar obras públicas y cancelar deudas con proveedores. Si la provincia se queda sin dinero, ellos deberán afrontar el costo político y saben que muchas veces los estallidos sociales empiezan por las provincias, que son los eslabones más débiles. Esto en general los vuelve menos incendiarios que los dirigentes políticos nacionales o los sindicales. La prudencia y el diálogo con el Gobierno es un activo fundamental para poder llevar adelante sus tareas, más que la nitidez y claridad política.
¿Podrán los gobernadores apoyar una suspensión de las PASO a cambio de más fondos discrecionales y quizás algún otro acuerdo político con el Gobierno? La respuesta para el Gobierno la deberá dar Santilli, quien asumió, dijo que trabajará para que Milei sea reelecto y mostró una foto que da una primera buena señal para empezar su trabajo.
Diego Santilli junto a gobernadores durante un encuentro político que busca fortalecer los acuerdos legislativos y electorales del Gobierno nacional
Del encuentro y de la fotografía oficial también participó su esposa, Analía Maiorana. Además, estuvieron el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca; Martín Llaryora, de Córdoba; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Carlos Sadir, de Jujuy; Alberto Weretilneck, de Río Negro; Marcelo Orrego, de San Juan; Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Claudio Vidal, de Santa Cruz; y Rolando Figueroa, de Neuquén.
A la ceremonia de asunción también asistieron el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y el gobernador de Chaco, Leandro Zdero.
Doce gobernadores más el jefe de Gobierno porteño. ¿Por qué es importante esto? Porque cada uno de los gobernadores y jefe de Gobierno porteño tiene diputados y senadores que les responden. Esto, sumado a los votos propios, más aliados nacionales como el PRO y los radicales con peluca, el Gobierno podría estar en condiciones de suspender las PASO ya que, al no tratarse de una eliminación total, se necesita solo una mayoría simple.
La negociación no se limita a fondos y obras. También pesa la estrategia electoral de La Libertad Avanza en cada distrito. Mientras gobernadores como Osvaldo Jaldo resisten la reforma en un contexto en el que el oficialismo nacional amenaza con presentar candidatos propios en Tucumán, otros, como Raúl Jalil, encuentran más incentivos para colaborar ante la posibilidad de que la Casa Rosada modere su competencia electoral en Catamarca.
Este plan de reelección de Milei, vía la suspensión de las PASO y gracias a lahabilidad de Santilli en el juego con los gobernadores es ayudado por la política del kirchnerismo. El permanente asedio de Cristina y La Cámpora contra el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, hace que el peronismo, principal bloque de la oposición, no sea visto como alternativa por el conjunto y se produzca una dispersión en la que cada gobernador y fuerza política hace lo posible por no perder lo que ya tiene. Si el peronismo no logra pensar por sobre sus internas, no le puede pedir al resto que piense por encima de sus provincias.
En este momento, la oposición no tiene una estrategia común y cada bloque político se encuentra pensando más en conservar lo que ya tiene, que en disputarle el poder a Milei.
Ahora, hay alguien que podría arruinar todos estos planes. Mauricio Macri. Luego de que Milei llamara a una reunión a Santilli para designarlo como jefe de Gabinete, se dedicó a atacar a Macri al decir que el PRO estafó a los argentinos con un default al que llamó “reperfilamiento”.
Como dijimos en nuestra columna del martes, el duelo entre Macri y Milei es quizás el enfrentamiento político más complejo y sofisticado de los últimos años. Macri hace entrismo en La Libertad Avanza con sus dirigentes en los cargos importantes y Milei trata de que estos rompan con Macri para aislarlo. ¿Quién se come a quién? Nos preguntábamos el martes y esta pregunta sigue guiando a parte de la política nacional. Finalmente, Macri quiere cuidar lo que tiene el PRO, que es, además de varias provincias, la Capital Federal e importantes bloques en ambas cámaras. Hay dos hipótesis: si Milei recupera su popularidad y piensa que puede ganar solo sin concesiones al PRO, el macrismo podría ir por afuera y sacar algo del 10% de los votos, impidiendo que Milei obtenga un eventual triunfo en primera vuelta y hoy nadie tiene garantizado el triunfo en segunda vuelta donde, últimamente, todo se decide por un punto porcentual en toda Sudamérica.
La otra, la que más entusiasma al PRO, si la aprobación de Milei no se recuperase y se estacionara en el 35% de apoyo actual, manteniendo el 65% que no apoya a Milei y el peronismo también se mantuviera en su piso del 30% quedaría un 40% para que esta vez sí surja una tercera vía ganadora y esa tercera vía precisa las PASO para volverse a amalgamar.
También precisa las PASO la pelea entre La Cámpora y Kicillof y la unificación del liderazgo peronista y luego cada cual ocupe el lugar que le corresponde en un futuro gobierno conforme al peso electoral de su lista interna. Aunque pueda suceder que La Cámpora intuya que está sobrerrepresentada. Es decir, que tiene más bancas y cargos que lo que le corresponde por peso propio, sobre todo con Cristina inhabilitada para ser candidata y prefiera una lista por separado de Kicillof haciendo esa tercera vía como verdadera oposición electoral.
Pero hay una negociación todavía más fina que la de los fondos. Los gobernadores no solo administran presupuestos: administran poder. Y hoy su principal preocupación no es Javier Milei como presidente, sino La Libertad Avanza como fuerza política provincial. Una cosa es acompañar al Gobierno en el Congreso y otra muy distinta es financiar con esos votos el crecimiento de un partido que, meses después, buscará arrebatarles la gobernación.
