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  • Jornada financiera: acciones argentinas repuntaron, riesgo país subió a 583 y el Banco Central compró USD 50 millones

    Jornada financiera: acciones argentinas repuntaron, riesgo país subió a 583 y el Banco Central compró USD 50 millones

    Con el conflicto en Medio Oriente de fondo, los activos argentinos vivieron una jornada volátil, pero en su mayoría cerraron en verde. En paralelo, el tipo de cambio permaneció estable y el riesgo país subió por la caída de los bonos soberanos.

    En la bolsa, el S&P Merval subió 0,3% en pesos, hasta 2.632.795,13, y 0,6% en dólares, hasta 1.786,58 unidades. Transportadora de Gas del Norte encabezó las ganancias con 5%, seguida por Metrogas (3,5%) y Banco Supervielle (3,4%).

    Además, los ADR, certificados de depósito emitidos por bancos estadounidenses que representan acciones de empresas argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York, registraron avances de hasta 4,1%, como el caso de Supervielle.

    El hito que marcó la reversión de los resultados negativos a positivos fue una declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la guerra en Irán. En efecto, el jefe de Estado norteamericano deslizó que habrá una pronta resolución del conflicto ya que está “prácticamente completo” porque Irán quedó con una capacidad militar reducida.

    “El mercado nuevamente al ritmo de las noticias de Irán. Ayer tuvimos al petróleo con subas de 15%, que luego fueron disminuyendo a lo largo de la jornada. Sumado a ello, sobre el final de la rueda Trump dijo que la guerra podría terminarse pronto, por lo que vimos un reversal del WTI (que incluso termina en torno a -10%) y un rebote en los mercados”, indicó Nicolás Cappella, analista de Grupo IEB.

    Las palabras de Trump modificaron el ánimo de los inversores: el Nasdaq subió 1,3%, el Dow Jones 0,5% y el S&P 500 avanzó 0,8% tras recuperarse de las bajas iniciales, lo que repercutió positivamente en los activos argentinos, tanto locales como internacionales.

    A la vez, los dichos del mandatario tuvieron un impacto directo en el mercado petrolero, que experimentó fuertes oscilaciones tras el máximo alcanzado en la madrugada del lunes, cuando tanto el Brent como el WTI rozaron los 119 dólares por barril, su nivel más alto en cuatro años. Por la tarde, el Brent retrocedió a USD 92, la misma cotización del último viernes, y el WTI cayó hasta 82 dólares.

    Por otra parte, el riesgo país se ubicó en 583 puntos, ocho unidades por encima del cierre previo. Especialistas relacionan esta baja en los bonos soberanos con una postura más cautelosa de los inversores ante la persistente volatilidad internacional y las dudas sobre los activos argentinos. El comportamiento de los mercados sigue condicionado por factores externos y locales, en un contexto donde las miradas permanecen sobre las próximas decisiones económicas del Gobierno.

    “Bonos argentinos arrancan la semana con caídas de 0,9% promedio como consecuencia de la muy mala rueda a nivel global para emergentes: EMB -0,4%. Tasa del tesoro de EEUU a 10 años se mantiene sin cambios en 4,14%”, evaluó el analista financiero, Javier Giordano.

    En el mercado cambiario, el dólar no registró variaciones ni en el segmento mayorista ni en el minorista, mientras que el único movimiento se produjo en el informal, con leves retrocesos en las cotizaciones financieras.

    El volumen operado en el Mercado Libre de Cambios alcanzó los USD 340 millones y el tipo de cambio mayorista quedó en 1.416 pesos, sin cambios respecto al cierre anterior. El Banco Central fijó el techo de la banda cambiaria en $1.621,98, lo que deja al mayorista 14,6% por debajo de ese límite: la divisa podría subir 205,98 pesos adicionales antes de que la autoridad monetaria intervenga para mantenerla dentro del rango.

    En el segmento minorista, la cotización se mantuvo en $1.435 y el dólar tarjeta cerró en $1.865,50, reflejando estabilidad en el ámbito formal. Los inversores dirigieron su atención hacia el desempeño de los tipos de cambio alternativos y las condiciones del escenario internacional.

    El dólar blue subió 10 pesos y cerró en $1.425, ampliando la brecha con el oficial. En el mercado financiero, el dólar MEP retrocedió a $1.433,39 y el contado con liquidación finalizó en 1.477,13 pesos.

