El 2027 adelanta los acuerdos
El clima de fin de ciclo alcanza a todas las formaciones que buscan refugiarse ante un futuro incierto. La oposición y el oficialismo se adelantan a cerrar compromisos para llegar a las elecciones, por lo menos, sin dejar casillas sin llenar –aprobación apresurada de jueces en cargos que estaban vacantes desde hace años, modificaciones en las leyes electorales, etc-. La afición por moverse en el borde de la legalidad es algo consustancial a la política en todos los países. La mayoría de los gobiernos democráticos funcionan amparados por leyes de emergencia, y sus mandatarios tratan de gestionar con lo que acá se llaman decretos de necesidad y urgencia. En Estados Unidos son las Executive Orders. A esa necesidad de acelerar los tiempos se suma, en gobiernos como el de Milei o el de Trump en Estados Unidos, el uso de los estados de emergencia. O directamente la clausura de rutinas establecidas, para generar nuevas normas que se adapten a los proyectos que esos gobiernos quieren imponer, y que las legislaturas o la justicia se resisten a aceptar.
El combustible de los gobiernos populistas, de derecha o de izquierda, es la creencia de que el mundo es una porquería y que hay que cambiarlo. Como toda generalización, es discutible, pero quien gobierna quiere cambiar para que el adversario se quede sin herramientas. Y como al adversario hay que pulverizarlo -de eso se trata el populismo, rostro renovado de la demagogia- todo vale. En Estados Unidos, esta semana la Suprema Corte de Justicia derogó los límites que existían para rediseñar circuitos electorales para igualar diferencias raciales. Es un beneficio para el oficialismo republicano. Por acá se discute el Código Electoral, como si fuera malo, o hay tumultos para dar acuerdo a cargos que deberían expresar consenso y no trapicheos.
Señales de agotamiento
Esto se resuelve en un clima de agotamiento de un ciclo de desorden de los sentidos, que el país no vivía desde la gestión enloquecida de Galtieri. Ni éste era loco ni Milei lo es, pero la simulación de demencia es una forma de manipulación. Lo expresa el dicho español: “Un loco hace cientos”, es decir que enloquece a los demás. Gran negocio. Queda por saber si la sociedad va a sostener en el tiempo este estado de desorden de los sentidos y supersticiones acerca de una revolución que encierra un fuerte componente de conformismo.
Milei representa lo que apoyaron cuatro de las cinco candidaturas de la primera vuelta de 2023: todos, salvo Bregman. La diferencia con sus adversarios está en las formas que eligió para gobernar. En una democracia las formas son la principal cuestión fondo, y no hay que confundirlas con el estilo, que es algo menor en política. Si el estilo fuera importante sería muy valiosa la confesión del coiffeur Fabio Cuccini en el locro que ofreció Dante Camaño a los gastronómicos el 1° de mayo: reveló que lo peina al predicador Dante Gebel.
Aún las encuestas que benefician al Gobierno presentan un panorama problemático para el oficialismo, que llegó con el 29% de los votos y que ha crecido porque se devoró al voto que fue de Cambiemos. Tuvo el 41% en 2023. ¿Le alcanza para repetir? El Gobierno confía en la economía, pero hasta los moderados ponen luces amarillas. Un moderado como Roberto Frenkel advirtió: “Hay amenazas de crisis de balance de pago, eso es una novedad, eso no hubo nunca. El Fondo no da para más, entonces estamos rasguñando garantías del Banco Mundial, el BID, y cosas como un país pobre, digamos, que no tiene acceso a recursos financieros internacionales” (reportaje con Maxi Montenegro).
Jueces y diplomáticos, batallas heredadas
En estas horas hay dos batallas en el Congreso que tratan de explicarse por la dialéctica de la Hermana vs. el Asesor. Las ternas de candidatos a magistrados que están ya en la Comisión de Acuerdos del Senado no han sido elegidas ahora, ni por la hermana ni por el asesor. Las hay aprobadas bajo el gobierno de Mauricio Macri, y que nunca fueron tratadas por el Congreso. Otras provienen del gobierno de Alberto Fernández, a quien Cristina Kirchner no le dio ninguna designación. Y están las ternas más nuevas. También es un error explicar lo que pasa por una guerra de temperamentos. O por la ira del presidente que, aforado (tiene fueros) insulta a otros aforados, los diputados, calificándolos de asesinos. O la jovialidad de Macri que saluda a quien lo visita con los brazos enlazados en la nuca y al grito de “¡Viva la libertad carajo!”. Un aviso de que se siente libre sin cargos públicos en el horizonte. Es clave porque Macri es quien puede hacerle ganar las elecciones del 2027 a Milei. ¿Hay que creerles a quienes cifran en esos testimonios dignos del diván el futuro político de los protagonistas?
