El mapa de servicios turísticos y de hospitalidad del interior de la provincia registrará un fuerte impacto identitario a partir de este fin de semana. Tras casi 30 años de actividad ininterrumpida, el histórico Hotel El Solar, ubicado en la localidad correntina de Bella Vista, cerrará sus puertas de manera definitiva el próximo viernes.
La confirmación del cese de actividades fue adelantada por Amílcar Fernández, trabajador del establecimiento y referente del sector, quien detalló que la firma propietaria tomó la determinación corporativa tras concluir que la explotación comercial del inmueble dejó de ser sustentable en el actual escenario económico.
La noticia fue transmitida formalmente a la planta de personal durante la jornada del martes, poniéndole fecha de cierre a un proceso de declive financiero que venía siendo evaluado desde hacía varios meses.
Según explicaron desde la administración del hotel, la estructura de ingresos ya no lograba cubrir los costos fijos operativos, tales como el pago de haberes, aportes patronales y tarifas de servicios, obligando al grupo empresario a subsidiar la actividad hotelera con remanentes de otras divisiones comerciales.
Reubicación de los trabajadores y preservación del empleo
A diferencia de otros procesos de cierre en el sector mercantil, la firma propietaria delineó una estrategia de reorganización interna con el objetivo de evitar despidos. Los ocho operarios que cumplen funciones en el edificio de Bella Vista serán redistribuidos en diferentes unidades de negocios que el holding empresario gestiona en las provincias de Corrientes, Entre Ríos y otros puntos del noreste argentino (NEA).
“Nos comunicaron desde la empresa que se va a realizar un cierre definitivo de la actividad del hotel”, puntualizó Amílcar Fernández en declaraciones a a Cableinforma.
No obstante, el representante gremial aclaró que la reubicación de cada agente todavía se encuentra bajo análisis técnico: “La reubicación dependerá de las vacantes disponibles en el grupo y de la posibilidad real de que cada trabajador pueda aceptar un eventual traslado geográfico fuera de la localidad”.
La caída de la demanda y el recuerdo de la comunidad
El cierre de El Solar devela una problemática estructural que afecta a la hotelería tradicional del interior. Si bien el último fin de semana largo el establecimiento operó bajo la modalidad de ocupación plena gracias a un evento deportivo local, la regularidad del resto del año arrojaba cifras deficitarias debido a una persistente retracción en el flujo de viajantes y turistas corporativos.
Fernández desestimó que la crisis se deba exclusivamente al auge de las plataformas de alquileres temporarios, argumentando que la problemática de fondo es la merma generalizada de la demanda de consumo turístico y el incremento de los costos de mantenimiento de grandes superficies.
El impacto social de la medida se sintió de inmediato en la comunidad bellavistense, donde el hotel constituía un epicentro de la vida social. “Es un lugar emblemático de la ciudad, por el que pasaron muchísimas familias. Hay recuerdos de fotos de 15 años, de casamientos y de tantos momentos importantes que quedaron ligados a este hotel”, rememoró con pesar el trabajador.
Asimismo, Fernández encendió las luces de alerta sectoriales al recordar que este escenario de crisis no es un caso aislado, citando como antecedente inmediato el reciente e idéntico cierre de otro icónico hotel en la ciudad de Goya.
























