La cocina de Olivos, de todos modos, ya venía experimentando cambios. Desde hace tiempo conviven cocineros militares con personal civil y, según cuentan, hubo más de un reemplazo porque el menú no terminaba de convencer al principal comensal. Allí vuelve a aparecer Mario Suli, secretario privado y hombre de máxima confianza del Presidente. Quienes frecuentan el entorno presidencial cuentan que suele ser él quien toma nota de qué quiere comer Milei, transmite el pedido a la cocina y controla el circuito hasta que el plato llega a destino. Una suerte de guardián de los pequeños detalles presidenciales, bastante más amplio que lo que dice cualquier organigrama.
Y si de confianza se trata, hay un territorio todavía más reservado: los perros de Milei. En algunos corrillos circuló una historia sobre un supuesto episodio de intoxicación de uno de los animales. No hay elementos que permitan darla por cierta. Lo que sí aseguran quienes conocen la intimidad de Olivos es que el cuidado de los perros es un asunto que Milei prácticamente no delega fuera de Suli. Sería él quien controla quién puede acercarse a los caniles, coordina la llegada del veterinario y transmite las indicaciones para su cuidado. Para el Presidente, explican, sus perros son asunto sagrado. Y el acceso, por lo visto, bastante más restringido que el de muchos visitantes de la Quinta.
Mario Suli, el misterioso hombre de la gorra.
Instagram Javier Milei
¿Y las gallinas que también dieron lugar a comentarios? Nada demasiado revolucionario para Olivos. Animales hubo durante distintas presidencias y los memoriosos recuerdan especialmente los años de Carlos Menem, cuando la fauna de la Quinta llegó a ser bastante más variada y hasta incluyó una llama. Gallinas, entonces, no deberían escandalizar a nadie. Entre el nuevo esquema de seguridad, los caniles bajo vigilancia y los pedidos que viajan hacia la cocina, la vida cotidiana de Olivos parece estar cambiando. Aunque algunas tradiciones presidenciales, desde los animales hasta las sobremesas, sobreviven a cualquier organigrama.
Patricia, entre el TEG y la actuación
“No me tomen por tonta”, alertó Patricia Bullrich este jueves en una entrevista televisiva que concedió al día siguiente de enterarse –como cualquier ciudadano de a pie– que el Presupuesto 2027 incluía el desmantelamiento de la ley de Discapacidad. Todo esto mientras en paralelo, su ladera Laura Rodríguez Machado trabajaba con los aliados de la Casa Rosada en una propuesta “superadora” a la Emergencia que la oposición busca prorrogar.
Pero la exministra no se quedó en esas declaraciones. Fue un paso más allá y volvió a publicar un video enigmático en sus redes sociales. Bullrich no da puntada sin hilo. La canción del video es nada menos que de Lali Espósito, quien públicamente critica al Presidente. Y hasta se ganó el apodo de “Lali Depósito” por parte de Javier Milei.
Como sea, la letra dice: “Sé que todos los ‘peros’ tienen un ‘porqué’”. Para cualquier distraído, la senadora y jefa de bloque de LLA se encargó de transcribir ese fragmento en el posteo del video.
La “pieza cinematográfica” se grabó el mismo jueves en el que Bullrich pidió que no la tomaran por tonta. ¿Dónde? En su despacho del Senado, mientras los senadores debatían Inocencia Fiscal II.
“Me gusta actuar”, le dijo la senadora a su equipo luego de grabar el video, en el que se muestra junto a dos de sus colaboradores más cercanos: Cristian Larsen y Andrea Rosenblit. Apenas se difundió, empezaron las interpretaciones de todo tipo: ¿va por la presidencia? ¿Rompe con Milei? Por ahora, desde su entorno descartan cualquier escenario drástico. Aseguran que es solo una manera de transmitir que ella va a seguir marcando las diferencias, como lo hizo con Discapacidad.
“Yo juego al TEG”, se la escuchó decir en los pasillos del Congreso esta semana. Para los no entendidos, TEG son las siglas de Táctica y Estrategia de la Guerra.