    En tanto, el BCRA aprovechó la estabilidad cambiaria para seguir con la compra de divisas e hilvanar 44 jornadas consecutivas con saldo comprador. Este lunes sumó USD 50 millones y, en lo que va de 2026, acumula adquisiciones por 3.053 millones de dólares.

    Pese a las nuevas compras del Central, las reservas internacionales retrocedieron a USD 45.768 millones, lo que representa una disminución de USD 236 millones en comparación con el viernes de la semana pasada. Fuentes del organismo explicaron que este retroceso estuvo influido por la caída en los precios de monedas y materias primas que forman parte de las reservas, con un impacto estimado en USD 130 millones, además de pagos a organismos internacionales por poco más de 30 millones de dólares.

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  • El Banco Central compró USD 50 millones pero las reservas cayeron por debajo de los USD 46.000 millones

    El Banco Central compró USD 50 millones pero las reservas cayeron por debajo de los USD 46.000 millones

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) completó 44 ruedas consecutivas con saldo positivo en el mercado de cambios, en su propósito de fortalecer las reservas mediante compras diarias de divisas. Este lunes incorporó USD 50 millones y acumula más de USD 3.000 millones en lo que va del año.

    En la cuarta fase del programa monetario iniciada en enero, el Central compró USD 3.053 millones, monto que representa más del 30% del objetivo de compras de divisas fijado para 2026. Durante febrero, las adquisiciones totalizaron USD 1.555 millones.

    La autoridad monetaria recurrió a la emisión directa de pesos para estas operaciones, sin aplicar mecanismos de esterilización posteriores. No obstante, el Tesoro absorbió parte de esa liquidez mediante colocaciones de deuda en el mercado local y, en las últimas licitaciones, optó por preservar la masa monetaria para evitar presiones inflacionarias.

    Proyecciones oficiales sitúan el objetivo de compra neta de divisas para 2026 entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones, según la demanda interna de pesos y la oferta de moneda extranjera. Según el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, la velocidad de acumulación de reservas estará determinada por el comportamiento de la demanda de pesos y la entrada de dólares. Por ahora, el avance anual supera el 25% de la meta.

    El Central fijó un límite diario para la adquisición de divisas equivalente al 5% de las operaciones en el Mercado Libre de Cambios, y estableció acuerdos directos con empresas e instituciones para canalizar operaciones fuera del mercado mayorista, con el objetivo de moderar la presión sobre el tipo de cambio.

    Al término de la primera semana de marzo, las reservas internacionales treparon a USD 45.768 millones, lo que implicó un descenso de USD 236 millones respecto al día anterior. Desde el organismo aclararon que la caída respondió a una baja de cotizaciones de monedas y commodities que integran el stock por alrededor de USD 130 millones y a pagos a organismos por algo más de USD 30 millones.

    A fines del mes anterior, la posición extranjera del Central llegó a USD 46.905 millones, el mayor nivel desde el inicio del gobierno de Javier Milei y el más alto en los últimos seis años, cuando el stock alcanzó los USD 47.448 millones. No obstante, los pagos de deuda y la variación en los precios de los activos que integran las reservas modificaron ese saldo.

    La acumulación de dólares también estuvo condicionada por los compromisos de deuda externa del Tesoro, que utilizó al Central para adquirir divisas destinadas al pago de obligaciones, lo que impactó en el resultado final.

    El flujo de divisas que permitió este ritmo de compras provino principalmente de la liquidación del complejo agroexportador y de emisiones de deuda realizadas por compañías privadas y gobiernos provinciales. Desde las elecciones legislativas de octubre de 2025, las emisiones de obligaciones negociables y bonos provinciales sumaron USD 11.000 millones.

    El dólar operó estable

    En una jornada signada por la inestabilidad global por el conflicto en Medio Oriente, el dólar no mostró variaciones en los mercados mayorista y minorista. El único movimiento alcista se observó en el segmento informal, mientras que las cotizaciones financieras registraron leves retrocesos.

    El volumen negociado en el Mercado Libre de Cambios alcanzó los USD 340 millones y el tipo de cambio mayorista cerró en $1.416, sin cambios respecto a la rueda previa. El Banco Central estableció el tope superior de la banda cambiaria en $1.621,98, lo que deja al dólar mayorista un 14,6% por debajo de ese nivel. Esto significa que la divisa podría subir hasta 205,98 pesos adicionales antes de que la autoridad monetaria deba intervenir para mantenerla dentro del rango permitido.

