Federico Sturzenegger hizo una defensa peculiar de su cruzada desreguladora frente a unos 200 empresarios exportadores. Luego de enumerar las principales reformas de su gestión, comparó su tarea con un trabajo sucio, apuntó contra el “lobby empresario” y anticipó un acuerdo con los gobernadores, tras el traspié con la fallida desregulación de la Hidrovía.
“Somos detectives, buscamos cosas que están perdidas, muchas veces lo hacemos porque ustedes nos escriben, a veces digo: somos los plomeros. Se me ve como una figura de la academia, pero el laburo que hacemos es el laburo de un plomero. Nos metemos en la cloaca, donde está el caño tapado, para destaparlo con el suncho”, dijo desde el escenario del Palacio Libertad.
El “coloso” —como lo apoda el Presidente— sacó esa conclusión después de repasar la reforma del régimen de envíos postales. En el Día de la Exportación organizado por la Cámara de Exportadores (CERA), presidida por Fernando Landa, Sturzenegger consideró “copado” que las empresas puedan vender a través de plataformas como Amazon, Shein y Temu, para acceder a otros mercados
“Argentina durante los últimos 40 años reglamentó la importación postal. Si querías comprar con Shein o Temu, el Correo Argentino te lo distribuía gratarola.. Ahora, si nuestros productores querían vender a China, tenías que hacerlo por courier y era mucho más caro. Durante 40 años, a nadie se le ocurrió que nuestros productores pequeños quieren vender en Amazon“, se quejó.
En el arranque, el ministro de Desregulación presentó números para defender su tesis de que Argentina se encuentra en un proceso de crecimiento liderado por exportaciones. Dijo que entre el primer trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2026 las exportaciones crecieron 12 veces más rápido que el producto.
Como parte de las medidas vinculadas a la apertura de la economía, aseguró que la adhesión adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) —con media sanción en Diputados— es una de las políticas “más importantes”, ya que “no le permitía a los industriales y científicos patentar en Argentina”.
También se refirió al impacto territorial del modelo económico y vaticinó una migración desde el conurbano hacia el interior del país de 4 millones de argentinos en los próximos 30 años. “Dos millones se van a estar mudando a la zona de Neuquén y Río Negro, 1 millones a San Juan y Catamarca, 1 millones a la zona de Jujuy y Salta“, dijo el ministro.
“El boom petrolero no solo viene de respetar los derechos de propiedad, en la Ley Bases desarticuló la restricción más importante que tenía el sector energético, que era el barril criollo. Era una regulación que decía cuánto vos cobrás por lo que producís, y eso era imposible generar inversiones”, aseguró.
Respecto a la minería, el funcionario la caracterizó como el otro gran pilar de la estrategia exportadora y atribuyó su desarrollo a la reforma de la Ley de Glaciares. “¿Cómo luciría nuestro país si cada año hubiéramos exportado Us$ 60.000 millones más? Eso es la Ley de Glaciares, una legislación que se removió“, sostuvo.
El extitular del Banco Central también criticó las trabas previas a la eliminación de las restricciones para importar bienes de capital usados, una medida que se adoptó en 2025 después de la reunión entre el presidente Javier Milei y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y que fue uno de los puntos centrales en la negociación por los aranceles.
“Era el lobby de productores de maquinaria agrícola. Pasa mucho: una industria quiere una protección, pero en vez de poner la cara, lo oculta debajo de un paraguas mucho más amplia”, disparó.
Durante su exposición, Sturzenegger protagonizó otros dos cruces. Fue cuando apuntó a la Cámara de la Construcción: “A veces se escucha: crecen las empresas que no generan empleo. Tenemos la construcción por debajo de donde la recibimos. Hay que preguntarle a Camarco por qué firma convenios donde regala plata a la UOCRA siendo que el costo de producción está tan caro”.
Los dardos oficiales sorprendieron luego a los propios organizadores del acto, que se encontraban sentados en primera fila, por su postura durante el conflicto de los prácticos a principios de agosto de 2026, cuando un decreto impulsado por el ministro que buscaba desregular la actividad de pilotaje desató un paro total que paralizó el comercio exterior en el Río de la Plata y la Hidrovía.
“No escuché a CERA bancando, tenemos acá a gente que gana entre US$ 200.000 y 300.000 por mes, en Argentina. Hay sueldos de entre 2 y 3 millones de dólares. Yo pienso: tener un montón de argentinos con 3 palos dólar por año, ¿Qué carajo estoy haciendo acá? Me tendría que hacer práctico con ese sueldo. Es un club, son 300 personas”, se despachó.
Después del fracaso del decreto sobre la Hidrovía, el ministro reconoció que los gobernadores del norte a través del Consejo Federal de Inversiones (CFI) le pidieron un proyecto de desregulación de la navegación.
“Las arenas que van de Entre Ríos a Vaca Muerta necesitan llegar sin tanto camión, sin tanta muerte. YPF ya está usando el San Martín del Belgrano Cargas, pero también sería natural que lleguen por barco. Este va a ser un proyecto que el Gobierno va a acompañar, la propuesta de los gobernadores“, concluyó.