Washington, tango y un colectivo porteño
La gira de Jorge Macri por Estados Unidos tuvo reuniones con funcionarios, empresarios y organismos multilaterales. Pero los detalles más comentados aparecieron fuera de agenda: regalos con sello porteño y un embajador que ofició de anfitrión en el tramo final del viaje.
Hubo intentos por conocer Imperfecto, uno de los restaurantes más cotizados de Washington, con especialidad en cocina latinoamericana con acento mediterráneo —crudos, pastas y carnes forman parte del repertorio de la casa—, pero la visita gastronómica se canceló sobre la hora. Como fuera, la conversación giró bastante menos sobre gastronomía que sobre el nuevo mapa político regional. Por allí pasaron Jorge Macri, Cristian Ritondo, Gabriel Sánchez Zinny y Fulvio Pompeo, secretario General y de Relaciones Internacionales porteño y uno de los encargados de tejer la agenda internacional de la Ciudad.
Antes hubo tiempo para la política dura. Uno de los encuentros de mayor peso fue con Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos, con quien hablaron de seguridad, inversiones y crecimiento económico, pero también del nuevo escenario regional. Macri aprovechó para explicitar ante el funcionario de Donald Trump el posicionamiento del PRO: habló del “cambio de rumbo” de la Argentina, sostuvo la necesidad de darle continuidad y planteó que su partido acompaña ese proceso. También llevó a la conversación algunos de los caballitos de batalla de su gestión porteña: “ley y orden”, seguridad y reglas claras.
La delegación porteña con Christopher Landau, subsecretario de Estado de EE.UU.
No fue la única puerta política que se abrió en Washington. La comitiva se reunió con Richard Walters, Deputy Chief of Staff de la Casa Blanca para Asuntos Legislativos y Políticos, para conversar sobre el escenario estadounidense y el mapa que dejaron las últimas elecciones latinoamericanas. También hubo ronda por el Capitolio: encuentros con el senador republicano por Ohio Bernie Moreno; el representante Michael Rulli, copresidente del Congressional Argentina Caucus, y la representante republicana por Florida María Elvira Salazar. La relación bilateral y los movimientos políticos en América Latina dominaron las conversaciones.
El capítulo de los regalos dejó algunas de las mejores postales. A las dos alcaldesas que encontró durante su paso por Estados Unidos, Macri les llevó una Caja de Tango, con sello bien porteño. Más original fue el obsequio para Randy Clarke, CEO de la autoridad de transporte metropolitano de Washington (WMATA). Clarke viene de encabezar una transformación del sistema de movilidad de la capital estadounidense, con automatización de trenes y un rediseño integral de la red de buses por primera vez en 50 años. Macri eligió para él una miniatura de un colectivo de Buenos Aires. Diplomacia urbana sobre ruedas.
El cierre tuvo otra mesa, esta vez en la Embajada argentina, donde Alec Oxenford recibió a la delegación para almorzar pastas rellenas de salmón, pero sin vino. Gaseosas y agua. Después llegó la reunión con el presidente del BID, Ilan Goldfajn, donde aparecieron asuntos menos pintorescos pero más concretos: financiamiento, modernización digital del sistema de salud, transporte, movilidad y obras para mejorar la resiliencia urbana. Macri también pasó por la Cámara de Comercio de Estados Unidos y el U.S.-Argentina Business Council, con inversiones y negocios como menú excluyente.
Terminado el raid, Jorge Macri pegó la vuelta a Buenos Aires, pero no todos regresaron. Fulvio Pompeo siguió viaje hacia Nueva York para participar del Urban 20, la iniciativa de diplomacia urbana que reúne a alcaldes y representantes de las principales ciudades de los países del G20. Después de Washington, a la diplomacia porteña todavía le quedaban kilómetros por recorrer.
Cena libertaria en San Telmo: Karina pidió cuidar a los aliados
La cena de los diputados libertarios en la sede de La Libertad Avanza en San Telmo tuvo picada, sándwiches de carne, y postres varios (como mini lemon pie y chocotorta), pero sobre todo, bajada de línea. Karina Milei aprovechó el encuentro el lunes por la noche para ordenar a la tropa de cara a una etapa en la que el Gobierno necesita seguir sumando votos en el Congreso. El pedido fue vía libre para confrontar con el kirchnerismo, pero bastante más cuidado cuando se trate de los gobernadores y dirigentes que pueden convertirse en aliados parlamentarios.
