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  • Horacio Marín, CEO de YPF: no habrá cimbronazos en el precio de la nafta; mantendremos la estrategia sin saltos

    Horacio Marín, CEO de YPF: no habrá cimbronazos en el precio de la nafta; mantendremos la estrategia sin saltos

    Desde Nueva York – Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, está en la ciudad para participar del Argentina Week, el evento que organiza el gobierno de Javier Milei para promocionar el país en el corazón del mundo financiero e inversor.

    El ejecutivo habló con Infobae en medio de la incertidumbre por un nuevo salto del precio del petróleo, que rozó los USD 120 por barril esta mañana, mientras crece la tensión bélica en Medio Oriente.

    “Repito, no habrá cimbronazos. Tenemos un compromiso honesto con los consumidores. Tenemos un moving average que tiene en cuenta los costos, cuyos detalles no revelamos. Y se transfiere para arriba y para abajo. No damos detalles de los cómo y los cuándo de ese proceso. Entiendo la incertidumbre que generar la volatilidad del precio internacional del petróleo, por eso creo importante reafirmar nuestra posición”, destacó.

    “No sabemos si este proceso será largo o no. Habrá que ver el valor final de equilibrio de este periodo, que marcará el real movimiento de los combustibles hacia adelante. Hay mucha volatilidad porque nadie sabe qué ocurrirá: llegó a 120 pero muy rápido bajó a 104”, dijo.

    “La volatilidad y la incertidumbre no genera valor real sino especulación de corto plazo y nosotros buscamos ser confiables en el tiempo”, agregó Marín.

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  • Día 820: Entre Messi, Trump y el auge del fanatismo K-libertario

    Día 820: Entre Messi, Trump y el auge del fanatismo K-libertario

    Miguel Ángel Pichetto es un invitado habitual de este programa y, podríamos decir, un amigo de la casa. No obstante, creemos que se equivoca al pretender sumar al kirchnerismo a un frente anti Javier Milei. Se podría pensar que el kirchnerismo está introduciendo cambios positivos —que ahora Cristina Kirchner defiende el equilibrio fiscal— y que esas modificaciones son necesarias para ganar; pero un hecho que podría parecer menor, incluso anecdótico, demuestra que el kirchnerismo sigue igual que siempre y, quizás, aún más sectario y electoralmente inconveniente para derrotar a Milei. Ese hecho involucra a una de las personas más populares del mundo: Lionel Messi.

    Messi, tras la consagración de su equipo, el Inter de Miami, en la MLS Cup 2025, fue invitado a un acto en la Casa Blanca y posó en una foto con el presidente de ese país, Donald Trump. Este encuentro ocurrió luego de que el presidente de Estados Unidos iniciara una guerra con Irán y ordenara bombardear Teherán, provocando la muerte de miles de personas.

    En las redes circularon todo tipo de acusaciones contra el ídolo, y figuras ligadas al espacio kirchnerista lo tildaron de ultraderecha. Incluso aparecieron posteos que afirman que Messi “no es nuestro”. No sabemos con certeza qué piensa Messi: pudo haber acudido por pedido del club; también puede compartir ideas con Trump, algo que ocurre entre millones de personas en todo el mundo, incluidos artistas, intelectuales e ídolos de distintas disciplinas.

    En política no tiene mucho sentido enojarse con la realidad. La extrema derecha existe porque millones de personas comparten, en parte, el pensamiento de esos líderes. Y si tanta gente sostiene ciertas posiciones, hay que buscar las razones: es posible que no sean correctas, pero para transformar la realidad desde la política primero hay que comprenderla. Acusar moralmente a quienes no coinciden con uno no suele convencerlos. Por otro lado, se comparó a Messi con Diego Maradona, quien expresaba posturas cercanas al peronismo y se reunió con líderes como Fidel Castro y Hugo Chávez en actos políticos.

    Salvando las distancias en la magnitud del daño que causan las guerras, Castro y Chávez también cometieron atropellos moralmente espantosos. Castro envió a homosexuales a campos de trabajos forzados al considerarlos “desviados” de la revolución y encarceló a miles de opositores, muchos de ellos de izquierda, que discrepaban del rumbo del régimen.

    Chávez, por su parte, también mandó a la cárcel a personas cuyo único “delito” fue pensar distinto y hacer política opositora. Además, existen críticas a Maradona como persona: si una de las críticas a Messi es que se reunió con Trump en el contexto de la guerra y en medio de denuncias vinculadas al caso Epstein, de Maradona existe la acusación de Mavys Álvarez, una joven cubana que sostiene que tuvo relaciones con él cuando era menor.

    Con todo esto, ¿qué queremos decir? Básicamente dos cosas. Primero: la visión política que divide el mundo entre buenos y malos desde una moral absoluta es equivocada y, cuando quienes se consideran “malos” son mayoría, además es —como se dice en la jerga militante— piantavotos. Acusar moralmente a la mayoría en lugar de intentar persuadirla solo aleja. Y segundo: la afirmación de que Messi hizo algo reprobable y Maradona actuó correctamente también es discutible.

    Una discusión que comenzó en redes se convirtió en un debate público seguido por millones y, probablemente, en un síntoma del error del progresismo-kirchnerista, que sigue reproduciendo una de las claves de la fortaleza de la extrema derecha. Para el kirchnerismo hay una verdad simple y evidente: ellos son los buenos y la derecha es la mala. Esa idea, infantil y claramente insuficiente para explicar la complejidad de la política mundial —y menos aún para resolver los problemas del país— forma parte de una estrategia política.

    Hemos hablado muchas veces de la forma de construir poder en el populismo descrita por Ernesto Laclau: atribuir todos los problemas a un enemigo construido discursivamente y durante el mismo proceso atribuir las soluciones a un “nosotros” también construido por conceptos y narrativas. Así surge un pueblo encarnado por su líder —Cristina— y un rival compuesto por la derecha, los medios hegemónicos y el imperialismo, todos unidos contra el pueblo.

    Para Laclau, la clave es unir todas las demandas sociales y convertirlas en consignas de lucha política contra ese enemigo construido. Los derechos de los trabajadores, de las mujeres, de la comunidad LGBTQ y de otros colectivos oprimidos son presentados como bloqueados por la derecha, porque supuestamente busca un país para pocos o protege intereses egoístas. Como decía Oscar Wilde, la verdad rara vez es simple y casi nunca es pura: ni todo el pueblo tiene las mismas demandas, ni Cristina o los dirigentes kirchneristas siempre las representan, ni toda la derecha se opone sistemáticamente a los avances sociales.

