Tag: Riesgo País

  • Jornada financiera: acciones argentinas repuntaron, riesgo país subió a 583 y el Banco Central compró USD 50 millones

    Jornada financiera: acciones argentinas repuntaron, riesgo país subió a 583 y el Banco Central compró USD 50 millones

    Con el conflicto en Medio Oriente de fondo, los activos argentinos vivieron una jornada volátil, pero en su mayoría cerraron en verde. En paralelo, el tipo de cambio permaneció estable y el riesgo país subió por la caída de los bonos soberanos.

    En la bolsa, el S&P Merval subió 0,3% en pesos, hasta 2.632.795,13, y 0,6% en dólares, hasta 1.786,58 unidades. Transportadora de Gas del Norte encabezó las ganancias con 5%, seguida por Metrogas (3,5%) y Banco Supervielle (3,4%).

    Además, los ADR, certificados de depósito emitidos por bancos estadounidenses que representan acciones de empresas argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York, registraron avances de hasta 4,1%, como el caso de Supervielle.

    El hito que marcó la reversión de los resultados negativos a positivos fue una declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la guerra en Irán. En efecto, el jefe de Estado norteamericano deslizó que habrá una pronta resolución del conflicto ya que está “prácticamente completo” porque Irán quedó con una capacidad militar reducida.

    “El mercado nuevamente al ritmo de las noticias de Irán. Ayer tuvimos al petróleo con subas de 15%, que luego fueron disminuyendo a lo largo de la jornada. Sumado a ello, sobre el final de la rueda Trump dijo que la guerra podría terminarse pronto, por lo que vimos un reversal del WTI (que incluso termina en torno a -10%) y un rebote en los mercados”, indicó Nicolás Cappella, analista de Grupo IEB.

    Las palabras de Trump modificaron el ánimo de los inversores: el Nasdaq subió 1,3%, el Dow Jones 0,5% y el S&P 500 avanzó 0,8% tras recuperarse de las bajas iniciales, lo que repercutió positivamente en los activos argentinos, tanto locales como internacionales.

    A la vez, los dichos del mandatario tuvieron un impacto directo en el mercado petrolero, que experimentó fuertes oscilaciones tras el máximo alcanzado en la madrugada del lunes, cuando tanto el Brent como el WTI rozaron los 119 dólares por barril, su nivel más alto en cuatro años. Por la tarde, el Brent retrocedió a USD 92, la misma cotización del último viernes, y el WTI cayó hasta 82 dólares.

    Por otra parte, el riesgo país se ubicó en 583 puntos, ocho unidades por encima del cierre previo. Especialistas relacionan esta baja en los bonos soberanos con una postura más cautelosa de los inversores ante la persistente volatilidad internacional y las dudas sobre los activos argentinos. El comportamiento de los mercados sigue condicionado por factores externos y locales, en un contexto donde las miradas permanecen sobre las próximas decisiones económicas del Gobierno.

    “Bonos argentinos arrancan la semana con caídas de 0,9% promedio como consecuencia de la muy mala rueda a nivel global para emergentes: EMB -0,4%. Tasa del tesoro de EEUU a 10 años se mantiene sin cambios en 4,14%”, evaluó el analista financiero, Javier Giordano.

    En el mercado cambiario, el dólar no registró variaciones ni en el segmento mayorista ni en el minorista, mientras que el único movimiento se produjo en el informal, con leves retrocesos en las cotizaciones financieras.

    El volumen operado en el Mercado Libre de Cambios alcanzó los USD 340 millones y el tipo de cambio mayorista quedó en 1.416 pesos, sin cambios respecto al cierre anterior. El Banco Central fijó el techo de la banda cambiaria en $1.621,98, lo que deja al mayorista 14,6% por debajo de ese límite: la divisa podría subir 205,98 pesos adicionales antes de que la autoridad monetaria intervenga para mantenerla dentro del rango.

    En el segmento minorista, la cotización se mantuvo en $1.435 y el dólar tarjeta cerró en $1.865,50, reflejando estabilidad en el ámbito formal. Los inversores dirigieron su atención hacia el desempeño de los tipos de cambio alternativos y las condiciones del escenario internacional.

    El dólar blue subió 10 pesos y cerró en $1.425, ampliando la brecha con el oficial. En el mercado financiero, el dólar MEP retrocedió a $1.433,39 y el contado con liquidación finalizó en 1.477,13 pesos.

