Marco Rubio aseguró que “Irán está dirigido por fanáticos religiosos que quieren desarrollar sus armas nucleares”
Estados Unidos atraviesa un momento que, según el secretario de Estado Marco Rubio, podría representar un punto de inflexión: “Ahora es el momento de ir tras ellos.”
Con esa declaración justificó la ofensiva estadounidense contra Irán, al afirmar que el régimen de Teherán se encuentra en su momento de mayor vulnerabilidad en años.
Rubio describió a Irán como un país controlado por fanáticos religiosos y defendió que la decisión reciente del presidente estadounidense era necesaria.
“El presidente decidió atacarlos, sacarles sus misiles, sacarles su armada, sacarles sus drones, quitarles la capacidad de fabricar esas cosas para que nunca puedan tener un arma nuclear”, dijo Rubio.
La amenaza, sostuvo Rubio, no se reduce al armamento convencional.
Explicó que “tienen la ambición de tener armas nucleares. Pretenden desarrollar esas armas nucleares amparados en un programa de misiles, drones y terrorismo que hará que el mundo no pueda tocarlos, por temor a esas cosas”.
Añadió que la estrategia consiste en eliminar de forma permanente esos recursos del alcance de los “radicales” para disminuir el riesgo global: “El mundo será un lugar más seguro cuando estos clérigos radicales ya no tengan acceso a estas armas”.
Asimismo, Rubio indicó que se gestionan vuelos chárter, opciones de transporte militar y rutas comerciales para asistir a los ciudadanos estadounidenses que buscan abandonar Oriente Próximo, mientras se negocia con compañías aéreas el aumento de asientos disponibles. Según informó Europa Press, las medidas responden al incremento de solicitudes de ayuda tras la ofensiva contra Irán.
Desde que inició el conflicto el 28 de febrero, en una operación conjunta entre Estados Unidos e Israel dirigida a Irán, alrededor de 9.000 estadounidenses han salido de la región. Europa Press detalló que el Departamento de Estado coordina estos esfuerzos en un contexto de creciente complejidad logística, derivada del cierre de espacios aéreos y de la escalada de hostilidades en la zona.
Rubio precisó que existen unos 1.500 estadounidenses pidiendo auxilio para abandonar Oriente Próximo. Europa Press citó a Rubio: “Estamos seguros de que podremos ayudar a todos los estadounidenses”, y el funcionario luego ajustó la cifra de solicitantes, indicando que podrían acercarse a 1.600 personas.
El funcionario explicó que la asistencia se brinda mediante distintos mecanismos de evacuación, en tanto continúan las negociaciones con aerolíneas comerciales para ampliar la oferta disponible. Dijo que el Departamento de Estado trabaja “activamente” para garantizar la salida segura, aunque advirtió que el proceso podría requerir más tiempo del previsto, ya que no depende únicamente de las autoridades estadounidenses el control del espacio aéreo regional.
Europa Press consignó que la situación ha generado una demanda urgente de soluciones tanto diplomáticas como logísticas, dado que miles de estadounidenses buscan apoyo para huir de un entorno cada vez más inestable. Rubio explicó que, si bien la intención oficial es no dejar a ningún ciudadano sin asistencia, las restricciones aéreas y el cierre temporal de algunas rutas complican las tareas de evacuación.
Las acciones coordinadas abarcan la exploración de vuelos chárter, la colaboración con fuerzas militares para emplear rutas alternativas de evacuación y la supervisión constante del volumen de estadounidenses solicitando ayuda. Según lo publicado por Europa Press, la Secretaría de Estado mantiene conversaciones con aerolíneas comerciales para establecer un mayor flujo de asientos, a fin de agilizar los traslados.
Las autoridades estadounidenses señalan que el plan de evacuación se ajusta diariamente para adaptarse a los cambios en el escenario, afectados por las repercusiones de la ofensiva militar. Europa Press remarcó que la decisión de responder de manera inmediata deriva del aumento sostenido de las peticiones de asistencia y del endurecimiento de las condiciones en la región.
