Solo dos empresas, que forman parte del exclusivo club de las pocas firmas de categoría a nivel internacional en materia de dragado, llegaron a la semifinal de la licitación más relevante del gobierno de Javier Milei. Ambas son belgas y, sobre el filo de la apertura del Sobre N°2 (son tres en total), entre ellas se tiraron con munición pesada. Sin embargo, siguen en carrera, sin impugnaciones, y llegaron a la nueva etapa en la cual se pone en relieve el análisis técnico de sus propuestas, es decir, cómo van a realizar las tareas.
Se trata de un negocio que va a facturar unos US$15.000 millones en 25 años, con un retorno mínimo del 6%, según el precio del peaje. Está en proceso de evaluación la operatoria a riesgo empresario y sin aval del Estado para la modernización, ampliación y mantenimiento del dragado y balizamiento de la Vía Navegable Troncal (VNT).
A través de la Resolución 21/2026, publicada en el Boletín Oficial (BO), la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn), a cargo de Iñaki Arreseygor, resolvió, a través de la comisión evaluadora de la entidad, que las precalificadas son Jan De Nul junto a la empresa argentina Servimagnus, y Dredging Environmental & Marine Engineering (DEME).
Por otro lado, declaró “inadmisible” la presentación de la brasileña DTA Engenharia, que incumplió el requisito de la presentación de garantía de mantenimiento de oferta en el Sobre N°1 (la etapa de evaluación de antecedentes). En el BO se estableció también que la fecha de apertura del segundo sobre es hoy, 22 de abril de 2026, a las 13, a través del portal Contrat.ar. Ambas compañías seleccionadas podrán “tomar vistas” de la presentación de la otra participante.
En la nueva etapa, las propuestas serán calificadas mediante un sistema de puntaje para calificar el plan de trabajo de los oferentes. Se evaluará, entre otros aspectos, la calidad de sus dragas, los equipos de balizamiento, la logística de ejecución y el perfil de los profesionales que van a liderar las tareas. Se calcula que el análisis del contenido del Sobre N°2 demandará un mes de trabajo por parte de la comisión evaluadora de la Anpyn.
Finalmente, en el Sobre N°3, que es el que tiene mayor puntaje, se analizará la oferta económica, o el precio sugerido para el peaje, uno de los aspectos más relevantes para los usuarios. Una vez terminada la evaluación de la última etapa se realizará la adjudicación a uno de los oferentes.
Hay una empresa argentina de capitales privados, Servimagnus, asociada a Jan De Nul para el proyecto Hidrovía. La compañía del Grupo Loginter (dedicada a los servicios logísticos), “vende” soluciones integrales de infraestructura portuaria y servicios para la industria naviera en las áreas de dragado y obras hidráulicas. Realiza reflotamiento y desguace de buques, control de derrames y balizamiento, entre otras actividades.
Fundada en 2006 por el empresario Ricardo Román, el 29 de julio de 2025 salió en el Boletín Oficial: “Comunícase que, por resolución de la asamblea de accionistas del día 30/04/25, el directorio se integra por los miembros titulares: Ricardo Raúl Román (presidente), Leonardo Pablo Román (vicepresidente) y Marcos De Vicenzi (Director). Y, Fernando Gabriel Román cesa a su cargo como director titular por finalización de mandato”.
Según comunica la empresa, tiene presencia permanente en los puertos de Buenos Aires, Dock Sud, Campana, La Plata, Puerto Madryn, Bahía Blanca, Comodoro Rivadavia y Punta Quilla, entre otros.
El vínculo entre Servimagnus y Jan De Nul comenzó a consolidarse en el marco de la fallida licitación desarrollada entre 2024 y 2025, “donde se identificó un alto grado de complementariedad técnica y operativa”, aseguran desde la compañía argentina. El plan es asistir al gigante belga en tareas que exceden las de dragado, como el balizamiento, la gestión ambiental, la atención de contingencias y emergencias, el rastreo y detección de cascos hundidos, en caso de ser seleccionados.
Hace unos años, Servimagnus trabajó con la empresa china CCCC Shanghai Dredging Company, en proyectos de dragado, entre ellos, en el Puerto Buenos Aires. Consultada la empresa sobre su vínculo actual con CCCC, respondió que “en el pasado, trabajamos junto a CCCC en distintos proyectos de dragado en la Argentina. Fue una etapa valiosa para fortalecer nuestras capacidades técnicas y adoptar estándares de servicio de nivel internacional. Esta experiencia nos permitió participar en algunos de los proyectos de dragado más relevantes del país. Desde hace algunos años, no mantenemos relación con CCCC ni con otras empresas de origen extranjero, a excepción de esta oportunidad en la que hemos conformado esta asociación con Jan De Nul”.
La empresa china era una de las principales interesadas en quedarse con la operación de la Hidrovía y tenía en mente una agresiva propuesta comercial relacionada con la reducción de la tarifa del peaje. Sin embargo, en la licitación en curso, a través de una cláusula en los pliegos, el Gobierno dejó afuera a “toda persona jurídica que sea controlada, directa o indirectamente por Estados soberanos o agencias estatales, en el capital, en la toma de decisiones o de cualquier otra forma”.
Entre quienes siguen en carrera hubo acusaciones cruzadas, que incluyeron, por parte de Jan De Nul, la sugerencia a la Anpyn de dejar afuera de la licitación a su contrincante por no cumplir con los requisitos demandados en el Sobre N°1. A su vez, unos supuestos socios norteamericanos de DEME (que no se presentaron en conjunto a la licitación) acusaron a Jan De Nul de tener relaciones cercanas con la empresa china que quedó afuera de la contienda por tener participación estatal. Hubo más fuego cruzado y también desmentidas.
Ya fuera de juego, la empresa del gigante asiático dijo, en voz baja, que todos tienen, de alguna manera, contacto con China, ya que, para empezar, las dragas más modernas se construyen en sus astilleros. La brasileña, por su parte, buscó que se revea la licitación y que las obras de la Hidrovía se dividan en más de un tramo para así tener más chances de quedarse con una parte del negocio.
La realidad es que hoy la contienda es entre las dos empresas belgas que tienen sus bases de operaciones a pocos kilómetros en el país europeo. Sin embargo, todavía hay quienes dan otra pelea, la misma de DTA Engenharia: la división de la VNT por tramos en vez de que sea una sola empresa la que se haga cargo de todo.
Para el Gobierno, esta posibilidad ya quedó atrás y se concentra en el análisis del Sobre N°2. Como en todo el proceso, las autoridades de la Anpyn hacen hincapié en la fiscalización de los procedimientos por parte de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).