    En tanto, el BCRA aprovechó la estabilidad cambiaria para seguir con la compra de divisas e hilvanar 44 jornadas consecutivas con saldo comprador. Este lunes sumó USD 50 millones y, en lo que va de 2026, acumula adquisiciones por 3.053 millones de dólares.

    Pese a las nuevas compras del Central, las reservas internacionales retrocedieron a USD 45.768 millones, lo que representa una disminución de USD 236 millones en comparación con el viernes de la semana pasada. Fuentes del organismo explicaron que este retroceso estuvo influido por la caída en los precios de monedas y materias primas que forman parte de las reservas, con un impacto estimado en USD 130 millones, además de pagos a organismos internacionales por poco más de 30 millones de dólares.

    AccionesBonosRiesgo paísDólarReservasBanco CentralPetróleoMedio OrienteDonald TrumpMercadosÚltimas noticias

  • El dólar se mantuvo estable pese a volatilidad externa: minorista y mayorista sin cambios, financieros bajan y blue sube

    El dólar se mantuvo estable pese a volatilidad externa: minorista y mayorista sin cambios, financieros bajan y blue sube

    En una jornada marcada por la volatilidad internacional derivada del conflicto en Medio Oriente, el dólar permaneció sin cambios tanto en la plaza mayorista como en la minorista. El único segmento que mostró una tendencia alcista fue el blue, mientras las cotizaciones financieras registraron leves descensos.

    Con un volumen operado de USD 340 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC), el tipo de cambio mayorista se mantuvo sin cambios a 1.416 pesos, el mismo precio con el que cerró la jornada pasada. A la vez, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) fijó el límite superior de las bandas cambiarias en $1.621,98, por lo que el mayorista se ubicó a 14,6% del techo del esquema vigente. Esto implica que el dólar puede aumentar 205,98 pesos antes de que el BCRA se vea obligado a intervenir para que la divisa vuelva a ubicarse entre los límites.

    Por su parte, la cotización minorista se mantuvo en $1.435, mientras que el dólar tarjeta quedó en $1.865,50. Estos niveles evidenciaron estabilidad en el segmento formal, en un contexto en el que la atención de los inversores se centró en el comportamiento de los tipos de cambio alternativos y las señales del entorno internacional.

    Un informe de Max Capital identificó dos factores detrás de la evolución del tipo de cambio argentino, que aguantó mejor la depreciación que golpeó a los demás países de la región. Bajo la perspectiva de los analistas, los “factores idiosincrásicos siguen pesando fuerte, aunque apuntalados por alguna venta de bonos dollar-linked” durante la semana pasada.

    En segundo lugar, evaluaron que la condición de Argentina como exportador neto de petróleo “debería aliviar las presiones en el margen; el país se beneficiaría con algo más de USD 1.000 millones en exportaciones adicionales por cada 10% de aumento en el precio del crudo”.

    En el mercado paralelo, el dólar blue registró un incremento de 10 pesos y finalizó en $1.425, consolidando una brecha respecto a la cotización oficial. En el segmento bursátil, el dólar MEP cedió a $1.433,39 y el contado con liquidación cayó a 1.477,13 pesos.

    Por otra parte, el riesgo país avanzó a 588 puntos, una suba de 13 unidades respecto al último cierre que analistas atribuyen a la cautela de los inversores frente a la volatilidad global y la incertidumbre vinculada a los activos argentinos. La combinación de factores externos e internos continuó marcando el ritmo de los mercados, mientras persiste la atención sobre posibles definiciones económicas del Gobierno.

    “Bonos argentinos arrancan la semana con caídas de 0,9% promedio como consecuencia de la muy mala rueda a nivel global para emergentes: EMB -0,4%. Tasa del tesoro de EEUU a 10 años se mantiene sin cambios en 4,14%”, evaluó el analista financiero, Javier Giordano.

    Noticia en desarrollo…

    DólarBlueDólar hoyMEPReservasBanco CentralRiesgo paísÚltimas noticias

  • Contexto internacional agrava costos y reitera el trilema de la política económica argentina

    Contexto internacional agrava costos y reitera el trilema de la política económica argentina

    Varios economistas han señalado el “trilema” de política económica que afronta el Gobierno: reducir la inflación, acumular reservas en el BCRA y lograr la reactivación de la actividad. Conseguir esas tres metas de forma simultánea se le ha mostrado esquivo.

    La prioridad oficial desde el inicio fue bajar la inflación, objetivo que se alcanzó —en términos de la tasa mensual— hasta mayo de 2025.

    La acumulación de reservas se postergó hasta el comienzo de la denominada “fase 4”, periodo en el que el Banco Central ha comprado más de USD 3.000 millones.

