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  • Tragedia laboral en San Salvador: operario de 59 años murió al caer de un silo en planta Chapuis

    Tragedia laboral en San Salvador: operario de 59 años murió al caer de un silo en planta Chapuis

    Una jornada laboral terminó en tragedia este viernes por la mañana en San Salvador: un operario de 59 años -luego identificado como Raúl Ramón Ferreyra- perdió la vida mientras realizaba tareas en un molino arrocero, más precisamente en la planta de secado Chapuis, ubicada en la zona noroeste de la localidad, según informó la Jefatura Departamental de Policía de esa jurisdicción.

    El hecho, que conmocionó al mundo laboral local, quedó bajo investigación judicial para establecer con precisión qué ocurrió en los instantes previos al fatal desenlace.

    Según la información oficial, el episodio se registró alrededor de las 10:30 en la planta de secado del establecimiento arrocero. Un llamado telefónico de un trabajador alertó al Comando Radioeléctrico de la Jefatura Departamental, que al arribar al lugar encontró al operario sin signos vitales. Personal de salud del hospital local confirmó el fallecimiento en el sitio.

    El jefe policial, Leonardo Morales, explicó que la víctima se encontraba junto a un compañero realizando tareas de reubicación de arroz seco en un silo, a una altura aproximada de cinco metros. En ese contexto se produjo la caída. “Aún no se sabe si se descompensó o si sufrió un resbalón”, indicó el funcionario policial, y aclaró que será la investigación la que determine las causas concretas.

    Tras el deceso intervino la Fiscalía en turno, que ordenó la presencia del médico policial y del personal de Policía Científica para llevar adelante las pericias correspondientes. El objetivo es reconstruir la mecánica del hecho y establecer si existieron factores accidentales, fallas humanas o eventuales condiciones de riesgo laboral.

    Por disposición del médico forense, el cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial de Concordia, donde se realizará la autopsia que permitirá avanzar en la determinación de la causa de la muerte.

    El caso vuelve a poner en primer plano la importancia de las condiciones de seguridad en entornos industriales, donde cada tarea implica riesgos que exigen protocolos estrictos y controles permanentes. Mientras tanto, en San Salvador la noticia dejó una huella de dolor en el mundo del trabajo, allí donde la rutina cotidiana se vio abruptamente interrumpida por la fatalidad.

  • Gobierno mide ahora la inflación mayorista en lugar de la real para exhibir cifras más bajas

    Gobierno mide ahora la inflación mayorista en lugar de la real para exhibir cifras más bajas

    La Oficina de Respuesta Oficial, la cuenta de X perteneciente a Presidencia que atiende los cuestionamientos y consultas sobre la gestión del gobierno nacional, se pronunció sobre la inflación que golpea al país y resaltó observaciones acerca de la denominada “inflación mayorista”.  “En febrero de 2026, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró una suba de 0,979% mensual, perforando el 1% y comenzando con 0, como había predicho el Presidente Javier Milei. Los precios mayoristas son el mejor indicador para predecir lo que viene a futuro en minoristas, índice que aún debe purgar el ajuste de tarifas y desequilibrios monetarios”, destacó el órgano digital. 

    A continuación la Oficina señaló: “Se trata de la menor variación mensual del índice de precios mayoristas desde mayo de 2025, cuando había registrado una baja del 0,3%, y confirma el proceso de desinflación que está en marcha. Este resultado es consecuencia directa de un programa económico sólido basado en orden fiscal, disciplina monetaria y fin de la emisión para financiar al Tesoro”. Junto con el mensaje, la cuenta compartió una imagen que reafirma el mensaje y aclaró que las cifras fueron confirmadas por el ministerio de Economía de la Nación. 

    Inflacion Mayoritaria

    La inflación mayorista es un concepto técnico que expresa la variación de precios en las etapas previas a la venta al consumidor final: refleja cuánto cambian los valores a los que productores e importadores intercambian bienes o venden a intermediarios, antes de que esos productos lleguen a las góndolas y a los hogares. En otras palabras, sigue la evolución de precios a lo largo de la cadena de producción, sin incorporar el margen minorista ni muchos servicios, por lo que funciona como indicador adelantado de las presiones inflacionarias en la economía.

    Técnicamente, se calcula a través de índices como el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) y el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) del INDEC, que registran la evolución de los bienes nacionales e importados, respectivamente. En el país, tras años de inflación crónica, los datos oficiales muestran que la inflación mayorista alcanzó algunas de sus tasas más bajas, incluso con episodios puntuales de deflación mensual, como en mayo de 2025, cuando el índice cayó 0,3% por primera vez en mucho tiempo. Ese retroceso forma parte del proceso de desaceleración de precios que el Gobierno ha impulsado mediante ajustes fiscales, restricción monetaria, flotación del tipo de cambio y recortes significativos de subsidios.

    Según los especialistas, la baja de la inflación mayorista en Argentina se explica principalmente por tres factores económicos interrelacionados. La contracción de la demanda agregada, refiriéndose  a tasas de interés elevadas, control del gasto público y menores subsidios, redujo la cantidad de dinero en circulación y el consumo, lo que limitó la capacidad de las empresas para trasladar aumentos de costos a precios. En segundo lugar, los ajustes de precios relativos como la eliminación de distorsiones cambiarias y subsidios. Por último, la estabilidad cambiaria como política de flotación monetaria. 

     

    Luis Caputo

    Por otra parte, la relación entre los distintos indicadores de inflación se volvió objeto de discusión en Argentina, especialmente tras la controversia sobre la forma de medir el IPC oficial. El Gobierno informó que la inflación mensual en enero de 2026 fue del 2,9% y que la interanual se ubicó alrededor del 33,1%, cifras que se presentaron como prueba de desaceleración. No obstante, varias consultoras privadas estimaron que el aumento real de precios podría estar ligeramente por encima de los datos oficiales: en febrero de 2026 algunas proyectaron una inflación mensual de hasta 3%, con mayores presiones en alimentos y servicios. 

    Aún más, estudios privados prestigiosos, difundidos por sindicatos, académicos y economistas independientes, sostienen que la inflación “real” —si se actualizaran la canasta de bienes y las ponderaciones de consumo con datos recientes— sería significativamente más alta que la oficial. Por ejemplo, una reconstrucción con ponderadores actualizados muestra que, en varios meses, la inflación real habría estado entre 10 y casi 40 puntos porcentuales por encima del IPC oficial, resultado atribuible al uso de una encuesta de gastos de hogares antigua y a ponderaciones que ya no reflejan la estructura del consumo actual. 

