Javier Milei suele utilizar imágenes creadas con Inteligencia Artificial para amplificar su mensaje. Un posteo subido a su cuenta de Instagram, el miércoles, lo muestra amarrado al mástil de un barco, en medio de la tempestad, rodeado por sirenas sensuales que le susurran: “emití”, “subí el gasto”, “aflojá” y “dale a la maquinita”.
La composición refleja con literalidad el tramo final del discurso que dio en el Amcham Summit, una jornada anual realizada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina. El Presidente reconoció luces de alarma en la coyuntura económica –por ejemplo, la suba de la inflación– y, al mismo tiempo, ratificó su receta económica abrazándose al lema “ortodoxia innegociable”.
“Vamos a atarnos al palo del barco porque no vamos a escuchar los cantos de sirena”, exclamó. Es interesante la invocación libre que hace de la Odisea, el poema épico griego atribuido a Homero. Está claro que el Presidente quiso decir que no va a ceder ante las tentaciones, pero lo que plantea el relato es otra cosa: Ulises, el protagonista, en su viaje de regreso a casa sí desea oír la voz de esas criaturas consideradas peligrosas. Las sirenas prometían revelar secretos bajo el riesgo de llevar a los hombres al naufragio. Por eso, el héroe mitológico ordenó a sus marineros taparse con cera las orejas e indicó que a él lo sujeten para saciar sus ganas de escuchar. El equilibrio entre la curiosidad y la precaución, una diferencia relevante respecto de la interpretación del líder libertario.
Es un misterio hasta qué punto Milei, a contramano de Ulises, se abre genuinamente a visiones diferentes, a cuestionar sus propias máximas en diversas áreas, a pensar fuera del dogma. En el plano económico, no se aparta del manual. Para sostener el equilibrio fiscal, en un escenario de caída de la recaudación y de la actividad, recurre insistentemente al ajuste del gasto. Pisar partidas de prestaciones como salud, educación, transporte, no hacen más que resentir el termómetro social y hay preocupación entre algunos ministros.
Por jugar siempre a doblar la apuesta, hay temas sin resolver que vuelven a escena. El Gobierno está obligado a cumplir con la ley de financiamiento universitario, después de que la Justicia avalara el proyecto aprobado por la oposición, y no quiere dar el brazo a torcer porque implica 2,5 billones de pesos. En la reunión de mesa política de ayer, se definió empujar una iniciativa que venía reclamando el Presidente: modificar la ley de discapacidad, también sancionada por impulso de opositores, lo que reabre una discusión irritante.
Ni las modificaciones al Código Penal ni la reforma electoral son parte de la agenda parlamentaria porque no hay acuerdo puertas adentro. El Gobierno está estancado en la interna eterna, cada día con mayores resquebrajamientos. Algunos por lo bajo hablan de la “albertización” de la gestión, en espejo con la dinámica de la administración del Frente de Todos, que nunca pudo superar la falta de conducción.
Karina Milei es la persona más influyente de LLA, de eso no hay dudas. Es probable que se termine imponiendo en las batallas que decida librar, teniendo en cuenta los antecedentes. Se puso al hombro el operativo de sostener a Manuel Adorni, con fotos y recorridas públicas, y levantó el perfil con las actividades oficiales.
En el terreno de la gestualidad, se calzó el mameluco de YPF, un sello de su hermano. Lo hizo en la visita a Vaca Muerta. No sólo eso. Horacio Marín, CEO de la empresa, le entregó el primer traje con la estampa de “Marca País” –programa que promueve la secretaria general– y así serán confeccionados en adelante. Ella, que no suele hablar en público, le dedicó unas breves palabras al directivo: “Es un orgullo tenerte a cargo”.
Karina ficha adeptos en el gabinete y maneja con mano de hierro el partido. Uno de sus brazos ejecutores, Sebastián Pareja, fue blanco de la militancia digital por una presentación que hizo en la Justicia, en septiembre. En ese momento era subsecretario de Integración Socio-Urbana y, además, responsable del armado político de LLA que venía de perder estrepitosamente la elección bonaerense.
En medio de aquel tembladeral, no se supo de la demanda. El escrito original de Pareja se centra en la difusión de su número de celular a través de X que comienza, según puntualizó, el 10 de septiembre de 2025, a las 8.39 de la mañana, cuando la cuenta @liberadordeargy (hoy cerrada) expuso una captura de pantalla con sus datos de contacto telefónico. De allí, otros usuarios replicaron el mensaje, incluidos en la presentación.