    Por su parte, el tipo de cambio minorista cerró en $1.435 y el dólar tarjeta se ubicó en $1.865,50, ambos sin variaciones respecto a la jornada anterior. Estas cotizaciones permanecieron estables dentro del mercado formal, mientras los inversores siguieron con atención el desempeño de las opciones alternativas y la evolución del escenario internacional.

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  • El dólar se mantuvo estable pese a volatilidad externa: minorista y mayorista sin cambios, financieros bajan y blue sube

    El dólar se mantuvo estable pese a volatilidad externa: minorista y mayorista sin cambios, financieros bajan y blue sube

    En una jornada marcada por la volatilidad internacional derivada del conflicto en Medio Oriente, el dólar permaneció sin cambios tanto en la plaza mayorista como en la minorista. El único segmento que mostró una tendencia alcista fue el blue, mientras las cotizaciones financieras registraron leves descensos.

    Con un volumen operado de USD 340 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC), el tipo de cambio mayorista se mantuvo sin cambios a 1.416 pesos, el mismo precio con el que cerró la jornada pasada. A la vez, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) fijó el límite superior de las bandas cambiarias en $1.621,98, por lo que el mayorista se ubicó a 14,6% del techo del esquema vigente. Esto implica que el dólar puede aumentar 205,98 pesos antes de que el BCRA se vea obligado a intervenir para que la divisa vuelva a ubicarse entre los límites.

    Por su parte, la cotización minorista se mantuvo en $1.435, mientras que el dólar tarjeta quedó en $1.865,50. Estos niveles evidenciaron estabilidad en el segmento formal, en un contexto en el que la atención de los inversores se centró en el comportamiento de los tipos de cambio alternativos y las señales del entorno internacional.

    Un informe de Max Capital identificó dos factores detrás de la evolución del tipo de cambio argentino, que aguantó mejor la depreciación que golpeó a los demás países de la región. Bajo la perspectiva de los analistas, los “factores idiosincrásicos siguen pesando fuerte, aunque apuntalados por alguna venta de bonos dollar-linked” durante la semana pasada.

    En segundo lugar, evaluaron que la condición de Argentina como exportador neto de petróleo “debería aliviar las presiones en el margen; el país se beneficiaría con algo más de USD 1.000 millones en exportaciones adicionales por cada 10% de aumento en el precio del crudo”.

    En el mercado paralelo, el dólar blue registró un incremento de 10 pesos y finalizó en $1.425, consolidando una brecha respecto a la cotización oficial. En el segmento bursátil, el dólar MEP cedió a $1.433,39 y el contado con liquidación cayó a 1.477,13 pesos.

    Por otra parte, el riesgo país avanzó a 588 puntos, una suba de 13 unidades respecto al último cierre que analistas atribuyen a la cautela de los inversores frente a la volatilidad global y la incertidumbre vinculada a los activos argentinos. La combinación de factores externos e internos continuó marcando el ritmo de los mercados, mientras persiste la atención sobre posibles definiciones económicas del Gobierno.

    “Bonos argentinos arrancan la semana con caídas de 0,9% promedio como consecuencia de la muy mala rueda a nivel global para emergentes: EMB -0,4%. Tasa del tesoro de EEUU a 10 años se mantiene sin cambios en 4,14%”, evaluó el analista financiero, Javier Giordano.

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  • Contexto internacional agrava costos y reitera el trilema de la política económica argentina

    Contexto internacional agrava costos y reitera el trilema de la política económica argentina

    Varios economistas han señalado el “trilema” de política económica que afronta el Gobierno: reducir la inflación, acumular reservas en el BCRA y lograr la reactivación de la actividad. Conseguir esas tres metas de forma simultánea se le ha mostrado esquivo.

    La prioridad oficial desde el inicio fue bajar la inflación, objetivo que se alcanzó —en términos de la tasa mensual— hasta mayo de 2025.

    La acumulación de reservas se postergó hasta el comienzo de la denominada “fase 4”, periodo en el que el Banco Central ha comprado más de USD 3.000 millones.

    El tercer objetivo, referido a la producción y el empleo, quedó relegado. Como el Gobierno busca recuperar una inflación descendente, sostiene tasas de interés elevadas y absorbe del mercado, incluso en exceso, los pesos que el BCRA inyecta al comprar dólares. De ese modo encorseta al dólar y apuesta a que una política ortodoxa, basada en el control de los agregados monetarios, termine sometiendo a los precios.

