Tag: Banco Central

  • Radiografía del crédito en Argentina: consumo en crisis, mora histórica y acceso hipotecario en mínimos

    Radiografía del crédito en Argentina: consumo en crisis, mora histórica y acceso hipotecario en mínimos

    La mora en créditos de consumo y tarjetas en Argentina alcanza niveles récord, afectando a uno de cada cuatro pesos prestados por fintech y supermercados

    Matías Barbería y Malena de los Ríos, durante el debate en Infobae en vivo, advirtieron que la mora en créditos de consumo y tarjetas alcanzó niveles récord en Argentina, con uno de cada cuatro pesos prestados por fintech y supermercados sin recuperar.

    En diálogo con el equipo de Infobae al Regreso, integrado por Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos, Matías Barbería y Gustavo Lazzari, los periodistas desmenuzaron la radiografía del endeudamiento argentino y pusieron el foco en un fenómeno que afecta tanto a bancos como a entidades fuera del sistema regulado.

    Nueva Programación

    INFOBAE AL AMANECER

    Infobae En Vivo arranca la jornada con una primera edición informativa pensada para comenzar el día bien informado: un espacio ágil y plural con las noticias clave de la mañana, análisis temprano y contexto para anticipar la agenda.

    De Lun a Vie 10 a 12 hs

    INFOBAE A LAS NUEVE

    La edición matutina aborda la información que marca el día, en un formato dinámico que capta a la audiencia.

    De Lun a Vie 12 a 15 hs

    INFOBAE AL MEDIODÍA

    La edición del mediodía ofrece una mirada amplia de la actualidad, con contenidos diversos, foco internacional y el respaldo de las redacciones de Infobae en el mundo.

    De Lun a Vie 15 a 18 hs

    INFOBAE A LA TARDE

    La edición vespertina propone análisis y debate sobre los temas que marcan la agenda, con un enfoque dinámico y profundo.

    De Lun a Vie 18 a 21 hs

    INFOBAE AL REGRESO

    La edición PM se centra en el análisis político de la jornada, con contexto, debate y las claves de la agenda del día siguiente.

    De Lun a Vie 21 a 0 hs

    INFOBAE A LA NOCHE

    Desde las 21 y hasta las 7, Infobae de Noche ofrece una propuesta musical que complementa la grilla y acompaña a la audiencia.

    De Lun a Dom 0 a 10 hs

    El peor registro de mora desde 2010 y su impacto en las familias

    “Tenemos el peor momento registrado en la historia financiera argentina”, advirtió Matías Barbería, aunque aclaró que “la serie arranca en 2010”, por lo que no es comparable con crisis anteriores. Según los datos aportados, “la mora de las familias está en su punto más alto”, especialmente en créditos de consumo, préstamos personales y tarjetas; “no el de las empresas, el de las empresas no voló”.

    Barbería precisó: “En noviembre llegaron a 8,8 de la cartera. 9,3 en diciembre”, sumando empresas y familias. Pero al analizar el universo fuera del sistema bancario tradicional, la situación empeora: “Si uno mide al cierre de 2025, la irregularidad llegó al 13%. En tarjetas de súper y fintech, estos no son bancos, llega al 24%”.

    Para ilustrar el impacto, explicó: “Uno de cada cuatro pesos que prestaron las tarjetas y súper no se devolvió. Uno de cada cinco créditos menores a un millón está con atrasos. Una de cada cinco personas que tomó créditos de menos de un millón, estamos hablando de la base de la pirámide, no ha podido pagarlo en tiempo y forma”.

    El fenómeno golpea con más fuerza a los sectores de menores ingresos que recurren a financieras no reguladas y afrontan tasas elevadas. “Cuando tomás préstamo en financieras no reguladas, estamos hablando de gente de mucho menor poder adquisitivo”, describió Barbería. Gonzalo Aziz sumó el testimonio de un empresario fintech: “Es crédito para pagar crédito”. Barbería coincidió: “El crédito para tomar crédito, también abunda y mucho”.

    Comparación internacional: el crédito argentino frente a la región

    Malena de los Ríos contextualizó al comparar el crédito en la región: “El sector privado en Chile supera el 80% del producto bruto interno en función del crédito”, incluyendo las líneas hipotecaria, industrial y de consumo. “¿Sabés cuánto estaba la Argentina? Estaba en el 3, 4% para el 2023”, detalló, aunque admitió que hoy “podemos hablar de un casi 14 %”.

    “Es bajísimo”, coincidió Gonzalo Aziz, en contraste con Brasil (“la relación respecto al PBI para medir en función del crédito, 70%”) y con Colombia o Perú (cercanos al 50%). De los Ríos subrayó que “Argentina tiene una población muy interesante, un mercado de crédito que todavía tenés un mercado importante para poder agrandarlo”.

    En la comparación sectorial, destacó: “En Chile, el 28% de ese crédito representa el hipotecario. En Argentina no llegamos al 14% del PBI del total de los créditos”. Barbería amplió: “El sector financiero en la Argentina, no existe. No hay depósitos en Argentina, no hay ahorro en moneda local. Sin ahorro en moneda local no tenés masa prestable para prestar”.

    Estrategias oficiales y límites del mercado de crédito

    El panel analizó las respuestas del sistema financiero y las restricciones del mercado local. “Una forma muy sensata de salir de deudas, si lo agarrás temprano, es tomar un crédito, alargar plazos… No es fácil para nada, y así pagar”, describió Barbería, aunque alertó sobre el círculo vicioso del sobreendeudamiento.

    Sobre crédito hipotecario, Barbería fue contundente: “Tres de cada cuatro créditos hipotecarios que se están otorgando hoy los da el Estado, los da el Banco Nación. Ni siquiera entre los mejores están cazando los bancos”.

    Malena de los Ríos añadió: “El banco evalúa distintas cuestiones. Hoy, con la cantidad de créditos disponibles, los bancos buscan lo mejor. Hay una decisión política de los países de que también se amplíe ese crédito, porque tiene que haber una macroeconomía estable”.