La cena reunió el lunes por la noche a los diputados libertarios en la sede de La Libertad Avanza en San Telmo.
El oficialismo necesita de esos votos para avanzar con su agenda legislativa y, especialmente, para sostener proyectos como la reforma política y el Presupuesto 2027. Karina, que evitó dar nombres propios, también dejó una consigna de campaña. Según testigos del encuentro, remarcó que su hermano todavía debe concentrarse en la gestión.
La titular de La Libertad Avanza no pidió a los dirigentes que moderen sus aspiraciones electorales, pero sí advirtió sobre el costo político de confrontar con dirigentes con los que el Gobierno busca construir acuerdos parlamentarios. “Como armadora, le genera conflictos que haya ataques contra dirigentes con los que el Gobierno está hablando para aprobar leyes”, explicó una voz autorizada del mundo libertario.
Todos quieren al cordobesismo
Como en la víspera de cada año electoral, el peronismo activa el operativo para tender puentes con los apóstoles cordobeses del General, figuritas difíciles a la hora de embarcarse en aventuras nacionales. El octavo aniversario de la muerte de Juan Manuel de la Sota fue la excusa que semanas atrás reunió en un hotel porteño a Martín Llaryora, Sergio Massa, Juan Schiaretti, Jorge Brito, Juan Manuel Olmos y Carlos Bianco, todos representantes de tribus diversas.
Aquella jornada había sido impulsada por Candelaria, hija del fallecido exgobernador. La conmemoración tuvo su continuidad días atrás en tierras mediterráneas, donde la diputada nacional Natalia de la Sota, primogénita del homenajeado, organizó una misa en la parroquia San Cayetano de la capital provincial. Llaryora fue de la partida, junto a su jefe de Gabinete, Manuel Calvo, y al ministro de Comunicación, Daniel Pastore.
Llaryora y Natalia de la Sota, el reencuentro.
En la dimensión política, la ceremonia dejó como saldo un saludo afectuoso entre el actual mandatario cordobés y la legisladora, quien rompió con él en 2025 y logró retener su banca con un sello propio. La postura frente al gobierno de Javier Milei fue uno de los principales puntos que forzaron el alejamiento, ya que De la Sota tiene una visión mucho más crítica de la administración libertaria.
Por entonces, el llaryorismo apuntó contra Massa, a quien acusó de forzar la jugada en revancha por su mala performance en el distrito en 2023.
Fuera de las fronteras jurisdiccionales también hubo presencia cordobesista en la provincia de Buenos Aires. El intendente de la ciudad de Córdoba, Daniel Passerini, desembarcó en La Plata, invitado por su par Julio Alak, para participar del Congreso Nacional de Juventudes. La tertulia incluyó también foto y una reunión privada entre Passerini y Axel Kicillof, quien busca hacer pie en la Docta para su aventura presidencial. El mensaje fue, además, para el massismo, que intenta plantar al tigrense como el único capaz de permear entre los díscolos.
Kicillof y Passerini, puentes entre el MDF y el cordobesismo.
En la desconcentración del evento, hubo tiempo para asuntos importantes. El ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés “Cuervo” Larroque, hizo alarde de su apodo y le obsequió dos camisetas de San Lorenzo al jefe comunal invitado –también hincha del cuadro de Boedo-, regalando una escena de soft power sanlorencista.
Passerini y Larroque, unidos por los colores.
La actividad de Kicillof no terminó en el convite platense. Este sábado, el gobernador reunió en Avellaneda al Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en su primer plenario federal, otra señal de que el armado que nació para disputar poder dentro del peronismo bonaerense ya busca cruzar la General Paz. El objetivo es darle volumen nacional al espacio, con Córdoba como uno de los territorios donde el axelismo pretende hacer pie.
