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  • Tolosa Paz habló sobre la interna peronista: “La unidad tiene que estar fundada en las ideas y no en las personas”

    Tolosa Paz habló sobre la interna peronista: “La unidad tiene que estar fundada en las ideas y no en las personas”

    La discusión sobre el rumbo del peronismo permanece en estado de ebullición. Luego de que La Cámpora y dirigentes alineados con Cristina Kirchner redoblaron sus críticas al gobernador Axel Kicillof, la diputada nacional de Fuerza Patria, Victoria Tolosa Paz, que integra otro sector político en la interna, planteó que la unidad del peronismo como opción electoral es necesaria, pero debe estar sujeta a un programa de gobierno.

    “La construcción de la unidad es necesaria para enfrentar este experimento libertario de Javier Milei, pero esa unidad tiene que estar fundada en las ideas y no en las personas”, dijo en medio de la creciente disputa al interior del peronismo. Tolosa Paz forma parte del espacio del peronismo federal lanzado el 1 de mayo junto al diputado por Entre Ríos, Guillermo Michel, y el presidente de la Auditoría General de la Nación (AGN), Juan Manuel Olmos.

    Durante una recorrida por distintas localidades de Santiago del Estero, la diputada fijó esa posición sin poner el acento en nombres propios, y precisó que “la unidad tiene que ser un valor con contenido”. “Necesitamos ordenar las ideas para construir un proyecto con estabilidad macroeconómica al servicio del desarrollo, equilibrio fiscal con equilibrio social, con la gente adentro, con salarios dignos, redistribución de la riqueza y una fuerte apuesta al desarrollo productivo y agroindustrial. No se puede redistribuir lo que no se produce”, expresó, en un comentario que compartió en sus redes sociales.

    Tolosa Paz habló como parte de un espacio que intenta abrir una tercera vía dentro del peronismo, ante el sector kirchnerista que reporta a San José 1111, y el Movimiento Derecho al Futuro, que encabeza Axel Kicillof. El armado presentado el mes pasado se propuso construir una alternativa partidaria que no quede limitada a las referencias internas hoy dominantes y que extienda su influencia en el interior del país.

    En ese sector evalúan que los próximos movimientos serán “por regiones”, y ven terreno fértil fuera del principal centro político bonaerense. Por otro lado, además de este agrupamiento, existen otros grupos que buscan desembarcar en la oposición peronista como el del diputado de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, y Emilio Monzó.

    Cinco personas posan con los brazos levantados detrás de una mesa con vasos y comida; al fondo, una bandera argentina y una pared de ladrillos

    Las declaraciones de Tolosa Paz estuvieron acompañadas por una agenda territorial, con visitas a dirigentes locales y el apoyo al zamorismo, que está delegado en el gobernador Elías Miguel Suárez. El poder que órbita en la provincia está desde hace tiempo en la conducción del senador y ex gobernador, Gerardo Zamora y Claudia Ledesma Abdala.

    “Construir una alternativa para la Argentina exige volver a caminar el país, escuchar a nuestra gente y poner el cuerpo donde están los problemas y también las oportunidades. Es tiempo de estar presentes, de conocer las realidades bien de cerca para poder ponerles voz en el Congreso Nacional. Porque la Argentina no termina en la General Paz; la patria también se construye desde el Norte Grande, desde el interior profundo y desde cada comunidad que trabaja y sueña con un futuro mejor”, señaló Tolosa Paz.

    La recorrida incluyó el emprendimiento avícola Doña Lidia en Forres, una visita al Centro de Monitoreo Urbano y un encuentro con dirigentes, militantes y vecinos junto a la intendenta y candidata a la reelección Belén Abdala. Allí expresó su respaldo a una gestión que, según dijo, “demuestra que cuando hay un Estado presente y una comunidad organizada, el desarrollo llega a cada pueblo”.

    La agenda siguió en Pozo Hondo, donde visitó comercios, habló con vecinos y mantuvo una reunión con la militancia junto a la candidata a intendenta Kory Martín, a quien acompañó de cara a las elecciones municipales del 2 de agosto.

    Anoche cerró en Quimilí, con una cena de trabajo junto al intendente Diego Ponti, candidato a la reelección, dirigentes y militantes de la región.

    Un grupo de diez personas, cinco hombres y cinco mujeres, posan de pie frente a una bandera argentina y un retrato de Eva Perón en una pared de ladrillos

    “Cada recorrida nos confirma que la esperanza sigue viva en cada comunidad que trabaja, produce y no se resigna. Gracias, Diego, gracias a cada compañero y compañera por el compromiso, el afecto y la convicción de seguir construyendo una Argentina más justa desde el interior profundo. El futuro también nace en el NorteGrande”, concluyó Tolosa Paz desde sus cuentas de redes sociales.

    A lo largo del periplo, estuvieron presentes los diputados nacionales Estela Neder y Marcelo Barbur, el ministro de Producción, Néstor Machado, y la presidenta provisional de la Cámara de Diputados de Santiago del Estero, Norma Abdala de Matarazzo.

  • Interna peronista. Victoria Tolosa Paz: “La unidad tiene que ser un valor con contenido

    Interna peronista. Victoria Tolosa Paz: “La unidad tiene que ser un valor con contenido

    En el marco de una fuerte interna en las filas peronistas, la diputada nacional Victoria Tolosa Paz afirmó que la reconstrucción de una alternativa al gobierno de Javier Milei requiere “una unidad basada en las ideas, un modelo de desarrollo productivo y un peronismo con verdadera vocación federal”.

    “La construcción de la unidad es necesaria para enfrentar este experimento libertario de Javier Milei, pero esa unidad tiene que estar fundada en las ideas y no en las personas”, dijo.

    Y agregó:“La unidad tiene que ser un valor con contenido. Necesitamos ordenar las ideas para construir un proyecto con estabilidad macroeconómica al servicio del desarrollo, equilibrio fiscal con equilibrio social, con la gente adentro, con salarios dignos, redistribución de la riqueza y una fuerte apuesta al desarrollo productivo y agroindustrial. No se puede redistribuir lo que no se produce.”

    Las definiciones las realizó durante una recorrida por distintas localidades de Santiago del Estero, donde mantuvo encuentros con dirigentes, militantes, trabajadores, productores y vecinos.

    “Construir una alternativa para la Argentina exige volver a caminar el país, escuchar a nuestra gente y poner el cuerpo donde están los problemas y también las oportunidades. Es tiempo de estar presentes, de conocer las realidades bien de cerca para poder ponerles voz en el Congreso Nacional. Porque la Argentina no termina en la General Paz; la patria también se construye desde el Norte Grande, desde el interior profundo y desde cada comunidad que trabaja y sueña con un futuro mejor”, subrayó.

    La diputada también recorrió el emprendimiento avícola “Doña Lidia” en Forres, junto a la intendenta y candidata a la reelección, Belén Abdala; también visitó el Centro de Monitoreo Urbano y compartió un encuentro con dirigentes, militantes y vecinos, y expresó su respaldo a la continuidad de una gestión que “demuestra que cuando hay un Estado presente y una comunidad organizada, el desarrollo llega a cada pueblo”.

    La recorrida de Tolosa Paz continuó en Pozo Hondo, donde visitó comercios, dialogó con vecinos y mantuvo una reunión con la militancia junto a la candidata a intendenta Kory Martín, a quien acompañó de cara a las elecciones municipales del próximo 2 de agosto.

    La agenda siguió anoche en Quimilí, con una cena de trabajo junto al intendente Diego Ponti, candidato a la reelección, dirigentes y militantes de la región.

    Interna

     Victoria Tolosa Paz, en el encuentro del PJ en Parque Norte
    Victoria Tolosa Paz, en el encuentro del PJ en Parque NorteTadeo Bourbon

    El pasado 1 de mayo se lanzó un armado peronista con el objetivo de construir una alternativa partidaria que no quede acotada a la pertenencia al kicillofismo o al cristinismo, con el objetivo de extender su influencia en el interior del país, donde concentrará su próxima actividad política. Los nuevos pasos de este sector, conformado por dirigentes como Guillermo MichelVictoria Tolosa Paz y Juan Manuel Olmos, es avanzar con su proyecto político “por regiones”. Consideran que fuera de la ciudad y la provincia de Buenos Aires también tienen terreno fértil para sus intenciones.

    “Estamos organizando los encuentros regionales para profundizar la presencia territorial. Seguramente, el próximo paso será en Entre Ríos, antes del Mundial, pero todavía no se puso fecha”, reforzó una de las dirigentes que dieron el presente en el evento en Parque Norte el último mes.

    También en un armado que intenta no encuadrarse en el cristinismo ni en el kicillofismo trabajan sectores peronistas encarnados en Miguel Pichetto y Emilio Monzó. Los espacios son “paralelos”, consideraron en el sector de Michel, Tolosa Paz y Olmos. “La idea es ser varios sectores en paralelo. En el acto [de Parque Norte] no se habló mal de nadie”, aseveraron.

  • Diputado peronista: “Quieren imponer un modelo social y ‘peruanizar’ a la Argentina”

    Diputado peronista: “Quieren imponer un modelo social y ‘peruanizar’ a la Argentina”

    El diputado nacional del peronismo Guillermo Michel cuestionó el aumento de las importaciones de carne registrado durante mayo de 2026 y aseguró que el Gobierno busca imponer un modelo social que apunta a “peruanizar” a la Argentina.

    Qué dijo el diputado Michel

    Michel señaló en una publicación en sus redes sociales que “en mayo de 2026 tuvimos récord de importaciones de carne de cerdo (5.900 toneladas), carne aviar (5.600 toneladas) y vacuna (3.400)”.

    El legislador utilizó esos datos para cuestionar la orientación económica de la administración nacional y advirtió sobre las consecuencias que, a su entender, tendría para la estructura productiva del país.

    “Buscan ‘peruanizar’ a la Argentina”

    «En el gobierno no quieren aplicar un programa económico, quieren imponer un modelo social. Un modelo social sin industria, sin clase media y sin posibilidad de movilidad social. Buscan ‘peruanizar’ a la Argentina», expresó Michel.

    Las declaraciones del diputado, difundidas por NA, se produjeron en el marco de sus cuestionamientos a la política económica del Gobierno y al crecimiento de las importaciones de distintos tipos de carne durante mayo último.

    “La peruanización” de la Argentina analiza un fenómeno donde la macroeconomía alcanza la estabilización a costa de una sociedad muy desigual.

