
El panel “Coyuntura Macro Programa económico y perspectivas 2026” de ExpoEFI 2026 reunió a cuatro referentes de la economía argentina. Emmanuel álvarez Agis (PxQ Consultora), Pilar Tavella (Balanz), Andrés Borenstein (BTG Pactual Argentina) y Marina Dal Poggetto (Eco Go) abordaron las expectativas para la inflación, la actividad económica, el empleo y los riesgos que enfrenta el proceso de estabilización. La discusión dejó en evidencia coincidencias y matices sobre el rumbo del programa económico y los desafíos por delante.
En el arranque del debate, los economistas analizaron el contexto de crecimiento y actividad. Borenstein marcó la pauta al afirmar: “Nadie espere un boom, porque me parece que no estamos frente a un boom, salvo en los sectores que todos sabemos que tienen boom”. Señaló que “estamos empezando a ver, es un poco medio incipiente, una recuperación del crédito”. Tavella aportó datos sobre el desempeño del Banco Central: “El Banco Central este año compró ya seis mil quinientos millones de dólares. Es la cifra más alta de compras entre enero y abril que tenemos registro desde la serie de 2003”.
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Dal Poggetto se refirió al impacto desigual por sectores y regiones: “Yo concuerdo con el optimismo respecto de la actividad, pero creo que la economía de a pie va a estar bastante afectada por este mapa”. Remarcó que “el crecimiento del empleo informal y la heterogeneidad regional se destacan como características del momento”. álvarez Agis coincidió en la falta de dinamismo del consumo: “La economía argentina muestra señales de recuperación o crecimiento moderado para 2026, aunque todos descartan la posibilidad de un boom generalizado”.
Sobre los motores de la actividad, Tavella resaltó el papel de las exportaciones: “El ancla fiscal, la estabilización, fue el foco inicial de la política económica”. Sostuvo que “el crecimiento estará liderado por exportaciones e inversión, no por un salto en el consumo”. Borenstein advirtió: “El número de febrero nos sorprendió a todos. Todos sabíamos que febrero iba a ser un mal mes. El dato del INDEC de menos dos coma seis respecto de enero fue peor de lo que todos supusimos”.
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El debate se centró luego en la inflación y su dinámica reciente. Dal Poggetto explicó: “La inflación no está anclada, simplemente está corriendo al treinta en vez de al doscientos”. Los panelistas coincidieron en que el descenso de la inflación mensual respondió a un ajuste fuerte, aunque la variable permanece por encima del 30% anual. Tavella puntualizó: “En 2023, 2024, hubo un claro foco en la estabilización, donde se puso mucho ancla con el tipo de cambio, que es algo que mencionaba Marina, que obviamente sigue siendo un ancla, pero de una manera algo más flexible al menos”.

Álvarez Agis, por su parte, analizó el rol de las herramientas disponibles: “Simplemente voy a suponer que el Gobierno tiene una y solo una variable exógena, una sola variable que maneja. O sea, el botón, el botón del ministro de Economía y del Banco Central es uno solo, ¿sí? Y es la tasa de interés”. Borenstein sumó su perspectiva sobre la tendencia inflacionaria: “Creo que la inflación va a bajar, no se va a desplomar, no va a colapsar, no va a empezar con cero, no, pero la inflación va a bajar. Y creo también que la actividad va a mejorar”. Tavella se mostró cauta: “Me parece que todo el ajuste que hizo la sociedad en estos últimos años no creo que se pueda pensar en volver o que la sociedad demande un cambio de ciento ochenta grados después de todo el sacrificio que se hizo”.
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El empleo surgió como otra de las variables centrales del panel. Dal Poggetto remarcó: “Si la gente no está mirando la inflación, va a estar mirando el empleo, el consumo, el crecimiento. Y tal vez los números del PBI me reflejen un verde como los que decía Andrés. Yo concuerdo con el optimismo respecto de la actividad, pero creo que la economía de a pie va a estar bastante afectada por este mapa”. Los economistas señalaron que el empleo formal muestra debilidad, mientras el crecimiento del empleo informal representa una tendencia relevante. Tavella explicó: “El crecimiento del empleo informal y la heterogeneidad regional se destacan como características del momento”.
