Pese a que ya pasó el pico de la cosecha, el movimiento de camiones con granos hacia los distintos puertos del país es intenso y este mes supera al de igual período del año pasado. En lo que va de septiembre llegaron 114.728 camiones a puertos, fábricas y molinos, 7963 más que los 106.765 de igual período de 2025. Es un aumento del 7,5%, según datos de Williams Entregas. El gran salto fue del maíz, cuyos arribos crecieron un 88,6% en un año, de 25.491 a 48.071 vehículos.
Ese alto nivel de actividad tiene varias explicaciones. La campaña 2025/26 dejó una cosecha récord y, en particular, una producción histórica de maíz. Por el clima, la recolección de ese cereal terminó más tarde de lo habitual y parte de las entregas pasó hacia estos meses. A eso se suman una demanda activa, precios que favorecen las ventas y un buen ritmo de embarques. En el Gran Rosario también influye el nivel del Paraná, que permite que los buques carguen más toneladas.
Fernando Turín, de Agroentregas, explicó que la enorme cantidad de granos que dejó la campaña alargó el período de entregas. De hecho, el movimiento actual se parece al que otros años se observaba bastante antes. “La campaña se ha estirado por el gran volumen que hubo de esta cosecha. Estamos teniendo valores de otros años de julio o principios de agosto, que es cuando empezaba a terminarse la cosecha. Y venimos con estos valores desde todos estos meses”, señaló.
La campaña 2025/26 alcanzó una producción récord de 157,1 millones de toneladas, sobre una superficie de 36,9 millones de hectáreas, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. El maíz también marcó un máximo histórico, con 64 millones de toneladas. Ese mayor volumen se observa en los ingresos. En apenas 25 días de septiembre arribaron 48.071 camiones con maíz, frente a 25.491 en igual período de 2025, una suba del 88,6%. “Hasta el momento se ha entregado más que la soja, inclusive. Recién ahora la soja está ahí equiparándolo”, explicó Turín.
El trigo, que también tuvo una cosecha récord, registró un mayor movimiento, aunque más moderado: los arribos crecieron un 26,1%, de 16.218 camiones en igual período de 2025 a 20.448 este año.

Pero la disponibilidad de mercadería es solo una parte de la explicación. Javier Preciado Patiño, consultor, señaló que también hay una demanda activa del mercado internacional, que lleva tanto a la industria aceitera como a los exportadores de maíz a necesitar granos. “Hay una cantidad importante de grano disponible para vender y, al mismo tiempo, un mercado global que se está moviendo y demandando. Eso hace que la industria aceitera necesite comprar y que el exportador de maíz también necesite hacerlo. Como resultado de esas dos cosas, hoy tenemos precios mejores que los de un año atrás”, explicó.
Además, Preciado Patiño destacó la ausencia de expectativas que lleven a los productores a postergar las ventas. “Hoy nadie está esperando una devaluación ni que vaya a haber un dólar soja. Ese tipo de expectativas, cuando existen, hacen que el productor retenga. Tampoco estamos en un mercado con una suba tan fuerte que lleve a pensar que es mejor esperar unos días para vender a un precio mayor”, agregó.
Para el especialista, que siga habiendo un flujo importante de camiones a esta altura del año muestra también que la comercialización de la cosecha se distribuye de manera más pareja entre los distintos meses. “Por segundo año consecutivo, y sin necesidad de un dólar soja ni de ninguna medida extraordinaria, tenemos un segundo semestre muy activo, con oportunidades de negocios para el productor y una demanda que sigue firme”, explicó.
Dentro del mapa portuario, el Gran Rosario concentró el mayor crecimiento. En lo que va de septiembre recibió 79.766 camiones, frente a 58.965 en igual período de 2025, una suba del 35,3%.
Allí también juega a favor el nivel del río Paraná. Tomás Williams, de Williams Entregas, explicó que las condiciones actuales permiten que los buques carguen más mercadería. “El nivel del Paraná está en un muy buen año, en donde los barcos pueden cargar mucho tonelaje en los buques. Y eso hace que la logística sobre Rosario sea alta”, afirmó.
La situación fue diferente en los puertos del sur. Bahía Blanca recibió 22.130 camiones, frente a 23.958 en el mismo período del año pasado, una caída del 7,6%. En Necochea la baja fue mucho mayor, con 8478 vehículos contra 18.198 de 2025, un 53,4% menos. En Bahía Blanca hubo además dificultades logísticas hacia fines de agosto. Un conflicto salarial entre las empresas y Urgara generó demoras en las descargas y algunas compañías optaron en ese momento por derivar mercadería hacia otros puertos.
En soja, el panorama es diferente al del maíz. Los camiones que ingresaron en septiembre fueron menos que un año atrás, con 39.667 vehículos frente a 56.173, una baja del 29,4%. Sin embargo, las ventas y la actividad de las fábricas aceiteras se mantienen altas para esta altura del año.
Preciado Patiño explicó que las ventas primarias de soja superan las 200.000 toneladas diarias. Con ese ritmo, estima que septiembre podría cerrar cerca de 4 millones de toneladas comercializadas.
“Es un ritmo muy bueno para lo que es un mes de septiembre, donde en general empieza a declinar”, señaló. Según indicó, si finalmente el mes termina cerca de los cuatro millones de toneladas, el volumen quedaría muy por encima del promedio de los últimos años e incluso superaría a 2025, que ya había mostrado un buen nivel.
La molienda acompaña ese movimiento. En agosto fue de 4,25 millones de toneladas de soja y, para septiembre, Preciado Patiño estima que rondará los 4,2 millones. “Están moliendo de una manera superconsistente en la industria. Después va a empezar a declinar, lógicamente, pero eso te da la pauta de que septiembre va a ser un mes interesante”, afirmó.
Los embarques también muestran una demanda externa activa que acompaña el movimiento de granos hacia los puertos. Preciado Patiño estimó que septiembre cerrará con unas 2,9 millones de toneladas de harina de soja y 3,8 millones de toneladas de maíz. “Los negocios están funcionando para los principales productos. Los dos principales complejos, soja y maíz, están andando muy bien”, resumió.
































