Las exportaciones argentinas alcanzarían los USD 103.200 millones en 2026, según la proyección de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), incluida en su Monitor Comex de agosto. El dato supera en un 9,3% la última estimación que había difundido la consultora Abeceb, que en mayo proyectaba ventas al exterior por USD 94.400 millones para este año —ya entonces una cifra récord frente a los USD 88.446 millones exportados en 2022.
La nueva proyección del CERA se apoya en el desempeño exportador acumulado en el período enero-julio de 2026, que ya totaliza USD 58.365 millones, un 22,9% más que en igual periodo del año anterior y el valor más alto para un lapso enero-julio desde que comenzaron los registros. Solo en julio, las ventas externas sumaron USD 8.854 millones, un 14,1% por encima de julio de 2025 y el cuarto valor mensual más elevado de la historia.
PUBLICIDAD
Qué sectores aportarán al récord
El informe del CERA desagrega los motores detrás del crecimiento. Los 10 productos con mayor expansión interanual en enero-julio concentraron el 44% de las ventas externas, con USD 25.591 millones. El petróleo encabezó el podio con exportaciones por USD 5.722 millones en el período, una suba de 59% impulsada principalmente por el aumento de cantidades. De hecho, en los últimos dos meses, el crudo fue el principal producto de exportación argentina, por encima del maíz y la soja.
Le siguieron el oro (USD 3.211 millones, +44%, con el incremento de precios como factor dominante) y el carbonato de litio (USD 1.169 millones, +187%, con efecto precio y cantidad combinados).
PUBLICIDAD

Para reflejar el peso creciente de estos sectores, el CERA desagregó del cálculo tradicional del Indec las exportaciones de oro, litio y plata, y las agrupó bajo una categoría propia llamada “Minería”. Según ese esquema, el rubro acumuló USD 4.952 millones entre enero y julio, con un salto del 66% frente al mismo período de 2025. La Cámara de Empresas Mineras (CAEM) estima exportaciones por hasta USD 9000 millones para este año, un 50% más que lo que el sector envió al exterior el año pasado, impulsadas principalmente por precios internacionales al alza y la puesta en marcha de proyectos de litio en la Argentina.
El complejo agroindustrial, en tanto, mantiene su rol como principal aportante de dólares a las arcas del Estado: las manufacturas de origen agropecuario (MOA) sumaron USD 18.911 millones (+13%), mientras que los combustibles y energía (CyE) registraron USD 9.151 millones (+50%).
PUBLICIDAD
Tal como señaló el informe de Abeceb, el récord exportador en curso refleja una recomposición geográfica del mapa productivo nacional, con Neuquén, San Juan y Santa Cruz como provincias de creciente peso en el comercio exterior, impulsadas por Vaca Muerta, la minería metalífera y el litio. “Lo más importante es que este récord muestra una recomposición geográfica que refleja el cambio de matriz productiva y pone a nuevas provincias a jugar en el tablero del comercio global”, afirmó Natacha Izquierdo, directora de Operaciones de Abeceb en aquel entonces.
Más exportaciones mejoran la balanza comercial
Este mayor dinamismo exportador también se refleja en la balanza comercial. En julio, el saldo positivo fue de USD 2.115 millones —un 133% más que en julio de 2025— y en el acumulado enero-julio llegó a USD 16.080 millones, con un incremento del 338% interanual. Las importaciones, por su parte, cayeron un 3,5% en el período, hasta los USD 42.286 millones.
PUBLICIDAD

En cuanto a los principales destinos de las exportaciones argentinas, Brasil se mantiene primero (USD 7.387 millones, 12,7% del total), seguido por Estados Unidos (USD 5.971 millones, 10,2%) y China (USD 5.589 millones, 9,6%). Del lado de las compras externas, China es el principal proveedor (USD 9.495 millones, 22,5% del total importado), seguida por Brasil (USD 9.136 millones, 21,6%). El mayor déficit bilateral corresponde a China, con un saldo negativo que casi duplica al del segundo proveedor. Le sigue Paraguay con USD 2.906 millones importados, en gran parte porotos de soja para procesamiento local.


























