Los ríos urbanos vuelven a ser zonas de baño en varias ciudades europeas, en un momento en que las olas de calor empujan a más vecinos a buscar alivio en el agua. En París, el río Sena pasó de símbolo de suciedad a emblema de recuperación tras décadas de prohibición, según relató National Geographic.
Varias ciudades europeas han convertido ríos y canales contaminados en espacios aptos para el baño mediante inversiones en alcantarillado, tratamiento de aguas, infraestructura para aguas pluviales y controles de contaminación. Según National Geographic, el caso de París, junto con ejemplos como Basilea, Copenhague, Zúrich, Berna y Oslo, muestra que esa transformación también gana peso como respuesta urbana ante el calor extremo.
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La tendencia revive una práctica que fue común hasta comienzos del siglo XX en Europa occidental y partes de Norteamérica. Con la industrialización y el crecimiento urbano, muchos cauces quedaron tan degradados que ciudades como París vetaron el baño por razones sanitarias.
Para Matthew Sykes, cofundador y director de programas de Swimmable Cities, el cambio va más allá del ocio. “La gente está empezando a entender que una ciudad con ríos aptos para el baño es una mejor ciudad”, dijo a National Geographic.
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París recupera el Sena en medio del calor extremo
París prohibió nadar en el Sena en 1923, después de años en que aguas residuales, restos de animales y espuma de lavandería iban a parar al río. El debate sobre su limpieza empezó en 1988 y la ciudad retomó ese objetivo con fuerza en 2016 bajo la alcaldesa Anne Hidalgo, que lo convirtió en una pieza central de la candidatura olímpica de la capital para 2024.

Sykes sostuvo que París hizo gran parte del trabajo más difícil para otras ciudades, porque tuvo que demostrar que una iniciativa ya probada en urbes más pequeñas también podía funcionar en una gran metrópoli. Esa apuesta se cristalizó en julio de 2025, cuando el Sena abrió oficialmente al público.
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Más de 100.000 personas nadaron en las tres zonas habilitadas, una respuesta que llevó a ampliar la apertura hasta comienzos de septiembre. En su segunda temporada de baño este verano, la capital francesa usa el río no solo como espacio recreativo, sino también como salida ante el aumento de las temperaturas.
Desde el punto de vista sanitario, la ciudad analiza cada día el Sena para detectar E. coli y enterococos, bacterias que pueden causar fiebre, infecciones urinarias y diarrea. Según las normas de la Unión Europea, esos controles han mostrado de forma constante que el agua es segura para el baño.
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Pese a eso, persiste un rechazo simbólico. Cuando la firma IFOP preguntó en 2021 a 1.000 franceses qué pensaban del Sena, el 70% lo describió como sucio, contaminado y maloliente.
Basilea muestra cómo un río limpio puede integrarse a la vida diaria
A unos 400 kilómetros de París, Basilea ofrece una relación muy distinta con su río. En esa ciudad suiza, cientos de personas flotan por el Rin en verano y, según contó National Geographic, algunos vecinos incluso se desplazan al trabajo dejándose llevar por la corriente.
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Suiza figura entre los países con ríos urbanos más limpios del mundo y encabeza el tratamiento de aguas residuales.
La costumbre de bañarse en el Rin en Basilea viene de lejos. Hay registros desde al menos el siglo XV, cuando monjas de la abadía local se refrescaban en el río, y el primer balneario oficial en ese cauce habría abierto en 1831.
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Durante las últimas cuatro décadas, dejarse llevar por el Rin con bolsas estancas flotantes, conocidas allí como Wickelfisch, se convirtió en parte habitual del verano. Para Ruedi Bösiger, experto en agua dulce del Fondo Mundial para la Naturaleza, esa práctica está integrada en la cultura local: “No entendemos la idea de tener un río en tu ciudad y no bañarte en él”.
Ese modelo no surgió sin tropiezos. En 1986, un incendio en un depósito agroquímico de Sandoz liberó sustancias tóxicas al Rin, tiñó el río de rojo y arrasó la fauna aguas abajo en uno de los peores desastres ambientales de su historia.
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Antes de ese vertido, los ríos urbanos suizos también arrastraban altos niveles de contaminación por desechos industriales, aguas residuales y escorrentías fabriles. La crisis impulsó cambios legales en todo el país y aceleró mejoras en plantas de tratamiento, sistemas de vigilancia y obras para impedir que el agua usada para apagar incendios llegara al río.

Patricia Holm, investigadora de ecosistemas acuáticos de la Universidad de Basilea, dijo que aquel episodio hizo que la población tomara mayor conciencia sobre el cuidado del Rin. A su juicio, el río está hoy más sano que antes del accidente.
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Un río apto para el baño no siempre está ecológicamente sano
Los expertos advierten que un agua apta para el baño no equivale a un ecosistema fluvial íntegro. Bösiger señaló que la seguridad para los bañistas, medida sobre todo con niveles de E. coli, no refleja por sí sola la salud general del río.
En Suiza, muchos cauces han sido canalizados y fragmentados por centrales hidroeléctricas. Eso ha provocado pérdida de hábitat y ha limitado el flujo de sedimentos aguas abajo, con efectos sobre la fauna y los ecosistemas acuáticos.
También persiste la necesidad de vigilar microcontaminantes, como residuos de medicamentos, pesticidas y parabenos, por su posible impacto en la salud humana y animal. En 2016, Suiza aprobó una ley que obliga a retirar sustancias químicas del agua, la primera de ese tipo en el mundo, según National Geographic.

Cada año, las ciudades suizas añaden instalaciones de tratamiento de microcontaminantes a sus plantas existentes. Yixin Cao, exinvestigadora del Urban Bathing Studio de la Universidad de Lyon, atribuyó parte de esos avances a un sistema político que permite a la población impulsar normas sobre el agua mediante referendos.
Cao añadió que en Suiza el río se entiende como un espacio común y digno de confianza, una mirada que, a su juicio, aún falta en la cultura parisina y en otras ciudades industrializadas de Europa. Esa diferencia ayuda a explicar por qué en Basilea el baño urbano se vive como una rutina y en París todavía rompe inercias.




