    En relación con la política oficial, Barbería destacó: “El Banco Central está tratando de mantener bajas las tasas para que las refinanciaciones, crédito para tomar crédito, empiecen a correr y puedan sacar del pozo a estos sectores… Todavía la mora está alta. Esperan en el sector que el pico llegue ahora, en el primer trimestre de este año, y después empiece a bajar si se sostienen las condiciones financieras laxas”.

    El panel concluyó que, pese a la gravedad de los indicadores, “no estamos ante un estallido, no se va a caer ningún banco, pero la situación debería no empeorar para que no pase de castaño oscuro”.

    Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.

    • De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.

    • De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.

    • De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan.

    • De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé

    • De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich

    Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.

    mora récordcréditosdeuda familias argentinasBanco CentralInfobae al RegresoInfobae en Vivo

  • El banco central suma más de USD 3.200 M en 2026, compró USD 87 M y encadenó 46 jornadas compradoras; reservas cayeron

    El banco central suma más de USD 3.200 M en 2026, compró USD 87 M y encadenó 46 jornadas compradoras; reservas cayeron

    En el marco de la estabilidad cambiaria, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) mantuvo un saldo comprador durante 46 ruedas consecutivas, intensificando sus compras diarias de divisas. En la última jornada incorporó USD 86 millones y, en lo que va del año, el total supera los 3.200 millones de dólares.

    Desde la entrada en vigencia de la cuarta fase del programa monetario, en enero, la entidad acumuló USD 3.206 millones, lo que representa más del 30% de la meta de compras prevista para 2026. Solo en febrero las adquisiciones totalizaron 1.555 millones.

    Para financiar esas compras, el Central inyectó pesos sin recurrir a instrumentos de esterilización. En paralelo, el Tesoro absorbió parte de esa liquidez con colocaciones de deuda en el mercado local y, en las últimas licitaciones, optó por no aumentar la base monetaria, con el objetivo de contener eventuales presiones inflacionarias.

    Según estimaciones oficiales, la meta de acumulación neta de reservas para 2026 se ubica entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, cifra que dependerá tanto de la demanda de pesos como de la disponibilidad de divisas. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, señaló que el ritmo de compras estará condicionado por la demanda de moneda local y el ingreso de dólares al país. Hasta ahora, el ritmo anual de acumulación supera el 32% del objetivo proyectado.

    El organismo estableció un límite diario para las compras de divisas equivalente al 5% de las operaciones del Mercado Libre de Cambios y acordó canales directos con empresas e instituciones para canalizar parte de las transacciones fuera del mercado mayorista, con el fin de suavizar la presión sobre el tipo de cambio.

    Las reservas bajaron

    Las reservas internacionales se redujeron a USD 45.771 millones, con una caída de USD 272 millones respecto del día anterior. El mercado atribuyó esa baja a variaciones en la valuación de monedas y commodities, como el oro, que forman parte de las arcas del Central.

    Al cierre del mes pasado, las reservas habían alcanzado USD 46.905 millones, el nivel más alto desde el inicio de la actual gestión y el mayor en seis años, cuando el stock llegó a 47.448 millones de dólares. Los pagos de deuda y las variaciones en la valuación de los activos que componen las reservas generan cambios en ese saldo.

    El ritmo de acumulación también se vio afectado por obligaciones del Tesoro, que acudió al Banco Central para comprar divisas destinadas al pago de vencimientos, lo que incidió en el saldo final.

    El flujo de dólares que impulsó este proceso provino sobre todo de la liquidación del sector agroexportador y de emisiones de deuda de empresas privadas y gobiernos provinciales. Desde las elecciones legislativas de octubre de 2025, las colocaciones de obligaciones negociables y bonos provinciales sumaron 11.000 millones de dólares.

    Dólar a la baja

    Con un volumen superior a USD 400 millones negociados en el Mercado Libre de Cambios (MLC), el tipo de cambio mayorista descendió cuatro pesos y cerró en 1.396 pesos. A su vez, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) fijó el límite superior de la banda cambiaria en 1.624,97 pesos, lo que sitúa al tipo de cambio mayorista 16,40% por debajo de ese techo.

    De este modo, el dólar mayorista mantiene un margen de alza de 228,97 pesos antes de que el Central tenga que intervenir para sostener la cotización dentro del rango permitido.

    En el segmento minorista, la cotización de referencia retrocedió cinco pesos en la jornada y quedó en $1.415 para la venta y $1.365 para la compra, según datos del Banco Nación. Los valores cayeron en el mercado formal, mientras los inversores siguieron de cerca el panorama internacional, con especial atención al conflicto en Medio Oriente.

    Banco CentralBCRADólaresDivisasReservasSantiago BausiliÚltimas noticias

  • El dólar profundizó su caída y quedó por debajo de $1.400; tipos oficiales retrocedieron por oferta sólida de divisas

    El dólar profundizó su caída y quedó por debajo de $1.400; tipos oficiales retrocedieron por oferta sólida de divisas

    En un contexto de estabilidad cambiaria por una oferta sostenida de divisas en el mercado, el dólar profundizó este miércoles su tendencia a la baja y, en su formato mayorista, quebró los $1.400, un movimiento que ya se había observado a fines de febrero.

    Con operaciones por más de USD 400 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC), el tipo de cambio mayorista anotó una baja de cuatro pesos y se ubicó en 1.396 pesos. Al mismo tiempo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) fijó el techo de la banda cambiaria en 1.624,97. De este modo, la cotización al por mayor se sitúa 16,40% por debajo de ese tope.

    De esta manera, el dólar mayorista mantiene un margen de incremento de 228,97 pesos antes de que el Banco Central deba intervenir para ajustar su valor dentro de la banda autorizada.

    “El tipo de cambio tiene una nueva rueda bajista y cierra en 1.396 (-0,29%). Volumen operado cae ligeramente a USD 444 millones (promedio del mes es de USD 379 millones) mientras que el volumen de la D30A6 rebotó y ya se llevan operados mas de USD 55 millones”, sintetizó el analista financiero Javier Giordano.

