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  • El Banco Central compró USD 146 M y ya suma USD 3.900 M en 2026; acumula 54 ruedas y reservas debajo de USD 44.000 M

    El Banco Central compró USD 146 M y ya suma USD 3.900 M en 2026; acumula 54 ruedas y reservas debajo de USD 44.000 M

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) encadenó 54 jornadas consecutivas de compras de divisas, la mayor racha positiva desde 2007. Este miércoles, la autoridad monetaria incorporó otros USD 146 millones y el acumulado en 2026 superó los USD 3.900 millones de dólares.

    Desde el inicio de la cuarta etapa del esquema monetario en enero, el Central acumuló compras por USD 3.932 millones, cifra que representa casi el 40% del objetivo anual. Para sostener ese ritmo, emitió pesos sin recurrir a la esterilización, mientras que el Tesoro absorbió parte de esos fondos mediante colocaciones de deuda en el mercado local. En las últimas licitaciones, el Ministerio de Economía evitó expandir la cantidad de pesos en circulación para limitar el crecimiento de la base monetaria y mantener bajo control tanto la inflación como la cotización del dólar.

    Las estimaciones oficiales apuntan a que las adquisiciones netas de 2026 estaría entre USD 10.000 y 17.000 millones, dependiendo de la demanda de pesos y la disponibilidad de divisas. El titular del BCRA, Santiago Bausili, explicó que el ritmo de compras estará condicionado principalmente por la demanda de moneda local y el ingreso de dólares al mercado. Hasta ahora, lo acumulado representa el 39% de la meta anual.

    Al cierre de la última jornada, las reservas internacionales alcanzaron USD 43.832 millones, tras un incremento diario de USD 24 millones por las compras realizadas por el Central. De esta manera, la autoridad monetaria logró la segunda suba consecutiva luego de siete caídas al hilo.

    Parte de la dificultad para fortalecer las reservas pese a las compras estuvo ligada a las demandas del Tesoro, que recurrió al Central para obtener divisas y afrontar pagos de deuda, lo que frenó parte del ritmo de acumulación. Los dólares utilizados provinieron, en su mayoría, de la liquidación de exportaciones del agro y de emisiones de deuda de empresas y provincias. Desde las elecciones legislativas de octubre de 2025, las emisiones de bonos y obligaciones negociables totalizaron más de USD 11.000 millones.

    De acuerdo con un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI), “el frente cambiario se mantiene firme frente al shock externo” e “incluso la apreciación del peso podría sostenerse en el corto plazo, apoyada en la inminente liquidación de la cosecha gruesa, que aportará oferta adicional de divisas”.

    El mismo informe señaló que el alza del precio internacional del petróleo podría impulsar las exportaciones de crudo hasta USD 5.000 millones más que el año pasado, siempre que el valor del Brent permanezca cerca de los USD 90,7 por barril observados en marzo.

    En cuanto a la demanda de divisas, PPI estimó que las compras externas promediaron USD 5.350 millones en los últimos cuatro meses, un nivel inferior a los USD 7.200 millones contabilizados en septiembre y octubre. Esta baja se asocia al adelanto de importaciones antes de las elecciones y a la actual desaceleración de la actividad.

    “La incógnita sobre la sostenibilidad pareciera recién perfilarse para el segundo semestre, cuando los flujos y la estacionalidad favorable cedan”, evaluó PPI respecto de la dinámica cambiaria esperada para la segunda mitad del año.

    El dólar profundiza la caída

    El volumen negociado en el Mercado Libre de Cambios (MLC), de USD 354,3 millones, no sobresalió tras dos días sin actividad. El dólar comercial retrocedió 13 pesos, equivalente a una baja de 0,9%, y cerró en 1.377,50 pesos. En lo que va de marzo, la cotización acumuló un descenso de $19,50, lo que representa una caída del 1,4 por ciento.

    Por el calendario de feriados, restan cuatro ruedas operativas hasta finalizar el mes. En 2026, el tipo de cambio oficial registra una reducción de 77,50 pesos, es decir, 5,3%, en contraste con una inflación acumulada cercana al 9% en el trimestre y un ajuste similar en la amplitud de las bandas cambiarias.

    El esquema dispuesto por el Banco Central fijó para la fecha la banda cambiaria superior en $1.646,09, con el dólar mayorista ubicado a 268,59 pesos o 19,5% por debajo de ese techo de flotación. Se trata de la mayor diferencia desde el 30 de junio del año pasado, cuando la brecha alcanzó 19,6%, hace casi nueve meses.