  • Análisis. Prensa y justicia: las obsesiones de Milei

    Análisis. Prensa y justicia: las obsesiones de Milei

    Los que amamos el periodismo tuvimos este fin de semana la tristeza de despedir a Roberto García. Fue una figura central de la vida informativa argentina, tanto en la cobertura política como económica. Comenzó muy joven en Primera Plana. Sus primeros trabajos los hizo junto a Tomás Eloy Martínez, como colaborador de la sección cultural de aquella revista extraordinaria que marcó una época en las décadas de 1960 y 1970.

    Más tarde sería, junto a Julio Ramos, uno de los grandes protagonistas de Ámbito Financiero. Allí consiguió algunas de las primicias más resonantes del periodismo económico argentino. Entre ellas, la del Plan Austral, en 1985, que conmocionó no sólo a los especialistas sino al país entero. Después continuó al frente del diario junto a Ramos y, años más tarde, regresó a la televisión con La Mirada, en Canal 26. También escribía una columna semanal en Perfil.

    Prensa y justicia:  las obsesiones de Milei; el editorial de Carlos Pagni
    Prensa y justicia: las obsesiones de Milei; el editorial de Carlos Pagni

    Quienes quieran encontrar un retrato muy vívido de Roberto pueden leer la magnífica columna que Ignacio Zuleta publicó en Clarín. En lo personal, perdí a un amigo entrañable y al maestro que me enseñó a mirar el poder. Tenía un talento singular para obtener información, comprenderla y exponerla. Los que lo conocimos estamos profundamente dolidos. El año pasado estuvo aquí, en Odisea Argentina, después de las elecciones de octubre. Hicimos una entrevista en la que volvió a exhibir ese temperamento tan suyo, mezcla de desparpajo, intuición y experiencia.

    El país hoy está absorbido por otro fenómeno: el Mundial.

    Lo extraordinario del último partido de la selección argentina permite advertir algunas virtudes que, acaso, puedan servir de inspiración para una sociedad que suele encontrar enormes dificultades cuando se trata de organizar el juego colectivo.

    La primera de esas virtudes es el método. Y aquí aparece la figura ejemplar de Lionel Scaloni. La disciplina del trabajo explica una parte decisiva del éxito en cualquier actividad. La segunda es la coordinación, una cualidad que a los argentinos nos ha resultado siempre esquiva. Este país ha producido individualidades extraordinarias. Lo que le cuesta es producir equipos extraordinarios.

    Brasil tuvo a Tom Jobim y Vinicius de Moraes, que juntos dieron origen a la bossa nova, un movimiento que terminó por conquistar primero a Estados Unidos y luego al resto del mundo. Nosotros tuvimos a Borges y a Piazzolla. Pero fueron genialidades solitarias. Nunca se constituyó alrededor de ellos una corriente colectiva.

    La selección argentina, en cambio, ofrece el espectáculo infrecuente de un juego virtuoso organizado alrededor de un proyecto común. Aunque, al mismo tiempo, aparece otra característica muy argentina, que a veces nos seduce y nos lleva a imaginar que esas virtudes pueden ser reemplazadas por la irrupción de una figura providencial.

    Eso fue lo que se vio frente a Austria, no sólo durante el partido sino, sobre todo, cuando Lionel Messi abandonó el campo de juego. El estadio de Dallas asistió a una verdadera apoteosis. La celebración de una figura extraordinaria. La consagración del líder de un equipo.

    También el Gobierno tiene hoy motivos para celebrar. Son motivos modestos, pero relevantes para una administración que venía experimentando un deterioro en su relación con la opinión pública. El índice de confianza de la Universidad Di Tella le permitió registrar un repunte después de mucho tiempo.

    Ya no se trata, simplemente, de caer menos. En abril, el indicador había retrocedido 12%; en mayo, 1,6%. Ahora mostró una recuperación del 3,9%. El índice, que se mide en una escala de uno a cinco, alcanzó los 2,07 puntos.

    Sin embargo, conviene mirar la serie histórica. Alberto Fernández tuvo un promedio de 1,69. Mauricio Macri, de 2,27. Milei se ubica hoy en 2,40. Hay que advertirlo: se están comparando duraciones distintas.

    Pero existe otro fenómeno menos visible y probablemente más determinante. Es algo que suele resultar muy productivo en política: el clima emocional de una sociedad, sus expectativas profundas, sus estados de ánimo.

    Un trabajo comparativo realizado por Mora Jozami, de Casa 3, permite observar la evolución de esos sentimientos entre enero de 2024, un mes después de la llegada de Milei al poder, y junio de 2026.

    Cuando Milei asumió, la esperanza alcanzaba al 43% de los consultados. Hoy se ubica en el 39%. La bronca y el enojo, que entonces apenas representaban el 1%, treparon al 23%. La angustia y la tristeza —ese desasosiego que probablemente ayuda a explicar las crisis de representación que hicieron posible el ascenso de Milei— pasaron del 1% al 14%.

    La incertidumbre, que en enero de 2024 alcanzaba al 18% de los consultados, cayó al 13%. Es comprensible. En aquel momento todavía no estaba claro si Milei lograría despejar la incógnita del liderazgo, si aparecería un centro de gravedad para la vida pública o si el país derivaría hacia alguna forma de caos. Hoy existe menos incertidumbre. También menos desilusión y menos miedo. La primera descendió del 12% al 10%; el segundo, del 20% al 4%.

    Estos datos sugieren que Milei sigue enfrentado al desafío central de satisfacer una demanda de tranquilidad y de esperanza, es decir, la aspiración a un futuro algo más luminoso. Sin embargo, en ese paisaje aparecen las constantes, esas regularidades que terminan modelando la vida política. Y allí emerge el caso Adorni, que se sacude como una embarcación en la superficie de esas corrientes profundas. El tema sigue capturando la atención pública, incluso en medio del magnetismo que ejerce el Mundial.

    La semana pasada Clarín publicó una columna de Héctor Gambini con un título muy expresivo: “Correte, Adorni, que está jugando Messi”. El interés que despierta el caso tiene algo de fascinación morbosa. Más aún ahora, cuando aparecieron las famosas sábanas, convertidas en un símbolo inesperado de los consumos postergados de la familia.

    Pero el asunto es relevante no sólo por el atractivo que genera. Para el propio Gobierno se ha convertido en una cuestión estructurante. Obliga a modificar el funcionamiento del gabinete y condiciona la estrategia parlamentaria. Adorni no puede presentarse ante el Congreso sin exponerse a una interpelación complicada o incluso a una moción de censura. La consecuencia es paradójica: la dificultad de un funcionario termina afectando la marcha del Senado y, por lo tanto, retrasando proyectos decisivos para el oficialismo. Entre ellos, la conformación de un nuevo mapa judicial. Un gobierno que está protagonizando un proceso casi sin antecedentes porque se encuentra en condiciones de cubrir cerca del 30% de los cargos del Poder Judicial.

    El escándalo, además, no puede separarse del clima económico. Tal vez el caso Adorni no tendría la misma repercusión si no existiera un malestar asociado a la recesión. El Gobierno consigue fortalecer las reservas, reducir el riesgo país y mejorar la cotización de los bonos. También logra desacelerar, con esfuerzo, la inflación. Lo que todavía no aparece es la recuperación de sectores decisivos para el empleo, como la industria, el comercio y la construcción.

    Esa conexión entre economía y moral pública aparece reflejada en una investigación de Mora Jozami, que vincula la imagen de Adorni con la situación económica percibida por cada entrevistado.

    En el conjunto de la población, el jefe de Gabinete registra apenas un 18% de imagen positiva, frente a un 74% de valoración negativa. Sin embargo, las diferencias se vuelven muy significativas cuando se observan los distintos estratos según su situación de consumo.

    Entre quienes debieron resignar muchos gastos —los anti-Adorni, por decirlo así— apenas el 7% conserva una opinión favorable, mientras que el 87% lo condena. Entre los que resignaron algunos consumos, la evaluación mejora ligeramente. Pero la columna más reveladora es la de aquellos que no debieron modificar su nivel de vida: allí la imagen positiva trepa al 32%.

    Existe, finalmente, un último grupo: aquellos que hoy consumen más que antes. Una especie de “Adorni sociológico”. Entre ellos, el 62% aprueba al funcionario y sólo el 26% tiene una opinión negativa.

    La conclusión es bastante previsible. El juicio moral sobre la política suele estar estrechamente asociado al bienestar percibido en el propio hogar. La evaluación de la vida pública se modifica considerablemente según lo que ocurre en el bolsillo de cada uno. El caso Adorni ofrece, en este sentido, una demostración bastante elocuente.

    Milei observa este cuadro —es evidente que le preocupa el desgaste de la imagen oficial— y reacciona como suelen hacerlo los liderazgos de naturaleza populista. Es decir, concentrando su atención en los dos factores que históricamente desafían a los jefes políticos: la prensa y la Justicia.

    Como sucedió con los jefes de tantos gobiernos, sobre todo aquellos poco inclinados a la autocrítica, el Presidente parece convencido de que no enfrenta un problema de gestión sino de comunicación. El diagnóstico es clásico. El problema no sería lo que sucede sino la manera en que se lo cuenta. Y a esa dificultad se suma otra: el vocero, Adorni, está averiado. No se quebró un colaborador más; se quebró la voz del Gobierno.

    De allí la reorganización del área de comunicación. Milei designó como nuevo vocero a Adrián Ravier. Adorni permanece en su cargo, aunque con facultades cada vez más recortadas. También fue incorporado Fabián Fernández como segundo de la estructura. Conviene observarlo con atención.

    Fernández llega desde YPF, donde estaba a cargo de la política publicitaria de la empresa, es decir, de la relación económica de la petrolera con los medios. Antes había desempeñado funciones similares en Lanús, durante la gestión de Néstor Grindetti.

    Ahora Milei le confía una tarea sugestiva: administrar aquello que durante mucho tiempo el Presidente aseguró que no existiría, una política de pauta oficial. Se trata de uno de los movimientos con los que intenta enfrentar una crisis que, en el fondo, interpreta menos como un problema político que como una dificultad de comunicación.

    Hay una pregunta que sólo se podrá responder con el correr de los días: ¿cambió el estilo del Gobierno? La reorganización del área de comunicación parecería sugerirlo. Milei designó como nuevo vocero a Adrián Ravier y colocó como responsable operativo a Fabián Fernández, cuya llegada, según las versiones que circulan en la Casa Rosada, habría sido sugerida por Alejandro Fantino, uno de los amigos del Presidente.

    La incógnita es otra. Porque más allá de los nombres, existe un rasgo que caracterizó la gestión de Adorni y que muchos identificaron con la soberbia del jefe de Gabinete. La petulancia tiene una particularidad: cuando sopla el viento a favor puede pasar inadvertida; cuando todo empieza a complicarse, se convierte en un agravante.