    No obstante, en el progresismo global y en el kirchnerismo en particular, quien no comparta su visión de la realidad está equivocado o es parte de “los malos”. El progresismo habla desde una superioridad moral. La realidad indica que el mundo dejó de pensar mayoritariamente como ellos: hoy la mayoría no necesariamente se identifica con esas posiciones. Aun así, ellos siguen igual. Por eso se acusa a Messi de las peores barbaridades y se lo contrapone a Maradona, que sí mantenía una cercanía con el peronismo.

    Como señalamos en otra columna, en esta guerra no hay “bando de los buenos”. Si Trump resulta indefendible, también lo es el régimen iraní, que reprimió y encarceló a miles que protestaron contra un orden que restringe los derechos de las mujeres y la diversidad sexual. Es un conflicto complejo y asumir el fortalecimiento de cualquiera de los polos iría en contra de los valores democráticos que, al menos desde este programa, consideramos deseables.

    Por un lado, Trump simboliza una erosión de la democracia norteamericana y respalda regímenes autoritarios como el de Arabia Saudita y otros. Además, el fortalecimiento de una potencia que decide el destino de gobiernos ajenos implicaría una severa pérdida de soberanía para países como el nuestro, sin capacidad militar para defenderse.

    Por el otro, un fortalecimiento de Irán representa la expansión de regímenes totalitarios donde la población vive sometida a leyes religiosas interpretadas por unos pocos. El gobierno iraní financia grupos terroristas y existen indicios que lo señalan como responsable del atentado a la AMIA.

    En otra arista, y casi como espejo de la disputa sobre Messi, ayer fue 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, y el gobierno de Milei difundió un video que es una muestra explícita de populismo: presentó las políticas de género y diversidad impulsadas desde el Estado como un “negocio” que benefició solo a un reducido grupo militante. La causa del feminismo incluye muchos sectores; la gran mayoría de las activistas no percibe salario alguno del Estado, y la actuación del Ministerio de la Mujer puede gustar más o menos, pero no constituyó un robo ni un desfalco: tenía escaso presupuesto y, entre los 19 ministerios de la gestión anterior, ocupaba el puesto 17 en asignación de recursos.

    Mientras tanto, la violencia de género sigue cobrándose más de una vida femenina por día en nuestro país. Las redes de trata desaparecen miles de chicas y el aborto clandestino —algo que afortunadamente pasó a ser menos frecuente— había provocado la muerte de cientos de mujeres. Es decir: la problemática de género existe y merece tratamiento. Acusar a todas las activistas feministas de buscar un rédito económico con el Estado es una burda simplificación.

    Como se ve, kirchneristas y libertarios tienen una forma idéntica de construcción política. Ambos están demasiado ocupados en enojarse con la realidad y rehúsan intentar convencer a la sociedad para transformarla. El kirchnerismo creció en los primeros veinte años del siglo XXI, en sintonía con un espíritu de época que hoy cambió. Ya no resulta evidente ser progresista; comenzó a resultar obvio ser de derecha, y la condena moral del otro solo los encierra en espacios cada vez más reducidos.

    El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dijo que en el kirchnerismo impera la lógica de obediencia o traición. Probablemente ese sea el mismo fenómeno que se expresó en esta discusión en redes: si el mundo se divide entre buenos y malos, cualquier disidencia es vista como un paso hacia el otro bando.

    Hay además otro fenómeno: la intención de quienes critican a Messi es, en muchos casos, “cancelarlo“. La cultura de la cancelación se consolidó en la última década como uno de los fenómenos sociopolíticos más divisivos de la era digital, convirtiendo prácticas de justicia social en mecanismos de vigilancia colectiva que operan fuera de los marcos institucionales.

    En su núcleo, la cancelación consiste en retirar masiva y rápidamente el apoyo financiero, social o reputacional a figuras públicas o a individuos anónimos tras la expresión de opiniones o la realización de actos considerados ofensivos o inaceptables según los estándares éticos de un sector social.

    Este proceso, catalizado por las redes sociales, permite que una denuncia se viralice en segundos y genere una presión asfixiante sobre empresas, universidades y organismos culturales para que corten vínculos con el señalado, a menudo antes de que exista una investigación formal o un espacio para el descargo.

    Sus defensores la presentan como una herramienta democratizadora que da voz a grupos históricamente silenciados para exigir rendición de cuentas; sus críticos advierten que degeneró en una suerte de puritanismo secular y en un obstáculo grave para la libertad de expresión. La dinámica no solo busca señalar un error, sino despojar al individuo de su plataforma y de su capacidad de participar en la vida pública, estableciendo un precedente donde la redención parece imposible y el castigo, perpetuo.

    Especialistas señalan como problema central la desproporcionalidad entre la falta y la sanción, sumada a la ausencia de debido proceso, lo que acerca estas prácticas a linchamientos públicos de épocas premodernas, ahora amplificados por algoritmos que premian la indignación moral como moneda de cambio para el compromiso de los usuarios.

    En ese contexto, la esfera pública se fragmenta en cámaras de eco donde el disenso se castiga con el ostracismo, promoviendo una autocensura preventiva que empobrece el debate intelectual. Autores como Mark Fisher, en su célebre ensayo “Salir del Castillo de los Vampiros”, ya advertían que ciertos sectores de la izquierda habían adoptado una configuración basada en la culpa y el resentimiento, donde la solidaridad de clase fue reemplazada por una vigilancia moralista que busca excomulgar a quien no se ajusta a una ortodoxia rígida.

    Fisher sostenía que ese ambiente no construye poder político, sino que lo fragmenta, dando lugar a un sistema de castas morales donde la pureza es la meta. Por su parte, la filósofa Judith Butler, a pesar de su vínculo con teorías que nutren el activismo identitario, ha manifestado preocupación por cómo la cultura de la cancelación puede derivar en punitivismo que ignora la complejidad humana y la posibilidad de transformación.

