Apenas horas después del escándalo por su implicancia en el caso $Libra y de que fuera señalado como dueño de una vivienda no declarada en el Country Indio Cuá Golf Club, la diputada del monobloque Coherencia Marcela Paganopresentó una denuncia penal para que se investiguen presuntas irregularidades en contrataciones públicas y en la concesión de Tecnópolis que involucran al jefe de Gabinete, Manuel Adorni y, otra vez, a su esposa Bettina Angeletti.
La presentación judicial, conocida este jueves, señala posibles delitos contra la administración pública relacionados con licitaciones de servicios de mensajería masiva y con el proceso de concesión del predio de Tecnópolis, que se tramitaría bajo la órbita estatal entre 2025 y 2026.
Según el escrito, una licitación impulsada desde la Secretaría de Comunicación y Medios habría adjudicado a la empresa ATX S.A. un contrato por más de $3.650 millones para el envío de SMS, correos electrónicos y llamadas automatizadas.
En ese proceso se advierten posibles vínculos societarios entre las firmas participantes como ATX S.A., Area Tech S.A. y Movilgate S.R.L., lo que podría afectar los principios de competencia y transparencia en la contratación pública.
La denuncia además pone de manifiesto variaciones de precios en licitaciones similares y la reiterada participación de empresas relacionadas, lo que, de confirmarse, podría configurar una “simulación de competencia” en perjuicio del Estado.
La concesión del predio y una nueva polémica con la esposa de Adorni
Por otra parte, el escrito pone el foco en un presunto conflicto de interés en la concesión del predio de Tecnópolis, un proceso estimado en más de $183.300 millones y gestionado por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), dependiente de la Jefatura de Gabinete.
En ese marco se menciona la relación entre la consultora +Be, propiedad de Bettina Julieta Angeletti —esposa de Adorni—, y empresas como Grupo Foggia, vinculada a una de las firmas preseleccionadas para la concesión junto a DirecTV Argentina.
Asimismo, se detallan conexiones comerciales con otras compañías que mantienen contratos con el Estado, lo que, según la presentación, podría configurar un entramado de relaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública.
De acuerdo con el documento al que accedió la agencia Noticias Argentinas, los hechos podrían encuadrarse en delitos como fraude contra la administración pública, negociaciones incompatibles, abuso de autoridad, asociación ilícita y enriquecimiento ilícito.
La denunciante solicitó la apertura de una investigación penal y la producción de medidas de prueba para determinar responsabilidades de los funcionarios y empresarios involucrados.
Adorni se muestra relajado y cercano al presidente
En medio de una semana trágica para él, Manuel Adorni no dejó de fanfarronear en X (antes Twitter). Este jueves, en la previa del nuevo viaje del presidente —esta vez a Hungría—, el jefe de Gabinete publicó una foto posando sonriente junto a Javier Milei, acompañada por el texto: “El Presidente de la Nación junto al flamante Jefe de Gabineteque reemplazará este fin de semana al actual Jefe de Gabinete. Fin”. Victoria Villarruel, quien quedará al mando de la Patria, no respondió.
Tras peritar los teléfonos de Mauricio Novelli, el joven que habría servido de intermediario entre Hayden Davis, CEO de Kelsier Ventures, y el presidente Javier Milei, la Justicia investiga un supuesto pago de 5 millones de dólares que el empresario norteamericano habría acordado con el entorno de la máxima figura de La Libertad Avanza para que promocionar su criptomoneda $Libra. En un extenso posteo que subió a su cuenta de X, el analista cripto Fernando Molina revela que, en realidad, la cifra podría ser 10 millones, no 5, como se pensó originalmente.
El experto comienza recordando que, en noviembre de 2024, Davis visitó Buenos Aires y se reunió con Novelli; Manuel Terrones Godoy, su socio en la empresa “Tech Forum Argentina”; y el exasesor de la Comisión Nacional de Valores, Sergio Morales; y llegaron a un acuerdo para cumplir objetivos como:
– “Asociación indirecta con el Gobierno de Argentina”.
– “Acceso completo al Gabinete y miembros del Congreso para agilizar acuerdos y licencias”.
– “Acceso directo a Javier Milei y Karina Milei para discusiones prioritarias”.
Además, la empresa de Davis tendría “autoridad exclusiva” para los acuerdos vinculados a criptomonedas, blockchain e IA; y Kelsier Group Co. se encargaría de controlar y manejar todo lo vinculado a blockchain/Web3.
Este acuerdo, revelado por el periodista Hugo Alconada Mon en el diario La Nación, implicaba un pago inicial de 300.000 dólares y 250.000 dólares mensuales durante el siguiente medio año. En este punto, Molina remarca dos hechos fundamentales: “Todo estaba en la blockchain” y gran parte de ese dinero fue para Novelli, Terrones Godoy y Morales. Además, agrega que existe otra factura que firmó Pía, la hermana de Novelli, por “250 mil USDC recibidos en la cuenta CivUA en Solana”.
Factura firmada de Pía Novell
El especialista rastrea el recorrido de los fondos y subraya que “si uno empieza a buscar hacia atrás en estas cuentas, se puede ver una wallet multising llamada ‘Cube LATAM’ que recibió 149 mil USDC desde el exchange Coinbase (¿Hayden Davis?) y terminaría en una de las cuentas que parece estar relacionada con Terrones Godoy. Esta cuenta, también recibiría 350 mil dólares de Coinbase de nuevo el 16 de Octubre de 2024, 3 días antes del Tech Forum. Finalmente, todo este dinero terminaría en una cuenta de Bitget aún sin identificar”.
Tras dar toda esta información, Molina habla de un documento que se filtró de la Causa $Libra que hace referencia a un borrador que se encontró en el celular de Novelli sobre un supuesto acuerdo firmado con Davis que implicaría una serie de pagos:
– “1.5 M de tokens líquidos o cash como adelanto”.
– “1.5 M de tokens líquidos o cash cuando Milei anuncie a Davis/Kelsier Ventures como su asesor en Twitter”.
– “2 M cuando Milei firme el contrato de asesoría en Blockchain/AI”.