    El tercer objetivo, referido a la producción y el empleo, quedó relegado. Como el Gobierno busca recuperar una inflación descendente, sostiene tasas de interés elevadas y absorbe del mercado, incluso en exceso, los pesos que el BCRA inyecta al comprar dólares. De ese modo encorseta al dólar y apuesta a que una política ortodoxa, basada en el control de los agregados monetarios, termine sometiendo a los precios.

    Con la guerra en Medio Oriente, el índice de riesgo país volvió a acercarse a 600 puntos básicos y el “vuelo a la calidad” jugó en contra de los activos argentinos

    Ahora, con la guerra en Medio Oriente ocupando el centro de la política y la economía internacionales, el índice de riesgo país volvió a acercarse a 600 pb y el “vuelo a la calidad” perjudicó a los activos argentinos, neutralizando e incluso invirtiendo el efecto neto del conflicto sobre la economía local. En el lado positivo, el conflicto aumenta en dólares las exportaciones de crudo y subraya las ventajas de Argentina como futuro proveedor mundial de GNL (el gas que se transporta en forma líquida, en buques metaneros, tras su licuefacción en plantas fijas o móviles).

    Gas argentino para Europa, a futuro

    Ese potencial se plasmó en el reciente acuerdo entre el consorcio Southern Energy, liderado por Pan American Energy, y la alemana SEFE (sigla de Securing Energy for Europe), para proveer 2 millones de toneladas anuales durante ocho años a partir de fines de 2027.

    Juan Bosch, presidente de Saesa y experto en comercialización de hidrocarburos, dijo a Infobae: “nos encuentra en una situación muy distinta a la que estábamos acostumbrados; de deficitarios (USD 7.000 millones de balanza comercial energética en 2012) a superavitarios (USD 7.000 millones en 2025), fundamentalmente por exportaciones de petróleo. Al subir el precio del crudo, nos aumentan los ingresos por exportación, y en términos de GNL nos sigue presentando al mundo como proveedor confiable y lejos no solo de zonas de conflicto en materia de producción sino también en rutas de transporte afectadas. Somos una fuente sólida y atractiva para consumidores de GNL”.

    Sin embargo, recordó Bosch, en la próxima “ventana de invierno” Argentina seguirá importando GNL (a priori, se estima que serán entre 15 y 20 cargas) a un precio ahora muy volátil y con una novedad: la importación y administración ya no la hará la estatal Enarsa, que engrosaba la cuenta fiscal de subsidios, sino la empresa privada que gane la licitación que se hará en abril para importar el GNL que llegue a la terminal de Escobar y venderlo a la demanda interna (entre los posibles interesados se menciona a Trafigura, YPF, Total Energies y Naturgy).

    Al subir el precio del crudo, nos aumentan los ingresos por exportación, y en términos de GNL nos sigue presentando al mundo como proveedor confiable y lejos no solo de zonas de conflicto (Bosch)

    “Estamos viendo precios para esa importación muy elevados y será el primer invierno en que la gestión la haga una empresa privada. A priori debería ser más eficiente en análisis de costos y evaluación de riesgos, pero falta ver las opciones y cómo se ejecuta, y cómo se presenta el invierno”, dijo Bosch.

    Gas acorralado, en el presente

    A diferencia del petróleo, donde existen muchos más oferentes y rutas alternativas de transporte, el cierre del estrecho de Ormuz afectó con mayor severidad al gas. No solo cesó la actividad de Qatargas, que aporta el 20% del GNL mundial; además no hay certezas sobre cuándo podría reanudarse, explicó Bosch, y eso demandaría al menos un mes desde que el conflicto se dé por resuelto, algo hoy incierto.

    La zona es clave no solo por el gas, sino también por la producción de fertilizantes y por el equilibrio del mercado mundial de aluminio. Cuando Estados Unidos e Israel ampliaban sus ataques sobre Irán, ALBA (Aluminios Bahrein) negociaba la compra de Dunkerque, la principal planta de aluminio de Europa. Así, el aluminio —el segundo metal más comerciado del mundo, detrás del hierro y por delante del cobre— acumula una suba de más del 25,7% en lo que va del año e impacta en todo el espectro metalífero.