Por eso la discusión sobre las PASO se mezcla con otra, mucho menos visible. ¿Dónde competirá La Libertad Avanza con candidatos propios y dónde privilegiará acuerdos con los oficialismos provinciales? Para un gobernador, no es lo mismo que la Casa Rosada le envíe recursos mientras al mismo tiempo le arma una lista para disputarle el poder, que recibir esos recursos sabiendo que habrá un entendimiento electoral. Como ya dijimos en Tucumán, por ejemplo, Osvaldo Jaldo endurece su posición porque sabe que La Libertad Avanza podría enfrentar a su espacio y, en cambio, en Catamarca, Raúl Jalil encuentra más incentivos para negociar si el oficialismo nacional evita una confrontación directa. La lógica podría repetirse, con distintos matices, en otras provincias.
Aquí aparece otra diferencia que suele confundirse. Una cosa es las elecciones para gobernador, que dependen de cada provincia y cuyo calendario y sistema electoral son definidos en algunos casos hasta por las constituciones provinciales. Otra muy distinta son las elecciones de diputados y senadores nacionales. Un gobernador puede aceptar colaborar con Milei para que consiga una mayoría legislativa en el Congreso y, al mismo tiempo, exigir que La Libertad Avanza no convierta esa cooperación en una declaración de guerra dentro de su propio distrito.
En definitiva, Santilli no solo negocia votos para suspender las PASO. Negocia el mapa político de 2027. Cada acuerdo con un gobernador implica discutir dinero, obras, calendario electoral, alianzas y hasta el nivel de competencia que el oficialismo nacional tendrá en cada provincia.
Incluso empezó a aparecer otra herramienta en las conversaciones: las colectoras. Es decir, mecanismos que permiten que distintos espacios políticos acompañen a un mismo candidato provincial y/o nacional articulando acuerdos electorales sin una fusión completa. No se trata simplemente de suspender las PASO, sino de rediseñar el tablero electoral distrito por distrito. Allí se negocia quién compite, quién se baja, quién comparte una boleta y quién queda habilitado para construir una mayoría común. En otras palabras, Santilli no solo está buscando votos para una ley; está intentando ordenar un sistema de alianzas que le permita a Milei llegar a 2027 con la mayor cantidad posible de gobernadores aliados y la menor cantidad de adversarios provinciales y ganar él mismo la gobernación bonaerense donde no hay balotaje y para ganarle al peronismo precisa juntar a LLA con el PRO y hasta los radicales.
En Tucumán ya trascendió una negociación mucho más sofisticada que simplemente “te mando fondos y me votás las PASO”. Según publicó Ámbito, la propuesta que se está discutiendo es que gobernadores aliados como Osvaldo Jaldo sean candidatos únicos a gobernador, mientras que La Libertad Avanza pueda presentar listas colectoras para cargos provinciales, sin competirle la gobernación. El mismo esquema habría sido conversado también con Raúl Jalil, Alberto Weretilneck y otros mandatarios.
Por todo esto, todas estas discusiones que parecen menores, aburridas o burocráticas son el caballo de Troya que contiene un cambio en las reglas del juego que posibilita la reelección de Milei. En Brasil fue posible un frente antifascista contra Bolsonaro, porque hubo un dirigente a la altura de la tarea que fue Lula, quien se reunió inclusive con quienes impulsaron su detención. ¿En Argentina 2027 habrá una primera vuelta entre dos grandes fuerzas como en Brasil o entre tres como en Argentina de 2023?
Probablemente, toda esta pelea se acelere después del Mundial. Porque hay otro jugador que está precalentando para hacer su jugada: Sergio Massa. Desde su entorno dicen que el exministro prepara su candidatura, aprovechando que el kirchnerismo no quiere a Kicillof y tampoco tiene un candidato claro, o mejor dicho, lo tiene a Máximo, quien sería un Cámpora de Cristina. Esto, a todas luces, es poco competitivo. Tal vez Massa pueda convencerlos de que su candidatura sería competitiva aunque todas las encuestas admiten que tiene menos volumen que Kicillof.
Según la mitología griega, el Caballo de Troya fue la estratagema que permitió a los griegos conquistar la ciudad de Troya tras diez años de guerra. Incapaces de vencer las murallas, idearon un engaño atribuido a Odiseo. Construyeron un enorme caballo de madera, ocultaron en su interior a un grupo de guerreros y fingieron retirarse, dejando el caballo como una supuesta ofrenda a Atenea. Aunque algunos troyanos, como Laocoonte, advirtieron que podía tratarse de una trampa, la mayoría decidió introducir el caballo dentro de la ciudad. Esa misma noche, cuando Troya celebraba su aparente victoria, los soldados griegos salieron del caballo, abrieron las puertas de la ciudad y permitieron el ingreso del ejército, que había regresado en secreto. Troya fue incendiada y destruida. Desde entonces, la expresión “caballo de Troya” se utiliza para describir cualquier estrategia que consiste en ocultar una amenaza o un objetivo dentro de algo que aparenta ser un regalo o un gesto amistoso.
