Blog

  • Milei, Lula y la nueva Guerra Fría

    Milei, Lula y la nueva Guerra Fría

    Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva sentados en una mesa frente a frente. Fondo con banderas de Argentina y Brasil, vasos de agua y papeles.
    Guardar

    La pelea entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva parece, a primera vista, una disputa bilateral entre dos presidentes que tienen diferencias ideológicas profundas y una relación personal particularmente mala. En realidad, es algo bastante más importante. La crisis entre Argentina y Brasil es uno de los síntomas latinoamericanos de una transformación mucho mayor: el mundo relativamente unipolar que conocimos después de la Guerra Fría terminó y estamos entrando en una nueva etapa de competencia estratégica entre Estados Unidos y China.

    No estamos frente a una repetición exacta de la Guerra Fría del siglo XX. No existen dos bloques perfectamente cerrados ni una división ideológica absoluta del planeta. Estados Unidos y China compiten en comercio, tecnología, inteligencia artificial, semiconductores, infraestructura, energía, defensa y cadenas de suministro, pero sus economías siguen profundamente interconectadas. Al mismo tiempo, potencias como India, Brasil, Turquía y otras buscan preservar márgenes de autonomía. Por eso resulta más preciso hablar de una bipolaridad competitiva, en la que Washington y Beijing son los dos grandes polos de poder, mientras los actores intermedios intentan evitar convertirse en simples piezas de ese enfrentamiento.

    PUBLICIDAD

    En ese nuevo escenario, América Latina vuelve a adquirir relevancia. No porque Washington pueda tratarla como su patio trasero, como ocurrió en otros momentos de la historia, ni porque Beijing esté construyendo una esfera de influencia tradicional. La región posee alimentos, energía, minerales críticos, mercados, infraestructura estratégica y una posición geográfica excepcional respecto de Estados Unidos. China ya es un actor económico central y Estados Unidos conserva una enorme gravitación financiera, tecnológica, comercial y militar. América Latina es, por lo tanto, otro escenario de la competencia entre las dos grandes potencias.

    Argentina decidió tomar posición. Javier Milei entendió algo que durante demasiado tiempo buena parte de la dirigencia argentina se resistió a reconocer: el mundo cambió y la Argentina necesita definir cuál es su espacio estratégico. El acercamiento a Estados Unidos, la alianza con Donald Trump y la decisión de reconstruir una identidad internacional claramente occidental tienen fundamentos que exceden la simpatía personal entre presidentes. Argentina necesita inversiones, tecnología, mercados, cooperación en defensa y seguridad y una relación privilegiada con la principal potencia occidental.

    PUBLICIDAD

    Desde esa perspectiva, el giro de Milei tiene una lógica. El problema aparece cuando una definición estratégica comienza a convertirse en una obligación de acompañar automáticamente cada batalla de Washington. Estados Unidos es un socio estratégico. No es la Argentina.

    Donald Trump tiene intereses estadounidenses que coinciden con los argentinos en numerosos asuntos, pero no necesariamente en todos. Washington quiere contener el avance estratégico de China, proteger sus cadenas de suministro, recuperar influencia en América Latina y evitar que Beijing transforme su enorme presencia económica en influencia política y militar. Argentina quiere crecer, atraer inversiones, exportar y aumentar su poder relativo. Las agendas pueden converger. Pero no son idénticas. Ésta es la diferencia entre alineamiento y subordinación.

    Argentina puede ser firmemente occidental sin renunciar a su capacidad de decisión. Puede profundizar su relación con Estados Unidos sin transformar cada disputa estadounidense en una disputa argentina. Puede considerar a China un competidor estratégico de Occidente y, al mismo tiempo, negociar con Beijing cuando eso resulte conveniente para nuestros intereses. La autonomía no significa neutralidad. Significa tener capacidad para tomar decisiones propias. Y esa discusión aparece con particular claridad en Brasil.

    Las diferencias de Milei con Lula son reales y, en muchos casos, legítimas. La visión económica del Partido de los Trabajadores es mucho más estatista que la que impulsa el gobierno argentino. La política exterior de Lula privilegia una autonomía frente a Washington que puede entrar en contradicción con determinados intereses occidentales. Su relación con los BRICS y con China merece ser seguida con atención, y sus posiciones frente a Venezuela, Israel y otros conflictos internacionales han generado diferencias profundas y justificadas con Buenos Aires. Pero también sería un error reducir a Lula a la caricatura de un presidente socialista que simplemente quiere acercar Brasil a China y enfrentar a Estados Unidos. Lula es algo bastante más complejo: un dirigente nacionalista y pragmático que entiende que Brasil tiene una escala suficiente para intentar jugar su propio partido.

    Brasil no quiere ser un aliado automático de Washington. Pero tampoco quiere ser un satélite de Beijing. Quiere ser Brasil. Ésa es una característica de su política exterior que atraviesa gobiernos de izquierda, centro y derecha. Itamaraty construyó durante décadas una cultura de autonomía estratégica que busca mantener relaciones simultáneas con las grandes potencias y preservar el mayor margen de maniobra posible.

    Incluso si Flávio Bolsonaro llegara a la presidencia, sería ingenuo imaginar que Brasil abandonaría esa tradición para convertirse simplemente en un aliado subordinado de Estados Unidos. Un gobierno brasileño de derecha probablemente sería mucho más próximo ideológicamente a Milei y Trump, pero Brasil seguiría defendiendo sus intereses nacionales. Eso es lo que Argentina debería entender.

    Porque el verdadero problema no es que Lula tenga una política exterior diferente a la nuestra. El problema sería que Argentina confundiera su oposición a Lula con una política de confrontación permanente hacia Brasil. La presión de Washington sobre Brasil agrega otra variable a considerar. La administración Trump ha decidido incrementar la presión económica y política sobre el gobierno brasileño. Los aranceles estadounidenses pueden ser explicados desde una lógica comercial, pero resulta imposible ignorar el contexto electoral en el que se producen. Washington tiene un interés evidente en que la derecha brasileña recupere el poder y en limitar la influencia de Lula.

    Pero aquí puede aparecer una paradoja clásica de la política internacional: la presión externa puede fortalecer al gobierno que se pretende debilitar.

    Si Lula consigue presentar la disputa con Washington como una cuestión de soberanía brasileña, puede transformar una dificultad económica en una herramienta electoral. Cuanto más aparezca Estados Unidos interviniendo en la política interna de Brasil, más sencillo será para Lula presentarse como defensor de los intereses nacionales frente a una potencia extranjera.

    Y hay un dato todavía más incómodo para Washington: el nacionalismo brasileño no pertenece exclusivamente a la izquierda. También atraviesa a la derecha. Por eso Trump puede estar apostando a debilitar a Lula y, al mismo tiempo, ayudándolo a construir el relato político que necesita para resistir.

    Esto no significa que Lula sea una víctima inocente ni que la oposición brasileña carezca de posibilidades. Significa que las grandes potencias también pueden equivocarse al calcular los efectos de su presión sobre actores más pequeños. La elección brasileña, entonces, tiene una importancia que excede ampliamente a Brasil.

    Una victoria de Flávio Bolsonaro abriría una oportunidad extraordinaria para Buenos Aires. Podría existir una convergencia mucho mayor en seguridad, defensa, energía, infraestructura y comercio, además de una coordinación más estrecha con Washington. Después de años de distancia ideológica, Argentina podría encontrarse con un gobierno brasileño mucho más próximo.