Nota encontrada en el celular de Mauricio Novelli
A continuación, Molina hace una serie de observaciones fundamentales. En primer lugar, señala que HDS2 y HDS3 son cuentas de Hayden Davis. Luego explica que no se conocen a los propietarios de las cuentas CPS10 y CPS16, pero “por sus movimientos” deduce que es una persona que es argentino o es un extranjero que vive en nuestro país.
Pagos Caso #Libra
En otro apartado, remarca que parte del dinero fue recibido por dos personas: un jubilado llamado Orlando Mellino y un divulgador del mundo cripto llamado Camilo Rodríguez Blanco, ambos imputados en la causa. Molina acota que la Comisión Investigadora confirmó que la cuenta CPS17 pertenece a Matías Mario Mudry, quien no se encuentra imputado.
El experto recuerda que el 30 de enero del año pasado, Davis se encontró con Milei y se tomaron una foto juntos, que luego compartieron en sus redes sociales. Además, el presidente afirmó que su invitado lo asesoró “sobre el impacto en blockchain e inteligencia artificial”. Tras dar ese dato, señala que “ese mismo día”, Mellino recibió del empresario norteamericano 1.007.500 de dólares. Molina añade que “uno podría suponer que esto fue parte del pago del segundo punto de la imagen del acuerdo, aunque faltarían 500 mil dólares que quizás fueron pagados en cash o en otra transacción que no conocemos. Hay muchos que aluden que los US$ 7.500 de diferencia son una supuesta comisión de una cueva de 1.5% por retirar el dinero físico”.
Orlando Mellino enviando su dinero a Ethereum
Mellino mandó ese dinero a una cuenta en Ethereum (0x819a). El experto explica que Pía Novelli y Camilo Rodríguez Blanco también interactuaron “con esa wallet de Ethereum”. Luego, habla de los dos pagos realizados el 3 de febrero: el primero por 1.991.028 de dólares; y el segundo por 2 millones de dólares, aproximadamente; acotando que “podríamos asociar uno de estos pagos de (casi) 2 millones de dólares al último punto del borrador en el celular de Novelli. Este dinero lo recibiría Camilo Rodríguez Blanco, que luego se conoció que participó en la compra de $Libra ni bien salió el token”.
Molina recuerda que, al día siguiente que Rodríguez Blanco recibiera ese dinero, se vio a Novelli, su hermana y su madre retirando cajas de seguridad en el Banco Galicia.
En este punto, el experto se concentra en las cifras que no aparecen en la nota que encontraron en el celular de Novelli, advirtiendo que “el primero es un movimiento ya conocido: HDS3 (Hayden Davis) le envía a CPS16 otros 2 millones de dólares el 14/02/25, el día del lanzamiento de $LIBRA. Este dinero luego lo recibiría entre el 15 al 22 de Febrero Camilo Rodríguez Blanco y Matías Mario Mudry”.
Y agrega que “a la imagen del Ministerio Público Fiscal le falta un set de transacciones que ocurrieron en Febrero (post lanzamiento) y Marzo entre Hayden Davis y algún intermediario/cuevero. La cuenta CPS16 fondeó con 0.22 SOL para el gas a otra cuenta (57iK6). En criollo, CPS16 y 57iK6 tienen el mismo dueño. 57iK6 recibió 3 millones de dólares de dos cuentas diferentes fondeadas por HDS2 (Hayden Davis) que son EXBhN y DSsmr. Ese dinero finalmente terminaría en Marzo 2025 en su gran mayoría en un exchange llamado BloFin (2.6 millones de dólares) y el resto en Bitget (400 mil dólares). Se desconoce quién es el dueño de ambas cuentas por el momento”.
Envíos de dinero de Hayden Davis tras el lanzamiento de $Libra
Molina cierra su posteo remarcando que “luego del lanzamiento de $Libra, Hayden Davis siguió enviando dinero a algún intermediario por un total de 3 millones de dólares. Si sumamos todas estas transacciones y, asumiendo que los pagos del 03/02 suman 2 millones de dólares totales, estamos hablando que el total del lanzamiento de $LIBRA podría haber costado 10 millones de dólares y no solo de 5 millones de dólares como se ve en la foto truncada”.
Por primera vez desde la campaña electoral de 2023, el presidente Javier Mileiperdió el liderazgo en impacto por publicación en redes sociales. Según el informe QMonitor de marzo de 2026, elaborado por QSocial Big Data, Myriam Bregman lo superó en trascendencia comunicativa y se convirtió en la figura con mayor eficacia digital del actual escenario político.
El dato supone un quiebre respecto de la dinámica de los últimos años. No solo porque Milei venía dominando ese indicador desde su irrupción política, sino también porque Bregman desplazó a Cristina Fernández de Kirchner, quien hasta ahora era la principal referente opositora en esa métrica.
Reforma laboral y polarización: el eje del debate
El informe sitúa a la reforma laboral en el centro de la conversación política digital. La iniciativa impulsada por el Gobierno abrió una fuerte grieta: desde el oficialismo se presentó como una modernización necesaria, mientras que sectores opositores la interpretaron como una pérdida de derechos.
Este conflicto dominó la agenda pública y se amplificó en redes sociales, sobre todo en plataformas como TikTok, donde unas pocas publicaciones concentraron altos niveles de interacción. La discusión fue tanto política como emocional, con reacciones marcadas por el enojo, la preocupación y la confrontación.
En ese marco, el crecimiento de Bregman no se presenta como un hecho aislado. El informe lo atribuye a una estrategia multired, que combina presencia en medios tradicionales, actividad en redes sociales y capacidad para interpelar directamente al Gobierno.
La dirigente obtuvo así más impacto por publicación que el propio Presidente, un indicador que mide la relación entre interacciones (me gusta, comentarios, compartidos) y la cantidad de contenidos publicados.
Además, otros referentes de su espacio, como Nicolás del Caño y Néstor Pitrola, también mejoraron su posicionamiento digital, en un escenario en el que la oposición tradicional muestra menor dinamismo.
El silencio de Cristina y el desgaste del oficialismo
En paralelo, el informe destaca el repliegue comunicacional de Cristina Fernández de Kirchner, quien tuvo una actividad mínima durante el período analizado. Ese silencio generó un vacío que comenzó a ser ocupado por nuevas voces opositoras.
