Tag: Hidrovía

  • Piden reabrir la causa que investigó a Macri por el préstamo de U$S 57.100 millones del FMI

    Piden reabrir la causa que investigó a Macri por el préstamo de U$S 57.100 millones del FMI

    El fiscal de Cámara José Agüero Iturge pidió revisar el fallo que cerró la investigación que también involucró a Luis Caputo y otros funcionarios.

    El fiscal de Cámara José Agüero Iturbe solicitó revisar el cierre de la causa por el préstamo de US$ 57.100 millones acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante el gobierno de Mauricio Macri, en 2018, cuando Luis Caputo era Ministro de Finanzas.

    La causa, además del expresidente Macri, también investigó a exfuncionarios de Cambiemos como Nicolás Dujovne, Federico Sturzenegger y Guido Sandleris.

    La causa fue archivada por la jueza María Eugenia Capuchetti decisión que luego fue confirmada por la Sala I de la Cámara Federal, reconfigurada recientemente por el Gobierno de Javier Milei.

    En la presentación, el fiscal Agüero Iturbe sostuvo que el cierre de la causa fue “prematuro” y “arbitrario”, en sintonía con el fiscal de primera instancia Franco Picardi, que consideró que aún restaban poner en marcha medidas.

    Mauricio Macri le apuntó a Santiago Caputo por la Hidrovía.

    Mauricio Macri le apuntó a Santiago Caputo por la Hidrovía.

    “Existiendo impulso fiscal y medidas de instrucción por ejecutar, el juez no puede arbitrariamente archivar por inexistencia de delito sin efectuar cuanto menos las diligencias que permitan circunscribir el objeto procesal”, señaló el fiscal.

    Quienes habían confirmado la decisión de archivar el caso fueron los jueces Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, después de que se hiciera efectivo el nombramiento de su nuevo colega Pablo Yadarola.

    Para los magistrado se trató de una decisión política y que la fiscalía a cargo de Franco Picardi no logró probar la existencia de delitos. “Existen materias propias de los poderes del Estado que escapan al control judicial”, argumentaron.

    En junio de 2018, la gestión de Mauricio Macri firmó con el FMI el mayor acuerdo en la historia del organismo financiero internacional. Inicialmente fue por casi US$ 43.000 millones, pero en septiembre de 2018 se renegoció y el monto se amplió a 57.100 millones de dólares.

    Alberto Fernández se terminó imponiendo en las elecciones de 2019 y el FMI suspendió los últimos desembolsos, por lo que el préstamo no se cumplió en su totalidad.


  • La Ciudad de Buenos Aires busca recibir 5 millones de turistas por año en la próxima década: el plan que incluye a la Fórmula 1

    La Ciudad de Buenos Aires busca recibir 5 millones de turistas por año en la próxima década: el plan que incluye a la Fórmula 1

    De la mano de una mayor conectividad aérea, una amplia oferta de servicios, eventos corporativos y espectáculos deportivos como la Fórmula 1, la Ciudad de Buenos Aires aspira a alcanzar los 5 millones de turistas internacionales anuales en la próxima década y a mantener su liderazgo en la región. El primer paso es recuperar los niveles de 2024, llegando este año a los 2,8 millones de visitantes.

    Durante los primeros siete meses de 2026, la Ciudad recibió más de 1,6 millones de extranjeros, lo que representa un crecimiento del 19% con respecto al mismo período de 2025.

    “Estos resultados reflejan el posicionamiento internacional que viene consolidando Buenos Aires y el trabajo sostenido que realizamos para fortalecer nuestra presencia en los principales mercados. Durante 2025 llevamos adelante más de 100 acciones de promoción turística y, en lo que va de este año, ya superamos las 50, con iniciativas que nos permiten acercar nuestra oferta, generar nuevos vínculos y trabajar junto al sector privado para atraer cada vez más visitantes”, afirmó Valentín Díaz Gilligan, presidente del Ente de Turismo porteño.

    Turismo en CABA 2022

    Brasil se mantuvo como el principal mercado emisor entre enero y julio, con el 22% del total, equivalente a 357.000 turistas. Le siguen Estados Unidos, con el 14% (219.000), y Uruguay, con el 11% (171.000). En Europa, resalta España, con 73.000 personas.

    A su vez, se registró un incremento del 62% en la cantidad de visitantes chinos en relación a igual período de 2025 y del 80% frente a 2024. El vuelo directo con Shanghái, operado por China Eastern, fue un gran impulsor. Los turistas del país asiático se quedan entre 2 y 4 días, con un gasto promedio de 200 dólares por día. Se espera que este año cierre con un flujo de 100.000 personas desde ese origen.

    El transporte aéreo sigue siendo la principal puerta de entrada internacional a Buenos Aires. Entre enero y julio, arribaron 1,2 millones de turistas del exterior por esta vía, es decir, un 76% del total.

    En el marco de la expansión del sector aerocomercial, se destaca la incorporación de nuevas rutas hacia la Ciudad en los últimos dos años. Entre ellas se encuentran las conexiones de Sky Airline con Salvador de Bahía; de JetSMART con Recife; de LATAM Brasil con Porto Alegre, Río de Janeiro y Natal; de LATAM Perú con Santiago y São Paulo; de LATAM Chile con Miami; de China Eastern con Auckland; de Aerolíneas Argentinas con Aruba; y de Plus Ultra con Madrid.

    El transporte aéreo sigue siendo la principal puerta de entrada internacional a Buenos Aires. REUTERS/Agustin Marcarian

    Hacia adelante, el 29 de noviembre se inaugurará la primera ruta sin escalas entre Argentina e Israel, con la conexión Tel Aviv–Buenos Aires, mientras que desde diciembre China Eastern duplicará su oferta entre Shanghái y Ezeiza, pasando de dos a cuatro frecuencias semanales.

    “La única forma de crecer es con más vuelos”, aseguró Díaz Gilligan y agregó que aguardan el regreso de la ruta directa con Londres de British Airways.

    El impacto económico del turismo en la Ciudad no es menor: asciende al 7% de su PBI. Díaz Gilligan proyecta recibir 2,8 millones de visitantes internacionales este año, en línea con el registro de 2024, luego de haber caído a 2,6 millones en 2025.

    En cuanto al impacto de los precios, el funcionario señaló que Buenos Aires no se ubica entre las ciudades más caras ni entre las más económicas del mundo. En los primeros puestos aparecen ciudades como Nueva York, Londres, París y San Pablo, con costos significativamente superiores. Dentro de América Latina, presenta valores comparables con San Pablo y Ciudad de México.

    En algunos rubros, además, la Ciudad resulta relativamente accesible, como ocurre con la hotelería. El rubro gastronómico, en tanto, se encuentra dentro de los parámetros habituales a nivel internacional.

    “Incluso con este tipo de cambio, que uno podría pensar que está atrasado, y estas condiciones macroeconómicas, crecimos 19%. La cuestión cambiaria no siempre es lo que define”, explicó.

    En ese sentido, remarcó que la Ciudad cuenta con 7.000 locales, 287 teatros, 380 librerías, 150 museos y 18 estadios de fútbol. La gastronomía y el entretenimiento son dos de las grandes insignias de Buenos Aires y juegan un papel clave a la hora de atraer extranjeros.

    Turismo caba 2022

    La agenda para los próximos meses anticipa un fuerte movimiento. La llegada del Papa León XIV en noviembre tendrá un impacto considerable en el turismo, con una movilización prevista de visitantes provenientes principalmente de Paraguay, Chile y Brasil.