“Se trata de un hecho artero, cruel y planificado, que demanda una respuesta penal inmediata”, sostuvo el dirigente ante la Justicia. Incorporó también copia de envíos intimidatorios recibidos en su WhatsApp y solicitó como medidas de prueba se libre oficio a Twitter Argentina (para identificar usuarios mediante IP, correo electrónico asociado y ubicación geoestacionaria) y a Movistar, Personal y Claro para que indiquen la titularidad de los abonados que lo amenazaron.
La investigación, a cargo de la fiscal Celsa Ramírez, avanzó en sigilo y derivó esta semana en la citación a declaración indagatoria para 11 personas por amenazas, instigación a cometer delitos e incitación a la violencia. Una vez que finalicen los descargos, es probable que se requiera la causa a juicio, según evalúan fuentes judiciales.
Pareja evitó pronunciarse sobre el asunto. En su entorno intentaron resaltar que su objetivo fue establecer “un límite legal” a un hecho que lo ponía en “riesgo” y que su demanda no contempla acusaciones por “opinar” distinto.
“Tenés que dejar de mear militantes”, lanzó Daniel Parisini, más conocido como el Gordo Dan, desde La Misa, el show de cabecera de los libertarios. El influencer es la voz más potente de la agrupación Las Fuerzas del Cielo, liderada por Caputo. Intentó ser el catalizador de la queja de los “pibes”, aunque ninguno de los imputados reporta a su organización. De paso recordó que ya había pedido la renuncia de Pareja pero que no prosperó por decisión de las “autoridades del partido”. Esa frase es relevante por lo que omite: no pronuncia el nombre de Karina, quien maneja LLA, porque desde ese sector saben perfectamente que abrir fuego directo contra la hermana del Presidente los pone afuera de todo.
Pese a los aires de rebeldía y provocación, a la épica de la juventud que fue vital para crear el proyecto libertario, la línea “caputista” es consciente de dos cuestiones: 1) la fragilidad de su posición en la interna. 2) la sensibilidad del momento del Gobierno. Tienen a favor que Milei se parece más a ellos que a los Menem o Pareja, que reflejan el espíritu de época. “Evitemos inflamar el quilombo”, fue la instrucción inicial. Con el paso de las horas, el propio Dan se trenzó con Lilia Lemoine, una incondicional a los hermanos. La diputada expresa la ecuación de manera simple: si no bancás a Karina, no bancás a Javier. Eso no es compartido por todos.
El sinfín de peleas le otorga una densidad tóxica a cualquier ámbito de la gestión. No hay tema que no esté atravesado por esa lógica de incentivos contrapuestos, de bandos en disputa de poder, de dos terminales.
No se escapan de eso ni siquiera los procesos de privatización. La licitación por la Hidrovía adquiere voltaje a medida que se acerca a la etapa final. Quedaron dos competidores en pie, ambos de origen belga: Jan de Nul –que explotó la vía desde la década del 90– y DEME.
La concesión no está abierta a entidades estatales, lo que en los hechos implica la exclusión de empresas chinas. Fue un guiño de Milei hacia Estados Unidos, que monitorea desde la geopolítica el avance de Xi Jinping en puertos marítimos alrededor del mundo. En ese panorama, un artículo de la agencia Bloomberg, publicado el lunes, expuso la preocupación de la firma norteamericana Great Lakes Dredge & Dock Co, asociada con DEME, al asegurar que la propuesta rival no cumple las normas ya que una empresa asociada, Servimagnus, de origen argentino, tenía detrás “capitales chinos”.
La misma inquietud hicieron llegar al Gobierno. La semana pasada tres lobbistas estadounidenses visitaron a Santiago Caputo. El asesor tomó nota y pidió que le presenten documentación concreta, pero eso –dicen– aún no había ocurrido. Tampoco hubo un planteo formal del embajador Peter Lamelas.
La entrega de un negocio millonario a 25 años registra una sub trama de intereses cruzados. Caputo se puso al frente del trámite con el propósito declarado de que Mauricio Macri no influya en el resultado, y las versiones le adjudican animosidad por beneficiar a Jan de Nul, algo que él ha negado. En el marco de la interna, hay quienes subrayan que Martín Menem prefiere a DEME, aunque el presidente de la Cámara de Diputados lo rechaza y admite que sólo los recibió una vez, hace aproximadamente un año, a partir de un pedido de audiencia. El desenlace de esta historia será revelador.

