    Pero una victoria de Flávio también podría generar una paradoja para la propia estrategia argentina. Si Brasil volviera a alinearse políticamente con Washington, Argentina podría dejar de tener algo que hoy posee: un valor diferencial como principal socio sudamericano de Estados Unidos. Brasil tiene una escala económica, demográfica, territorial y estratégica muy superior a la argentina. Para Washington, un Brasil alineado con sus intereses tendría un peso que Argentina sencillamente no puede igualar. El éxito del acercamiento argentino a Estados Unidos podría, paradójicamente, fortalecer a un competidor regional mucho más grande por la atención de Washington.

    La victoria de un gobierno brasileño ideológicamente cercano a Milei sería, por lo tanto, una buena noticia para la relación bilateral, pero no necesariamente para la posición relativa de Argentina dentro de la estrategia estadounidense hacia Sudamérica.

    Si Lula continúa en el poder, el desafío será diferente: Buenos Aires deberá administrar una relación ideológicamente incómoda con un país con el que comparte comercio, industria, frontera, infraestructura y numerosos intereses concretos. Ninguno de los dos escenarios debería ser una catástrofe.

    El escenario realmente peligroso sería otro: que Argentina construya una política exterior que solamente funcione cuando gobiernan nuestros amigos. Eso no es estrategia. Es apostar. Y los Estados no deberían apostar su política exterior.

    Aquí aparece una de las principales restricciones estratégicas de la Argentina: la geografía. Estados Unidos puede ser nuestro principal socio estratégico. China puede ser un mercado indispensable. Europa puede ofrecer inversiones y tecnología. India y Medio Oriente pueden convertirse en mercados cada vez más relevantes. Pero Brasil es nuestro vecino. Y la geografía no se negocia.

    Brasil continúa siendo nuestro principal socio comercial y uno de los pilares de la estructura productiva argentina. La relación bilateral no se limita al intercambio de bienes: existe una integración industrial profunda, particularmente en sectores como el automotriz, donde empresas de ambos países forman parte de cadenas de valor que atraviesan las fronteras.

    Argentina puede diversificar mercados. No puede diversificar vecinos. Ésa es una diferencia fundamental.

    En un mundo bipolar, además, la relación con los vecinos adquiere todavía más importancia. Una Argentina enfrentada con Brasil pierde capacidad de negociación frente a Estados Unidos y China. Una Argentina capaz de mantener una relación pragmática con Brasil también aumenta su poder relativo. Esto no significa idealizar el Mercosur. Este bloque de integración comercial necesita reformas profundas. Argentina tiene razones para reclamar mayor flexibilidad comercial, acuerdos con terceros mercados y una estrategia de inserción internacional mucho más ambiciosa. El bloque no puede convertirse en una estructura burocrática que impida a sus miembros aprovechar oportunidades globales.

    Pero reformar el Mercosur es muy diferente de destruirlo. La integración regional no debería defenderse por nostalgia, sino por interés.

    Una Argentina y un Brasil con mayor coordinación económica, energética, industrial y de infraestructura tienen más capacidad de negociación frente a Washington y Beijing que dos países enfrentados y compitiendo por separado. En un mundo de grandes bloques económicos y tecnológicos, cierta escala regional puede convertirse en una fuente de poder.

    La cuestión, entonces, no es si Argentina debe elegir entre Estados Unidos y Brasil. Es una falsa disyuntiva. Argentina puede ser el socio estratégico más cercano de Estados Unidos en América del Sur y, al mismo tiempo, tener una relación pragmática con Brasil. Puede ser firmemente occidental y negociar con China. Puede criticar a Lula y sentarse con él a discutir comercio, energía, seguridad fronteriza e infraestructura. Eso no es contradicción. Es realpolitik.

    Las grandes potencias lo hacen permanentemente: Estados Unidos compite con China y, al mismo tiempo, negocia con Beijing; India profundiza su relación con Washington mientras conserva vínculos estratégicos con Rusia; Turquía pertenece a la OTAN y mantiene canales con Moscú. Los Estados no necesitan admirarse para cooperar. Necesitan identificar intereses convergentes. El desafío argentino es precisamente ése: abandonar tanto la vieja tentación de mantenerse al margen de las grandes disputas como la nueva tentación del alineamiento automático.

    Argentina no necesita ser neutral entre Washington y Beijing. Tampoco necesita convertirse en una pieza pasiva de la estrategia estadounidense. Necesita aumentar su propio poder. Ésa debería ser la vara con la que se evalúe cada decisión de política exterior. ¿Esta decisión aumenta nuestras exportaciones? ¿Atrae inversiones? ¿Mejora nuestra seguridad? ¿Nos permite acceder a tecnología? ¿Fortalece nuestra capacidad de negociación? ¿Reduce vulnerabilidades estratégicas? ¿Amplía nuestro margen de maniobra? Si la respuesta es afirmativa, hay una estrategia. Si la respuesta es simplemente que “nuestros aliados están contentos”, probablemente no.

    La elección brasileña debería ser leída desde esa perspectiva. Más allá de quién gane en octubre, Argentina tendrá que relacionarse con un Brasil que seguirá siendo una potencia regional y un actor relevante dentro de la competencia entre Washington y Beijing. En ninguno de los dos casos Argentina debería convertir esa relación en una extensión de sus preferencias ideológicas.

    Brasil no tiene que ser nuestro aliado porque gobierne la derecha, ni nuestro adversario porque gobierne la izquierda. Tiene que ser nuestro socio porque es Brasil. Ésta debería ser la base de una política exterior pragmática. La relación con Brasil necesita menos épica y más estrategia. Menos personalización y más institucionalidad. Menos discusión sobre quién gobierna en Brasilia y más atención a los intereses permanentes de ambos países.

    Eso no significa relativizar nuestras diferencias con Lula ni abandonar el acercamiento estratégico con Estados Unidos. Significa entender que una cosa es definir de qué lado estamos en la competencia global y otra muy distinta decidir cómo nos relacionamos con cada país desde nuestros propios intereses. Argentina puede elegir Occidente. Puede profundizar su alianza con Washington. Puede cuestionar a China cuando corresponda. Puede criticar a Lula y preferir a Bolsonaro. Pero también puede sentarse a negociar con todos ellos cuando los intereses argentinos así lo requieran.

    En definitiva, la Argentina necesita dejar atrás dos tentaciones que históricamente le hicieron daño: la idea de que debemos mantenernos al margen de las grandes disputas internacionales y la idea opuesta de que alinearnos con una potencia implica acompañarla automáticamente en todos sus conflictos.

    El mundo que viene no funciona así. En esta nueva bipolaridad competitiva, Estados Unidos y China tendrán cada vez más capacidad para condicionar las decisiones de los países intermedios. Pero precisamente por eso Argentina necesita aumentar, no reducir, su margen de maniobra. Y allí Brasil adquiere una importancia que ninguna coyuntura electoral debería hacernos olvidar. Brasil no es Lula. Tampoco será Bolsonaro. Brasil es una potencia vecina con la que Argentina va a convivir, gobierne quien gobierne.

