
En medio de la discusión por el nivel de consumo y las diferencias entre los canales de venta, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que las ventas minoristas pyme registraron en septiembre una suba real interanual de 0,3%, aunque cayeron 1,2% frente a agosto y acumularon una retracción de 2,1% en lo que va del año.
El informe de la entidad ubicó al canal digital como una de las principales diferencias dentro del desempeño comercial del mes. Las operaciones online realizadas por comercios con local a la calle crecieron 19,4% en la comparación con septiembre del año anterior y subieron 8,7% frente a agosto.
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Esa evolución contrastó con el comportamiento del índice general, que incluyó las ventas efectuadas bajo todas las modalidades por los comercios relevados. Mientras las transacciones digitales mostraron incrementos en ambas comparaciones, la actividad minorista pyme apenas avanzó frente al mismo mes del año anterior y retrocedió en la medición mensual.
La CAME indicó que septiembre combinó una recuperación interanual marginal con una demanda que permaneció fragmentada. Los hogares orientaron sus gastos hacia compras cotidianas, productos de menor valor y reposiciones indispensables, con menor espacio para consumos de mayor monto.
El freno respecto de agosto respondió a la finalización de los picos comerciales vinculados con fechas festivas y escolares del octavo mes del año. El relevamiento también señaló una pérdida de dinamismo en los ingresos disponibles de los hogares y límites para sostener el endeudamiento con tarjetas.
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El empuje del canal digital y las cuotas
Las ventas online de los comercios con atención presencial registraron una suba interanual de 19,4% en septiembre. La variación mensual fue de 8,7%, según el informe de la CAME, que relevó el comportamiento de los negocios bajo distintas modalidades de comercialización.

Las cuotas cortas sin interés y las promociones bancarias influyeron en el cierre de operaciones. La entidad indicó que esas herramientas resultaron determinantes ante la cautela de los consumidores y ante la menor capacidad para asumir compromisos de financiamiento de largo plazo.
Los comercios enfrentaron un escenario de presupuestos familiares restringidos. En ese contexto, el canal digital convivió con un consumo orientado a la necesidad inmediata, a la búsqueda de precios y a la utilización de alternativas de financiación acotada.
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La expansión de las operaciones digitales se registró durante un mes en el que la demanda general perdió tracción tras los movimientos comerciales de agosto. Las compras vinculadas con el inicio de la primavera generaron actividad en segmentos específicos, pero no compensaron el retroceso del consumo general.
Por rubros
En el desagregado sectorial, cinco de los siete rubros incluidos en la medición presentaron variaciones interanuales positivas. El mayor aumento correspondió a Textil e indumentaria, que registró una suba de 5% en un mes de cambio de temporada.

Calzado y marroquinería se ubicó en segundo lugar, con un incremento de 3,5%. Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción avanzó 3,3%, mientras que Farmacia creció 1,5% y Perfumería registró una suba de 0,7 por ciento.
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Dos sectores cerraron septiembre con caídas respecto del mismo mes del año anterior. Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles retrocedió 3,4%, en tanto que Alimentos y bebidas bajó 3,1 por ciento.
La CAME señaló que Textil e indumentaria y Calzado y marroquinería mostraron mejoras interanuales frente a las caídas pronunciadas que registraron en septiembre de 2025. Comerciantes consultados en esos rubros indicaron que aceptaron rentabilidad negativa para obtener una mayor liquidez financiera.
La situación de esos negocios reflejó la presión sobre los márgenes. Los comercios afrontaron cambios en los costos de reposición, competencia de los canales mayoristas y presencia de comercio informal o productos importados.
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El aumento de las unidades vendidas o de las operaciones en algunos segmentos no implicó una mejora de la rentabilidad. Según el informe, parte de los comerciantes priorizó la disponibilidad de recursos financieros por encima de los márgenes de ganancia.
Cambios en las expectativas
El 50,2% de los titulares de pymes encuestados manifestó que la situación de su empresa no presentó modificaciones respecto de septiembre del año anterior. Esa proporción aumentó 2,8 puntos porcentuales en relación con el 47,4% que se registró en agosto.
El 44,3% de los encuestados informó un retroceso en las condiciones de su actividad. Esa cifra bajó 2,2 puntos porcentuales (p.p.) frente a la medición previa, de acuerdo con el balance cualitativo difundido por la entidad empresaria.
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El grupo que indicó una evolución favorable representó el 5,6% de las respuestas. Esa participación mostró una baja marginal de 0,5 p.p. durante el período.
Las respuestas reflejaron que la estabilidad fue la percepción más extendida entre los comerciantes relevados, aunque una proporción cercana a la mitad informó condiciones menos favorables que un año antes. El segmento que informó una mejora mantuvo una representación menor dentro de la muestra.
La consulta sobre las perspectivas para los próximos 12 meses mostró un escenario dividido. El 44,1% de los participantes anticipó que el desempeño de su firma permanecerá sin cambios, una cifra 0,2 p.p. superior a la registrada en agosto.
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