    Durante su visita se realizarán dos eventos masivos en el Monumento a los Españoles, que podrían convocar a más de un millón de personas. En este marco, el gobierno porteño trabaja junto con hoteles y restaurantes para atender el aumento de la demanda. Estiman que el nivel de ocupación podría superar el 85% en muchos establecimientos.

    Además, en abril de 2027 se disputará el Gran Premio de MotoGP, la máxima categoría del motociclismo mundial. Se proyecta que genere unos USD 150 millones y sirva como muestra de la capacidad que tiene la Ciudad para albergar eventos de este calibre, con miras a traer la Fórmula 1 en 2028 o 2029, cuyo impacto económico rondaría los USD 500 millones. Díaz Gilligan asegura que el espectáculo también funciona como una vidriera global para posicionar el destino y potenciar el turismo.

    Con ese fin, y una inversión de USD 150 millones, ya están en marcha las obras en el Autódromo, que debe cumplir con ciertos requisitos técnicos. El visto bueno de la organización debería llegar en febrero.

    En ese contexto, Buenos Aires será anfitriona del Foro Internacional de Turismo Deportivo, que se realizará el próximo 29 de septiembre en el marco de la Feria Internacional de Turismo (FIT), organizada por la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (FAEVYT).

    Díaz Gilligan apuntó que el objetivo es ampliar capacidades para que la Ciudad reciba a alrededor de 5 millones de turistas anuales en los próximos 10 años. Pero aún queda un largo camino por recorrer en varios aspectos.

    El funcionario señaló que uno de los principales desafíos es aumentar la conectividad aérea, sin desconocer que persiste una limitación estructural: a diferencia de muchas grandes ciudades del mundo, Buenos Aires no cuenta con una conexión ferroviaria o de transporte masivo directa y sencilla entre el aeropuerto de Ezeiza y el centro de la Ciudad.

    Otro segmento con potencial de expansión es el turismo de cruceros. La actividad moviliza alrededor de 500.000 pasajeros por año, entre argentinos y extranjeros, y dinamiza la economía durante el verano.

    En este punto, Díaz Gilligan planteó la necesidad de mejorar la terminal y avanzar hacia un puerto exclusivo para cruceros. Subrayó que la reciente licitación de la Hidrovía por parte del Gobierno nacional aportó previsibilidad a la operación de este tipo de embarcaciones durante los próximos 30 años.

  • Privatizaciones: una góndola de ofertas que aprovechan los grupos locales ante la indiferencia de los jugadores globales

    Privatizaciones: una góndola de ofertas que aprovechan los grupos locales ante la indiferencia de los jugadores globales

    Que el lector busque en la lista de nombres que dejó la segunda ola de privatizaciones y concesiones un apellido que no suene a capital argentino: Roggio, Cartellone, Relats, Cristóbal López, Laugero, Vila, Manzano, Filiberti, Cherñajovsky, Neuss, Brito o Román. Va a tardar en encontrarlo.

    En casi tres años de privatizaciones y concesiones bajo el gobierno de Javier Milei, con activos en venta por más de US$2000 millones ya adjudicados o en camino de serlo, el capital extranjero pasó por las salas de apertura de sobres casi de visita. Miró, preguntó, en algún caso puso un pie adentro como socio técnico, y después se fue, o se quedó, pero disfrazado de local.

    Desde las rutas hasta los trenes o la energía, la Argentina no ha logrado interesar a los grandes jugadores del mundo. La respuesta es simple: no es fácil maquillar como atractivo un activo regulado al que se le entrega un marco regulatorio a 20 o 30 años cuando el país borró con el codo su firma.

    El caso de las rutas es paradigmático, ya que en 35 años de gestión vial existe un patrón elocuente: privatización en 1991; semiestatización en 2001; gestión mixta luego de 2003 con contratos de gerenciamiento; privatización nuevamente en 2018 con las PPP; estatización entre 2020 y 2021, y una vez más, privatización en este 2026. Seis modelos distintos en poco más de tres décadas, y en cada cambio, alguien se quedó bien posicionado y alguien perdió el contrato que había firmado de buena fe.

    Hay decenas de casos en lo que va del siglo y siempre pasó lo mismo: incumplimientos de las partes, rescisiones contractuales, juicios cruzados, reclamos eternos y marcos regulatorios que se firman y se olvidan. Los jugadores globales en estos temas no olvidan, se archivan y después desenfundan cuando hay que decidir si se pone o no capital a 30 en la Argentina.

    Por eso la matriz de esta segunda ola es tan reveladora. La Hidrovía, la mayor licitación de la era Milei, podría ser la excepción. El operador que finalmente quedó a cargo, Vía Navegable Argentina, es una sociedad local, aunque detrás esté el capital de la belga Jan De Nul. Claro que se la quedó por los antecedentes en el país. Eso sí, en ese proceso sí hubo un jugador global que presentó una oferta.

    La hidrovía, una concesión clave para la exportación de la ArgentinaMarcelo Manera – LA NACION

    En la Red Federal de Concesiones, los corredores viales adjudicados quedaron en manos de consorcios ciento por ciento argentinos: ni un solo oferente extranjero se anotó, ni ganó ni perdió, en 9000 kilómetros de rutas a veinte años.

    En las represas del Comahue, los tres grupos que se quedaron con Piedra del Águila, El Chocón, Cerros Colorados y Alicurá son apellidos de Buenos Aires: Miguens Bemberg, Escasany, Uribelarrea y el grupo de Rubén Cherñajovsky junto a los hermanos Neuss, Federico Salvai y Guillermo Stanley, entre otros. Y en Transener, la empresa que administra la red de alta tensión más estratégica del país, el comprador es Genneia, de Jorge Brito, más ese mismo grupo Cherñajovsky, que factura como Edison Energía, pero no tiene nada que ver con la italiana Edison. El nombre engaña; el capital, no: es local.

    La represa de Arroyito, al lado de El Chocón, en Neuquén

    Tampoco hace falta esperar a una licitación para ver el patrón. Fuera del paquete de privatizaciones formales, el Gobierno ya autorizó dos ventas de activos energéticos de primer orden, y las dos terminaron en las mismas manos: Pampa Energía le vendió a Edenor una porción de la distribuidora eléctrica más grande de América del Sur, al grupo Vila-Manzano-Filiberti por unos US$100 millones, y meses después YPF hizo lo propio con su participación mayoritaria en Metrogas a esa misma Edenor, ya en poder de Vila, Manzano y Filiberti, por US$780 millones. Dos activos estratégicos, una sola sociedad. Y el mismo Filiberti, dueño de Transclor, reaparece un poco más allá, como socio del consorcio que compite por AySA.

    El único caso de liderazgo extranjero cerrado y sin matices es Impsa, la metalúrgica mendocina, que terminó en manos de la estadounidense ARC Energy. La otra prueba de ese patrón sucede ahora: en la licitación de Belgrano Cargas, uno de los candidatos que pretende quedarse con la red completa liderando el consorcio, y no como socio de segunda línea, es el Grupo México de Germán Larrea. Los exportadores de granos, Cargill y Bunge entre ellos, prefieren acompañar a un operador local antes que salir a la cancha solos.