    Con la guerra en Medio Oriente, el índice de riesgo país volvió a acercarse a 600 puntos básicos y el “vuelo a la calidad” jugó en contra de los activos argentinos

    Ahora, con la guerra en Medio Oriente ocupando el centro de la política y la economía internacionales, el índice de riesgo país volvió a acercarse a 600 pb y el “vuelo a la calidad” perjudicó a los activos argentinos, neutralizando e incluso invirtiendo el efecto neto del conflicto sobre la economía local. En el lado positivo, el conflicto aumenta en dólares las exportaciones de crudo y subraya las ventajas de Argentina como futuro proveedor mundial de GNL (el gas que se transporta en forma líquida, en buques metaneros, tras su licuefacción en plantas fijas o móviles).

    Gas argentino para Europa, a futuro

    Ese potencial se plasmó en el reciente acuerdo entre el consorcio Southern Energy, liderado por Pan American Energy, y la alemana SEFE (sigla de Securing Energy for Europe), para proveer 2 millones de toneladas anuales durante ocho años a partir de fines de 2027.

    Juan Bosch, presidente de Saesa y experto en comercialización de hidrocarburos, dijo a Infobae: “nos encuentra en una situación muy distinta a la que estábamos acostumbrados; de deficitarios (USD 7.000 millones de balanza comercial energética en 2012) a superavitarios (USD 7.000 millones en 2025), fundamentalmente por exportaciones de petróleo. Al subir el precio del crudo, nos aumentan los ingresos por exportación, y en términos de GNL nos sigue presentando al mundo como proveedor confiable y lejos no solo de zonas de conflicto en materia de producción sino también en rutas de transporte afectadas. Somos una fuente sólida y atractiva para consumidores de GNL”.

    Sin embargo, recordó Bosch, en la próxima “ventana de invierno” Argentina seguirá importando GNL (a priori, se estima que serán entre 15 y 20 cargas) a un precio ahora muy volátil y con una novedad: la importación y administración ya no la hará la estatal Enarsa, que engrosaba la cuenta fiscal de subsidios, sino la empresa privada que gane la licitación que se hará en abril para importar el GNL que llegue a la terminal de Escobar y venderlo a la demanda interna (entre los posibles interesados se menciona a Trafigura, YPF, Total Energies y Naturgy).

    Al subir el precio del crudo, nos aumentan los ingresos por exportación, y en términos de GNL nos sigue presentando al mundo como proveedor confiable y lejos no solo de zonas de conflicto (Bosch)

    “Estamos viendo precios para esa importación muy elevados y será el primer invierno en que la gestión la haga una empresa privada. A priori debería ser más eficiente en análisis de costos y evaluación de riesgos, pero falta ver las opciones y cómo se ejecuta, y cómo se presenta el invierno”, dijo Bosch.

    Gas acorralado, en el presente

    A diferencia del petróleo, donde existen muchos más oferentes y rutas alternativas de transporte, el cierre del estrecho de Ormuz afectó con mayor severidad al gas. No solo cesó la actividad de Qatargas, que aporta el 20% del GNL mundial; además no hay certezas sobre cuándo podría reanudarse, explicó Bosch, y eso demandaría al menos un mes desde que el conflicto se dé por resuelto, algo hoy incierto.

    La zona es clave no solo por el gas, sino también por la producción de fertilizantes y por el equilibrio del mercado mundial de aluminio. Cuando Estados Unidos e Israel ampliaban sus ataques sobre Irán, ALBA (Aluminios Bahrein) negociaba la compra de Dunkerque, la principal planta de aluminio de Europa. Así, el aluminio —el segundo metal más comerciado del mundo, detrás del hierro y por delante del cobre— acumula una suba de más del 25,7% en lo que va del año e impacta en todo el espectro metalífero.

