La Policía de Entre Ríos realizó un allanamiento por una causa de narcomenudeo en una vivienda de barrio Paraná V, ubicada sobre calle Intendente Brugo, frente al Instituto de nivel secundario Nuestra Señora de Luján.
El procedimiento fue encabezado por la Dirección de Drogas Peligrosas, bajo las directivas del fiscal Santiago Alfieri, y permitió desbaratar un presunto punto de venta de estupefacientes que, según la investigación, operaba desde ese lugar.

El operativo demandó un importante despliegue policial debido a las características de la propiedad, que presentaba múltiples medidas de seguridad para impedir el ingreso de los efectivos.

Una vivienda donde comercializaban drogas
En diálogo con Elonce, el jefe de la División Operaciones de la Dirección de Drogas Peligrosas, comisario inspector Juan Manuel Romero, explicó que el inmueble había sido acondicionado exclusivamente para la actividad ilícita.
“Acá se está desarrollando un kiosquito de venta de estupefacientes. Cuando se quiso irrumpir notamos que la totalidad de las aberturas de la vivienda estaban aseguradas con rejas, hierro y soldaduras, así que se complicó el ingreso. Muy reforzado, pero gracias al esfuerzo del grupo de operaciones y del personal de Drogas se pudo ingresar”.

Según detalló el funcionario, la vivienda contaba con tres puertas de acceso, ventanas con rejas y hasta el patio y el lavadero estaban completamente protegidos.
“Está adaptado perfectamente. No es una casa habitable. Está adaptada al fin de comercializar estupefacientes y, por lo que se ve, la gente reside momentáneamente para llevar a cabo la actividad ilícita”.
Intentaron destruir pruebas
Durante el tiempo que demandó el ingreso al inmueble, los ocupantes habrían intentado eliminar elementos comprometedores utilizando una salamandra.
“Encontramos una salamandra donde se descartaron posiblemente celulares y otros elementos que estaban quemados. Esa seguridad que ellos pusieron es el modo operandi que están entendiendo hoy en día para deshacerse de la prueba que los incrimina”.
Romero indicó que entre los objetos hallados había teléfonos celulares, dinero y balanzas prácticamente destruidos por el fuego.
“Los celulares, dinero y lo que podrían ser algunas balanzas estaban quemados en un 90 o 95 por ciento”. El jefe policial agregó que esta modalidad busca impedir el avance de las investigaciones.

“Ellos van mutando, van modificándose. Por eso nosotros también tenemos que ir viendo la forma de sortear esos obstáculos. En este caso fue bastante engorroso porque la casa estaba muy fortificada”.
Investigación de casi un mes
La causa es llevada adelante por la Unidad Fiscal Especializada, a cargo del fiscal Santiago Alfieri, quien ordenó la investigación que derivó en el allanamiento.
“La investigación se inició a través de la Unidad Fiscal Especializada. Él nos pidió que nos aboquemos a esta investigación. Aproximadamente llevó 25 días y se reunieron todos los elementos suficientes para solicitar las medidas de allanamiento”.
El procedimiento continuaba al cierre del operativo, mientras los investigadores aguardaban los resultados de las pericias sobre los elementos recuperados y el resto de la vivienda.

Preocupación por la cercanía con una escuela
Uno de los aspectos que más inquietó a los investigadores fue la ubicación del presunto punto de venta de drogas, situado frente a un establecimiento educativo.
“Se le está dando respuesta a la gente. Estaban frente a una escuela. Eso es lo más irritante de todo“. Romero también expresó su preocupación por el impacto que este tipo de delitos genera en las familias del barrio.
“Es algo que molesta, nos molesta a todos, más a toda la gente que tiene hijos. Nosotros tenemos hijos, tenemos familiares, llevamos gente a la escuela y es horrible para la gente del barrio tener esta situación”.



