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  • A cuánto llegará el dólar en abril de 2026: REM registra leve suba y qué esperan consultoras para diciembre

    A cuánto llegará el dólar en abril de 2026: REM registra leve suba y qué esperan consultoras para diciembre

    Los analistas consultados por el Banco Central proyectan que el dólar mayorista mantendrá movimientos moderados durante abril de 2026, partiendo de los $1.390,50 actuales. En un contexto de calma cambiaria, las estimaciones del mercado apuntan a incrementos controlados, coherentes con la estabilidad observada en los últimos meses. Esa dinámica responde a la percepción de un entorno externo e interno favorable para el ingreso de divisas y la gestión de las variables financieras.

    Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA), los analistas anticipan una suba gradual del tipo de cambio nominal a partir de abril.

    El dato relevante frente al sondeo anterior es que la proyección para diciembre de 2026 se ajustó a la baja en $43,2 respecto de las expectativas del mes previo. Esta revisión sugiere que los participantes del mercado ven una mayor capacidad para mantener controlada la evolución del tipo de cambio.

    A cuánto llegará el dólar en abril

    Para el mes siguiente, la mediana de las estimaciones se ubica en $1.452 por dólar; para mayo, en $1.475; y en junio, en 1.500 pesos. Las previsiones continúan en alza para los meses posteriores: $1.532 en julio y $1.565 en agosto.

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    Las proyecciones para los próximos 12 meses prevén que el tipo de cambio alcanzará $1.748 por dólar en febrero de 2027. Para diciembre de 2026, la mediana de expectativas se sitúa en $1.707, según la información difundida por el BCRA.

    Por su parte, el promedio de los diez mejores pronosticadores del REM esperan valores superiores en cada período: $1.468 en abril, $1.490 en mayo, $1.522 en junio, 1.553 en julio, $1.585 en agosto, $1.716 para diciembre y $1.750 para el mismo horizonte de 12 meses.

    Las proyecciones para comienzos de 2027 muestran que la expectativa de los analistas sigue siendo de aumentos acotados en el tipo de cambio nominal. El consenso sitúa al dólar en $1.748 para el segundo mes del año próximo, cifra que implica una baja de 20 pesos respecto de las estimaciones anteriores.

    Ese escenario sugiere una dinámica de relativa estabilidad en la cotización nominal del dólar, siempre que no se registren cambios significativos en la orientación de la política económica.

    Se mantiene la estabilidad

    La estabilidad cambiaria se apoya en las expectativas de un flujo sostenido de divisas, tanto por exportaciones como por inversiones financieras. Entre los factores que contribuyen están la recuperación del superávit energético, la inminente liquidación de la cosecha agrícola y tasas de interés en pesos que favorecen la colocación de fondos en instrumentos del Tesoro a plazos cortos, fenómeno conocido como carry trade.

    Esta combinación podría preservar el equilibrio cambiario al menos hasta mediados de año, cuando culmina el período de mayores exportaciones de granos y productos industriales del sector agroexportador.

    Un informe de Balanz Capital remarcó que “el peso ha sido una de las monedas con mejor desempeño en la región desde que estalló el conflicto en Medio Oriente, a pesar de la apreciación del dólar a nivel internacional. Creemos que el mejor desempeño relativo del peso se debe a factores tanto internacionales como locales. En el lado internacional, las subas en los precios del petróleo y de la soja probablemente ayuden a mejorar la balanza de pagos, mientras que la baja presencia de inversores externos en la curva argentina, en comparación con las de México y Chile, también aporta sustento desde las posiciones técnicas”.

    “En cuanto a lo primero, el precio del barril Brent acumula una suba del 70% en lo que va del año y el poroto de soja acumula un 14%, pero el dato saliente es que el aceite de soja, que en 2025 representó el 36% de las exportaciones del complejo sojero, acumula casi un 38% en igual período. Por otra parte, entre los factores locales se encuentran los flujos provenientes de emisiones de deuda, del aumento de préstamos en dólares y de una cosecha de trigo mejor al promedio”, sumaron los analistas.

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  • Ranking de riesgo país: qué lugar ocupa Argentina tras la suba a 634 puntos y cuánto la separa del 1° según JP Morgan

    Ranking de riesgo país: qué lugar ocupa Argentina tras la suba a 634 puntos y cuánto la separa del 1° según JP Morgan

    La volatilidad global, provocada por el conflicto en Medio Oriente, afectó a los bonos soberanos argentinos y, en consecuencia, el riesgo país subió 56 unidades en la semana hasta los 634 puntos básicos, el nivel más alto en lo que va de 2026 y desde comienzos de diciembre del año pasado. Si bien se redujo de manera significativa desde las elecciones legislativas de medio término, Argentina continúa lejos de los niveles más bajos de la región.

