El diputado nacional Máximo Kirchner viajó este jueves a San Juan, donde se reunió con el senador y exgobernador Sergio Uñac y participó de un encuentro con legisladores y dirigentes peronistas de distintas provincias para discutir la situación del país, el impacto de las políticas de Javier Milei y la construcción de una propuesta nacional del PJ de cara a los próximos años.

La primera actividad de Máximo fue una recorrida por una finca familiar de Pocito junto a Uñac. Allí, ambos se reunieron con los productores José Luis y Francisco Martín, dedicados al cultivo de tomate, olivo, cebolla, ajo y pistacho, y conversaron sobre la situación de las economías regionales. También participó de la actividad la senadora nacional Celeste Giménez.
La recorrida productiva funcionó como una primera señal del eje que Uñac buscó imprimirle a la visita. La producción, el trabajo y las economías regionales fueron parte de la agenda antes del encuentro político que reunió a dirigentes del peronismo de distintos puntos del país.

Luego, el senador y exgobernador fue anfitrión de una jornada que tuvo como objetivo discutir la Argentina que viene, compartir diagnósticos sobre la situación económica y social y comenzar a delinear propuestas con una mirada puesta en el interior.
La convocatoria reunió a Máximo Kirchner, Víctor Santa María, Florencia Carignano, Gabriela Estévez, María Elena Velázquez, Carolina Gaillard, Julieta Campo, Paula Penacca, José Glinski, Mario Manrique, Fernando Salino, Fernando Rejal, Florencia López, Carlos Linares, Ana Marks, Juliana Di Tullio, Celeste Giménez, Tato Giles, Sergio Berni, Julia Strada, Jorge Chica, Cristian Andino y Matías Sotomayor, entre otros referentes nacionales y provinciales.
“Gracias por venir a San Juan a pensar el país desde el interior”, expresó Uñac al comienzo de la jornada. El senador sostuvo que sus recorridas por distintas provincias le permitieron detectar una preocupación común. “Estoy recorriendo el país para escuchar y construir una propuesta, y en todas partes veo que el esfuerzo no alcanza y que la gente se cansó de sacrificios sin futuro”, afirmó.

En ese marco, Uñac cuestionó las consecuencias del modelo económico de Milei y sostuvo que el Gobierno deja tres problemas centrales, vinculados con la economía, la infraestructura y el trabajo, además de “dos crisis que atraviesan todo: social y moral”.
El exgobernador también apuntó contra el impacto del ajuste sobre las familias y el entramado productivo. “Trasladaron el desequilibrio a las familias”, afirmó al referirse al equilibrio fiscal, y advirtió sobre el deterioro de la industria, las economías regionales y el trabajo argentino.
Frente a ese diagnóstico, el dirigente sanjuanino planteó una propuesta estructurada sobre tres ejes que definió como revoluciones económica, de infraestructura y del trabajo. El objetivo, explicó, es desendeudar a las familias, recuperar el crédito, reactivar obras estratégicas y generar empleo a partir de la recuperación de los sectores productivos.

“Este es un gobierno de transición. Lo que viene es una Argentina con sentido común”, sostuvo Uñac, quien también planteó la necesidad de que el peronismo construya una propuesta capaz de disputar el futuro político del país.
Máximo Kirchner y Uñac, una foto con proyección nacional
La presencia de Máximo Kirchner fue uno de los datos políticos centrales de la jornada. El diputado nacional viene realizando recorridas por distintas provincias y el encuentro con Uñac le permitió volver a mostrarse junto a un dirigente del interior que busca tener un lugar en la discusión nacional del peronismo.
Máximo puso el foco en la situación económica y social y planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema de mayor justicia fiscal. “Nosotros entendemos que tenemos que tratar de gobernar para los 48 millones de argentinos y argentinas. Es duro lo que vive la gente, necesitamos dar las discusiones que sean necesarias para transformar esta realidad”, señaló.