    La política exterior argentina debería ser capaz de distinguir entre una diferencia ideológica coyuntural y un interés estratégico permanente. Podemos cambiar de presidente. Podemos cambiar de gobierno. Podemos incluso cambiar de orientación económica. Lo que no podemos cambiar es la geografía.

    Y en geopolítica, la geografía suele tener más memoria que la política.

    Argentina ya eligió Occidente. Esa definición puede ser correcta y, al mismo tiempo, insuficiente. El verdadero desafío consiste ahora en transformar ese alineamiento en poder, inversiones, tecnología, seguridad, mercados y capacidad de negociación. No se trata solamente de elegir un lado. Se trata de tener algo que ofrecer desde ese lado. Porque los presidentes pasan, las elecciones terminan y las ideologías cambian. Los intereses nacionales permanecen.

    Y una política exterior verdaderamente estratégica no debería preguntarse primero quién gobierna en Brasilia, Washington o Beijing. Debería preguntarse qué necesita la Argentina de cada uno de esos actores y qué está dispuesta a hacer para conseguirlo.

  • El rey está desnudo

    El rey está desnudo

    El presidente Javier Milei
    Guardar

    Como siempre, el recetario liberal enriquece a los poderosos a la par que multiplica en los humildes la pobreza, las deudas y las necesidades.

    Las promesas de mejoría, de brotes verdes, de luz después al final del túnel, todas esas ficciones son falsedades generadas para ocultar la verdad: el proyecto de un país para pocos que implica la dolorosa devaluación del país de los muchos.

    PUBLICIDAD

    Escuché, azorado, el diálogo entre Carlos Pagni y Joaquín de la Torre, personaje que representa, sin duda, un claro ejemplo de la fe del converso, alguien que perteneció al campo popular y lentamente fue abandonando todas sus convicciones de ayer. Joaquín de la Torre se refería peyorativamente a un sacerdote, el encargado del CIAS (Centro de Investigación y Acción Social), Rodrigo Zarazaga, como ‘los Zarazaga de la vida’, cuando él no logró aportar a nuestra empobrecida sociedad ningún elemento válido ni digno de consideración. Se ocuparon durante unos minutos de reivindicar el país de las estancias, como si aquella Argentina hubiera encontrado su lugar en el mundo a partir de la concentración de las tierras, de los descendientes de alambradores, de la dependencia de Inglaterra y de la enorme pobreza que sembraron, sin asumir siquiera dos elementos clave de la historia: la Revolución Industrial y la democracia.

    “La patria no se vende” no fue solo una consigna, sino la recuperación de una mínima dignidad que jamás deberíamos haber transgredido ni intentado desconocer. Considerar a los millones de endeudados como un problema entre privados —Caputo dixit—, cuando fue el Estado el que, para impedir el creciente precio del dólar, definió tasas de una rentabilidad sideral y llevó a tanta gente a una coyuntura de la cual le es difícil o casi imposible salir, una vez contraída su deuda. Un Estado genuino y responsable pondría límites tales como: “Ninguna entidad pública o privada tiene derecho a más que duplicar la deuda de cualquier persona que haya necesitado del dinero de la sociedad para resolver su situación individual”.

    PUBLICIDAD

    Las encuestas, aun las mejor pagas, repiten que el Gobierno no puede ganar en primera vuelta y mucho menos, en segunda. Frente a esa coyuntura, debemos esperar el momento en el cual los mercados, ese poder superior al voto de la sociedad, le impongan al régimen una limitación concreta, que será la del valor de la moneda. Aparecen ya candidaturas liberales a presidente, cual testimonio concreto de que los más lúcidos toman nota de que al señor Milei le va a ser imposible repetir su hazaña.

    Claro que, así como Alberto Fernández dejó al campo nacional y popular en su mayor nivel de degradación histórica, Milei va a terminar dejando al supuesto liberalismo en una situación donde, para la derecha, va a ser difícil durante un largo tiempo volver, salvo que sus herederos sean de una ineficiencia tal que lo equiparen o igualen en sus errores, cosa que hasta el momento a todos nos resulta absolutamente imposible.

    Si pensamos en la bestialidad del ajuste de Milei y sus secuaces, la disolución del coro de niños marca la perversión de un gobierno que no vino a ahorrar, sino simplemente a destruir. El dato de que se haya aportado a la provincia de Jujuy un número de valor económico mayor que a la de Buenos Aires en mejora de las rutas desnuda un modelo según el cual, empobreciendo a la provincia de Buenos Aires, se va a sembrar una miseria que le impedirá elegir a su heredero.

    Joaquín de la Torre termina proponiendo una solución que es, sin duda, continuidad de aquella del napalm o del regalo de la provincia, la eliminación del cargo de gobernador, en una clara muestra de que este personaje, que alguna vez fue intendente, tiene plena conciencia de que por más que la mediocridad de la política esté instalada, no llega al nivel necesario como para imponer un candidato de su catadura. Estamos ante un discurso irracional, de una llamativa agresividad, que muestra a las claras cómo aquellos sectores oportunistas, seguidores del poder de turno, toman conciencia de que su éxito y su logro fueron pasajeros.

    Hay periodistas y políticos a quienes, después del anunciado patético final del actual presidente, les va a costar demasiado ocultar, disimular o superar la exageración de su pequeñez, de su obsecuencia, de su oficialismo a cualquier costo, en síntesis, de la construcción de una supuesta ideología cuyo elemento central era simplemente el odio a los más débiles.

    El padre Zarazaga es capaz de construir una investigación sobre la provincia de Buenos Aires basada en el conocimiento y la solidaridad que perturba y enoja a algunas miradas susceptibles de apoyar la destrucción, el aislamiento o la eliminación lisa y llana de la figura del gobernador. En rigor, este grado de liberalismo sin solidaridad no soporta proceso electoral alguno, porque en alguna medida, cuando hablan de riesgo “Kuka”, están soñando con que sean los mercados los que elijan los gobiernos frente a una ciudadanía silenciosa que los escuche y se humille ante ellos.

    No me canso de reiterar que hay una opción que une, que nos permitió un triunfo por el 14%, y otra que divide y trabaja para el enemigo, aquella donde perdimos desde la provincia de Buenos Aires al resto del país y redujimos nuestras fuerzas a casi la mitad.

    Néstor y Cristina no tuvieron piedad contra el Menem que los había derrotado ni mucho menos contra los Duhalde que los habían instalado. Quien quiera recuperar la conducción del movimiento nacional, aquel espacio que convoque a peronistas, radicales, socialistas y hasta a conservadores, debe actuar de la misma manera, eliminando todo atisbo de retorno a aquellas causas que generaron la decadente conducción que hoy tanto perjudica a nuestro país.

    Insisto en que el peronismo es solo un recuerdo que dio votos y ahora ya no los aporta, pero tenemos la remembranza de aquella patria que acompañó a Canadá, México y Brasil en su grandeza, ocupando un lugar de paridad con esas naciones. Hoy es el liberalismo el que nos reduce a la triste comparsa de los países derrotados del continente, de aquellos que no pudieron superar el cruel destino de ser colonia o patio interno del poder de Estados Unidos.

    Los endeudados, desocupados y empobrecidos se acercan a los dos tercios de la sociedad, lo cual convierte en una utopía el triunfo de cualquier fuerza de derecha, cualquier esquema conservador que intente rescatar del actual gobierno decisiones rentables para las minorías, pero que nada tienen que ver con el resto de la sociedad.