    Marcos Lavagna

    Esa discusión metodológica se transformó en escándalo político y técnico a comienzos de este año. El director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Marco Lavagna, presentó su renuncia en febrero tras más de seis años al frente del organismo, en un contexto de tensiones por la implementación de una nueva metodología para medir la inflación. Lavagna había impulsado un indicador con ponderadores y encuestas más recientes que incorporaban mejor el peso actual de servicios como electricidad, gas e Internet en el gasto familiar, pero el Gobierno decidió posponer indefinidamente la adopción de ese nuevo cálculo, argumentando que debía esperar a una consolidación de la desaceleración inflacionaria.

    La renuncia derivó en acusaciones de manipulación de datos estadísticos por parte de sectores críticos, que sostienen que la postergación y el uso de metodologías antiguas permiten subestimar la inflación real, con consecuencias políticas y económicas, incluidas repercusiones en salarios, jubilaciones y contratos indexados. Por su parte, la administración mileista negó cualquier interferencia política y describió la salida de Lavagna como parte de una transición técnica, aunque la controversia reavivó recuerdos de disputas pasadas sobre la credibilidad de los datos oficiales

     

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  • Listado completo de líderes iraníes abatidos en la guerra entre Estados Unidos e Irán

    Listado completo de líderes iraníes abatidos en la guerra entre Estados Unidos e Irán

    Irán perdió a su núcleo dirigente en menos de un mes de guerra. La relación de fallecidos en la cúpula política, militar, de inteligencia y científica del régimen —la más mortífera en la historia de la república islámica— revela el alcance del golpe sufrido por el poder iraní.

    Desde el líder supremo hasta los principales responsables de seguridad, defensa, represión interna y programas estratégicos, los jerarcas clave del país fueron eliminados, uno a uno, en ataques selectivos.

    Ali Khamenei, exlíder supremo de Irán desde 1989, murió el primer día de la guerra durante un bombardeo contra su residencia en Teherán. En el mismo ataque fallecieron varios familiares, entre ellos una hija y un nieto.

    Su hijo Mojtaba, según informó Washington, resultó herido y fue designado sucesor, aunque hasta ahora no se ha presentado en público.

    Khamenei era considerado la figura central de la estructura política y religiosa de Irán, comandante del ejército y líder del “eje de la resistencia”, la coalición de grupos antioccidentales en la región.

    Durante su mandato reprimió protestas como las de 1999, 2009 y 2022, y mantuvo el control del aparato militar y clerical. Su muerte desató un luto nacional de 40 días, y la Guardia Revolucionaria prometió un “castigo severo” a los responsables del ataque.

    Ali Larijani, presidente del Parlamento y jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, murió el 17 de marzo en un ataque israelí en la región de Teherán.

    Larijani era considerado la figura política más influyente tras Khamenei. Su muerte ocurrió días después de que participara en una manifestación progubernamental; en ese mismo ataque perdieron la vida varios familiares. Larijani estaba a cargo de la coordinación de la seguridad nacional y de la respuesta estratégica del régimen.

    Mohammad Pakpour, comandante jefe de los Guardianes de la Revolución Islámica, murió el primer día de la guerra. Había dirigido las fuerzas terrestres de los Guardianes y asumió el mando principal del ejército ideológico en junio de 2025, tras el fallecimiento de su antecesor durante la guerra anterior con Israel.

    Pakpour fue sustituido por Ahmad Vahidi, exministro del Interior y de Defensa. Vahidi estuvo al frente de la represión de protestas y de la planificación de operaciones militares contra Israel y otros adversarios regionales. Su muerte, junto a la de otros altos mandos, debilitó la capacidad de respuesta de la organización militar más poderosa de Irán.

    Ali Shamkhani, asesor principal del líder supremo y figura clave en las fuerzas armadas desde la década de 1980, murió el primer día del conflicto.

    Shamkhani había sido designado en febrero para revisar los planes de defensa y reforzar la estructura militar tras los ataques previos de Estados Unidos e Israel, según reportó Europa Press. Su muerte se produjo en el marco de una ofensiva aérea coordinada, que atacó instalaciones militares y nucleares consideradas amenazas inminentes.

    Esmail Khatib, ministro de Inteligencia desde 2021, falleció en un bombardeo israelí sobre Teherán el 18 de marzo. Organizaciones de derechos humanos lo señalaron como el principal responsable de la represión de disidentes y manifestantes.

    Khatib supervisó detenciones, torturas y asesinatos durante las protestas, además de dirigir operaciones encubiertas y ciberataques contra intereses extranjeros. Su gestión incluyó la vigilancia masiva y la persecución de activistas y periodistas. Fue sancionado internacionalmente por su papel en violaciones de derechos humanos y en actividades de espionaje.

    Aziz Nasirzadeh, veterano de la guerra entre Irán e Irak y ministro de Defensa, murió en un ataque aéreo el primer día de la guerra.

    Nasirzadeh estuvo a cargo de la supervisión de misiles de largo alcance y de la transferencia de armamento a aliados regionales. Su nombre figuró entre los altos mandos alcanzados por la ofensiva, aunque el régimen iraní tardó en confirmar su muerte.

    Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia Basij, murió en un ataque aéreo el 17 de marzo.

    Soleimani lideraba una organización de voluntarios clave en la represión de protestas y el control social. Su muerte ocurrió apenas horas después del asesinato de Larijani, en lo que fue la noche más letal para el círculo de confianza del régimen.

    Esmail Ahmadi, director de inteligencia de la milicia Basij, fue asesinado el 16 de marzo en un ataque nocturno. Ahmadi estaba a cargo de la inteligencia y la vigilancia de la organización, y su eliminación agravó la crisis de liderazgo en la estructura represiva.

    Ali Mohammad Naini, portavoz de los Guardianes de la Revolución y director adjunto de la Oficina de Relaciones Públicas, murió la madrugada del viernes en un ataque atribuido a Estados Unidos e Israel.

    Naini era responsable de la propaganda militar y de la comunicación estratégica, encargado de difundir los mensajes oficiales sobre la continuidad de la producción de misiles pese a la guerra.

    Mohammad Shirazi, encargado de coordinar las fuerzas de seguridad desde la oficina del líder supremo, murió el primer día de la guerra. Shirazi articulaba la cooperación entre las distintas ramas militares y garantizaba la protección directa de la máxima autoridad iraní; su muerte debilitó la capacidad de enlace y mando en el círculo más cercano al liderazgo.