    En las burocracias existe una máxima que suele aparecer en carteles colocados junto a las escaleras de ministerios y reparticiones públicas: “No pise a nadie al subir. Se lo puede encontrar al bajar”. Es una regla elemental de supervivencia administrativa que alguien debería haber colocado en las inmediaciones del despacho de Adorni. Porque el jefe de Gabinete mantuvo siempre un estilo altanero, que alcanzó uno de sus puntos culminantes cuando, frente a José Del Rio, intentó explicar su inexplicable situación patrimonial con una suficiencia que terminó jugando en su contra.

    Ahora que Carlos Menem volvió a ponerse de moda, incluso por la presencia de varios de sus parientes en el Gobierno, conviene recordar una de sus máximas favoritas. Menem decía que había que ser como el cóndor, que vuela más alto, y no se marea. El caso Adorni es singular por una razón opuesta. Se mareó volando bajo. Y, sobre todo, sin necesidad. Es una petulancia sin mérito.

    Habrá que ver si la nueva estructura de comunicación modifica ese tono. Y, sobre todo, si Milei cambia no sólo de equipo sino también de concepción. Es decir, si abandona aquella consigna que Santiago Caputo parece haber inoculado en el oficialismo: “No odiamos lo suficiente a los periodistas”. La incógnita es relevante porque se trata de un gobierno que ha invertido enormes esfuerzos en la comunicación, especialmente en el dominio de las redes sociales.

    El otro frente sobre el que Milei intenta actuar para administrar su crisis es la Justicia. Tampoco aquí innova demasiado. Todos los liderazgos con vocación hegemónica terminan enfrentándose con los dos poderes que, por definición, limitan al jefe político: la prensa y los jueces.

    El Presidente dispone, además, de una oportunidad frente a la que se le hace agua la boca a muchos peronistas del ciclo anterior. Más de 300 vacantes en el Poder Judicial. “¿Cómo no vimos esto?”, se preguntan retrospectivamente algunos protagonistas del gobierno de Alberto Fernández. “¿Qué hicieron durante cuatro años los ministros de Justicia? ¿Cómo dejamos pasar la oportunidad de inundar los tribunales con gente propia?”.

    Quien parece haber comprendido mejor esa oportunidad no es Milei sino Juan Bautista Mahiques y, detrás de él, toda una familia que constituye uno de los productos más representativos de Comodoro Py. Desde el Consejo de la Magistratura, Mahiques está construyendo una mayoría muy favorable, aprovechando la proximidad del vencimiento del mandato de los consejeros actuales, que dejarán sus cargos en septiembre.

    Pero la operación no es solamente cuantitativa. No se trata de cubrir cargos. Se trata de ocupar posiciones decisivas. Y ninguna resulta más estratégica que la Cámara Federal porteña, el tribunal que revisa las decisiones de los jueces de primera instancia de Comodoro Py. Es decir, el organismo encargado de ratificar o corregir procesamientos y sobreseimientos. El verdadero corazón del sistema.

    La salida de Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi abre una oportunidad excepcional. Ambos llegaron a la Cámara mediante traslados desde tribunales orales federales. La Corte Suprema resolvió que esos traslados no podían perpetuarse y que debían ser reemplazados mediante concursos.

    Bruglia aceptó esa decisión, pero denunció una evidente asimetría. Sostiene que su situación es discriminatoria. Porque mientras él debe regresar al tribunal de origen, otros jueces trasladados en condiciones iguales o incluso más discutibles permanecen en sus cargos. El caso más llamativo es el de Carlos Mahiques, el legendario “Boxindanga”, padre del ministro de Justicia, trasladado desde la Justicia ordinaria porteña a la Cámara Federal de Casación Penal y recientemente ratificado por cinco años más mediante un pliego impulsado por la gestión de su hijo. Nadie parece dispuesto a aplicarle el mismo criterio que a Bruglia y Bertuzzi.

    Por eso Bruglia recurrió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Su denuncia es sencilla: existe una discriminación y el principal beneficiario de esa discriminación es, precisamente, el padre del ministro de Justicia.

    Mientras tanto, se desarrolló un concurso para cubrir esas vacantes. Bertuzzi participó. Bruglia no. Y ya aparecen dos candidatos que podrían integrar la Cámara encargada de revisar causas especialmente sensibles para el Gobierno: el caso $LIBRA, el expediente Adorni y las investigaciones vinculadas con la política de discapacidad.

    Uno de ellos es Pablo Yadarola. Aquí aparece una curiosidad. En antecedentes y examen ocupó el puesto número dieciséis. Delante suyo quedaron quince candidatos. Bertuzzi, por su parte, terminó vigésimo primero. Sin embargo, ambos aparecen ahora integrando las ternas.

    ¿Cómo se produjo ese milagro? Gracias a la entrevista personal, la etapa más discrecional del sistema. Es precisamente ese mecanismo el que hoy está siendo cuestionado y el que motivó la discusión de un nuevo reglamento en el Consejo de la Magistratura. Hasta Rosenkrantz y Lorenzetti decidieron intervenir en la polémica.

    Sería imprudente juzgar las intenciones de Bertuzzi. Tal vez termine siendo elegido exclusivamente por sus méritos. Lo cierto es que, según los antecedentes objetivos, hay veinte postulantes mejor ubicados. Y tampoco puede descartarse que su actitud más contemporizadora frente al caso Mahiques haya contribuido a mejorar su posición.

    También aparece Yadarola, que tiene en sus manos el expediente del misterioso vuelo del avión de Leonardo Scatturice, empresario muy próximo a Santiago Caputo. Fue aquel episodio en el que Laura Belén Arrieta descendió con una cantidad de valijas cuya revisión aduanera habría sido exceptuada por orden de alguien incógnito. Adorni sostuvo en su momento que todo era falso. Más tarde el expediente demostró que no era así. Y, como suele suceder, nadie pidió disculpas.

    La investigación presenta todavía una incógnita elemental. Una funcionaria de Aduana aparece en los videos hablando por teléfono después de que Arrieta le exhibe un celular. La identidad del interlocutor sigue siendo desconocida. Yadarola sostiene que existen limitaciones técnicas para identificarlo. Tal vez antes de convertirse en camarista se le ocurra convocar a esa funcionaria y preguntarle, bajo juramento, con quién habló. Sería un método relativamente sencillo. Pero, por ahora, esa posibilidad no parece haberlo seducido. Tampoco conviene sacar conclusiones apresuradas.

    En medio de esta discusión apareció una confesión extraordinaria. Alberto Lugones, camarista federal y consejero de la Magistratura, pronunció una frase de una sinceridad casi suicida. “Yo no creo tanto en los méritos”, dijo.

    La afirmación encierra toda una teoría del Poder Judicial. Porque supone aceptar que alguien que terminó decimosexto pueda ascender al quinto puesto gracias a una entrevista y que otro que ocupó el lugar veintiuno termine sexto. Es decir, que siempre debe existir algún mecanismo para que el juez recuerde quién hizo posible su promoción.

    Y, en definitiva, para que quede en deuda.

    El dictamen de ese concurso fue aprobado con los dos tercios del Consejo de la Magistratura y redactado por Diego Barroetaveña, representante de los jueces y camarista de Casación. También acompañó el peronismo. Es decir, volvió a verificarse un fenómeno muy característico de Comodoro Py: la convergencia entre distintas facciones del sistema judicial.

    Ese peronismo está representado, en buena medida, por el sector vinculado a Diego Molea, referente académico de la Universidad de Lomas de Zamora, que hace apenas unos meses incorporó como profesor a Ariel Lijo. Son detalles que, considerados aisladamente, podrían parecer irrelevantes. Pero en Comodoro Py casi nunca existen los detalles irrelevantes.

    Surge entonces una pregunta. ¿Existe un acuerdo entre Milei y su ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques? ¿Ese acuerdo consiste en diseñar una arquitectura judicial que permita administrar sin sobresaltos los casos $LIBRA y ANDIS y, al mismo tiempo, postergar todo lo posible una definición sobre la situación de Adorni? Esa tarea pasa necesariamente por Ariel Lijo, que es quien tiene el expediente.

    ¿Forma parte de ese entendimiento la conveniencia de no avanzar sobre la dirigencia de la AFA? Algunas fuentes del Gobierno sostienen que ese sector, y en particular Pablo Toviggino, aportó a la Casa Rosada los audios comprometedores de Diego Spagnuolo, en los que se hablaba de supuestas coimas vinculadas con el área de discapacidad.

    La pregunta es inevitable. ¿Hasta dónde llega el acuerdo de Mahiques con Tapia y, sobre todo, con Toviggino, a quien llama familiarmente “Tovi”? Conviene recordar que Juan Bautista Mahiques fue representante de la AFA ante la FIFA. También que persisten versiones según las cuales Carlos Mahiques habría celebrado su cumpleaños en la residencia atribuida a Toviggino.

    Si Mahiques logra poner sobre la mesa de Milei algunos trofeos —tranquilidad para el caso $LIBRA, moderación judicial en torno de Adorni y protección para determinados intereses del fútbol—, ¿obtendrá a cambio el apoyo presidencial para alcanzar la Procuración General? Es una aspiración que comparten, curiosamente, tanto Mahiques como Lijo.

    No está claro que ese acuerdo exista. Pero hay observadores muy informados del mundo judicial convencidos de que ya fue sellado. Y señalan que Mahiques confía en reunir los dos tercios del Senado porque ya ensayó una demostración de fuerza cuando consiguió los 58 votos que permitieron prorrogar la permanencia de su padre en la Cámara Federal de Casación. Bastante más que los dos tercios.

    Todo esto sucede mientras Cristina Kirchner vuelve a movilizar a La Cámpora bajo la bandera del lawfare y de la denuncia contra la prisión que pesa sobre ella. Sin embargo, al mismo tiempo, sectores del peronismo presentes en el Consejo de la Magistratura pactan con el Gobierno la distribución de posiciones estratégicas dentro del sistema judicial encargado, precisamente, de examinar las causas de corrupción.

    Es decir, la interna peronista se vuelve cada vez más visible. Hay, por lo menos, dos peronismos. El de Cristina Kirchner y otro más dispuesto a relativizar la situación de la expresidenta y a negociar espacios de poder con Milei.

    Máximo Kirchner pareció explicitar esa frontera durante el acto realizado al cumplirse un año de la condena a su madre. Allí estableció una suerte de criterio de pertenencia. Son kirchneristas los que reclaman la libertad de Cristina. Son kirchneristas los que proponen renegociar la deuda externa.