La Argentina opositora a Milei, que es mayoritaria, no tiene acuerdos sobre muchos puntos, pero sí sabe que país no quiere. No quiere un país en el que la crueldad sea un valor sostenido por el Estado, en el que los jubilados y discapacitados sean tratados con desprecio, ni que se persiga a la prensa o que las universidades sean desfinanciadas. Unas PASO opositoras permitirían un gran debate opositor sobre qué país sí queremos y eso es justamente lo que quieren impedir con el caballo de Troya de una discusión que para gran parte de la sociedad puede parecer como intrascendente.
Producción de texto e imágenes: Matías Rodríguez Ghrimoldi
En sus primeros días como jefe de Gabinete, Diego Santilli inició negociaciones con gobernadores de distintas provincias para avanzar en el tratamiento de la reforma electoral impulsada por el oficialismo en el Congreso.
Las conversaciones se concentran en reunir los apoyos legislativos necesarios para modificar el sistema de votación actual, con especial foco en conseguir la eliminación o suspensión de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Diego Santilli habla en casa Rosada con gobernadores Rodrigo Néspolo
Santilli fundamentó, durante una conversación con LN+, por qué el Gobierno quiere eliminar las PASO: “Es para la gente. El Presidente piensa: que la gente no vaya a votar seis veces; que no tenga que pagar el Estado entre US$250 y US$300 millones por una PASO; que la gente no tenga que ver en la televisión el espacio cedido para los partidos políticos”.
Durante el primer tratamiento del proyecto, el oficialismo explicó que busca frenar la “distorsión de un sistema con 174 partidos políticos”, al duplicar las exigencias de territorialidad.
Para ello, exigiría la presencia en 10 provincias en lugar de 5 y aumentaría significativamente el piso de afiliados necesario (pasando, por ejemplo, de 4.000 a 10.000 en la provincia de Buenos Aires) e implementando la afiliación digital.
Patricia Bullrich está a favor de establecer una suspensión para el año que vieneHernán Zenteno
La negociación del jefe de Gabinete con los gobernadores
La propuesta, que el Poder Ejecutivo envió al Congreso en abril de este año, cosechó diferentes posturas entre los mandatarios provinciales del oficialismo y la “oposición dialoguista”.
Mientras el oficialismo busca eliminar en forma definitiva las primarias, un sector de los gobernadores se inclina por consensuar una suspensión de las PASO para el próximo año.
Desde el Senado, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, reforzó esta alternativa al señalar que el espacio no contaría con los números suficientes para una derogación total.
El Gobierno libertario busca consensos para eliminar o suspender las PASOPresidencia
El funcionario aclaró además que la iniciativa representa una reforma “enfocada en la sociedad y no en las estructuras partidarias”, e indicó que la discusión sobre la metodología podría incluir sugerencias de otros sectores, como el bloque de la Unión Cívica Radical.
Las posiciones de los jefes provinciales muestran diferencias: los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Marcelo Orrego (San Juan) y Alfredo Cornejo(Mendoza) expresaron su apoyo al proyecto original de la Casa Rosada.
Por su parte, el cordobés Martín Llaryora no pone reparos a la eliminación debido a que el peronismo de su provincia rechaza ese mecanismo de votación.
En tanto, Maximiliamo Pullaro (Santa Fe) descartó avalar la eliminación nacional por encontrarse bajo el desarrollo de una reforma local que mantiene las primarias, aunque admitiría acompañar la opción de suspenderlas junto con los mandatarios de la región patagónica.
Osvaldo Jaldo está en contra de la reforma electoralPresidencia
Entre los rechazos, el tucumano Osvaldo Jaldo calificó la medida como un esquema “diseñado a medida” de La Libertad Avanza, mientras que el catamarqueño Raúl Jalil pidió un análisis pormenorizado antes de decidir su acompañarla.
El debate legislativo coincide con un escenario de cautela por parte de las administraciones provinciales, condicionado por variables económicas y de recursos. Durante el primer semestre, la coparticipación federal sufrió una reducción real interanual de 2,8%.
Una de las secuelas del escándalo Adorni, más las penurias de la economía cotidiana que nunca se fueron, vienen pegando en un lugar sensible para el proyecto libertario: el presidente Javier Milei, advierten los analistas, perdió apoyo entre votantes propios. Con un consuelo: ningún opositor pudo capitalizar claramente esa fuga. ¿Por ahora?
Una nueva encuesta a la que accedió Clarín este jueves apoya esta hipótesis, con un dato particular: midieron las imágenes de 15 dirigentes top entre votantes de Milei en el balotaje 2023 y el Presidente quedó segundo. ¿Quién le ganó? La persistente Patricia Bullrich.
El estudio es del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que tiene un departamento de opinión pública que difunde este tipo de relevamiento hace años. El informe de junio incluyó 2.184 casos en todo el país.
Casi de principio a fin, el sondeo muestra un presente complejo para el Gobierno nacional. Sobre todo por los números que empiezan a resentirse en el votante del libertario en el balotaje. Algunos ejemplos:
1) Respecto a la situación económica, 53,9% la ve positiva y 31,6% negativa (el resto regular).
2) Situación política: 47,8% la ve positiva y 38,8% negativa (el resto regular).
3) Situación social: 45,2% la ve positiva y 32,6% negativa (el resto regular).
Si bien en los tres casos prevalece la mirada a favor, hay que tener en cuenta que hasta hace no tanto, el balance era mucho más favorable entre estos votantes libertarios.