    Butler advierte que el deseo de destruir al otro en nombre de la justicia a menudo encubre una pulsión destructiva que no resuelve las desigualdades estructurales. Asimismo, el lingüista Noam Chomsky fue uno de los firmantes de la conocida “Carta sobre la Justicia y el Debate Abierto” publicada en Harper’s Magazine en 2020, donde se alertaba sobre el debilitamiento de las normas del debate abierto y de la tolerancia a la diferencia en favor de un conformismo ideológico.

    En esa misiva se señalaba que la tendencia a imponer represalias rápidas y severas ante supuestas transgresiones termina restringiendo lo que se puede decir sin miedo a perder el sustento o la posición social. Para Chomsky, el libre intercambio de ideas es el único mecanismo capaz de confrontar los malos argumentos, y la censura, incluso cuando parte de sectores progresistas, termina fortaleciendo a movimientos reaccionarios al validar sus denuncias sobre el autoritarismo de la corrección política.

    En línea con esto, el psicólogo social Jonathan Haidt analizó el fenómeno desde la fragilidad cognitiva de las nuevas generaciones, sosteniendo que la cultura de la cancelación genera entornos de seguridad emocional que obstaculizan el desarrollo del pensamiento crítico y la resiliencia, transformando campus universitarios en lugares donde las ideas contrarias se perciben como agresiones.

    Para Haidt, equiparar palabras con violencia es una distorsión que justifica la supresión de la libertad de cátedra y del debate plural. El peligro último de la cancelación es instaurar una hegemonía del pensamiento único donde la duda y la matización desaparecen ante la urgencia de la condena. Al eliminar el espacio para el error y el aprendizaje, se clausura la posibilidad de un progreso social genuino, que requiere necesariamente la fricción entre visiones opuestas.

    La velocidad de la “justicia digital” no permite analizar la intención ni el contexto, factores que autores como Yascha Mounk consideran esenciales para distinguir entre un error comunicativo y una postura de odio sistémico. Sin esas distinciones, la conversación pública se vuelve un campo minado donde el miedo a la represalia prevalece sobre la búsqueda de la verdad, y donde la identidad del emisor pesa más que la validez del argumento.

    Así, la cancelación aparece como una paradoja: nace del anhelo de justicia, pero puede terminar minando los cimientos de la convivencia democrática al reemplazar el diálogo por el silencio impuesto y la razón por la furia de la multitud digital.

    Tanto en su forma populista de construir poder como en la cultura de la cancelación que la acompaña, kirchnerismo y libertarios son primos hermanos. Construyen políticamente de forma idéntica, aunque con contenidos opuestos: ambos dividen el mundo entre buenos y malos, ambos interpretan cualquier crítica como traición y ambos practican el escrache en internet para destruir reputaciones.

    Esto lleva a una implicancia política central de cara a las elecciones del 2027. Si Raúl Alfonsín ganó uniendo a adversarios bajo la noción del “pacto sindical-militar”, que denunciaba acuerdos entre parte del sindicalismo peronista y la dictadura —una tesis que mezcló verdades parciales y simplificaciones—, Milei, a su manera, hizo algo parecido al confluir las dos polarizaciones de 2023, el kirchnerismo y Cambiemos, y presentarse como único representante del futuro. Quien quiera vencer a Milei en 2027 deberá lograr separar al kirchnerismo y construir una coalición que instale la idea de que los “nuevos dos demonios” son el fanatismo de Milei y el del kirchnerismo, posicionándose como el representante de la racionalidad.

    A su modo, la disputa del kirchnerismo contra Messi y la de Milei contra el feminismo —como en el video difundido ayer, Día de la Mujer— son la misma cara de una misma lógica: catequizan todo desde una perspectiva fanática y reducen la realidad a buenos y malos; ambos transforman su moral en un instrumento de cancelación del otro. El liderazgo sincretista que surja tendrá que desfanatizar, descancelar y unir.

    Producción de texto e imágenes: Matías Rodríguez Ghrimoldi

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  • Milei espera que la guerra tenga “un corto alcance” y pide prudencia en la región

    Milei espera que la guerra tenga “un corto alcance” y pide prudencia en la región

    El presidente Javier Milei concedió una extensa entrevista en la que, entre otros temas, se refirió al cierre de las PyMEs, defendió el rumbo económico de su Gobierno y resaltó las “15 mil reformas estructurales” que convirtieron a Argentina, según sostuvo, en “el país más libre del mundo”.

    “Lo que hay que entender es que nosotros vinimos a hacer una transformación profunda de la economía Argentina. Cuando nosotros arrancamos en el índice libertad económica estábamos dentro de los reprimidos, si hubiera estallado la crisis, que dejó el gobierno anterior, hubiéramos sido parecidos a Venezuela“, sostuvo en diálogo con Radio Now.

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  • Javier Milei: Usted no puede pretender que haya sectores que no desaparezcan, dijo el Presidente

    Javier Milei: Usted no puede pretender que haya sectores que no desaparezcan, dijo el Presidente

    El presidente Javier Milei reconoció que, como consecuencia del cambio de modelo aplicado por su gestión, algunos sectores de la economía argentina van a desaparecer.

    Al analizar el rumbo del país y la evolución de índices de actividad, el jefe de Estado planteó: “Si está está shockeando la economía con reformas estructurales todo el tiempo, no puede pretender que no haya sectores que desaparezcan”.

    Agregó: “Obviamente que a algunos sectores les va a ir muy bien y a otros, si no se adaptan, les va a ir mal”.

    Para explicar la importancia de los cambios aplicados por su administración, Milei dijo que el país iba rumbo a convertirse en Venezuela y analizó que, antes de su llegada, se protegía a “dos o tres vivos” que “se dedicaban a cazar en el zoológico a expensas de los argentinos de bien y en connivencia con políticos corruptos”. “Ese no es nuestro modelo”, puntualizó en diálogo con la periodista Julieta Tarrés en Fm Now.

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  • Milei en Estados Unidos y Chile: agenda presidencial entre negocios, diplomacia y polémica

    Milei en Estados Unidos y Chile: agenda presidencial entre negocios, diplomacia y polémica

    El presidente Javier Milei continúa este lunes en la ciudad de Nueva York con su gira internacional. Está previsto que el mandatario inicie su actividad oficial a las 14 con una disertación en la Yeshiva University, institución de referencia para la comunidad judía ortodoxa.