Pero el cristinismo tampoco se queda quieto. En esas filas ya comenzó a tomar forma una movida para volver a instalar a Cristina Fernández de Kirchner en la conversación presidencial. Una agrupación del sector puso incluso a rodar por el conurbano la bautizada “Cristineta”. Según cuentan quienes conocen el armado, el búnker operativo funciona en la planta baja de San José 1111, bajo la órbita de Mariano Recalde. En paralelo, el espacio también trabaja para respaldar en la provincia de Buenos Aires la candidatura de Leonardo Nardini.
La Cristineta empieza a rodar.
China sacó músculo, menú picante y embajadores a la cancha
Semana movida en el circuito diplomático porteño, con China, México y Chile como anfitriones de tres convocatorias multitudinarias, mucho picante en los platos, conversaciones reservadas y hasta un desafío futbolero entre embajadores.
La Embajada de China mostró su poder de convocatoria al cambiar, después de una década, el escenario de su tradicional recepción por el Día Nacional. La celebración, habitualmente cercana al 1° de octubre, se adelantó este año y reunió a unas 700 personas en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Entre diplomáticos, empresarios y dirigentes políticos hubo una ausencia que alimentó comentarios: no estuvo el embajador estadounidense, Peter Lamelas. Sí apareció su par ruso, Dmitry Feoktistov, acompañado por una nutrida comitiva. En tiempos de reacomodamientos internacionales, los habitués del circuito toman nota hasta de quién entra y quién falta.
Entre platos típicos, con el picante como protagonista, el anfitrión Wang Wei volvió a ratificar el respaldo de Beijing al reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas. El tono patriótico tuvo continuidad en otra recepción multitudinaria: la embajadora mexicana, Lilia Rossbach Suárez, encabezó el tradicional Grito de Independencia ante cerca de 500 invitados. Hubo tacos, sabores fuertes y alguna que otra cara de sorpresa entre comensales poco entrenados para semejante intensidad.
La tercera escala fue Chile. El embajador Gonzalo Uriarte Herrera recibió a más de 500 invitados en una celebración que tuvo una particularidad: por primera vez en dos décadas se realizó de noche. Entre ceviche y salmón trasandino, uno de los más requeridos fue el nuncio apostólico, Michael Wallace Banach. Se lo vio conversando largamente con el embajador de Guatemala, Iván Espinoza Farfán, y con Juan Pablo Orellana, presidente del Club Diplomático de Argentina. Tema inevitable: los pormenores y especulaciones alrededor de una eventual visita del papa León XIV a la Argentina. También pasó por allí el canciller Pablo Quirno, quien compartió una charla distendida con Santiago Soldati hijo.
Pero entre copa y copa apareció un desafío que promete trasladar la diplomacia a un terreno menos protocolar. El embajador español, Joaquín María de Arístegui Laborde, y Lamelas les pidieron a Juan Pablo y Cristian Orellana, hacedores del Club Diplomático, que organicen un partido bajo el lema “El deporte une a las naciones”. Y no será para mirar desde el palco: ambos prometieron ponerse los cortos. El español jugará para el equipo iberoamericano y el estadounidense, para el Resto del Mundo.
Del nacimiento del singular clásico fueron testigos el embajador de Arabia Saudita, Hatem Ghormulla Alghamdi, y el empresario y filántropo Alejandro Kelman. Ahora habrá que ver si la cordialidad diplomática resiste los primeros cruces fuertes en mitad de cancha. Y, sobre todo, quién se anima a hacer de árbitro.
El antojo nocturno de la vice
La vicepresidenta, Victoria Villarruel, sorprendió tras su reciente regreso de Salta, donde participó de la tradicional peregrinación del Milagro. Sin tiempo para cocinar, y tras confesar que arrastraba un ayuno forzado desde el mediodía, la titular del Senado decidió cortar camino y recaló en el McDonald’s de Libertador, en pleno barrio de Núñez, para calmar el estómago con un combo.
Villarruel se despachó con humor en sus redes tirando un descontracturado “¡un Mc Pollo no se le niega a nadie, che!”, dejando en evidencia su favorito del menú de comida rápida.
No es la primera vez que Villarruel elige los arcos dorados. A fines del año pasado había dejado la misma postal tras una actividad oficial. En esa oportunidad, también le dedicó un posteo al combo, al que describió como “riquísimo”.