Por otro lado, aunque Milei continúa siendo una figura central, su vitalidad comunicativa muestra signos de desgaste. Según el relevamiento, sus interacciones en Instagram pasaron de un promedio de 21 millones a cerca de 4 millones mensuales.
El estudio también revela una diferencia clave en la organización comunicacional. El oficialismo mantiene una red de influenciadores altamente estructurada, con gran volumen de acciones y presencia en múltiples plataformas. En contraste, la oposición presenta un esquema más disperso, aunque con mayor capacidad de generar impacto puntual.
También se advierte un cambio en el tono del debate: mientras el oficialismo prioriza la confrontación y la descalificación del adversario, los sectores opositores centran sus mensajes en la coyuntura económica y social.
Economía, redes y malestar social
La conversación digital también estuvo atravesada por temas económicos como la inflación, la apertura de importaciones y la pérdida de empleo. La caída de puestos de trabajo registrados y el cierre de fábricas generaron altos niveles de preocupación en redes sociales, donde el desempleo se convirtió en uno de los principales focos de tensión.
El QMonitor concluye que la política argentina vive una transformación profunda. El poder ya no se construye solo desde las instituciones, sino también desde la capacidad de influir en redes sociales, donde se disputa el sentido común.
En ese escenario, plataformas como TikTok y X se consolidan como espacios clave. La necesidad de captar atención en pocos segundos obliga a simplificar los mensajes, lo que refuerza la polarización y desplaza el debate hacia formatos más emocionales que programáticos.
El crecimiento de Bregman, en este marco, no es solo un dato de popularidad: expresa un cambio en las reglas del juego de la comunicación política en Argentina.
Solo cuatro días después de regresar de España, el presidente Javier Milei viajará a Hungría este jueves 19 de marzo por la noche, luego de participar del Foro Económico del NOA en Tucumán. Según el canciller Pablo Quirno, el mandatario argentino visitará Budapest por una invitación que recibió de la CPAC (Conferencia de Acción Política Conservadora) y se reunirá con las autoridades locales, entre ellas el controvertido primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
Ambos líderes ya se mostraron juntos en Washington semanas atrás, durante la presentación de la “Junta de la Paz” impulsada por Donald Trump. Al referirse a la relación Milei-Orbán, Quirno sostuvo que se trata “de un grupo de líderes que tienen pensamientos afines”. El líder ultraconservador, antiislamista, antimovimiento LBGT y xenófobo se distingue de Milei por sus políticas antiglobalistas y su postura escéptica frente al cambio climático.
Hungría el domingo 12 de abril tendrá elecciones parlamentarias en las que se definirán los 199 miembros de la Asamblea Nacional, encargada de elegir al próximo primer ministro para el período 2026-2030. Orbán, que afronta un desafío sin precedentes tras 16 años en el poder, registra un retroceso en las encuestas desde el año pasado y, en los últimos tiempos, concentró su campaña en atacar al presidente ucranianoVolodímir Zelenski (con quien Milei mantenía un vínculo estrecho hasta el triunfo de Trump en EE.UU.), estrategia que le dio buenos réditos.
Por otra parte, la participación de Milei en la CPAC Hungría, que se realizará el sábado, le servirá para reforzar su discurso contra el “consenso de la Agenda 2030” y la intervención estatal. El presidente ya había intervenido en cumbres de esa red en Estados Unidos, Brasil, Paraguay y la Argentina.
La comitiva oficial argentina, que incluye al canciller, también tiene previsto un encuentro con el presidente húngaro, Tamás Sulyok. Según detalló Clarín, Milei regresaría rápidamente al país, el domingo 22 de marzo.
Víktor Orbán
Javier Milei habló en Madrid con críticas a Pedro Sánchez y elogios a Trump
Javier Milei pronunció un discurso el pasado 14 de marzo en el cierre del Madrid Economic Forum, donde cuestionó al presidente español Pedro Sánchez. “Créanme que si hubiera un Banco Central de España, en vez del Banco Central Europeo, y con el impresentable que tienen a cargo del poder, tendrían un desastre peor que el que tiene Argentina”, inició el principal referente de La Libertad Avanza.
Al mencionar a Sánchez, los asistentes en el Palacio de Vistalegre reaccionaron con gritos, insultos y burlas, y Milei ironizó: “Me parece que entre las coimas y las saunas no lo quieren mucho”. Después, el presidente argentino sostuvo que “no estamos tan lejos de tener una Cuba libre. Afortunadamente, gracias al coraje y valor de Donald Trump, la basura inmunda del socialismo del siglo XXI se está cayendo a pedazos”.
También afirmó que “el sistema capitalista es el único que trae prosperidad a la Tierra. Primero está la libertad y en segundo lugar la eficiencia económica. Al margen de eso, cuando la eficiencia y el utilitarismo político están alineados con los valores éticos y morales, el resultado que esa política va a tener es que es justa, es eficiente”.
Por último, aseguró que “la caridad no es a punta de pistola. Es increíble lo caritativo que se puede ser cuando el que sufre es el bolsillo ajeno. Les dejo una recomendación que le decimos a la sucursal argentina del socialismo, que es el kirchnerismo, los kukas: ¡No se dejen psicopatear por los zurdos! Nunca dejen sus bolsillos cerca de un socialista”.
En medio de una inusual interna con Nicolás Pino, actual presidente de la mayor entidad del agro, su número 2, Marcos Pereda, oficializó finalmente su candidatura a la presidencia de la Sociedad Rural Argentina (SRA). Con ello, la disputa interna se profundiza en una de las organizaciones más influyentes del campo argentino, donde dos sectores enfrentados pugnan por el control de la institución y por la interpretación de las reglas que rigen su conducción.
Esta postulación adquiere relevancia porque, desde septiembre del año pasado, en el sector se debate la alternancia institucional y el límite de los mandatos. La candidatura de Pereda, actual vicepresidente de la SRA, se produce tras una ruptura abierta con Pino, con quien compartió la conducción desde 2021.