    La jornada del lunes terminará con una participación de marcado contenido institucional y religioso: a las 21:55 asistirá a la Gala Anual J100 organizada por The Algemeiner. Según el cronograma difundido por Presidencia, Milei ofrecerá unas palabras ante los asistentes de este medio de comunicación que cubre temas vinculados a Israel.

    El martes 10, la agenda presidencial se volcará hacia el sector financiero y las inversiones. A las 9:50, mantendrá un breve encuentro con el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, previo a la inauguración de la “Argentina Week 2026”.

    Tras concluir su compromiso en Manhattan, el presidente partirá a las 13 en un vuelo especial con destino a Santiago de Chile. El objetivo central de este traslado es participar de los actos oficiales de recambio de mando en el país trasandino, previsto para el miércoles 11.

    En Valparaíso, Milei asistirá a la ceremonia de traspaso del mando presidencial en el Congreso Nacional, donde José Antonio Kast asumirá la presidencia de Chile. Una vez finalizado el acto, el mandatario argentino regresará a Buenos Aires a las 15 del mismo miércoles.

    Javier Milei llegó a la Cumbre “Shield of the Americas” y fue reecibido por Donald Trump
    Trump respaldó públicamente al mandatario argentino durante la presentación de la alianza Escudo de las Américas

    Actividades cumplidas por Milei en Florida y Nueva York

    La gira presidencial comenzó el viernes 6 de marzo con la partida del vuelo especial hacia Miami a las 14. El sábado 7 de marzo, Milei concentró su actividad en la Cumbre “Escudos de las Américas”, donde participó de un almuerzo de trabajo ofrecido por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

    Durante la tarde del sábado, el presidente recibió el premio de la Hispanic Prosperity Gala. Al concluir estas actividades en el sur de la Florida, la delegación se trasladó hacia Nueva York a las 21:30.

    Este domingo 8 de marzo, la agenda tuvo un carácter espiritual con la visita de Milei a la tumba del Rebe de Lubavitch, sitio que el mandatario frecuentó en viajes anteriores. Durante todo el viaje es acompañado por su hermana, Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el canciller Pablo Quirno.

  • El círculo rojo viaja a Nueva York: la UIA y los empresarios locales que acompañarán a Javier Milei en Argentina Week

    El círculo rojo viaja a Nueva York: la UIA y los empresarios locales que acompañarán a Javier Milei en Argentina Week

    Desde Nueva York – Tras una semana de tensiones con un sector del empresariado nacional y con las luces amarillas encendidas en el tablero de comando económico por el impacto de las acciones bélicas en Medio Oriente, el Gobierno de Javier Milei se dispone a “vender” a la Argentina en la meca de los negocios y las finanzas: Manhattan.

    Escucharán su propuesta más de 400 hombres y mujeres de negocios, locales y globales, durante un evento de tres días en el que también participará buena parte del gabinete nacional. A la ciudad llegaron más de 200 CEOs, altos ejecutivos y dueños de las principales empresas del país… al menos, aquellos que mantienen mejor relación con la gestión libertaria. No estarán presentes miembros del Grupo Techint en este encuentro, según confirmaron desde el holding que dirige Paolo Rocca, a quien el primer mandatario fijó como blanco de sus críticas y bautizó “Don Chatarrín de los tubitos caros”.

    Aunque la agenda del encuentro empresario tiene poco que ver con la industria —o al menos no con el sector industrial manufacturero tradicional—, en las próximas horas arribará Martín Rappallini, titular de la Unión Industrial Argentina, entidad que se quejó del trato presidencial y pidió “respeto”. Claramente, es uno de los sectores más golpeados por la coyuntura, con caídas de producción y ventas en más del 53% de las fábricas. Así lo definió Luis Caputo, que se refirió en Mendoza al rubro como un modelo “regresivo, inmoral e ineficiente”.

    “Es una oportunidad para mostrarle al mundo que la Argentina quiere volver a generar confianza: un país con orden macroeconómico, que respeta los contratos y que quiere construir reglas previsibles para invertir”, le dijo a este medio Rappallini antes de embarcar desde Buenos Aires. No hizo referencia puntual a la tensión y, seguramente con intención de morigerarla, pidió “trabajo conjunto con el sector público”. “Argentina necesita más inversión, más empresas y más producción para crecer de manera sostenida. Y está decidida a convertirse en un socio serio, estable y confiable para invertir, producir y comerciar”, destacó.

    Agenda y expectativas

    El eje del evento tiene una impronta financiera e inversora, quizás acorde con los organizadores o porque, en definitiva, ese es el público al que se dirige. Junto a la Embajada Argentina en EEUU, a cargo de Alec Oxenford, el encuentro está organizado por JP Morgan, Bank of America y Kaszek, uno de los fondos de inversión más grandes de la región, creado por el cofundador de Mercado Libre, Hernán Kazah, y por Nicolás Szekasy, ex CFO de la empresa de Marcos Galperin cuando ésta comenzó a cotizar en Wall Street. Galperin no figura entre los confirmados, pero envió a su flamante reemplazo como CEO de Meli. No hubo venta de entradas, solo invitaciones; y hace semanas se sabe que las sedes elegidas quedaron chicas.

    Habrá más de 35 sesiones, con 100 CEOs como speakers, ministros locales y funcionarios estadounidenses como Jacob Helberg, subsecretario de Estado para Asuntos Económicos. También participará la presidente del NYSE, la bolsa de NYC en Wall Street, Lynn Martini. Entre los funcionarios locales estarán Manuel Adorni (Jefe de Gabinete), Pablo Quirno (Canciller), Mario Lugones (Salud) y Federico Sturzenegger (Desregulación). También viajará Santiago Bausili, presidente del BCRA. Todos disertarán.

    Jamie Dimon, Chairman y CEO global de JPMorgan Chase, será el encargado de presentar a Milei el martes en el nuevo edificio que el banco estadounidense tiene en Park Avenue. “El objetivo es promover Argentina y, si el evento sale bien, se medirá por el impacto en nuevas inversiones directas”, dijo ayer en una entrevista con Infobae Facundo Gómez Minujín, presidente de JP Morgan Argentina. Un evento exitoso sería, aseguró, aquel en el que los participantes perciban “que Argentina es un país donde conviene invertir”.