    Abdolrahim Mousavi, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, murió el 28 de febrero, el mismo día en que comenzó la ofensiva. Mousavi había asumido el cargo en junio de 2025, tras el fallecimiento de su predecesor durante la guerra de doce días. Su función era la supervisión y coordinación operativa de los distintos cuerpos militares.

    Gholamreza Rezaian, jefe de inteligencia policial, falleció en los bombardeos iniciales. Rezaian supervisaba la inteligencia relacionada con la seguridad interna, la vigilancia de posibles amenazas y la represión policial.

    (Con información de AFP)

  • Plazo fijo: cuánto pagan los bancos por $1 millón a 30 días y la brecha de hasta 10% (más de $8.000)

    Plazo fijo: cuánto pagan los bancos por $1 millón a 30 días y la brecha de hasta 10% (más de $8.000)

    Los bancos argentinos actualizaron las tasas nominales anuales (TNA) para los depósitos a plazo fijo en pesos a 30 días, con rangos que van del 21% al 31%. Este ajuste de condiciones genera una brecha que puede superar los $8.000 entre la entidad que ofrece la tasa más baja y la que otorga el mayor rendimiento por cada $1.000.000 invertido a 30 días.

    Esa diferencia repercute directamente en el interés mensual que obtienen los ahorristas según la entidad elegida. El ajuste responde a la estrategia de captar fondos en un contexto marcado por la política monetaria del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

    Mientras los bancos tradicionales ofrecen rendimientos que oscilan entre $1.017.260 y $1.020.548 por cada millón depositado, las plataformas digitales y las financieras especializadas llegan hasta $1.025.616 al vencimiento. El simulador de rendimientos permite visualizar estas diferencias, que implican una variación significativa en el saldo final para quienes buscan alternativas de resguardo frente a la inflación.

    La nueva estructura de tasas ofrece un amplio abanico de opciones para el ahorrista. El Banco de la Nación Argentina fijó su tasa en 23%, por lo que al cabo de 30 días se acreditan $1.018.904 por cada millón invertido. En tanto, el Banco de la Provincia de Buenos Aires y el Banco Hipotecario mantienen una tasa del 25%, garantizando en ambos casos $1.020.548 al vencimiento.

    El Banco Santander Argentina estableció su tasa en 22%, con un retorno de $1.018.082; por su parte, el Banco de Galicia y Buenos Aires S.A. y el Banco Ciudad de Buenos Aires fijaron una tasa del 21%, equivalente a $1.017.260 en 30 días.

    El Banco BBVA Argentina se mantiene en 23% ($1.018.904) y el Banco Macro ajustó a 24%, alcanzando $1.019.726. Entre las novedades, el Banco ICBC ofrece una tasa de 23,5% que rinde $1.019.315. El Banco de Corrientes iguala la tasa del 23%, por lo que al mes se acreditarían $1.018.904.

    Las diferencias se amplían al analizar bancos digitales y financieras. Banco Bica S.A. ofrece 28%, lo que eleva el monto final a $1.023.014. CMF y Banco del Sol aumentan el retorno a $1.023.973 con una tasa del 29%. Banco Meridian y Reba Compañía Financiera aplican una tasa del 30%, por lo que el ahorrista obtiene $1.024.658. Finalmente, Banco VOII lidera el ranking con una tasa del 31% que eleva el resultado a $1.025.616 por un plazo fijo de $1.000.000 a un mes.

    Los bancos provinciales también presentan opciones intermedias: Banco de Formosa, Banco Mariva y Banco de la Provincia de Córdoba, con tasas que van del 21% al 27%, permiten resultados que van de $1.017.260 a $1.022.192 en una simulación a 30 días.

    Las cifras reflejan el monto final acreditado tras 30 días, que incorpora el interés correspondiente al esquema nominal anual informado por cada entidad.

    La competencia entre entidades marca el diferencial de tasas

    El sistema bancario argentino atraviesa una etapa de intensa competencia por captar depósitos, con los bancos digitales y las financieras al frente en la oferta de tasas.

    En las últimas semanas, estas entidades se ubicaron con los rendimientos más altos del mercado, incrementando sus tasas para atraer ahorros en un contexto de inflación elevada —que en febrero igualó el nivel de enero, registrando 2,9%—. En contraste, los bancos tradicionales mantuvieron sus tasas prácticamente sin cambios, lo que amplió la brecha en los intereses mensuales según la entidad seleccionada.

    La política monetaria del Banco Central de la República Argentina continúa condicionando los ajustes de tasas, impulsando la competencia y facilitando la absorción de pesos a través de distintas alternativas de plazo fijo en moneda local.

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  • El dólar volvió a caer, tocó un mínimo en un mes y se aleja del techo de la banda

    El dólar volvió a caer, tocó un mínimo en un mes y se aleja del techo de la banda

    El dólar se aleja del

    Aunque el monto operado en el segmento de contado no descolló, con unos USD 357,5 millones en el día, el dólar mayorista volvió a bajar cuatro pesos o 0,3% y cerró a $1.390,50, el mínimo en el último mes.

    “El dólar mayorista volvió a niveles exhibidos en el 23 y 24 de febrero pasado”, precisó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio. Vale recordar que por el feriado puente del lunes 23 y el feriado nacional del martes 24, el mercado de cambios retomará la operatoria el miércoles de la semana que viene.

    En la semana recién finalizada el tipo de cambio mayorista bajó 9,50 pesos (-0,7%), algo menos que los 16 pesos de caída anotados en la semana anterior“, agregó Quintana.

    La banda superior del esquema cambiario establecido por el Banco Central se ubicó en los $1.638,52, lo que alejó al tipo de cambio oficial en unos 248,02 pesos o 17,8% de ese límite de libre flotación, la brecha más amplia desde el 1 de julio de 2025 (18%)..

    El dólar al público descontó cinco pesos o 0,4%, a $1.410 para la venta en el Banco Nación, un piso desde el 24 de febrero.

    También cedió el dólar blue, que fue negociado con baja de diez pesos o 0,7%, a $1.420, para acumular una pérdida de 110 pesos o 7,2% en el recorrido de 2026.

    Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, afirmó que “el dólar mayorista continúa ajeno a la volatilidad externa y así es que sigue transitando ligeras oscilaciones en torno a los $1.400 dentro un escenario donde la oferta de divisas sigue al mando. Las miradas siguen dirigidas hacia la política monetaria, ya que los operadores consideran importante si se liberarán o absorberán pesos para evaluar la dinámica del ‘trilema ‘de inflación, reservas y actividad, en busca de que pueda gestionarse optimizando dicho delicado equilibrio”.

