“Aquí no ha pasado nada” es el título de la obra que el Gobierno intentó escenificar este martes en Casa Rosada durante la jura de Diego Santilli como nuevo jefe de gabinete: el “Colo” ingresó al Salón Blanco con Javier Milei y Manuel Adorni, “renunciado” por el escándalo judicial que lo tiene en la mira, y los tres se abrazaron largamente en el saludo final, lo que opacó la asunción del nuevo funcionario que se vio respaldado por 13 gobernadores que miraron impávidos la escena.
“No lo ví” dijo, en cambio, a la salida del acto en el Salón Blanco la conductora Analía Maiorana, esposa del flamante funcionario. La presencia de Adorni incomodó a las figuras del PRO presentes, un partido que pidió su remoción insistentemente pero también a los propios. “Fue algo innecesario”, reconoció una espada política del oficialismo. Es que, al término de la jura formal, el ex vocero presidencial comenzó a saludar a los ministros ubicados en la primera fila de la platea prácticamente al mismo tiempo que su sucesor.
El glamoroso salón había comenzado a poblarse desde las 17. En la fila izquierda de sillas se ubicaron los familiares de Santilli, como su mujer, sus hijos y su padre Hugo -ex funcionario menemista y recordado presidente de River- y a la derecha, los integrantes de la actual administración. No alcanzaron las sillas: el secretario de Turismo, Daniel Scioli, tuvo que observar el breve acto de pie. Representaron al PRO el diputado Cristián Ritondo y el ex intendente y actual senador provincial, Guillermo Montenegro.
Santiago Caputo, de traje y corbata, se ubicó en la segunda fila. Karina Milei estaba cerca al igual que Patricia Bullrich, ambas se saludaron cálidamente antes del comienzo de la ceremonia. Pero más adelante, y en forma perpendicular a esa improvisada platea, se ubicaron unos 13 gobernadores que concurrieron en clara muestra de respaldo al flamante funcionario.
Estuvieron presentes el catamarqueño Raúl Jalil -el único que saludó a Adorni en la embestida del ex vocero contra los plateístas del acto-, el chaqueño Leandro Zdero, el correntino Juan Pablo Valdés, el jujeño Carlos Sadir, el mendocino Alfredo Cornejo, el neuquino Rolando Figueroa, el rionegrino Alberto Weretilneck, el sanjuanino Marcelo Orrego, el santacruceño Claudio Vidal, el tucumano Osvaldo Jaldo, el entrerriano Rogelio Frigerio y el cordobés Martín Llaryora. A ellos se sumó el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri. A último momento se ausentó el salteño Gustavo Sáenz, con demoras en su vuelo a Buenos Aires.
Desde que había asumido en el ministerio del Interior, Santilli se mostró como un interlocutor válido de los mandatarios provinciales, a quienes escucha sus reclamos por mayores fondos o por la conclusión de obras públicas postergadas y con quienes negocia la reforma electoral, el proyecto más ambicioso del Ejecutivo. Incluso, en la previa a su oficialización como jefe de Gabinete, Santilli mantuvo reuniones con los gobernadores Frigerio (Entre Ríos) y Orrego (San Juan). Y unos minutos antes del acto oficial, compartió un encuentro institucional junto a otros mandatarios provinciales y al jefe de gobierno porteño.
Pero más allá del respaldo político de los mandatarios provinciales, la presencia de Adorni se llevó todas las miradas. Tras ingresar con el primer mandatario y su sucesor, esperó a un costado la jura formal y luego los aplaudió. Como gesto planificado, se unió al abrazo que el libertario le prodigó al “Colo”, en una clara muestra de respaldo del primer mandatario para un funcionario que dejó su cargo luego de un escándalo que superó los 3 meses y medio y que no logró contener pese al comienzo del Mundial.
Ese gesto de Milei fue parecido al que le prodigó a Bullrich cuando dejó Seguridad y pasó al Senado. Pero no se lo concedió a Guillermo Francos, casualmente el antecesor de Adorni en la Jefatura de Gabinete, que se fue en medio de una interna furiosa. El ex Corporación América siempre le achacó al asesor Caputo su salida del Ejecutivo.
Si de internas hablamos, hubo representación en el acto del karinismo y de Las Fuerzas del Cielo. Se mostraron sonrientes en un improvisado abrazo los representantes bonaerenses de ambas “bandas”, Sebastián Pareja -titular de LLA provincial- y Agustín Romo, hasta ahora jefe de la bancada de LLA de la Cámara baja bonaerense. La gravedad del “Adorni-gate” hizo que la interna oficial quedara relegada y hubo consenso tanto en la llegada de Santilli como en el diseño de la nueva área de Comunicación.
Lo cierto es que el recambio en lo alto de la administración libertaria convierte a Milei en el presidente que más veces ha renovado este cargo en un solo período, con un récord de 4 jefes de gabinete en dos años y medio. Así se desprende de un informe de la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Austral que, además, calculó que bajo este gobierno el promedio de duración de estos funcionarios cayó a 310 días, la marca más baja para un presidente elegido por voto popular, incluso por debajo de la gestión de Fernando de la Rúa.

