    En paralelo, el tipo de cambio minorista de referencia bajó otros cinco pesos en la jornada y se ubicó en $1.415 para la venta y $1.365 para la compra, de acuerdo a los datos del Banco Nación. Los precios se moderaron en el mercado formal, mientras los inversores permanecieron atentos a las señales del contexto internacional, especialmente por la situación en Medio Oriente.

    En línea con la estabilidad de los dólares oficiales, el blue o libre registró una baja de cinco pesos. En el mercado informal de la Ciudad de Buenos Aires, la cotización se situó en $1.415, el mismo guarismo que el minorista.

    A propósito del ámbito bursátil, el dólar MEP retrocedió a $1.414,37, mientras que el contado con liquidación (CCL) descendió a $1.458,71 pesos. El MEP se obtiene al adquirir títulos en pesos y venderlos en dólares dentro del mercado local. Por su parte, el CCL resulta de operaciones similares, pero los títulos se venden en el exterior para recibir dólares. Ambos esquemas ofrecen acceso a divisas a través del sistema financiero, fuera de los canales oficiales.

    Riesgo país estable

    Por otra parte, el riesgo país bajó una unidad y se ubicó en 554 puntos básicos. Esta caída del indicador elaborado por el banco estadounidense JP Morgan refleja una leve mejora en los precios de los bonos soberanos argentinos.

    Este índice es un referente clave para los inversores, ya que mide la probabilidad de incumplimiento de pago de deuda por parte de un país. El cálculo se realiza comparando el rendimiento de los bonos argentinos con el de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a igual plazo, considerados libres de riesgo.

    Una mayor diferencia entre ambos rendimientos indica desconfianza en la economía local y anticipa mayores dificultades para acceder a financiamiento externo en condiciones ventajosas.

    Un riesgo país elevado obliga al Estado a ofrecer tasas de interés más altas para obtener fondos en los mercados internacionales, lo que incrementa el costo de la deuda y complica la gestión de las cuentas públicas. Con los valores actuales, el Gobierno debería endeudarse a una tasa superior al 9% anual en dólares.

    De todas maneras, el equipo económico descarta esa alternativa en el corto plazo. El ministro de Economía, Luis Caputo, busca reducir la “dependencia con Wall Street” y promueve la colocación de un bono en dólares con vencimiento quincenal en el mercado local. La meta es recaudar USD 2.000 millones, destinados a afrontar un pago de deuda que supera los USD 4.200 millones programado para julio.

    Dólar hoyDólarBlueMEPCCLMercado cambiarioBandas cambiariasRiesgo paísBanco CentralÚltimas noticias

  • Jornada financiera: acciones argentinas subieron hasta 7% y riesgo país cayó a 555; dólar $1.400, BCRA compró USD 67 M

    Jornada financiera: acciones argentinas subieron hasta 7% y riesgo país cayó a 555; dólar $1.400, BCRA compró USD 67 M

    Impulsados por un mejor ánimo en los principales mercados internacionales, los activos argentinos mostraron un repunte pese a la continuidad del conflicto en Medio Oriente. Las acciones avanzaron hasta 7%, el riesgo país retrocedió y el valor del dólar se redujo, en una jornada dominada por la recuperación del apetito inversor global.

    En el plano local, el S&P Merval experimentó un alza de 2,6% en pesos, hasta 2.700.255,24 puntos, y de 3,3% en dólares, quedando en 1.846,32 unidades. Estas subas se explican por el aumento de los papeles energéticos: Metrogas (6,8%), seguida de Transportadora de Gas del Norte (6,6%), Central Puerto (6,1%) y Sociedad Comercial del Plata (5,7%).

    En paralelo, los ADR, certificados de depósito emitidos por bancos estadounidenses que representan acciones de empresas argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York, treparon hasta 7,3%, como en el caso de Central Puerto.

    Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un eventual fin inmediato de la guerra con Irán potenciaron la mejora del humor de los inversores, tanto en el plano vernáculo como internacional.

    De hecho, los bonos soberanos argentinos lograron canalizar ese interés inversor con aumentos de hasta 1,5%, lo que se tradujo en una reducción de 28 unidades del riesgo país a 555 puntos básicos. El índice es una referencia fundamental para quienes invierten, ya que indica la probabilidad de que un país incumpla con sus compromisos financieros. Su valor surge al comparar la rentabilidad de los bonos argentinos con la de los bonos del Tesoro estadounidense de igual duración, considerados un estándar de seguridad.

    Un aumento en la brecha entre ambos rendimientos suele leerse como un síntoma de desconfianza respecto de la economía local y anticipa mayores dificultades para obtener financiamiento en el exterior en términos convenientes. Por el momento, el equipo económico no aspira a colocar deuda en el exterior, ya que el propio ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que busca disminuir “la dependencia con Wall Street”.

    A propósito del terreno cambiario, la estabilidad se mantuvo este martes, con las distintas cotizaciones del dólar registrando bajas frente a los valores de inicio de semana. En el segmento minorista, la cotización de referencia bajó 15 pesos en la jornada y se ubicó en $1.420 para la venta y $1.370 para la compra.

    En el Mercado Libre de Cambios (MLC), el volumen operado alcanzó los 458 millones de dólares y el tipo de cambio mayorista retrocedió 16 pesos, ubicándose en 1.400 pesos. Al mismo tiempo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) fijó el techo de la banda cambiaria en 1.623,48 pesos, lo que deja al mayorista a 15,96% de ese límite.

    Así, el dólar mayorista todavía dispone de un margen de 223,48 pesos antes de que la autoridad monetaria intervenga para mantenerlo dentro del rango establecido.

    La tendencia a la baja también alcanzó al dólar blue, que perdió cinco pesos y cotizó a $1.420 en el mercado informal porteño. En el ámbito bursátil, el dólar MEP descendió a $1.421,05 y el contado con liquidación (CCL) retrocedió hasta los 1.465,24 pesos.

    En ese contexto de calma del billete verde, el BCRA compró USD 67 millones y acumula adquisiciones por más de USD 3.100 millones en lo que va de 2026. De hecho, logró hilvanar 45 jornadas consecutivas con saldo comprador.