Corrillos por stand en Uruguay
“Acá molestaron mucho algunos exabruptos”. La frase de un analista político cercano al gobierno uruguayo, comentada hacia un colega argentino, resume cómo se vivió en Uruguay la tensión diplomática de los últimos días por las Islas Malvinas.
Primero fue el stand de Reino Unido en Expo Prado que las menciona como Falkland Islands. “Me llamó la atención tanto ruido, porque está todos los años”, comentó el uruguayo, a lo que su contraparte del otro lado del charco respondió: “Sí, pero Milei está en plena ofensiva malvinera, aprovechando el guiño de Trump”.
“Pero es un negocio entre privados, el Estado no puede meterse”, le replicó, a lo que el argentino, esbozando una media sonrisa irónica, no dudó en replicar: “Bueno, hay quienes dicen que Milei aprovecha la causa porque viene flojo de imagen…”. “Lo que no ayudó seguro fue lo del cable submarino”, completó.
“Ya dijo Yamandú Orsi que es falso. Fue todo ruido mediático”, aclaró el uruguayo y la repuesta no tardó en llegar: “Puede ser, pero acá fue tremendo. Llegaron a decir que no hay que ir más de vacaciones a Punta del Este”.
Recorridas y quejas por la carga tributaria
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, sigue de recorrida por el interior del país. Volvió a reclamar en Entre Ríos “un puente” que permita a las empresas industriales atravesar el contexto económico actual, recuperar el nivel de actividad y encarar la búsqueda de competitividad.
El planteo fue realizado en el marco de la 22ª Jornada de la Industria organizada por la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) en la ciudad de Paraná. Entre los asistentes destacaron el gobernador entrerriano, Rogelio Frigerio; el secretario de Hacienda de la Nación, Carlos Guberman. Precisamente, frente al máximo responsable de la política fiscal del Gobierno volvió a reclamar por los embargos de ARCA a las cuentas de las pyme.
La semana anterior estuvo en Santa Fe en la ciudad de Esperanza del almuerzo por el Día de la Industria organizado por la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE). Participó el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Los industriales siguen con los reclamos para mejorar la competitividad del sector, y miran con preocupación que la carga impositiva en el Presupuesto 2027 siga elevada.
Es que más allá de las promesas de cortarse un brazo antes de subir un impuesto, un análisis de IARAF concluyó que la presión tributaria nacional efectiva subiría 0,64 puntos porcentuales del PBI en 2027, pasando de 21,06% a 21,70%.
Entre los tributos que más impulsan la suba se destacan Ganancias (+0,24 p.p.), IVA Neto (+0,23 p.p.) y Combustibles (+0,19 p.p.). Respecto a este último, incluso, se mencionó una denuncia contra un municipio, ya que la presión está en todos los niveles: apuntan al Presidente, pero también a los gobernadores e intendentes.
Una federación de empresas transportistas se presentó ante la Secretaría de Transporte de la Nación contra la Municipalidad de Ramallo. Buscan que el gobierno intervenga para suspender un “peaje municipal encubierto“. Y ahí es donde vuelve a quedar en el ojo de la tormenta el Impuesto a los Combustibles.
La denuncia fue presentada por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC). Según indicaron, el distrito gobernado por Mauro Poletti licitó la instalación de dos pórticos sobre la ruta provincial 87 para pesar los vehículos que pasen por ahí y cobrar una tasa. Se trata de un camino clave para la industria logística porque llega hasta la ruta 9 conectando el parque industrial y el puerto de San Nicolás.
El caso fue hecho propio por los industriales de la provincia de Buenos Aires nucleados en UIPBA. Se quejan dado que el proyecto “significaría la instalación de una aduana interna y el esquema contempla un pago de aproximadamente $60.000 por camión con cobro anticipado mediante un sistema similar al TelePASE”, dijeron. Destacaron también que los municipios no tienen potestad para crear peajes sobre rutas nacionales o provinciales: la facultad corresponde a la jurisdicción vial competente y requiere una habilitación legal específica.
“La instalación de un peaje sin una ley que lo estructure es algo inconstitucional, ilegal y sin precedentes”, alertaron y calcularon una fuente de recaudación por aproximadamente u$s6 millones por año para el municipio.