    Sectores en foco

    El foco estará puesto en energía, IA, finanzas, inversiones, agroindustria, minería, laboratorios e infraestructura. Puede llamar la atención el último punto, después de dos años en los que los proyectos de obra pública estuvieron casi paralizados a nivel nacional. La referencia concreta es a un breve panel sobre la privatización de trenes.

    El evento contará con los número uno de algunas de las empresas más importantes del país, como Horacio Marín (YPF), Jorge Brito (Macro), Eduardo Elsztain (IRSA), Miguel Galuccio (Vista), Marcos y Alejandro Bulgheroni (PAE), Marcelo Mindlin (Pampa), José Luis Manzano (Integra Capital), Hernán Kazah (Kaszek) y Martín Eurnekian (Aeropuertos Argentina), entre otros.

    “La Argentina está retomando una agenda internacional activa, con un modelo de orden y disciplina fiscal que genera confianza. Eso es lo que estamos viendo: un programa que vuelve a poner al país en el mapa global”, dijo la presidente del CICyP, Bettina Bulgheroni.

    Alejandro Díaz, CEO de AmCham Argentina, por su parte, subrayó que el país atraviesa un momento bisagra luego de años de inestabilidad. “Se abre una ventana de oportunidad para volver a posicionar al país como un destino atractivo para la inversión. Argentina Week busca precisamente eso: generar confianza, mostrar el potencial de nuestros sectores estratégicos y fortalecer el vínculo con Estados Unidos para impulsar un desarrollo federal, competitivo y sostenible”, afirmó Díaz.

    “Es una oportunidad clave para que el país se proyecte al mundo mostrando no solo su potencial productivo y su talento, sino también su capacidad de innovar y de adoptar la inteligencia artificial como motor de desarrollo. Hay grandes expectativas entre quienes participamos de escuchar, intercambiar y conectar con sectores que son verdaderamente estratégicos para impulsar un crecimiento sostenible y competitivo para la Argentina”, destacó Sebastián Aveille, Country Manager Microsoft Argentina, que organiza uno de los cocktails post evento en sus oficinas de Times Square. Los otros eventos de networking estarán a cargo de Citi, AmCham y Endeavor.

    “Será un espacio clave para fortalecer el diálogo entre el sector público y el privado y trabajar de manera conjunta en una agenda que impulse el progreso. Este tipo de iniciativas nos permite contribuir, desde el sector empresarial, al crecimiento y a consolidar a Argentina como un país con potencial de liderazgo en la región y a nivel global”, resaltó Demian Pintos, CEO de Philip Morris Argentina.

    Otros de los confirmados son Federico de Narváez (GDN), Ariel Szarfsztejn (Mercado Libre), el sucesor de Galperin, Rubén Cherñajovsky (Newsan), Hugo Eurnekian (Corporación América), Juan Martín y Bettina Bulgheroni (PAE), Martín Migoya (Globant), Pablo Panizza (Quilmes) y Martín Galdeano (Ford).

    Del sector financiero y bancario se destacan Juan Parma (Macro), Eduardo Escasany y Diego Rivas (Galicia), Federico Tomasevich (Puente), Federico Elewaut (Citi), “Paco” Manríquez (Supervielle), Fabián Kon (Galicia), Pierpaolo Barbieri (Ualá), Anna Cohen (Cohen) y Gabriela Renaudo (Visa).

    En el rubro energético y minero confirmaron su presencia Alejandro Macfarlane (Camuzzi), José Costa (Río Tinto), Martín Genesio (AES) y Marian Schoua (Aconcagua y presidenta de AmCham). Y en el agro, Juan Farinati (Bayer), Mariano Bosh (Adecoagro), Santiago González del Solar (Cargill) e Ignacio Bartolomé (GDM). También asistirán Sofia Vago (Accenture), Alejandro Elsztain (Cresud), Guillermo Rauch (Vercel), María Julia Bearzi (Endeavor), Leandro Sigman (Insud), Gastón Taratuta (Aleph) y Silvia Tenazinha (Salesforce).

    Sin dudas, el sector más representado en el evento es el energético y, si se suma minería, prevalece con claridad. Uno de los paneles sobre Vaca Muerta tendrá como oradores al VP de Chevron, Mark Nelson; a Miguel Galuccio (Vista) y a Harold Hamm, fundador de Continental Resources. Hamm, que acaba de desembarcar con su empresa en el país, es amigo personal de Donald Trump y uno de los magnates del shale en EEUU.

    Luego será el turno de Horacio Marín (YPF), Marcelo Mindlin (Pampa Energía) y Marcos Bulgheroni (Pan American Energy), y Alejandro Bulgheroni (presidente de PAE) dialogará con Daniel González Casartelli, secretario Coordinador de Energía y Minería del Ministerio de Economía. También disertarán representantes de las mineras Río Tinto, McEwen y First Quantum Minerals.

    El sector farmacéutico es estratégico y el acuerdo comercial con EEUU pone especial foco en el respeto de las patentes de los laboratorios estadounidenses, un viejo reclamo de AmCham en el país. Hablará el ministro Lugones y luego habrá dos paneles de Pharma & Innovation con representantes de Grupo Insud, Gador, Merck, Pfizer y Johnson & Johnson. Uno de ellos se titula: Moderador: “Cooperación Argentina: El valor de la innovación farmacéutica y el acceso sostenible”.

    “Vamos a ver, está bueno el evento. Por suerte la cosa está más tranquila”, dijo el CEO de una de las empresas locales que se cruzó esta tarde con Infobae en la zona de Times Square. “La cosa” era una referencia climática local, nada que ver con la coyuntura económica: después de nevadas y temperaturas bajo cero, hoy la temperatura rondó los 20 grados en la Gran Manzana. El pronóstico promete buen clima para el Argentina Week.

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  • Milei anuncia retirada política en 2031 y descarta pedir la renuncia de Villarruel

    Milei anuncia retirada política en 2031 y descarta pedir la renuncia de Villarruel

    El presidente Javier Milei aseguró que no pretende cambiar las reglas institucionales para prolongar su mandato y sostuvo que, en caso de cumplir un eventual segundo período, en 2031 se retirará de la política para llevar una vida tranquila en el campo junto a sus perros. “Para mí, el 2031 —supongamos que fuera reelecto— me voy a vivir a un campo y voy a estar con mis hijitos de cuatro patas, leyendo, escribiendo y dando conferencias”, dijo el mandatario en la entrevista.