El dirigente —que, junto con Pereda Born, desplazó al oficialismo histórico en 2020— podría intentar un nuevo mandato, a pesar de la resistencia de un grupo de 78 socios que sostiene que la reelección para un cuarto período sería contraria al estricto límite que el propio presidente fijó en 2023, durante su segundo mandato. Fue el propio Pino quien dispuso el cambio en el estatuto y estableció el tope de tres mandatos consecutivos.
En una carta dirigida a los miembros de la entidad, ese sector denunció que permitir una nueva postulación sería un “retroceso institucional y una contradicción ética”, y advirtió que “las reglas pierden toda legitimidad cuando quienes las impulsan deciden no cumplirlas”.
Las elecciones de la Sociedad Rural Argentina (SRA) tendrán lugar el próximo 9 de septiembre. Aunque faltan meses para la elección, la interna ya está en plena ebullición.
La candidatura de Pereda y el quiebre con Pino
La proclamación del espacio “Renovación con Unidad”, con el que Pereda se presentará, se concretó durante la muestra Expoagro y constituye el primer movimiento formal rumbo a la disputa por la presidencia de la SRA.
Pereda lanzó la iniciativa junto a Santos Zuberbühler, referente de otro espacio interno promotor de la renovación, y propuso un frente que reúne distintas corrientes y sectores independientes. “Creemos que podemos hacer nuestro aporte y ofrecer una alternativa en términos de representación”, sostuvo Pereda en el acto, al tiempo que subrayó que “avanzar hacia un cuarto mandato presidencial consecutivo se aparta del criterio de calidad institucional que inspiró ese proceso”.
El dirigente argumentó que “no es una cuestión personal; es la defensa de un principio y de una forma de conducción basada en reglas claras y previsibilidad”.
El trasfondo de la candidatura está marcado por la ruptura de la fórmula que llevó al actual oficialismo al poder. Tras trabajar juntos en una agenda de modernización —que incluyó el traslado de la sede histórica y la implementación del voto electrónico—, las diferencias entre Pino y Pereda se tornaron irreconciliables en la segunda mitad del mandato, principalmente por su divergente posicionamiento frente al Gobierno de Javier Milei.
Mientras Pino mantuvo un perfil dialoguista y una relación cercana con el presidente, Pereda se ubicó como referente de los sectores que reclamaban una conducción más combativa, en especial sobre las retenciones a las exportaciones del campo.
En su presentación, Pereda subrayó que el surgimiento de su candidatura no desconoce los logros recientes de la gestión, pero enfatizó que la SRA “necesita madurez, previsibilidad y unidad, dejando atrás los sectarismos y el internismo permanente”. Por su parte, Zuberbühler expresó que “hay que trabajar todos juntos para defender lo que nos corresponde y ayudar a que los socios tengan más y mejores servicios. Ampliar, profesionalizar y retomar la centralidad de la Rural en la agenda productiva es el norte que nos moviliza”.
La respuesta de Pino
La conducción actual rechazó haber violado el estatuto y sostuvo que el nuevo límite de mandatos fijado por la reforma de marzo de 2023 debe contarse desde su registro ante la Inspección General de Justicia, el 20 de julio de ese año. Bajo ese criterio, el período 2024-2026 sería el primero del nuevo esquema. Si vuelve a ser electo, Pino asumiría así su “segundo mandato” bajo la nueva normativa y no un cuarto consecutivo.
La SRA es el principal espacio de representación de los grandes productores y terratenientes del país, con unos 3.900 socios y una historia vinculada a los apellidos emblemáticos del sector: Martínez de Hoz, Anchorena, Miguens, Blaquier, Frers y Etchevehere, entre otros. Fundada en 1866 con el objetivo de “velar por el patrimonio agropecuario del país”, la entidad integra el llamado Grupo de los Seis, el círculo que reúne a los bancos nacionales (Adeba), la industria (UIA), la Bolsa de Comercio porteña (BCBA), la Cámara de la Construcción (Camarco) y el comercio (CAC), referente del poder económico tradicional argentino.
Pino, de 60 años y miembro de la SRA desde hace más de 30, impulsó la reforma que hoy es eje de la controversia. Por su parte, Pereda Born, descendiente de la familia fundadora de Bunge y Born y presidente del Grupo Bermejo, se presenta como representante de una línea más combativa, inclinada a profundizar la modernización y mantener un perfil crítico frente al Ejecutivo nacional.
El periodista de La Nación+ Esteban Trebucq analizó el fenómeno político de Javier Mileiy trató de separar al actual presidente del antiperonismo tradicional al afirmar que “Milei no es gorila”, en alusión a la identidad política del mandatario y su vínculo con sectores del electorado que históricamente se identificaron con el peronismo. En una entrevista con María O’Donnell y Ernesto Tenembaum, sostuvo que el líder libertario no encaja en la tradición histórica de rechazo cultural o social al peronismo que distinguió a parte de la oposición argentina.
Según Trebucq, esa diferencia ayuda a entender parte del alcance electoral que Milei consiguió en territorios donde la oposición no peronista tuvo históricamente dificultades para consolidarse, sobre todo en distritos del conurbano bonaerense como La Matanza, uno de los municipios más poblados del país y un bastión tradicional del peronismo.
Así, en las elecciones presidenciales de 2023 el candidato de La Libertad Avanza obtuvo resultados competitivos en varios municipios del Gran Buenos Aires, un fenómeno que analistas relacionan con el voto de sectores jóvenes, con trabajadores informales y con el rechazo de parte del electorado a la dirigencia política convencional.
Trebucq también cuestionó la estrategia política del expresidente Mauricio Macri y opinó que durante su gobierno “se perdió la batalla cultural”. A su juicio, ese contexto facilitó la emergencia de una nueva derecha política.
Para el periodista, el crecimiento del liderazgo de Milei también responde a una crisis de representación acumulada en las últimas décadas. En su lectura, el dirigente libertario canalizó el malestar de una porción del electorado frente a la dirigencia tradicional, marcado por la inflación persistente, el estancamiento económico y la erosión de la confianza.
