En la madrugada del sábado, el gobierno de Rumanía denunció la violación de su espacio aéreo tras la caída de fragmentos de un dron ruso en una zona residencial de la ciudad de Galati, ubicada en el sureste del país, cerca de la frontera con Ucrania.
Este episodio constituye el primer daño material registrado en territorio rumano desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022.
Las autoridades rumanas confirmaron que un dron modelo Geran 2, versión rusa del Shahed de fabricación iraní, incursionó durante cuatro minutos en el espacio aéreo nacional y recorrió 15 kilómetros antes de ser destruido por un ataque proveniente de Ucrania.
Fragmentos del aparato impactaron en un edificio anexo a una vivienda y dañaron un poste de electricidad en Galati, sin registrar víctimas pero sí daños materiales. Un total de 535 personas fueron evacuadas de la zona y se suspendió el suministro de gas a 555 clientes, entre domicilios y empresas.
La alarma se activó tras la detección de actividad de drones por parte de los radares militares durante un ataque ruso a Ucrania. El Ministerio de Defensa de Rumanía informó que dos aviones Eurofighter Typhoon de la Fuerza Aérea Británica despegaron desde la base de Fetesti para patrullar la frontera y, según Reuters, detectaron un objeto a 1,5 kilómetros de la ciudad ucraniana de Reni, lo que confirmó la proximidad de los ataques rusos al territorio rumano.
El presidente de Rumanía, Nicusor Dan, calificó el incidente como “un hito sumamente grave” en el contexto del conflicto, aunque reiteró que el país no forma parte del enfrentamiento armado. Además, subrayó que el apoyo de Bucarest a Ucrania fue una decisión correcta, pero reconoció la necesidad de fortalecer los programas de modernización militar para enfrentar los riesgos actuales.
El Ministerio de Exteriores rumano acusó a la Federación Rusa de poner en peligro a la población civil y de ignorar las normas fundamentales del derecho internacional. El comunicado enfatizó que el incidente representa una amenaza directa para la seguridad de los ciudadanos rumanos y para la estabilidad colectiva en el marco de la Unión Europea y la OTAN.
En las horas posteriores al impacto, las autoridades recibieron reportes sobre la presencia de fragmentos de drones cerca de una granja en Vacareni, en la comarca de Tulcea, lo que amplió la investigación y las medidas de seguridad en la región.
Este ataque se produjo en el contexto de una escalada en las tensiones regionales, en la que Ucrania y Rumanía han intensificado su cooperación en materia de defensa.
A principios del mes de marzo, durante una visita oficial a Bucarest, ambos países firmaron un acuerdo para la producción conjunta de drones defensivos en territorio rumano y avanzaron en proyectos de colaboración energética, con el respaldo de una financiación europea de hasta 200 millones de euros.
Los presidentes Volodímir Zelensky y Nicusor Dan destacaron que estas iniciativas son clave para la seguridad regional. El objetivo es fortalecer la capacidad de respuesta y la estabilidad en la frontera oriental de Europa, ante la persistencia de riesgos derivados del conflicto.
(Con información de EFE)





















