La empresa Granja Tres Arroyos, la mayor productora de carne aviar del país, despidió a 250 empleados de su planta de Concepción del Uruguay, en Entre Ríos, alegando una fuerte caída en su nivel de actividad como consecuencia del freno de las exportaciones por los sucesivos brotes de gripe aviar en el país.
La noticia fue confirmada por la Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de Concepción del Uruguay (Entre Ríos), que denunciaron “despidos masivos” por parte de la firma.
Si bien Granja Tres Arroyos no emitió comunicación al respecto, en los telegramas de despido la empresa argumentó que “la decisión obedece a una grave disminución de trabajo no imputable a este empleador”, como consecuencia de “circunstancias extraordinarias” que afectaron su nivel de actividad.
Entre las principales razones esgrimidas por la empresa figuran los brotes de gripe aviar y el consecuente cierre de exportaciones, lo que llevó a una “reducción de los envíos al exterior”, así como también a una “sobreoferta en el mercado interno, una marcada caída de los precios de comercialización y un sostenido incremento de los costos de explotación”.
Este combo, explicó la empresa, derivó en un “profundo deterioro de la situación económica y financiera de la empresa”.
Cabe recordar que Granja Tres Arroyos había anunciado a finales de mayo el cierre de esta planta “por tiempo indeterminado” debido a “los constantes conflictos gremiales que paralizaron las operaciones, generando un quiebre en la cadena de producción avícola de la región”, determinando la suspensión de sus trabajadores.
En este contexto, ingresó en un proceso preventivo de crisis, implementó un programa de retiros voluntarios y afronta sus obligaciones de manera escalonada y en cuotas.
Rechazo de los gremios
Por su parte, la Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de Concepción del Uruguay rechazaron los despidos y cuestionaron “el accionar artero e irresponsable de la empresa frente a la grave situación que atraviesan los trabajadores y trabajadoras”.
“Mientras la FTIA, junto a las organizaciones gremiales hermanas de Uatre, la Carne y Molineros, y las filiales de los sindicatos de la Alimentación realizan denodadas gestiones ante la empresa y los gobiernos de Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba para encontrar alternativas que permitan paliar la situación, sostener el proceso productivo y lograr la activación de las plantas, la empresa avanza con despidos masivos que no aportan soluciones y profundizan aún más la crisis”, sostuvieron en un comunicado conjunto.
Asimismo, denunciaron que entre los empleados despedidos se encuentran delegados gremiales y que los trabajadores “vienen soportando el atraso de más de cinco quincenas de sus salarios y una creciente incertidumbre, con las graves consecuencias que esta situación genera para la vida familiar de los trabajadores y trabajadoras”.
“Desde la FTIA exigimos la preservación de las fuentes de trabajo y un accionar responsable de parte de la patronal y las Autoridades Nacionales. Las y los trabajadores no pueden ser quienes paguen las consecuencias de la crisis, en un delicado contexto que requiere compromiso, diálogo, soluciones y no más despidos. Ni ser una variable de ajuste descartable al momento de la especulación empresaria de licuar pasivos, previo a una maniobra Concursal”, concluyó el escrito.
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