Críticas a la gestión y transparencia
El debate incluyó además reproches a aspectos de la administración actual. Durante la charla se remarcó la polémica en torno al vocero presidencial Manuel Adorni y el viaje a Nueva Yorkque desató comentarios en redes y críticas desde la oposición. Al evaluar la aparente desproporción entre sus activos y su nivel de consumo, la periodista O’Donnell dijo: “No sé dónde tiene ahorros para tener ese nivel de vida”.
Seguidamente, Esteban Trebucq amplió el diagnóstico hacia un deterioro más generalizado de instituciones públicas en la Argentina: “Destruyeron la educación pública, el hospital público, la Justicia, la seguridad”. Lo relacionó con un proceso de deterioro institucional acumulado a lo largo de las últimas décadas.
Trebucq recordó que su padre fue docente universitario y usó esa experiencia familiar para ilustrar la situación salarial del sector educativo: “Mi viejo murió pobre. Los docentes siempre ganaron miserias en Argentina”.
El vínculo personal con el Presidente y las disculpas a Lali Espósito
En cuanto a la agresividad discursiva del Gobierno hacia figuras culturales, Trebucq destacó un gesto personal al evocar su propio enfrentamiento con Lali Espósito: “Yo después le pedí disculpas a Lali”, reconoció, sugiriendo que el conflicto permanente no siempre resulta la vía más adecuada.
Milei la apodó “Lali Depósito” por críticas a subsidios culturales
Tras las recientes declaraciones del presidente Javier Milei contra la industria nacional —en las que criticó con dureza al presidente y CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca, a quien tildó de “chorro”, y también al titular de Aluar, Javier Madanes Quintanilla— la Unión Industrial Argentina (UIA) expresó su profundo malestar y preocupación por lo que consideró expresiones injustas e infundadas del mandatario.
Mediante un comunicado de prensa, la entidad presidida por Martín Rappallini sostuvo que esos dichos distorsionan el papel que ha desempeñado y desempeña el sector industrial en la historia económica y social del país.
“Desde la Unión Industrial Argentina expresamos nuestro profundo malestar y preocupación por las declaraciones del presidente Javier Milei, en las que calificó a “aquellos que defienden la industria nacional” -es decir, también los industriales argentinos- con expresiones que creemos injustas e infundadas porque distorsionan el rol que ha tenido y tiene la industria en la historia económica y social del país”, remarcó la entidad.
Además, manifestó que “a lo largo y ancho de la Argentina existen miles de empresas industriales -grandes, medianas y pequeñas- que todos los días abren sus puertas y hoy están atravesando un momento muy difícil por la caída de las ventas y la actividad”. “Detrás de cada una de ellas hay empresarios, trabajadores y familias que sostienen el entramado productivo nacional en contextos muchas veces complejos, y están haciendo un esfuerzo inmenso para adaptarse al nuevo escenario que propone el gobierno nacional. Por eso, cuando desde la máxima investidura institucional se utilizan expresiones que descalifican a quienes producen e invierten, se genera un agravio injusto hacia ese esfuerzo cotidiano y se debilita el clima de respeto que la Argentina necesita reconstruir”.
Milei pronunció esas declaraciones durante un discurso ante cientos de empresarios en el Argentine Week, que se desarrolla esta semana en Nueva York. Rappallini y otros industriales participan del evento y estuvieron presentes, por lo que el malestar fue inmediato.
Por eso, y pese a que la entidad ya había publicado la semana pasada un comunicado pidiendo “respeto” al Gobierno, volvió a pronunciarse.
“La Argentina está trabajando para volver a ser un país que atraiga inversiones externas e internas. En ese proceso, los inversores observan no solo las oportunidades económicas, sino también la calidad de la convivencia democrática, el respeto institucional y el clima de negocios que ofrece un país”, expresó la entidad, al tiempo que planteó que “las descalificaciones públicas hacia quienes producen y generan empleo no contribuyen a consolidar ese camino”.
El presidente Javier Milei se define a sí mismo como anarcocapitalista, una corriente que combina la defensa radical del mercado con una desconfianza absoluta hacia el Estado. Sin embargo, su persistente confrontación con Paolo Rocca, líder del Grupo Techint, pone en evidencia una tensión conceptual dentro de esa etiqueta.
El discurso que defiende el capitalismo suele presentar a los grandes empresarios como motores del crecimiento económico y aliados naturales de un modelo promercado. Pero la reiteración de los ataques del Presidente a uno de los principales industriales del país sugiere otra cosa: una mirada que desconfía no sólo del Estado, sino también de las grandes estructuras del poder económico.
En ese sentido, el conflicto con Rocca plantea una pregunta más profunda sobre el ideario del gobierno: ¿no será que, detrás del discurso capitalista, prevalece en realidad un impulso más cercano al anarquismo que al capitalismo? ¿No será ese anarquismo un rasgo de la personalidad de Milei, una inclinación hacia el caos?
El episodio que reavivó la polémica fue, en apariencia, uno más de los exabruptos del Presidente. Durante su intervención en la Argentina Week en Nueva York, en la sede del JP Morgan, atacó al CEO de Techint y al dueño de Fate, Javier Madanes Quintanilla, a quienes acusó de haberse beneficiado del kirchnerismo.
“Rocca y Madanes atacaron a los argentinos”, aseguró Milei. Al escuchar el discurso, además del tono pausado —casi “sedado”, podríamos decir— del Presidente, llama la atención que su intento de provocar la participación del auditorio no obtenga respuesta; la escena genera cierta incomodidad.
En su editorial de esta mañana, Joaquín Morales Solá afirma que “Milei confunde el afuera con el adentro”, ya que en Nueva York mantuvo el mismo tono confrontativo que emplea en la política doméstica. En un acto pensado para atraer inversiones extranjeras, esa actitud espanta más de lo que seduce.
Además, la repercusión en los medios norteamericanos fue prácticamente nula: el evento pasó desapercibido en Estados Unidos. Si el objetivo era promocionar a la Argentina en ese mercado, la ausencia de cobertura es una mala señal. También se subrayó que, entre los pasajeros confirmados para viajar desde Argentina, cerca del 70% provenía de Buenos Aires.
