
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires recibió una suba en la calificación crediticia por parte de Moody’s Local Argentina, que aumentó tanto la nota del emisor en moneda local como la del emisor en moneda extranjera a AAA.ar desde AA+.ar, ambas con perspectiva estable. Además, la agencia elevó la calificación de los Programas de Financiamiento en el Mercado Local y el Programa de Asistencia Financiera a AAA.ar, manteniendo también la perspectiva estable. De acuerdo con el reporte publicado el 9 de junio de 2026, la revisión contempló diversos factores vinculados al desempeño fiscal y financiero de la jurisdicción, así como la evolución reciente de su perfil de vencimientos.
Según informó Moody’s Local Argentina, la decisión se fundamentó en la mejora observada en el perfil de vencimientos de la Ciudad a raíz de las recientes emisiones en los mercados internacionales. El 13 de mayo de 2026, la Ciudad emitió la Serie 14 del Bono Tango por USD 500 millones, a una tasa fija del 7,05%, con fecha de vencimiento en 2036. Los fondos captados se destinarán principalmente a cubrir vencimientos de amortizaciones próximas, lo que permitió a la administración local extender los plazos y distribuir los compromisos de pago de manera más equilibrada. El informe de la calificadora destacó que estas condiciones dotan a la Ciudad de una mayor flexibilidad financiera frente a escenarios adversos.
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El reporte de Moody’s destacó también la sólida evolución de los resultados fiscales de la Ciudad durante los últimos años, junto a una economía diversificada que genera recursos por encima del promedio nacional. Entre los indicadores sobresalientes, la base de ingresos propios alcanzó el 87,6% de los ingresos operativos en el primer trimestre de 2026. La Ciudad registró un margen operativo del 30,7% y un superávit financiero del 21,9% para ese mismo período. Las cifras reflejan la capacidad de la administración porteña para sostener márgenes positivos incluso en contextos económicos complejos.
El análisis de la agencia incluyó aspectos como la posición de liquidez de la Ciudad, su estructura de deuda y la distribución de vencimientos. La deuda total de la Ciudad llegó a 2.489.558 millones de pesos en el primer trimestre de 2026, con un perfil de vencimientos considerado bien distribuido en el tiempo. El 98,6% de la deuda se encuentra denominada en moneda extranjera, aunque el nivel de endeudamiento se ubica por debajo de otras jurisdicciones comparables.
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En los últimos años, los Gobiernos Locales y Regionales de Argentina enfrentaron un entorno desafiante caracterizado por una economía inflacionaria, escasez de reservas internacionales e incertidumbre política. El reporte de Moody’s Local Argentina señaló que, a partir de 2024, ocurrieron cambios estructurales que impactaron de distintas maneras a los gobiernos subsoberanos. Durante 2025, los gobiernos regionales experimentaron un deterioro en sus métricas fiscales, atribuido a dificultades en la recuperación económica. En 2026, la agencia proyecta un escenario de normalización gradual de las variables económicas clave.
El informe también incluyó una referencia al acuerdo alcanzado entre la Ciudad y el gobierno nacional para cancelar atrasos en transferencias no automáticas acumuladas entre julio de 2025 y marzo de 2026. El monto total, 813.400 millones de pesos, se saldó mediante la entrega de títulos públicos. Esta medida contribuyó a despejar incertidumbres financieras de corto plazo y se sumó a las fortalezas crediticias que la agencia identificó en la Ciudad.
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Entre los factores positivos que sustentaron la mejora de la nota, Moody’s enumeró la evolución sostenida de los márgenes operativos, la holgada posición de liquidez y la capacidad de generación de ingresos propios. En contraste, la agencia señaló como debilidades la alta proporción de deuda en moneda extranjera y el débil ambiente operativo de Argentina, un elemento común a todas las jurisdicciones del país.
La metodología empleada por Moody’s Local Argentina para esta revisión consideró información proveniente de las cuentas anuales de inversión de los ejercicios fiscales 2021-2024, ejecuciones intermedias de 2025 y 2026, así como datos del stock de deuda pública y presupuestos correspondientes a los años 2021-2026. También se tomaron en cuenta prospectos de emisión, información de organismos nacionales y de la propia administración porteña. El último informe completo anterior a esta revisión se publicó en septiembre de 2025.
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En cuanto a los indicadores sociales y económicos, la Ciudad registró una tasa de desempleo del 4,8% en 2025 y un nivel de pobreza del 9,6%. Las exportaciones alcanzaron los 409,2 millones de dólares ese año. El informe aclaró que la perspectiva estable contempla la expectativa de que no ocurran cambios significativos en los fundamentos crediticios de la Ciudad en el corto y mediano plazo.
El reporte de Moody’s subrayó que las calificaciones emitidas constituyen opiniones sobre el riesgo crediticio futuro relativo de la entidad, y no suponen recomendaciones de compra, venta o mantenimiento de títulos. Además, la agencia remarcó que estas calificaciones no constituyen declaraciones de hechos actuales o históricos, y no reemplazan el análisis propio que cada inversor debe realizar.
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El marco metodológico utilizado por la agencia incluyó el análisis de fundamentos económicos, resultados financieros, perfil de deuda y calidad de la administración. Según la definición de AAA.ar, esta calificación indica la calidad crediticia más fuerte en comparación con otros emisores locales.
El contexto de la calificación de Moody’s a la deuda soberana argentina mantiene reservas. En informes recientes, la agencia internacional no anticipó mejoras de nota para el país, argumentando dudas sobre el riesgo político y el perfil de vencimientos a partir de 2027.
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