Tag: Entre Ríos

  • Detrás del dólar estable: el flujo de USD 11.000 millones que apuntaló la calma cambiaria y la compra de divisas del BCRA

    Detrás del dólar estable: el flujo de USD 11.000 millones que apuntaló la calma cambiaria y la compra de divisas del BCRA

    malas medidas, bolsa de comercio,

    Desde las elecciones legislativas de octubre de 2025, un flujo de USD 11.000 millones pavimentó un sendero de estabilidad cambiaria y, a partir de 2026, posibilitó la compra de dólares por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para engrosar las reservas internacionales, en el marco de la fase 4 del programa monetario.

    Ese ingreso de fondos provino de la colocación de deuda en los mercados internacionales realizada tanto por empresas como por provincias argentinas. Las emisiones permitieron captar dólares frescos en el exterior, que luego fueron liquidados en el mercado local, contribuyendo a consolidar el equilibrio del tipo de cambio en el período posterior a los comicios.

    El triunfo electoral de Javier Milei provocó una disminución significativa del riesgo país, lo que facilitó el acceso a financiamiento en los mercados y permitió a empresas y provincias colocar nuevos títulos. En efecto, la compresión del indicador elaborado por JP Morgan fue superior a los 500 puntos básicos, lo que abarató el crédito externo para compañías y distritos.

    Firmas como YPF, Pampa Energía, Telecom, Banco Galicia, Vista Energy y Edenor llevaron a cabo emisiones de Obligaciones Negociables por montos que oscilaron entre 2 y 750 millones de dólares, con tasas anuales que variaron entre 7,62% y 10,37 por ciento. Las primeras emisiones tuvieron lugar a fines de octubre y, tras la disminución de la prima de riesgo, la ritmo ganó mayor velocidad durante noviembre, diciembre, enero y febrero.

    De hecho, de acuerdo con estimaciones de consultoras privadas, noviembre del año pasado marcó el nivel más alto de emisiones primarias de Obligaciones Negociables en diez años, evidenciando una reactivación del crédito corporativo que incrementó el flujo de divisas en el mercado cambiario e impulsó la calma cambiaria.

    En paralelo, tanto la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos emitieron deuda en el exterior por aproximadamente USD 2.500 millones desde el holgado triunfo del oficialismo en los comicios de medio término. Esas divisas también favorecieron la “pax” cambiaria.

    El crecimiento del endeudamiento corporativo y provincial en los mercados internacionales generó una entrada de dólares en un período marcado por una reducción en la oferta del sector agroexportador. Este flujo contribuyó a la estabilidad del tipo de cambio registrada durante los últimos cuatro meses, ya que una porción de esas divisas se liquidó en el mercado cambiario o mediante operaciones en bloque.

    La consultora Romano Group calculó que incluyendo la licitación de Pluspetrol, las emisiones corporativas y sub-soberanas acumulan USD 10.700 millones hasta fines de febrero. “Corporativos levantaron USD 8.500 millones y sub-soberanos USD 2.200 millones desde las elecciones”, apuntaron. A ese monto hay que sumarle los USD 300 millones que colocó la provincia de Entre Ríos, con lo que el monto final asciende a 11.000 millones de dólares.

    En ese contexto, el tipo de cambio mayorista se mantuvo estable e incluso quebró el umbral de los 1.400 pesos. Más allá del ingreso de los dólares de la deuda corporativa y distrital, la liquidación de la cosecha de trigo y la caída de las importaciones también incidieron en la dinámica.

    “En febrero el BCRA aceleró el ritmo de compras. ¿Motivos? Mayor superávit comercial (menor liquidación de agro más que compensada por caída de importaciones) y déficit estable en el resto de las cuentas. A pesar de ello, la compras del primer bimestre de 2026 fueron 25% más bajas a las del primer bimestre de 2025″, Martín Polo, jefe de Estrategia de Cohen Aliados.

    En esa coyuntura de calma cambiaria, el Banco Central encadenó 41 ruedas consecutivas con saldo a favor en sus intervenciones en el mercado de divisas, incluyendo compras a gran escala por más de USD 2.800 millones a lo largo de 2026.

    Desde el inicio de la fase 4 del esquema monetario, en enero, la entidad sumó 2.839 millones de dólares, cifra equivalente a cerca del 28% de la meta anual. Solo durante febrero, las adquisiciones alcanzaron los 1.555 millones.

    Para concretar esas operaciones, el BCRA emitió pesos sin aplicar mecanismos de esterilización. Posteriormente, el Tesoro absorbió parte de ese excedente a través de la colocación de deuda en el mercado doméstico y, en los llamados más recientes, procuró contener la expansión monetaria para evitar presiones inflacionarias.

    Proyecciones oficiales apuntan a que la compra neta de divisas en 2026 podría situarse entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, en función de la demanda de pesos y la disponibilidad de moneda extranjera. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, remarcó que la acumulación de reservas dependerá tanto de la preferencia por la moneda local como del ingreso de dólares al sistema. Actualmente, la entidad ya superó más de una cuarta parte del objetivo anual.

    Al cierre de la segunda jornada hábil de marzo, las reservas internacionales alcanzaron los 46.208 millones de dólares. Hacia fines de febrero, las tenencias en moneda extranjera del Central habían trepado a USD 46.905 millones, el nivel más elevado desde el inicio de la gestión de Milei y el mayor en más de seis años, cuando el stock llegaba a 47.448 millones de dólares. El ritmo de acumulación de reservas se vio atenuado por los pagos de deuda externa efectuados por el Tesoro, que adquirió dólares al Central para cumplir con sus obligaciones, lo que impactó en el saldo neto de reservas.