    El riesgo país es un indicador elaborado por JP Morgan que los mercados internacionales siguen de cerca para evaluar la posibilidad de que un país no cumpla con el pago de su deuda. La medición se realiza a partir de la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos de esa nación y el de los títulos del Tesoro de Estados Unidos, considerados libres de riesgo.

    Cuando ese diferencial es elevado, refleja una mayor percepción de inestabilidad y mayores dificultades para acceder a financiamiento en condiciones competitivas. Un nivel alto de riesgo país obliga a ofrecer tasas de interés más elevadas para atraer inversores, lo que incrementa el costo de la deuda y complica la sostenibilidad de las cuentas fiscales.

    A fines de enero, la variable cedió a 481 puntos básicos, el menor nivel en casi ocho años, por una mejora en la cotización de los bonos soberanos argentinos. Sin embargo, con el correr de las semanas transitó un sendero alcista que se vio potenciado por el shock externo de la guerra en Irán.

    Ranking regional de riesgo país

    Según los últimos datos disponibles para América Latina, Argentina figura entre los países con niveles más altos de la región. En efecto, los 634 puntos básicos se ubican muy por encima del promedio regional, que se sitúa en 304 unidades.

    1. Uruguay: 86
    2. Chile: 97
    3. Paraguay: 126
    4. Jamaica: 139
    5. Perú: 142
    6. Panamá: 148
    7. Costa Rica: 156
    8. Brasil: 201
    9. Trinidad y Tobago: 204
    10. República Dominicana: 209
    11. Honduras: 215
    12. México: 236
    13. Colombia: 274
    14. Barbados: 299
    15. El Salvador: 368
    16. Ecuador: 490
    17. Bolivia: 517
    18. Argentina: 634
    19. Belice: 1207

    Uruguay presenta el riesgo país más bajo del continente, con 86 puntos. Le siguen Chile (97 puntos) y Paraguay (126 puntos), consolidándose como las economías más estables en términos de percepción de riesgo para los inversores. Jamaica y Perú completan los primeros cinco puestos del ranking, con 139 y 142 puntos, respectivamente.

    En el extremo opuesto, Belice registra el riesgo país más elevado, con 1207 puntos básicos, mientras que Argentina ocupa el segundo lugar entre los niveles más altos de la región. Detrás se ubican Bolivia (517 puntos) y Ecuador (490 puntos), países que también muestran dificultades en sus indicadores de deuda soberana.

    El caso argentino se destaca por estar muy por encima del promedio latinoamericano y por la distancia respecto a otras economías relevantes de la región, como Brasil (201 puntos), México (236 puntos) y Colombia (274 puntos). Incluso naciones insulares como Barbados (299 puntos) mantienen un nivel de riesgo país inferior al de Argentina, que se ubica a 548 enteros del vecino uruguayo.

    Un análisis del comportamiento del riesgo país desde las elecciones legislativas revela una disminución superior a 600 puntos. Desde la asunción de Javier Milei como presidente, el indicador confeccionado por JP Morgan retrocedió cerca de 1.400 unidades. Considerando noviembre de 2023, mes en que Milei ganó las elecciones, la caída acumulada ronda los 1.900 puntos.

    Los motivos de la suba del riesgo país

    Con la guerra en Irán como telón de fondo, los índices bursátiles registran descensos, mientras que los precios del petróleo aumentan. Este comportamiento refleja expectativas de un escenario económico más adverso, con señales de desaceleración de la actividad y una inflación que continúa elevada y sin perspectivas claras de moderación.

    “El conflicto en Medio Oriente explica parte del movimiento. Los spreads emergentes rebotaron desde mínimos y la tasa del Treasury a 10 años subió cerca de 30 bps en pocas ruedas. En ese contexto, Argentina, que había perforado los 500 bps hace solo 3 meses, corrigió con mayor magnitud. La beta juega en contra: cuando el mundo ajusta, los activos locales amplifican la tendencia. Y cada día que las tensiones no cesan, la percepción de riesgo global se incrementa”, remarcó un informe de GMA Capital.

    Sin embargo, el reporte identificó que existen “factores propios” que limitan la compresión de la variable financiera: “A estos umbrales de tasa (por encima del 10% anual en dólares), la deuda enfrenta un problema de dinámica: quedan vencimientos por aproximadamente USD 30.000 millones con privados y FMI hacia 2027. Sin acceso claro al mercado, cada baja en rendimientos aumenta el incentivo a emitir. Es decir, el riesgo de sobreoferta (y aumento de tasas en el futuro) condiciona hoy mismo la decisión de tener bonos argentinos en cartera”.