    Tampoco hace falta irse tan lejos para entender por qué el resto mira de afuera. Autopistas del Sol, la concesionaria de los accesos norte de Buenos Aires, pasó casi una década bajo una causa penal por la millonaria renegociación de peajes de 2018, con Abertis y Florentino Pérez de un lado y funcionarios de Cambiemos del otro, hasta que la Justicia la cerró este año. Fueron ocho años de una concesión con una espada judicial sobre la cabeza. Ese expediente circuló, se tradujo y se leyó en cuanta casa matriz mira a la Argentina antes de firmar un contrato a veinte o treinta años. De hecho, la empresa vial española dueña de la concesión de los accesos Norte y Oeste no se presentó en ninguna de las licitaciones de rutas que ofreció el Gobierno.

    En el medio queda AySA, el caso más interesante. De 17 ofertas presentadas, sobrevivieron dos consorcios: uno liderado por Grupo Roggio, con Mekorot —la estatal de agua de Israel— y la japonesa Marubeni como asesoras técnicas, y otro encabezado por Rowing, la empresa de Walter Román, que integra a Filiberti con Transclor, a Águas do Rio (del grupo brasileño Equipav) y a un fondo holandés, PHX. En los dos casos, la composición societaria presentada en la licitación se concentra en sociedades argentinas: ni Mekorot ni Águas do Rio figuran como socias con control, sino como asesoras o socias técnicas.

    Una de las principales obras de AySA, el Sistema Riachuelogentileza AySA

    Y no hace falta buscar mucho para entender por qué ninguna estatal extranjera puede aspirar a más que eso: el mismo Estado que persigue capitales chinos con una cláusula que excluye a “toda persona jurídica controlada, directa o indirectamente, por Estados soberanos” —la que empezó a aplicarse en el pliego de la Hidrovía, se repitió en Belgrano Cargas y volvió en agosto para una obra eléctrica clave del AMBA— también deja afuera, con la misma letra, a una empresa estatal israelí como Mekorot. O a Powerchina. O, dato que pocos repararon, a las propias empresas públicas argentinas, provinciales incluidas.

    En los estudios de abogados corporativos cuentan que las grandes empresas extranjeras no quieren ser titulares de los contratos, ya que en caso de incumplimientos por algún gobierno argentino en los años de concesión puede haber impactos en los contratos globales. Por eso el cuidado, asesor sí; para ser socio, hay que esperar unas décadas de buena conducta.

    No todo lo anunciado, además, llegó siquiera a la instancia de licitación. Correo Argentino, mencionado desde el primer día en la lista de privatizaciones, sigue sin pliego: el Gobierno dice que lo prepara, pero no avanzó. Le pasa lo mismo a Aerolíneas Argentinas, sondeada con grupos internacionales sin que nada se formalice, y a Fabricaciones Militares o Tandanor, todas mencionadas en decretos que todavía no se tradujeron en un llamado a sobres.

    Las licitaciones pasan y un puñado de apellidos que se repiten. Roggio, Cartellone, Vila, Manzano, Filiberti, Neuss o Cherñajovsky absorben, activo por activo, mientras que el capital global prefiere mirar de afuera.

    Nada de esto significa que estas privatizaciones estén condenadas al fracaso, ni que el capital argentino que las protagoniza sea menos serio que el que falta. Pero conviene no confundir la ausencia de gigantes globales con un éxito de soberanía económica. Es, más bien, el diagnóstico de un país que todavía no logra convencer fuera de sus fronteras de que esta vez el contrato se va a cumplir.



  • Sturzenegger: “Somos los plomeros, nos metemos en la cloaca para destapar el caño”

    Sturzenegger: “Somos los plomeros, nos metemos en la cloaca para destapar el caño”

    Federico Sturzenegger hizo una defensa peculiar de su cruzada desreguladora frente a unos 200 empresarios exportadores. Luego de enumerar las principales reformas de su gestión, comparó su tarea con un trabajo sucio, apuntó contra el “lobby empresario” y anticipó un acuerdo con los gobernadores, tras el traspié con la fallida desregulación de la Hidrovía.

    “Somos detectives, buscamos cosas que están perdidas, muchas veces lo hacemos porque ustedes nos escriben, a veces digo: somos los plomeros. Se me ve como una figura de la academia, pero el laburo que hacemos es el laburo de un plomero. Nos metemos en la cloaca, donde está el caño tapado, para destaparlo con el suncho”, dijo desde el escenario del Palacio Libertad.

    El “coloso” —como lo apoda el Presidente— sacó esa conclusión después de repasar la reforma del régimen de envíos postales. En el Día de la Exportación organizado por la Cámara de Exportadores (CERA), presidida por Fernando Landa, Sturzenegger consideró “copado” que las empresas puedan vender a través de plataformas como Amazon, Shein y Temu, para acceder a otros mercados

    “Argentina durante los últimos 40 años reglamentó la importación postal. Si querías comprar con Shein o Temu, el Correo Argentino te lo distribuía gratarola.. Ahora, si nuestros productores querían vender a China, tenías que hacerlo por courier y era mucho más caro. Durante 40 años, a nadie se le ocurrió que nuestros productores pequeños quieren vender en Amazon“, se quejó.

    En el arranque, el ministro de Desregulación presentó números para defender su tesis de que Argentina se encuentra en un proceso de crecimiento liderado por exportaciones. Dijo que entre el primer trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2026 las exportaciones crecieron 12 veces más rápido que el producto.

    Como parte de las medidas vinculadas a la apertura de la economía, aseguró que la adhesión adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) —con media sanción en Diputados— es una de las políticas “más importantes”, ya que “no le permitía a los industriales y científicos patentar en Argentina”.

    También se refirió al impacto territorial del modelo económico y vaticinó una migración desde el conurbano hacia el interior del país de 4 millones de argentinos en los próximos 30 años. “Dos millones se van a estar mudando a la zona de Neuquén y Río Negro, 1 millones a San Juan y Catamarca, 1 millones a la zona de Jujuy y Salta“, dijo el ministro.

    “El boom petrolero no solo viene de respetar los derechos de propiedad, en la Ley Bases desarticuló la restricción más importante que tenía el sector energético, que era el barril criollo. Era una regulación que decía cuánto vos cobrás por lo que producís, y eso era imposible generar inversiones”, aseguró.

    Respecto a la minería, el funcionario la caracterizó como el otro gran pilar de la estrategia exportadora y atribuyó su desarrollo a la reforma de la Ley de Glaciares. “¿Cómo luciría nuestro país si cada año hubiéramos exportado Us$ 60.000 millones más? Eso es la Ley de Glaciares, una legislación que se removió“, sostuvo.

    El extitular del Banco Central también criticó las trabas previas a la eliminación de las restricciones para importar bienes de capital usados, una medida que se adoptó en 2025 después de la reunión entre el presidente Javier Milei y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y que fue uno de los puntos centrales en la negociación por los aranceles.

    “Era el lobby de productores de maquinaria agrícola. Pasa mucho: una industria quiere una protección, pero en vez de poner la cara, lo oculta debajo de un paraguas mucho más amplia”, disparó.

    Durante su exposición, Sturzenegger protagonizó otros dos cruces. Fue cuando apuntó a la Cámara de la Construcción: “A veces se escucha: crecen las empresas que no generan empleo. Tenemos la construcción por debajo de donde la recibimos. Hay que preguntarle a Camarco por qué firma convenios donde regala plata a la UOCRA siendo que el costo de producción está tan caro”.

