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  • Rige la reforma laboral: BCRA habilitó calculadora para determinar intereses en juicios laborales

    Rige la reforma laboral: BCRA habilitó calculadora para determinar intereses en juicios laborales

    Tras la promulgación de la reforma laboral, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) implementó una nueva serie de tasas de interés pasivas destinada a actualizar los montos en los juicios laborales pendientes, en cumplimiento de la Ley 27.802. La medida incorpora una calculadora digital que permite a cualquier persona conocer, de forma sencilla, cuánto debe actualizarse un crédito laboral aún en trámite judicial, conforme a la normativa vigente.

    La serie publicada por el BCRA calcula el promedio ponderado de la tasa efectiva diaria que los bancos abonan por los depósitos a plazo fijo en pesos a 30 días. Esta estadística se elabora desde el 3 de junio de 1993 y se actualiza diariamente, con el propósito de brindar claridad y uniformidad al calcular los intereses en los litigios laborales.

    La herramienta online de la autoridad monetaria solicita al usuario que ingrese el monto inicial del crédito y el período reclamado. Con esos datos, la calculadora actualiza automáticamente el importe conforme a la tasa pasiva oficial, tal como lo establece la ley. Además, muestra el resultado aplicando dos métodos alternativos: el ajuste por Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) más un 3% anual (CER+3) y el 67% de CER+3, en línea con lo dispuesto en los incisos b y c del artículo 55 de la Ley de Modernización Laboral, que fijan los límites máximo y mínimo para los intereses en estos procesos.

    El CER es un índice que elabora diariamente el organismo y que refleja la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). De este modo, quienes utilicen la calculadora pueden comparar con facilidad el impacto de los distintos procedimientos de actualización sobre el monto reclamado.

    La normativa establece que la tasa pasiva oficial será la referencia principal para actualizar los créditos laborales en juicio, mientras que el CER+3 funcionará como tope y el 67% de esa cifra como piso. La herramienta busca facilitar el acceso a la información para empleados, empleadores, abogados y magistrados, permitiendo consultar de manera ágil y transparente los intereses aplicables y el monto actualizado en cada caso.

    El Banco Central comunicó que la publicación diaria de la serie y la disponibilidad de la calculadora online tienen por objetivo asegurar condiciones claras y actualizadas para el cálculo de intereses en juicios laborales, ajustándose a lo dispuesto en la Ley 27.802.

    Qué dice el artículo 55 de la reforma laboral

    En los juicios en trámite y aún pendientes de sentencia definitiva, a la fecha de la entrada en vigencia de la presente ley, incluidos los recursos de queja que se encuentren pendientes de resolución, los créditos provenientes de las relaciones individuales de trabajo serán actualizados en base a los siguientes criterios:

    a) A través de la aplicación de intereses moratorios ajustados a la tasa pasiva determinada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) a estos fines para el período correspondiente;

    b) En ningún caso el resultado, aplicando las pautas del inciso a) del presente artículo, podrá ser superior al importe derivado de adicionar al capital histórico la suma resultante de la aplicación sobre el mismo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) suministrado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) con más una tasa de interés del tres por ciento (3%) anual;

    c) El valor resultante no podrá ser inferior al sesenta y siete por ciento (67%) del cálculo obtenido al aplicar las pautas del inciso b) del presente artículo.

    Las disposiciones del presente artículo son de orden público y serán aplicadas por los jueces o por la autoridad administrativa, de oficio o a petición de parte, incluso en los casos de concurso del deudor, así como también después de la declaración de quiebra.

    Promulgación de la reforma laboral

    Tras el cierre de las sesiones extraordinarias en el Congreso, este viernes el Gobierno promulgó la nueva ley de reforma laboral. La norma, identificada como Ley Nº 27.802, comenzó a tener vigencia desde la madrugada con la publicación del Decreto 137/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.

    “En uso de las facultades conferidas por el artículo 78 de la Constitución Nacional, promúlgase la Ley Nº 27.802 sancionada por el H. Congreso de la Nación en su sesión del día 27 de febrero de 2026″, señala el texto oficial, que también instruye el registro de la ley en la Dirección Nacional del Registro Oficial.

    Los detalles de la Ley de Modernización Laboral pueden consultarse en el Boletín Oficial, donde se publicó con 25 capítulos. El texto definitivo surgió tras una revisión que excluyó los artículos vinculados a cambios en el régimen de licencias médicas.

