Después de casi cuatro meses de estar atados al caso que tuvo a Manuel Adorni como protagonista, este martes Javier Milei le tomó juramento a Diego Santilli como nuevo jefe de gabinete, el cuarto de la era presidencial del líder libertario. Con la intención de dejar atrás la etapa de parálisis a la que los arrastró la causa judicial del saliente funcionario karinista, en el gobierno se esperanzan con la llegada de un político de raza para destrabar una gestión azotada por la interna y los embates opositores.
La ceremonia, que tuvo lugar en el Salón Blanco de la Casa Rosada, comenzó puntual a las 17:30. La histórica habitación de gobierno estuvo plagada de dirigentes del PRO y funcionarios nacionales, que no quisieron perderse el desembarco del flamante ministro a la gestión. El diputado nacional, Cristian Ritondo, e íntimo amigo del nuevo ministro coordinador, llegó junto a un grupo de dirigentes amarillos, integrado por Silvana Giudici, Matías López, Matías Ranzini, entre otras figuras bonaerenses en una muestra gratis de la avanzada que Mauricio Macri logró colar en el gobierno al que antes de las generales auguró como “facilmente infiltrable”.

Además de la tropa macrista, todo el gabinete dijo presente en la jura, una muestra de apoyo rotundo a su nuevo jefe coordinador quien comenzará en los próximos días una serie de encuentros mano a mano con los nueve ministros para diagramar y aceitar el esquema de trabajo que pondrá en marcha a partir de mañana.
Mientras el reducido espacio se iba llenando al punto de no poder circular, los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca); Leandro Zdero (Chaco); Juan Pablo Valdés (Corrientes); Carlos Sadir (Jujuy); Alfredo Cornejo (Mendoza); Rolando Figueroa (Neuquén); Alberto Weretilneck (Río Negro); Marcelo Orrego (San Juan); Claudio Vidal (Santa Cruz); Osvaldo Jaldo (Tucumán); Rogelio Frigerio (Entre Rios); Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires); Martín Llaryora (Córdoba) hicieron su entrada triunfal, ubicados justo en diagonal al escenario de jura. El único que no pudo asistir fue Gustavo Sáenz (Salta), quien tuvo complicaciones en la agenda y confirmó su ausencia a último momento.
En el detrás de escena, todos los ojos estuvieron puestos en la medición del saludómetro. Karina Milei, ama y señora de la guillotina libertaria, llegó al Salón Blanco acompañada de Luis “Toto” Caputo y se dispuso a saludar uno por uno a los ministros y gobernadores, que se agolpaban por recibir el beso en la mejilla de la hermana presidencial. Después de agradecer la presencia de todos, incluida la de Patricia Bullrich a quien saludó con un corto pero sentido abrazo, El Jefe se dispuso a sentarse en su asiento ubicado entre Martín Menem y Pablo Quirno. Dos filas más atrás, un Santiago Caputo con corbata desarreglada miraba la escena sin recibir ningún beso de gratificación.

La ceremonia comenzó con el ingreso de Javier Milei y Diego Santilli al recinto, con un detalle que sorprendió a más de un presente: el saliente jefe de gabinete, Manuel Adorni, caminó junto a ellos y presenció la jura de su sucesor parado frente al escenario con la rigidez de quien ve su futuro escaparse entre los dedos. Luego del “¡sí, juro!” que gritó el flamante ministro -que estuvo musicalizado por una arenga simil futbolística montada por los presentes-, el presidente, el eyectado y el sustituto se fundieron en un abrazo que sirvió para cerrar la etapa políticamente más oscura que el mileimato tenga memoria.
Como contó este diario en su edición del domingo, los Milei esperan que la llegada de El Colo oficie como un relanzamiento de una gestión azotada por los gustos de nuevo rico de su antecesor. Para ello, apuestan a que la entrenada muñeca política de Santilli logre destrabar tanto el trato con los gobernadores, a quienes el nuevo ministro recibió antes del acto de jura en su despacho y les agradeció profundamente la presencia, como para enviar una muestra de seriedad y estabilidad al establishment.
El círculo rojo miró con preocupación la suicida perpetuidad de Adorni en el cargo, auspiciada ni más ni menos que por el propio presidente. El desembarco del flamante funcionario, quien no oculta su pasado dentro del PRO y sigue cosechando los frutos que dejó su iniciación en el Justicialismo, tiene como objetivo enviar una muestra de seriedad al empresariado, al que el oficialismo deberá convencer para que apoye la continuidad de Javier Milei al frente del Ejecutivo por otros cuatro años.

Mañana Santilli debutará en su nuevo rol en la reunión con legisladores de La Libertad Avanza que encabezarán Javier y Karina Milei en el Salón Héroes de Malvinas de la Casa Rosada. En cónclave se llevará adelante desde las 9:30 de este miércoles y tendrá como objetivo diagramar los lineamientos de los próximos pasos legislativos que el flamante jefe de gabinete deberá coordinar desde su nuevo cargo.
Pese a que estaba previsto que el encuentro sólo estuviese encabezado por la secretaria general, los cambios en el gabinete y las tensiones internas que se arrastran en su gestión desde hace largos meses obligaron al presidente a bajarse un rato del avión y ponerse a gobernar. Según contaron desde su entorno, se espera que el jefe de estado brinde una pequeña arenga a los 116 diputados y senadores oficialistas que tendrán como tarea titánica sentarse en sus bancas y votar según piden los jefes. Ni más, ni menos.
En tanto, del cónclave multitudinario también participarán el flamante ministro coordinador, Diego Santilli; el vicejefe de gabinete, Ignacio Devitt; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem. Las espadas legislativas del oficialismo, ordenados bajo la conducción irrestricta de Karina, buscarán darle un nuevo apoyo a la dueña de la lapicera libertaria, quien todavía está duelando la salida de su preferido de la coordinación ministerial en medio del escándalo judicial que está a un paso de hacerlo subir las escaleras de Comodoro Py 2002.
Ésta, en tanto, será la primera vez que Karina se reencuentra cara a cara con Patricia Bullrich después de las fuertes embestidas que la jefa de bloque de La Libertad Avanza tuvo para con Adorni días antes de su eyección. Con intenciones de hacer valer su poder dentro del ecosistema de gobierno, desde el círculo de la hermana presidencial hicieron trascender días atrás la creación de un nuevo grupo de Whatsapp de senadores oficialistas en los que están incluidos sus laderos y la propia secretaria general. La versión oficial que cuentan desde su círculo es la intención de tener un vínculo directo con los legisladores. La que ocultan es que buscan limar la autonomía de la ex Montonera, a la que muchos ya apuntan como la próxima víctima de la hermanísima.
Como sea, dentro del gobierno reconocen que la salida de Adorni significará un cambio de página para el oficialismo después de pasar más de cien días sumergidos en el caos que generó el capricho presidencial de sostener a su ex vocero pese al recrudecimiento del caso. En este sentido, se espera que la gestión de Santilli sirva no sólo para aceitar el vínculo con los ministerios, el Congreso y los gobernadores: todos dentro de la Casa Rosada prenden velas para que ésta sea una jefatura normal.