    Los dardos oficiales sorprendieron luego a los propios organizadores del acto, que se encontraban sentados en primera fila, por su postura durante el conflicto de los prácticos a principios de agosto de 2026, cuando un decreto impulsado por el ministro que buscaba desregular la actividad de pilotaje desató un paro total que paralizó el comercio exterior en el Río de la Plata y la Hidrovía.

    “No escuché a CERA bancando, tenemos acá a gente que gana entre US$ 200.000 y 300.000 por mes, en Argentina. Hay sueldos de entre 2 y 3 millones de dólares. Yo pienso: tener un montón de argentinos con 3 palos dólar por año, ¿Qué carajo estoy haciendo acá? Me tendría que hacer práctico con ese sueldo. Es un club, son 300 personas”, se despachó.

    Después del fracaso del decreto sobre la Hidrovía, el ministro reconoció que los gobernadores del norte a través del Consejo Federal de Inversiones (CFI) le pidieron un proyecto de desregulación de la navegación.

    “Las arenas que van de Entre Ríos a Vaca Muerta necesitan llegar sin tanto camión, sin tanta muerte. YPF ya está usando el San Martín del Belgrano Cargas, pero también sería natural que lleguen por barco. Este va a ser un proyecto que el Gobierno va a acompañar, la propuesta de los gobernadores“, concluyó.

  • Aportista de Milei y constructora respaldada por Mekorot, seleccionadas para quedarse con AySA

    Aportista de Milei y constructora respaldada por Mekorot, seleccionadas para quedarse con AySA

    Aportista de Milei y constructora respaldada por Mekorot, seleccionadas para quedarse con AySA

    El futuro de Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA), la empresa estatal que abastece de agua potable y servicios sanitarios a la Ciudad de Buenos Aires y casi todo el conurbano bonaerense –unos 15 millones de personas– se definirá entre dos empresas con historia.

    Este martes, el Ministerio de Economía dio a conocer las ofertas técnicas por la privatización del 90% del paquete accionario de Aysa. Solo se presentaron dos consorcios locales, los que pasaron el primer filtro del proceso licitatorio y fueron autorizados a presentar la oferta económica.



    El ministro Luis Caputo resaltó en la red social X que «El futuro operador estará obligado a cumplir con las obligaciones de inversión de más de US$ 2.000 millones en 5 años, que implicarán una expansión y mejora en la calidad del servicio prestado».

    Las propuestas son del consorcio Rowing-Arcos-Transclor-PHX, por un lado, y por el otro un consorcio representado por Roggio ROAS S.A.U. y alrededor del cual hay varias firmas del mismo grupo. Cabe consignar que 17 empresas y consorcios compraron los pliegos de la licitación. La caída de tantos oferentes se habría debido, según se dice en el sector de la construcción civil, a que el pliego apuntaría a beneficiar a un grupo empresario específico.

    La cara visible de Rowing-Arcos-Transclor-PHX es la firma Rowing, una empresa que forma parte del conglomerado de firmas propiedad de Walter Román, integrante de una familia con nexos con el oficialismo y que a través de varias empresas aportó $ 40 millones a la campaña de La Libertad Avanza en 2023 que llevó a Javier Milei a la Presidencia de la Nación.

    Los nexos de los Román con el gobierno libertario son múltiples y simultáneos. Por ejemplo, por medio de la empresa de servicios logísticos y postales Urbano Express ganó en 2025 una licitación del PAMI para la provisión de pañales a adultos mayores que terminó en una denuncia judicial por presunto direccionamiento y sobreprecio. Por otro lado, la empresa Servimagnus, también integrante del universo Román, participa del consorcio ganador de la licitación de la hidrovía.

    El conglomerado que encabeza Rowing también tiene como integrante a Transclor, la empresa que provee a AySA de manera exclusiva del policloruro de aluminio que se usa para potabilizar el agua. Es el insumo más importante que consume AySA. La firma es de Mauricio Filiberti, quien es socio de José Luis Manzano y Daniel Vila en el control accionario de Edenor, la distribuidora eléctrica que tiene como principal cliente a AySA.

    También lo integran Arcos, una firma brasileña que opera el servicio de agua potable y alcantarillado en Río de Janeiro, y PHX, un fondo de inversión con sede en Países Bajos.

    Según Caputo, el concesionario se hará cargo de las nuevas obras de infraestructura de Aysa.
    Foto: AySa

    Mekorot en las sombras

    En la vereda de enfrente se encuentra Roggio ROAS SAU, un vehículo de inversión del Grupo Roggio, integrante histórico de la “patria contratista”, beneficiada por la obra pública durante todos los gobiernos desde la dictadura militar de 1976 a esta parte. Roggio tiene experiencia en distribución de agua y saneamiento a partir de la operación de Aguas Cordobesas.

    Roggio ROAS S.A.U. está acompañado por otras firmas del mismo grupo: Benito Roggio e Hijos, la constructora histórica del grupo; Aguas del Plata Participaciones, constituida recientemente para inversiones en el negocio hídrico; Central Buen Ayre, una generadora de electricidad a partir de biogás captado en el relleno sanitario Norte III en el partido de San Miguel, en el Gran Buenos Aires; e Hidrosan Capital, que cuenta con trayectoria en ingeniería sanitaria en Corrientes.

    Aquí aparece la israelí Mekotot, firma que fue contratada en secreto por el gobierno de Río Negro para llevar a cabo tareas de consultoría sobre el manejo de aguas y saneamiento en esa provincia y que también tiene un acuerdo con para «colaborar» con la reestructutración de AySA.

    Mekorot otorga asistencia técnica (technical advisor) al Grupo Roggio. El mismo rol lo ejerce la japonesa Marubeni.

    Aldo Roggio, cabeza histórica del grupo, es uno de los empresarios procesados en la “causa cuadernos”, en la cual declaró como arrepentido y reconoció haber pagado coimas para quedarse con negocios de obra pública.

  • Grupo Roggio, en carrera para quedarse con la operación privatizada de Aysa

    Grupo Roggio, en carrera para quedarse con la operación privatizada de Aysa

    El control del 90% del paquete accionario de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) se lo disputan dos consorcios locales, tras quedar autorizados a presentar la oferta económica en la licitación pública convocada por la administración de Javier Milei. Las propuestas aprobadas en el acta de apertura, dado a conocer este martes, son la del consorcio Rowing-Arcos-Transclor-PHX, liderada por Rowing S.A. y la presentada por Roggio ROAS S.A.U. y otros.

    Rowing es una empresa argentina de ingeniería, construcción y servicios industriales, que se especializa en el desarrollo y mantenimiento de infraestructura de energía, proyectos ferroviarios, telecomunicaciones, obras civiles y arquitectura, y saneamiento urbano. La firma ya tiene experiencia siendo prestadora del sector público.

    La compañía pertenece al empresario Walter Román, quien conoce lo que es hacer negocios con el Estado y forma parte de una familia con nexos con el oficialismo. En lo particular, aportó con sus empresas $40 millones a la campaña de La Libertad Avanza.

    Además, por medio de la empresa de servicios logísticos y postales Urbano Express, ganó en 2025 una licitación del PAMI para la provisión de pañales a adultos mayores. La contratación terminó en una denuncia por presunto direccionamiento y sobreprecio. A esto se suma que uno de los integrantes de la familia Román, Leandro, es socio de la Hidrovía con su empresa Servimagnus.