    La iniciativa introduce modificaciones en los sistemas de indemnizaciones, salario, vacaciones, jornada laboral, derechos colectivos y funcionamiento sindical. Además, contempla incentivos para la formalización del empleo y un régimen especial para inversiones medianas.

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  • La guerra en Irán posterga la relajación monetaria del Gobierno; autoridades sacaron pesos con títulos atados al dólar

    La guerra en Irán posterga la relajación monetaria del Gobierno; autoridades sacaron pesos con títulos atados al dólar

    El estallido del conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán provocó una reacción inmediata en el mercado financiero argentino y obligó al Gobierno a ajustar sobre la marcha su incipiente estrategia para manejar la liquidez y la presión sobre el dólar. La coyuntura internacional elevó la volatilidad, por lo que las autoridades económicas intervinieron en el mercado de pesos para controlar la cantidad de dinero, según operadores y economistas.

    Desde que el 1° de enero pasado el programa económico entró en una nueva fase —con objetivo de compra de reservas, bandas cambiarias ajustadas por inflación y control de la cantidad de dinero—, el Banco Central (BCRA) procura tantear las aguas del mercado monetario. Si Santiago Bausili consigue comprar dólares para las reservas sin tener que esterilizar los pesos que emite cada vez que adquiere divisas, la economía se remonetiza y eso otorga un respiro necesario a la actividad. En cambio, si cada compra de dólares obliga a retirar pesos del mercado —ya sea con licitaciones del Tesoro o vendiendo títulos en el secundario—, la esperada relajación monetaria no llega. La semana pasada, tras una licitación del Tesoro que no renovó todos los vencimientos, parecía abrirse un intento de relajación: la guerra en Irán obligó a frenarlo con cautela.

    El día en que se desató la tensión geopolítica mostró un salto en el volumen operado de los títulos D30A6, un instrumento que refleja la demanda de cobertura frente a un aumento del tipo de cambio oficial. El gráfico de IEB Research revela que ese día la barra correspondiente a D30A6 superó por amplio margen los valores de las ruedas previas y posteriores, para luego volver a niveles normales. Esa reacción evidenció la sensibilidad del sistema financiero local ante shocks externos y la necesidad de maniobras oficiales para contener el impacto en la plaza cambiaria.

    Según Nicolás Cappella, Sales Trader del Grupo IEB, el Banco Central intervino con intensidad en el mercado de dollar-linked durante la jornada de mayor volatilidad provocada por el conflicto internacional. “El día que absorbió fuerte con dollar-linked fue también el día que estaba todo más volátil por el conflicto de Estados Unidos e Irán. Por lo que estimo, hizo un control de daños y se puso a vender para controlar el dólar un poco. De todas maneras, como siempre, mete y saca liquidez de acuerdo con cómo lo vea oportuno, pero siempre mirando el nivel del dólar para que no impacte tanto en la inflación”, describió el operador en diálogo con Infobae. Cappella añadió que las autoridades monitorean la cantidad de pesos que necesita el sistema y ajustan su política de absorción o emisión según las expectativas de devaluación o los shocks externos, como el provocado por la tensión bélica.

    La operatoria de títulos dollar-linked reflejó esa intervención puntual. Los volúmenes operados muestran cómo la barra de D30A6 se disparó el día del conflicto, lo que sugiere una fuerte presencia oficial para responder a la escalada de la demanda de cobertura cambiaria. Tras ese episodio, el volumen retornó a los niveles previos y la dinámica volvió a la normalidad, según los datos de IEB Research.

    La estrategia del Central en ese tramo se basó en la flexibilidad para ajustar la liquidez disponible en el sistema financiero, combinando licitaciones de deuda con la operatoria en los mercados de cobertura cambiaria. Los funcionarios buscaron evitar que la volatilidad internacional se trasladara directamente a los precios internos y a la inflación.

    Salvador Vitelli, head of research de Romano Gruop, ofreció su mirada sobre la intervención oficial. “Las estadísticas de A3 no muestran que haya aumentado mucho la posición vendida del Banco Central, incluso está relativamente neutra. Si el Banco Central quiere salir a vender, debería abrir contratos y eso te hace saltar el interés abierto, que en este caso no fue así. En dólar futuro hay una incongruencia entre lo que dice la información y lo que se habla. En dólar linked sí hubo una fuerte participación; todavía no están las estadísticas monetarias de estos días para estimar por cuánto intervino, pero ahí se vieron ventas. Lo que va en contraposición de los pesos que se liberan en la última licitación. Si tu intención es retirar pesos, y solo tienes eso como intención, podés tomarlos en el mercado. Pero es un mercado que te está pidiendo cobertura, entonces lo que se está ofreciendo es el retiro de pesos y dar la cobertura del dólar linked principal a abril”, explicó Vitelli en declaraciones recogidas por Infobae.