Borenstein apuntó a las limitaciones del mercado laboral: “Coincido con Marina, no hay ninguna chance de que el crédito crezca como creció en el 2024. Pero sí, sobre una base baja, quizás empiece a crecer, digamos, uno por ciento real por mes”. Tavella advirtió sobre la incidencia de los salarios y la demanda interna: “Me parece que todo el ajuste que hizo la sociedad en estos últimos años no creo que se pueda pensar en volver o que la sociedad demande un cambio de ciento ochenta grados después de todo el sacrificio que se hizo”.
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En cuanto a los riesgos para la economía argentina, las exposiciones marcaron algunos ejes compartidos. Dal Poggetto sostuvo: “El triángulo tiene dos factores adicionales. Uno es la geopolítica. O sea, claramente el programa no es lo mismo si el dólar global se debilita, si la tasa de interés es más alta o más baja, si los precios de las commodities te ayudan y qué es lo que pasa con el crecimiento global”. Tavella coincidió en la importancia de los factores internacionales y sumó la cuestión del ancla cambiaria: “Me parece que el principal riesgo es el desanclaje de la inflación y del riesgo electoral, del cual seguramente vamos a estar hablando el año que viene a esta misma altura de esta exposición”.
Borenstein enumeró los desafíos vinculados a la confianza y la política: “Por errores, quizás, del Gobierno y por situaciones que ocurrieron, llegamos a un momento, si quieren, de bastante mala onda. Y mala onda con datos, ¿no? Marzo, la inflación fue tres coma cuatro por ciento, claramente un mal dato, como dijo el presidente”. álvarez Agis advirtió sobre las limitaciones de la política económica: “A los economistas nos enseñan que cuando llegamos al Ministerio de Economía tenemos que tener una teoría. Esa teoría tiene unas variables de control, que son los botones que uno debería apretar para, en función de lo que esa teoría dice, conseguir los resultados que uno quiere. Lo que le pasa a uno cuando llega al Ministerio de Economía, sobre todo en Argentina, es que imagínense esa botonera como la cabina de un avión, donde uno tiene todos esos, esa cantidad de botones que puede apretar para aterrizar el avión, pero rápidamente te empiezan a decir: bueno, de todos esos botones podés tocar solo tres”.
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El riesgo político y la gobernabilidad también ocuparon espacio en el panel. álvarez Agis señaló: “Me parece que el riesgo político va a depender mucho de cómo se reconfigure una oposición que está afectada, creo yo, por el ocaso de dos liderazgos, el de Macri y el de Cristina”. Dal Poggetto analizó la situación del oficialismo: “En términos de gobernabilidad, la verdad que Milei arranca con un programa sin caudal político. Ese caudal político va a aumentar, le aumenta fundamentalmente después de la elección de medio término”.
Las perspectivas sobre la política de tasas y el crédito acompañaron el análisis de riesgos. Tavella indicó: “El Banco Central este año compró ya seis mil quinientos millones de dólares. Es la cifra más alta de compras entre enero y abril que tenemos registro desde la serie de 2003”. Borenstein remarcó: “Coincido con Marina, no hay ninguna chance de que el crédito crezca como creció en el 2024. Pero sí, sobre una base baja, quizás empiece a crecer, digamos, uno por ciento real por mes”.
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El panel concluyó con un repaso de los factores externos y la importancia de las condiciones globales. Dal Poggetto subrayó que “el programa, a dos años y años largos de gestión, el ordenamiento macro, funcionó mejor de lo que era el discurso original de campaña”. Tavella resaltó: “Posiblemente vayamos a una elección menos riesgosa. Milei tiene la ventaja de que ya ajustó las cuentas fiscales, de que no tiene un montón de entrada de portafolio que pueda salir, de que el déficit de cuenta corriente ahora no es tal, a pesar de que el tipo de cambio sea parecido”.




