    El consorcio que encabeza Rowing también tiene como protagonista a Transclor, la empresa de Mauricio Filiberti, que es el proveedor exclusivo del policloruro de aluminio que se usa para potabilizar el agua, siendo el insumo más importante que consume AySA. En paralelo, Filiberti es socio de José Luis Manzano y Daniel Vila en el control accionario de Edenor, la distribuidora eléctrica que tiene como principal cliente a AySA.

    Además, la oferta cuenta con la participación de Arcos, la empresa brasileña que opera el servicio de agua potable y alcantarillado en Río de Janeiro tras quedarse con una compulsa millonaria y el cuarto socio es PHX, un fondo de inversión con sede en Países Bajos.

    La otra propuesta está a cargo del Grupo Roggio, que se dedica a negocios de infraestructura y servicios en diversas áreas como construcción, residuos, transporte, y distribución de agua y saneamiento.

    En este último rubro, se ocupa de la operación de Aguas Cordobesas. En otros sectores se destaca que se encarga de la recolección de residuos en la Ciudad de Buenos Aires a través de Cliba y opera el subte porteño junto al ramal Urquiza a través de Metrovías.

    La cabeza histórica del grupo, que particpa de la compulsa con otras sociedades, es Aldo Roggio, uno de los empresarios que están procesados en la causa Cuadernos, en la cual declaró como arrepentido y reconoció haber pagado coimas

  • Beneficio para 100.000 habitantes Aprueban préstamo del Fonplata por USD 120 millones para obras viales en Chaco

    Beneficio para 100.000 habitantes Aprueban préstamo del Fonplata por USD 120 millones para obras viales en Chaco

    El Gobierno aprobó el modelo de contrato de garantía con el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata) por hasta USD 120 millones, para el financiamiento de obras viales en la provincia del Chaco que representará un beneficio directo para cien mil habitantes, según estimaciones del organismo internacional.

    La medida se instrumentó a través del decreto 985/2026, publicado hoy en el Boletín Oficial, en el que se formalizó el aval de la operación que había sido aprobada en junio por el Directorio Ejecutivo de Fonplata.

    De manera simultánea, la Argentina se encuentra en negociaciones con ese organismo y la Corporación Andina de Fomento (CAF) para conformar un esquema de garantías que le permita acceder a un crédito de bancos internacionales por USD 800 millones.

    Las obras

    Las obras a financiar consisten en completar la pavimentación de los tramos 3 y 4 de la ruta provincial 13, entre las localidades de Charadai y Villa Ángela.

    Se trata de un trayecto de 95 kilómetros, que permitirá avanzar en la conformación de un corredor pavimentado continuo de cerca de 170 kilómetros entre las rutas nacionales 11 y 95.

    Beneficios

    “Se estima que más de 100.000 habitantes del área de influencia se beneficiarán directamente con mejores condiciones de conectividad, seguridad y acceso a servicios”, destacó Fonplata en un comunicado, en el que agregó que “el fortalecimiento de la red vial provincial contribuirá a reducir costos logísticos, dinamizar la actividad económica y mejorar la competitividad de las cadenas productivas regionales”.

    También precisó que las obras fortalecerán “la integración de localidades del sudoeste provincial” y mejorarán “la vinculación de las economías regionales con los principales centros logísticos y productivos del país”.

    “La Provincia del Chaco ocupa una posición estratégica en el norte argentino, articulando corredores logísticos nacionales con la Hidrovía Paraná-Paraguay y los principales ejes de integración regional”, indicó Fonplata.

    Asimismo, sostuvo que la ruta 13 “cumple un rol clave para facilitar la circulación de personas y mercancías, mejorar la conexión entre localidades y acercar a las comunidades a mercados, servicios esenciales y nuevas oportunidades económicas”.

    Impacto acotado

    Por su parte, el Banco Central consideró que la operación “implica un impacto limitado en términos macroeconómicos sobre los flujos de la balanza de pagos internacionales” y, por ende, concluyó que dicho impacto “será acotado y consistente con la dinámica prevista para las operaciones externas”.

    Para asegurar el pago de los compromisos, la Nación suscribió con el Gobierno chaqueño un contrato de contragarantía por medio del que la provincia se obliga a la cancelación de las obligaciones.

    En el caso de no producirse la cancelación respectiva, el Gobierno de Chaco autorizará al nacional a efectuar las gestiones correspondientes para el débito automático de los fondos de la Cuenta de Coparticipación Federal de Impuestos.

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  • Alerta en los astilleros: la industria naval se queda sin barcos para construir y anticipa un 2027 crítico

    Alerta en los astilleros: la industria naval se queda sin barcos para construir y anticipa un 2027 crítico

    Hace apenas unos años, conseguir un lugar para construir un pesquero en algunos astilleros argentinos implicaba entrar en una lista de espera. Había proyectos, inversiones y barcos en distintas etapas de fabricación. En uno de los principales establecimientos del país llegaron a acumularse más de 30 clientes esperando su turno. Hoy, la imagen es casi la opuesta: las últimas embarcaciones están próximas a salir y detrás de ellas no aparecen nuevas órdenes.

    El cambio fue rápido y llegó después de un período de fuerte expansión. Durante los últimos siete años hubo 37 botaduras de barcos pesqueros (cuando sale al agua por primera vez) en astilleros argentinos, que incluso compitieron con establecimientos españoles. La pesca se convirtió en el principal motor de la construcción naval local, reactivó instalaciones y llevó a algunas empresas a ampliar su capacidad productiva. Ahora ese ciclo se frenó y la perspectiva para 2027 es gris.

    La situación modificó hasta la forma en que el sector atravesará su propia celebración. Este sábado 12 de septiembre se conmemora el Día de la Industria Naval Argentina y tradicionalmente las empresas realizan un festejo. Este año decidieron no hacerlo. “Es muy difícil cuando no tenés construcciones”, explicó a Infobae Sandra Cipolla, presidenta del Grupo SPI Astilleros y secretaria general de la Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN).

    La discusión vuelve a girar alrededor de cómo sostener la construcción local

    La fecha recuerda el Decreto 7.992 de 1961, con el que el entonces presidente Arturo Frondizi puso en marcha el Plan Esteverena para renovar unos 37 buques de ELMA (Empresas Líneas Marítimas Argentinas) y desarrollar tanto la Marina Mercante Nacional como la industria naval. Sesenta y cinco años después, la discusión vuelve a girar alrededor de cómo sostener la construcción local.

    La fotografía de uno de los establecimientos que más creció durante el último ciclo permite dimensionar el cambio. El año pasado, Astillero Naval Federico Contessi tenía cinco barcos en construcción. Hoy le quedan dos. Las últimas unidades se entregarán entre noviembre y enero y, si no aparecen nuevos pedidos, la empresa quedará sin embarcaciones nuevas en cartera por primera vez desde 2017.

    “Estamos entregando los últimos barcos y nos quedamos sin cartera”, describió a este medio Domingo Vito Contessi, vocal titular de la Federación de la Industria Naval Argentina (FINA) y presidente de Astillero Naval Federico Contessi y Cía.

    Contessi, además, conoce la situación desde los dos lados del mostrador. El astillero es accionista del grupo pesquero Veraz, por lo que el empresario participa también de la actividad que durante los últimos años se convirtió en el principal cliente de los constructores navales.

