24 Oct, 2026 03:07 p. m. EST
El papa León XIV recibió en el Vaticano una carta de las universidades públicas argentinas en la que cuestionan al gobierno de Javier Milei por el deterioro presupuestario del sistema y por la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. El documento fue entregado por el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci.
La presentación tuvo lugar durante la audiencia general que el Pontífice encabezó en el Vaticano. Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), llevó el texto en representación de las autoridades universitarias, en la antesala de la visita de León XIV a la Argentina prevista para noviembre.
La carta plantea que el conflicto excede la discusión sobre las partidas destinadas a las casas de estudio. Las universidades sostienen que la falta de ejecución de una ley aprobada y ratificada por el Congreso, junto con las disputas judiciales por su cumplimiento, afecta el funcionamiento de las instituciones democráticas.
El documento llegó el miércoles pasado a manos del Papa, seis días después de la quinta Marcha Federal Universitaria, realizada el 15 de octubre. Para los involucrados en las gestiones para el encuentro, la decisión del sumo pontífice de recibir el reclamo implicó, en los hechos, un fuerte gesto político. Estudiantes, docentes, no docentes y autoridades académicas reclamaron entonces una recomposición salarial, recursos para las universidades y el cumplimiento de la legislación vigente.
Además, la audiencia se realizó un día después de que la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal admitiera una apelación del Poder Ejecutivo vinculada con la ejecución de una medida cautelar sobre salarios y becas. La decisión representó un avance procesal para el Gobierno, aunque no resolvió el fondo del conflicto.
La carta tiene tres páginas y reúne datos sobre la reducción de recursos, el impacto en la enseñanza y la investigación, y cuestionamientos a lo que el CIN define como una campaña de descalificación contra la educación superior pública.
“El Poder Ejecutivo, en una actitud sin precedentes, desconoce los otros dos poderes de la República”, afirma el texto al que accedió Infobae. Según el documento, el Gobierno ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795 y desoye las decisiones judiciales que ordenan su aplicación inmediata.
El CIN advirtió que el desacuerdo tiene consecuencias institucionales. “Cuando el gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se lesiona no es solo el presupuesto universitario, sino el contrato social que nos une y nos mantiene libres y en un Estado de derecho”, señalaron las autoridades universitarias.
Durante el encuentro, Bartolacci transmitió al Pontífice el saludo de la comunidad universitaria y sus expectativas ante su próxima llegada al país. “Fue un honor saludar al Papa León XIV y una responsabilidad entregarle un documento en nombre de las universidades públicas de todo el país”, expresó el rector.
El titular del CIN indicó que buscaban brindarle al Papa información precisa sobre la situación de la educación, la universidad y la ciencia antes de su visita, prevista para el 8 de noviembre próximo. También manifestó la expectativa de que su presencia contribuya a promover el diálogo en un escenario de tensiones políticas y económicas.
El organismo no informó que León XIV haya asumido compromisos específicos sobre el reclamo. La audiencia tuvo como objetivo ponerlo al tanto de las dificultades que atraviesan las instituciones y de la posición de las autoridades académicas.
Uno de los principales argumentos de la presentación está vinculado con la evolución del gasto destinado al sistema. Según el documento, el presupuesto de las universidades nacionales pasó de un promedio de 0,74% del Producto Bruto Interno (PBI) entre 2016 y 2023 a 0,47% en 2026.
Para las autoridades académicas, esa cifra constituye el nivel más bajo de inversión histórica en el sistema universitario argentino. La baja equivale a 0,27 puntos porcentuales del PBI frente al promedio de los ocho años anteriores, una reducción cercana al 36,5% en términos relativos.
El CIN afirmó que la restricción de fondos condiciona el funcionamiento cotidiano de las universidades y alcanza a los proyectos de investigación científica, las tareas de extensión, la vinculación tecnológica y la compra de equipamiento.
La carta también relaciona la situación con las trayectorias estudiantiles. “Cuando el financiamiento universitario se deteriora, las consecuencias no se limitan a las aulas, los talleres o los laboratorios de enseñanza”, señala el texto, que menciona entre sus efectos las dificultades para sostener las actividades científicas y garantizar que los estudiantes completen sus carreras.
Las autoridades recordaron una definición del papa Francisco, quien calificó a los recortes en educación como un “suicidio programado”. La cita fue incorporada para reforzar el lugar que la educación ocupa, según el CIN, en las políticas de inclusión y desarrollo.
La Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795 fue sancionada por el Congreso y luego ratificada con mayorías especiales tras el veto presidencial. La norma contempla mecanismos de recomposición presupuestaria, actualizaciones salariales para docentes y no docentes y recursos para las becas estudiantiles.
El Poder Ejecutivo condicionó su aplicación mediante el Decreto 759/2025, con el argumento de que debían identificarse las fuentes de financiamiento. A partir de esa decisión, las universidades iniciaron reclamos judiciales para exigir el cumplimiento de la norma.
El juez federal en lo contencioso administrativo Martín Cormick dictó resoluciones favorables a los reclamos universitarios, entre ellas una cautelar sobre salarios y becas. También declaró inconstitucional la condición fijada por el Gobierno para ejecutar la ley.
El 20 de octubre, la Sala III de la Cámara habilitó la revisión de decisiones que el magistrado de primera instancia había considerado inapelables. El tribunal entendió que el Estado podía discutir la continuidad de la cautelar, ante el planteo oficial de que había perdido vigencia luego de la sentencia de fondo.
La Cámara no definió si la cautelar sigue vigente ni estableció si el Gobierno cumplió con las obligaciones ordenadas. Los jueces aclararon que admitir la apelación no implicaba adelantar una posición sobre el cumplimiento de la medida.
Para el Gobierno, la resolución respaldó su postura en el litigio. Las universidades, en cambio, mantuvieron su reclamo por la aplicación efectiva de la ley y por la asignación de recursos en el marco de la discusión del Presupuesto 2027.
En su documento, el CIN sostuvo que el sistema universitario público reúne a cerca de tres millones de personas en más de 70 instituciones de distintas tradiciones académicas. También destacó su aporte a la movilidad social, la formación profesional, la producción científica y el desarrollo tecnológico.
“La universidad pública y el sistema público de investigación, desarrollo e innovación son factores fundamentales de la economía del país”, planteó la carta. El organismo vinculó el financiamiento de esas capacidades con la posibilidad de agregar valor a las materias primas y generar empleo.
El texto también recuperó reflexiones de León XIV sobre el diálogo, la comunicación y la búsqueda de la verdad frente a la desinformación y la polarización. Para el CIN, las universidades deben formar ciudadanos capaces de contrastar fuentes y participar de los debates públicos.
“La universidad argentina, pública, gratuita y federal, es una valiosa conquista de muchas generaciones y nuestra responsabilidad es preservarla para quienes vengan”, concluye uno de los últimos pasajes de la carta.
Las autoridades universitarias expresaron su confianza en que el reconocimiento del Pontífice al sistema, su palabra y su bendición permitan renovar la confianza en las instituciones democráticas. La presentación en el Vaticano sumó así una instancia internacional a un conflicto que seguirá abierto en el Congreso y en los tribunales.