    Los fertilizantes, a su vez, son claves para la productividad del campo, que seguirá siendo durante varios años el principal proveedor de divisas de la Argentina. “Afortunadamente estamos más en tiempo de cosecha que de siembra, por lo que el consumo de fertilizantes no es ahora tan elevado, pero el aumento de precios sí está sucediendo a las puertas de la siembra en el hemisferio norte, en particular en Estados Unidos y eso pone presión adicional sobre los precios de los granos”, explicó Guido D’Angelo, economista de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

    El impacto sobre precios fue esta vez inferior a lo ocurrido en febrero de 2022, cuando Rusia invadió Ucrania, pero a la incertidumbre sobre los valores se suma ahora la duda sobre la provisión en sí, dado que la oferta está mucho más concentrada. Ese fenómeno se refleja en que el aumento de los precios spot (de contado) ha superado al de futuros a un año, indicativo de que el mercado apuesta a una resolución del conflicto antes de ese plazo. Sin embargo, no se espera que eso ocurra de inmediato.

    Fertilizantes y el campo argentino

    D’Angelo precisó que cerca del 50% del consumo de fertilizantes en Argentina es importado. En 2025 el país importó poco más de USD 2.000 millones en fertilizantes, un aumento del 38% respecto de 2024, salto que en parte se explica por una parada técnica de Profertil y por el temporal en Bahía Blanca, que también afectó la operación de la principal planta productora del país.

    Los dos principales renglones de importación de fertilizantes, indica un estudio de la BCR, son la urea, un nitrogenado, y el fosfato monoamónico (MAP).

    A su vez, maíz y trigo concentran el 70% del consumo de fertilizantes del país, según datos de la Asociación Civil Fertilizar y de la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (Ciafa). Además, el maíz sufrió un impacto negativo en precios porque Irán es uno de los principales importadores mundiales, abastecido mayormente por Brasil. El principal período de importación de fertilizantes es la segunda mitad del año y responde a decisiones de siembra ya tomadas hacia mayo.

    La suma y resta de efectos que el conflicto genera sobre la economía argentina es un ejercicio resbaladizo. En principio, el aumento del precio del petróleo, de la soja, del trigo y del litio favorece comercialmente a la Argentina. Pero varios de esos factores, y el conjunto, ejercerán más presión sobre los precios y la inflación.

    Cuestiones de confianza

    Jorge Vasconcelos, economista jefe del Ieral (Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana) de la Fundación Mediterránea y uno de los analistas más agudos del “trilema” de política económica, sostiene que el “vuelo a la calidad”, típico de los momentos de crisis e incertidumbre, golpeó con fuerza a los activos argentinos.

    Frente a expectativas de inflación aún altas, dijo el economista del Ieral, el Gobierno redobló la apuesta: restringir la oferta de pesos y no salir al mercado internacional de crédito (aun con los fuertes vencimientos que enfrenta este año y el próximo), bajo la hipótesis de que la relativa escasez de pesos y de bonos argentinos hará que ambos se revaloricen. Por ahora, eso no está ocurriendo.

    Frente a expectativas de inflación todavía altas el gobierno redobló la apuesta de restringir la oferta de pesos y no salir al mercado internacional de crédito (Vasconcelos)

    Según Vasconcelos, el Gobierno desconoce el lado de la demanda o, dicho de otro modo, que “las negras también juegan”. Así, por ejemplo, mientras Argentina cerró febrero con un nivel de riesgo país equivalente al de fin de 2025, Ecuador, que partía de un nivel similar, aprovechó el momento y lo redujo a la zona de 450 puntos básicos.

    De igual forma, existe una diferencia de 36 puntos porcentuales entre la caída del Merval en dólares —11% respecto de fin de 2025— y el aumento del Bovespa brasileño, que ganó 25% en el mismo período (hasta fin de febrero, antes del inicio del conflicto en Medio Oriente). Lo mismo, apunta Vasconcelos, se refleja en la divergencia entre las ADR bancarias: las de bancos argentinos cayeron 15%, mientras las de sus pares brasileños subieron en promedio 28%.

    De ese modo, la “luna de miel” legislativa del Gobierno y el discurso abiertamente confrontativo de Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso son expresiones de un dominio político que, por ahora, no encuentra respaldo en la evolución de la economía, marcada por cierres y despidos.

    El Presidente, que en los próximos días participará en la Argentina Week en Nueva York, debe evaluar si el entusiasmo que suscitan sus ideas y discursos en ciertos ámbitos equivale a la confianza que su Gobierno necesita generar para resolver el trilema: acumular reservas, reducir el riesgo país, desacelerar la inflación e impulsar la actividad y el empleo de manera simultánea.