    La caída de rentabilidad de buena parte de las empresas pesqueras aparece como una de las principales explicaciones del freno. No se trata de que haya menos pescado ni de una retracción de las ventas externas. Por el contrario, conviven altos niveles de capturas y exportaciones con compañías que postergaron inversiones y proyectos de renovación.

    “Tenemos récord de exportaciones, récord de capturas, pero estamos en la lona. Un sector crece cuando invierte”, resumió Contessi.

    Dibujo de un barco pesquero con corte transversal en el casco y una gran red repleta de peces sumergida en el agua.

    La pesca argentina exporta alrededor del 95% de su producción, por lo que el tipo de cambio tiene una incidencia directa sobre sus ingresos. A eso se suma el combustible, uno de los principales insumos de la actividad y un costo que, según Contessi, aumentó 50%. “Pescar es cambiar combustible por peces”, graficó.

    La presión tributaria constituye otro de los factores que señaló. En 2024 aumentó el Derecho Único de Extracción (DUE), con incrementos que, según explicó, fueron del 300% al 500%. También se creó una tasa de asignación inicial de merluza cuando se renovaron las cuotas por 15 años. A eso se agregan los derechos de exportación, que varían según el producto entre 1% y 9%, con un promedio cercano al 5 por ciento.

    La pesca tampoco atraviesa una situación homogénea. El calamar presenta buenos precios internacionales y niveles favorables de capturas. El panorama es distinto para numerosas pymes nacionales que constituyen el cliente tradicional de los astilleros.

    Muchas de esas empresas operan barcos fresqueros y plantas en tierra. Las embarcaciones llevan el pescado fresco a puerto para su posterior procesamiento, un modelo utilizado con merluza, langostino y distintas especies del variado costero. Los congeladores, en cambio, procesan el producto a bordo y lo desembarcan terminado para exportación. Según Contessi, ese modelo tiene menor integración de empleo y valor agregado en tierra y una mayor presencia de compañías de capital extranjero.

    Somos competitivos, somos eficientes, pero estamos compitiendo con un mercado de usados, no con un mercado nuevo (Contessi)

    Cerca del 95% de esos barcos, dijo, llegó desde el exterior y gran parte de las empresas creció incorporando unidades usadas. Para la construcción local, allí aparece otro problema central. “Nuestra competencia como industria naval siempre fue el barco usado”, afirmó Contessi.

    Cipolla coincidió en ese diagnóstico y marcó la diferencia entre competir con astilleros extranjeros por una unidad nueva y hacerlo contra embarcaciones que ya navegaron durante años. “Somos competitivos, somos eficientes, pero estamos compitiendo con un mercado de usados, no con un mercado nuevo”, sostuvo. Y lo sintetizó en una frase: “Nuevo contra nuevo, la Argentina puede dar batalla. Jamás contra un usado”.

    La situación actual contrasta con el ciclo que pocos años atrás generó fuertes expectativas. La flota pesquera argentina tenía una antigüedad promedio cercana a los 40 años, por lo que existía una necesidad significativa de reemplazar embarcaciones.

    El proceso de renovación comenzó con el DNU 145/2019 durante la presidencia de Mauricio Macri y continuó durante el gobierno de Alberto Fernández, con la decisión de impedir la importación de barcos usados cuando esas unidades podían construirse en el país.

    A partir de ese proceso se fabricaron entre 34 y 35 pesqueros, según los números aportados por Contessi. Astilleros que permanecían con bajos niveles de actividad volvieron a trabajar y la construcción de esas embarcaciones ganó protagonismo dentro de una industria que cuenta con aproximadamente 13 establecimientos en la Argentina.

    Contessi Astilleros Pesca Industria naval

    Astillero Naval Federico Contessi concentró una parte importante de ese movimiento. Construyó 28 de los más de 30 barcos pesqueros realizados durante ese período y profundizó su especialización. Entre 2019 y 2024, la empresa duplicó su capacidad instalada y llegó a contar con más de 30 clientes en lista de espera. Su estructura quedó preparada para construir entre cinco y seis barcos.

    Pero de aquellos interesados, unos 15 todavía no avanzaron con sus proyectos. La menor rentabilidad pesquera frenó las decisiones de inversión que alimentaron aquel proceso de renovación.

    En medio de esa retracción apareció una decisión que generó especial malestar entre los constructores. Después de más de 30 años, el Consejo Federal Pesquero otorgó 18 nuevos permisos para buques poteros, destinados a la pesca de calamar.

    Los astilleros consideraron que allí existía una oportunidad para sostener la carga de trabajo. Los poteros son embarcaciones que pueden construirse localmente y están destinados, además, a uno de los segmentos de la pesca que presenta mejores condiciones.

    Los poteros son embarcaciones que pueden construirse localmente y están destinados, además, a uno de los segmentos de la pesca que presenta mejores condiciones

    Sin embargo, ninguno de los barcos correspondientes a esos nuevos permisos se fabricará en la Argentina. Once se construirán en astilleros chinos y siete serán unidades usadas importadas, precisó Contessi.

    Los establecimientos nacionales tuvieron una preferencia en el sistema de puntaje, pero contaron con sólo 20 días para diseñar, presupuestar y ofrecer los barcos. Solicitaron una prórroga, pero el pedido fue rechazado. “Se armó un traje tan a medida de empresas chinas que se nos dio sólo 20 días para presentar los proyectos”, cuestionó el empresario.

    El planteo de los empresarios excede a la coyuntura pesquera. Según un comunicado que FINA y ABIN darán a conocer este sábado por el Día de la Industria Naval, la Argentina cuenta con una cadena integrada por astilleros, talleres, pymes, ingenieros, técnicos y trabajadores vinculados con la metalmecánica, electricidad, electrónica, automatización, ingeniería, diseño, tecnología, servicios y logística.

    “Cada barco que se construye, repara o moderniza moviliza industria nacional, genera trabajo federal y conserva conocimiento en el país”, señalaron las entidades.

    Uno de los puntos centrales del documento se refiere a la dificultad de reconstruir esa estructura una vez que se pierde. “Son capacidades que llevan décadas desarrollar y que, una vez perdidas, requieren años de inversión y formación para recuperarse”, advirtieron.

    Contessi Astilleros Pesca Industria naval

    FINA y ABIN sostienen que la Argentina dispone de experiencia y conocimiento para construir, reparar y modernizar los buques necesarios para la pesca, el comercio, las vías navegables, los puertos, la seguridad, la defensa y el aprovechamiento de los recursos marítimos y fluviales.

    Sandra Cipolla también puso el foco en el carácter estratégico de la industria naval y en la necesidad de contar con una política que genere demanda. Mencionó como ejemplo a Estados Unidos y la decisión de impulsar su industria naval a partir de objetivos vinculados con soberanía, defensa y seguridad.

    Para la empresaria, una política de defensa y seguridad puede generar trabajo en los astilleros públicos y, al mismo tiempo, desarrollar la cadena de valor privada. También reclamó una definición sobre la Marina Mercante. Barcos para transportar granos, cargas o gasoil constituyen potenciales mercados para los constructores nacionales, pero buena parte del transporte está, según explicó, extranjerizado.

    Una política de defensa y seguridad puede generar trabajo en los astilleros públicos y, al mismo tiempo, desarrollar la cadena de valor privada (Cipolla)

    “No pedimos privilegios ni mercados cautivos”, sostuvieron FINA y ABIN en su comunicado. Las entidades reclaman condiciones impositivas, laborales, regulatorias, financieras y logísticas que permitan producir e invertir con niveles de competitividad comparables con los de sus competidores internacionales. “Queremos construir en el país los barcos que la Argentina necesita y competir por aquellos que necesita el mundo”, expresan en el comunicado.