    En realidad, Máximo volvió a plantear una tesis que ya había defendido durante la presidencia de Alberto Fernández: que con el actual nivel de endeudamiento es imposible construir bienestar y que, por lo tanto, resulta indispensable renegociar los compromisos financieros. Es una hipótesis muy discutible. Y potencialmente peligrosa. Porque si el kirchnerismo apareciera nuevamente cerca del poder con ese programa, podría desencadenar una conmoción financiera considerable.

    Pero lo importante es que fija una línea divisoria.

    Existe otro peronismo. El que representan Juan Manuel Olmos en la Capital, Victoria Tolosa Paz en Buenos Aires, Guillermo Michel en Entre Ríos y numerosos dirigentes del interior. Ese sector cree que la reconciliación con la sociedad exige preservar la estabilidad, honrar los compromisos y mantener el equilibrio fiscal.

    La conclusión es sugestiva. Máximo Kirchner parece insinuar que no habrá una interna con ese otro peronismo. Es decir, que el año próximo podrían coexistir dos peronismos: uno kirchnerista, probablemente encabezado por él mismo, y otro renovador.

    Pero la incógnita no termina allí. Porque, si Milei puede enfrentarse a dos oposiciones, también cabe preguntarse cuántos oficialismos habrá.

    La primera incógnita se llama Mauricio Macri. La segunda, Axel Kicillof. No está claro si el gobernador bonaerense está dispuesto a someterse al liderazgo de Cristina y, sobre todo, a aceptar que Máximo Kirchner se convierta en el jefe natural del espacio. Tal vez considere que el ciclo político reclama otros cuatro años de una experiencia de centroderecha, aunque no necesariamente otros cuatro años de Milei.

    Y tampoco puede descartarse una convergencia entre determinados sectores del peronismo y Macri. Conviene recordar que el expresidente compartió fórmula con Miguel Pichetto, quien hoy vuelve a hablar de una alianza entre el peronismo no kirchnerista, el PRO y una parte del radicalismo, representada por figuras como Maximiliano Pullaro.

    Incluso existen pequeños indicios. El nombramiento de Hernán Lacunza como director del Banco de Córdoba podría ser uno de ellos. ¿Hay conversaciones con ese peronismo de las Provincias Unidas que compitió el año pasado?

    La respuesta todavía es incierta. Pero el cuadro que imagina Cristina Kirchner no parece imposible: cuatro polos. El suyo, el de los peronistas que buscan emanciparse de ella, el de Macri y el de Milei. O tres, si algunos de esos sectores terminan confluyendo.

    Es decir, la oposición es una incógnita. Pero también el oficialismo.

    Mientras tanto, irrumpieron los “termosellados” de Martín Insaurralde. Diego Cabot publicó en LA NACION los videos de Jesica Cirio exhibiendo una fortuna en efectivo. Los especialistas en estas cuestiones calculan que allí había unos diez millones de dólares.

    Las imágenes poseen una fuerza extraordinaria. Es el poder del dinero vivo. El mismo que tuvieron los bolsos de José López, la bóveda de Lázaro Báez o aquella historia nunca aclarada de Francisco Larcher, el hombre de máxima confianza de Néstor Kirchner en los servicios de inteligencia, sobre quien se decía que guardaba decenas de millones de dólares en su casa sin que ningún fiscal se interesara demasiado por el asunto.

    Y así volvemos al punto de partida.

    Porque el problema principal de la Argentina no es la corrupción. Es la impunidad.

    Hace años, conversando sobre Comodoro Py con un fiscal de Cámara, recibí una explicación memorable. Me dijo que ese sistema no fue diseñado por jueces y fiscales solamente. También lo moldearon empresarios, sindicalistas, políticos e incluso algunos periodistas.

    “Comodoro Py —me dijo— es un instrumento diseñado para zafar. Si uno pretende utilizarlo para castigar, se rompe”.

    Tal vez sea la mejor definición disponible del problema argentino.

    Y, probablemente, la más inquietante.

  • Cristina candidata: los K y Pichetto proponen anularle la condena, pero Kicillof y otros dudan

    Cristina candidata: los K y Pichetto proponen anularle la condena, pero Kicillof y otros dudan


    Miguel Pichetto volvió a visitar el martes a Cristina Kirchner, tres meses y medio después del reencuentro a fines de febrero y a unos días de haber hecho pública su propuesta para que el Congreso anule la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por la causa Vialidad. Más allá de la discusión sobre su viabilidad jurídica, y por el momento sin la perspectiva de un tratamiento parlamentario, la idea será fogoneada por los dirigentes alineados con la ex presidenta con el propósito de instalarla y alentarla políticamente.

    “Está en estudio entre los asesores del bloque. Pichetto lo fundamenta en los vicios que tiene la causa. Nosotros vamos a explorar todas las vías para ver cómo logramos que esta condena injusta tenga una revisión. Si esa es una puerta para abrir o indagar, lo haremos”, aseguró este fin de semana uno de los diputados más cercanos a Cristina Kirchner. Otro legislador aludió a la ventaja de que lo expusiera Pichetto y no algún referente identificado con la ex mandataria, como punto de partida para buscar respaldos de otros espacios.

    Con el propósito de darle aire a la posibilidad de que el Congreso anule o morigere la decisión del Poder Judicial por tratarse de un caso de “gravedad institucional”, en el kirchnerismo remiten a la ley de Dosimetría –proporcionalidad de las penas- sancionada en Brasil, con la que el Congreso de ese país modificó las reglas de cálculo y ejecución de las condenas, lo que podría favorecer a Jair Bolsonaro.

    En Argentina citan como un posible antecedente la ley de reparación histórica 23.062, que en 1984 anuló los procesos judiciales contra los integrantes de los poderes constitucionales durante la dictadura, orientada a descomprimir la situación de la ex presidenta Isabel Perón.

    Pichetto lanzó la propuesta que recogió el kirchnerismo en una reunión de la comisión de Derechos Humanos de Diputados, al cumplirse un año desde que la Corte Suprema dejó firme la condena por la causa Vialidad.

    “Tener presa a una figura que fue dos veces presidente y una vez vicepresidente de la Nación pone a la democracia en una situación de extrema fragilidad. La conducta de un jefe de Estado se debe evaluar bajo un procedimiento especial y no por la vía común”, arrancó el ex compañero de fórmula de Mauricio Macri en 2019, de regreso en el peronismo a partir de la reunión con Cristina Kirchner.

    Máximo Kirchner, en el acto del sábado en Parque Lezama, insistió con la candidatura de Cristina Kirchner.
Foto: Marcelo Carroll.

    “Se incorporó a un juez que venía de otro tribunal, se trajo a un fiscal cuyo destino era Rosario para juzgar narcos y se limitó la posibilidad de apelar. Tampoco hubo imparcialidad de los jueces de la Corte: debieron apartarse porque venían de enfrentar un juicio político promovido por el propio partido de la acusada”, siguió Pichetto, y completó: “Ante tantas irregularidades y un tribunal incompleto, el Congreso no puede quedarse de brazos cruzados. Tenemos la facultad de intervenir ante semejante gravedad institucional para declarar la nulidad de un fallo viciado y hacer valer el equilibrio de poderes”.

    Dudas en el peronismo

    No todos los sectores del peronismo lo consideran viable jurídica o políticamente. “No encuentro andamiaje jurídico, en el artículo 75 de la Constitución, que enumera las facultades del Congreso”, señaló uno de los referentes del peronismo federal, el espacio que procura discutir lineamientos programáticos a contramano del discurso predominante del kirchnerismo en las últimas décadas.

    Así y todo, luego de las críticas por omitir a Cristina en el lanzamiento en Parque Norte, en el último acto en Concepción del Uruguay hubo un giro: Juan Manuel Olmos aseguró que con la “injusta condena” a la ex mandataria se buscaba “silenciar al peronismo” y Guillermo Michel elogió la promoción de la industria avícola con los créditos del Bicentenario, durante su presidencia.

    Axel Kicillof no se pronunció públicamente sobre el tema. El gobernador evitó en el último tiempo hablar sobre la condena y la prisión de Cristina Kirchner, lo que potenció la tensión y los reclamos del sector liderado por la ex presidenta, aunque al cumplirse un año publicó un posteo en el que la consideró “inocente e injustamente detenida”.

    “El Congreso tiene la facultad de ir por una conmutación de pena, sobre un hecho genérico. En términos jurídicos es factible, aunque sería una innovación, lo que no se puede garantizar es que el Congreso lo vote. No le vemos plafón político”, evaluó un dirigente de su confianza, conocedor del ámbito judicial.

    A su vez, un integrante del Gabinete bonaerense aclaró que el gobernador no conoce la iniciativa ni la estrategia para impulsarla. “Si Pichetto cree que es una opción viable y que cuenta con los votos en el Congreso, tiene que avanzar. Hay opiniones cruzadas sobre la viabilidad jurídica, pero hay que explorar todas las alternativas posibles que ponderen la inocencia de Cristina”, coincidió con el kirchnerismo en ese punto.

    Axel Kicillof, en una movilización en Plaza de Mayo en diciembre del año pasado.
Foto: Fernando de la Orden.

    En el Frente Renovador también mostraron distancia de la iniciativa. “No tenemos idea de cómo sería el proyecto, no conocemos el principio jurídico en el que se sustenta”, evitaron dar mayores precisiones cerca de Sergio Massa.

    Los legisladores conducidos por la ex mandataria elogiaron a Pichetto y harán lo posible por instalar el tema, en línea con la consigna “Cristina candidata” que tomó fuerza en las últimas semanas.

    “Tiró de una punta que vale la pena explorar. Es interesante la propuesta, con honestidad intelectual, porque Pichetto ha tenido cercanía y también críticas a nuestro espacio político. Ojalá podamos profundizar en esa línea de acción y en el caso de que sea viable ver cómo se instrumenta”, aseguró Germán Martínez, jefe del bloque de Diputados de Unión por la Patria.

    Además de la nulidad o conmutación de la pena, otro posible proyecto en análisis estará vinculado a la inhabilitación para ejercer cargos públicos. “A Yrigoyen lo condenaron a dos años de prisión a cumplir en Martín García, lejos del pueblo, pero lo más fuerte fueron los 10 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. Tenía 81 años, era para siempre. Para Cristina es a perpetuidad. Sobre eso y la nulidad de la condena vamos a trabajar”, apuntó el diputado Eduardo Valdés.

  • Eximen del impuesto al cheque a las fintech y cripto

    Eximen del impuesto al cheque a las fintech y cripto

    El gobierno nacional dispuso nuevas exenciones al impuesto al cheque para el sector fintech y cripto. Fue en respuesta a los avances tecnológicos y para equiparar las condiciones impositivas entre diferentes actores del sistema financiero.