    Desde la puesta en marcha de la cuarta fase del programa monetario a comienzos de enero, el Banco Central sumó USD 3.120 millones, un monto que ya supera el 30% del objetivo de compras previsto para 2026. Sin embargo, ese monto no implicó una suba lineal de las reservas, ya que el proceso de acumulación se vio condicionado por los compromisos de deuda del Tesoro, que recurrió al Central para la compra de divisas destinadas al pago de deudas, afectando el saldo final.

    Proyecciones oficiales sitúan la meta de acumulación neta de reservas entre 10.000 y 17.000 millones de dólares para ese año, un rango sujeto a la evolución de la demanda de pesos y la oferta de divisas.

    Al mismo tiempo, las reservas internacionales alcanzaron en esta rueda los USD 46.043 millones, lo que implica un incremento de 275 millones frente a la jornada previa. El mercado asoció este avance a variaciones en las cotizaciones de monedas y materias primas, entre ellas el oro, cuyo valor se acercó a los 5.200 dólares por onza.

    AccionesBonosRiesgo paísReservasDólarADRDonald TrumpMedio OrienteBanco CentralÚltimas noticias

  • FMI insiste en reforzar reservas para enfrentar crisis cambiarias y explica su importancia: el caso Argentina

    FMI insiste en reforzar reservas para enfrentar crisis cambiarias y explica su importancia: el caso Argentina

    Una reciente recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la necesidad urgente de acumular reservas internacionales resuena con fuerza en el escenario actual, marcado por la fragmentación geopolítica y los conflictos —como la escalada reciente en Medio Oriente— que incrementan los riesgos para las economías emergentes.

    Aunque el llamado del FMI fue general y no mencionó de forma expresa a la Argentina, el caso argentino resulta particular: el Gobierno incumplió la meta de acumulación de reservas fijada por el organismo multilateral en el marco del acuerdo por 20.000 millones de dólares.

    De hecho, el ministro de Economía, Luis Caputo, deslizó que el objetivo debería ser anual en vez de trimestral. “Para mí decir vamos a comprar más o menos dólares en tal fecha sería arrogante, eso incluso lo hablamos con el Fondo. Normalmente, tenemos que poner metas trimestrales, y nosotros le decimos: ‘Podemos poner metas trimestrales, pero lo lógico sería una meta anual, porque yo, realísticamente, no puedo decirles con certeza que puedo comprar más en esta fecha que en esta’. Porque por ahí los exportadores retienen o adelantaron exportaciones y después cancelan, no podés saber. Si podés tener una estimación sobre cuánto vas a comprar”, consignó.

    En ese sentido, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) aceleró la compra de divisas desde enero y acumula más de USD 3.000 millones en lo que va del año. Sin embargo, ese monto no se reflejó íntegramente en las reservas de la autoridad monetaria, ya que buena parte se destinó a que el Tesoro cancelara compromisos de deuda en moneda extranjera, y el stock actual se ubica por debajo de los USD 46.000 millones de dólares.

    En ese contexto, el economista jefe del organismo, Pierre-Olivier Gourinchas, publicó un artículo titulado “Reservas adecuadas protegen a las economías frente a shocks y refuerzan su resiliencia”, en el que sostiene que la acumulación de divisas es clave para blindar a los países frente a crisis externas y evitar tensiones cambiarias de gran impacto.

    La fragilidad que caracteriza al entorno global, subraya Gourinchas, exige que los países en desarrollo y los mercados emergentes refuercen su capacidad de resistencia. Por ello, el FMI recomienda fortalecer los colchones de reservas, aun cuando existan resistencias internas y desafíos políticos.

    Desde la perspectiva del prestamista de última instancia, la experiencia histórica muestra que los países con bajos niveles de reservas enfrentan un riesgo elevado de crisis, porque disponen de un margen muy reducido para afrontar episodios de volatilidad o cambios bruscos en los flujos de capitales.

    “La importancia de las reservas va más allá del régimen cambiario adoptado. Los países con tipo de cambio fijo suelen requerir más reservas para respaldar su moneda, pero las reservas también son fundamentales para quienes adoptan regímenes más flexibles. Estas ayudan a contener una volatilidad cambiaria excesiva y los costos macroeconómicos asociados”, apunta el documento.

    En los últimos 25 años, el volumen global de activos de reserva oficial creció de manera sostenida. No obstante, la distribución de esas reservas sigue muy concentrada: un reducido grupo de países acumuló sumas elevadas, a veces superiores a lo necesario para afrontar shocks externos, cuyo desafío entonces es gestionar el exceso. En cambio, muchas economías —especialmente las de bajos ingresos— carecen de colchones suficientes y enfrentan dificultades para acceder a mecanismos de protección.

    El FMI utiliza un indicador de suficiencia de reservas para evaluar la capacidad de los países de soportar shocks severos. Según ese indicador, un nivel mayor de reservas se traduce en mayor resiliencia. Sin embargo, el reporte de Gourinchas advierte que, pese a los beneficios bien documentados —entre ellos, mayor protección ante crisis y menores costos de financiamiento—, no todos los países logran implementar las políticas necesarias para aumentar sus reservas. Las razones suelen vincularse con consideraciones político-económicas, como la presión por obtener resultados inmediatos que conduce a decisiones que ponen en riesgo la estabilidad a largo plazo.

    “A pesar de los beneficios conocidos, como una mayor protección y menores costos de financiamiento, los países con bajos niveles de reservas a veces enfrentan dificultades para implementar las políticas necesarias. Esto obedece a consideraciones político-económicas, como cuando la búsqueda de beneficios políticos de corto plazo lleva a las autoridades a postergar medidas necesarias y agotar las reservas. Los países que lograron superar estos obstáculos y dejaron atrás la inestabilidad fueron los que consiguieron generar consenso en torno a principios macroeconómicos básicos de disciplina fiscal y externa”, reza otro pasaje del análisis.