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  • El Banco Central adquirió más de USD 3.000 millones en 2026 y alcanzó el 30% de la meta anual de compra de dólares

    El Banco Central adquirió más de USD 3.000 millones en 2026 y alcanzó el 30% de la meta anual de compra de dólares

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló 43 jornadas consecutivas con saldo favorable en el mercado cambiario, reforzando su posición mediante compras sostenidas. Este viernes, la entidad intensificó la intervención y compró USD 40 millones, con lo que el acumulado anual superó los 3.000 millones de dólares.

    Desde que en enero empezó la cuarta etapa del programa monetario, el BCRA incorporó 3.003 millones de dólares, cifra que ya representa más del 30% de la meta de compras de divisas fijada para 2026. En febrero, las adquisiciones sumaron 1.555 millones de dólares.

    Para llevar a cabo esas operaciones, el Central amplió la base monetaria mediante emisión directa de pesos, sin esterilización previa. Luego, el Tesoro absorbió parte del excedente mediante emisiones de deuda en el mercado local y, en las últimas licitaciones, decidió mantener estable la circulación monetaria para evitar presiones sobre los precios.

    Las estimaciones oficiales proyectan que, durante 2026, la compra neta de divisas se ubicará entre 10.000 millones y 17.000 millones de dólares, según la demanda de pesos y la oferta de moneda extranjera. El titular del BCRA, Santiago Bausili, señaló que el ritmo de acumulación de reservas dependerá de la demanda de pesos y del ingreso de divisas. Por ahora, el objetivo anual ya fue superado en un cuarto.

    El BCRA fijó un tope diario para la compra de divisas equivalente al 5% de las operaciones en el Mercado Libre de Cambios, y habilitó acuerdos directos con empresas e instituciones para operaciones fuera del mercado mayorista, con el objetivo de reducir la presión sobre el tipo de cambio.

    Al cierre del quinto día hábil de marzo, las reservas internacionales alcanzaron USD 46.004 millones, con una suba diaria de 179 millones de dólares. Ese incremento respondió, entre otros factores, al alza de la cotización del oro: la onza superó los 5.100 dólares.

    A comienzos de semana, el Central desembolsó USD 1.004 millones por el pago de Bonos para la Reconstrucción de la Argentina Libre (Bopreal), un instrumento destinado a cancelar deudas comerciales externas mediante títulos en dólares bajo legislación argentina.

    Hacia fines del mes previo, las reservas del Central llegaron a los USD 46.905 millones, el registro más alto desde el inicio del mandato de Javier Milei y el mayor en seis años, cuando el stock era de 47.448 millones de dólares. No obstante, el pago de deuda y las variaciones en los precios del oro y de las monedas que componen las reservas afectaron el nivel total.

    La acumulación de reservas estuvo también condicionada por los pagos de deuda externa del Tesoro, que recurrió al BCRA para adquirir dólares destinados a cumplir obligaciones, lo que incidió en el saldo neto.

    La entrada de divisas que permitió al Central realizar estas compras provino mayormente de liquidaciones de exportaciones del sector agroindustrial y de emisiones de deuda de empresas y provincias. Desde las legislativas de octubre de 2025, el volumen emitido en obligaciones negociables y bonos provinciales alcanzó los 11.000 millones de dólares.

    El dólar subió por segunda semana

    El dólar registró su segunda semana consecutiva en alza y alcanzó el valor más alto de los últimos treinta días, en un contexto marcado por la volatilidad financiera internacional y con un tipo de cambio oficial que, pese a una inflación mensual cercana al 3 por ciento, continúa por debajo del cierre del año anterior.

    Con un volumen negociado de USD 425,3 millones en el segmento mayorista, la divisa subió nueve pesos (0,6%) y cerró este viernes a $1.416, el nivel más alto desde el 9 de febrero. En la primera semana de marzo, el dólar mayorista acumuló un alza de 19 pesos (1,4%). No obstante, en lo que va de 2026 todavía registra una caída de 39 pesos, equivalente al 2,7 por ciento.

    El Banco Central fijó el tope superior de la banda cambiaria en $1.617,50, lo que deja al tipo de cambio oficial 201,50 pesos (14,2%) por debajo de ese máximo permitido.

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  • El Banco Central aceleró compras: tomó USD124M pero reservas perforaron USD46.000M al caer casi USD400M

    El Banco Central aceleró compras: tomó USD124M pero reservas perforaron USD46.000M al caer casi USD400M

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) alcanzó 42 ruedas consecutivas con saldo positivo en el mercado cambiario, efectuando compras en bloque y reforzando su posición. Este jueves la entidad aceleró las adquisiciones al incorporar USD 124 millones, la cifra más elevada desde mediados de febrero, con lo que el acumulado del año supera los 2.900 millones de dólares.