    La modificación de la reglamentación del impuesto sobre los créditos y débitos en cuentas bancarias fue formalizada este jueves mediante el Decreto 475/2026, publicado esta semana en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo.

    En los considerandos de la medida, el Ejecutivo explicó que resulta necesario “adecuar la normativa aplicable a ciertos actores en atención a los adelantos tecnológicos” y, simultáneamente, igualar el tratamiento fiscal para sujetos que realizan actividades similares pero que hasta ahora tenían cargas impositivas diferentes.

    Uno de los principales beneficiados por la medida fue Mercado Pago, de Marcos Galperin, el principal jugador de su segmento. Sobre esto, el diputado nacional Alejandro Rodríguez criticó por redes sociales: “Se trata de una concesión objetiva del Gobierno a los sectores de fintech y criptoactivos, que forman parte de la estrategia oficial de desregulación financiera. En cambio, las pymes, los comercios, los pequeños productores de todo el país y los profesionales independientes que operan por los canales bancarios tradicionales seguirán pagando ese tributo. Mientras tanto, hoy el 40,1% de los fondos que se recaudan por impuestos proviene del cobro del IVA. Más regresivo, imposible”.

    El legislador nacional Guillermo Michel también tuiteó: “El Gobierno sigue bajando impuestos… A las criptomonedas, billeteras virtuales y empresas de caudales para transportar efectivo. El Decreto 475 exime a esos sectores del impuesto al cheque. HOOD ROBIN Fiscal”.

    Desde el sector cripto, la decisión fue bien recibida, puesto que era un reclamo de larga data. “Celebramos esta medida, ya que elimina las asimetrías impositivas que afectaban la competitividad del sector de los activos virtuales frente a empresas fintech y de la industria financiera tradicional. La unificación de criterios revalida a las criptomonedas como una infraestructura financiera cotidiana y necesaria para los ciudadanos”, dijo Julián Colombo, director de Bitso para Sudamérica.

  • Banderazo a un año de la detención de Cristina Kirchner: la discusión que alimenta divisiones y dificulta la unidad

    Banderazo a un año de la detención de Cristina Kirchner: la discusión que alimenta divisiones y dificulta la unidad

    Hay una línea divisoria que se ha convertido en un problema para el peronismo. Por esa marca invisible camina, ida y vuelta, Cristina Kirchner. De un lado, está la guardia política de su nombre, su conducción y su lugar dentro de las fronteras peronistas. Del otro lado, están las distintas vertientes justicialistas que la respetan, la reconocen, la consideran parte de un armado nacional, pero a las que no les marca el pulso de sus actividades y expresiones.

    El lugar de la ex presidenta en el tiempo actual y, sobre todo, en el que viene, se ha convertido en un debate estéril. Unos les recriminan a otros que digan lo que no van a decir. Y esos otros platean análisis e hipótesis que jamás serán convalidadas del otro lado. Entonces, la discusión empieza a convertirse en una guerrilla dialéctica en la que todos pierden. O, en el mejor de los casos, reconfirman su propia verdad.

    Esta tarde, en Parque Lezama, el cristinismo convocó a un banderazo por el aniversario de la confirmación de la condena de Cristina Kirchner en la causa Vialidad y su posterior detención. Será una nueva muestra de la centralidad que el sector de la ex presidenta le quiere dar al reclamo por su inocencia y su libertad. No está estipulado que se motorice una movilización a San José 1111, aunque es probable que haya una parte de la militancia que camine hasta la puerta de ese edificio donde la líder peronista pasa sus días.

    Para la gran mayoría de los que estén presentes hoy CFK tiene que ocupar un lugar central en el armado opositor. Porque es la que tiene los votos, aunque esté presa. Porque es la que está pagando los platos rotos de una gestión de gobierno de la que se benficiaron todos: la gente y la política. “Sin Cristina, Kicillof no era gobernador”, suelen decir algunos camporistas que nunca se olvidan del Gobernador.

    Máximo Kirchner en Parque Lezama - banderazo Cristina Kirchner

    Para poder ser competitivo el año que viene y tener la posibilidad de ganar, el peronismo necesita unidad y conformar una coalición lo suficientemente amplia para que logre hacer pie. El rival a enfrentar es el ala antiperonista, que en la última elección, con la convergencia de La Libertad Avanza y el PRO, ha demostrado su poderío en las urnas. En ese sentido, el mensaje que salga de Lezama será importante. Máximo Kirchner será el único orador.

    En los últimos días hubo dos hechos que volvieron a poner a la ex presidenta en el centro del debate peronista. El primero, en el comienzo de la semana, fue la viralización de un discurso pronunciado por la legisladora porteña Benerice Iánez, cercana a Andrés “Cuervo” Larroque, y que es parte del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), que conduce Axel Kicillof.

    Iáñez dijo que la ex Jefa de Estado “jode bastante las pelotas” y que “quiere ordenar desde un balcón”. Ese mensaje fue reprochado por el cristinismo, donde consideraron que lo dicho fue “una falta de respeto” y “pasó un límite”, y fue utilizado como un argumento para defender a la ex presidenta de los ataques internos. Además, y por sobre todas las cosas, rompió el clima de buena voluntad que existía para que Kicillor y Máximo Kirchner, condiciones mediante, se sentarán a hablar.

    Las críticas de la legisladora porteña Berenice Iañez, parte de la agrupación de Andrés Larroque y Axel Kicillof, contra Cristina Kirchner y La Cámpora

    “Los peronistas de la Ciudad queremos a Cristina libre y rompiendo las pelotas”, escribió en sus redes el senador camporista Mariano Recalde, para convocar al banderazo por el aniversario de la condena de Cristina Kirchner que se realizará esta tarde en Parque Lezama. La diputada nacional Paula Penacca también utilizó esa frase de Iañez para defender a su líder. “El pueblo argentino debe ser a lo único que Cristina no le rompe las pelotas. Cristina le rompió las pelotas a los militares, a Videla y al poder económico”, sostuvo.

    Son solo dos ejemplos de un discurso que se repite en otros nombres propios del cristinismo, donde resaltan que la ex mandataria tiene un alto nivel de intención de votos pese a estar presa, inhabilitada para competir y siendo víctima de un proceso de deslegitimización. “Es competitiva y la quieren sacar de la cancha a través del partido judicial”, dijo también Penacca.

    El segundo hecho que amplificó el debate sobre el lugar de CFK y su causa judicial dentro de la vida del peronismo, fue lo que dijo la senadora nacional jujeña Carolina Moisés, rival interna del kirchnerismo en el extenso mundo justicialista. “Cualquier peronista que haga el razonamiento de que hay que liberar a Cristina para que sea candidata, está en Disney. Dejen de decirlo. Es imposible. Nadie va a liberar a Cristina”, sostuvo en una entrevista en el canal de streaming Gelatina.

    Moisés, que es parte del esquema norteño que tiene como referentes a los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), todos enfrentados al cristinismo, consideró que la posibilidad de un indulto dependerá del perfil del candidato y advirtió que si ese es el eje de la campaña electoral, quien lo cumpla, no llegará a la Casa Rosada. “Cualquier dirigente razonable va a decir que a ese perfil de candidato no lo van a votar”, explicó.

    La senadora jujeña Carolina Moisés cuestionó la estrategia de La Cámpora respecto al rol de Cristina Kirchner y el armado nacional del peronismo

    La senadora nacional dio un paso más y afirmó: “En el mundo ideal, Cristina debería estar libre y los peronistas deberíamos ganar la próxima elección. Seamos realistas. Hoy está condenada con última instancia. Es un dato de la realidad. No hay más lugar donde apelarlo. Ya está. Es injusto, hay lawfare, no corresponde, todo pasa por la corriente de la opinión”, indicó la jujeña.

    “La realidad es que está presa, condenada y no puede ejercer cargos públicos. Si el peronismo no se para sobre esa realidad, y construye la opción, y seguimos pensando que hay que liberar a CFK, no llegamos. Si el candidato dice que hay que liberar a Cristina, no llega. Interpretemos a la sociedad porque sino, no construimos poder. Y el peronismo que no construye poder, no es peronismo”, fue el mensaje más fuerte que expresó Moisés.

    Las respuestas públicas no tardaron en llegar. Hubo cuestionamientos de Facundo Tignanelli, Teresa García y Leila Chaher, todos cristinistas duros. Pero el salto de potencia en la confrontación fue de Mayra Mendoza. La quilmeña fue al hueso. “Buscas acomodar tu posición a que el poder del peronismo es ser más sistema y justamente es todo lo contrario. Si sos tan corajuda te espero el sábado en Parque Lezama que vamos a hacer un banderazo por Argentina (a la que está destruyendo el que vos le votas todo -Milei-) y lo charlamos ahí”, le escribió.

    Moisés no se quedó atrás. “No es necesario que me invites a pelear a la plaza porque no tenes ningún argumento para responderme. A mi me encontrás siempre del mismo lado, el peronismo es algo que vos no podes entender”, le respondió en sus redes sociales. La discusión de fondo es la misma, aunque cambien las palabras, las formas o los focos. Se trata de cómo rearmar una opción competitiva y creíble del peronismo, y qué lugar ocupa Cristina Kirchner en esa estructura.

    Cristina Kirchner

    Hay dirigentes del peronismo discutiendo sobre un indulto que, según dijo el ministro de Justicia bonaerense y asesor judicial de la ex presidenta, Juan Martín Menna, Cristina Kirchner no quiere. Cada frase respecto a esa situación dispara un sobreanálisis de si el dirigente de turno que habló la quiere esconder a CFK, la quiere enaltecer o la quiere defender.

    El cristinismo está en una trinchera casi en forma permanente. Confrontando contra los rivales internos, pero sin dar muestras claras de hacia donde se puede ampliar el espacio de cara al 2027. Las diferencias que existen con sus planteos sobre el lugar de CFK, el rol que debe tener en el peronismo y la fuerza de los votos que conserva, altera todas las conversaciones políticas.

    Moisés, apuntada por estar en un esquema que ha jugado, y sigue jugando, como un aliado táctico de Milei en el Congreso, expresó lo que muchos dirigentes del peronismo dicen por lo bajo. Incluso, muchos que cuestionan a la dirigente jujeña en otros aspectos de su vida política. Si no lo exponen, no es porque no tengan intenciones de dar la pelea, sino porque advierten, con claridad, que esa búsqueda de la razón sobre el otro, solo genera más daño al conjunto. No hay ganadores cuando la grieta interna se agiganta. Sea por los motivos que sea.