    El especialista destacó la diferencia entre la dinámica del mercado de futuros del dólar y la de los bonos dólar linked. Mientras el primero no mostró un aumento significativo en la posición vendida oficial, el segundo exhibió una intervención relevante del Banco Central. Esto ocurrió a la par de la decisión de soltar pesos mediante la última licitación de deuda pública, lo que genera una tensión entre absorber liquidez y ofrecer instrumentos de cobertura ante la demanda del mercado.

    Christian Buteler, economista consultado por Infobae, también vinculó las ventas de dollar-linked con el contexto internacional. “Las ventas de dollar-linked fueron producto de la suba del dólar que vino tras la guerra; se valorizó el dólar a nivel mundial y eso tuvo impacto en la Argentina. Y contuvo parte de esa demanda vendiendo esos instrumentos; además, eso no terminó afectando la tasa en pesos, que bajó con respecto a la semana pasada y con esta venta de dollar linked la tasa no volvió a subir”, señaló. Su análisis subrayó que la intervención oficial logró mitigar la presión sobre la tasa en pesos pese a la mayor demanda de cobertura, y que la venta de instrumentos dollar linked estuvo justificada por la reacción global al conflicto.

    Para Nicolás Guaia, CEO de Max Capital, la operatoria del Central frente a la volatilidad no contradice la estrategia de absorción de pesos mediante licitaciones programadas. “No sé si es tan contradictorio, siendo que las licitaciones son cada dos semanas y equilibrar los agregados monetarios es difícil aun hasta haciéndolo intra día. Son estrategias complementarias. En los días de mayor demanda de dólares, es normal que se ofrezcan futuros y bonos dollar linked, para evitar vender dólares y continuar con el sendero de acumulación de reservas”, explicó. En su visión, usar futuros y bonos dollar linked en jornadas de tensión cambiaria permite atender la demanda de cobertura sin dañar el proceso de recomposición de reservas internacionales.

    El contexto de las intervenciones del Banco Central incluyó también el efecto de la última licitación de deuda, que liberó pesos con el objetivo de bajar las tasas y contener las expectativas de inflación, según informó Infobae en su análisis de la operatoria oficial. Las autoridades buscaron calibrar la liquidez del sistema para responder a la demanda de cobertura sin perder el foco en anclar expectativas y mantener la inflación bajo control.

    En la secuencia de hechos, la jornada del conflicto en Medio Oriente marcó un punto de inflexión en la dinámica de la intervención oficial. El salto en el volumen operado de D30A6, registrado por IEB Research, mostró la magnitud de la reacción del mercado y la respuesta del Banco Central para evitar que la volatilidad internacional se trasladara de inmediato al precio del dólar en Argentina. El retorno a los volúmenes habituales en las jornadas siguientes indica que la intervención fue puntual y focalizada en contener el shock externo.

    La coordinación entre la política de absorción de pesos y la intervención en los mercados de cobertura cambiaria constituyó el eje de la respuesta oficial ante el episodio de volatilidad global. Los analistas consultados coinciden en que el Banco Central combinó distintas herramientas para evitar una escalada en la demanda de dólares y sostener la estabilidad de la plaza cambiaria, aun frente a un entorno internacional adverso.

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  • Normativa del BCRA que aumenta 100% la garantía de depósitos a $50 millones reaviva tensión entre bancos y fintech

    Normativa del BCRA que aumenta 100% la garantía de depósitos a $50 millones reaviva tensión entre bancos y fintech

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció una modificación relevante en el esquema de protección del ahorro privado. Mediante la Comunicación “A” 8407, la autoridad monetaria dispuso que, desde el 1° de abril de 2026, el monto de la garantía sobre los depósitos bancarios se duplicará: pasará de $25.000.000 a un máximo de $50.000.000. La medida, de naturaleza técnica y operativa, vuelve a colocar en el centro del debate —que ya irrumpió durante la discusión de la reforma laboral— la asimetría de seguridad jurídica entre las cuentas bancarias y las billeteras virtuales.