    Desde el inicio de la fase 4 del programa monetario en enero, el BCRA acumuló 2.963 millones de dólares, lo que equivale a más del 29% de la meta anual de compra de divisas. Cabe recordar que en febrero las adquisiciones sumaron 1.555 millones de dólares.

    Para financiar esas compras, la autoridad monetaria expandió la base mediante emisión de pesos sin esterilización. Posteriormente, el Tesoro absorbió parte del excedente con colocaciones de deuda en el mercado local y, en licitaciones recientes, decidió no aumentar de manera significativa la circulación monetaria para evitar presiones sobre la inflación.

    Proyecciones oficiales estiman que, en 2026, la compra neta de divisas podría ubicarse entre 10.000 millones y 17.000 millones de dólares, según la demanda de pesos y la disponibilidad de moneda extranjera. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, señaló que el ritmo de acumulación de reservas dependerá de la demanda de pesos y del ingreso de divisas al sistema. Actualmente, la institución ya superó un cuarto del objetivo anual.

    El BCRA estableció un tope diario para las compras de divisas equivalente al 5% de las operaciones en el Mercado Libre de Cambios y autorizó acuerdos directos con empresas e instituciones para comprar dólares fuera del mercado mayorista, con el objetivo de aliviar la presión sobre el tipo de cambio.

    Al cierre del segundo día hábil de marzo, las reservas internacionales sumaron USD 45.825 millones, reflejando una contracción diaria de 383 millones de dólares. Desde el Central explicaron que la baja respondió a una caída de cotizaciones por USD 200 millones y al pago de compromisos por alrededor de 30 millones de dólares.

    A comienzos de la semana, la entidad efectivizó un pago de USD 1.004 millones correspondiente a los Bonos para la Reconstrucción de la Argentina Libre (Bopreal), instrumento pensado para que empresas cancelen deudas comerciales externas con títulos en dólares bajo legislación local.

    A fines del mes pasado, las reservas del Central llegaron a tocar los USD 46.905 millones, el nivel más alto desde el comienzo de la gestión de Javier Milei y el mayor en seis años, cuando el stock era de 47.448 millones de dólares. No obstante, el pago de deuda y la variación en las cotizaciones del oro y de la canasta de monedas que integran el patrimonio del BCRA afectaron ese nivel.

    Al mismo tiempo, el ritmo de acumulación de reservas se vio condicionado por los pagos de deuda externa realizados por el Tesoro, que compró dólares al BCRA para cumplir con sus obligaciones, lo que impactó en el saldo neto de reservas.

    La disponibilidad de divisas que permitió al Central realizar estas compras provino principalmente de la liquidación de exportaciones del sector agroindustrial y de la colocación de deuda por parte de empresas y provincias. Desde las elecciones legislativas de octubre de 2025, el total emitido en obligaciones negociables y bonos provinciales alcanzó los 11.000 millones de dólares.

    El dólar subió

    Con un volumen acotado de operaciones en el mercado de contado, que llegó a los USD 353,9 millones, el dólar mayorista subió 6,50 pesos (0,5%) y cerró en 1.407 pesos. Desde el inicio de marzo, el tipo de cambio oficial al por mayor aumentó diez pesos.

    En paralelo, el Banco Central fijó el tope de las bandas cambiarias en $1.616,01, por lo que la cotización mayorista quedó 209,01 pesos por debajo de ese límite, una brecha del 14,9 por ciento.

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  • Caputo acelera la búsqueda de dólares para pago clave: faltan USD 1.800 millones y evalúa opciones

    Caputo acelera la búsqueda de dólares para pago clave: faltan USD 1.800 millones y evalúa opciones

    El ministro de Economía, Luis Caputo, busca reunir USD 4.200 millones antes de julio para afrontar vencimientos de deuda en moneda extranjera. La semana pasada, su equipo lanzó un nuevo bono en dólares que se licitará cada 15 días. Incluso si logra captar los USD 2.000 millones previstos en el mejor escenario, Economía necesitará otra fuente de financiamiento para cubrir el resto de los compromisos, ya que, hasta ahora, el Tesoro cuenta con poco más de USD 500 millones tras la primera licitación.