Entre las pocas repercusiones destacadas en la prensa argentina apareció la declaración de Jamie Dimon, CEO global de JP Morgan, quien elogió a Milei y dijo que “tiene convicciones muy sólidas sobre cómo arreglar un país”. Queda la pregunta inevitable: ¿esa única intervención relevante basta para justificar el gasto y el esfuerzo organizativo del evento? Según cuenta Morales Solá, un banquero importante presente lo resumió así: “Fue un discurso 100 % local; hubiera pensado algo más para afuera que para adentro”.
Incluso dirigentes como el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, que asistió, se desmarcaron de la equiparación entre Rocca y Madanes. Gran parte del empresariado local manifestó su malestar por los ataques, tal como lo expresó ayer en Modo Fontevecchia el presidente de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina).
En una entrevista realizada esta semana con Luis Majul, Milei además acusó a Rocca de amenazar con una corrida cambiaria: “Rocca decía que si no hablábamos con ellos, nos amenazaba con corrernos en el mercado de cambios”. La pregunta es por qué un gobierno que se proclama el más capitalista de la historia argentina decide confrontar con uno de los empresarios industriales más relevantes del país. No se trata de un industrial dependiente exclusivamente del mercado local, ni de un empresario cuya fortuna haya sido generada solo al calor del Estado.
El economista y psicólogo político estadounidense Nassim Nicholas Taleb describió a ciertos líderes como “amantes de la volatilidad”: dirigentes que creen que el conflicto permanente revela verdades ocultas del sistema. Al repasar la trayectoria pública de Milei aparece un patrón claro: la confrontación constante como forma de intervenir. Desde esa lógica, atacar a Rocca en un foro internacional no sería un error de cálculo, sino la expresión coherente de una personalidad política que tiende a producir rupturas antes que buscar equilibrios.
La historia de Techint comienza con Agostino Rocca, ingeniero italiano nacido en 1895, figura central en la siderurgia europea antes de emigrar a la Argentina tras la Segunda Guerra Mundial. El periodista Horacio Verbitsky lo resume en una nota en su portal El Cohete a la Luna. Agostino Rocca, ingeniero y capitán de artillería milanés, fue un actor importante en la siderurgia italiana durante el régimen de Benito Mussolini. Dirigió la empresa Dalmine, que llegó a tener 60.000 empleados y producía tubos sin costura para el esfuerzo bélico del Eje, además de ocupar cargos en otras compañías vinculadas al aparato industrial del fascismo.
Tras la caída de Mussolini en 1945, Rocca fue detenido por los partisanos, aunque fue absuelto en 1946 en un contexto en el que Italia priorizaba la reconstrucción. Con capitales europeos que sobrevivieron a las requisas de los Aliados, se trasladó a la Argentina y, recomendado por Torcuato Di Tella, fundó Techint bajo el gobierno de Juan Domingo Perón, contribuyendo al desarrollo de la industria pesada del país.
En 1948 creó en Campana la Sociedad Argentina para la Fabricación de Tubos de Acero (Dálmine Safta), origen de un polo industrial que luego incluiría a Siderca y Cometarsa, y que participó en grandes obras como el gasoducto Comodoro Rivadavia–Buenos Aires. Tras la muerte de Agostino en 1978, el grupo quedó a cargo de su hijo Roberto Rocca, quien más tarde dividió el control entre sus hijos Agostino y Paolo. El primero falleció en un accidente aéreo en 2001.
Rocca, hoy la figura central del Grupo Techint, tuvo una trayectoria personal marcada por contrastes generacionales y políticos. Si su abuelo fabricaba armas durante el gobierno de Mussolini, él en su juventud militó en la organización de izquierda italiana Lotta Continua, un movimiento estudiantil radical de Turín que incluso criticaba al Partido Comunista por su moderación frente al régimen fascista.
Con el tiempo abandonó ese activismo y estudió en la Universidad de Harvard, desde donde inició su carrera dentro del grupo familiar. Con los años se transformó en uno de los empresarios más influyentes de la Argentina y América Latina, liderando la expansión internacional del conglomerado siderúrgico. En el artículo de Verbitsky se cita una frase que Rocca suele repetir: “Entre los mandatos que dejó mi abuelo estaba nunca invertir en la fabricación de armamentos, en los medios de comunicación y en actividades financieras”.
A lo largo de las décadas Techint evolucionó hasta ser un conglomerado global. Hoy sus principales compañías (Tenaris, Ternium, Tecpetrol, Tenova y Techint Engineering & Construction) operan en varios continentes. Las ventas anuales del grupo rondan los 50.000 millones de dólares y sus operaciones se extienden por América, Europa y Asia. Ese crecimiento no se dio en una sola etapa política: Techint atravesó gobiernos militares, democráticos, neoliberales y populistas, adaptándose a contextos diversos sin renunciar a su vocación internacional.
Un momento clave de su expansión fue durante la presidencia de Carlos Menem en los años noventa. En 1992 el grupo participó en la privatización de Somisa, que luego se transformó en Siderar. Entre 1992 y 1996, Siderar pasó de controlar el 56% del mercado argentino de acero plano al 79%, mientras que un ambicioso programa de inversiones multiplicó la productividad de la planta y redujo los costos industriales en casi un tercio.
La década del noventa fue también la etapa de la auténtica internacionalización del grupo. Techint adquirió Tamsa en México en 1993, tomó el control de la histórica siderúrgica italiana Dalmine en 1996 y lideró el consorcio que privatizó SIDOR en Venezuela en 1997. Ese proceso culminó con la creación de Tenaris, el holding global que integró las operaciones de tubos sin costura en Argentina, México e Italia y que hoy cotiza en bolsas internacionales como Nueva York y Milán. El resultado fue que Techint dejó de depender del mercado argentino: hoy más del 80% de los ingresos del grupo provienen del exterior.
Una hipótesis para entender la insistencia de Javier Milei contra Rocca es la tensión entre dos modelos de capitalismo. Por un lado está el capitalismo tecnológico y libertario que Milei reivindica, vinculado a emprendedores digitales que operan en mercados globales, con empresas ligeras en activos físicos y menos atadas a territorios nacionales. Ese mundo, representado en la Argentina por figuras como Marcos Galperin, concibe el capital como algo que circula sin fronteras, más cercano a la lógica de la nube que a la de la fábrica. Del otro lado aparece Rocca, cuya fortuna se apoya en una industria pesada anclada a infraestructura, acero, energía y miles de trabajadores en plantas industriales.