Respecto a cómo ven los votantes de Milei a 15 dirigentes oficialistas y opositores, el estudio armó el ranking según lo que se conoce como imagen neta. Es decir, no se tiene en cuenta el “no sabe / no contesta”, para que no incida el nivel de conocimiento, y se proyectan proporcionalmente los valores de la positiva y la negativa para que entre ambas sumen el 100%.
Hecha la aclaración técnica, aquí está la tabla que lidera Bullrich y cierra Sergio Massa, y en la que sólo cuatro de los 15 evaluados quedan con balance a favor.
1° Patricia Bullrich: 70% positiva y 30% negativa.
La defensa de Manuel Adorni y el desgaste de sostenerlo durante 107 días no es la única razón sobre las dificultades que tiene el oficialismo en el Congreso. El otro problema es que, por ahora, en el Senado el Gobierno no logra reunir las voluntades suficientes para avanzar con los objetivos que fijó Javier Milei. Por eso Diego Santilli se mueve con celeridad, porque sabe que hay una dura realidad después de la caída de su antecesor.
En su primera jornada como ministro coordinador, Santilli buscó imprimirle a su estreno el ritmo de la urgencia, especialmente para destrabar los textos que el Ejecutivo quiere sacar. El acto de la jura de este martes duró muy poco, pero le alcanzó al nuevo ministro para exhibir su mayor capital político dentro de la administración libertaria: la buena relación con los gobernadores de distinto signo. Desde aliados aliados esquivos, como radicales y macristas, hasta interlocutores inestables, como los mandatarios peronistas no kirchneristas. En el Salón Blanco hubo sillas para 14 gobernadores. Participaron el catamarqueño Raúl Jalil, el chaqueño Leandro Zdero, el correntino Juan Pablo Valdés, el jujeño Carlos Sadir, el mendocino Alfredo Cornejo, el neuquino Rolando Figueroa, el rionegrino Alberto Weretilneck, el sanjuanino Marcelo Orrego, el tucumano Osvaldo Jaldo, el entrerriano Rogelio Frigerio, el salteño Gustavo Sáenz, el cordobés Martín Llaryora, el santacruceño Claudio Vidal y el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri.
Para demostrar que la ceremonia tenía mucha relevancia, cada uno de los mandatarios fueron especialmente saludados por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei y por el ministro de Economía Luis Caputo. La gestualidad, insisten en el Gobierno, es parte de las señales que construirán para arropar al nuevo ministro coordinador.
Después de la jura hubo un encuentro con todos y la foto del grupo al que Santilli apuntará para conseguir los votos que le faltan en los tratamientos aún irresueltos. “El Colo” sabe que viene de dos años de mucha tirantez presupuestaria y le ha tocado vivirlo hasta la semana pasada como ministro del Interior. Como era de esperarse, sus primeros pasos como jefe de Gabinete se parecen mucho al cargo que ocupó hasta la semana pasada.
Para poder empoderarse como ministro coordinador no alcanza con los gestos amables de los gobernadores. Los mandatarios están más interesados en resolver los problemas presupuestarios que quedar enredados en los problemas internos del Gobierno, pero los que decidieron asistir a la jura demostraron que prefieren a Santilli en ese cargo porque ya saben cómo se movió como titular de la cartera de Interior y, hasta ahora, ninguno lo acusa de traición o de flagrante incumplimiento. Por el contrario, la lectura de una gran parte de los que fueron a la jura es que Santilli puede agilizar, pero sin presupuesto ese empeño no alcanza. Aún así “El Colo” buscó destrabar problemas, pero siempre estuvo a tiro de las decisiones de Caputo. Por eso repite que una de las directivas que no puede cruzar es el déficit cero y no aumentar el gasto público, un argumento que los gobernadores que le prestaron respaldo no le van a tolerar por mucho tiempo más.
Ahora, como jefe de Gabinete, tiene la lapicera. Tiene a su cargo la administración del Presupuesto Nacional y con esas riendas deberá lidiar con Caputo y Karina. Si ellos no aflojan corren el riesgo de estropear la gestión de Santilli que, por ahora, seguirá moviéndose como ministro del Interior hasta que termine de resolver las internas que quedaron en carne viva después de 107 días de crisis con Adorni.
Ese punto también fue abordado con velocidad este miércoles y la destinataria es la jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich. Es una de las que más empoderadas quedó dentro del oficialismo por negarse a bancar a Adorni y advertir las consecuencias de sostenerlo por más tiempo. El problema es que parte de ese capital se construyó en tiempo récord dentro del Senado, donde por un momento tuvo coincidencias hasta con el peronismo para impulsar una moción de censura contra el renunciado ministro.
Las tensiones entre Bullrich y Karina son inocultables. Las que existen con Santilli son más discretas. La gran diferencia entre “El Colo” y la hermana del Presidente, es que el flamante jefe de Gabinete la conoce en detalle, compartió varias campañas electorales y también la vio en acción cuando lidiaba, ásperamente, con Mauricio Macri. Los movimientos de Patricia ante la crisis de Adorni fueron en defensa propia y de su electorado. Así lo dijo este domingo, poco después de la confirmación de la designación de Santilli. La senadora habló como una socia de Milei y contó que hizo las advertencias sobre el error de Adorni porque también hablaba en nombre de los votantes que la acompañaron como candidata de Juntos por el Cambio y que luego trasladó a Milei en la segunda vuelta de 2023.