    Al mismo tiempo, un reporte de la consultora 1816 deslizó que la compra de divisas por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) debería extenderse en el tiempo para convencer al mercado de la acumulación de reservas. Hasta el momento, la autoridad monetaria se hizo de USD 3.786 millones en lo que va del año, pero su stock de moneda extranjera todavía sigue por debajo de los 44.000 millones debido al pago de compromisos financieros del Tesoro y a las oscilaciones de las cotizaciones de activos que conforman el activo del BCRA.

    “Quizás los inversores necesitan ver más meses de compras sostenidas del Central en el MLC, para confiar que el Gobierno realmente está convencido de la importancia de acumular reservas tras los comentarios de Milei al respecto de la semana pasada”, concluyeron los consultores.

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  • Endeudamiento familiar se agrava: morosidad en hogares creció de 2,67% a 10,6% entre comienzos de 2025 y enero de 2026

    Endeudamiento familiar se agrava: morosidad en hogares creció de 2,67% a 10,6% entre comienzos de 2025 y enero de 2026

    El segmento de préstamos a familias registró un salto inédito de morosidad en el último año. Según los datos relevados, la irregularidad en los créditos a hogares se elevó de 2,67% en enero de 2025 a 10,6% en enero de 2026, es decir, casi cuatro veces más en doce meses.

    El Informe de Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) indica que la mora global del financiamiento al sector privado alcanzó 6,4% en enero, con un aumento de 0,8 puntos porcentuales respecto de diciembre y de 4,77 p.p. frente al mismo mes del año anterior. Este patrón se observó en todos los grupos de entidades financieras, y el deterioro fue especialmente pronunciado en el segmento de créditos a familias, que creció 1,3 puntos mes a mes.

    En préstamos personales la mora llegó a 13,2% en enero, con un aumento intermensual de 2,2 puntos porcentuales. El financiamiento con garantía hipotecaria subió a 1,3% (+0,1 p.p.), las líneas con garantía prendaria avanzaron a 6,3% (+0,5 p.p. mensual) y las tarjetas de crédito treparon a 11%, con un incremento de 1,7 p.p. respecto de diciembre.

    Por otra parte, los créditos a empresas también se deterioraron, aunque en menor medida: la tasa de irregularidad alcanzó 2,8% en enero, con un incremento de 0,3 puntos porcentuales respecto de diciembre. En la comparación anual, registró una suba de 2 puntos frente al 0,77% de enero de 2025.

    Asimismo, las previsiones totales del sector financiero cubrieron el 89,2% de la cartera en situación irregular —una baja de 4,1 puntos respecto del mes anterior— y representaron 5,7% del financiamiento total al sector privado, con un aumento de 0,5 puntos frente a diciembre y de 3 puntos en la comparación interanual.

    “Al contemplar de forma conjunta los niveles de morosidad agregados con los registros de previsiones y de capital disponible, surge que el sistema financiero local conserva elevada cobertura respecto del riesgo de crédito. En particular, el indicador compuesto por el saldo en situación irregular neto de las previsiones en términos de la RPC se ubicó en 1,5% en el comienzo del año, por debajo de la mediana de una muestra amplia de países”, indicó el reporte de la autoridad monetaria.

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  • El Banco Central realizó la mayor compra del mes, adquirió USD 172 millones y suma más de USD 3.700 millones en 2026

    El Banco Central realizó la mayor compra del mes, adquirió USD 172 millones y suma más de USD 3.700 millones en 2026

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) encadenó 53 ruedas consecutivas de compras de divisas en un escenario de estabilidad cambiaria. Este viernes la entidad adquirió USD 172 millones, el mayor monto registrado en marzo, sumó USD 485 millones en la semana y acumula ya compras por más de USD 3.700 millones en lo que va de 2026.

    Desde el inicio de la cuarta etapa del programa monetario, en enero, el BCRA aumentó sus activos en USD 3.783 millones, superando un tercio del objetivo anual fijado para este año. Para sostener el ritmo de compras, el organismo optó por emitir pesos sin recurrir a la esterilización, mientras el Tesoro absorbió parte de la liquidez mediante colocaciones de deuda local. En las últimas licitaciones, el Ministerio de Economía no inyectó pesos al mercado con el objetivo de evitar que la base monetaria se expanda y así contener tanto la inflación como posibles movimientos en el dólar.