    En la última parte del año, la visita del Santo Padre marcará duramente los límites de la injusticia. En el presente, la Iglesia recupera los valores del ser humano por encima de los de la riqueza y del egoísmo; una sociedad digna es aquella que tiene integrada a la mayoría de sus habitantes, como lo logró Europa, como lo están logrando algunos países hermanos y como estamos nosotros cada vez más lejos de hacerlo.

    No es cuestión de hablar del peronismo, que sin duda fue una lúcida etapa de nuestro pasado, sino del patriotismo. Ese que fue convocado por Perón en el 73, cuestionado y vaciado por la violencia sin sentido de los grupos guerrilleros, y que hoy necesitamos recuperar como siempre. El patriotismo es lo permanente, puede tener sus variantes peronistas, radicales, socialistas o conservadoras, pero en rigor, la carnadura de la patria y su amor a ella nos permitirán tener una burguesía industrial para ser un buen país capitalista con un pueblo trabajador que acceda dignamente a sus puestos de trabajo.

    Por eso, se equivocan aquellos que creen que hubo una consigna o un eslogan que expresaba ‘la patria no se vende’. Era un acto de fe, la manifestación del dogma de toda conciencia bien nacida; el resto es un mal pasajero.

  • Negocio con futuro: Chile le compró a una pyme argentina un importante subproducto para hacer un alimento para salmones

    Negocio con futuro: Chile le compró a una pyme argentina un importante subproducto para hacer un alimento para salmones

    CÓRDOBA.- La empresa santafesina Doble L Bioenergías exportó, por primera vez, a Chile. Envió 120 toneladas de oleínas y ácidos grasos vegetales destinados a la formulación de alimentos para salmones en la región de Chiloé; en un mes se completarán 600 toneladas. “Es economía circular porque en la planta de oleínas usamos como materia prima los desechos de la industria aceitera (gomas y borras) y algunos de la del biodiésel”, explicó a LA NACION el director de la compañía, Marcelo Kusznierz.

    La firma fabrica biodiésel de alta pureza (destilado EMAG-SP) y diversificó su producción para elaborar ácidos grasos vegetales y oleínas a partir del aprovechamiento de subproductos. El ejecutivo precisó que llevan unos cinco años con un trabajo enfocado en la economía circular.

    “La exportación es atractiva en cuanto a precios -afirmó- Y los destinos fundamentales son dos, la alimentación animal, en especial para la industria salmonera de Chile y Perú que están muy desarrolladas y la producción de biocombustibles de segunda generación que tiene mucho valor en Europa. En la Argentina no está, todavía, legislado. La decisión como empresa fue seguir agregando valor a la cadena de manera que complemente los vaivenes del biodiésel”.

    Kusznierz contextualizó el caso en que, por agregados de valor como éste, entienden que es “importante” que la industria del biodiésel tenga “un desarrollo potenciador como lo tiene en Brasil. Ese es el camino”.

    En el Congreso hay diferentes proyectos de reforma de la norma: el respaldado por el gobierno nacional eleva el corte obligatorio de biodiésel del 7,5% al 10% y el bioetanol del 12% al 15% en el plazo de un año.

    Kusznierz es, además, presidente de la Cámara Santafesina de Energías Renovables (Casfer), que rechaza la reforma de la ley de biocombustibles tal como está planteada por entender que favorece a las petroleras y amenaza a las pymes. A su entender, el corte obligatorio debe ser del 15% para potenciar el valor nacional y proteger los empleos regionales.

    Casfer advierte que competir contra grandes compañías integradas que controlan la materia prima destruye a los productores medianos y pequeños.

    Doble L Bioenergías tiene base en la localidad de Sa Pereyra. Fundada en 2012, una década después presentó su plan de diversificación. La idea original era una inversión de US$2,5 millones pero al final requirió un desembolso cercano a los US$ 12 millones.

    Certificó ISCC EU, una norma de carácter voluntario exigida para ingresar a la Unión Europea; cuenta con el sello verde otorgado por el gobierno de Santa Fe destinado a compañías que cumplen con la normativa ambiental y, además, aplican acciones con impactos ambientales y sociales positivos.

    En materia de energía, cuenta con 500 paneles solares para producir lo que consume. “Es la única empresa que tiene esta cantidad, una generación sustentable”, resume.

    Respecto de la exportación, Kusznierz precisó que los alimentos para los peces se envían por camión a Chile y el sector acuícola lo complementa con una molécula de urea, lo que evita que el material se diluya en el agua antes de que el pez lo consuma.

  • En medio de tensiones, la CGT planea un acto por el 17 de Octubre en una cancha para presionar al peronismo

    En medio de tensiones, la CGT planea un acto por el 17 de Octubre en una cancha para presionar al peronismo

    Axel Kicillof y dirigentes de la CGT
    Guardar

    La CGT planea hacer un acto en una cancha el 17 de Octubre como una demostración de fuerza: busca advertirle a la dirigencia del PJ que no margine al sindicalismo del armado electoral de 2027 Pero surgió un contratiempo: Axel Kicillof también decidió una concentración en La Matanza para celebrar el Día de la Lealtad, iniciativa que divide a la dirigencia gremial.

    El acto sindical fue acordado esta semana por la mesa chica de la CGT, que deliberó tras la reunión que los principales dirigentes del peronismo mantuvieron el lunes por la noche en el hotel Emperador, en esta capital, y de la que fue excluida la representación gremial.

    PUBLICIDAD

    Varios de los políticos recibieron fuertes quejas de los dirigentes sindicales por haber sido marginados, que ya imaginan que, una vez más, van a quedar afuera de las discusiones centrales (y de las listas de candidatos legislativos) para las elecciones del año que viene.

    Acto CGT . Obras Sanitarias . 17 de octubre

    Por eso la jugada de hacer un acto propio en una cancha llena de militancia sindical entusiasma a la CGT, que busca presionar a los políticos del PJ para que esta vez rindan tributo a aquella famosa definición de Juan Domingo Perón de que “el movimiento obrero organizado es la columna vertebral del peronismo”.

    PUBLICIDAD

    No será fácil. En principio, porque la dirigencia peronista sabe que este sindicalismo está debilitado y con menos poder de fuego que en los años 70 y 80. ¿Qué represalia pueden tomar los gremialistas contra quienes los vuelven a dejar de lado en el reparto de espacios de poder?

    Para colmo, quienes pensaron el acto de la CGT en una cancha de fútbol como una efectiva herramienta de presión se encontraron con una enorme dificultad: Kicillof, uno de los presidenciables del PJ, también festejará el día más peronista del almanaque con una concentración masiva que se haría en La Matanza.

    Sergio Uñac, gobernador de San Juan

    Con razón, muchos dirigentes gremiales creen que no hay espacio para dos actos importantes por el 17 de octubre el mismo día, por lo que surgió una variante: que la CGT haga su acto un día antes, el viernes 16, e incluso en lugar más chico que una cancha, ya que es un riesgo que se compare la cantidad de manifestantes: tanto los sindicalistas como Kicillof, en particular, necesitan inmortalizar una postal de respaldos multitudinarios.