El Gobierno va al pie de los aliados
Las corporaciones se reparten posiciones con ánimo milenarista, como si fuera a estallar el planeta. La justicia se reparte ternas para magistrados algunas de las cuales tienen años esperando. Se armaron con acuerdos políticos en el Consejo de la Magistratura que ahora se revisan en el poder Ejecutivo y en el Senado para actualizar las agendas. En la justicia los alineamientos cambian con el tiempo. Lo que no cambian son los protagonistas. Lo mismo ocurre con los pliegos para ascensos en la diplomacia. En la semana que pasó, el entendimiento de los radicales con el PRO y otras fuerzas le rechazó al Gobierno 16 candidaturas de diplomáticos. Además, congeló el tratamiento en el recinto de las que si se aprobaron hasta que el Gobierno reemplace a los 16 vetados por candidatos con más méritos.
Entre esos méritos está que tengan alguna afinidad partidaria afín a los bloques políticos. El Gobierno acepta la racionalidad del momento y acepta resignado el rechazo. Por eso manda a sus negociadores al pie de quienes tienen más poder. Este lunes habrá una primera reunión de los asesores de bloques del Gobierno y sus aliados con el exsenador Víctor Zimmermann para analizar algunos capítulos de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Patricia Bullrich instruyó al senador Benegas Lynch, Joaquín -calificado nepo boy de una etnia del oficialismo, que además es primera guitarra de la banda de rock de Olivos- que se siente en el zoom y hable con Zimmermann, a quien todos respetan como titular de “banca 73”, una asesoría que tiene el bloque de la UCR para el servicio de los demás bloques.
La intención de los aliados del Gobierno es establecer alguna restricción al proyecto de autorizar la venta de tierras de frontera a los extranjeros. También impondrán algunos límites a las reformas sobre la ley de barrios populares. El intento del Gobierno es que el sistema no tenga asignación específica de fondos por ley, y que se trasladen responsabilidades a gobiernos subnacionales.
También se resigna a las paso
En la Argentina el proyecto de derogar las PASO tiene la misma música. El Congreso analiza en estos días el proyecto, pero va tomando nota de que va a ser difícil que acepten las reformas a todo el sistema electoral. La oposición, en todos sus matices, moderados o frontales, no está convencida de que sea bueno que se termine con el sistema de las PASO que aprobó el Congreso en los tiempos de la familia Kirchner. El primer argumento es que si le conviene a Milei, no le conviene a la oposición. Suelen desestimarse este tipo de actitudes, encubiertas a veces de reproches reglamentarios. El peronismo, el PRO, la UCR y otras provinciales prefieren que el sistema siga en pie, aunque con modificaciones.
Qué se cambia y qué no
El radicalismo, el único partido que funciona con normalidad -aunque jibarizado por la crisis- se reunirá este jueves para pronunciarse sobre el sistema. El Comité Nacional lo hará sobre la base de un informe que elabora en estas horas el eje de think tank del partido, la fundación Alem. Los lineamientos de ese dictamen son: 1) rechazará la derogación del sistema; 2) mantendrá el financiamiento estatal al sistema con límites a los aportes privados; 3) considera una reforma para que en la categoría presidente se elija el candidato, pero no el vice. Es una manera de solidificar la relación entre ganadores y perdedores. 4) Hay diferencia sobre la obligatoriedad para todos los partidos. Si un partido elige fórmula sin adversarios podría ser eximido de ir a las urnas.
El Gobierno ya se alista para esta negociación porque ha escuchado posiciones como la de Osvaldo Jaldo, gobernador de Tucumán, para sostener las PASO. En el radicalismo hay quienes quieren rechazar la reforma, otros modificarla y otros aceptarla como la quiere el Gobierno. Este último criterio se le atribuyó al mendocino Alfredo Cornejo, pero no es seguro que insista en la derogación de las PASO.
Lalín enciende la luz para los radicales
El ánimo de sostener las PASO domina en todas las tribus del radicalismo. En la semana se registró ese ánimo en el grupo que se reunió el martes en el legendario restaurante Lalín, que fuera santuario del alfonsinismo. Allí estuvieron Jesús Rodríguez, Mario Negri, Ernesto Sanz, Walter Ceballos, Lilia Puig, Facundo Suárez Lastra, Marcelo Stubrin y alguno más. Ese grupo asume entidad porque tiene el proyecto de recorrer todo lo que sea necesario para unificar a un partido que tiene 16 diputados pero que se reparte en tres bloques, y una decena de senadores que es la bisagra para el funcionamiento del Senado en temas críticos. Navegan sin luces, pero piensan en una convocatoria nacional para el 29 de mayo que se extienda a todos los sectores del partido.
