El gobierno de Reino Unido anunció nuevas sanciones contra 35 personas y empresas vinculadas al desarrollo de drones para Rusia y redes de trata de personas que reclutan migrantes para combatir en Ucrania.
El secretario de Estado de Sanciones de Reino Unido, Stephen Doughty, calificó la práctica de reclutamiento como “bárbara” y subrayó que Londres busca “desmantelar la maquinaria bélica rusa” mediante presión económica y judicial.
PUBLICIDAD
El paquete incluye a empresas establecidas en Tailandia y China que proveen tecnología a la industria de drones de Rusia, así como a figuras centrales en la logística y el reclutamiento.
Entre los sancionados se encuentran Pavel Nikitin, responsable de la compañía desarrolladora del dron VT-40 —utilizado masivamente y fabricado a bajo costo para ataques rusos—, y Polina Alexandrovna Azarnij, señalada por facilitar el traslado de ciudadanos de países como Egipto, Irak, Costa de Marfil, Nigeria, Marruecos, Siria y Yemen al frente ucraniano. Los migrantes reclutados recibían una formación mínima y eran desplegados en condiciones precarias.
PUBLICIDAD
El Ministerio de Exteriores británico detalló que, solo en marzo de 2026, Rusia lanzó más de 200 drones diarios sobre el territorio ucraniano, la cifra más alta registrada hasta la fecha. Las autoridades anticipan que este récord podría superarse en abril, en un contexto de intensificación de ataques aéreos por parte de Moscú.
Con estas sanciones, Reino Unido busca obstaculizar la fabricación y el flujo de componentes críticos y soporte técnico, dificultando el acceso ruso a recursos esenciales para la producción de drones.
PUBLICIDAD
El régimen de sanciones utilizado se enmarca en la Global Irregular Migration and Trafficking in Persons Sanctions (GIMTiPS), la primera legislación internacional destinada a combatir la migración irregular y el crimen organizado en materia de inmigración.
Esta normativa permite sancionar a individuos y organizaciones implicados en la trata de personas y la facilitación de movimientos migratorios ilegales, independientemente de su ubicación geográfica.
PUBLICIDAD
La acción británica también responde a la utilización de migrantes en operaciones cuyo objetivo es desestabilizar otros países, como Polonia y Finlandia, donde han sido transportados con fines de presión geopolítica.
En paralelo a estas sanciones, la cooperación entre Reino Unido y la Unión Europea en materia de apoyo a Ucrania continúa profundizándose. Ayer avanzaron en conversaciones sobre la posible incorporación británica al préstamo comunitario de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania.
PUBLICIDAD

De concretarse, Londres podría suministrar material de defensa a Kiev en los próximos dos años, fortaleciendo la cooperación industrial en el ámbito militar entre ambas partes. Así lo expresaron en un comunicado conjunto tras una reunión entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el primer ministro británico, Keir Starmer, durante la cumbre de la Comunidad Política Europea en Armenia.
El préstamo, aprobado el 23 de abril tras superar un bloqueo de Hungría, será financiado por la Unión Europea a través de emisiones de deuda en los mercados. Del total, cerca de 30.000 millones de euros se destinarán a cubrir necesidades económicas urgentes de Ucrania, mientras que aproximadamente 60.000 millones se orientarán a la industria militar del país.
PUBLICIDAD
(Con información de Europa Press)






