    Gourinchas define que el proceso para engrosar las arcas de los bancos centrales suele comenzar con superávits fiscales y de cuenta corriente, bases desde las cuales se pueden adquirir reservas de forma sostenida. A medida que la situación macroeconómica se estabiliza, el ingreso neto de capitales privados cobra mayor relevancia.

    No obstante, el análisis de la entidad presidida por Kristalina Georgieva subraya los riesgos de depender en exceso de flujos financieros volátiles y de una flexibilidad cambiaria insuficiente. En muchos casos, los programas de estabilización terminaron de forma abrupta cuando cesaron los flujos de capital, sobre todo en países con tipos de cambio sobrevaluados. El equilibrio del balance de pagos, entonces, depende de la capacidad del país para mantener superávits comerciales que cubran el pago de dividendos e intereses sobre pasivos externos y, al mismo tiempo, permitan acumular o sostener niveles adecuados de reservas.

    El costo de mantener reservas también es objeto de análisis en el artículo de Gourinchas. “Las reservas implican un costo elevado”, señala el economista jefe del FMI, al destacar que, por su naturaleza líquida y segura, estos activos ofrecen retornos mucho más bajos que otras alternativas de inversión. Ese alto costo de oportunidad, definido como “el precio de la autoaseguración”, suele desalentar la acumulación. Además, si la compra de reservas no va acompañada de medidas de esterilización monetaria, puede generarse presión inflacionaria.

    Frente a este panorama, el organismo plantea la necesidad de buscar estrategias que reduzcan el costo global de acumular reservas. Entre las alternativas propone ampliar las opciones de inversión disponibles para los bancos centrales, lo que abarataría la acumulación y fomentaría el refuerzo de colchones. Otra opción es aumentar la oferta de activos de reserva en dólares mediante la inclusión de bonos en dólares a mayor plazo y otros instrumentos en carteras diversificadas, además de los tradicionales bonos del Tesoro de corto plazo. Asimismo, canalizar estas reservas a través de un fondo común podría reducir los costos de transacción y preservar la liquidez.

    Por último, Gourinchas reconoce que muchas economías emergentes han avanzado en esa dirección, equilibrando objetivos de política como el control de la inflación, la estabilidad externa y el crecimiento sostenido, al tiempo que promovieron consenso social en torno a principios básicos de disciplina económica. El FMI considera que esos progresos deben ser respaldados desde el ámbito internacional, facilitando la acumulación sostenible de reservas y fomentando la cooperación entre países para reducir el costo de la autoaseguración.

    FMIReservasFondo Monetario InternacionalLuis CaputoBanco CentralDivisasDólaresMedio OrienteÚltimas noticias

  • Jornada financiera: acciones argentinas repuntaron, riesgo país subió a 583 y el Banco Central compró USD 50 millones

    Jornada financiera: acciones argentinas repuntaron, riesgo país subió a 583 y el Banco Central compró USD 50 millones

    Con el conflicto en Medio Oriente de fondo, los activos argentinos vivieron una jornada volátil, pero en su mayoría cerraron en verde. En paralelo, el tipo de cambio permaneció estable y el riesgo país subió por la caída de los bonos soberanos.

    En la bolsa, el S&P Merval subió 0,3% en pesos, hasta 2.632.795,13, y 0,6% en dólares, hasta 1.786,58 unidades. Transportadora de Gas del Norte encabezó las ganancias con 5%, seguida por Metrogas (3,5%) y Banco Supervielle (3,4%).

    Además, los ADR, certificados de depósito emitidos por bancos estadounidenses que representan acciones de empresas argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York, registraron avances de hasta 4,1%, como el caso de Supervielle.

    El hito que marcó la reversión de los resultados negativos a positivos fue una declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la guerra en Irán. En efecto, el jefe de Estado norteamericano deslizó que habrá una pronta resolución del conflicto ya que está “prácticamente completo” porque Irán quedó con una capacidad militar reducida.

    “El mercado nuevamente al ritmo de las noticias de Irán. Ayer tuvimos al petróleo con subas de 15%, que luego fueron disminuyendo a lo largo de la jornada. Sumado a ello, sobre el final de la rueda Trump dijo que la guerra podría terminarse pronto, por lo que vimos un reversal del WTI (que incluso termina en torno a -10%) y un rebote en los mercados”, indicó Nicolás Cappella, analista de Grupo IEB.

    Las palabras de Trump modificaron el ánimo de los inversores: el Nasdaq subió 1,3%, el Dow Jones 0,5% y el S&P 500 avanzó 0,8% tras recuperarse de las bajas iniciales, lo que repercutió positivamente en los activos argentinos, tanto locales como internacionales.

    A la vez, los dichos del mandatario tuvieron un impacto directo en el mercado petrolero, que experimentó fuertes oscilaciones tras el máximo alcanzado en la madrugada del lunes, cuando tanto el Brent como el WTI rozaron los 119 dólares por barril, su nivel más alto en cuatro años. Por la tarde, el Brent retrocedió a USD 92, la misma cotización del último viernes, y el WTI cayó hasta 82 dólares.

    Por otra parte, el riesgo país se ubicó en 583 puntos, ocho unidades por encima del cierre previo. Especialistas relacionan esta baja en los bonos soberanos con una postura más cautelosa de los inversores ante la persistente volatilidad internacional y las dudas sobre los activos argentinos. El comportamiento de los mercados sigue condicionado por factores externos y locales, en un contexto donde las miradas permanecen sobre las próximas decisiones económicas del Gobierno.

    “Bonos argentinos arrancan la semana con caídas de 0,9% promedio como consecuencia de la muy mala rueda a nivel global para emergentes: EMB -0,4%. Tasa del tesoro de EEUU a 10 años se mantiene sin cambios en 4,14%”, evaluó el analista financiero, Javier Giordano.

    En el mercado cambiario, el dólar no registró variaciones ni en el segmento mayorista ni en el minorista, mientras que el único movimiento se produjo en el informal, con leves retrocesos en las cotizaciones financieras.

