La continuidad de Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete pende de un hilo. En el Senado, los principales referentes de la oposición dialoguista ya la dijeron a la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich (Capital), que no pueden garantizar que no prospere esta misma semana el pedido para interpelar y avanzar con una moción de censura contra el cuestionado funcionario, con impulso del kirchnerismo.
Según pudo saber LA NACION de fuentes de la oposición dialoguista, en el Senado ya se habla del “efecto Kueider”, en alusión al senador entrerriano que iba a ser suspendido hasta que se aclarara su situación judicial, pero que en cuestión de horas terminó expulsado del cuerpo como consecuencia de un efecto cascada que llevó a que nadie quisiera pagar el costo político de sostenerlo.
En este caso, la situación de Adorni podría degradarse de manera acelerada ante el pedido de interpelación presentado la semana pasada por el bloque kirchnerista. “Nadie nos garantiza que no terminen votando esta misma semana una moción de censura”, precisaron fuentes de la bancada oficialista.

Si esto ocurriera, el jefe de Gabinete quedaría expuesto a su remoción del cargo si la semana próxima, el martes 23, Diputados votase otra moción de censura. En ambos casos, se necesita de la mayoría absoluta (37 votos en el Senado y 129 en la Cámara baja) para dejar a Adorni sin cargo.
La noticia ya está en conocimiento de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que sigue sosteniendo a Adorni a pesar de que con cada nueva explicación de sus correrías patrimoniales no hace más que hundirse un poco más en el pantano de la indignación que provoca en todo el arco opositor.
El jefe de Gabinete había exacerbado el malestar de la oposición en el Senado al anunciar el jueves último que iba a concurrir en julio, sin precisar una fecha, a dar su informe sobre la marcha del Gobierno. El rechazo opositor no se hizo esperar, sobre todo porque Adorni sigue sin presentarse ante la Cámara alta, cuando debió haberlo hecho en marzo y en mayo.

Desde que asumió el cargo, en noviembre del año pasado, el ministro coordinador sólo asistió una vez al Congreso a cumplir son su obligación constitucional.
Fue el pasado 29 de abril, cuando con el presidente Javier Milei, su hermana y medio gabinete en los palcos de la Cámara de Diputados dijo que no había omitido ninguna información en sus declaraciones juradas patrimoniales. Aquellas palabras quedaron desmentidas con su última explicación sobre los dólares que dijo haber encontrado en su casa paterna y la adquisición de US$200.000 en bitcoins que le habrían reportado una ganancia US$300.000.
En un intento por calmar las aguas y ante las sospechas de que el funcionario pretendía estirar hasta fin del mes próximo su visita al Senado, Bullrich abrió rápidas negociaciones con los sectores dialoguistas y acordó fijar para el próximo 2 de julio la sesión informativa.
Sin embargo, el vértigo de los acontecimientos y, sobre todo, el fuerte rechazo que generaron las vidriosas explicaciones de Adorni para justificar su repentino crecimiento patrimonial, terminaron por comprometer la situación del jefe de Gabinete, que a cada minuto se hace más insostenible.
Pedido de licencia
Según pudo saber este diario de fuentes libertarias, en su última conversación Bullrich le propuso a la hermana presidencial que Adorni “al menos pida licencia” hasta conocer los próximos pasos que tomarán el fiscal Gerardo Pollicita y se tenga un panorama más claro de la investigación judicial por enriquecimiento ilícito que tiene al jefe de Gabinete como protagonista.

La propuesta no fue aceptada por Karina Milei, a quien todos señalan como el principal soporte político del jefe de Gabinete.
Mientras tanto, el tiempo corre. El próximo miércoles, a las 18, la vicepresidenta Victoria Villarruel convocó a todos los presidentes de bloque a una reunión de Labor Parlamentaria para definir el temario de la sesión que, hasta ahora, el oficialismo pretende celebrar al día siguiente para tratar el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada.
En esa reunión, el caso Adorni tendrá un papel protagónico a raíz de un pedido del bloque kirchnerista, que pretende discutir una resolución pidiendo la interpelación del jefe de Gabinete a los efectos de discutir su moción de censura.
La iniciativa propone convocar al funcionario a la semana siguiente de aprobada la resolución para que se haga presente en el recinto de la Cámara alta para su interpelación. Pero el desarrollo de los acontecimientos podría acelerar los tiempos y encendió las alarmas en los despachos oficialistas de la Cámara alta.
Por lo que pudo saber este diario, el jefe del bloque radical, Eduardo Vischi (Corrientes), ya le habría adelantado a Bullrich que su bloque no estaría dispuesto a pagar el costo político de bloquear cualquier pedido que implique tratar el caso Adorni en el recinto esta semana que comienza.
En la misma sintonía se manifestaron los jefes de las bancadas de Pro, Martín Goerling (Misiones); de Provincias Unidas, el peronista correntino Carlos Espínola, y las peronistas provinciales Flavia Royón (Salta) y Carolina Moisés (Convicción Federal).
En otras palabras, La Libertad Avanza casi que no tendría aliados que lo ayuden a sostener a Adorni si el tema de su moción de censura quedara habilitado para su tratamiento en el recinto el próximo jueves.
