    Lucas Lainez, CEO de Puente, expresó que “quienes lideraron la vuelta de Argentina al mercado de capitales fueron claramente empresas, y lo siguen haciendo”, con la emisión de Obligaciones Negociables. “Y en 2025 y parte de 2026 las provincias, al menos Santa Fe, Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, ya tuvieron sus emisiones internacionales por un total cercano a los USD 4.000 a USD 4.500 millones”.

    La reciente caída en la cotización del oro afectó a las reservas del Banco Central, que debajo de USD 44.000 millones cedieron a un mínimo desde enero.

    “Esta dinámica negativa responde a una combinación de pagos a organismos internacionales y una fuerte desvalorización de los activos financieros. La racha actual refleja una vulnerabilidad externa persistente que neutraliza los esfuerzos de acumulación de divisas por vía comercial”, explicó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.

    El Indec informó que en febrero la balanza comercial registró un superávit de USD 788 millones, para encadenar 27 meses consecutivos con saldo a favor en el intercambio de bienes con el exterior.

    Las exportaciones cayeron 2,9% interanual, y un 16,2% desestacionalizado respecto del mes anterior, mientras que las importaciones descendieron 11,8% interanual y aumentaron 8,2% frente a enero.

    “Las importaciones parecen haberse estabilizado en un nivel inferior al previo a las elecciones, tras el adelantamiento de importaciones previo a las mismas y reflejando una demanda más débil. Dentro de las importaciones, los volúmenes de bienes de capital cayeron 22,9% interanual, mientras que los de bienes de consumo bajaron 3,3%”, explicaron los expertos de Max Capital.

    “Hacia adelante, con una perspectiva favorable para la cosecha y precios de commodities más altos, las exportaciones deberían sostenerse en la primera mitad del año. Estimamos que el superávit comercial podría superar los USD 21.000 millones, en un contexto de apreciación real y acumulación de RIN (Reservas Internacionales Netas) en torno a USD 10.000 millones en 2026, impulsada por mejores términos de intercambio”, acotaron.

    En otro orden, también vinculado al futuro de las reservas, el ministro Luis Caputo expuso en un simposio organizado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) y señaló que ya están identificadas las fuentes de financiamiento para los próximos tres pagos de deuda en moneda extranjera.

    Indicó que existen “opciones más baratas que salir a tomar deuda en los mercados internacionales” y que “ya tenemos financiamiento identificado para cubrir los próximos tres vencimientos de capital; el cupón de julio de este año; y los de enero y julio del año que viene”, por un total cercano a 9.000 millones de dólares.

  • El dólar tocó un mínimo en un mes y se aleja del techo de la banda; mayorista $1.390,50, público $1.410 en Banco Nación

    El dólar tocó un mínimo en un mes y se aleja del techo de la banda; mayorista $1.390,50, público $1.410 en Banco Nación

    Aunque el volumen negociado en el segmento de contado no fue destacado —unos USD 357,5 millones en la jornada—, el dólar mayorista volvió a bajar cuatro pesos (0,3%) y cerró en $1.390,50, su nivel más bajo en el último mes.

    “El dólar mayorista volvió a niveles exhibidos en el 23 y 24 de febrero pasado”, precisó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio. Vale recordar que por el feriado puente del lunes 23 y el feriado nacional del martes 24, el mercado de cambios retomará la operatoria el miércoles de la semana que viene.

    “En la semana recién finalizada el tipo de cambio mayorista bajó 9,50 pesos (-0,7%), algo menos que los 16 pesos de caída anotados en la semana anterior“, agregó Quintana.

    La banda superior del esquema cambiario establecido por el Banco Central se ubicó en los $1.638,52, lo que dejó al tipo de cambio oficial unos 248,02 pesos —o 17,8%— por debajo de ese límite de libre flotación, la brecha más amplia desde el 1 de julio de 2025 (18%).

    El dólar al público retrocedió cinco pesos (0,4%), hasta $1.410 para la venta en el Banco Nación, un nivel mínimo desde el 24 de febrero.

    También bajó el dólar blue, negociado con una caída de diez pesos (0,7%), a $1.420, acumulando una pérdida de 110 pesos (7,2%) en lo que va de 2026.

    Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, afirmó que “el dólar mayorista continúa ajeno a la volatilidad externa y así es que sigue transitando ligeras oscilaciones en torno a los $1.400 dentro un escenario donde la oferta de divisas sigue al mando. Las miradas siguen dirigidas hacia la política monetaria, ya que los operadores consideran importante si se liberarán o absorberán pesos para evaluar la dinámica del ‘trilema ‘de inflación, reservas y actividad, en busca de que pueda gestionarse optimizando dicho delicado equilibrio”.

    Lucas Lainez, CEO de Puente, expresó que “quienes lideraron la vuelta de Argentina al mercado de capitales fueron claramente empresas, y lo siguen haciendo”, con la emisión de Obligaciones Negociables. “Y en 2025 y parte de 2026 las provincias, al menos Santa Fe, Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, ya tuvieron sus emisiones internacionales por un total cercano a los USD 4.000 a USD 4.500 millones”.

    La reciente caída en la cotización del oro impactó las reservas del Banco Central, que cayeron por debajo de los USD 44.000 millones, su nivel más bajo desde enero.

    “Esta dinámica negativa responde a una combinación de pagos a organismos internacionales y una fuerte desvalorización de los activos financieros. La racha actual refleja una vulnerabilidad externa persistente que neutraliza los esfuerzos de acumulación de divisas por vía comercial”, explicó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.

    El Indec informó que en febrero la balanza comercial registró un superávit de USD 788 millones, para encadenar 27 meses consecutivos con saldo a favor en el intercambio de bienes con el exterior.

    Las exportaciones cayeron 2,9% interanual, y un 16,2% desestacionalizado respecto del mes anterior, mientras que las importaciones descendieron 11,8% interanual y aumentaron 8,2% frente a enero.

    “Las importaciones parecen haberse estabilizado en un nivel inferior al previo a las elecciones, tras el adelantamiento de importaciones previo a las mismas y reflejando una demanda más débil. Dentro de las importaciones, los volúmenes de bienes de capital cayeron 22,9% interanual, mientras que los de bienes de consumo bajaron 3,3%”, explicaron los expertos de Max Capital.