    Los detalles de la medida

    La resolución del BCRA fija el nuevo tope de cobertura para el capital depositado, incluyendo intereses, actualizaciones por Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) en depósitos UVA y diferencias de cotización. Según el texto oficial, este techo de $50.000.000 opera por persona y por entidad, independientemente de la cantidad de titulares que registre la cuenta.

    La normativa prevé además un período de transición para la adecuación de los soportes físicos. Las entidades financieras podrán seguir utilizando certificados de plazo fijo con la leyenda de garantía anterior hasta agotar los formularios; sin embargo, para preservar el derecho a la información del usuario, deberán aplicar un sello aclaratorio con el nuevo monto o, alternativamente, notificar por escrito al depositante en una hoja separada que será firmada en original y copia.

    A partir de la vigencia en abril de 2026, todos los documentos representativos de operaciones pasivas —como comprobantes de cajeros automáticos y resúmenes de cuenta— deberán exhibir de manera visible la leyenda actualizada que confirma la cobertura de hasta $50.000.000 en el marco de la Ley 24.485 y el Decreto 540/95.

    El sistema Sedesa como eje del conflicto

    La actualización del monto cubierto por el Sistema de Seguro de Garantía de los Depósitos, administrado por la sociedad Seguros de Depósitos S.A. (Sedesa), reabre una discusión que se creía cerrada tras la sanción de la reforma laboral. Durante ese debate, uno de los puntos más conflictivos fue la posibilidad de que los trabajadores optaran por percibir sus haberes en cuentas de pago (CVU) operadas por Proveedores de Servicios de Pago (PSP), es decir, las conocidas billeteras virtuales.

    Finalmente, la ley mantuvo la exclusividad de la acreditación de sueldos en cuentas bancarias. No obstante, el aumento de la garantía estatal fortalece el principal argumento de los bancos para frenar el avance de las fintech en ese segmento: la diferencia en la protección frente a una eventual insolvencia de la entidad.

    Fuentes del sector bancario señalan que el nuevo piso de $50.000.000 acentúa la disparidad de riesgo. Advierten que, mientras un depositante bancario tiene asegurado el recupero de sus fondos hasta ese límite en caso de dificultades de la entidad, los usuarios de billeteras virtuales no cuentan con un seguro equivalente, lo que podría dejar sus ahorros expuestos a una pérdida total si la empresa tecnológica enfrenta problemas financieros.

    Argumentos cruzados: seguridad vs libre elección

    El enfrentamiento entre ambos sectores se ha plasmado en informes técnicos y comunicados oficiales que ofrecen visiones contrapuestas sobre la estabilidad del sistema.

    Para los bancos, la ausencia del régimen de garantía de Sedesa en el ecosistema fintech no es un detalle menor. Un informe de la consultora CML&A, encargado por la Asociación de Bancos de la Argentina (ADEBA), sostiene que las cuentas de pago no sólo carecen de seguro, sino que tampoco gozan del estatus de “pasivo privilegiado” ni de los procesos de resolución especial que la Ley de Entidades Financieras prevé para las entidades bancarias en caso de quiebra.

    El sector tradicional destaca que, en las últimas tres décadas, el sistema de seguros permitió cubrir la totalidad de los depósitos en las 28 entidades financieras que cerraron en el país. En contraste, citan antecedentes internacionales y locales de fraude o default en empresas tecnológicas, y sostienen que el riesgo de pérdida de fondos para el usuario de una fintech no es marginal.

    Además, los bancos argumentan que los flujos salariales constituyen la “materia prima” esencial para el crédito productivo: si esos fondos se desviaran masivamente hacia las billeteras virtuales, se resentiría la capacidad del sistema para otorgar préstamos a pequeñas y medianas empresas (pymes).

    La Cámara Argentina Fintech, en cambio, rechaza que la seguridad sea la motivación real de la resistencia bancaria y la atribuye a la preservación de un “negocio cautivo” que lleva más de treinta años sin competencia. Como respuesta, la entidad afirma que las cuentas digitales están sujetas a la supervisión y auditoría del Banco Central.

    El argumento central de las tecnológicas es que el 100% del dinero de los usuarios no “desaparece” del sistema, sino que permanece depositado en cuentas bancarias a la vista, segregado del patrimonio de la empresa. Aseguran, además, que no se ha registrado un caso en el que un PSP regulado no haya devuelto los fondos a sus clientes.