    Las declaraciones forman parte del reportaje que realizó Luis Majul y que se emitió este domingo 8 de marzo por La Nación+, en el que el jefe de Estado habló sobre cuestiones políticas, económicas y de gestión, y respondió a críticas de la oposición y de sectores empresariales.

    Javier Milei con Luis Majul

    Consultado sobre la posibilidad de ir por la reelección, Milei reiteró que no planea modificar la Constitución ni alterar el sistema institucional para perpetuarse en el poder. “Falso, falso de acá a la China”, respondió al ser consultado sobre versiones que hablan de reformas para habilitar reelecciones indefinidas. “A mí se me dio un mandato por cuatro años, con opción a cuatro adicionales dentro de esa regla de juego. Yo juego en esa regla de juego”.

    En ese sentido, explicó que su eventual continuidad dependerá exclusivamente de la evaluación que haga la sociedad sobre su gestión. “La reelección va a ser algo que va a surgir naturalmente si yo hago las cosas bien, como consecuencia de hacer las cosas bien”, planteó.

    El mandatario comparó la lógica institucional con el deporte: “Cuando usted termina el primer tiempo, ¿usted quiere cambiar las reglas? Bueno, yo pienso igual. No se cambia el contrato a mitad de proceso”.

    “A mí no me van a llevar puesto”

    Durante la entrevista, Milei defendió su estilo confrontativo frente a sectores opositores. “Yo tengo un perfil más gladiador y estoy dispuesto a ir a la pelea”, dijo al recordar momentos de tensión en el Congreso. Y agregó: “Yo al kirchnerismo no le regalo un milímetro. Si me vienen a buscar a mí, me encuentran”.

    En ese marco, trazó una diferencia con el gobierno de Mauricio Macri. “A mí no me van a hacer lo que hicieron a Macri, que se lo llevaron puesto. Si me quieren venir a llevar puesto, me los voy a llevar puestos yo a ellos”, afirmó.

    Sobre Tapia y Toviggino

    El Presidente también se refirió a la denuncia presentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) contra el titular de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino, por presunta evasión impositiva y retención indebida de aportes.

    Milei evitó intervenir en la causa y remarcó que el proceso debe seguir su curso judicial. “Si los señores Tapia y Toviggino son culpables, que paguen con toda la fuerza de la ley, como corresponde”, afirmó.

    Sobre el conflicto de FATE

    En otro tramo de la entrevista, el mandatario cuestionó con dureza al empresario Javier Madanes Quintanilla, accionista de Aluar y titular de la fábrica de neumáticos FATE, que cerró su planta recientemente y dejó cerca de 900 trabajadores sin empleo.

    El jefe de Estado lo calificó como un empresario “prebendario y extorsionador” y defendió la apertura económica como pilar de su programa de reformas. Según explicó, el objetivo es reducir los costos para los consumidores y mejorar la eficiencia económica, aun cuando eso suponga cambios en la estructura productiva.

    “Si usted elimina esa protección, va a pagar el neumático lo que vale. Y ese dinero que se ahorra se va a gastar en otros sectores de la economía, donde se generan empleos más productivos”, argumentó.

    ¿Internas en el Gobierno? el rol de Karina Milei

    Consultado sobre supuestas disputas dentro del oficialismo entre Karina Milei y el asesor Santiago Caputo, el Presidente relativizó las versiones y sostuvo que las diferencias internas son normales.

    “Si todas las personas que trabajan conmigo pensaran igual, entonces no está pensando nadie”, afirmó. En ese sentido, aseguró que las decisiones se adoptan tras debatir distintas alternativas dentro del Gabinete: “A mí no me importa tener la razón. A mí me importa hacer lo correcto. Si usted cae en la trampa del ego, está jodido”.

    Sobre Villarruel: “Es mentira”

    El mandatario también respondió a la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien había insinuado que desde el Ejecutivo se buscaba su renuncia. “Es mentira. No quiero la renuncia de Villarruel”, aseguró Milei durante la conversación con Majul.

    “Nos eligieron por cuatro años. ¿Qué parte no se entiende?”, afirmó. Y añadió que la continuidad de la vicepresidenta depende de su desempeño institucional: “Mientras cumpla con su función institucional, ¿cuál es el problema?”.

    Nahuel Gallo y el cruce político por su liberación

    Milei sobre Nahuel Gallo

    Durante la entrevista, Milei también se refirió a la liberación del gendarme Nahuel Gallo, quien regresó al país tras permanecer 448 días detenido en Venezuela, acusado por el régimen de Nicolás Maduro.

    El Presidente sostuvo que lo “importante” es que el Gallo volvió con vida y cuestionó las disputas políticas generadas en torno al caso. “Lo importante es que el gendarme Nahuel Gallo volvió a la Argentina con vida. Eso es lo más importante. Que esté nuevamente en la Argentina”, afirmó.

    En ese marco, Milei vinculó la liberación con el escenario internacional y aseguró que fue posible por cambios políticos en Venezuela impulsados desde Estados Unidos. “Esto es posible gracias al accionar del gobierno de Donald Trump, que liberó a Venezuela del dictador Maduro y comenzó un proceso de transición hacia un sistema democrático. Como parte de esa transición se empezaron a liberar presos políticos”, sostuvo.

    El mandatario agradeció la colaboración de otros países durante el conflicto diplomático. “Debemos dar las gracias al gobierno de Italia, que cuando nos abandonaron la embajada ellos la tomaron”, señaló.

    En otro tramo de la entrevista, el Presidente planteó interrogantes sobre la liberación del gendarme. “La pregunta es simple: Nahuel estuvo 448 días secuestrado. Si tenían el contacto para traerlo, ¿por qué no lo trajeron antes?”, sostuvo.

    Milei también criticó lo que consideró una utilización política del caso por parte de sectores opositores y algunos periodistas. “Que hagan un uso político y miserable de una situación así muestra lo que tenemos enfrente. No son adversarios, son enemigos”, afirmó.

    Tras su regreso al país, Gallo brindó una conferencia de prensa en el Edificio Centinela de Gendarmería Nacional. Allí relató que todavía está procesando lo ocurrido durante su detención. “No estoy preparado para contar las atrocidades que me hicieron”, expresó el gendarme, quien explicó que aún intenta recuperarse tras el cautiverio.