    “Hacia adelante, con una perspectiva favorable para la cosecha y precios de commodities más altos, las exportaciones deberían sostenerse en la primera mitad del año. Estimamos que el superávit comercial podría superar los USD 21.000 millones, en un contexto de apreciación real y acumulación de RIN (Reservas Internacionales Netas) en torno a USD 10.000 millones en 2026, impulsada por mejores términos de intercambio”, acotaron.

    En otro plano, también en relación con el futuro de las reservas, el ministro Luis Caputo expuso en un simposio organizado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) y señaló que ya están identificadas las fuentes de financiamiento para los próximos tres pagos de deuda en moneda extranjera.

    Indicó que existen “opciones más baratas que salir a tomar deuda en los mercados internacionales” y que “ya tenemos financiamiento identificado para cubrir los próximos tres vencimientos de capital; el cupón de julio de este año; y los de enero y julio del año que viene”, por un total cercano a 9.000 millones de dólares.

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  • Ricardo Quintela respalda a Kicillof: “es el compañero más preparado para gobernar el país”

    Ricardo Quintela respalda a Kicillof: “es el compañero más preparado para gobernar el país”

    La Argentina atraviesa una recesión profunda: hay riesgo de cierre de miles de pymes, deterioro en el empleo, aumento del desempleo y un mercado interno debilitado que intensifica el malestar social. En ese marco, el gobernador de la provincia de La Rioja, Ricardo Quintela, analizó en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) este escenario crítico; propuso reorganizar el peronismo de cara a 2027 y respaldó a Axel Kicillof con una definición contundente: “Es el compañero más preparado para gobernar el país“.

    Ricardo Quintela, dirigente peronista, gobierna la provincia de La Rioja desde 2019. Antes de asumir la gobernación, desarrolló una extensa trayectoria en la política local: fue intendente de la ciudad de La Rioja por dos mandatos y ocupó cargos legislativos, lo que lo consolidó como una figura con fuerte base territorial dentro del justicialismo.

    ¿Cómo ve la situación actual? ¿Cómo ve el peronismo? ¿Cómo se imagina 2027? Háganos primero un balance.

    El peronismo está atravesando una discusión interna y un proceso de reordenamiento. Hay acumulación de fuerza a partir de la convocatoria a diversos compañeros, incluidos algunos que en su momento creyeron haber dado herramientas para poder desarrollar un gobierno eficiente y que hoy advierten que se equivocaron —o que todos nos equivocamos, un poco cada uno—. Pero es imprescindible recuperar el rumbo del movimiento nacional justicialista, junto con un conjunto de partidos políticos, las centrales obreras y muchos compañeros que militan en otros espacios. Debemos conformar un frente lo más amplio posible que permita ser una referencia clara y notable para todo el pueblo argentino y aplicar políticas activas que permitan salir con rapidez de esta crisis que nos impuso este gobierno.

    Estuvo reunido con Miguel Ángel Picheto también, entre las múltiples reuniones. Usted es un hombre que se reúne con todo el mundo, pero cuénteme, ¿le asigna a esta tarea que está haciendo Picheto —que se había ido del peronismo a ser candidato a vicepresidente junto con Macri y su regreso— un rol importante? ¿Cómo está viendo ese trabajo de él?

    Mire, valoro el trabajo de todos los compañeros que quieran sumar y potenciar la construcción de un espacio común, donde podamos sentarnos a diseñar el camino que debe transitar la mayoría de los argentinos para alcanzar el objetivo final: un país en crecimiento, con desarrollo, oportunidades y posibilidades para todos. Créame, no es tan difícil: se trata de decisión y voluntad política para enfrentar, en el buen sentido, a nuestros acreedores. No fuimos nosotros quienes nos endeudamos en exceso, sino gobiernos anteriores que atacaron al gobierno de Alberto Fernández y, lejos de corregir sus problemas, los profundizaron y destruyeron aspectos positivos como la obra pública, programas de salud, educación, seguridad y el desarrollo de la economía regional.

    Por eso considero muy importante el diálogo entre los compañeros, la conversación con partidos afines, con los trabajadores, los industriales y los empresarios. Argentina es un país potente y, pese a quienes la han perjudicado, no van a poder anular esa potencia. Pero será necesario exigir, algo que hasta ahora no hicimos: la rendición de cuentas de quienes dejan el gobierno. Que no se vayan del país sin explicar a los argentinos qué hicieron con los pesos y con la plata de los argentinos y qué hicieron con la esperanza de la gente.

    Recién decía, para no usar otra palabra que quedó tácitamente expresada, ya ha mostrado ese carácter cuando intentó presidir el partido peronista y allí, en un proceso y en un contexto distinto al que hoy estamos, quedó Cristina Fernández de Kirchner antes de que sea condenada. ¿Usted cree que es imprescindible crear una interna dentro del partido? ¿Que primero renueve las autoridades del partido? ¿Cree que eso ya no es lo importante y lo que tendría que haber es una gran interna para decir quiénes son los candidatos? ¿Cómo engancha su deseo de haber sido presidente del Partido Peronista hace 3 años?

    La democracia interna de nuestro movimiento es esencial por varias razones, sobre todo porque pone de pie lo que yo llamo un gigante dormido: el peronismo. Lo pone de pie manteniendo la diversidad de matices que tenemos. Si mostramos primero al pueblo peronista y luego a todo el pueblo argentino que existe una oferta electoral interesante —con mucha materia prima, capacidades, experiencia y trabajo en equipo—; si evidenciamos que conocemos los problemas del país y la potencialidad de cada región, podemos generar nuevas expectativas. Muchos de quienes hoy conducen no conocen el país ni sus regiones.

    Argentina tiene todo para salir adelante. En muchos sentidos somos la envidia de otros países: tenemos mar, montañas, nieve y la reserva de agua dulce más importante. Nuestra cordillera está llena de riqueza y recursos hidrocarburíferos; contamos con petróleo, gas y carbón. Contamos además con una industria itícola (vitivinícola) que estamos desmembrando cuando deberíamos potenciarla. Nuestra industria agropecuaria también sufre deterioro cuando debería fortalecerse; tenemos que debatir cómo agregar valor a la materia prima.

    No quiero que el país se convierta en una economía primarizada. No nos dejen desarrollarnos. Debemos industrializarnos, invertir en nuestros científicos y en nuestras capacidades intelectuales y consolidar, con un programa de mediano y largo plazo, los cimientos de un país que crece y se desarrolla.