    El problema adicional es la interna cegetista. De un lado está Héctor Daer (Sanidad), el principal alfil kicillofista en la CGT, que quiere que todos los sindicalistas se sumen al acto del gobernador para darle más voltaje político en medio de las tensiones con el kirchnerismo, pero del otro hay dirigentes gremiales renuentes a apoyar el proyecto del mandatario bonaerense y que apuestan a definirse recién cuando el candidato presidencial del PJ se resuelva a través de las PASO o de internas partidarias.

    Para el martes o miércoles próximos se prevé otra reunión de la mesa chica de la CGT para seguir debatiendo el tema, aunque las tensiones ya están instaladas.

    Dante Gebel y Juan Pablo Brey

    Este escenario se complica porque los dirigentes sindicales no están encolumnados detrás de un solo presidenciable del peronismo para 2027. Así como Daer, Hugo Moyano (Camioneros), Sergio Palazzo (bancarios), Hugo Yasky (CTA de los Trabajadores) y Hugo “Cachorro” Godoy (CTA Autónoma) están alineados con Kicillof, otros miembros de la CGT creen que el gobernador bonaerense no podrá atraer a otros sectores políticos para una alianza en condiciones de derrotar a Javier Milei y miran con atención la irrupción de otros postulantes.

    Hay gremialistas que trabajan sigilosamente para el plan presidencial de Sergio Uñac, ex gobernador de San Juan y actual senador nacional. Y otros que ponen sus fichas de nuevo en un político experimentado como Sergio Massa. El otro polo sindical activo en materia política es el que adhiere al proyecto “Dante Gebel Presidente”, liderado por Juan Pablo Brey (aeronavegantes) y José Minaberrigaray (empleados textiles), entre otros, que aguardan que el pastor evangélico brinde señales más concretas sobre su lanzamiento electoral cuando haga un acto en un estadio de fútbol en noviembre.

    En las últimas semanas, incluso, varios sindicalistas de primera línea comenzaron a mirar a un outsider que está amagando con lanzar su candidatura presidencial: Jorge Brito. El empresario, asegura un gremialista que lo conoce, procura captar a los desencantados de Javier Milei, pero sobre todo los que provienen del peronismo no kirchnerista y de la “ancha avenida del centro”.

    Banco Macro

    Más allá de las apuestas disímiles, la dirigencia gremial coincide, en general, en tener contacto con varios presidenciables dentro del PJ e incluso de otras fuerzas opositoras no sólo porque ninguno entusiasma demasiado: también porque no hay certezas acerca de qué candidato tendrá la fuerza suficiente el año que viene para impedir el sueño reeleccionista de Milei.

    Hay sindicalistas que advierten que “sin el peronismo es imposible, pero con el peronismo solo no alcanza para ganar″, y por eso creen que debe armarse un gran frente opositor. ¿Liderado por quién? Lo reconocen fuera de los micrófonos: quien tenga más intención de voto en las encuestas y, sobre todo, les garantice participación y lugares en las listas será el postulante ideal.

  • El Gobierno pierde margen para suspender las PASO: crecen las dudas de los aliados y la UCR vuelve a mirar 2027

    El Gobierno pierde margen para suspender las PASO: crecen las dudas de los aliados y la UCR vuelve a mirar 2027

    Hace menos de un mes, el Gobierno tenía todo listo para avanzar con la suspensión de las PASO en el Congreso en septiembre, con la posibilidad de acordar listas colectoras, el sistema que permite que los gobernadores aliados enganchen sus listas de legisladores en la del presidente Javier Milei, quien buscará su reelección en 2027. Sin embargo, algunos mandatarios provinciales empezaron a mostrar ciertas dudas. “Falta confianza”, advirtieron a Infobae quienes, además, adelantan que se tratará de una negociación hasta último momento.

    La derrota del oficialismo con la Ley de Tierras abrió un nuevo capítulo en el vínculo con los gobernadores. Algunos de los aliados le bajaron el pulgar, incluso siendo una medida que apoyaban y que beneficiaba a sus territorios. “Cuando las cosas están mal explicadas, las cosas salen mal”, dijo Juan Pablo Valdés a este medio, quien responsabilizó a La Libertad Avanza por la mala comunicación. El canciller Pablo Quirno aseguró que un extranjero podría comprar un municipio o una provincia. Eso, sumado al rechazo social de la mano de figuras del espectáculo como Tini y Emilia Mernes, generó una situación incómoda para los mandatarios provinciales.

    Pero antes de lo que sucedió en el Senado con la Ley de Tierras, el Gobierno había iniciado una etapa de acercamiento con los aliados, sobre todo con la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete. En esos días, la suspensión de las PASO era prácticamente un hecho, ya que contaban con el apoyo de la UCR y el PRO. ¿Qué es lo que cambió? Un sector del radicalismo comenzó a poner en duda su apoyo al proyecto que, entre otras cosas, los dejaría sin una herramienta clave para dirimir liderazgos, sobre todo si surgiera un candidato a presidente que pudiera representar a la centroderecha.

    Diego Santilli con Orrego, Cornejo, Sadir y Jalil

    Al no tener un candidato definido a presidente, la implementación de las colectoras aparecía como la solución al dilema que viven los gobernadores radicales en sus provincias: un alto nivel de apoyo a la figura de Milei, un electorado compartido y la ausencia de una figura que irrumpa y lidere una alternativa a La Libertad Avanza. Pero algo sucedió en los últimos días que hizo que un sector de la UCR se ilusione con la posibilidad de pelear por la Presidencia.

    “El tema se enfrió”, reconocen algunos correligionarios sobre la suspensión de las PASO. Otros son más tajantes y consideran que el Gobierno perdió tiempo con la salida de Manuel Adorni, más el operativo frustrado para recibir a la Selección argentina y la impericia para aprobar la Ley de Tierras. “Tenían que haber avanzado cuando estaban los votos y se colgaron”, describen. Esa nueva mirada no implica que eventualmente apoyen la reforma electoral, pero sí aclaran que el Gobierno no tendrá la negociación tan fácil como se creía.

    En la Casa Rosada saben que cuentan con el apoyo del PRO, más aún después de las paces que hicieron Karina Milei y Mauricio Macri para conformar una mesa política para avanzar en una alianza electoral. Tanto Rogelio Frigerio como Ignacio “Nacho” Torres mantienen su apoyo para suspender las internas, según dijeron a Infobae. Junto con el partido amarillo, el radicalismo referenciado con Alfredo Cornejo y los gobernadores del norte y la cordillera, La Libertad Avanza planea aceitar el vínculo para llegar a un acuerdo de cara a 2027.

    UCR Comité gobernadores

    Pero hay un calendario que apremia. El Gobierno quiere que el futuro de las PASO se resuelva en el Congreso en el mes de septiembre para cumplir con la exigencia de la Cámara Nacional Electoral, que requiere un cronograma para octubre. Los libertarios confían en que no habrá inconvenientes. Si bien reconocen el desacierto con la Ley de Tierras, mencionan como ejemplo de buena sintonía con los aliados el dictamen que se logró en Diputados para la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el proyecto de Inocencia Fiscal.