    NOTICIA EN DESARROLLO

  • Día de la Mujer: el Gobierno volvió al libreto kirchnerista y repitió el mismo cliché

    Día de la Mujer: el Gobierno volvió al libreto kirchnerista y repitió el mismo cliché

    8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y el Gobierno Nacional optó por conmemorar la fecha con un video en redes en el que criticó con dureza “la estafa millonaria del kirchnerismo con las presuntas conquistas de las mujeres”, remarcando que, a diferencia de esa gestión, “hoy la Argentina celebra a las mujeres que, con libertad, mérito y esfuerzo, construyen el futuro de la Patria”.

    Las reacciones, en sintonía con la división buscada por la pieza audiovisual, derivó en una catarata de respuestas opositoras, que en algunos casos recordaban a Karina Milei y el 3% de las presuntas coimas en ANDIS; otros compartían imágenes de Lilia Lemoine, Karen Reichardt o Virginia Gallardo como legisladoras, preguntando “qué mérito o esfuerzo habían hecho para ser legisladoras”, y hubo quienes señalaron los problemas judiciales de Lorena Villaverde. Todo bajo la habitual mezcla de violencia, grieta e insultos en redes.

    En su video, el Gobierno sostuvo que “el Ministerio de la Mujer creado por kirchnerismo funcionó como una herramienta de corrupción política en lugar de resolver problemas reales”.

    “Una causa noble fue distorsionada y transformada en una estructura destinada a concentrar militancia política, y lo que nos vendieron como una conquista fue en realidad una estafa millonaria”, señala el posteo libertario, describiendo que el kirchnerismo “hizo de las políticas género y diversidad impulsadas desde el Estado un negocio que benefició únicamente a sus militante mientras la pobreza y la inseguridad crecían en todo el país”:

    El material alterna imágenes del Ministerio de la Mujer y de marchas feministas con escenas de Alberto Fernández, el rostro golpeado de Fabiola Yáñez, una breve aparición de Tamara Pettinato y también secuencias con Alperovich y Fernando Espinoza.

    “Hoy el rumbo es claro: igualdad ante la ley, libertad económica y déficit cero para poner fin a la inflación que golpea primero a los sectores más vulnerables”, afirma la locución, estableciendo un nexo directo entre estabilidad financiera y la protección efectiva de las mujeres, en contraste con la anterior gestión pública.

    “El verdadero homenaje a las mujeres no es multiplicar estructuras políticas inútiles que nunca dieron resultados”, subraya el video libertario en su tramo final, evidenciando las diferencias ideológicas entre el Ejecutivo y las consignas del movimiento feminista ligado al kirchnerismo-peronismo. El tono divisionista resultó desafortunado: era una ocasión propicia para señalar, con la épica libertaria que corresponde, “Viva la mujer, carajo”. Eso habría bastado.

    El mensaje, textual, del video libertario

    “Durante décadas, una causa noble fue distorsionada y transformada en una estructura destinada a concentrar militancia política.

    En 2019, el nacimiento del Ministerio de la Mujer no fue un avance fue el comienzo del saqueo. Lo que nos vendieron como una conquista fue en realidad una estafa millonaria. Las políticas de género y diversidad impulsadas desde el Estado se convirtieron en un negocio de pocos, mientras funcionarios de alto rango, intendentes y dirigentes políticos, no daban el ejemplo.

    Mientras tanto, la inflación castigaba con mayor intensidad, la pobreza avanzaba, la inseguridad crecían y el esfuerzo de las argentinas valía cada vez menos. La agenda de género y el relato que la sostenía crecía año a año, pero las soluciones nunca llegaban.

    Hoy el rumbo es claro. Igualdad ante la ley. Libertad económica y déficit cero para poner fin a la inflación que golpea primero a los sectores más vulnerables.

    Porque el verdadero homenaje a las mujeres no es multiplicar estructuras políticas inútiles que nunca dieron resultados. Es construir un país donde cada argentina pueda vivir segura, trabajar en libertad y progresar gracias a su propio esfuerzo”.

    HB

  • Paolo Rocca con Lula en Brasil: imagen y mensaje político que sacude a la escena argentina

    Paolo Rocca con Lula en Brasil: imagen y mensaje político que sacude a la escena argentina

    Cuando se discuten la recesión, los cierres de empresas y los despidos, Javier Milei y sus adláteres insisten en que se trata “del costo” de sacar al país de décadas de postración. En ese marco de gestión, que muchos no dudan en calificar de ‘industricidio’, el enfrentamiento que semanas atrás mantuvo el Gobierno con Paolo Rocca, el poderoso titular del Grupo Techint acaparó los medios, e incluso reapareció el agraviante “Don Chatarrín” que el líder libertario dedicaba al veterano empresario en las entrevistas con sus periodistas preferidos.

    El desencadenante fue una licitación de caños sin costura para uno de los gasoductos desde Vaca Muerta; Rocca, fiel a su estilo, guardó silencio. En ese marco, llamó la atención su foto de este fin de semana en la inauguración de una escuela técnica financiada por Ternium en Santa Cruz, estado de Río de Janeiro, ocasión en la que se mostró sonriente nada menos que junto al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, otro adversario político y habitual destinatario de insultos de Milei, que suele decirle “comunista, zurdo, corrupto…”.

    Esa imagen de Rocca con Lula dio que hablar por su obvio mensaje político al elenco libertario; el encuentro se llevó a cabo pocos días después de que el presidente argentino descalificara nuevamente al empresario en su discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso.

    Paolo Rocca

    “Fue importante recibir al presidente Lula en la inauguración de nuestra Escuela Técnica Roberto Rocca en Santa Cruz, donde tenemos un centro industrial que emplea a 8000 personas y produce acero competitivo para Brasil y para el mundo”, dijo Rocca, citado por el diario La Nación, y agregó que sus empresas “invierten en educación técnica porque creemos en el papel central de la industria en el desarrollo económico y social de Brasil, y de todos los países donde operamos”. Toda una declaración de alto impacto frente al cierre de empresas en estos dos años de gestión libertaria.

    Rocca y Lula se encontraron en Santa Cruz, cerca de un polo industrial de Techint en el vecino país, y en el acto, que tuvo numerosas escenas de cordialidad, el empresario estuvo acompañado por ​Máximo Vedoya, CEO de Ternium.