En ese marco, defendió la creación de una herramienta para generar recursos destinados a los sectores más afectados por la situación económica y a las provincias, a partir de un proyecto que propone aplicar un 3% a las transferencias internacionales de capital.
“No hay equilibrio social sin justicia fiscal”, sostuvo Máximo, y agregó que es necesario lograr que “las familias argentinas dejen de tener la calculadora en la cabeza todo el tiempo”.
El diputado también se refirió al fallo de la Corte Suprema vinculado con la Ley de Tierras y planteó sus reparos sobre las implicancias de la decisión en materia de soberanía nacional. “Nuestro país necesita realmente tener una Corte Suprema que defienda el interés de los argentinos y argentinas”, sostuvo.

La actividad tuvo así dos dimensiones. Por un lado, Máximo y Uñac compartieron una agenda centrada en la producción y en la situación económica y social. Por otro, la presencia de dirigentes de distintas provincias convirtió el encuentro en una señal sobre la discusión que comienza a abrirse dentro del peronismo de cara a los próximos años.
La interna del peronismo y el lugar de Kicillof
La foto de San Juan adquiere otra dimensión por el momento que atraviesa el peronismo y, particularmente, por la interna entre el kirchnerismo y Axel Kicillof. El gobernador bonaerense no participó de la visita ni del encuentro encabezado por Uñac, que tuvo a Máximo como principal figura política.
La ausencia se suma a otras señales de una interna que excede a la provincia de Buenos Aires y empieza a proyectarse sobre la discusión nacional. Mientras Kicillof busca consolidar su propio espacio político, distintos sectores del peronismo comenzaron a moverse para discutir cómo será el armado de los próximos años.

En ese escenario, Uñac intenta posicionar al interior del país como protagonista de la construcción nacional. Su planteo parte de la necesidad de incorporar a las provincias a una discusión que, durante los últimos años, estuvo fuertemente concentrada en Buenos Aires y en la relación entre las distintas vertientes del peronismo bonaerense.
La convocatoria de San Juan tuvo, sin embargo, algunos límites. Los gobernadores peronistas no participaron de la actividad y tampoco hubo presencia del Frente Renovador, dos sectores relevantes para cualquier intento de construir una mesa política amplia dentro del PJ.
Eso no impidió que la jornada tuviera una representación territorial importante. La presencia de legisladores y dirigentes de distintas provincias permitió a Uñac mostrar que su apuesta busca trascender el escenario sanjuanino y convertirse en una discusión sobre el futuro del peronismo a nivel nacional.
El debate también está atravesado por la discusión sobre las PASO. Ante la posibilidad de que el sistema de primarias vuelva a modificarse, distintos sectores del peronismo analizan mecanismos para resolver la competencia interna y definir candidaturas hacia 2027.
Uñac viene planteando alternativas para ordenar esa discusión y sostiene que el peronismo debe construir una propuesta que pueda incorporar distintas miradas y sectores. Su encuentro con Máximo se inscribe en ese movimiento.
“Es muy importante que hoy estemos acá, en San Juan, desde el interior del país, haciendo un diagnóstico y generando propuestas desde todas las miradas y todos los sectores”, afirmó Uñac.

El senador cerró con una definición que sintetizó el sentido político que buscó darle a la convocatoria. “Tenemos que discutir qué estrategia va a tomar el peronismo, de acuerdo con la responsabilidad histórica que nos une: sostener las banderas de la soberanía política, la independencia económica y la justicia social. No podemos ser extras de la película política de Milei”.
La jornada dejó así una foto concreta entre Máximo Kirchner y Sergio Uñac, pero también abrió una discusión más amplia sobre el armado que viene. El desafío para el peronismo será determinar cómo conviven las distintas conducciones, qué lugar tendrán los gobernadores y las provincias y de qué manera se resolverá la competencia entre los diferentes sectores que ya comenzaron a moverse de cara al próximo ciclo electoral.
RG/MSS


