Casualmente, el ranking Forbes 2026 ubicó a Rocca como el empresario más rico de Argentina, con una fortuna estimada en 7.300 millones de dólares, superando por primera vez a Marcos Galperin, cuya riqueza cayó a 7.200 millones. En cierto sentido, la primacía de Rocca recuerda que el capitalismo tangible —el de los tubos de acero, las siderúrgicas y las obras de infraestructura— sigue teniendo un peso decisivo incluso en la era digital.
Esa diferencia no es sólo económica sino también filosófica. El capitalismo tecnológico piensa el mundo como una red global donde las fronteras son cada vez menos relevantes, mientras que la industria pesada está inevitablemente vinculada al territorio, a la energía, a los recursos naturales y a las decisiones estatales. Las plantas siderúrgicas, los oleoductos o las hidroeléctricas no pueden mudarse de país con la misma facilidad que una plataforma digital. Por eso la relación con el poder político y con la regulación nacional resulta inevitable para empresas como Techint.
En ese contraste, Rocca encarna una tradición de capitalismo industrial que necesita estabilidad institucional y una relación pragmática con los gobiernos. Milei, en cambio, parece conversar con una cultura empresarial más próxima al mundo tech, donde el capital aspira a moverse sin límites nacionales. La paradoja es que, al confrontar con un empresario de la economía real que se acaba de convertir en el más rico del país, el Presidente termina enfrentando a uno de los emblemas del capitalismo productivo argentino. Para una multinacional industrial, las tensiones diplomáticas tienen consecuencias concretas: las decisiones de inversión dependen de estabilidad política, previsibilidad regulatoria y relaciones entre países.
Rocca encabeza una lista de seis multimillonarios argentinos cuyos patrimonios combinados superan los 26.000 millones de dólares. Detrás de él figuran Alejandro Bulgheroni (5.100 millones), Eduardo Eurnekian (4.800 millones), Eduardo Costantini (1.300 millones) y Delfín Jorge Ezequiel Carballo (1.000 millones), representantes de sectores como energía, aeropuertos, tecnología, finanzas e inmobiliario.
La historia económica muestra que el desarrollo industrial rara vez ocurre al margen del Estado. Las grandes siderúrgicas, petroleras o empresas de infraestructura dependen no sólo del capital privado, sino también de marcos regulatorios, políticas energéticas, acuerdos comerciales y estabilidad diplomática entre países.
En ese esquema, los industriales suelen convertirse en actores estratégicos para los países donde invierten, porque su actividad genera empleo, formación técnica y cadenas productivas que no se trasladan fácilmente. Esa lógica ayuda a entender por qué la relación entre capital industrial y poder político suele ser más compleja y estructural que la que existe en sectores más desmaterializados de la economía.
Como ejemplo, Ternium, la siderúrgica del Grupo Techint, inauguró en marzo de 2026 la Escuela Técnica Roberto Rocca en Santa Cruz, en el estado de Río de Janeiro, en un acto que contó con la presencia del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y del CEO del grupo. La institución forma parte de una red educativa que Techint inició en 2013 para promover la formación técnica vinculada a la industria. La nueva escuela está a pocos kilómetros del complejo siderúrgico de la empresa, que emplea a unas 8000 personas y exporta el 70% de su producción de acero.
Paolo Rocca junto a Lula da Silva en la Escuela Técnica Roberto Rocca en Santa Cruz.
El establecimiento cuenta con 18 laboratorios equipados con tecnología avanzada y ofrece educación secundaria técnica con especializaciones en Electromecánica y Mecatrónica. Actualmente tiene 384 estudiantes y se espera que alcance 576 cuando funcione a plena capacidad en 2027, todos con becas completas. La iniciativa forma parte de la estrategia del Grupo Techint de fortalecer la educación técnica en las regiones donde opera y acompañar el desarrollo industrial. En Brasil, el grupo emplea a unas 18.500 personas a través de sus compañías Ternium, Tenaris y Techint Ingeniería y Construcción, con una producción anual cercana a cinco millones de toneladas de acero. Incluso Paolo Rocca se mostró junto a Lula, inaugurando una escuela en Brasil.
Durante décadas los economistas debatieron si la nacionalidad del capital era irrelevante o estratégica. Muchos países desarrollados optaron por proteger ciertas empresas consideradas vitales. Estados Unidos, Alemania, Francia y Japón mantienen mecanismos para bloquear adquisiciones extranjeras en sectores estratégicos. La idea es que los empresarios locales suelen tener un mayor compromiso con el país donde viven, trabajan y crían a sus familias. De esa concepción surgió el concepto de “burguesía nacional”, que durante años ocupó un lugar central en la teoría del desarrollo.
Brasil fue frecuentemente citado como ejemplo por el papel de su empresariado industrial y por instituciones como la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (FIESP). En contraste, la Argentina fue criticada durante años por la tendencia de sus empresarios a vender sus empresas a capitales extranjeros en lugar de expandirlas globalmente. Por eso conglomerados como Techint o Aluar constituyen excepciones dentro de la estructura productiva argentina: multinacionales industriales nacidas en el país que lograron competir globalmente.
Construir una empresa de ese tamaño es extraordinariamente difícil. Las estadísticas muestran que cerca del 80% de las nuevas empresas fracasan en sus primeros años y sólo una minoría sobrevive una década. Que una compañía no sólo resista, sino que se convierta en un conglomerado global durante varias generaciones es un fenómeno extremadamente raro. Por eso algunos economistas las describen como “unicornios del mundo tangible”: no startups digitales, sino complejos industriales construidos a lo largo de décadas.
A pesar del desarrollo reciente del capitalismo digital, la “nacionalidad del capital” está lejos de haber desaparecido. En los últimos años las potencias desarrolladas han vuelto a políticas de protección económica. Mientras buena parte del discurso económico argentino sigue pensando en términos de apertura absoluta, los principales países del mundo redescubren el valor estratégico de su propio capital productivo.
