31 Oct, 2026 12:06 p. m. EST
Los centros de servicios compartidos de las multinacionales en la Argentina continúan expandiendo sus operaciones hacia nuevos mercados y actividades, aunque las restricciones de costos comienzan a condicionar el desarrollo de proyectos. Durante 2026, casi cuatro de cada diez empresas del sector demoraron o suspendieron iniciativas por cuestiones económicas, en un escenario en el que el país busca sostener su competitividad frente a otros destinos internacionales que también concentran operaciones de grandes compañías.
A pesar de estas dificultades, el 58% de los centros amplió el alcance de sus operaciones, ya sea mediante la incorporación de nuevas funciones, la prestación de servicios a otros países o una combinación de ambas estrategias. Al mismo tiempo, el 86% consiguió mantener sus niveles de productividad sin cambios significativos, incluso en un contexto de mayor cautela en la asignación de recursos.
Los datos surgen del estudio Shared Services Centers en Argentina 2026, elaborado por la consultora Michael Page a partir de una encuesta realizada durante julio y agosto entre más de 25 empresas y directores y gerentes vinculados con la gestión de estos centros en el país. El relevamiento analiza la evolución de las operaciones, las principales actividades desarrolladas, los mercados atendidos y los factores que condicionan la competitividad.
Los llamados Shared Services Centers (SSC) son estructuras mediante las cuales las multinacionales concentran funciones administrativas, financieras, tecnológicas y de soporte para atender distintas unidades de negocio. Desde la Argentina, estas operaciones brindan servicios tanto al mercado regional como a otros destinos internacionales, en un esquema que permite centralizar procesos y distribuir responsabilidades entre diferentes países.
La contabilidad y las finanzas constituyen el núcleo de las actividades desarrolladas por estos centros en la Argentina. Según el informe, el 100% de los SSC relevados presta servicios de contabilidad, frente al 95% registrado en 2025. En tanto, las operaciones de finanzas transaccionales alcanzan al 93% de los centros, por encima del 90% del año anterior.
Estas funciones incluyen distintas tareas vinculadas con la administración financiera de las compañías, desde procesos contables hasta operaciones de pagos, facturación, cobranzas y gestión de transacciones. Su elevada presencia refleja la importancia que mantienen dentro del modelo de servicios compartidos.
En tercer lugar aparecen los servicios de Recursos Humanos, presentes en el 67% de los centros, una proporción que se mantuvo sin cambios respecto de 2025. Les siguen las actividades impositivas, que aumentaron su participación del 57% al 60%.
En cambio, otras funciones mostraron una menor presencia dentro de la muestra. Los servicios de tecnología de la información pasaron del 57% al 53%, mientras que las actividades relacionadas con proyectos y automatización descendieron del 62% al 53%. Una de las variaciones más pronunciadas correspondió a atención al cliente, cuya participación cayó del 52% al 40% de los centros relevados. También disminuyó la presencia de inteligencia de negocios y soporte, del 48% al 40%.
Los servicios legales pasaron del 38% al 33%, mientras que marketing retrocedió del 24% al 20%. En sentido contrario, las actividades de compras y abastecimiento aumentaron del 43% al 47%.
Estas variaciones reflejan cambios en la proporción de centros que desarrollan cada función, pero no representan necesariamente aumentos o disminuciones en el volumen de servicios prestados ni en la cantidad de trabajadores destinados a esas actividades.
El estudio también señala que la consolidación de las funciones financieras ofrece una base para incorporar herramientas de automatización e inteligencia artificial, con el objetivo de mejorar procesos y avanzar hacia tareas de mayor complejidad.
La actividad de los centros instalados en la Argentina mantiene una fuerte vinculación con Latinoamérica, aunque su cobertura se extiende a otras regiones.
Según el relevamiento, el 89% de los SSC brinda soporte a países latinoamericanos, mientras que el 68% atiende operaciones de Norteamérica. Europa aparece como destino del 37% de los centros, seguida por Asia-Pacífico, con el 26%, y África, con el 11%.
Estos porcentajes muestran la distribución geográfica de los servicios prestados por las empresas encuestadas. Como un mismo centro puede atender simultáneamente a varias regiones, las participaciones no son excluyentes.
La expansión internacional también aparece reflejada en los cambios registrados durante 2026. Del total de compañías relevadas, el 26% incorporó nuevas funciones, mientras que el 11% extendió sus servicios a nuevos países o regiones. Otro 21% amplió sus operaciones en ambas dimensiones, es decir, sumó actividades y mercados al mismo tiempo. El 42% restante no registró modificaciones en el alcance de sus operaciones.