    En materia de financiamiento, las fintech precisan que los montos depositados en sus plataformas terminan llegando a los bancos, aunque por mecanismos distintos. Asimismo, subrayan que el crédito digital permitió la inclusión financiera de más de 6 millones de personas, y que esos préstamos se financian con capital propio y no con los depósitos de los usuarios.

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  • El Banco Central aceleró compras: tomó USD124M pero reservas perforaron USD46.000M al caer casi USD400M

    El Banco Central aceleró compras: tomó USD124M pero reservas perforaron USD46.000M al caer casi USD400M

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) alcanzó 42 ruedas consecutivas con saldo positivo en el mercado cambiario, efectuando compras en bloque y reforzando su posición. Este jueves la entidad aceleró las adquisiciones al incorporar USD 124 millones, la cifra más elevada desde mediados de febrero, con lo que el acumulado del año supera los 2.900 millones de dólares.

    Desde el inicio de la fase 4 del programa monetario en enero, el BCRA acumuló 2.963 millones de dólares, lo que equivale a más del 29% de la meta anual de compra de divisas. Cabe recordar que en febrero las adquisiciones sumaron 1.555 millones de dólares.

    Para financiar esas compras, la autoridad monetaria expandió la base mediante emisión de pesos sin esterilización. Posteriormente, el Tesoro absorbió parte del excedente con colocaciones de deuda en el mercado local y, en licitaciones recientes, decidió no aumentar de manera significativa la circulación monetaria para evitar presiones sobre la inflación.

    Proyecciones oficiales estiman que, en 2026, la compra neta de divisas podría ubicarse entre 10.000 millones y 17.000 millones de dólares, según la demanda de pesos y la disponibilidad de moneda extranjera. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, señaló que el ritmo de acumulación de reservas dependerá de la demanda de pesos y del ingreso de divisas al sistema. Actualmente, la institución ya superó un cuarto del objetivo anual.

    El BCRA estableció un tope diario para las compras de divisas equivalente al 5% de las operaciones en el Mercado Libre de Cambios y autorizó acuerdos directos con empresas e instituciones para comprar dólares fuera del mercado mayorista, con el objetivo de aliviar la presión sobre el tipo de cambio.

    Al cierre del segundo día hábil de marzo, las reservas internacionales sumaron USD 45.825 millones, reflejando una contracción diaria de 383 millones de dólares. Desde el Central explicaron que la baja respondió a una caída de cotizaciones por USD 200 millones y al pago de compromisos por alrededor de 30 millones de dólares.

    A comienzos de la semana, la entidad efectivizó un pago de USD 1.004 millones correspondiente a los Bonos para la Reconstrucción de la Argentina Libre (Bopreal), instrumento pensado para que empresas cancelen deudas comerciales externas con títulos en dólares bajo legislación local.

    A fines del mes pasado, las reservas del Central llegaron a tocar los USD 46.905 millones, el nivel más alto desde el comienzo de la gestión de Javier Milei y el mayor en seis años, cuando el stock era de 47.448 millones de dólares. No obstante, el pago de deuda y la variación en las cotizaciones del oro y de la canasta de monedas que integran el patrimonio del BCRA afectaron ese nivel.

    Al mismo tiempo, el ritmo de acumulación de reservas se vio condicionado por los pagos de deuda externa realizados por el Tesoro, que compró dólares al BCRA para cumplir con sus obligaciones, lo que impactó en el saldo neto de reservas.

    La disponibilidad de divisas que permitió al Central realizar estas compras provino principalmente de la liquidación de exportaciones del sector agroindustrial y de la colocación de deuda por parte de empresas y provincias. Desde las elecciones legislativas de octubre de 2025, el total emitido en obligaciones negociables y bonos provinciales alcanzó los 11.000 millones de dólares.

    El dólar subió

    Con un volumen acotado de operaciones en el mercado de contado, que llegó a los USD 353,9 millones, el dólar mayorista subió 6,50 pesos (0,5%) y cerró en 1.407 pesos. Desde el inicio de marzo, el tipo de cambio oficial al por mayor aumentó diez pesos.

    En paralelo, el Banco Central fijó el tope de las bandas cambiarias en $1.616,01, por lo que la cotización mayorista quedó 209,01 pesos por debajo de ese límite, una brecha del 14,9 por ciento.

