En medio de las fuertes repercusiones y las chicanas cruzadas provenientes de los despachos de la Casa Rosada, el exgobernador y actual senador provincial, Gustavo Valdés, irrumpió con fuerza en la escena pública para respaldar la institucionalidad del encuentro desarrollado en la capital. El legislador radical validó de forma absoluta la cumbre y la firma de convenios bilaterales celebrada entre su hermano y actual mandatario provincial, Juan Pablo Valdés, y su par de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, reclamando “madurez política” a la dirigencia nacional.
El exjefe de Estado correntino buscó desactivar de forma inmediata las lecturas electorales y las especulaciones de cara a los comicios presidenciales del próximo año. “El año que viene se discutirá cuál es el mejor camino para la República Argentina. Este no es un año político, este es un año puramente de gestión“, diferenció de forma tajante, intentando bajar la espuma de la confrontación partidaria.
“Como decíamos cuando nosotros estábamos al frente del Ejecutivo, me parece que hay una buena visión compartida de lo que tiene que ser el destino de la Argentina y hay que comenzar a madurar”, argumentó en relación al canal de diálogo directo inaugurado entre las administraciones de la provincia y de La Plata.
Bajar los decibeles: “Son buenas prácticas que cuestan poco y ganan mucho”
Para el referente de la UCR local, la recepción de un mandatario de signo político inverso no debe ser leída como un desafío o un acto de rebeldía frente a la Casa Rosada, sino como un ejercicio básico de salud democrática. “Esto es institucional. Hay que acostumbrarse de una vez por todas a poder hablar y a ser, por lo menos, educados”, reflexionó.
En una alusión directa a las rigideces que imperan en la política centralista actual, Gustavo Valdés fue contundente: “Cuando un gobernador venga a una provincia, tiene que poder pasar a saludar a otro gobernador; o cuando un funcionario público o el propio presidente de la Nación venga a su territorio, que pueda pasar a saludar al mandatario local. Son las buenas prácticas que nunca hay que perder porque cuestan poco y ganan mucho en términos de gobernabilidad“.
En esa misma línea de construcción de poder territorial, el legislador provincial consideró estratégico aceitar los vínculos institucionales con los distritos que mueven el Producto Bruto Interno (PBI) del país. “Es sumamente importante comenzar a hablar de igual a igual con las provincias centrales, fundamentalmente con Córdoba, con la provincia de Buenos Aires y con Mendoza. Es sumamente necesario que podamos consolidar una visión común de una Argentina que hoy tiene que madurar y darse cuenta de que el único camino posible es el federalismo“.
El frente común por el control de la Hidrovía Paraná-Paraguay
Uno de los ejes más sustanciosos del intercambio entre las delegaciones técnicas fue el futuro de la traza fluvial, un tema donde los intereses de Corrientes y de Buenos Aires convergen de manera directa frente a las decisiones unilaterales de la administración de Javier Milei. “La problemática de la Hidrovía también afecta y compromete de forma directa a la provincia de Buenos Aires”, contextualizó Valdés.
“Nosotros planteamos y fundamentamos que es absolutamente necesario que la Hidrovía funcione de manera óptima desde la confluencia hacia arriba. Esto es vital para que nosotros podamos tener los productos correntinos del norte con competitividad, que podamos también acceder a una salida al mar sin trabas burocráticas, y que los buques y el comercio operen en nuestras costas de igual forma que lo pueden hacer aquellos que acceden a la hidrovía en los tramos inferiores”, reclamó el senador.
Valdés advirtió que la puja de intereses en torno a la concesión y el cobro de peajes portuarios se volverá cada vez más compleja y demandará un bloque sólido de las provincias litoraleñas. “Hoy hay una discusión cada vez más dura en torno a la Hidrovía, pero nosotros tenemos que tener la claridad conceptual de que esta arteria tiene que servir pura y exclusivamente al desarrollo de todas las provincias que son ribereñas para que podamos sacar nuestra producción. No hay que perder de vista que el 80% de los granos de la República Argentina salen por ahí; ese dato basta para darnos cuenta de la enorme importancia que tenemos”, graficó.
Un fuerte agradecimiento con pase de factura a la Nación
El pasaje de mayor voltaje político de las declaraciones del exgobernador estuvo vinculado a la memoria histórica reciente de la provincia y a la asistencia recibida durante las emergencias climáticas, donde trazó un paralelo implacable entre el comportamiento de la gestión bonaerense y el de la administración central de aquel entonces.
Tras revelar que el diálogo con Kicillof abarcó un análisis generalizado sobre la compleja situación socioeconómica que atraviesa el país, Valdés aprovechó los micrófonos para manifestar un sincero agradecimiento institucional que trascendió las fronteras ideológicas. “Le agradecí porque en los momentos más difíciles y dramáticos que nos tocó atravesar, nosotros recibimos una ayuda sumamente valiosa de la provincia de Buenos Aires a los correntinos“, rememoró con respecto a ls incendios registrados entre 2021 y 2022.
Fue allí donde el senador provincial lanzó una dura crítica hacia el centralismo porteño: “Ocurrió en un momento muy doloroso, donde la Nación miraba para otro lado y el gobernador Kicillof, más allá de cualquier diferencia política, colaboró activamente con la provincia de Corrientes. Nos envió tres helicópteros y brigadas de bomberos voluntarios que estuvieron desplegados arriesgando sus vidas en el territorio correntino durante aquella catástrofe que tuvimos, que significó la seca más grande en 100 años. Ellos estuvieron presentes cuando más lo necesitábamos”, concluyó, justificando la legitimidad política de la foto del día.



