Santilli será, de ahora en adelante, el encargado de conducir las negociaciones con los bloques aliados en las dos cámaras y en especial en el Senado para que Bullrich no quede a cargo del cierre de esos intercambios. Es un freno para el crecimiento de la senadora y un primer atributo de ministro coordinador con poder político para incidir en negociaciones donde la interna libertaria puede meter la cola.
Con ese objetivo Milei reunió este miércoles por la mañana a todos sus legisladores. El encuentro duró dos horas y media. Fue una bajada de línea después de la crisis prolongada por Adorni y también definir las prioridades para las próximas contiendas legislativas.
Fue Karina la encargada de anticipar que estarán enfocados en la ley que cambia el régimen de Zona Fría, las modificaciones al proyecto de Inocencia Fiscal y la reforma política. Con ese objetivo Santilli comenzó a cuestionar las PASO, pero según pudo reconstruir PERFIL, el oficialismo sigue sin contar con los votos para eliminar las primarias y, quizás, con suerte, podrían negociar la suspensión de las PASO presidenciales porque ya fueron frenadas en las últimas legislativas. Para avanzar con ese punto necesita de los gobernadores que asistieron a la jura, pero una buena parte de ese puñado está más concentrado en el calendario electoral del año que viene: con comicios provinciales desdoblados de las nacionales y una exploración para abrir colectoras que les permitan llevar la boleta libertaria sin perder a los propios.
El objetivo de fondo es la reforma política, que sigue con pronóstico reservado. Santilli empezó por los puntos menos complicados, como reabrir la negociación por los cambios en Zona Fría. Para eso llegó este miércoles por la tarde al Senado para hablar con los bloques dialoguistas. El mensaje también fue para Patricia. No la dejará sola en la Cámara Alta. Será una compañía, pero también un control.
Cristian Ritondo —que si algo tiene, es calle— lo notó enseguida. Santiago Caputo estaba clavado en una charla de cocktail con un interlocutor que no le interesaba. El jefe del bloque de PRO en Diputados tomó del brazo al asesor presidencial y lo acercó a su conversación. En la ronda de Ritondo estaba el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Para todos los testigos, fue uno de los encuentros de mayor voltaje en la siempre convocante y distinguida celebración del Día de la Independencia de los Estados Unidos, que tuvo lugar el martes en la residencia del embajador Peter Lamelas. El consultor estrella deJavier Mileimantuvo un intercambio cómplice con el funcionario, un judicial de raza devenido en karinista. Son dos todoterreno de bandas enfrentadas, tanto en el ecosistema oficialista como en el mapa judicial.
No es que Caputo y Mahiques no se conocieran de antes. Sobran vasos comunicantes entre ellos. Lo que pasa es que verlos juntos y sonrientes en sociedad es toda una novedad en La Libertad Avanza (LLA), teniendo en cuenta la disputa que tuvieron por controlar la palanca del vínculo con la Justicia. En el Gobierno, la puja de poder entre Karina Milei y el “arquitecto” del proyecto se disputa en todos los planos. Es como el aire que se respira, aunque el Presidente lo niegue.
Con ese prisma es que deben leerse también los últimos movimientos que rodearon a la salida de Manuel Adorni y la entronización de Diego Santilli como jefe de Gabinete. Hubo muchísimo trabajo para dejar en claro que la que manda en el nuevo esquema es Karina. Desde la foto en Olivos el sábado del anuncio, hasta las campañas extraoficiales en redes sociales para exaltar el liderazgo de la hermana presidencial, pasando por la reunión con los bloques de LLA de Diputados y del Senado ayer en la Casa Rosada.
Karina no quiso que la manchara el fracaso que, a todas luces, implicó la experiencia de Adorni como ministro coordinador. El ex vocero era su pollo. Y ella lo ubicó en ese puesto a fines del 2025, después de las elecciones legislativas, para obturar el nombramiento y la expansión de Santiago Caputo, que por entonces asomaba como una posibilidad muy concreta.
“Adorni siempre fue un tapón”, reconoció un colaborador cercano al karinismo. Y agregó: “En un situación normal no deberían haber gestos para instalar que Karina fue la que tomó la decisión de designar a Santilli. Pero en la interna en la que vivimos esto es así”.
La salida de Adorni y su reemplazo por Santilli se cocinó con el Presidente fuera del país, en Madrid. Karina terminó de convencerse por dos situaciones que detonaron la semana pasada. En el plano legislativo, ella envió al Senado a su silencioso emisario político, Eduardo “Lule” Menem, a verificar si —como le había advertido Patricia Bullrich— era cierto que los aliados estaban dando un margen de tiempo con artilugios reglamentarios, pero que iban a acribillar a Adorni apenas se abriera el recinto de la Cámara Alta.
En lo judicial, el miércoles de la semana pasada llegó a la Casa Rosada el audio de Adorni interfiriendo en la declaración testimonial del contratista de Indio Cua, Matías Tabar. El estilo arrogante que se percibía en ese audio no dejó dudas de que se trataba de la voz del ministro coordinador. Nadie pensó en la IA.
Así, bastó con que Karina se convenciera del cambio de gabinete para que Javier le soltara la mano a Adorni. También Santiago Caputo le dio, por vía separada, su bendición al desembarco del “Colo”. El Presidente no quería entregar a su jefe de Gabinete en el “altar del ego de los periodistas”, como alguna vez dijo. Pero, sobre todo, lo atormentaba la posibilidad de generarle un problema a su hermana o la chance de agitar otra vez la pelea entre ella y el asesor presidencial.