    En esa lógica se mueven los integrantes del PJ Federal, que el lunes pasado, en Concepción del Uruguay, nombraron a Cristina Kirchner en sus discursos, lo que no habían hecho en Parque Norte, con el fin de limitar y edificar su identidad. No hablaron de la consigna “Cristina libre” ni de que tiene que ser la candidata del peronismo. Pero no se olvidaron de ella.

    Guillermo Michel nombró el progreso del sector avícola en Entre Ríos gracias a los prestámos del Bicentenario otorgados durante su gobierno y Juan Manuel Olmos aseguró que los sectores de poder creen que “una condena injusta contra Cristina iba a silenciar el peronismo”, postura que también ha marcado Victoria Tolosa Paz en público.

    Sergio Massa Cristina Kirchner simulador vuelo Aerolineas Argentinas

    Fue una forma de bajar las tensiones y evitar cualquier tipo de confrontación. Porque, en definitiva, todos se necesitan para poder armar un gran frente y ser competitivos. Si no hay una convicción profunda, hay una necesidad segura. Cada uno por separado no tiene peso propio a nivel nacional. Lo saben todos. Desde Kicillof hasta CFK, desde Massa hasta los federales. Por eso la construcción amplia requiere de menos rencillas y más puntos de acuerdos. O de mínima, la capacidad de no plantar una pelea donde las diferencias abundan.

    En el 2019, el kirchnerismo, de la mano de Máximo Kirchner y Eduardo “Wado” De Pedro, tendió los puentes para el regreso a la estructura central del peronismo de Sergio Massa. El mismo dirigente que se había ido del gobierno de CFK, había fundado su espacio, había ganado una elección de medio término, les había discutido el poder de los votos y había dicho que iba a “barrer a los ñoquis de La Cámpora”.

    Ese regreso de Massa fue uno de los movimientos claves para el triunfo del peronismo en las elecciones presidenciales. El pragmatismo estuvo atado a la capacidad del olvido y el perdón. Y a la necesidad de compartir un rumbo. Después, por un sinfín de motivos, la experiencia de gobierno fracasó.

    Esa misma flexibilidad y aptitud es la que en la actualidad le piden muchos dirigentes del peronismo profundo al cristinismo, para sentar las bases de un armado nacional. Empezar a cerrar las heridas o, si no es posible, no abrirlas más. Porque, como dijo el papa Francisco y resaltan a menudo en las mesas políticas del justicialismo, nadie se salva solo. Y en este complejo mapa electoral que tiene el justicialismo por delante, nadie gana solo.

  • El Gobierno le sacó el impuesto al cheque a Mercado Pago y las cripto, pero las Pymes y los pequeños productores seguirán pagando

    El Gobierno le sacó el impuesto al cheque a Mercado Pago y las cripto, pero las Pymes y los pequeños productores seguirán pagando

    El Gobierno impuso nuevas exenciones al Impuesto al Cheque para el sector cripto y fintech, lo que beneficia a empresas como Mercado Pago. El exdiputado Alejandro “Topo” Rodríguez, publicó un contundente posteo en X al respecto, donde remarca que “las Pymes, los comercios, los pequeños productores de todo el país y los profesionales independientes que operan por los canales bancarios tradicionales seguirán pagando ese tributo”.

    Alejandro Rodríguez contra LLA

    El cambio en la reglamentación del Impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias se formalizó este jueves 18 de junio a través del Decreto 475/2026, que se publicó en el Boletín Oficial firmado por presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo.

    En los considerandos de esta medida, el Ejecutivo justificó la decisión explicando que es necesario “adecuar la normativa aplicable a ciertos actores en atención a los adelantos tecnológicos” y, en forma simultánea, igualar el tratamiento fiscal para sujetos que realicen actividades similares, pero hasta ahora debían pagar cargas impositivas distintas.

    Rodríguez escribió en su cuenta oficial de X: “Se trata de una concesión objetiva del Gobierno a los sectores de fintech y criptoactivos, que forman parte de la estrategia oficial de desregulación financiera y promoción de nuevas tecnologías”.

    Y agregó: “En cambio, las Pymes, los comercios, los pequeños productores de todo el país y los profesionales independientes que operan por los canales bancarios tradicionales seguirán pagando ese tributo. Mientras tanto, hoy el 40,1% de los fondos que se recaudan por impuestos proviene del cobro del IVA. Más regresivo, imposible”.

    Reporte de Alejandro Rodríguez

    Rodríguez publicó, junto a su texto, una imagen del “Instituto Consenso Federal”, organismo que dirige, que sintetiza sus palabras de manera muy clara.

    Por su parte, el diputado peronista Guillermo Michel escribió, con ironía: “El Gobierno sigue bajando impuestosA las criptomonedas, billeteras virtuales y empresas de caudales para transportar efectivo. El Decreto 475 exime a esos sectores del Impuesto al Cheque. HOOD ROBIN Fiscal”.

    Posteo de Guillermo Michel contra LLA

    Los sectores beneficiados por el decreto 475

    Según la Agencia Noticias Argentinas (NA), el decreto 475 alcanza a:

    Servicios de pago y cobranza: las cuentas exclusivas de compañías de servicios electrónicos de cobranzas y pagos quedan exentas. La medida incluye los movimientos para el depósito o entrega de dinero y también beneficia a sus agentes oficiales y a quienes trabajan como agencias complementarias de servicios financieros.

    Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV): esto incluye a las empresas cripto. Las cuentas usadas exclusivamente para sus actividades específicas quedarán exentas del impuesto, pero solo si los proveedores están anotados en el Registro de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y en el registro de la AFIP.

    Tarjetas de crédito y débito: se eximen los débitos surgidos en préstamos bancarios para financiar su trabajo, también los movimientos generados por la emisión y cancelación de obligaciones negociables destinadas al mismo objetivo.

    Transportadoras de caudales: la exención beneficia a las cuentas que estas compañías usan para rendirle a sus clientes el dinero en efectivo que se recaudó, siempre que estén anotados en el registro que maneja el Banco Central (BCRA).

  • “Debemos aprender de los errores del pasado”, el mensaje para cerrar la grieta con el campo del peronismo no K

    “Debemos aprender de los errores del pasado”, el mensaje para cerrar la grieta con el campo del peronismo no K

    “Debemos aprender de los errores del pasado”. Con esa autocrítica concluye un propuesta con la que el peronismo no kirchnerista busca ahora y de cara a las elecciones de 2027 romper la grieta con el campo.

    Este movimiento, que se reunió en Entre Ríos, enumera críticamente las medidas que tomó el gobierno de Cristina Kirchner de la mano de su secretario de Comercio Guillermo Moreno.

    Señala: “Las restricciones sobre el trigo y la carne no bajaron el precio al consumidor y dañaron a dos producciones centrales de la economía nacional. La Argentina necesita dejar de pensar a la agroindustria como una fuente extraordinaria de recursos para cubrir desequilibrios coyunturales y empezar a verla como una palanca estratégica para el desarrollo nacional”.

    Este espacio político del llamado peronismo federal que lideran Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Juan Manuel Olmos presentó el último lunes en Entre Ríos el “Programa Federal por la Competitividad Agropecuaria”.

    Otro de sus conceptos es que el equilibrio fiscal se alcanzará potenciando su crecimiento. “Asumimos el compromiso de generar las condiciones para una agroindustria más competitiva. No se trata de elegir entre campo e industria, o exportaciones y mercado interno; sino de construir una estrategia nacional que integre producción, innovación, valor agregado, trabajo y desarrollo federal.

    Esta corriente del peronismo reunió a 1.600 participantes en Concepción del Uruguay, en el marco de un debate sobre el vínculo con el sector agroindustrial y las economías regionales.

    Asistieron 40 intendentes de distintas provincias, legisladores nacionales y provinciales, funcionarios y representantes del sector productivo, universidades y organizaciones sociales.

    El programa señala que el agro es una de las actividades productivas más relevantes de la Argentina. Y destaca que la política para el sector agropecuario y agroindustrial debe estar firmemente orientada a generar mayor producción de todas y cada una de las cadenas productivas, de la soja al girasol, de las peras al limón, de las nueces a las almendras, de la carne bovina a la aviar, de las semillas de última generación a la producción orgánica.

    “Ha llegado el momento de diseñar el conjunto de instrumentos e incentivos para que todas las cadenas productivas alcancen los niveles de productividad y competitividad necesarios para llegar a los mercados, al interior y al mundo”.

    Entre otros fundamentos del Programa, resaltan que el mundo tendrá cerca de 9.000 millones de habitantes para el 2050. “Esto representa una enorme responsabilidad y oportunidad para nuestro país. Esta circunstancia se da en un contexto de cambios tecnológicos, donde el sector cuenta con la fortaleza de su cultura innovadora, expresada en el desarrollo de la siembra directa y los sistemas de acopio en los silos bolsa, en las prácticas agrícolas o en el desarrollo de la biotecnología. Los desafíos de la inteligencia artificial, la robótica, la construcción de redes, las tecnologías de información y satelitales marcarán nuestra agenda y facilitarán el sueño de una Argentina moderna, competitiva, dinámica y sobre todo inclusiva”.

    Así proponen lo siguiente:

  • Análisis. Adorni, un papel de tornasol para la casta

    Análisis. Adorni, un papel de tornasol para la casta

    Empezó el Mundial. Este martes comenzará para la Argentina. Y aun cuando las noticias del fútbol se superponen con los escándalos, ni siquiera el deporte puede eclipsar la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La controversia ya no se debe solamente a una cuestión moral y/o de corrupción. Irrumpe además una “indigencia conceptual” por parte de Adorni respecto de sus explicaciones para defender su condición y razonar sobre sus cuentas. Tratándose de un jefe de Gabinete, aquel déficit parece por momentos inconcebible. ¿Cómo alguien tan poco dotado intelectualmente llegó a aquel lugar de poder?

    Tardó tres meses en preparar los números y no logró hacerlo. Se contradijo en cuestiones que había ratificado durante su paso por el Congreso y ante la prensa. Hay tres escenarios: mintió en ambos casos, mintió al presentar su declaración jurada o mintió durante su entrevista con José Del Rio en LN+.

    Adorni alegó haber invertido US$200.000 en criptomonedas. Gracias a aquel desembolso, logró generar US$300.000. Hubo algo, sin embargo, que el funcionario del presidente Javier Milei olvidó al hacer aquella afirmación: para la misma época durante la cual dice haber realizado la transacción, el jefe de Gabinete confesó en una entrevista que desconocía el mundo de las monedas virtuales. Raro es que alguien destine todos sus ahorros a un mercado con el que no está familiarizado.

    ¿Hay preguntas? Miles. Si contaba con esa suma de dinero, ¿por qué se endeudó con dos jubiladas? ¿Qué papel juegan ambas mujeres? ¿Una de ellas -Beatriz Viegas- es además empresaria hotelera?

