El reciclaje de papel tropieza a menudo con un obstáculo mínimo en apariencia: etiquetas, sellos y recubrimientos que pueden inutilizar la reciclabilidad de un envase. Ese problema técnico, junto con nuevas exigencias de la regulación europea, empujó a empresas y centros tecnológicos de Alemania a probar sistemas que eliminan el adhesivo o lo sustituyen por alternativas compatibles con el reciclaje, según la BBC.
La industria del envase busca dejar de usar pegamentos y etiquetas porque los residuos adhesivos pueden dañar maquinaria, empeorar la calidad del material recuperado o incluso hacer que se rechacen lotes de papel reciclado, según científicos de NC State University citados por la BBC.
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En Europa, alrededor del 74% del papel y cartón consumido en 2024 acabó reciclado. Ese nivel de recuperación contrasta con el efecto de los adhesivos no reciclables, conocidos en la industria como residuos adhesivos, cuando se incorporan a envases que en sí mismos sí podrían reingresar al circuito.
La regulación acelera el cambio en los envases
La presión ya no responde solo a metas ambientales voluntarias. En agosto entra en vigor una regulación europea sobre envases y residuos de envases que ordena que todos los envases sean como mínimo un 70% reciclables en 2030 y que ese umbral suba al 80% desde 2038, según la BBC.
A esa exigencia se suma la legislación alemana, que impondrá requisitos más estrictos de información y tasas de licencia, también según la BBC. El medio añade que el endurecimiento normativo y el aumento de las multas empujaron parte de la carrera industrial por rediseñar estos envases.
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Un comunicado de Future Market Insights, Inc., reproducido por OpenPR, sitúa esa presión dentro de una tendencia más amplia del mercado. La firma prevé que el mercado de adhesivos sensibles a la presión de base biológica para envases flexibles de papel y fibra llegue a USD 285,1 millones en 2036.
Del láser al sellado en frío: las alternativas al pegamento
En 2023, Fraunhofer puso en marcha el proyecto PAPURE para desarrollar un proceso de calentamiento por láser capaz de sellar envases sin adhesivo, según la BBC. El centro anticipa buscar desde septiembre un socio industrial que lleve esa tecnología al mercado, tras exhibir el trabajo en mayo en la feria Interpack de Düsseldorf.
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Fabian Kayatz, jefe de grupo de investigación en Fraunhofer, defendió el potencial de ese sistema en declaraciones recogidas por la BBC: “No existen muchas tecnologías de sellado de papel sin materiales ajenos, así que es una gran tecnología y creemos probable que podamos llevarla al mercado”.
También en 2023, Hermann Ultraschall adquirió los derechos para desarrollar una tecnología patentada de sellado ultrasónico de papel, proceso que la empresa compara con una soldadura. Michael Baumann, responsable de desarrollo de negocio de envases de la compañía, dijo al medio que mantienen conversaciones con grandes actores del mercado para llevarla a producción a gran escala.
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La tercera vía procede de Henkel, que en febrero anunció la primera solución de sellado en frío con recubrimiento de barrera, reciclable y apto para productos alimentarios. La empresa explicó al medio que ese método resuelve un problema frecuente en superficies difíciles de unir y evita aplicar calor en alimentos sensibles como helados o chocolate.
La BBC añade que esa solución de Henkel ya está disponible para fabricantes de envases y ya se usa en productos de aperitivo y confitería, aunque la empresa no identificó marcas. Antes, la compañía había desarrollado además un sistema de sellado térmico totalmente reciclable que permitió a Regina cambiar del plástico al papel en envases de papel higiénico, papel de cocina y servilletas.
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Los obstáculos técnicos y logísticos que siguen abiertos

La sustitución del pegamento no depende solo de disponer de una nueva tecnología. La BBC señala que los fabricantes necesitan adaptar, y a veces sustituir por completo, maquinaria ya diseñada para materiales adhesivos, con el consiguiente coste y tiempo.
Baumann resumió ese freno: “La industria del envase cuenta con máquinas ya existentes, y todas están diseñadas para materiales con pegamento. Probablemente hace falta algún tipo de rediseño, y ese es nuestro mayor reto”. Volker Franke, también jefe de grupo de investigación en Fraunhofer, sostuvo ante el medio que esas líneas podrían modificarse con la integración del módulo láser de PAPURE.
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La velocidad de producción todavía representa otro límite, por lo que tanto Fraunhofer como Hermann Ultraschall reconocen que hoy sus procesos resultan más lentos que los envases que usan adhesivos.
Tampoco todos responden igual a estos sistemas. Baumann dijo a la BBC: “No es posible unir cualquier material de papel”, y explicó que la empresa conversa con los fabricantes para lograr materias primas más fáciles de unir.
Más allá del pegamento, persiste un problema de base en la cadena de residuos. Ambarish Mitra, cofundador de Greyparrot, dijo a la BBC que mucho papel y cartón no se recicla porque se ensucia o se mezcla con otros desechos antes de llegar a una planta, no por el adhesivo que lo mantiene unido.
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Aun con esas limitaciones, el avance de estas tecnologías podría ampliar su impacto si consiguen procesar envases más complejos y acercarse al ritmo y al coste de las líneas que hoy dominan los materiales plásticos. Ahí se jugará buena parte de su salto desde pruebas y nichos concretos hacia una adopción industrial más amplia.


