A Milei lo martiriza la interna. Como publicó Infobae, en la reunión que tuvo lugar ayer en la Casa Rosada con los diputados y senadores de LLA, el Presidente recurrió a su frase histórica (“los liberales no somos manada”) y admitió que hay diferencias de opinión para no reconocer la puja por el poder que existe en la cúpula de su Gobierno. “Pocos pueden aceptar ser jefe de Gabinete con una tensión así. El Colo es un habilidoso para hacerse el boludo y flotar. Y eso hoy es un activo”, analizó un asesor de la Casa Rosada.
En definitiva, el Presidente que, obtuso, sostenía a Adorni con alto costo para su gestión, finalmente soltó.
Con el “Colo” se abre una nueva etapa en el Gobierno, que le muestra un rostro mucho más amigable a la política tradicional. Quedó demostrado en su jura en el Salón Blanco, con la presencia de 13 gobernadores que viajaron a Buenos Aires para demostrar que este jefe de Gabinete sí les gusta, porque es un viejo conocido.
La nueva era en el Gobierno se ilustra también con la imagen de Mahiques reencontrándose con sus amigos, los jueces y fiscales de la Justicia Federal, en el evento de la embajada de los Estados Unidos. Y con el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, poniendo en valor al periodismo. O Fabián Fernández, un conocido en la comunicación política, como nuevo secretario de Medios.
“Lo disruptivo ya murió. El proyecto hoy es lo que puede ser, con sus limitaciones”, reconoció en las últimas horas un colaborador clave de la Casa Rosada. Los libertarios outsiders se abrazan al sistema.
Con el cambio en el gabinete, no solo se modificó el organigrama formal (se va a replicar el formato que alguna vez tuvo Guillermo Francos), sino también el reparto de poder interno. Karina armó una nueva mesa chica, que ella controla, para intervenir con más fuerza en el Congreso. La hermana del Presidente, que en el origen solo manejaba lo partidario y la agenda de Milei para proyectarlo como un líder global, ahora mueve los hilos también en lo parlamentario, en lo judicial, en la relación con los gobernadores y con los medios de comunicación (Fabián Fernández colgará de la Secretaría General de la Presidencia). “El Jefe” ahora es la jefa de casi todo.
Para entenderlo, basta con ver la foto que difundió ayer la Casa Rosada de la reunión con los legisladores. La imagen muestra a Karina con el micrófono. A su lado están Santilli, Martín y Lule Menem, Ignacio Devitt, Fernández, Patricia Bullrich y Ariel Ferrentino, que fue presentado en sociedad como asesor de comunicación del bloque legislativo.
La foto habla tanto por las presencias como por las ausencias: estaban todos menos Santiago Caputo. “Ahí hay que mirar a un cuarteto que se viene fortaleciendo: los Menem, Santilli y Devitt. Ese es hoy el equipo político que le responde a ella”, dijo un karinista influyente. Devitt no solo sobrevivió al tsunami de Adorni (distinto fue el caso de la ex vicejefa de gabinete, Aime “Meme” Vázquez, que debió renunciar en las últimas horas), sino que salió empoderado con el nuevo esquema.
El asesor presidencial, sin embargo, tiene cómo moverse desde el margen. Su influencia, aunque menguada, se mueve en las sombras. Caputo tiene buena relación con Santilli y llegada directa a Fernández, que llegó a la gestión nacional de la mano de Guillermo Garat, socio fundador de la consultora Move Group, semillero del asesor presidencial. El equipo del asesor presidencial, a su vez, conoce de la prehistoria a Devitt: en el pasado todos abrevaban en el PRO. Con los Menem, en cambio, la enemistad es total.
Si el karinismo se ocupa de dejar en claro que la que manda es Karina, Caputo busca exponer que ese tipo de jugadas hacen mella en la autoridad presidencial. Esa es la lectura entre líneas de uno de los últimos tuits del asesor, que apunta a quienes “operan a los propios para sumarse un porotito, flagrantemente desautorizando al Presidente”.
La idea de domar a los periodistas, en tanto, también forma parte del pasado: Ravier es la contrafigura de Adorni. La estrategia de comunicación en su primera conferencia de prensa —que incluyó respuestas preparadas de antemano— estuvo a cargo del equipo de Caputo. Cambiaron hasta la escenografía, como para que quedara en claro que el Gobierno quiere pasar de página.
Ravier está recordando constantemente que responde directamente al Presidente. El flamante vocero compartió en la red social X un fragmento de su entrevista en LN+: “La figura de Santiago Caputo como amigo y asesor de Milei es clave. Del otro lado, Karina Milei en la parte política, le permite al Presidente descansar de algo complejo. Por supuesto que las decisiones las toma el Presidente”, dijo el portavoz, que compartió ese video con un mensaje escrito: “¡No hay interna!”.
Respecto a la foto de ayer en la Casa Rosada, también llamó la atención el lugar de Ferrentino, que hasta ahora se desempeñaba como vocero del partido LLA. Su rol será el de fortalecer el equipo de comunicación parlamentario. Quienes vienen leyendo los últimos movimientos de Karina lo leen en la misma línea que la flamante inclusión de la hermana presidencial en el grupo de WhatsApp de los senadores. Son, en definitiva, más ojos de Karina en la Cámara Alta y un mayor condicionamiento sobre Patricia Bullrich, que genera desconfianza en la secretaria General.