    “¿Por qué lo vamos a apoyar ahora? Falta mucho”, dicen los dirigentes vinculados en las negociaciones electorales. Son los mismos que mencionan la necesidad de aprobar el proyecto de Zonas Frías, que reduce los subsidios al gas, para avanzar con Zonas Cálidas, que creará una especie de “semáforo” de tarifas, por zona geográfica, según la temperatura. Es por eso que el Gobierno tiene como objetivo acelerar esas conversaciones y en los próximos días tendrán reuniones con mandatarios de la UCR. “Hay plafón para avanzar en acuerdos”, confían.

    ¿La UCR va a tener candidato a presidente?

    "Radicales, estamos a tiempo", espacio liderado por Mario Negri, Ernesto Sanz, Jesús Rodríguez, Lilia Puig, Facundo Suarez Lastra, Adolfo Stubrin y Walter Ceballos

    La última reunión de “Radicales, estamos a tiempo”, el espacio que congrega a dirigentes históricos como Ernesto Sanz, Jesús Rodríguez y Mario Negri, entre otros, planteó la necesidad de que la UCR tenga un candidato a presidente, para no repetir el fracaso de la estrategia electoral de 2023. Además, defendieron las PASO que, según su mirada, “el intento de eliminación es una trampa para favorecer el protagonismo kirchnerista en 2027”.

    Lo que pareció una exigencia casi imposible de cumplir se convirtió en una esperanza con algunos brotes verdes. Entre las autoridades partidarias evitan dar un nombre, pero reconocen que “trabajan para construir una alternativa” y hasta insisten en que, para eso, las PASO son indispensables. “Vamos a trabajar para tener candidatos en todos lados”, insisten.

    La mayor frustración que viven los radicales es que no logran hacer pie a nivel nacional, pese a las buenas gestiones en varios municipios del interior y en las cinco provincias que gobiernan. Entre los militantes surgen los nombres de Maximiliano Pullaro, Gustavo Valdés y Alfredo Cornejo como los principales exponentes para pelear por la Presidencia, aunque en sus entornos no muestran ningún signo de interés para dar esa pelea, por lo menos por ahora. Solo el gobernador correntino se animó a hablar de un candidato presidencial correligionario: “Podríamos tener al hombre que pueda representar los intereses de los argentinos”.

  • Wall Street reduce su exposición en Argentina: hay alerta por la baja del apoyo al Gobierno

    Wall Street reduce su exposición en Argentina: hay alerta por la baja del apoyo al Gobierno

    La imagen y perspectivas de la gestión de Milei economía argentina se ensombreció en el principal mercado de valores del mundo
REUTERS/Brendan McDermid/File Photo
    Guardar

    Esta semana Wall Street tocó nuevos récords y los bonos de países emergentes tuvieron subas generalizadas. Lo que alentó el optimismo fue el 0,1% que arrojó la inflación norteamericana en julio, alejando los temores de una suba de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal.

    Pero hubo una excepción: las acciones y los bonos argentinos tuvieron un comportamiento inverso, con caídas que no aflojaron casi ningún día.

    En la jerga financiera, este comportamiento de los inversores tiene una denominación específica: risk off. Significa que la decisión de los grandes bancos y brokers es reducir su exposición en activos argentinos. Los datos de las últimas encuestas encendieron las alertas en forma generalizada y golpearon las expectativas sobre lo que podría suceder en las elecciones del año que viene. Un politólogo que a principio de año le daba una chance superior al 70% de reelección a Javier Milei hoy ya no se anima a hablar del 50 por ciento. Y Sergio Berensztein consideró que “con los niveles actuales de aceptación, Milei no asegura un triunfo en primera vuelta”.

    PUBLICIDAD

    La volatilidad del riesgo país

    El riesgo país estuvo a punto de perforar los 400 puntos básicos a mediados de julio. Ahora rebotó con fuerza hasta los 470 puntos. Y en el horizonte no aparecen razones para ser muy optimistas sobre el recorrido de los bonos en dólares. Los inversores tomaron la decisión de llegar más “livianos” al próximo proceso electoral. “Esperábamos que la cuestión electoral no se transforme en algo decisivo para tomar decisiones hasta principios de 2027, pero está claro que el proceso se adelantó”, explicó Ezequiel Fernández, director de research corporativo de Balanz.

    Los inversores tomaron la decisión de llegar más “livianos” al próximo proceso electoral

    Con las acciones sucedió algo particular. Las empresas divulgaron excelentes balances. Las del sector de energía tuvieron ganancias récord en el segundo trimestre por el aumento del petróleo y también exportaciones crecientes. En el caso de los bancos, Supervielle, que fue el primero en reportar, divulgó una ganancia de $ 12.000 millones y reducción de la mora, luego de un primer trimestre con pérdidas. Telecom arrojó fuertes ganancias derivadas de la sinergia de la compra de Telefónica y las empresas de servicios públicos también mostraron buena rentabilidad.

    PUBLICIDAD

    Milei, en septiembre de 2023, cuando visitó y "tocó la campanita" en la bolsa neoyorquina
EFE/EPA/Justin Lane

    Los problemas del aumento de la morosidad tuvieron un impacto acotado entre los principales bancos. En realidad, en el conjunto del sistema financiero (incluyendo bancos y fintechs), es muy impactante el aumento de la cantidad de gente que no pudo pagar sus créditos.

    Sin embargo, en términos de volumen la cifra ya es mucho menor. La cartera morosa en el conjunto de bancos no supera el 8% (incluyendo préstamos a individuos y a empresas). Está muy lejos de convertirse en un problema sistémico que requiera de un salvataje del Estado. El mayor impacto se da sobre todo en millones de nuevos tomadores de préstamos en las fintech, sobre todo entre los menores de 25 años.

    Buenos balances, pero …

    Los buenos balances no alcanzaron para levantar al mercado. El índice S&P Merval medido en dólares cayó hasta niveles de 1.865 tras haber llegado a picos de 2.200 en la primera parte del año. Las acciones del sector financiero acumulan caídas de entre 15% y 20% en dólares en los últimos 30 días.

    Un hombre de perfil sentado frente a una laptop con un reporte sellado "INFOCORP - MOROSO", rodeado de sobres, papeles arrugados y un tablón con documentos.

    La última encuesta de opinión pública de la Universidad San Andrés reflejó que el apoyo a la gestión del Gobierno se mantiene estancado en niveles de 35 por ciento. “No vemos muchas posibilidades de un repunte en los próximos meses. Las mayores preocupaciones ahora pasan por la baja de los ingresos y sobre todo la situación del empleo”, explicó Diego Reynoso, encargado del estudio.

    Hasta los economistas que tenían los pronósticos más optimistas rebajaron sus expectativas para 2026. Fernando Marull, por ejemplo, venía estimando 3,4% de expansión del PBI, pero ahora indicó que estaría más cerca del 3% y con peligro de que no se llegue a ese nivel.

    El freno a la tendencia de desinflación de julio era algo esperable, por tratarse de un mes de alta estacionalidad debido al efecto de las vacaciones de invierno

    El segundo trimestre resultó más flojo de lo esperado e incluso terminó con una leve caída. Y el arranque del segundo semestre no luce mucho mejor. En el mejor escenario seguirá un “serrucho” con meses un poco mejores y otros algo peores, pero sin una clara tendencia a mejorar. Esto no juega precisamente a favor de un repunte de la imagen presidencial.