  • Estiman que las provincias perdieron $1 billón por la caída de la recaudación a nivel nacional

    Estiman que las provincias perdieron $1 billón por la caída de la recaudación a nivel nacional

    Las provincias argentinas sufrieron una

    Durante el primer bimestre de 2026, las provincias argentinas sufrieron una fuerte caída en los fondos coparticipables que reciben de la recaudación nacional. El monto total de lo perdido alcanzó los $964.619 millones, cifra cercana a $1 billón según un informe del diputado Guillermo Michel. Este recorte en los recursos impactó de manera directa en las finanzas provinciales y continuará en los próximos meses, a no ser que la actividad repunte como busca el ministro de Economía, Luis Caputo.

    La merma en la coparticipación se originó en el desempeño negativo de los impuestos coparticipables. El principal factor fue la baja de la actividad económica que afectó la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Además, influyeron las modificaciones en la percepción aduanera de este impuesto, lo que amplificó el efecto negativo sobre los ingresos de las provincias.

    Según datos oficiales, la recaudación total en el primer bimestre trepó a $34,6 billones. De ese monto, solo el 32% se distribuyó entre las provincias a través del sistema de coparticipación, lo que representó $11,2 billones. El resto quedó en manos del Tesoro nacional y de organismos de la administración central. En este contexto, el reparto de fondos mostró una tendencia descendente. En enero, los recursos transferidos a las provincias por coparticipación mostraron una caída real de 7,6%. En febrero, la baja se profundizó y llegó al 9,7% en términos interanuales reales, es decir, descontando el impacto de la inflación.

    Buenos Aires, la provincia más grande del país que es gobernada por Axel Kicillof, fue la jurisdicción que más fondos perdió en el bimestre, con una reducción de $204.499 millones. La provincia de Córdoba sufrió una merma de $81.028 millones, mientras que Santa Fe registró una pérdida de $82.957 millones. Otras provincias con caídas notables fueron Tucumán ($44.372 millones), Entre Ríos ($45.337 millones) y Chaco ($45.337 millones).

    Buenos Aires, Córdoba y Santa

    La provincia de Mendoza experimentó una disminución de $39.549 millones en sus ingresos coparticipables, seguida de Salta con $36.656 millones y Corrientes con $34.726 millones. En la región del NEA, Formosa perdió $32.797 millones, mientras que Misiones llegó a $31.832 millones.

    Las provincias del noroeste también sintieron el impacto. San Juan dejó de recibir $30.868 millones, Jujuy $27.009 millones y Catamarca $25.080 millones. En la Patagonia, Río Negro perdió $24.115 millones, Chubut $17.363 millones, Neuquén $17.363 millones, Santa Cruz $16.399 millones y Tierra del Fuego $12.540 millones. El distrito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires también vio una baja, con $18.328 millones menos. La Pampa perdió el mismo monto, mientras que San Luis sufrió una reducción de $21.222 millones y La Rioja de $19.292 millones.

    El impacto sobre las provincias fue generalizado, aunque con diferencias en el monto absoluto perdido según la densidad demográfica y el volumen de actividad económica de cada distrito. Las provincias más grandes, en términos poblacionales y de Producto Bruto Geográfico, encabezaron la nómina de las más afectadas en términos absolutos. En cambio, las jurisdicciones más pequeñas también experimentaron una disminución relevante en términos relativos, considerando el peso que la coparticipación tiene en sus presupuestos.

    El total de $964.619 millones perdidos en el primer bimestre representó un desafío para la gestión financiera de las provincias. De continuar este escenario, los gobernadores deberán revisar las partidas presupuestarias y postergar gastos ante la menor disponibilidad de fondos nacionales, que es lo que pretende que hagan el Gobierno Nacional. Aunque este escenario podría implicarle mayores costos en las negociaciones en un año en donde el presidente Javier Milei aseguró que enviará 90 reformas al Congreso.

    El panorama en los primeros dos meses del año mostró que los fondos coparticipables representaron apenas una tercera parte de la recaudación nacional, lo que supuso una reducción en la participación de las provincias en la distribución fiscal. Este fenómeno se agravó por la persistente inflación, que erosionó el poder de compra de los recursos transferidos.

    En el desglose regional, las provincias del centro y del litoral sufrieron las mayores pérdidas absolutas, aunque el impacto relativo varió según la estructura presupuestaria de cada distrito. El comportamiento de los ingresos en el primer trimestre se transformó en un indicador a seguir para anticipar la evolución de la relación fiscal entre la Nación y las provincias.

    Los datos relevados durante este período sirvieron como referencia para los equipos técnicos de los gobiernos subnacionales, quienes se encuentran al tanto y sufren la caída de las transferencias automáticas. El seguimiento de la recaudación nacional y su efecto en la coparticipación provincial se consolidó como una de las principales preocupaciones de la agenda política y financiera de las administraciones locales.

    En las últimas horas, Caputo aseguró que tienen la intención de que la recaudación aumente, pero no a través de la suba de impuestos, sino por medio de la aplicación de la reforma laboral y la ley de Inocencia Fiscal. “La segunda cosa que tiene que pasar para que crezcan los ingresos tributarios es que el país crezca (…). Lo que pasa en Argentina es que el ahorro está, pero abajo de los colchones. No es una casualidad que el país no crezca desde 2011 y que cuando nosotros llegamos al Gobierno el porcentaje de préstamos al sector privado era de apenas el 3%, no había crédito en Argentina. En cualquier país normal, mediano, ese número está por arriba del 30%. Y en Argentina no tenemos un mercado de capitales y por eso ha sido un país que ha dependido mucho del crédito externo, cosa que tenemos que terminar”, sostuvo durante su participación en el evento de la Fundación Mediterránea en Córdoba.