    El volumen operado en el Mercado Libre de Cambios alcanzó los USD 340 millones y el tipo de cambio mayorista quedó en 1.416 pesos, sin cambios respecto al cierre anterior. El Banco Central fijó el techo de la banda cambiaria en $1.621,98, lo que deja al mayorista 14,6% por debajo de ese límite: la divisa podría subir 205,98 pesos adicionales antes de que la autoridad monetaria intervenga para mantenerla dentro del rango.

    En el segmento minorista, la cotización se mantuvo en $1.435 y el dólar tarjeta cerró en $1.865,50, reflejando estabilidad en el ámbito formal. Los inversores dirigieron su atención hacia el desempeño de los tipos de cambio alternativos y las condiciones del escenario internacional.

    El dólar blue subió 10 pesos y cerró en $1.425, ampliando la brecha con el oficial. En el mercado financiero, el dólar MEP retrocedió a $1.433,39 y el contado con liquidación finalizó en 1.477,13 pesos.

    En tanto, el BCRA aprovechó la estabilidad cambiaria para seguir con la compra de divisas e hilvanar 44 jornadas consecutivas con saldo comprador. Este lunes sumó USD 50 millones y, en lo que va de 2026, acumula adquisiciones por 3.053 millones de dólares.

    Pese a las nuevas compras del Central, las reservas internacionales retrocedieron a USD 45.768 millones, lo que representa una disminución de USD 236 millones en comparación con el viernes de la semana pasada. Fuentes del organismo explicaron que este retroceso estuvo influido por la caída en los precios de monedas y materias primas que forman parte de las reservas, con un impacto estimado en USD 130 millones, además de pagos a organismos internacionales por poco más de 30 millones de dólares.

    AccionesBonosRiesgo paísDólarReservasBanco CentralPetróleoMedio OrienteDonald TrumpMercadosÚltimas noticias

  • El Banco Central compró USD 50 millones pero las reservas cayeron por debajo de los USD 46.000 millones

    El Banco Central compró USD 50 millones pero las reservas cayeron por debajo de los USD 46.000 millones

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) completó 44 ruedas consecutivas con saldo positivo en el mercado de cambios, en su propósito de fortalecer las reservas mediante compras diarias de divisas. Este lunes incorporó USD 50 millones y acumula más de USD 3.000 millones en lo que va del año.

    En la cuarta fase del programa monetario iniciada en enero, el Central compró USD 3.053 millones, monto que representa más del 30% del objetivo de compras de divisas fijado para 2026. Durante febrero, las adquisiciones totalizaron USD 1.555 millones.

    La autoridad monetaria recurrió a la emisión directa de pesos para estas operaciones, sin aplicar mecanismos de esterilización posteriores. No obstante, el Tesoro absorbió parte de esa liquidez mediante colocaciones de deuda en el mercado local y, en las últimas licitaciones, optó por preservar la masa monetaria para evitar presiones inflacionarias.

    Proyecciones oficiales sitúan el objetivo de compra neta de divisas para 2026 entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones, según la demanda interna de pesos y la oferta de moneda extranjera. Según el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, la velocidad de acumulación de reservas estará determinada por el comportamiento de la demanda de pesos y la entrada de dólares. Por ahora, el avance anual supera el 25% de la meta.

    El Central fijó un límite diario para la adquisición de divisas equivalente al 5% de las operaciones en el Mercado Libre de Cambios, y estableció acuerdos directos con empresas e instituciones para canalizar operaciones fuera del mercado mayorista, con el objetivo de moderar la presión sobre el tipo de cambio.

    Al término de la primera semana de marzo, las reservas internacionales treparon a USD 45.768 millones, lo que implicó un descenso de USD 236 millones respecto al día anterior. Desde el organismo aclararon que la caída respondió a una baja de cotizaciones de monedas y commodities que integran el stock por alrededor de USD 130 millones y a pagos a organismos por algo más de USD 30 millones.

    A fines del mes anterior, la posición extranjera del Central llegó a USD 46.905 millones, el mayor nivel desde el inicio del gobierno de Javier Milei y el más alto en los últimos seis años, cuando el stock alcanzó los USD 47.448 millones. No obstante, los pagos de deuda y la variación en los precios de los activos que integran las reservas modificaron ese saldo.

    La acumulación de dólares también estuvo condicionada por los compromisos de deuda externa del Tesoro, que utilizó al Central para adquirir divisas destinadas al pago de obligaciones, lo que impactó en el resultado final.

    El flujo de divisas que permitió este ritmo de compras provino principalmente de la liquidación del complejo agroexportador y de emisiones de deuda realizadas por compañías privadas y gobiernos provinciales. Desde las elecciones legislativas de octubre de 2025, las emisiones de obligaciones negociables y bonos provinciales sumaron USD 11.000 millones.

    El dólar operó estable

    En una jornada signada por la inestabilidad global por el conflicto en Medio Oriente, el dólar no mostró variaciones en los mercados mayorista y minorista. El único movimiento alcista se observó en el segmento informal, mientras que las cotizaciones financieras registraron leves retrocesos.

    El volumen negociado en el Mercado Libre de Cambios alcanzó los USD 340 millones y el tipo de cambio mayorista cerró en $1.416, sin cambios respecto a la rueda previa. El Banco Central estableció el tope superior de la banda cambiaria en $1.621,98, lo que deja al dólar mayorista un 14,6% por debajo de ese nivel. Esto significa que la divisa podría subir hasta 205,98 pesos adicionales antes de que la autoridad monetaria deba intervenir para mantenerla dentro del rango permitido.

    Por su parte, el tipo de cambio minorista cerró en $1.435 y el dólar tarjeta se ubicó en $1.865,50, ambos sin variaciones respecto a la jornada anterior. Estas cotizaciones permanecieron estables dentro del mercado formal, mientras los inversores siguieron con atención el desempeño de las opciones alternativas y la evolución del escenario internacional.