    Tenemos ejemplos de varios países del mundo. China, por ejemplo, planifica a escala mucho mayor que su población: nosotros, con menos de 50 millones de habitantes, contamos con recursos y no deberíamos desaprovecharlos. Tengamos claro el rumbo: vamos todos juntos a alcanzar el objetivo que nos propusimos, que es garantizar mínimamente una expectativa de bienestar para nuestra gente.

    Cuando usted se postuló para presidir el partido peronista, distintos sectores salieron en su apoyo y otros no. En ese momento, además, Cristina Kirchner, el kirchnerismo y La Cámpora tenían una fortaleza infinitamente mayor, incomparable con la que tienen hoy. Una persona que demostró independencia en ese acto y apoyarlo a usted, o por lo menos no apoyar a Cristina Fernández de Kirchner, fue el gobernador de Buenos Aires Kicillof. Cuénteme cómo sigue su relación con él, si lo imagina un candidato para 2027, si eventualmente le gustaría acompañarlo en la fórmula. Cuénteme un poco su propia relación con Kicillof.

    Mantenemos una relación muy cercana. Somos seis gobernadores, y con Axel en particular tenemos también un vínculo afectivo y de reconocimiento a su capacidad. Es el compañero que mejor instalado está para conducir, representar o conducir los destinos del país. Además, gobierna la provincia más poblada, que concentra casi 18 millones de habitantes, y enfrenta una enorme diversidad de problemas. Aun cuando él es el que mejor posicionado está, hay otros compañeros con experiencia y capacidades que debemos visibilizar.

    Tenemos a Sergio Uñac, a Juan Manuel Urtubey, a Gerardo Zamora, a Sergio Ziliotto, a nosotros mismos. Es decir, hay una oferta amplia que puede resultar atractiva para el electorado argentino.

    Si se realizan las PASO, o si se concreta una democracia interna que permita a la gente ver que podemos conformar un equipo sólido, quien resulte ganador contará con el respaldo de todos: si gana Kicillof, todos nos encolumnaríamos detrás de él; si gana otro, haríamos lo mismo, participando activamente del proyecto diseñado colectivamente.

    Estamos en esas conversaciones y esperamos contar con el beneplácito de todos los compañeros.

    Uñac planteó un llamado a una elección interna, una elección interna que, a juicio de él, tenía que ser pronto, este año, en la primavera de este año, incluso teniendo en cuenta el posible adelantamiento de las elecciones. Hay, como usted sabe, versiones que hablan de un adelantamiento de las elecciones nacionales. Pero, sin ninguna duda, hay exigencias constitucionales de muchas provincias de desdoblar las elecciones y adelantarlas. Entonces, Uñac planteaba que era imprescindible una gran interna en septiembre de este año, independientemente de las PASO. ¿Cuál es su opinión?

    Comparto totalmente. Soy un impulsor de la democracia interna del peronismo. Pero si existen las PASO, no veo sentido en realizar dos internas: la disputa se da dentro de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, donde pueden presentarse todos los candidatos bajo el lema que acordemos y quedará el mejor; el resto se encolumnará detrás de él.

    Si las PASO no se mantienen, entonces sí debe pactarse un proceso interno acordado entre compañeros y compañeras —no un acuerdo público impuesto— en el que no haya descalificaciones ni insultos. Cada uno debe exponer sus propuestas y su proyecto de país; luego cada quien hará su juego, pero siempre con respeto, para que el vencedor pueda convocar a los vencidos a integrarse al proyecto político.

    Me gustaría su visión respecto de dos extremos de ese amplio pamperonismo, que es, por un lado, gobernadores peronistas que han apoyado medidas de este gobierno. Me refiero al caso de Salta, al caso de Tucumán, al caso de su vecino Catamarca, que son peronistas, se perciben peronistas, ganaron las elecciones como peronistas y que hoy, por estar votando más cerca del gobierno, están disociados del peronismo. Y, por otro lado, el extremo de La Cámpora. Me gustaría entender si lo que usted plantea es algo que incluya también a estos dos sectores que hoy se critican tan duramente como critican entre ellos a Milei.

    No soy excluyente. Creo que hay compañeros que tienen que hacer autocrítica y mirarse hacia adentro: nos equivocamos muchas veces, somos humanos y erramos incluso trabajando según lo que creemos son los intereses de nuestros mandantes y, sin embargo, terminan perjudicándolos. Las pruebas están a la vista.

    Hay que hablarles a todos los compañeros. A quienes, creyendo ayudar, otorgaron herramientas que terminaron perjudicando a su propio pueblo —por ejemplo, con reformas laborales, con el financiamiento de los jubilados, el desfinanciamiento del sector de discapacitados— debemos confrontarlos con propuestas concretas. La crueldad de decisiones que dejan familias en la calle o en situaciones de desesperación es algo que debemos contrarrestar con hechos y propuestas claras. Y quienes en algún momento tomaron decisiones erradas siempre tienen oportunidad para corregir el rumbo. Nosotros los tenemos que convocar a todos.

    También a los compañeros de La Cámpora. Soy amigo suyo, aunque no coincida en todo; valoro que La Cámpora dispone de cuadros políticos valiosos. Tengo diferencias metodológicas y conceptuales en algunos procedimientos, pero son peronistas. Yo soy peronista: el peronismo es un movimiento, no un partido homogéneo. El peronismo hace política de masas, no foquista.

    Por eso abrazamos a todas las compañeras y compañeros que quieran acompañar al peronismo, aun cuando no militen formalmente en él. Vea la última entrevista del general Juan Domingo Perón: cuando le preguntan cómo estaba conformada la sociedad política, respondió —¿se acuerda, Jorge?— 30% socialista, 30% conservador, 30% radical y 10% independiente y peronista. No son todos peronistas. ¿Por qué los abrazaba a todos? Porque el objetivo de Perón era garantizar una distribución equitativa de oportunidades y alcanzar una patria libre, justa y soberana. Ese es el desafío que debemos asumir: ser autosustentables.

    Ricardo, que lo veo lleno de energía, su juicio sobre la situación de la expresidenta Cristina Kirchner.

    En eso vamos a coincidir todos los peronistas, aunque algunos lo expresen y otros no. Es una situación absolutamente injusta. Por ello la cuestión de la justicia debe ser debatida por el pueblo argentino y tiene que pronunciarse. ¿Cómo puedo yo ser responsable por lo que haga el director de administración de un departamento provincial? ¿Voy a ser condenado como si fuera el delincuente? Es evidente. No hace falta ser jurista para ver que esto es absolutamente injusto.