    Las proyecciones oficiales anticipan que la acumulación neta de reservas en 2026 estará entre USD 10.000 y 17.000 millones, según la demanda de la moneda local y la disponibilidad de divisas. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, señaló que el ritmo de compras dependerá principalmente del apetito de pesos y de los ingresos de dólares al país. Hasta el momento, el volumen acumulado representa el 36% de la meta prevista para el año.

    El BCRA fijó un tope diario para la compra de dólares, que no puede exceder el 5% del volumen negociado en el Mercado Libre de Cambios. Además, cerró acuerdos con empresas y entidades para canalizar operaciones fuera del mercado mayorista, buscando evitar presiones sobre el tipo de cambio.

    Reservas: suba diaria pero caída semanal

    Al cierre de la última jornada, las reservas internacionales alcanzaron USD 43.808 millones, lo que implica una suba de USD 106 millones respecto al día anterior, impulsada principalmente por las compras diarias de la autoridad monetaria. De este modo se cortó una racha de siete ruedas a la baja, aunque en la semana cayeron USD 1.851 millones.

    A fines del mes pasado, las reservas habían escalado a USD 46.905 millones, el nivel más alto en seis años y el mayor desde el inicio de la actual gestión, cuando alcanzaron los USD 47.448 millones. Los pagos de deuda y las variaciones en la valuación de activos explican los movimientos recientes.

    El repunte de las reservas estuvo condicionado por las necesidades financieras del Tesoro, que recurrió al BCRA para hacerse de divisas y afrontar vencimientos, lo que moderó el crecimiento del stock. El flujo de dólares que posibilitó la intervención oficial provino mayormente de la liquidación de exportaciones del campo y de emisiones de deuda de empresas y gobiernos provinciales. Desde las elecciones legislativas de octubre de 2025, las colocaciones de bonos y obligaciones negociables sumaron 11.000 millones de dólares.

    Dólar a la baja

    Aunque el volumen operado en el segmento contado alcanzó USD 357,5 millones, el dólar mayorista descendió nuevamente cuatro pesos (-0,3%) y finalizó la jornada en $1.390,50, el valor más bajo del último mes.

    “El dólar mayorista volvió a niveles exhibidos en el 23 y 24 de febrero pasado”, precisó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio. El mercado retomará la actividad el miércoles de la próxima semana, debido al feriado puente del lunes 23 y el feriado nacional del martes 24.

    “En la semana recién finalizada el tipo de cambio mayorista bajó 9,50 pesos (-0,7%), algo menos que los 16 pesos de caída anotados en la semana anterior“, agregó Quintana.

    El techo del régimen cambiario fijado por el Banco Central quedó en $1.638,52, lo que llevó al tipo de cambio oficial a ubicarse 248,02 pesos o 17,8% por debajo de esa referencia, la diferencia más amplia desde el 1 de julio de 2025, cuando marcó 18 por ciento.

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  • Plazo fijo: cuánto pagan los bancos por $1 millón a 30 días y la brecha de hasta 10% (más de $8.000)

    Plazo fijo: cuánto pagan los bancos por $1 millón a 30 días y la brecha de hasta 10% (más de $8.000)

    Los bancos argentinos actualizaron las tasas nominales anuales (TNA) para los depósitos a plazo fijo en pesos a 30 días, con rangos que van del 21% al 31%. Este ajuste de condiciones genera una brecha que puede superar los $8.000 entre la entidad que ofrece la tasa más baja y la que otorga el mayor rendimiento por cada $1.000.000 invertido a 30 días.

    Esa diferencia repercute directamente en el interés mensual que obtienen los ahorristas según la entidad elegida. El ajuste responde a la estrategia de captar fondos en un contexto marcado por la política monetaria del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

    Mientras los bancos tradicionales ofrecen rendimientos que oscilan entre $1.017.260 y $1.020.548 por cada millón depositado, las plataformas digitales y las financieras especializadas llegan hasta $1.025.616 al vencimiento. El simulador de rendimientos permite visualizar estas diferencias, que implican una variación significativa en el saldo final para quienes buscan alternativas de resguardo frente a la inflación.

    La nueva estructura de tasas ofrece un amplio abanico de opciones para el ahorrista. El Banco de la Nación Argentina fijó su tasa en 23%, por lo que al cabo de 30 días se acreditan $1.018.904 por cada millón invertido. En tanto, el Banco de la Provincia de Buenos Aires y el Banco Hipotecario mantienen una tasa del 25%, garantizando en ambos casos $1.020.548 al vencimiento.