    Banco CentralBCRADólarReservasSantiago BausiliÚltimas noticias

  • El dólar se mantuvo estable pese a volatilidad externa: minorista y mayorista sin cambios, financieros bajan y blue sube

    El dólar se mantuvo estable pese a volatilidad externa: minorista y mayorista sin cambios, financieros bajan y blue sube

    En una jornada marcada por la volatilidad internacional derivada del conflicto en Medio Oriente, el dólar permaneció sin cambios tanto en la plaza mayorista como en la minorista. El único segmento que mostró una tendencia alcista fue el blue, mientras las cotizaciones financieras registraron leves descensos.

    Con un volumen operado de USD 340 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC), el tipo de cambio mayorista se mantuvo sin cambios a 1.416 pesos, el mismo precio con el que cerró la jornada pasada. A la vez, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) fijó el límite superior de las bandas cambiarias en $1.621,98, por lo que el mayorista se ubicó a 14,6% del techo del esquema vigente. Esto implica que el dólar puede aumentar 205,98 pesos antes de que el BCRA se vea obligado a intervenir para que la divisa vuelva a ubicarse entre los límites.

    Por su parte, la cotización minorista se mantuvo en $1.435, mientras que el dólar tarjeta quedó en $1.865,50. Estos niveles evidenciaron estabilidad en el segmento formal, en un contexto en el que la atención de los inversores se centró en el comportamiento de los tipos de cambio alternativos y las señales del entorno internacional.

    Un informe de Max Capital identificó dos factores detrás de la evolución del tipo de cambio argentino, que aguantó mejor la depreciación que golpeó a los demás países de la región. Bajo la perspectiva de los analistas, los “factores idiosincrásicos siguen pesando fuerte, aunque apuntalados por alguna venta de bonos dollar-linked” durante la semana pasada.

    En segundo lugar, evaluaron que la condición de Argentina como exportador neto de petróleo “debería aliviar las presiones en el margen; el país se beneficiaría con algo más de USD 1.000 millones en exportaciones adicionales por cada 10% de aumento en el precio del crudo”.

    En el mercado paralelo, el dólar blue registró un incremento de 10 pesos y finalizó en $1.425, consolidando una brecha respecto a la cotización oficial. En el segmento bursátil, el dólar MEP cedió a $1.433,39 y el contado con liquidación cayó a 1.477,13 pesos.

    Por otra parte, el riesgo país avanzó a 588 puntos, una suba de 13 unidades respecto al último cierre que analistas atribuyen a la cautela de los inversores frente a la volatilidad global y la incertidumbre vinculada a los activos argentinos. La combinación de factores externos e internos continuó marcando el ritmo de los mercados, mientras persiste la atención sobre posibles definiciones económicas del Gobierno.

    “Bonos argentinos arrancan la semana con caídas de 0,9% promedio como consecuencia de la muy mala rueda a nivel global para emergentes: EMB -0,4%. Tasa del tesoro de EEUU a 10 años se mantiene sin cambios en 4,14%”, evaluó el analista financiero, Javier Giordano.

    Noticia en desarrollo…

    DólarBlueDólar hoyMEPReservasBanco CentralRiesgo paísÚltimas noticias

  • Cómo funciona la calculadora del BCRA que calcula intereses de juicios laborales con tasas pasivas según la Ley 27.802

    Cómo funciona la calculadora del BCRA que calcula intereses de juicios laborales con tasas pasivas según la Ley 27.802

    Desde la entrada en vigor de la Ley 27.802, conocida como Ley de Modernización Laboral, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) implementó un sistema digital para actualizar pasivos laborales. Esta calculadora online tiene por objetivo principal determinar los intereses correspondientes a créditos derivados de relaciones individuales de trabajo que se encuentren en instancia judicial sin sentencia firme.

    El funcionamiento de la herramienta se ajusta a lo dispuesto en el artículo 55 de la nueva normativa, que establece criterios de indexación y topes para los montos reclamados. La plataforma permite a las partes involucradas —empleados, empleadores, abogados y magistrados— obtener de forma automática una cifra actualizada, eliminando la discrecionalidad en el cálculo de los intereses moratorios.

    Parámetros de carga y procesamiento de datos

    La interfaz de la calculadora del BCRA solicita datos básicos para iniciar la actualización. En primer lugar, el usuario debe ingresar el monto histórico o capital inicial del crédito laboral objeto del reclamo. Luego se precisa el período por el cual devengan intereses, indicando la fecha de inicio de la mora o del conflicto y la fecha de corte para el cálculo.

    Con esa información, el sistema aplica de forma automática la serie de tasas de interés pasivas que el Banco Central elabora específicamente para este fin. Dicha serie se basa en el promedio ponderado de la tasa efectiva diaria que las entidades financieras abonan por los depósitos a plazo fijo en pesos a 30 días. Según los registros de la autoridad monetaria, esta base de datos comenzó a formarse el 3 de junio de 1993 y se actualiza diariamente para reflejar las condiciones vigentes del mercado financiero.

    El sistema de topes

    Un elemento central de la calculadora es la aplicación de los límites máximos y mínimos previstos por la reforma laboral. La herramienta no solo calcula el resultado con la tasa pasiva, sino que lo contrasta simultáneamente con otros dos indicadores para garantizar que el monto final se ajuste a la legalidad vigente.

    • El límite máximo (Inciso B): el sistema determina el valor que resulta de aplicar al capital histórico la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) provisto por el INDEC, más una tasa de interés pura del 3% anual. Ese resultado actúa como techo: si el cálculo por tasa pasiva lo supera, la calculadora indicará que se ha alcanzado el tope.
    • El límite mínimo (Inciso C): la herramienta también establece un piso infranqueable para la actualización, que no puede ser inferior al 67% del cálculo obtenido mediante la fórmula de IPC más el 3% anual.

    Para garantizar precisión, la calculadora utiliza el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), un índice que el propio Banco Central confecciona diariamente y que refleja la evolución de la inflación medida por el INDEC. De ese modo, la plataforma muestra tres escenarios posibles para un mismo crédito laboral, favoreciendo la transparencia en la liquidación de las deudas.

    Marco normativo y aplicación judicial

    La operatividad de esta calculadora responde estrictamente al Decreto 137/2026 y a la Ley 27.802. La normativa especifica que estas reglas de cálculo son de orden público, por lo que el funcionamiento de la calculadora del BCRA constituye la referencia obligatoria para jueces y autoridades administrativas, que pueden aplicar sus criterios de oficio o a pedido de cualquiera de las partes.