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  • Caputo acelera la búsqueda de dólares para pago clave: faltan USD 1.800 millones y evalúa opciones

    Caputo acelera la búsqueda de dólares para pago clave: faltan USD 1.800 millones y evalúa opciones

    El ministro de Economía, Luis Caputo, busca reunir USD 4.200 millones antes de julio para afrontar vencimientos de deuda en moneda extranjera. La semana pasada, su equipo lanzó un nuevo bono en dólares que se licitará cada 15 días. Incluso si logra captar los USD 2.000 millones previstos en el mejor escenario, Economía necesitará otra fuente de financiamiento para cubrir el resto de los compromisos, ya que, hasta ahora, el Tesoro cuenta con poco más de USD 500 millones tras la primera licitación.

    De acuerdo con el balance diario del Banco Central de la República Argentina (BCRA), al viernes 27 de febrero, último dato disponible, los depósitos del Tesoro en moneda extranjera alcanzaban 750.684 millones de pesos. Esta cifra, convertida al tipo de cambio oficial del día, equivale a unos 532 millones de dólares. De ese monto, USD 250 millones corresponden a la primera licitación del bono en dólares AO27 realizada la semana pasada. De esta forma, persiste una diferencia de cerca de USD 1.800 millones respecto a las necesidades de financiamiento.

    La meta de USD 4.200 millones plantea un desafío considerable para la gestión de Caputo. El saldo disponible cubre apenas una fracción del monto requerido, por lo que el éxito de las próximas colocaciones y acuerdos financieros resulta determinante. En las próximas semanas, la Secretaría de Finanzas continuará con las licitaciones quincenales de bonos en dólares, con el objetivo de captar hasta USD 250 millones en las dos subastas.

    No obstante, la modalidad de emisión contempla un máximo de USD 2.000 millones en bonos AO27 hasta julio. Las licitaciones se realizarán cada quince días e incluirán una segunda ronda, el día posterior a la subasta principal, en la que se podrá ampliar la colocación hasta USD 100 millones adicionales, pero siempre al precio de corte de la primera ronda. El instrumento ofrece un cupón del 6% TNA, pagadero en forma mensual, y la licitación determinará el precio final.

    Con este programa, el Gobierno aspira a incrementar en forma progresiva los depósitos del Tesoro para cubrir los vencimientos. El primer tramo, de USD 250 millones, ya se encuentra en las arcas del Tesoro. Si el ritmo de colocaciones se mantiene y la demanda acompaña, la Secretaría de Finanzas podría captar hasta USD 2.000 millones adicionales mediante este mecanismo en los próximos meses.

    El menú de fuentes a disposición de Caputo, además del programa de bonos AO27, podría incluir la utilización de operaciones de financiamiento externo, aunque lejos de Wall Street. El propio ministro fue terminante al momento de sostener que busca reducir la dependencia del endeudamiento externo mientras potencia el mercado de capitales local.

    El abanico de posibilidades incluye la posibilidad de un nuevo repo. En enero de 2026, el BCRA cerró un préstamo de este tipo por USD 3.000 millones con bancos internacionales. Esta operación permitió reforzar las reservas internacionales y garantizar, en parte, la capacidad de pago del Tesoro frente a los compromisos de USD 4.200 millones fijados para el primer mes del año. A ese monto se sumó la colocación del BONAR a fines de 2025 a una tasa de 9,26% anual.

    Por otra parte, el Gobierno apunta a que se incremente el flujo de dólares mediante la ley de Inocencia Fiscal. El ministro sostuvo que el eje de la estrategia oficial consiste en “reducir fuertemente la dependencia de Wall Street y desarrollar nuestro mercado de capitales propio”, destacando que la base de ese desarrollo reside en los recursos ya existentes dentro del país.

    “El ahorro está, solo que está en los colchones. Ese ahorro está en los colchones de la casa de la gente, perdiendo intereses; podría estar ayudando a crecer el país y, además, esa gente ganando intereses sobre esos ahorros, que son tres veces la cantidad de depósitos privados que hay hoy en pesos medidos en dólares”, puntualizó en declaraciones públicas.

    De acuerdo con el cronograma oficial, las próximas licitaciones de bonos AO27 podrían aportar hasta USD 250 millones por mes si se agota la colocación máxima en cada ronda. Esto permitiría una acumulación teórica de USD 1.000 millones en cuatro meses, a los que se sumarían los USD 250 millones ya obtenidos y una parte de los recursos del repo, si se destinan a los pagos. El desafío radica en sostener el interés de los inversores y garantizar que la emisión alcance el tope autorizado de 2.000 millones de dólares.