    El exvocero presidencial dijo haber ahorrado en negro, “como casi todos los argentinos”. Cómo se habrá sentido una ciudadanía sacrificada cuando, desde el poder, un jefe de Gabinete normaliza la evasión. Adorni asomó que su razonamiento para no pagar impuestos era evitar entregarle su dinero a la “vieja política”. Existen dos incongruencias sobre esa aseveración. Por un lado, la plata la hizo durante los gobiernos kirchneristas. Y por el otro, la evasión también incluiría al período político protagonizado por la “nueva política”, de la cual él es un integrante, a través de una presunta suma de US$100.000 ahorrados en criptomonedas en 2024.

    La declaración del jefe de Gabinete sobre la elusión del pago de impuestos produjo una interesante reacción en redes sociales: numerosos usuarios señalaron que, si no se tributa al Estado, tampoco se contribuye al financiamiento de los bienes y servicios que utiliza el conjunto de la sociedad. Es “raro” en la Argentina conceptualizar al Estado como un “nosotros” y no como una entidad ajena.

    Jorge Luis Borges, en un ensayo denominado “Nuestro pobre individualismo”, dice: “A diferencia de los americanos del norte, los argentinos tienen una concepción abstracta del Estado. Si hay alguien que está robándole, no le nace el impulso de denunciarlo y presentarlo ante la Policía. Quien hiciera ello, sería visto como un canalla”. Los dichos de Adorni produjeron el efecto contrario, algo que el propio escritor no hubiera esperado.

    Una sola de todas las interrogantes que rodean al caso Adorni persiste insistentemente: ¿por qué los Milei -Javier y Karina- lo sostienen en su cargo? Hay quienes ven en esta obstinada defensa del jefe de Estado y la secretaria general de la Presidencial un comportamiento típicamente peronista: ellos dicen a quiénes entregan y no otros. A Néstor Kirchner se le atribuía que hoy podría calzar en la figura de Milei y Adorni: “A mis boludos los entrego yo, no me los echan”. Carlos Menem hacía lo mismo a través de Ramón Hernández. ¿Cambiaría el desenlace un potencial procesamiento por parte de la Justicia?

    Adorni, como funcionario, está carbonizado e inutilizado. Su futuro depende de que no se junten las mayorías necesarias en la Cámara de Diputados para interpelarlo. El oficialismo cree que ello no va a ocurrir. Martín Menen, titular de la Cámara baja, se encuentra en Israel, lo que podría significar una señal de serenidad de La Libertad Avanza ante este posible escenario. En el Senado, el panorama es más complejo.

    La causa Adorni está en manos del juez Ariel Lijo. El magistrado está en París junto al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Acudieron a la capital francesa para participar de una reunión del Grupo de Acción Financiera Internacional, que controla los mecanismos de lavado. Existe la probabilidad de que aborden la situación del jefe de Gabinete. Hay expectativa por parte del Gobierno de que, por una vez, Mahiques logre algún éxito en favor de los Milei y no solo de Toviggino y Tapia.

    El caso que involucra al exvocero presidencial resalta por su torpeza, el ridículo de sus argumentos y los bloopers en los que incurrió. Pero hay también cierto cinismo al enfocar todo el fenómeno de la corrupción solo en Adorni.

    Los ensayos del italiano Alessandro Pizzorno, sociólogo experto en el funcionamiento de los sistemas de corrupción en la política, son aplicables a este panorama. Adorni es un “botón de muestra” en un esquema mucho más amplio. Para Pizzorno, no se trata solamente de “episodios de moral individual” o “pecados personales”. La corrupción genera un sistema político, integrado por lealtades y formas de decisión estimuladas por el dinero y/o la extorsión, algo que podría estar ocurriendo en la Argentina desde hace tiempo. ¿El Gobierno de Milei se integra a ese sistema que lo preexiste y que juró desbaratar?

    Junto al escándalo de Adorni, apareció una información no tan polémica pero trascendental: el financiamiento de la Fundación Faro, manejada por Francisco Caputo, hermano del “Mago del Kremlin”, Santiago Caputo. Nada más que en 2024, manejó alrededor de 5000 millones de pesos y no existe un listado de aportantes. ¿Podría aquel dinero aparecer en forma de negocios ganados al Estado en licitaciones? Pizzorno llega a dos conclusiones de relevancia acerca de este fenómeno: el delito no parece corroer en gran manera la legitimidad del sistema político, pero sí lo hace el escándalo. El accionar de Adorni reviste una mayor gravedad en comparación a lo que ocurre con la Fundación Faro, aun a pesar de la diferencia abismal de los montos.

    Hay un detalle que produce dolor evocar. El caso Adorni es solo una tuerca en un mecanismo de corrupción mucho más amplio. El jefe de Gabinete es una especie de papel de tornasol. Es juzgado por Lijo, quien ha tenido un número mayor de dificultades para explicar su patrimonio. A partir de la denuncia de su excuñada, debía esclarecer -entre muchas otras cosas- por qué figuraba como propietario junto a su hermano de un Haras opulento en Dolores, bajo el nombre “La Generación”. La corrupción no avanza en la Argentina solamente por la aparición de nuevos episodios. Hay también un Poder Judicial que es garante de impunidad.

    La fotografía no es muy diferente en el Poder Legislativo. Dicen que a Adorni lo están buscando para interpelarlo. Lo va a interpelar el bloque peronista, cuya mayoría se referencia en una expresidenta que está presa por causas de corrupción. Un bloque que está contaminado en este momento por investigaciones mucho más lentas que la de Adorni. Algunas de ellas las tiene el juez Lijo. Sobre coimas pedidas en importaciones -el manejo de las SIRA-, las cuevas que proveen al lavado de dinero, todo lo que ha venido contando, desde el año pasado y antes también, el periodista Francisco Olivera en Odisea. Estamos hablando entonces de un bloque legislativo contaminado por todas esas miserias el que le va a ir a preguntar a Adorni por un departamento en Caballito.

    Ahora, también nos dicen que el Pro lo sostiene a Adorni, que no va a ir en contra del jefe de Gabinete. Y se explica porque quieren mantener su alianza con Milei. ¿Será esa la explicación? Dicen que Cristian Ritondo está tratando de convencer al expresidente para que el Pro no sume sus votos a una eventual interpelación a Adorni. En 2024, las noticias indicaban que recibió novedades por sociedades a nombre de su esposa con inmuebles en Miami. Se trata del presidente del bloque del Pro, puesto ahí por Mauricio Macri, quien le pide a Milei que sostenga el cambio. ¿De qué hablarían Adorni y Ritondo en esa interpelación? A lo mejor terminarían hablando de bienes raíces, de negocios inmobiliarios, porque están en el mismo tipo de problemas, solo que a Ritondo le tocó el juez Sebastián Ramos y, providencialmente, el fiscal Eduardo Taiano, que en general no investiga nada.

    Hay un dato que pasó inadvertido para casi todo el mundo, salvo para Claudio Jacquelin en una columna que publicó en LA NACION: es que, en su momento, Milei defendió a Ritondo por este escándalo de las propiedades en Miami. Lo hizo de un modo mucho más enfático que el que empleó Macri para defender a Ritondo, que simplemente le dijo que tenía que explicar. Entonces la pregunta es: si Milei defendió a Ritondo, ¿no va a defender a Adorni? Quien puede lo más, que es defender a un opositor por propiedades mucho más caras y por un patrimonio mucho menos explicable que el de Adorni, puede lo menos.

    Se termina hablando desde el cinismo. Es feo tener que tratar estos temas porque da la impresión de que la Argentina se ha ido convirtiendo en una ciénaga. Pero tal vez es cierto. Por algo llegó Milei al poder denunciando a la casta, aunque ahora esté contaminado por la misma casta y el caso Adorni se convierte en un papel tornasol para mirar a Lijo, para mirar al bloque kirchnerista o peronista de diputados, o para mirar a Ritondo y sus dificultades para interpelar al jefe de ministros.

    Hay cinismo porque tenemos, al mismo tiempo, un caso mucho más escandaloso si uno lo mira en términos de movimiento de dinero, como es el del mendocino Facundo Leal, que fue presidente de Arsat -la empresa pública de tendido de fibra óptica- y que después fue presidente del Orsna -que es el organismo que regula todo el sistema aeroportuario-. En un allanamiento realizado por la Justicia de San Isidro, por el juez Lino Mirabelli y el fiscal Fernando Domínguez, le encontraron efectivo por más de US$2.000.000, en varias monedas. También hallaron drogas pesadas y una balanza aparentemente para pesarlas, aunque no se sabe si para consumo de alguien o para venderlas. Un patrimonio extraordinario, que incluye, como es moda, 100 caballos criollos.

    A Leal lo echaron pero no por ninguna de estas razones sino por haber viajado con un señor que se llama Luis Pierrini, que era secretario de Transporte, también mendocino, y vicepresidente del Club Independiente Rivadavia, que preside Daniel Vila. Lo echan por haber viajado en el avión que se le atribuye a Pablo Toviggino, en un viaje a Ibiza con Pierrini. Aparentemente una costumbre de Leal era realizar muchos viajes a Europa en avión privado para asistir a fiestas electrónicas.

    Lo cierto es que a Pierrini lo echan también. Él había llegado a la Secretaría de Transporte promovido por Juan Pazo, que era mano derecha en todo el tema empresarial del ministro de Economía del gobierno de Milei, Luis “Toto” Caputo. Pierrini es dueño de la aseguradora Triunfo. Y por su parte, Pazo siempre estuvo al frente, directa o indirectamente, del negocio de los seguros en el gobierno de Macri y en el de Milei. En la actual gestión a través del actual superintendente de Seguros, Guillermo Plate. Aparentemente, en la actividad privada Caputo y Pazo colocaban bonos en la aseguradora de Pierrini y por eso lo hicieron funcionario público.

    Lo inquietante es que Leal, que encarna un caso mucho más grave que el de Adorni, aunque menos visible, era presidente del órgano que controla los aeropuertos argentinos, administrados por la Corporación América, por Aeropuertos Argentinos, lo que se llamaba Argentina 2000, de Eduardo Eurnekian.

    En el año 2025 se firmó un contrato de infraestructura aeroportuaria negociado por el Orsna de Leal y por la empresa Aeropuertos Argentina 2000. Lo firmaron Facundo Leal y el representante de Aeropuertos Argentina 2000, el señor Daniel Ketchibachian. En un artículo de este largo contrato de infraestructura hay todo un razonamiento por parte de la empresa de Eurnekian, diciendo que no pudo cumplir las metas de inversión que corresponden a su concesión de aeropuertos, entre otras cosas por la pandemia, que obviamente afectó mucho a los vuelos y a todo lo que es el tráfico aéreo. En ese contrato se suma una argumentación en relación a la tasa de rentabilidad que debe tener ese contrato, que está ligada a los índices de riesgo país, etcétera.