    Los fertilizantes, a su vez, son claves para la productividad del campo, que seguirá siendo durante varios años el principal proveedor de divisas de la Argentina. “Afortunadamente estamos más en tiempo de cosecha que de siembra, por lo que el consumo de fertilizantes no es ahora tan elevado, pero el aumento de precios sí está sucediendo a las puertas de la siembra en el hemisferio norte, en particular en Estados Unidos y eso pone presión adicional sobre los precios de los granos”, explicó Guido D’Angelo, economista de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

    El impacto sobre precios fue esta vez inferior a lo ocurrido en febrero de 2022, cuando Rusia invadió Ucrania, pero a la incertidumbre sobre los valores se suma ahora la duda sobre la provisión en sí, dado que la oferta está mucho más concentrada. Ese fenómeno se refleja en que el aumento de los precios spot (de contado) ha superado al de futuros a un año, indicativo de que el mercado apuesta a una resolución del conflicto antes de ese plazo. Sin embargo, no se espera que eso ocurra de inmediato.

    Fertilizantes y el campo argentino

    D’Angelo precisó que cerca del 50% del consumo de fertilizantes en Argentina es importado. En 2025 el país importó poco más de USD 2.000 millones en fertilizantes, un aumento del 38% respecto de 2024, salto que en parte se explica por una parada técnica de Profertil y por el temporal en Bahía Blanca, que también afectó la operación de la principal planta productora del país.

    Los dos principales renglones de importación de fertilizantes, indica un estudio de la BCR, son la urea, un nitrogenado, y el fosfato monoamónico (MAP).

    A su vez, maíz y trigo concentran el 70% del consumo de fertilizantes del país, según datos de la Asociación Civil Fertilizar y de la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (Ciafa). Además, el maíz sufrió un impacto negativo en precios porque Irán es uno de los principales importadores mundiales, abastecido mayormente por Brasil. El principal período de importación de fertilizantes es la segunda mitad del año y responde a decisiones de siembra ya tomadas hacia mayo.

    La suma y resta de efectos que el conflicto genera sobre la economía argentina es un ejercicio resbaladizo. En principio, el aumento del precio del petróleo, de la soja, del trigo y del litio favorece comercialmente a la Argentina. Pero varios de esos factores, y el conjunto, ejercerán más presión sobre los precios y la inflación.

    Cuestiones de confianza

    Jorge Vasconcelos, economista jefe del Ieral (Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana) de la Fundación Mediterránea y uno de los analistas más agudos del “trilema” de política económica, sostiene que el “vuelo a la calidad”, típico de los momentos de crisis e incertidumbre, golpeó con fuerza a los activos argentinos.

    Frente a expectativas de inflación aún altas, dijo el economista del Ieral, el Gobierno redobló la apuesta: restringir la oferta de pesos y no salir al mercado internacional de crédito (aun con los fuertes vencimientos que enfrenta este año y el próximo), bajo la hipótesis de que la relativa escasez de pesos y de bonos argentinos hará que ambos se revaloricen. Por ahora, eso no está ocurriendo.

    Frente a expectativas de inflación todavía altas el gobierno redobló la apuesta de restringir la oferta de pesos y no salir al mercado internacional de crédito (Vasconcelos)

    Según Vasconcelos, el Gobierno desconoce el lado de la demanda o, dicho de otro modo, que “las negras también juegan”. Así, por ejemplo, mientras Argentina cerró febrero con un nivel de riesgo país equivalente al de fin de 2025, Ecuador, que partía de un nivel similar, aprovechó el momento y lo redujo a la zona de 450 puntos básicos.

    De igual forma, existe una diferencia de 36 puntos porcentuales entre la caída del Merval en dólares —11% respecto de fin de 2025— y el aumento del Bovespa brasileño, que ganó 25% en el mismo período (hasta fin de febrero, antes del inicio del conflicto en Medio Oriente). Lo mismo, apunta Vasconcelos, se refleja en la divergencia entre las ADR bancarias: las de bancos argentinos cayeron 15%, mientras las de sus pares brasileños subieron en promedio 28%.

    De ese modo, la “luna de miel” legislativa del Gobierno y el discurso abiertamente confrontativo de Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso son expresiones de un dominio político que, por ahora, no encuentra respaldo en la evolución de la economía, marcada por cierres y despidos.

    El Presidente, que en los próximos días participará en la Argentina Week en Nueva York, debe evaluar si el entusiasmo que suscitan sus ideas y discursos en ciertos ámbitos equivale a la confianza que su Gobierno necesita generar para resolver el trilema: acumular reservas, reducir el riesgo país, desacelerar la inflación e impulsar la actividad y el empleo de manera simultánea.

    Guerra en Medio OrientePetróleoGasFertilizantesRiesgo paísInflaciónReservasActividad económicaÚltimas noticias