    La justicia actual, salvo excepciones, mayoritariamente no muestra en sus jueces y fiscales la autoridad moral, la dignidad ni la ética necesarias para juzgar a los argentinos, y mucho menos a una expresidenta.

    ¿Usted considera que el próximo presidente, si fuera peronista, debería indultar entonces a Cristina Kirchner?

    No voy a opinar sobre eso. Yo me pronuncio sobre el crecimiento y desarrollo del país y sobre el proceso de organización que debemos impulsar. No entraré en la discusión en la que intentan involucrarnos para que tomemos definiciones carentes de sentido. Buscamos el poder para ponerlo al servicio de la gente, no para que sirva a quienes vengan a saquearlo, sino para garantizar a los ciudadanos posibilidades de trabajo, soberanía alimentaria, educativa y sanitaria para sus hijos, y para sacar al pueblo de la situación de mendicidad y marginalidad que afecta a gran parte de la sociedad.

    ¿Cómo la está pasando La Rioja con el cierre de empresas, el aumento del desempleo, la caída del consumo y de la producción? Háganos una síntesis de la situación económica en su provincia.

    Estamos mal, como están mal la mayoría de las provincias. No somos una excepción, salvo casos puntuales como Neuquén, tal vez beneficiada por regalías o por alguna ayuda que le pueda dar el gobierno, pero esas ayudas no son consistentes ni sostenibles. Se están quedando con los recursos, con la plata de todos los argentinos.

    Quedan al frente personas que no corresponden: gente con inexperiencia en el manejo de lo público, que desconoce cómo gestionar y actúa como si fuera propietaria, haciendo lo que le place con bienes que no le pertenecen.

    Van a tener que rendir cuentas. No sé si ante la justicia actual, pero sí ante una justicia que realmente se ajuste al derecho y no actúe según intereses particulares.

    MV

  • Más de 10 millones de familias con problemas habitacionales en Argentina; estudio redefine el déficit al sumar inquilinos

    Más de 10 millones de familias con problemas habitacionales en Argentina; estudio redefine el déficit al sumar inquilinos

    Un reciente informe de la organización Tejido Urbano, elaborado a partir del procesamiento estadístico del Censo 2022 y la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), ofrece una radiografía crítica de las condiciones de vida en el país. Según la investigación, de los 14,6 millones de hogares urbanos censados, 10,7 millones presentan algún tipo de problemática habitacional: es decir, el 73% de las familias argentinas vive en viviendas con deficiencias materiales, carencia de servicios, hacinamiento o inseguridad en la tenencia.

    El estudio plantea una visión ampliada del déficit habitacional que incorpora no solo las carencias materiales tradicionales, sino también la ausencia de escrituras y la dificultad de acceso a la propiedad que enfrentan los inquilinos. “En este trabajo se cuantifica un amplio conjunto de problemáticas para luego calcular la cantidad de hogares que están afectados por cada caso, y la superposición de problemas que pueden darse”, explica el documento técnico.

    La necesidad de nuevas viviendas por condiciones críticas

    El primer gran bloque identificado por Tejido Urbano reúne a los hogares que necesitan una vivienda adicional: 1.021.798 familias, lo que equivale al 9,6% del déficit total. Esta categoría comprende tres situaciones de extrema precariedad que, en la mayoría de los casos, obligan a una mudanza o a cambios estructurales profundos.

    La situación más extendida en este segmento son las viviendas irrecuperables, que afectan a más de 510.000 hogares: ranchos, casillas o piezas en inquilinatos que carecen de condiciones mínimas de habitabilidad y no pueden repararse mediante refacciones aisladas. El hacinamiento crítico —definido como hogares donde conviven más de tres personas por cuarto— alcanza a 372.000 familias. Además, más de 230.000 hogares comparten la misma vivienda con otra familia, lo que deteriora la privacidad y la salud de sus integrantes.

    El informe subraya que “los hogares que tienen estas problemáticas son los que tienen los niveles más bajos de ingreso”. En particular, el 84% de las familias que comparten vivienda y el 79% de las que habitan estructuras irrecuperables pertenecen a los estratos sociales más vulnerables.

    Déficit en viviendas existentes: servicios y papeles

    La mayor parte del problema habitacional en Argentina no es la ausencia de techo, sino las deficiencias de las construcciones existentes. Este segundo grupo, llamado “necesidades en viviendas existentes”, incluye a 7,4 millones de hogares, casi el 70% de las familias con problemas habitacionales.

    Dentro de ese conjunto, la carencia más masiva es la falta de servicios de red (agua potable y cloacas), que afecta a 5 millones de hogares. La investigación destaca el fuerte impacto de esta situación en la salud pública y la calidad de vida. Asimismo, 4,7 millones de familias enfrentan irregularidad dominial. “Las condiciones de regularidad en el dominio de las viviendas determinan el nivel de seguridad ante desalojos y abusos”, señala el texto.

    Un punto relevante es que, a diferencia de las viviendas irrecuperables, en este grupo hay una alta superposición de problemas: la mayoría de los hogares con materiales deficientes (como pisos de tierra o techos precarios) también carecen de servicios y de escrituras. Sin embargo, el estudio aclara que muchas de estas viviendas son “recuperables” mediante mejoras sencillas en pisos y techos, siempre que se garanticen simultáneamente la infraestructura de red y la seguridad jurídica.

    El desafío de la integración en los barrios populares

    Otra dimensión transversal es la localización de las viviendas en entornos deficitarios. Según el Relevamiento Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP) citado en el informe, en Argentina hay 1,2 millones de familias viviendo en villas, asentamientos o conjuntos habitacionales degradados.

    En estos casos la solución excede la escala individual de la vivienda y demanda una “integración urbana concreta”: obras de espacio público, vialidad, equipamiento comunitario y saneamiento ambiental. El informe advierte que los procesos de mejora barrial que no concluyen con la escrituración de los lotes “suelen reproducir los males que afectaban al barrio degradado”. En villas de alta densidad, donde el trazado no permite un mínimo de calidad urbana, incluso podrían ser necesarias relocalizaciones de viviendas.

    Inquilinos: el nuevo perfil del déficit habitacional

    Por último, el estudio incorpora a un sector que tradicionalmente no se contabilizaba como parte del déficit: los hogares inquilinos que, aun residiendo en construcciones adecuadas, no pueden acceder a la propiedad. Este grupo suma 2,3 millones de hogares y representa el 21% de las problemáticas habitacionales del país.