De esta manera, el 47% de los centros incorporó nuevas funciones y el 32% amplió su cobertura geográfica, considerando también a las empresas que avanzaron en ambas direcciones.
Sin embargo, el informe no identifica cuáles fueron las nuevas actividades incorporadas ni detalla los países específicos que comenzaron a recibir servicios durante el período analizado.
La expansión de las operaciones convive con mayores restricciones económicas. El 37% de las compañías demoró o suspendió proyectos debido a limitaciones de costos, uno de los principales obstáculos identificados en el relevamiento.
Aun así, el 86% de las empresas mantuvo sus niveles de productividad sin cambios significativos, lo que muestra que las dificultades para avanzar con determinadas iniciativas no se tradujeron, en términos generales, en una pérdida de capacidad operativa.
La cuestión de los costos adquiere especial relevancia porque los centros argentinos forman parte de redes internacionales en las que las multinacionales pueden distribuir funciones entre distintos destinos.
De hecho, el 74% de las empresas encuestadas cuenta con al menos otro centro de servicios fuera de Argentina. Entre las ubicaciones mencionadas, India aparece en el 40% de las respuestas, seguida por Malasia, con el 27%, y Polonia, con el 20%. España y Filipinas registran una participación del 13% cada una.
Esta estructura permite que distintas funciones sean asignadas a diferentes países según factores como los costos operativos, la disponibilidad de profesionales, los idiomas, la tecnología, la especialización y la cobertura geográfica.
Al consultar sobre las principales ventajas competitivas de los centros argentinos, el 74% de las compañías destacó la optimización de costos. Sin embargo, otros factores también alcanzaron niveles elevados de reconocimiento. La calidad del servicio y la mejora de procesos fueron mencionadas por el 63% de las empresas en cada caso, mientras que la estandarización de las operaciones recibió el 58% de las respuestas. Más atrás quedaron la globalización, con el 16%, y la flexibilidad, con el 11%.
En comparación con el relevamiento anterior, el estudio identifica un mayor énfasis en las capacidades operativas. Durante 2025, los principales atributos señalados para posicionar a Argentina fueron la formación académica, con el 62%; la estructura de costos, con el 57%; y la adaptabilidad multicultural, con el 52%.
Aunque las preguntas de ambos años abordaron dimensiones diferentes, los resultados de 2026 muestran la importancia que las empresas asignan a la calidad de ejecución, la productividad y la mejora continua de los procesos.
La transformación tecnológica también ocupa un lugar destacado entre las prioridades de los centros de servicios compartidos.
El 74% de las compañías identificó la adopción de inteligencia artificial y tecnología como una de las capacidades más relevantes para sus líderes. La gestión del cambio alcanzó el mismo porcentaje, mientras que el liderazgo global y el pensamiento estratégico fueron mencionados por el 68% de las empresas en cada caso.
La toma de decisiones basada en datos apareció entre las prioridades del 58% de los participantes. Estas preferencias también se reflejan en los planes de inversión en personal. Las áreas de contabilidad y finanzas transaccionales encabezan las previsiones de incorporación o desarrollo de talento, con el 37% de las respuestas cada una.
Les siguen los perfiles vinculados con proyectos, mejora continua y automatización, que concentran el 32% de las prioridades. Recursos Humanos, tecnología y finanzas estratégicas aparecen con el 26% cada una.
En la comparación con 2025, la participación de proyectos y automatización entre las áreas priorizadas para invertir en talento pasó del 19% al 32%, mientras que tecnología avanzó del 14% al 26%. En finanzas transaccionales, el indicador aumentó del 29% al 37%.
Por otra parte, la contratación eventual perdió participación, al pasar del 43% de los centros en 2025 al 26% en 2026. En cuanto a la tercerización, las empresas mantienen su interés en incorporar especialistas para posiciones difíciles de cubrir y desarrollar proyectos específicos. Entre los motivos para recurrir a proveedores externos, las posiciones especializadas representaron el 32% de las respuestas, mientras que los proyectos de gran escala alcanzaron el 21%.
En cambio, la contratación externa para atender picos de demanda o situaciones urgentes pasó del 43% en 2025 al 21% en 2026.
El relevamiento también identifica una mayor estabilidad en la permanencia del personal. El 84% de los centros registra niveles de rotación inferiores al 15%, una proporción cercana al 86% informado durante 2025.
En cuanto a las modalidades de trabajo, el 90% de las empresas prevé mantener sin cambios su esquema actual. Solo el 5% anticipa aumentar la presencialidad, frente al 38% que manifestó esa intención durante el año anterior. Otro 5% proyecta avanzar hacia una mayor virtualidad.
Actualmente, seis de cada diez centros concentran su presencialidad en dos o tres días por semana, de acuerdo con los resultados de la encuesta.