    Lo importante es que, como la empresa de Eurnekian dice que pudo cumplir con las metas, Leal le concede en este acuerdo una prórroga en la concesión del contrato hasta el 28 de febrero de 2056. Es decir, 30 años a partir de 2026. Y, por las dudas, le concede además la posibilidad de 10 años más de prórroga, con una tasa interna de 14,45% de retorno. Es decir, se habría firmado un preacuerdo por el cual se realiza una prórroga en la concesión de los aeropuertos, justificada en que no se pudieron realizar las inversiones correspondientes por la pandemia y una tasa de retorno que no se cumplió, hasta el año 2066. Cuarenta años de prórroga, obviamente sin licitación.

    Esto aparentemente se iba a concretar, se iba a terminar de aprobar durante el Mundial. Uno debe suponer que no es porque estamos distraídos en los partidos de fútbol. Lo cierto es que el miércoles pasado, después de que estalle el caso Leal, aparece un acta de directorio del Orsna. Ahora no está presidido por Leal, sino por Noelia Ruiz, que es funcionaria, igual que Leal, de Santiago Caputo. Y en esta acta de una reunión secreta de directorio se establece que se cayó el acuerdo. Este probablemente sea el efecto más importante del escándalo de Leal. Ahora tendrá que haber otra negociación entre Aeropuertos y el Gobierno.

    Esto es relevante, no solamente por que se trata de un contrato multimillonario, sino también porque está relacionado a la empresa que empleaba a Javier Milei. Son los antiguos patrones del Presidente, que, por lo que sabemos, una de sus funciones dentro de la empresa era calcular estas tasas de retorno que están negociadas en este tipo de contrato.

    Todo esto, el caso Adorni, el caso Fundación Faro y el caso Leal, va constituyendo un sistema que está ligado a un tipo de personal de la política. Esto es lo interesante del pensamiento de Pizzorno. Él decía que la corrupción prospera más entre gente que viene al poder en nombre de la nueva política, no de la vieja política. Esto se debe a que son personas que, en general, no se conocen entre ellos. Entonces, nadie controla a nadie y nadie sabe ni siquiera las características morales del otro. En el caso de Adorni parece que tampoco conocían sus características intelectuales. Por otra parte, el antiguo grupo al que pertenecían en la vida privada ya no está, esa mirada ya no los controla. Y el nuevo grupo al que se incorporan, que es el grupo de la política, tampoco los conoce. En ese vacío de control social prospera la corrupción.

    Quiere decir que, para Pizzorno -que escribe todo esto hace muchos años-, hay que tener especial cuidado con los discursos antipolíticos que vienen a pretender curar la política desde afuera de la misma. Porque es ahí donde el pecado muestra la hilacha.

    Hay una razón adicional, que se vio en La Libertad Avanza. Por ejemplo, Karina Milei fue la responsable de armar, solo en la provincia de Buenos Aires, 135 listas de concejales para competir en los concejos deliberantes. ¿Cómo hace para controlar la calidad de esa gente si no conoce a nadie? Lo más probable es que aquel que quiere llegar al Estado para corromperse, o para enriquecerse, entre por esa puerta. Es ahí donde uno empieza a extrañar a los viejos y denostados partidos políticos, que ejercían algún tipo de control social sobre la conducta de sus participantes o de sus dirigentes.

    Todo esto está en directa relación con la impunidad que ofrece en la Argentina el Poder Judicial. Aquí hay una especie de corrupción de segundo grado, que es la que ofrece una Justicia también muy sospechada, sobre todo la federal. Milei está armando un nuevo Poder Judicial, en parte porque el kirchnerismo dejó vacantes una infinidad de juzgados. Ahora lo está armando Milei, ya mandó 74 pliegos al Senado y sacó 74 jueces, entregando esa llave a la propia corporación de Comodoro Py, que es la familia Mahiques, que son el corazón de esa corporación y tienen conflictos intracorporativos, como el que tiene, por ejemplo, Mahiques con Lijo.

    Ahora estas dos facciones de Comodoro Py seguramente están negociando en París. Habrá que ver si llegan a algún tipo de acuerdo entre Lijo y Mahiques. El ministro de Justicia pretende cubrir las dos vacantes de la Corte que no pudo cubrir Milei justamente cuando propuso al juez Lijo y cuando propuso al doctor García-Mansilla. Hay un decreto que sacó el Ministerio de Justicia simplificando la designación de jueces en general y la designación de jueces de la Corte en particular, quitando, entre otras cosas, la recomendación de que se tengan en cuenta las condiciones de género -que haya mujeres-.

    Una duda: no está claro si Milei ya lo firmó. Los que miran ese decreto se preguntan para qué hacen un decreto simplificando la designación de jueces de la Corte si no van a designar esos jueces. A lo mejor no los designan porque, hasta donde se sabe, Milei sigue insistiendo en que no hay que designarlos, que los quiere designar más adelante, eventualmente en un segundo mandato. Los Mahiques dicen que lo mejor es hacerlo ahora que ya consiguieron 58 votos para nombrar nuevamente al padre del ministro como camarista de Casación después de que cumpliera los 75 años.

    No sabemos si Milei firmó o no ese decreto, no sabemos si Milei cambió o no de posición. Sabemos que tuvo una reunión con Ricardo Lorenzetti, el padrino de Lijo, que ahora es padrino del juez Mariano Borinsky y aparentemente de la jueza Karina Perilli. Lorenzetti le habría recomendado la designación de esos dos jueces cuando Milei sigue diciendo, aparentemente, que no quiere nombrar nuevos jueces en la Corte.

    Borinsky tiene un mérito para llegar a la Corte, y es que fue crucial para revocar un procesamiento de Santiago Viola, que es el cerebro jurídico de Karina Milei, que fue procesado por armar una patraña, montar una causa falsa, con testigos falsos, contra el juez Sebastián Casanello. Ese caso llegó a la Cámara de Casación y el juez Borinsky, que ahora quiere ser juez de la Corte, junto con Javier Carbajo, su colega -que está bastante subordinado a él-, y la jueza Ángela Ledesma, revocaron el procesamiento de Viola, que ahora es el segundo del Ministerio de Justicia, es el que aconsejó a Mahiques para ministro y forma parte del Consejo de la Magistratura, en la comisión de selección de jueces.

    Borinsky está muy ligado a Lorenzetti, más allá de que hizo sus propias gestiones para acercarse a Karina Milei, a través de Viola, que es su beneficiario en aquel pronunciamiento de la Casación, y de Darío Wasserman, que es el presidente del Banco Nación, esposo de una persona muy ligada a la secretaria general de la presidencia, que es la legisladora porteña Pilar Ramírez. La cercanía de Borinsky con Lorenzetti es histórica y quedó también reflejada en la publicación del libro Las nuevas leyes del poder: justicia, medios, inteligencia artificial y redes sociales, publicado por Mariano Borinsky y María Bourdin. Bourdin es el cerebro de Lorenzetti, su principal colaboradora en relación con la comunicación pública, con la prensa. En su momento estuvo al frente del órgano que tiene la Corte para la comunicación, el Centro de Información Judicial.

    ¿Va a poner Lorenzetti jueces en la Corte? ¿Milei le va a dar de nuevo la derecha a Lorenzetti para cubrir la Corte? Esta pregunta nace porque hay una interna feroz entre Lorenzetti y el presidente de la Corte -y presidente del Consejo de la Magistratura- Horacio Rosatti, que está tácitamente, sobre todo en el Consejo de la Magistratura, aliado de Mahiques. Todo lo que se ve de coberturas del Poder Judicial con pliegos que se van aprobando en el Senado pasó por la mirada de Rosatti. ¿Qué reacción va a haber en la Corte si los nuevos jueces los propone Lorenzetti? Siempre y cuando Milei le haya dado el visto bueno a esa propuesta de Lorenzetti.

    Lo cierto es que la política judicial de Milei tiene creatividad cero: le entregó la llave, como una especie de super RIGI, a Comodoro Py para que el sistema se reproduzca, con todos sus vicios. Un detalle: en todos los pliegos que se mandan al Senado para aprobar, casi no hay abogados de la matrícula. Son todos miembros del Poder Judicial, es rarísimo. Es una vocación por no cambiar nada, propia de un gobierno economicista.

    Este Gobierno prefiere que se miren los indicadores económicos. La baja del riesgo país, la desaceleración de la inflación. Otros indicadores de dinamismo, como los que tienen que ver con la construcción, con la industria y con el comercio, no son buenos. Es una economía planchada. Muchos, incluso algunos que adhieren al Gobierno, creen que esa economía real no se va a calentar nunca. Pero Milei dice que antes de que se mire a Adorni, a Facundo Leal, o a la Fundación Faro, o sus relaciones con la Justicia -que son bastante opacas-, prefiere que se mire cómo baja el riesgo país -algo que está pasando en casi todos los mercados emergentes- y también cómo se desacelera la inflación.

    Lo curioso es que la oposición, que se va reacomodando en un sistema que se desconfiguró, también se ha vuelto economicista. Este lunes hubo una reunión muy importante en Entre Ríos, encabezada por un dirigente de esa provincia que es Guillermo Michel. Se trató de un cónclave de aquel grupo que se juntó el 1 de mayo en Buenos Aires, en Parque Norte. Lo lideran Juan Manuel Olmos, de la Capital Federal; Victoria Tolosa Paz, de la provincia de Buenos Aires; y una liga federal de peronistas que quieren dar vuelta la página -no se sabe si sobre Cristina Kirchner- en relación a La Cámpora y Máximo Kirchner, y distanciarse de las posiciones económicas de Axel Kicillof. Quieren iniciar un proceso de renovación.

    Hablan de economía. Ese peronismo renovador también cree que se conecta mucho más con la sociedad si se habla de cuestiones materiales y económicas. Este lunes hicieron una apelación al campo, ven la necesidad de volver a conectar al peronismo con el sector agropecuario. Hablan de equilibrio fiscal y de la idea de llevar a cabo una política económica que logre estabilidad con inclusión social, que es la pata floja del mueble construido por Milei.

    Un país con escándalos, un país con un sistema de corrupción, un país con instituciones muy opacas, cuya clase política sigue entendiendo que para conectar con la gente es mejor hablar de economía, tanto en el Gobierno como en la oposición peronista que pretende renovarse.