    “Alquilar puede ser una opción elegida, pero la propiedad de la vivienda tiene ventajas en términos de seguridad y resguardo del patrimonio familiar”, afirma la investigación. Este segmento muestra rasgos sociales distintos a los anteriores: el 36% son personas que viven solas, con un nivel educativo por encima de la media y ubicadas mayoritariamente en zonas céntricas.

    A diferencia de los sectores de menores ingresos, los inquilinos evidencian una “demanda latente” de mecanismos de financiamiento. El informe concluye que para este grupo es fundamental el acceso a créditos hipotecarios que superen la barrera del ahorro previo, dado que han demostrado alta voluntad de pago y bajos índices de morosidad histórica cuando las condiciones de préstamo son favorables.

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  • Se tensa la relación entre el PRO y la LLA por el manejo de una bicameral clave para el Gobierno

    Se tensa la relación entre el PRO y la LLA por el manejo de una bicameral clave para el Gobierno


    Mientras el Gobierno apuesta a enfriar la actividad en el Congreso a la espera de que baje la espuma del escándalo que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el caso de la cripto $LIBRA, un nuevo frente de conflicto se le podría abrir a La Libertad Avanza (LLA) en la Cámara de Diputados con su principal socio, el PRO, por el manejo de una comisión bicameral que es clave para la interna que mantienen Karina Milei y Santiago Caputo.

    Se trata de la presidencia de la bicameral de Seguimiento de Organismos y Actividades de Inteligencia, que en 2024, por un acuerdo entre el kirchnerismo y el radicalismo en el Senado, quedó bajo el control de Martín Lousteau, quien con la nueva conformación del Congreso se mudó a la Cámara baja como diputado por el espacio de Provincia Unidas.

    Pero Lousteau no sería una traba para el oficialismo porque el diputado radical busca consolidar su presencia en un bloque variopinto que es empujado por los gobernadores de Santa Fe, Córdoba y Jujuy.

    Las diferencias están entre el oficialismo y el PRO, que aspiraba a quedar al frente de la presidencia de la bicameral de Inteligencia. Al parecer, Martín Menem le había prometido a Cristian Ritondo la conducción de la comisión, pero desde la Casa Rosada hicieron otra lectura de la situación.

    Es que en medio de la pulseada que mantienen Karina Milei y Santiago Caputo por el control de la justicia y de los organismos de inteligencia se especula que la hermana del Presidente intentará también quedarse con el manejo de la bicameral.

    Vale recordar que a fines del año pasado asumió al frente de la SIDE Cristian Auguadra, quien reemplazó a Sergio Neiffert. El nuevo jefe de los espías es de máxima confianza de Santiago Caputo y venía desempeñándose en asuntos internos de la agencia. Tal como informó Clarín, Karina Milei quiere quedarse con el control del área y busca designar a un hombre de confianza.

    Por eso, se entiende que el oficialismo aún no haya avanzado en el Congreso con la conformación de la bicameral de Inteligencia, para evitar que se repita lo ocurrido en 2024 cuando los K en alianza con la UCR le arrebataron al oficialismo la presidencia de la bicameral.

    En ese momento, el Gobierno quería dejar la comisión en manos del macrista Martín Goerling o el entrerriano Edgardo Kueider, quien sigue detenido en Paraguay acusado de intentar ingresar con dólares no declarado. Sin embargo, por efecto de la misma interna, ninguno de los dos pudo asumir.

    Ritondo aún no recibió una comunicación oficial de Menem anticipando que se quedaba sin la presidencia de la bicameral. Y el presidente del PRO aún confía que el Gobierno terminará avalando su designación, sobre todo por el apoyo que le dio a los libertarios en el recinto ante los avances del kirchnerismo.

    Además, Ritondo quiere hacer pesar sus antecedentes como presidente de la comisión en la década del ’90, cuando Miguel Angel Toma comandaba la SIDE. Incluso un operador del macrismo deslizó que “es difícil que dentro del oficialismo haya un legislador que conozca la Ley de Inteligencia como Ritondo”.

    Lo que dejaron en claro desde el PRO es que un acuerdo incumplido tiene que ser compensado y de no ser así puede haber problemas entre los principales socios del oficialismo en el Congreso. Por eso, Martín Menem se mantiene hermético y no dejó trascender cómo se definirá la disputa. Incluso no confirmó si el cargo será ocupado por uno de los propios.

    No hay muchas opciones y el oficialismo podría argumentar que ya le dio al PRO el control de la bicameral de Fiscalización de los Órganos y Actividades de Seguridad Interior, que es presidida por Goerling, presidente del bloque del PRO en el Senado.

  • Elecciones en Brasil: Empate técnico entre Flavio Bolsonaro y Luis Ignacio Lula de Silva, tensión en la región

    Elecciones en Brasil: Empate técnico entre Flavio Bolsonaro y Luis Ignacio Lula de Silva, tensión en la región

    El periodista brasileño, Patricio De La Barra, en diálogo con Canal E, señaló que, a siete meses de las elecciones en Brasil, el panorama político se está tensando con fuerza.

    De La Barra describió un escenario que ya parece de campaña. “El ambiente acá ya comienza a tomar un color de elección, a pesar de que faltan siete meses”, planteó.

    Cuánta participación tendrían las elecciones en Brasil

    En ese marco resaltó la envergadura del proceso electoral: “159 millones de brasileños deben concurrir a las urnas para elegir un nuevo presidente, gobernadores de estado, la cámara de Diputados se renueva totalmente y un tercio del Senado”.

    Según explicó De La Barra, la contienda central está atravesada por una marcada polarización. “Hay un empate técnico entre los dos principales candidatos que son Flavio Bolsonaro por la oposición y Luis Ignacio Lula de Silva”, sostuvo.

    Aportó además datos sobre la intención de voto: “La última encuesta indica que el 53% de los brasileños, faltando siete meses, no van a cambiar de opinión”. Al mismo tiempo, hay un grado de volatilidad: “El 43% ya anuncia que puede cambiar de idea”.

    Se estima un empate técnico

    Sobre los números actuales, el entrevistado precisó: “sería 46.3 para Bolsonaro y 46.2 para Lula de Silva”, lo que confirma un escenario de máxima competitividad.

    Asimismo señaló que los escándalos de corrupción podrían inclinar la balanza: “Los dos grandes escándalos que en estos momentos se ventilan en las comisiones especiales del Congreso, le deben restar votos seguramente”.