Nuevo jefe aprobó examen de ingreso
Algunos de los presentes en esa cena repitieron el ritual al día siguiente en el hotel Elevage. En la peña que se suele reunir los miércoles, Enrique Nosiglia recibió por primera vez al presidente del partido, Leonel Chiarella. Salió airoso del examen como el presidente más joven de la historia del partido, que explicó sus proyectos a una mesa en donde estaban históricos como “Coti”, Stubrin, Rafael Pascual y otros de nuevas generaciones, como Alejandra García, la nueva presidenta del Colegio Público de Abogados. A propósito de esta entidad, corre como un reguero de pólvora el nombre del expresidente, Ricardo Gil Lavedra, como postulante a una candidatura a presidente de la Nación. No ha dicho que sí a la propuesta de Juan Manuel Casella, quien recibió, sin embargo, el asentimiento para que se converse ese nombre. Es un desafío para el trasvasamiento generacional de un partido que en ocasiones parece deshacerse, pero que se recupera sobre una demografía oculta en todo el país. En 1995 salió tercero en las elecciones presidenciales, pero se recuperó en 1997 con la Alianza y en 1999 puso a un presidente de la Nación. Pareció evaporarse de nuevo después de 2001 pero en 2015 volvió a poner otro presidente con Juntos por el Cambio.
Martingalas del peronismo
El peronismo sigue ensayando todas las martingalas. En la semana habrá apariciones estelares como las de Jorge Taiana y Carlos Tomada en una mesa en la Feria del Libro sobre derecho laboral. El sello que convoca tiene aroma porteño. Firman la invitación, entre otros, Guillermo Oliveri, ex secretario de Culto de los gobiernos Kirchner y de Alberto Fernández, y Enrique Palmeyro, hombre de extrema fidelidad al papa Francisco, que milita en un sector del peronismo que ensaya alguna síntesis. Aquí la síntesis la expresan las figuras de Tomada y Taiana. Los dos figuraron como precandidatos a diputados nacionales por Buenos Aires en el acuerdo que cerraron para ese cargo Axel Kicillof y Cristina de Kirchner. Los propuso Axel, y definió Cristina en favor de Jorge Taiana. La lista que encabezó el excanciller hizo una elección impensadamente buena. Perdió por medio punto frente a otro peronista, Diego Santilli, saliente del PRO y entrante en La Libertad Avanza. El peronismo solía perder la elección de medio término de Buenos Aires, salvo excepciones. Esta vez fue casi un empate y sacó sólo un diputado menos que la alianza con eje en LLA. Los mismos convocantes de esa mesa tienen más en el menú: la semana que viene harán una mesa con Agustín Rossi y Alberto Sileoni, entre otros. La convocatoria está firmada por la Fundación Perspectiva Sur, una organización creada hace algunos años para llevar a la política las ideas del papa Francisco. Se quieren mantener lejos de San José 1111 y lo prueban con que el acto en memoria por la muerte de Francisco lo hicieron en Casa de La Rioja en Buenos Aires, amparados por Ricardo Quintela.
Raro federalismo porteño
También tiene marca de origen porteño la cumbre “federal” del viernes en Parque Norte. La hizo Juan Manuel Olmos con dirigentes de todos los palos, todos más lejos del kirchnerismo de lo que gustaría en San José 1111. El massismo puso una ficha por ahí a través de Guillermo Michel, aunque Sergio Massa no envió otros representantes. Se ocupó que no fueran sus intendentes. Lo mismo hizo Máximo Kirchner que recortó la representación de los suyos. El grupo intenta arbitrar entre el peronismo del AMBA y el del interior. Los organizadores dicen que Martín Llaryora, cordobesista, envió 20 intendentes para alimentar el federalismo del encuentro porteño. Mas que novedoso porque el peronismo de Córdoba ha tenido juego propio frente al PJ nacional.
Los cerebros de Axel
En busca de la misma síntesis se reúnen este martes en La Plata el intendente Julio Alak, cerebro político (hemisferio derecho) de la gestión de Axel, con Miguel Pichetto, Nicolás Massot y Emilio Monzó. Este espectro imagina la construcción de un frente electoral de centro donde se integren, entre otros, el peronismo pichettista. Entran en tensión con otros operadores de Kicillof como Carlos Bianco (que es hemisferio izquierdo), que propone se sume a una alianza también la izquierda. El ala centrista lo señala a Carli como ubicado en un eje eurocéntrico de izquierda y derecha, y busca superar esa dialéctica, que considera vieja y del siglo XX.

