    El freno a la tendencia de desinflación de julio era algo esperable, por tratarse de un mes de alta estacionalidad debido al efecto de las vacaciones de invierno. Luego del 2,1% la expectativa es volver en agosto a una inflación inferior al 2%, pero el proceso de disminución seguirá siendo lento, sobre todo porque siguen los incrementos en servicios públicos.

    No habrá “Plan Platita”

    Aunque sin la posibilidad de acudir a un “Plan Platita” como se hizo en 2023, generando un gran impacto en la emisión monetaria, el equipo busca algunas opciones para reactivar. La flexibilización para que los bancos puedan prestar en dólares a empresas que no generan divisas fue una de ellas. Al ponerse un limite de 15% de los depósitos, esto significa que se podrían volcar en forma de financiamiento en moneda extranjera unos USD 6.000 millones.

    sandleris

    Algunos economistas que se pueden considerar cercanos a la ideología del Gobierno salieron a criticar la medida. Fue el caso del ex presidente del BCRA, Guido Sandleris, quien la consideró directamente “una mala idea” pues -explicó- “se debilita una de las pocas reglas que funcionó durante más de dos décadas con el fin de expandir el crédito ante una necesidad coyuntural”.

    Otro ex titular del Central, Martín Redrado, ya se había mostrado a favor de revisar aquella prohibición para los créditos en dólares.

    Para el Gobierno se trata de un paso adicional hacia el bimonetarismo, pero sobre todo se apunta a impulsar a empresas del mercado interno. Las candidatadas casi naturales son las desarrolladoras inmobiliarias, que incluso venden los departamentos en buena medida en dólares. Por lo tanto aún cuando no exporten podrían aprovechar estas nuevas líneas.

    De la misma manera, también hay conversaciones para utilizar al menos una proporción menor de los recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para dinamizar el mercado de créditos hipotecarios. Una opción es efectuar depósitos de largo plazo en los bancos para que a su vez las entidades puedan salir a financiar vivienda.

    Incluso en los últimos meses el FGS compró acciones y también títulos públicos, cuando hubiera sido más útil volcar esos recursos a financiar actividad productiva.

    Movimientos políticos

    Tanto el Gobierno como el PRO lucen débiles. No es casualidad que hayan elegido juntarse ahora para mostrar la idea de avanzar en la misma dirección. Las miradas, por supuesto, apuntan a ir juntos en la próxima elección presidencial, con el visto bueno de Mauricio Macri. Casi al mismo tiempo también se conoció el encuentro entre Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner. También en este caso la idea sería confluir en una candidatura unificada para el 2027.

    Que el “kirchnerismo duro” vuelva a escena es para el Gobierno una oportunidad pero también un problema. Sucede que los principales referentes de al menos esta oposición también tienen un rechazo superior al 50%, no muy diferente al de Milei.

    El ex viceministro de Economía, Sebastián Galiani, pasó este mensaje a los inversores luego de comer milanesas con Milei: “En mis reuniones recientes con el Presidente encontré que el Gobierno está trabajando para conformar una alianza electoral ganadora y contar con suficiente poder de fuego en el Banco Central”.

    Axel Kicillof - Sergio Massa - Máximo Kirchner

    Si se confirmara que el kirchnerismo vuelve a ser la principal fuerza opositora, aumentan las chances del Gobierno de ganar en 2027. Pero al mismo tiempo, si las elecciones vienen peleadas, el impacto sobre el dólar y los mercados puede ser tanto o más profundo que en 2025. Eso significa que los meses previos a los comicios aumentará la volatilidad, podría haber suba de tasas y un impacto negativo sobre la actividad.

    Lo que quedará claro en los próximos meses es si hay lugar para otras opciones distintas a las del Gobierno y al kirchnerismo para dar pelea electoral. El espacio para ganar votos es interesante, porque las dos principales opciones sufren un rechazo profundo de más del 50% de la sociedad.

    El Gobierno estaba decidido a concentrar sus cañones en la batalla contra la inflación. Pero quedó claro que ya no alcanza con una mayor estabilidad ni de precios ni cambiaria. Y ahora se ve obligado a pensar en nuevas opciones fuera de la caja de herramientas que tenía Milei en la cabeza, más allá del “equilibrio general” en la macro. Le queda menos tiempo para conseguir resultados concretos que le permitan llegar más holgado a las futuras elecciones presidenciales.

  • Investigan presunta agresión a jugadores de Patronato tras la derrota ante Colón

    Investigan presunta agresión a jugadores de Patronato tras la derrota ante Colón

    La dura derrota de Patronato por 3 a 0 ante Colón profundizó este sábado el delicado presente del conjunto entrerriano en la Primera Nacional. Por la fecha 25 de la Zona B, el equipo dirigido por Marcelo Candia perdió en el estadio Brigadier López y quedó anteúltimo, con 24 puntos y en zona de descenso directo.




    Patronato perdió 3 a 0 ante Colón – resumen del partido


    Tras el regreso de Patronato a Paraná, según trascendidos a través de las redes sociales, al llegar al estadio Grella, un grupo de personas, habría agredido a al menos dos integrantes del plantel profesional. Según publicó el periodista deportivo Gabriel Obelard en las redes, Alan Sosa y Facundo Díaz fueron agredidos a golpes y sufrieron heridas.


    Facundo Díaz, sufrió un corte en la cabeza. (Foto: Gabriel Obelard)

    Facundo Díaz, sufrió un corte en la cabeza. (Foto: Gabriel Obelard)


    Las fotos publicadas en las redes, muestran a los jugadores con claros signos de heridas. El jugador Facundo Díaz, habría recibido un golpe en la cabeza que le provocó un corte y debió ser vendado. Por su parte, el capitán Alan Sosa, habría recibido golpes en la cara y las imágenes lo muestran con hematomas visibles en el rostro, dio a conocer el perfil del mencionado periodista.


    El rostro del capitán, Alan Sosa. (Foto: Gabriel Obelard)

    El rostro del capitán, Alan Sosa. (Foto: Gabriel Obelard)


     

    Aparentemente, otros futbolistas de Patronato, también habrían sido agredidos. Según se dio a conocer, en la sede del club, intervino la Policía de Entre Ríos y el personal de Investigaciones, que podría pedir la revisión de las cámaras de seguridad de la zona cerca de los vestuarios.

    Hasta el momento, se desconocen mayores motivos de lo que ocurrió en calle Grella y tampoco se había dado a conocer un informe policial sobre el hecho.


    La sangre en la campera de Facundo Díaz. (Foto: Gabriel Obelard)

    La sangre en la campera de Facundo Díaz. (Foto: Gabriel Obelard)


     

    Un regreso marcado por la derrota ante Colón

     

    El episodio se produjo después de una dura jornada deportiva para Patronato. El equipo dirigido por Marcelo Candia perdió 3 a 0 frente a Colón en el estadio Brigadier López, por la fecha 25 de la Zona B de la Primera Nacional.

     

    La caída profundizó el complicado presente del Rojinegro, que quedó anteúltimo con 24 puntos y en zona de descenso directo. Patronato acumula 11 partidos consecutivos sin conseguir una victoria.

  • Mar del Plata: una camioneta volcó, atropelló a cinco personas y mató a un hombre

    Mar del Plata: una camioneta volcó, atropelló a cinco personas y mató a un hombre

    Un hombre de 36 años murió y otras cuatro personas resultaron heridas tras un violento siniestro vial ocurrido durante la madrugada en el barrio Las Avenidas, en Mar del Plata, publicó La Capital.