    La crisis no afecta de la misma manera a todos los establecimientos. Grupo SPI, que cuenta con tres unidades productivas y se prepara para sumar una cuarta, consiguió reducir su dependencia de la pesca mediante una mayor diversificación.

    La empresa construye remolcadores, barcazas, embarcaciones de turismo y pesqueros —entre ellos, unidades de gran porte— y también realiza reparaciones y transformaciones. Además, recientemente avanzó hacia actividades vinculadas con Vaca Muerta. Cerró un contrato para construir una lancha multipropósito destinada a ese mercado y fabricó containers minadores para Añelo.

    El comunicado de FINA y ABIN identifica justamente allí una posibilidad de expansión. Las capacidades desarrolladas por la industria naval en ingeniería, fabricación, metalmecánica, electricidad, automatización, montaje y servicios tecnológicos pueden utilizarse también en energía, Oil & Gas, minería y desarrollos offshore.

    La actividad vinculada con la Hidrovía y las barcazas también perdió participación en la Argentina y se desplazó principalmente hacia Paraguay (Foto: Reuters)

    La actividad vinculada con la Hidrovía y las barcazas también perdió participación en la Argentina y se desplazó principalmente hacia Paraguay. En tanto, el turismo constituye un nicho reducido.

    FINA y ABIN propondrán en su documento una agenda conjunta entre empresas, trabajadores, universidades, ciencia y tecnología y los distintos niveles del Estado. El objetivo, según expresarán, será mejorar competitividad, inversión y financiamiento, renovar flotas, desarrollar proveedores, incorporar tecnología y formar capital humano.

    El freno de las construcciones ya comenzó a trasladarse hacia la cadena de proveedores. Según la estimación de Contessi, los astilleros privados reúnen alrededor de 3.000 puestos de trabajo directos. A ellos se suman los trabajadores de establecimientos públicos como Tandanor y Río Santiago y los empleos indirectos vinculados con proveedores, subcontratistas y navalpartistas. “Tengo muchos navalpartistas. Todos van reduciendo plantel”, afirmó.

    El propio Astillero Contessi también empezó a adaptarse. La empresa redujo 20% su dotación mínima, comenzó a diversificarse hacia yates de aluminio e intensificó las reparaciones. Hasta el momento, según indicó el empresario, no se registraron cierres de astilleros ni convocatorias vinculadas con esta situación.

    El freno de las construcciones ya comenzó a trasladarse hacia la cadena de proveedores

    Para parte de la industria, la falta de nuevas construcciones implicará regresar con mayor intensidad a la reparación y transformación de embarcaciones obsoletas. Otros establecimientos intentarán buscar mercados alternativos y sostener la fabricación de unidades nuevas.

    “Lo que necesitamos es que la industria naval sea considerada estratégica para la producción nacional y que nos convoquen a discutir qué políticas necesita el sector y cómo llevarlas adelante”, resumió Sandra Cipolla.

  • Caputo y una ingeniería fina para reactivar sin plata

    Caputo y una ingeniería fina para reactivar sin plata

    El Gobierno libertario volvió a izar ayer con orgullo una de sus banderas de campaña: la pelea contra la inflación. El índice de precios de agosto marcó el 1,7%, y mostró una importante desaceleración. Fue el dato mensual más bajo en 14 meses, pero además fue la primera vez en 9 años que todos los rubros aumentaron menos de un 3% mensual, según consignó un informe de Facimex. Es un logro que en otro momento hubiera dominado la agenda, pero que hoy, con la campaña en marcha, no parece suficiente. El foco de la política, del empresariado y de las encuestas está en otro lado. A nadie se le escapa que el nivel de actividad, en los sectores más generadores de empleo, sigue sin levantar.

    Atentos a ello, en el Gobierno empiezan a mostrarse cada vez más activos. Aunque son pocas las herramientas disponibles dentro del programa económico, la creatividad está a la orden del día. Algunas medidas son bien publicitadas; otras, tal vez las más fuertes, se dan por omisión. Esta semana, se puso en marcha el esquema para que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses financie hipotecas con tasas de hasta 7,5% más UVA. Los bancos, rápidos, empezaron a promocionarlas. Las entidades del Grupo Petersen (Entre Ríos, San Juan, Santa Cruz y Santa Fe), por caso, estaban ofreciendo desde ayer créditos de hasta 150.000 UVA (equivalentes a US$208.860) a 20 años de plazo. En el Banco Galicia, incluso antes de publicitar la herramienta, ya estaban recibiendo entre 30 y 40 solicitudes de créditos por día. En la entidad bancaria estiman que, con el dinero que recibieron en la primera licitación, podrían dar unos 270 créditos por un promedio de US$100.000 cada uno. Aunque positivo, el fondeo de la Anses es una gota de agua en un desierto. Para tener una idea de la dimensión: esta semana se licitaron $200.000 millones; solo el Banco Nación, que tiene 61% del mercado de hipotecas, tiene un stock de créditos para la vivienda de $3,8 billones.

    De todas maneras, en las mesas de las que participan banqueros y miembros del equipo económico se empiezan a plantear ideas complementarias. Entre otras, se habla de la posibilidad de que el FGS no solo licite plazos fijos en pesos, para así fondear hipotecas, sino también plazos fijos en dólares. Hoy, si bien el sistema financiero tiene dólares de sobra para prestar, los préstamos en moneda extranjera no superan el año de duración. Difícil que, con la elección presidencial en la agenda, alguien se anime a un plazo tan corto. Un fondeo de la Anses ayudaría, aseveran en el sector financiero, a extenderlos a por lo menos 3 años. Otra gota de agua más, pero que suma.

    El Banco Central (BCRA), por su parte, volvió a poner el pie en el acelerador en el proyecto en el que venía trabajando desde comienzos de año, para armar un mercado secundario de cupones de tarjeta de crédito. La idea es que los comercios puedan descontar los cupones a precios más competitivos, y así también fondearse a tasas menores. Son todas iniciativas que apuntan a lo mismo: inyectar crédito y aire a la actividad sin salirse del programa.

    La semana que viene, en tanto, la Comisión Nacional de Valores (CNV) estaría publicando la reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que, según se estableció, empezaría a estar operativo a partir del primero de noviembre (aunque, por decreto, el Gobierno todavía tiene margen para prorrogarlo un mes más). El FAL serviría también de motor del mercado de capitales, que desde que se estatizaron los fondos de pensión, tiene pocos inversores institucionales de mediano y largo plazo.

    Pero, tal vez, una de las medidas que mejor están funcionando entre las empresas es una de la que se habla poco en público, pero que está vigente desde ya hace algunos meses. En mayo pasado, la CNV eliminó el límite al número de endosos que pueden tener los cheques e indirectamente habilitó a las empresas a canalizar sus flujos de caja a través de sus cuentas comitentes (bursátiles) de los agentes de Bolsa o ALyC, en la jerga, en lugar de tener que hacerlo exclusivamente a través de una cuenta bancaria tradicional. ¿El beneficio? Están exentas del impuesto a los débitos y créditos (mejor conocido como el impuesto al cheque), que llega al 1,2% (0,6% en la acreditación y 0,6% sobre los débitos). Así, por ejemplo, una ALyC hoy recibe un cheque de una empresa A, y puede acreditarle los pesos en la cuenta comitente, o puede emitir otro cheque y pagarle a nombre de esa compañía a una empresa B. “Cualquier tesorero despierto hoy lo sabe y no está pagando el impuesto al cheque”, explican en la City. En la agencia recaudadora, ARCA, los ingresos por este impuesto caen con fuerza desde hace tiempo. En parte, por la menor actividad económica; pero, por otra parte, aseguran quienes lo siguen de cerca, este fenómeno está haciendo cada vez más mella.