    El Banco Santander Argentina estableció su tasa en 22%, con un retorno de $1.018.082; por su parte, el Banco de Galicia y Buenos Aires S.A. y el Banco Ciudad de Buenos Aires fijaron una tasa del 21%, equivalente a $1.017.260 en 30 días.

    El Banco BBVA Argentina se mantiene en 23% ($1.018.904) y el Banco Macro ajustó a 24%, alcanzando $1.019.726. Entre las novedades, el Banco ICBC ofrece una tasa de 23,5% que rinde $1.019.315. El Banco de Corrientes iguala la tasa del 23%, por lo que al mes se acreditarían $1.018.904.

    Las diferencias se amplían al analizar bancos digitales y financieras. Banco Bica S.A. ofrece 28%, lo que eleva el monto final a $1.023.014. CMF y Banco del Sol aumentan el retorno a $1.023.973 con una tasa del 29%. Banco Meridian y Reba Compañía Financiera aplican una tasa del 30%, por lo que el ahorrista obtiene $1.024.658. Finalmente, Banco VOII lidera el ranking con una tasa del 31% que eleva el resultado a $1.025.616 por un plazo fijo de $1.000.000 a un mes.

    Los bancos provinciales también presentan opciones intermedias: Banco de Formosa, Banco Mariva y Banco de la Provincia de Córdoba, con tasas que van del 21% al 27%, permiten resultados que van de $1.017.260 a $1.022.192 en una simulación a 30 días.

    Las cifras reflejan el monto final acreditado tras 30 días, que incorpora el interés correspondiente al esquema nominal anual informado por cada entidad.

    La competencia entre entidades marca el diferencial de tasas

    El sistema bancario argentino atraviesa una etapa de intensa competencia por captar depósitos, con los bancos digitales y las financieras al frente en la oferta de tasas.

    En las últimas semanas, estas entidades se ubicaron con los rendimientos más altos del mercado, incrementando sus tasas para atraer ahorros en un contexto de inflación elevada —que en febrero igualó el nivel de enero, registrando 2,9%—. En contraste, los bancos tradicionales mantuvieron sus tasas prácticamente sin cambios, lo que amplió la brecha en los intereses mensuales según la entidad seleccionada.

    La política monetaria del Banco Central de la República Argentina continúa condicionando los ajustes de tasas, impulsando la competencia y facilitando la absorción de pesos a través de distintas alternativas de plazo fijo en moneda local.

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  • El peso se apreció entre pocas monedas emergentes tras la guerra en Irán; reservas estancadas pese a compras del Central

    El peso se apreció entre pocas monedas emergentes tras la guerra en Irán; reservas estancadas pese a compras del Central

    La guerra desatada en Irán disparó el precio del petróleo, lo que repercute en el costo del combustible a nivel mundial. Hubo, además, numerosos efectos colaterales: la caída de los mercados y la debilitación de monedas en todo el mundo, especialmente en los países emergentes. Sin embargo, Argentina quedó al margen de ese deterioro.

    El peso argentino se apreció casi 1% desde el 26 de febrero, fecha que marcó el inicio de los bombardeos a Irán por parte de Estados Unidos e Israel. Como contrapartida, el dólar —aun en medio de la turbulencia global— retrocedió otro escalón en ese período, perforando los $1.400 en la cotización mayorista.

    El índice DYX, que mide la evolución del dólar norteamericano frente a una canasta de monedas de países desarrollados, cortó la tendencia bajista reciente y acumula un incremento de casi 1,5% en el último mes. El euro, por ejemplo, cayó de 1,18 por dólar a $ 1,15, aunque ayer la moneda europea repuntó ante la mejora en los mercados al cierre y la expectativa de una pronta finalización del conflicto.

    La búsqueda de refugio por parte de los inversores golpeó con fuerza a los mercados emergentes y, en particular, a las monedas locales, que venían con cotizaciones muy firmes antes del estallido del conflicto.

    El real brasileño, por ejemplo, acumuló una depreciación de 1,2% en menos de un mes, mientras que el peso mexicano retrocedió 2,7 por ciento. Monedas asiáticas como las de Tailandia y Filipinas perdieron más de 3% en ese breve lapso, según un informe de Adcap Grupo Financiero. El rublo fue el más afectado, con una merma de 6,6%, pese a que la suba del petróleo favorece a Rusia.

    Si bien el peso argentino mostró un comportamiento contrario al del resto del mundo, no estuvo completamente solo: el peso colombiano registró una apreciación mayor, de casi 2 por ciento.