“No me marcan la cancha. Yo marqué la cancha con lo de Adorni. Ahora todo se dinamiza de nuevo”, transmitió Bullrich en la intimidad. La senadora revalidó su vínculo directo con Milei en una nueva reunión a solas en la Casa Rosada. Hablaron del proyecto para modificar la carta orgánica del Banco Central. En PRO algunos se preguntan qué lugar tendrá la senadora después de haber desafiado a los Milei en los últimos meses. Hay quienes apuntan que el jefe de Estado ya le habría insinuado un ofrecimiento para que integre la fórmula presidencial. Pero no está claro que eso tenga la bendición de Karina, que ya transmitió a sus colaboradores que no quiere a “otra Villarruel” en el esquema.
Volviendo a Santilli, hoy su principal desafío es sobrevivir a la interna y a la exposición. Tiene que llegar sin machucones a la candidatura a la gobernación bonaerense, un título que no logró conquistar de la mano de Horacio Rodríguez Larreta y que pretende volver a disputar aferrado a Milei. El karinismo quiere que el “Colo” se afilie a LLA, pero el funcionario, hábil, pateó la formalidad para más adelante.
El ascenso de Santilli, en tanto, adelantó la discusión sobre la eventual alianza entre LLA y PRO. En dirigentes de ambos partidos va creciendo un sentido común que indica que esa sociedad debe concretarse para unificar a los votantes de centroderecha. Las cláusulas del acuerdo -en el aire- incluyen que Milei sea el único candidato a Presidente, que haya una candidatura unificada en la provincia y también un pacto en la Ciudad.
En las charlas privadas, como las que tuvo días atrás en Mar del Plata, Mauricio Macri deja en claro que hay que “blindar el cambio”, es decir, -paradójicamente- asegurar la continuidad de Milei. El ex presidente, sin embargo, está buscando fortalecer el partido en todo el país para mostrar que puede condicionar a la Casa Rosada y que es un factor de riesgo, con potenciales candidatos propios en todas las categorías. No se priva de mostrarse vigente prestando a iniciativas como las del influencer Valen Rizzutti, de 19 años, que grabó un día con el ex mandatario para el canal de streaming Olga.
Cerca de Karina Milei reconocen que es muy posible un acuerdo con PRO, aunque no quieren apurarse. “El ancho de espada lo tenemos nosotros”, dicen. Reconocen, sin embargo, que LLA no tiene candidatos propios ni para la Ciudad ni para la provincia: los dos nombres que quisieron posicionar en 2025 —Adorni y Jose Luis Espert, respectivamente— hoy están embarrados en causas de corrupción.
LLA, en tanto, no se cierra solo a PRO en el plan por la reelección. Si bien los violetas no dejan de fortalecer a sus tropas en todo el país, hoy en la Casa Rosada se habla de un potencial acuerdo electoral con varios gobernadores. Además de los que ya cerraron en 2025 -Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Marcelo Orrego (San Juan)-, se habla de Claudio Vidal (Santa Cruz).
Con ellos y otros gobernadores, el Gobierno comenzó las tratativas para impulsar otra vez la reforma política, que incluye la eliminación de las PASO, un intento por complicar al peronismo en 2027. La iniciativa estuvo trabada por un oficialismo que vivió tres meses muy a la defensiva por el caso Adorni. Ahora, sin ese lastre, los libertarios recuperaron la agenda. Nadie entiende por qué tardaron tanto.
El flamante jefe de Gabinete recibirá al gobernador de Chubut este jueves. “Voy con una listita de temas”, dijo el patagónico, quien anticipó que espera que se “agilicen algunas cuestiones”.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, habló sobre el encuentro que mantendrá este jueves en la Casa Rosada con el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, a quien le envió un mensaje en reclamo de recursos para la provincia. “Voy con la listita de temas que tenemos truncos y ahora que tenés la lapicera, que salgan”, pidió el cacique patagónico.
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Por problemas de agenda, Torres no participó de la jura de Santilli como flamante ministro coordinador tras siete meses al frente de la cartera de Interior, desde donde edificó un vínculo fluido con la mayoría de los jefes provinciales del país.
En vez de eso, el patagónico viajará a Buenos Aires para reunirse con el “Colo”, compañero de armas en el PRO, que apela a sostener bajo su órbita la relación con los distritos. Su primer objetivo es avanzar con la reforma electoral, cuestión que espera ser tratada en el Congreso y que tiene la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como tema central.
El mensaje de Ignacio Torres a Diego Santilli
Este martes, el gobernador chubutense se refirió al ascenso del exvicejefe de Gobierno porteño y mencionó: “El jueves estoy ahí, voy con la listita de temas que tenemos truncos y ahora que tenés la lapicera, que salgan”. Lo hizo durante la inauguración de la extensión de la red de gas en el barrio Valle Chico, junto al intendente local, Matías Tacetta.
Acto seguido, el mandatario del PRO se mostró optimista por el nuevo cargo de Santilli: “Va a poder hacer mucho más ágil algunas cuestiones institucionales que necesitamos avanzar”.
En ese sentido, anticipó que reclamará por obras para la provincia, incluyendo el proyecto del aeropuerto de Esquel, así como también rutas nacionales, uno de los frentes que más preocupan a los mandatarios subnacionales.