    La aplicación de estos intereses rige para todos los juicios en trámite que no cuenten con sentencia definitiva al momento de la entrada en vigencia de la ley. Incluye también los recursos de queja pendientes de resolución en instancias superiores. Incluso en situaciones críticas de la parte deudora, como concursos preventivos o declaraciones de quiebra, la calculadora sigue siendo el instrumento técnico para fijar los intereses correspondientes.

    Objetivos de la herramienta digital

    La publicación de esta serie estadística y de la calculadora persigue unificar los criterios de liquidación en el fuero laboral. Centralizar la metodología en el sitio oficial de la autoridad monetaria busca reducir la litigiosidad técnica sobre el método de actualización a utilizar.

    La difusión diaria de las tasas garantiza que la información esté actualizada y refleje la evolución económica real, brindando previsibilidad a las transacciones legales derivadas de la Ley de Modernización Laboral. Con este sistema, el BCRA ofrece un soporte técnico que automatiza el cumplimiento del artículo 55, permitiendo comparar directamente la tasa pasiva oficial con los mecanismos de ajuste por inflación más el interés adicional del 3%.

    En definitiva, el sistema opera como un verificador técnico de la deuda laboral: la tasa pasiva actúa como referencia principal de actualización, pero siempre contenida dentro de los márgenes que imponen el IPC y el coeficiente de estabilidad, asegurando que el crédito no se licúe por debajo del piso del 67% ni supere el techo que resulta de la inflación más el interés anual establecido.

    Juicios laboralesBanco CentralCalculadora onlineTasas de interésReforma laboralÚltimas noticias

  • El Banco Central adquirió más de USD 3.000 millones en 2026 y alcanzó el 30% de la meta anual de compra de dólares

    El Banco Central adquirió más de USD 3.000 millones en 2026 y alcanzó el 30% de la meta anual de compra de dólares

    El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló 43 jornadas consecutivas con saldo favorable en el mercado cambiario, reforzando su posición mediante compras sostenidas. Este viernes, la entidad intensificó la intervención y compró USD 40 millones, con lo que el acumulado anual superó los 3.000 millones de dólares.

    Desde que en enero empezó la cuarta etapa del programa monetario, el BCRA incorporó 3.003 millones de dólares, cifra que ya representa más del 30% de la meta de compras de divisas fijada para 2026. En febrero, las adquisiciones sumaron 1.555 millones de dólares.

    Para llevar a cabo esas operaciones, el Central amplió la base monetaria mediante emisión directa de pesos, sin esterilización previa. Luego, el Tesoro absorbió parte del excedente mediante emisiones de deuda en el mercado local y, en las últimas licitaciones, decidió mantener estable la circulación monetaria para evitar presiones sobre los precios.

    Las estimaciones oficiales proyectan que, durante 2026, la compra neta de divisas se ubicará entre 10.000 millones y 17.000 millones de dólares, según la demanda de pesos y la oferta de moneda extranjera. El titular del BCRA, Santiago Bausili, señaló que el ritmo de acumulación de reservas dependerá de la demanda de pesos y del ingreso de divisas. Por ahora, el objetivo anual ya fue superado en un cuarto.

    El BCRA fijó un tope diario para la compra de divisas equivalente al 5% de las operaciones en el Mercado Libre de Cambios, y habilitó acuerdos directos con empresas e instituciones para operaciones fuera del mercado mayorista, con el objetivo de reducir la presión sobre el tipo de cambio.

    Al cierre del quinto día hábil de marzo, las reservas internacionales alcanzaron USD 46.004 millones, con una suba diaria de 179 millones de dólares. Ese incremento respondió, entre otros factores, al alza de la cotización del oro: la onza superó los 5.100 dólares.

    A comienzos de semana, el Central desembolsó USD 1.004 millones por el pago de Bonos para la Reconstrucción de la Argentina Libre (Bopreal), un instrumento destinado a cancelar deudas comerciales externas mediante títulos en dólares bajo legislación argentina.

    Hacia fines del mes previo, las reservas del Central llegaron a los USD 46.905 millones, el registro más alto desde el inicio del mandato de Javier Milei y el mayor en seis años, cuando el stock era de 47.448 millones de dólares. No obstante, el pago de deuda y las variaciones en los precios del oro y de las monedas que componen las reservas afectaron el nivel total.

    La acumulación de reservas estuvo también condicionada por los pagos de deuda externa del Tesoro, que recurrió al BCRA para adquirir dólares destinados a cumplir obligaciones, lo que incidió en el saldo neto.

    La entrada de divisas que permitió al Central realizar estas compras provino mayormente de liquidaciones de exportaciones del sector agroindustrial y de emisiones de deuda de empresas y provincias. Desde las legislativas de octubre de 2025, el volumen emitido en obligaciones negociables y bonos provinciales alcanzó los 11.000 millones de dólares.

    El dólar subió por segunda semana

    El dólar registró su segunda semana consecutiva en alza y alcanzó el valor más alto de los últimos treinta días, en un contexto marcado por la volatilidad financiera internacional y con un tipo de cambio oficial que, pese a una inflación mensual cercana al 3 por ciento, continúa por debajo del cierre del año anterior.

    Con un volumen negociado de USD 425,3 millones en el segmento mayorista, la divisa subió nueve pesos (0,6%) y cerró este viernes a $1.416, el nivel más alto desde el 9 de febrero. En la primera semana de marzo, el dólar mayorista acumuló un alza de 19 pesos (1,4%). No obstante, en lo que va de 2026 todavía registra una caída de 39 pesos, equivalente al 2,7 por ciento.

    El Banco Central fijó el tope superior de la banda cambiaria en $1.617,50, lo que deja al tipo de cambio oficial 201,50 pesos (14,2%) por debajo de ese máximo permitido.

    Banco CentralDólarBCRAReservasSantiago BausiliDivisasÚltimas noticias