    El Congreso, otro frente

    En cualquier caso, son todas medidas que, si bien colaboran, lejos están por ahora de modificar el humor general. La política lo piensa aprovechar en el Congreso. “La campaña arrancó y ya nuestros proyectos están cayendo en un embudo”, admitía un funcionario libertario. Y no se vienen discusiones fáciles: al proyecto de ley para endurecer sanciones contra empresas que operen en Malvinas (se les sumarán a las petroleras, empresas pesqueras y navieras), se le agregará la semana que viene el Presupuesto Nacional 2027. La denominada ley de leyes nunca está exenta de polémicas, y el Gobierno necesita mostrarle al Fondo Monetario Internacional (FMI) que logra el aval del Congreso para su programa anual.

    Pero incluso provincias aliadas están animándose a levantar temas que, en otro momento, hubieran quedado silenciados. Es el caso de Chaco, que le reclamó por carta formal a la Nación que los ramales ferroviarios que atraviesan la provincia sean incluidos en las obras obligatorias en los pliegos de licitación del Belgrano Cargas. Los diputados de Chaco, junto con los de Corrientes y Entre Ríos, esperan además avanzar en un proyecto de ley para que los buques de bandera extranjera (sobre todo paraguayos) que ya circulan por la Hidrovía puedan hacer escalas en puertos argentinos dentro de un mismo itinerario, sin tramitar autorización en cada parada. A diferencia del proyecto impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, no reclaman abrir el cabotaje de par en par. El argumento es logístico y de costos: para exportar, una barcaza debe hacer aduana por ejemplo, en Corrientes, luego otra vez en Rosario y una vez más para salir al extranjero. “Sturzenegger fue a fondo, sin consensuar. Ellos tienen que sentarse con los gremios, habilitar el cabotaje internacional, pero con algún esquema de revalorización del cabotaje nacional”, explicaba un legislador. “Hoy nosotros desde las provincias vemos pasar la flota de Paraguay y no podemos cargar nada. Lo ideal sería lograr que vengan con bandera argentina, pero eso va a llevar años, porque muchas se fueron hace tiempo a radicar a Paraguay”, concluyó.

    Las negociaciones políticas empiezan a chocar así con reclamos que los gobernadores deben resolver puertas adentro de sus provincias. No todas hoy tienen la holgura de Neuquén o de San Juan para responder en estos tiempos.

    Tal como sucede a nivel nacional, también en el interior el nuevo escenario geopolítico global pesa cada vez más en el desarrollo de los negocios del sector privado. La cláusula anti–china en sectores estratégicos no es exclusiva de la administración Trump. Por estos días, el destino de un salar en Salta se está decidiendo en Ottawa, Canadá. La operación es sencilla de enunciar: una inmobiliaria china, China Union Holdings, quiere pagar US$175 millones por Argentum Lithium, la subsidiaria argentina de la canadiense Lithium Chile, dueña del proyecto Arizaro. Pero el gobierno canadiense activó una revisión por seguridad nacional sobre el activo, que no está en Canadá, no tiene empleados canadienses y produce en territorio argentino.

    No es un episodio aislado, sino el último eslabón de una cadena. En 2022, Canadá ya había forzado a tres empresas chinas a desprenderse de sus participaciones en mineras de litio, y una de ellas era, justamente, Lithium Chile en el mismo Salar de Arizaro. Un año antes había dejado pasar, en cambio, la compra de Neo Lithium y su proyecto en Catamarca por la estatal china Zijin, con el argumento de que no era “realmente” una empresa canadiense. El giro de Ottawa —de la permisividad al veto extraterritorial— es el reflejo de una disputa mayor entre Washington y Beijing por el control de la cadena de suministro de las baterías. Y la Argentina, que tiene el recurso pero no escribe las reglas, aparece una vez más como objeto y no como sujeto de la partida: el litio estará en el territorio nacional, pero la decisión se toma afuera.



  • Concesión La Hidrovía estrena gestión privada con obras, tecnología y una tarifa más baja

    Concesión La Hidrovía estrena gestión privada con obras, tecnología y una tarifa más baja

    La Vía Navegable Troncal (VNT), el principal corredor fluvio-marítimo para el comercio exterior argentino, inició formalmente una nueva etapa con el comienzo de la concesión de gestión privada, que contempla inversiones en infraestructura, incorporación de tecnología y obras para mejorar las condiciones de navegación.

    El nuevo esquema prevé que el concesionario realice las inversiones necesarias bajo un modelo de riesgo empresario, con recupero a través del peaje que pagan los usuarios de la vía navegable. El inicio de la concesión también activa la rebaja tarifaria anunciada, y el peaje pasará de USD 4,30 a USD 3,80.

    Durante los primeros meses de la nueva gestión se realizarán los estudios técnicos y ambientales necesarios para avanzar con las obras previstas. Entre ellas se encuentra la profundización del Río de la Plata y el Paraná, además de la incorporación de nuevos tramos a la Vía Navegable Troncal.

    Uno de los principales cambios será la incorporación de Entre Ríos al sistema mediante la apertura y el mantenimiento de los canales correspondientes al Paraná Guazú, Paraná Bravo y Pasaje Talavera. La ampliación busca mejorar las alternativas de navegación y acompañar las necesidades del comercio exterior y de los productores.

    Más tecnología para la navegación

    La modernización de la vía también tendrá un componente tecnológico. El concesionario incorporará cámaras y radares, junto con un sistema digital para el seguimiento de caudales y mareas, con el objetivo de contar con información que permita mejorar la seguridad y eficiencia de la navegación.

    El nuevo contrato contempla además mecanismos de seguimiento por parte de los usuarios y las provincias. Para eso funcionará el Consejo de Control de la Vía Navegable, un espacio institucional en el que se informará sobre el avance de las obras y se discutirán futuras actualizaciones de la vía.

    Cómo fue el proceso de concesión

    El proceso de diseño de la nueva concesión contó con la participación de cámaras empresarias vinculadas al comercio exterior, la industria, los puertos y la navegación, entre ellas la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), la Unión Industrial Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario, el Centro de Navegación y la Cámara de Puertos Privados Comerciales.

    También participaron las provincias vinculadas con el desarrollo de la vía navegable: Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones.

    Según se informó oficialmente, el proceso de selección del concesionario contó además con el respaldo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), organismo que auditó las distintas etapas del procedimiento con el objetivo de verificar la aplicación de estándares internacionales para la gestión de infraestructura.

    Con el comienzo de la nueva concesión, el Gobierno busca avanzar sobre uno de los principales reclamos del sector productivo y exportador: mejorar la infraestructura de la principal vía de salida de la producción argentina y reducir los costos logísticos. El esquema contempla que las inversiones y las obras se desarrollen durante la vigencia de la concesión, mientras el Estado conserva funciones de control y seguimiento del contrato.

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