    La combinación de fuentes locales y externas configura el escenario financiero de los próximos meses. Los bonos AO27 aportan recursos frescos en dólares, mientras que un nuevo repo con bancos internacionales y un mayor flujo de dólares producto de la Inocencia Fiscal podría garantizar acceso a liquidez en caso de tensiones. La utilización efectiva de ambos instrumentos será determinante para cubrir el faltante y cumplir en tiempo y forma con los vencimientos de julio.

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  • Banco Central compró más de USD 2.800 millones en 2026 y sumó USD 40 millones, alcanzando 41 días con saldo comprador

    Banco Central compró más de USD 2.800 millones en 2026 y sumó USD 40 millones, alcanzando 41 días con saldo comprador

    En un contexto de estabilidad cambiaria, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) encadenó 41 jornadas consecutivas con saldo comprador en el mercado de cambios mediante operaciones en bloque. Este miércoles la autoridad monetaria incorporó otros USD 40 millones y, de ese modo, acumula más de USD 2.800 millones en lo que va del año.

    Desde enero, cuando se puso en marcha la fase 4 del programa monetario, el BCRA compró USD 2.839 millones, monto que representa cerca del 28% del objetivo fijado. Solo en febrero las compras alcanzaron los USD 1.555 millones.

    Para financiar estas operaciones, el Central emitió pesos sin esterilizar. Más tarde, el Tesoro absorbió parte del excedente mediante colocaciones de deuda en el mercado local y, en las últimas licitaciones, procuró no ampliar en exceso la cantidad de dinero en circulación para no presionar los precios.

    Estimaciones oficiales señalan que la adquisición neta de divisas en 2026 podría oscilar entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones, según la preferencia por el peso y la oferta de moneda extranjera. El titular del Central, Santiago Bausili, señaló que la acumulación de reservas dependerá de la demanda de pesos y del flujo de dólares hacia el sistema. Por ahora, la institución ya logró superar más de un cuarto de la meta prevista para el año.

    Cabe destacar que el organismo estableció un tope diario para la compra de divisas equivalente al 5% de las operaciones realizadas en el Mercado Libre de Cambios. También habilitó la opción de adquirir dólares fuera del mercado mayorista mediante acuerdos directos con compañías e instituciones, una herramienta destinada a reducir la presión sobre la cotización del dólar.

    Al finalizar la segunda jornada hábil de marzo, las reservas internacionales se ubicaron en USD 46.208 millones, registrando una suba diaria de USD 73 millones. A comienzos de semana, el Banco Central afrontó un pago de deuda por USD 1.004 millones correspondiente a los Bonos para la Reconstrucción de la Argentina Libre (Bopreal), un instrumento emitido por la entidad para empresas con obligaciones comerciales en el exterior. El bono permitió a las compañías saldar compromisos con proveedores internacionales utilizando un título en moneda extranjera, aunque bajo normativa argentina.

    A finales de febrero, las tenencias en moneda extranjera del Banco Central ascendieron a USD 46.905 millones, el valor más alto desde el comienzo del gobierno de Javier Milei y el mayor en más de seis años, cuando el stock se ubicaba en USD 47.448 millones.

    El proceso de acumulación de reservas se vio moderado por los pagos de deuda externa realizados por el Tesoro, que adquirió dólares al BCRA para cumplir con sus compromisos, lo que impactó en el saldo neto de reservas.

    La disponibilidad de divisas que posibilitó las compras de dólares por parte del Central tuvo como origen principal la liquidación de exportaciones del sector agroindustrial y las colocaciones de deuda realizadas por empresas y gobiernos provinciales. Desde los comicios legislativos de octubre de 2025, el monto total emitido en obligaciones negociables y bonos subsoberanos alcanzó los USD 11.000 millones.

    El dólar bajó

    En la rueda de contado de este miércoles se negociaron USD 331,5 millones, un volumen reducido en comparación con el promedio de las últimas semanas, y el dólar mayorista bajó $14,50, equivalente a 1%, para ubicarse en $1.400,50 para la venta.

    En paralelo, el Banco Central estableció el techo de la banda cambiaria en 1.614,52 pesos, lo que deja al tipo de cambio oficial 214,02 pesos, o 15,2%, por debajo de ese tope. Se espera que para fin de mes el punto máximo del esquema cambiario se ubique en alrededor de los 1.654 pesos.

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