    La fortaleza del peso local se da, sin embargo, en un contexto de inflación que se mantuvo en torno al 2,9 por ciento en los dos primeros meses del año. La caída nominal del dólar, combinada con una inflación que por ahora no da tregua, implica una marcada apreciación real de la moneda, que en lo que va del año ya alcanza el 10 por ciento. En otras palabras, los precios en Argentina vuelven a encarecerse con rapidez en dólares.

    Incluso las compras del Banco Central de la República Argentina (BCRA) fueron clave para impedir una mayor caída del tipo de cambio en lo que va del primer trimestre. El organismo ya acumula más de USD 3.600 millones desde el inicio de 2026. Ayer adquirió otros USD 132 millones, pero no pudo evitar una nueva leve caída en el nivel de reservas, afectadas otra vez por el retroceso de casi 5% que sufrió el oro.

    Que el tipo de cambio haya caído a pesar de este nivel de intervención llevó a muchos economistas a sugerir aliviar o directamente eliminar el cepo cambiario, con el objetivo de generar mayor demanda y revertir la apreciación real. Sin embargo, esta posibilidad fue descartada por el equipo económico, que recordó la fuerte presión sobre el dólar vivida en la previa electoral del año pasado.

    El Gobierno busca aprovechar la estabilidad cambiaria como ancla frente a la inflación, que se acelera desde mediados del año pasado. La gran pregunta del mercado ahora es si el índice superará el 3% en marzo y empezará a retroceder a partir de abril, que es el escenario más probable.

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  • BCRA habilitó a los bancos a girar el 60% de sus dividendos de 2025 en tres cuotas

    BCRA habilitó a los bancos a girar el 60% de sus dividendos de 2025 en tres cuotas

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) estableció que los bancos con autorización previa podrán distribuir hasta el 60% de los dividendos correspondientes al ejercicio 2025, abonándolos en tres cuotas mensuales, iguales y no acumulables.

    La nueva disposición del Central determina que, hasta el 31 de diciembre de 2026, las entidades financieras con habilitación oficial podrán transferir sus utilidades al exterior. El pago de cada cuota será efectivo a partir del tercer día hábil de mayo y de cada mes en que se realice la distribución.

    Desde el organismo monetario subrayaron que el porcentaje es el mismo que rigió el año pasado. La diferencia radica en que entonces los bancos podían repartir dividendos retenidos en hasta 10 cuotas; en cambio, en 2026 sólo se podrán transferir los resultados de 2025.

    Según el comunicado oficial del BCRA, el monto total a distribuir no podrá superar el 60% del resultado del ejercicio correspondiente al año pasado, neto de las reservas legales y estatutarias cuya constitución sea obligatoria y se encuentren registradas a la misma fecha. Esta condición busca asegurar que las entidades mantengan niveles adecuados de capitalización antes de proceder con la distribución de utilidades.

    La medida exige que toda distribución de resultados se ajuste a lo informado en el Régimen Informativo Plan de Negocios y Proyecciones, así como en el Informe de Autoevaluación del Capital. De acuerdo con el texto, “el cómputo de los conceptos previstos en las Secciones 2. a 5. de ese texto ordenado y del importe límite a distribuir deberá realizarse en moneda homogénea de la fecha de la asamblea”.

    La resolución establece que solo podrán acceder a la distribución de resultados las entidades que hayan obtenido autorización específica del Banco Central y que cumplan con los parámetros de capital y transparencia exigidos en la normativa vigente. El límite del 60% apunta a preservar la solidez del sistema financiero argentino, al tiempo que permite cierta flexibilidad para el reparto de utilidades bajo supervisión estricta.

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  • Banco Central compró más de USD 3.600 M en 2026 pero reservas anotaron séptima caída y cayeron bajo USD 44.000 M

    Banco Central compró más de USD 3.600 M en 2026 pero reservas anotaron séptima caída y cayeron bajo USD 44.000 M

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) encadenó 52 jornadas consecutivas de compra de divisas en un contexto de estabilidad en el mercado cambiario. Este jueves la entidad incorporó USD 132 millones —el mayor monto de marzo— y acumula compras por más de USD 3.600 millones de dólares en lo que va del año; no obstante, las reservas internacionales registraron su séptima caída seguida.

    Desde el inicio de la cuarta fase del programa monetario, en enero, el BCRA aumentó sus reservas en USD 3.611 millones, superando un tercio de la meta anual establecida para 2026. Para sostener esas compras, la autoridad monetaria emitió pesos sin aplicar mecanismos de esterilización, mientras que el Tesoro absorbió parte de la liquidez mediante colocaciones de deuda interna. En las últimas licitaciones, el Ministerio de Economía priorizó evitar un incremento de la base monetaria para contener la inflación y posibles variaciones en la cotización del dólar.