Ignacio Torres junto al por entonces ministro del Interior, Diego Santilli.
El ascenso del ahora exministro del Interior también representa una oportunidad de acercamiento entre La Libertad Avanza (LLA) y la tropa amarilla en distintos distritos de cara al 2027. Chubut es uno de ellos. El año pasado, la fuerza de Torres, Despierta Chubut, quedó relegada al tercer puesto, superada por LLA y el PJ.
Ante ese escenario, no sería fantasioso pensar en una confluencia del mandatario con los libertarios con el objetivo de blindar una eventual reelección. Por ahora, son especulaciones, pero lo cierto es que la posibilidad está sobre la mesa. “Sería lo más lógico”, comentaron a este medio tiempo atrás desde la órbita del patagónico.
Atrás quedaron los choques que marcaron el inicio de los mandatos tanto del chubutense como de Javier Milei, cuando los líderes sureños encabezaron una inédita rebelión en la que incluso amenazaron con “cerrar la llave del gas del país”.
Este martes, el presidente Javier Milei le tomó juramento a Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete. En sus primeros horas en el puesto, logró una foto robusta, que ya asistieron más de la mitad de los gobernadores del país.
Fueron 14 en total: Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Vidal (Santa Cruz), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Martín Llaryora (Córdoba) y el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri.
CÓRDOBA.− Trece gobernadores acompañaron ayer a Diego Santilli en su jura como jefe de Gabinete. La foto fue una señal de su buena relación con los mandatarios provinciales y la antesala de uno de los principales temas de agenda del oficialismoen el Congreso: conseguir adhesiones para aprobar la reforma electoral y, sobre todo, la eliminación de las eleccionesPrimarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), un escalón clave para Javier y Karina Milei en su plan reeleccionista.
Los gobernadores que orbitan en torno a la Casa Rosada son más proclives a la suspensión de las PASO que a la eliminación, una señal que se tomó como un avance en el oficialismo.
Como siempre, en las negociaciones se colarán los reclamos de más fondos y obras a cambio de apoyo legislativo.En esa línea, los gobernadores aseguran que el nuevo cargo de Santilli no implica cambios, porque era con quien venían conversando esos temas.
Asistieron ayer a la jura de Santilli en la Casa Rosada el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Martín Llaryora (Córdoba), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Rolando Figueroa (Neuquén). Ausentes con aviso estuvieron dos aliados de los libertarios, el mendocino Alfredo Cornejo y el chaqueño Leandro Zdero.
De cara a la discusión de la continuidad o no de las PASO, cuando Santilli empezó con las reuniones, planteó que se podían negociar votos para la suspensión. Desde el Senado, Patricia Bullrich reforzó que los números no daban para eliminarlas. Es decir, se buscará avanzar con la suspensión de las primarias del año que viene.
Este miércoles, LA NACION consultó a varios gobernadores que ayer asistieron a la asunción y coincidieron en que “hay que dejar pasar unas semanas” y evitaron una definición. La especulación apunta a cómo evolucionará la imagen del presidente Javier Milei, a quien también le impactó la caída que sufrió Manuel Adorni, el exjefe de Gabinete investigado en la Justicia por presunto enriquecimiento ilícitio.
Dos puntos conocidos ayer a última hora también aportan a la cautela con que se expresan los gobernadores. Por un lado, en junio volvió a caer la coparticipación y el primer semestre cerró con una baja real interanual de 2,8%. Así quedan por debajo de igual período de 2023 (-11,6%), 2022 (-13,1%) y 2021 (-6,5%), y solo por encima de 2024, aunque muy levemente (+0,7).
Por el otro lado, el Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, reformó el esquema de la tarifa social y, desde hoy, serán las provincias o municipios los que deberán aportar una parte de esa compensación, en caso de que suban sus tarifas. La decisión reactualiza la pelea por el transporte que gobernadores e intendentes llevan adelante desde hace más de dos años. Sucede algo similar con los recursos de la educación.
Cuando ingresó al Congreso el proyecto de reforma electoral, dos mandatarios aliados clave del oficialismo, adelantaron su posición. El tucumano Jaldo lo rechazó y sostuvo que “es un traje a medida de La Libertad Avanza”, mientras que el catamarqueño Jalil adelantó que se requería un análisis detallado, aunque después adelantó su apoyo a la propuesta. En Tucumán, La Libertad Avanza amaga con competir con candidato propio, mientras que en Catamarca es más probable que le despeje el camino al actual gobernador.
En cambio, el cordobés Llaryora, que no está entre los más cercanos a la Casa Rosada,no objeta la propuesta de eliminación de las PASO porque en Córdoba el peronismo local siempre rechazó ese sistema.
El santafesino Pullaro -quien también mantiene un vínculo zigzagueante con el oficialismo nacional— está trabajando en una reforma electoral en su provincia, que no pone en discusión las PASO. En su caso, no avalaría eliminarlas a nivel nacional. Junto a los patagónicos, admitiría la suspensión.
A favor de la reforma tal cual como la propone la Casa Rosada ya se expresaron Frigerio, Váldes y Orrego, tres aliados.El mendocino Cornejo también integra ese grupo.
Una alternativa que empezó a ser parte de algunas de las conversaciones de Santilli con los mandatarios fue la de habilitar las listas colectoras, aunque por ahora es un atajo muy preliminar.