    Milei atacó con dureza al sector industrial durante su discurso ante la Asamblea Legislativa; en ese momento empleó términos peyorativos para referirse a los principales referentes industriales del país, incluyendo a Rocca, a quien señaló como un proveedor de insumos costosos en el contexto de las licitaciones para el gasoducto de Vaca Muerta.

    Por otra parte, la escuela inaugurada en Brasil rinde homenaje a Roberto Rocca, quien representa la consolidación internacional del grupo fundado por Agostino Rocca, cuya conducción fue asumida por Paolo Rocca luego de que Agostino hijo falleciera en una accidente aéreo. Actualmente, el grupo da empleo a más de 18 mil personas en territorio brasileño.

    AS/HB

    AS.

  • Mambrú se fue a la guerra: choque político destapa grietas en el oficialismo

    Mambrú se fue a la guerra: choque político destapa grietas en el oficialismo

    Mambrú se fue a la guerra es una canción infantil en español, traducción de la versión francesa Marlbrough s’en va-t-en guerre. “Mambrú” aparece como reducción fonética del duque inglés de Marlborough, vencedor de Francia en la batalla de Malplaquet en 1709.

    “Mambrú se fue a la guerra / chiribín, chiribín, chin chin / Mambrú se fue a la guerra / no sé cuándo vendrá / ajajá ajajá. / Vendrá para la Pascua / chiribín, chiribín, chin chin / vendrá para la Pascua o para Trinidad / ajajá, ajajá”. La historia concluye con que Mambrú no vuelve y se lo da por muerto, aunque lo real de la historia no es lo esencial: importa el tono burlón y la manera en que la guerra se trivializa y ridiculiza.

    Hay una disonancia cognitiva: se habla de guerra y de un funeral en un tono festivo y despreocupado. Al banalizar el acto de ir a la guerra como si fuera un juego —cantando— se produce una ironía que socava sus grandes justificativos. La guerra, narrada así como espectáculo y entretenimiento, recuerda al “rey del rating” mundial, Donald Trump, y su normalización de la violencia, tema abordado con profundidad en los reportajes largos de PERFIL por Enzo Traverso esta semana y por Antonio Scurati la pasada; recomiendo especialmente leerlos o escucharlos.

    Mambrú se fue a la guerra se convirtió en la principal canción de cuna hispanoparlante: su melodía, tan pegadiza, llevó a Beethoven a incorporarla en la obra orquestal La victoria de Wellington (Opus 91, 1813), representando a Francia, junto a God save the Queen por Inglaterra, en una sinfonía de la victoria que trascendió las intenciones del propio Beethoven, quien la consideraba una obra menor. En Argentina, María Elena Walsh tomó a Mambrú para su popular Canción del estornudo. Hay en la guerra algo atávico que convoca, y por eso resulta doblemente peligrosa.

    Este sábado, tras la firma por parte de Argentina del llamado Escudo de las Américas —refrendado por la mayoría de los países latinoamericanos salvo los tres grandes: el Brasil de Lula da Silva, el México de Claudia Sheinbaum y la Colombia de Gustavo Petro—, uno de los principales especialistas en asuntos internacionales, Juan Tokatlian, advirtió sobre nuestra participación diciendo: “En toda coalición de este tipo que Estados Unidos potenció después del 11/9 (Torres Gemelas), Washington establece la misión y suma a los que adhieren. No se trata de alianza, es una coalición. Por ejemplo, en 2003 y respecto a Irak se sumaron inicialmente varios países de la OTAN, una alianza militar, pero no todos los países miembros. Acá no se tarta de llevar el tema siquiera al TIAR, una alianza militar, sino una coalición ad hoc a la que en el futuro se podrían sumar otros países (si Lula y Petro perdieran sus elecciones este año). Esto no es un ejercicio retórico o formal”. En otras palabras, advierte Tokatlian, tendrá consecuencias.

    Argentina, además, fue el único país de Latinoamérica que institucionalmente apoyó el bombardeo norteamericano a Irán y se especula con que el canciller norteamericano, Marco Rubio, visite Buenos Aires el jueves próximo, a pesar de haber cancelado su presencia el día anterior en Chile para la asunción del presidente José Katz.

    El rey del rating argentino es Javier Milei: esa habilidad para captar la atención —hoy el recurso más valioso en política— aproxima a nuestro presidente a Trump, más allá de las diferencias estructurales en sus políticas económicas. Ambos son, ante todo, entertainers (entretenedores), flautistas de Hamelín (otro paradójico —irónico/trágico— cuento infantil) que, con su seducción y encanto, arrastran a sus seguidores casi sin cuestionamiento.

    Cuánto hay de payaso en un entretenedor lo dirán los resultados que obtenga. Lo más probable es que, cuando sus logros dejen de satisfacer a la audiencia —y tarde o temprano eso puede suceder— el mismo interés que generan para entretener se transforme con igual intensidad en rechazo. Un cuento infantil popular lo resume mejor que muchos análisis: termina con “el Rey está desnudo”.

    Juegos de guerra como los juegos de lenguaje de Wittgenstein en la batalla cultural. Juegos como la canción de Mambrú. Todo por el dólar a 1.400 pesos, hace un año a 1.100, en las elecciones de 2027 a 1.700. Es la forma posible de la dolarización con la que Milei ganó las elecciones en 2023 y en 2025, y a la que aspira en 2027: un dólar accesible como unique sell proposition de un plan económico monocausal.

    Otra columna inspiradora de ayer en PERFIL, la de Walter Curia titulada “Algo más a no imitar de EE.UU.”, viene ilustrada con la foto de la destituida secretaria de Seguridad de Estados Unidos Kristy Noem junto a Patricia Bullrich, ambas con sombrero, cuando la primera visitó Argentina y la segunda buscaba emular la política antiinmigratoria norteamericana. Una payasada más.

    Sobre la guerra en Medio Oriente, hoy escribe en PERFIL Slavoj Žižek bajo el inquietante título “Irán, de Heidegger a Kant”, y también recomiendo su lectura. Trump convirtió las noticias internacionales en asuntos domésticos en todo el mundo; en Argentina, Milei —con su alineamiento— lo hace aún más.