Entonces, si el capital nacional es escaso y difícil de construir, ¿tiene sentido confrontar con uno de sus principales representantes? ¿Tiene sentido atacar a uno de los principales inversores del país durante una conferencia destinada a atraer inversiones?
Existen, por supuesto, ejemplos de disputas fuertes entre empresarios relevantes y el Estado. El fundador de Alibaba, Jack Ma, protagonizó uno de los casos más notorios cuando desapareció de la vida pública tras criticar al sistema financiero chino, en una disputa por el rol de su plataforma en la concesión de créditos, algo que en Argentina realiza Mercado Pago.
En Estados Unidos, por ejemplo, Henry Ford mantuvo enfrentamientos con la administración de Franklin D. Roosevelt durante el New Deal en los años treinta, especialmente por la regulación laboral y el avance sindical en la industria automotriz.
Más recientemente, en Europa, Elon Musk protagonizó choques repetidos con gobiernos y reguladores por el control de plataformas tecnológicas y satelitales, en debates que abarcan desde la libertad de expresión en redes hasta el alcance de la regulación estatal sobre empresas globales. Sin embargo, hoy incluso gobiernos ideológicamente liberales suelen mantener una relación pragmática con sus grandes empresas industriales: no se trata de favoritismo, sino de interés nacional.
Las grandes corporaciones nacidas en un país tienden a convertirse en instrumentos de proyección económica internacional. Por eso Estados Unidos protege a sus gigantes tecnológicos, Alemania respalda a su industria automotriz y Corea del Sur acompaña la expansión global de conglomerados como Samsung o Hyundai.
La relación entre poder político y capital productivo puede ser tensa, pero rara vez adopta un tono de confrontación pública permanente, sobre todo cuando se trata de empresas que representan una porción significativa del peso económico nacional. La visión libertaria del Presidente tiende a considerar irrelevante la nacionalidad del capital. Pero la economía real sigue anclada al territorio: las siderúrgicas, los gasoductos y las centrales eléctricas no se encuentran en la nube.
Esa discusión adquiere otra dimensión al observar el contexto económico actual de la Argentina. Si el programa libertario prometía una transformación basada en la confianza del mercado, la caída en la percepción económica indica que, por ahora, esa expectativa no se tradujo en mejoras palpables para la mayoría de la sociedad.
Una encuesta reciente de D’Alessio-Berensztein muestra un deterioro en la percepción económica y en la imagen del gobierno de Javier Milei. La buena opinión sobre la situación económica cayócinco puntos en el último mes y un 61% de los argentinos cree que el país está peor que hace un año, percepción que también alcanza a votantes de La Libertad Avanza, entre quienes el optimismo cayó 6%.
Además, el 65% afirma que su economía personal empeoró y un 55% cree que la economía estará peor en 2027. En paralelo, la imagen del gobierno bajó tres puntos, con 42% de evaluación positiva y 56% negativa, niveles similares a los de octubrepasado, justo cuando perdió las elecciones en Provincia de Buenos Aires, antes del salvataje político de Donald Trump.
En este escenario de incertidumbre, los conflictos con grandes empresarios nacionales pueden amplificar la sensación de inestabilidad en vez de reducirla. La tensión con Rocca deja de ser solo una disputa personal o ideológica y se inserta en una pregunta mayor sobre el rumbo del modelo económico. Cuando los resultados aún no son evidentes, la política económica se mide también por las señales que transmite.
Y entre esas señales, la relación entre el gobierno y los principales actores del capital productivo suele estar entre las más observadas por inversores y por la sociedad. La anarquía puede expresarse en la música, en consignas de protesta, en reflexión filosófica o simplemente en provocación. Milei la utiliza como pretexto para confrontar sin estrategia, con más bravuconería que propuestas. Su anarcocapitalismo, por momentos, se parece más a un acto de caos caprichoso y sin sentido que a un plan económico coherente.
El presidente Javier Milei llegó la noche del martes a Santiago acompañado de su hermana, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, con el propósito de participar este miércoles en la ceremonia de asunción del nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast. También estaba prevista una reunión bilateral previa al traspaso de mando, pero se canceló a último momento por “temas de agenda”.
El presidenteGabriel Boric le entregará la banda a José Kast a las 12 en el Congreso Nacional, en Valparaíso. Con ese gesto, Chile da un rotundo giro a la derecha: tras cuatro años de un gobierno orientado a la izquierda, con simpatías por los movimientos indigenista y feminista, inviste a un presidente electo que se presenta como ultraconservador y liberal en lo económico. La participación de Milei busca reforzar su excelente vínculo con Kast de cara a una alianza regional de gobiernos de derecha.
Javier y Karina Milei ya se reunieron una vez con José Kast, el 16 de diciembre, apenas dos días después de que el trasandino fuera electo a través del balotaje. Entre las políticas que esperan consensuar se encuentra una agenda ligada al libre comercio y a políticas de seguridad regional alineadas con la postura de Washington.
Esta vez, el encuentro será breve: los hermanos Milei partirán hacia Buenos Aires a las 15, en un vuelo especial.
El presidente Javier Milei regresará la próxima semana a Córdoba para participar de la apertura de actividades 2026 de la Bolsa de Comercio.
Milei en Córdoba
La disertación está prevista para pasado el mediodía del próximo lunes 16 de marzo en el auditorio de la entidad, ubicado en avenida La Voz del Interior al 8.800 de la capital cordobesa.
El presidente se referirá, ante empresarios, referentes del sector productivo y dirigentes políticos, al actual escenario económico del país.
Antes expondrán el economista Guido Sandleris, presidente de la Fundación Ecosur,y el presidente de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Manuel Tagle.
Visita de Milei
La última visita de Milei a la Bolsa fue el viernes 19 de septiembre de 2025, en el 125° aniversario de la institución y antes de los comicios del 26 de octubre.
La expectativa está puesta ahora en el discurso del próximo lunes del primer mandatario en Córdoba, luego de que ayer, en la inauguración del “Argentina Week” en Nueva York, calificara a los empresariosPaolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla de “prebendarios”.
Además afirmó que “en connivencia con políticos ladrones, durante muchos años atacaron a los argentinos”, y remató: “Esto se acabó“.