     

    El hecho se produjo cerca de las 2.36 en Cerrito, entre Magallanes y 12 de Octubre, donde una Toyota RAV4 y un Volkswagen Gol Trend, ambos conducidos por jóvenes de 21 años, protagonizaron una colisión.

     

    De acuerdo con las primeras actuaciones, el Volkswagen Gol habría impactado contra la parte trasera de la camioneta. Como consecuencia del choque, la Toyota RAV4 perdió estabilidad, volcó y salió hacia la vereda, donde se encontraban cinco personas.

     

    La camioneta terminó impactando contra el frente de un almacén y embistió a quienes estaban en el lugar. Las víctimas fueron trasladadas al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA).


    La víctima fatal fue identificada como Maximiliano Vandecaveye, de 36 años, oriundo de Corrientes. Según se informó, había llegado tiempo atrás a Mar del Plata en busca de trabajo en la pesca.

    La víctima murió en el hospital

     

    La autopsia determinó que Vandecaveye sufrió lesiones graves en los riñones y una hemorragia interna provocada por el aplastamiento contra una reja y la pared del comercio.

     

    El hombre se encontraba junto a un amigo, Héctor Fernández, de 38 años, a la espera de ser atendido en el almacén. También estaban en la vereda tres jóvenes de 17 y 18 años.



     

    Tres de los heridos fueron dados de alta, mientras que otro permanecía internado para ser intervenido quirúrgicamente por una fractura de cadera.

     

    Tras el impacto se desplegó un operativo en la zona con intervención del Comando de Patrullas, la Comisaría Tercera, Policía Científica, Bomberos y agentes de Tránsito Municipal.

     

    Los dos conductores fueron sometidos a controles de alcoholemia y dieron resultado negativo.

    Investigan las responsabilidades

     

    La causa quedó en manos del fiscal de Delitos Culposos Germán Vera Tapia y fue caratulada como homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas por conducción imprudente de un vehículo con motor.

     

    Los investigadores analizan registros de cámaras de seguridad y las pericias realizadas por Policía Científica para determinar la mecánica exacta del choque y establecer la responsabilidad de ambos conductores.

  • Ignacio Torres confirmó que Chubut desdoblará las elecciones y cuestionó las PASO

    Ignacio Torres confirmó que Chubut desdoblará las elecciones y cuestionó las PASO

    Chubut se suma así a una lista cada vez más extensa de provincias que anticiparon su intención de desdoblar. El primer gobernador en oficializar un calendario fue el tucumano Osvaldo Jaldo, quien fijó las elecciones de su distrito para el 9 de mayo.

    El panorama de las provincias

    También Salta analiza votar el 16 o el 23 de mayo, mientras que en Misiones ya dan por hecho la separación de los comicios, aunque todavía no existe una fecha definida. Jujuy, por su parte, también seguiría ese camino, en línea con la tradición de adelantar sus elecciones provinciales.

    Neuquén prevé mantener la separación entre los comicios nacionales y provinciales y analiza una convocatoria para agosto. En Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro estudia una ventana que va del 13 de junio al 5 de septiembre, aunque junio aparece como la alternativa con mayores posibilidades. Mendoza, en tanto, ya estableció que las PASO provinciales se realizarán en julio.

    A ese listado se suman Tierra del Fuego, que deberá votar en una fecha diferente por una disposición constitucional, y Río Negro, que mantiene la intención política de desdoblar. Entre Ríos y San Juan también avanzarían en esa dirección, mientras que La Rioja, Formosa y La Pampa todavía no hicieron anuncios oficiales.

    La relación entre el PRO y La Libertad Avanza

    Durante el encuentro, Torres también se refirió a las negociaciones entre La Libertad Avanza y el PRO de cara a las elecciones de 2027. El gobernador planteó que cualquier eventual acuerdo entre ambos espacios debería sustentarse en coincidencias programáticas y no limitarse a una estrategia electoral.

    “Los acuerdos tienen que venir de la mano”, señaló. En esa línea, advirtió que “el rejunte no tiene ningún tipo de sentido si es solamente para ganar una elección”.

    Torres reclamó construir consensos de largo plazo para evitar que cada cambio de gobierno implique una nueva etapa de reformas profundas. “Tenemos que lograr acuerdos y consensos lo suficientemente fuertes para no volver a refundar la Argentina cada cuatro años”, afirmó.

    Como ejemplo, mencionó el frente político que gobierna Chubut, integrado por sectores peronistas, radicales, del PRO y libertarios. Según explicó, la convivencia entre espacios de distintas tradiciones políticas es posible cuando existe una agenda común.

    “¿Qué nos une, qué nos hermana? Una agenda de desarrollo”, resumió el mandatario chubutense, en una definición que también funcionó como su postura frente a las conversaciones que mantienen el PRO y La Libertad Avanza para 2027.


  • El huracán Lala avanza hacia Hawái y amenaza con tocar tierra en la isla

    El huracán Lala avanza hacia Hawái y amenaza con tocar tierra en la isla

    La tormenta tropical Lala se convirtió este sábado en huracán de categoría 1 y avanza hacia el archipiélago de Hawái con vientos de hasta 120 kilómetros por hora, según confirmó el Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos. El sistema se encuentra a menos de 120 kilómetros al sureste del punto de tierra más meridional del archipiélago y avanza a 15 kilómetros por hora, de acuerdo con el último boletín del Centro Nacional de Huracanes (NHC).

    De confirmarse su recorrido, Lala sería el primer ciclón en tocar tierra en el archipiélago hawaiano desde 1992, es decir, en 34 años. El organismo meteorológico estadounidense pronostica que el fenómeno pase muy cerca de la Isla Grande, la de mayor superficie del archipiélago.

    Ante el avance de la tormenta, el gobernador de Hawái, Josh Green, declaró el estado de emergencia el jueves, al sostener que el ciclón representa una amenaza seria para el estado, en particular para la Isla de Hawái, y que la administración movilizó recursos para responder a posibles daños y necesidades urgentes.

    Alertas vigentes y pronóstico de lluvias

    Sobre la Isla Grande rige un aviso de huracán, mientras que en Maui, Molokai y Kahoolawe permanece vigente un aviso de tormenta tropical. Según las proyecciones del NHC, se esperan precipitaciones históricas de al menos 30 centímetros de lluvia, con acumulaciones de hasta un metro en algunas zonas, además de inundaciones y corrimientos de tierra inminentes.

    El oleaje también genera preocupación entre las autoridades: los reportes advierten sobre rompientes de entre 2,4 y 3,6 metros, con posibilidad de alturas aún mayores en algunos sectores. Lala también podría provocar marejadas de entre 30 y 90 centímetros de altura sobre terrenos normalmente secos en algunas zonas de la costa.

    Los primeros efectos del fenómeno ya se sienten en el terreno: según la Compañía Eléctrica de Hawái, más de 4.000 clientes se encontraban sin electricidad desde primera hora de la mañana de este sábado.

    Las autoridades locales insisten en que la trayectoria e intensidad del ciclón todavía pueden variar en las próximas horas, por lo que recomiendan a la población de las islas orientales seguir de cerca los partes oficiales y respetar las alertas vigentes.