Keir Starmer presentó este lunes su renuncia formal como primer ministro del Reino Unido, poniendo fin a un mandato de dos años marcado por desafíos internos y externos. En una declaración frente al número 10 de Downing Street, Starmer afirmó: “Mi trabajo ha terminado”, y sostuvo que deja un país “más fuerte y más justo que hace dos años”, cuando fue elegido tras la victoria laborista en las elecciones generales.
El ex líder del Partido Laborista anunció su dimisión luego de perder el apoyo de su grupo parlamentario, una decisión que había comunicado públicamente el pasado 22 de junio. “Me voy con buen ánimo, con una sonrisa y orgulloso de todo lo que hemos logrado”, señaló antes de dirigirse al Palacio de Buckingham para presentar su dimisión ante el rey Carlos III.
PUBLICIDAD
Andy Burnham será el nuevo primer ministro tras ser declarado líder del Partido Laborista el pasado viernes. Burnham, exalcalde del Gran Manchester, fue el único candidato en la contienda e hizo valer el respaldo de 379 de los 403 diputados laboristas de la Cámara de los Comunes, lo que hizo innecesarias unas elecciones internas. Poco después de que Starmer presentara su dimisión, Burnham acudió al Palacio de Buckingham, donde el monarca le encomendó formalmente la formación de gobierno.
Previo a su llegada al 10 de Downing Street, Burnham manifestó ser “plenamente consciente” de la inestabilidad política de la última década en el país y prometió restaurar la estabilidad. Se comprometió a construir “una nueva política”, trabajar para “mejorar el nivel de vida en todo el país” y devolver la esperanza a la ciudadanía.
PUBLICIDAD
En el Reino Unido, el traspaso de poder entre primeros ministros no requiere la celebración de elecciones generales cuando el partido gobernante cambia de líder. Las próximas elecciones nacionales están previstas para 2029, aunque Burnham podría adelantarlas si así lo decide.
Balance y retos tras la salida de Keir Starmer
Starmer defendió su gestión en su última intervención parlamentaria, destacando avances en la protección de los trabajadores, la reducción de la pobreza infantil, la aprobación de una ley para evitar encubrimientos institucionales tras tragedias y el aumento del gasto en defensa. “Me enorgullece dejar este país en mejores condiciones de las que lo encontré”, afirmó.
PUBLICIDAD
El cambio de liderazgo en el Partido Laborista se produce tras una serie de errores y fallos de juicio que minaron la popularidad de Starmer tanto dentro de su partido como entre la opinión pública, según se informó. El nuevo primer ministro, Burnham, deberá enfrentar la presión de cumplir sus promesas y definir la composición de su gabinete, con expectativas de cambios en los principales cargos ministeriales.
El traspaso de poder quedó formalizado este lunes, cuando Starmer recorrió la distancia entre Downing Street y el Palacio de Buckingham para presentar su dimisión, seguido por Burnham, quien fue recibido por el rey y luego se dirigió a la nación desde el número 10.
PUBLICIDAD






