    Las previsiones oficiales sitúan la acumulación neta de reservas para 2026 entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, según la demanda de pesos y la disponibilidad de divisas. Según el presidente del BCRA, Santiago Bausili, el ritmo de compra de dólares estará determinado principalmente por el apetito por la moneda local y la llegada de divisas al país. Hasta la fecha, el volumen adquirido en el año equivale al 36% del objetivo propuesto para el año.

    El BCRA fijó un límite diario para la compra de dólares, que no puede superar el 5% del volumen negociado en el Mercado Libre de Cambios, y formalizó acuerdos con empresas y entidades para canalizar operaciones fuera del mercado mayorista, con el objetivo de evitar presiones en el mercado de cambios.

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  • La fuerte caída del oro afecta reservas pese a compras del BCRA: compró USD 58 millones que no alcanzaron

    La fuerte caída del oro afecta reservas pese a compras del BCRA: compró USD 58 millones que no alcanzaron

    El Banco Central mantuvo la racha compradora y ayer sumó otros 58 millones de dólares. No obstante, las reservas brutas registraron una caída de 226 millones de dólares. La principal causa fue la fuerte baja en la cotización del oro, que ayer retrocedió 3,8% y cerró en su nivel más bajo del año.

    La depreciación del oro está vinculada, al menos de forma indirecta, con la guerra desatada con Irán. El fuerte aumento del precio del petróleo intensifica las presiones inflacionarias en Estados Unidos. Los mercados esperan que la Reserva Federal norteamericana retrase una eventual baja de las tasas de interés.

    En un contexto de elevada inestabilidad, los inversores prefieren refugiarse en los bonos del Tesoro, que mantendrán rendimientos más altos por un tiempo, y evitar el oro, que ya había tenido un gran salto el año pasado. La onza cerró ayer en USD 4.823, lejos de los USD 5.500 que alcanzó a principios de año.

    A fines de 2025, el oro representaba el equivalente a USD 9.000 millones en las arcas del Central, un aumento de más de 60% en apenas un año. En ese momento constituía el 20% del total de las reservas brutas. Esa participación tan relevante explica por qué una caída en su cotización tiene un impacto notable cuando se produce.

    La debilidad del metal precioso, sumada a la necesidad de usar recursos propios para afrontar vencimientos de deuda, limita una suba mayor del nivel de reservas.

    El Central acumula compras por más de USD 3.300 millones en el año, tras 51 días consecutivos de intervenciones. Es de esperar que el monto diario de compras aumente de forma significativa en el segundo trimestre, cuando se liquiden los dólares de la cosecha gruesa.

    Las reservas comenzaron el año en USD 42.000 millones y ayer alcanzaban USD 44.495 millones. Esta suba, cercana a los USD 2.500 millones en el año, podría haber sido mayor, pero los factores mencionados (caída del oro y pagos de deuda) lo impidieron.

    Por eso, uno de los objetivos del Gobierno es recuperar el acceso a los mercados internacionales. Así obtendría fondos frescos para afrontar los vencimientos que se avecinan.

    El escenario internacional, sin embargo, juega en contra. La guerra en Irán y la consiguiente suba del precio del barril de petróleo le dieron un mal revés a Wall Street y, por rebote, también afectaron a los activos argentinos.

    Como consecuencia, ayer volvieron a caer los bonos en dólares y el riesgo país subió hasta los 610 puntos, prácticamente su máximo anual. El indicador se aleja cada vez más de la zona de 500 puntos, que llegó a rozar a principios de año. El banco internacional UBS consideró, no obstante, que Argentina debería ubicarse en torno a los 400 puntos básicos por el superávit fiscal y las perspectivas de la economía.

    La dificultad para reducir el riesgo país dificulta el acceso al financiamiento en los mercados internacionales. Por ello, el Tesoro puso en marcha una nueva estrategia: financiarse con bonos de corto plazo (Bonar 2027) exclusivamente a través de colocaciones locales.

    En las dos últimas licitaciones ya emitió esta nueva deuda por un total de USD 500 millones y la intención es llegar a USD 2.000 millones para mediados de año. Con ello, el Gobierno obtendría financiamiento para afrontar el vencimiento de julio sin mayores contratiempos.

    La reducción adicional del riesgo país depende ahora, en gran medida, de una mayor calma en los mercados internacionales y de que ceda el nerviosismo por la escalada bélica en el Golfo Pérsico y por la suba del barril de petróleo por encima de los USD 100.

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