    De acuerdo con el balance diario del Banco Central de la República Argentina (BCRA), al viernes 27 de febrero, último dato disponible, los depósitos del Tesoro en moneda extranjera alcanzaban 750.684 millones de pesos. Esta cifra, convertida al tipo de cambio oficial del día, equivale a unos 532 millones de dólares. De ese monto, USD 250 millones corresponden a la primera licitación del bono en dólares AO27 realizada la semana pasada. De esta forma, persiste una diferencia de cerca de USD 1.800 millones respecto a las necesidades de financiamiento.

    La meta de USD 4.200 millones plantea un desafío considerable para la gestión de Caputo. El saldo disponible cubre apenas una fracción del monto requerido, por lo que el éxito de las próximas colocaciones y acuerdos financieros resulta determinante. En las próximas semanas, la Secretaría de Finanzas continuará con las licitaciones quincenales de bonos en dólares, con el objetivo de captar hasta USD 250 millones en las dos subastas.

    No obstante, la modalidad de emisión contempla un máximo de USD 2.000 millones en bonos AO27 hasta julio. Las licitaciones se realizarán cada quince días e incluirán una segunda ronda, el día posterior a la subasta principal, en la que se podrá ampliar la colocación hasta USD 100 millones adicionales, pero siempre al precio de corte de la primera ronda. El instrumento ofrece un cupón del 6% TNA, pagadero en forma mensual, y la licitación determinará el precio final.

    Con este programa, el Gobierno aspira a incrementar en forma progresiva los depósitos del Tesoro para cubrir los vencimientos. El primer tramo, de USD 250 millones, ya se encuentra en las arcas del Tesoro. Si el ritmo de colocaciones se mantiene y la demanda acompaña, la Secretaría de Finanzas podría captar hasta USD 2.000 millones adicionales mediante este mecanismo en los próximos meses.

    El menú de fuentes a disposición de Caputo, además del programa de bonos AO27, podría incluir la utilización de operaciones de financiamiento externo, aunque lejos de Wall Street. El propio ministro fue terminante al momento de sostener que busca reducir la dependencia del endeudamiento externo mientras potencia el mercado de capitales local.

    El abanico de posibilidades incluye la posibilidad de un nuevo repo. En enero de 2026, el BCRA cerró un préstamo de este tipo por USD 3.000 millones con bancos internacionales. Esta operación permitió reforzar las reservas internacionales y garantizar, en parte, la capacidad de pago del Tesoro frente a los compromisos de USD 4.200 millones fijados para el primer mes del año. A ese monto se sumó la colocación del BONAR a fines de 2025 a una tasa de 9,26% anual.

    Por otra parte, el Gobierno apunta a que se incremente el flujo de dólares mediante la ley de Inocencia Fiscal. El ministro sostuvo que el eje de la estrategia oficial consiste en “reducir fuertemente la dependencia de Wall Street y desarrollar nuestro mercado de capitales propio”, destacando que la base de ese desarrollo reside en los recursos ya existentes dentro del país.

    “El ahorro está, solo que está en los colchones. Ese ahorro está en los colchones de la casa de la gente, perdiendo intereses; podría estar ayudando a crecer el país y, además, esa gente ganando intereses sobre esos ahorros, que son tres veces la cantidad de depósitos privados que hay hoy en pesos medidos en dólares”, puntualizó en declaraciones públicas.

    De acuerdo con el cronograma oficial, las próximas licitaciones de bonos AO27 podrían aportar hasta USD 250 millones por mes si se agota la colocación máxima en cada ronda. Esto permitiría una acumulación teórica de USD 1.000 millones en cuatro meses, a los que se sumarían los USD 250 millones ya obtenidos y una parte de los recursos del repo, si se destinan a los pagos. El desafío radica en sostener el interés de los inversores y garantizar que la emisión alcance el tope autorizado de 2.000 millones de dólares.

    La combinación de fuentes locales y externas configura el escenario financiero de los próximos meses. Los bonos AO27 aportan recursos frescos en dólares, mientras que un nuevo repo con bancos internacionales y un mayor flujo de dólares producto de la Inocencia Fiscal podría garantizar acceso a liquidez en caso de tensiones. La utilización efectiva de ambos instrumentos será determinante para cubrir el faltante y cumplir en tiempo y forma con los vencimientos de julio.

    Luis CaputoDólaresVencimientosDeudaReservasREPOBanco CentralÚltimas noticias