
Cada barril de petróleo que sale de las rocas de Vaca Muerta recorre un camino invisible antes de convertirse en fondos en las cuentas provinciales. El mecanismo es simple en su formulación legal pero volátil en sus resultados: las provincias productoras de hidrocarburos cobran una regalía del 12% sobre el valor del crudo en boca de pozo, un porcentaje reglamentado por la Ley de Hidrocarburos. Lo que varía -y con consecuencias fiscales que pueden superar los USD 90 millones mensuales- es el precio al que se valúa ese barril.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Argentina podría extraer 54,5 millones de metros cúbicos de crudo en 2026, un crecimiento del 16% respecto a 2025 que superaría en un 11% el anterior pico productivo, registrado en 1998. En mayo, la producción alcanzó un récord histórico de 903.700 barriles diarios, 19,6% más que en el mismo mes del año anterior, según confirmó el ministro de Economía, Luis Caputo. El 69% de ese volumen provino de Vaca Muerta.
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La regalía no se aplica sobre el precio de mercado internacional sino sobre el valor en boca de pozo, que descuenta fletes, costos de acondicionamiento y otros gastos hasta llevar el crudo a condiciones comerciales. Para la porción exportada, la referencia es el precio internacional. Ese valor lo fija mensualmente la autoridad de aplicación -nacional o provincial, según la concesión- y determina cuánto recibe cada jurisdicción.
La regalía no se aplica sobre el precio de mercado internacional sino sobre el valor en boca de pozo
La Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) publica mensualmente un informe que permite seguir esa ecuación en tiempo real. El último disponible, con datos acumulados a abril de 2026, muestra que las regalías totales crecieron 7% interanual en términos reales en ese período, con el petróleo crudo en alza del 13% y el gas natural en retroceso del 14 por ciento.
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Para dimensionar el peso de esos flujos en las finanzas provinciales, la serie histórica de la OPC reveló que, en 2024, las regalías representaron el 13,51% de los ingresos totales de las provincias productoras, el máximo desde que comenzó el registro en 2015. Ese año, la participación de las regalías sobre los ingresos de esas jurisdicciones era del 9,62 por ciento.

El pico de 2024 no se sostuvo. En 2025, esa participación retrocedió a 11,85%, la caída más pronunciada desde el año de la pandemia. La explicación estuvo en el precio: la provincia de Neuquén, por ejemplo, había presupuestado sus ingresos con un barril a USD 71,5, pero el promedio de venta del año rondó los USD 67. La brecha entre lo proyectado y lo cobrado le costó a la provincia unos $100.000 millones menos de lo previsto en su ley de presupuesto, según datos de la Subsecretaría de Ingresos Públicos provincial.
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El peso de Vaca Muerta
Por Vaca Muerta, la provincia de Neuquén concentra el 64% del total de regalías hidrocarburíferas del país y aporta cerca del 75% de la producción nacional de hidrocarburos. En febrero de 2026, según el informe de la OPC, la provincia produjo 585.182 barriles diarios solo en Vaca Muerta y más de 600.000 a nivel provincial total. Las regalías representan el 28% de sus ingresos totales, la proporción más alta entre todas las jurisdicciones productoras.
Esa concentración es el resultado directo de la reconfiguración productiva de la última década. La producción convencional de petróleo mostrará este año una caída del 41% respecto a los volúmenes de 2016 y del 57% frente a los de 2006. Pero el avance del no convencional más que compensa esa merma: en 2026, casi el 70% de la producción nacional es petróleo de fracking. En 2020 esa proporción era inferior al 25%; en 2015, no llegaba al 5 por ciento.
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El resto de las provincias productoras transita una historia diferente. Chubut recibe el 16% de sus ingresos de regalías, Santa Cruz el 11%, Mendoza el 4%. Tierra del Fuego y Río Negro, el 3% cada una. Salta y La Pampa, el 1% en cada cas.
El año de la volatilidad extrema
Este año, el presupuesto 2026 de Neuquén, la sede de Vaca Muerta, se hizo con mayor cautela: un precio de barril bruto de USD 63 y un valor de liquidación de regalías de USD 55 en boca de pozo. Sobre esas bases, la provincia proyectó ingresos corrientes por $7,5 billones, de los cuales casi $4 billones provendrían de regalías hidrocarburíferas.
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Lo que ocurrió después superó cualquier proyección. El inicio del conflicto armado entre Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero de 2026, con el bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz, disparó el precio del crudo Brent hasta una banda de entre USD 95 y USD 98, con picos por encima de los USD 100. Con el barril en esos valores, las arcas neuquinas recibían entre USD 71,3 millones y USD 90,7 millones adicionales por mes respecto a lo presupuestado, según los cálculos de la consultora Acipan.

Pero la volatilidad opera en ambas direcciones. Tras el acuerdo de cese de hostilidades entre Washington y Teherán del 15 de junio —que incluyó la reapertura del Estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días— el Brent retrocedió hasta los USD 72,7 actuales, su nivel más bajo en tres meses. El ingreso extraordinario que durante semanas engordó las proyecciones fiscales neuquinas se redujo de manera drástica en pocas jornadas.
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Los cálculos, advierte un informe de vacamuerta.ar, son en tiempo real: el valor del barril puede experimentar saltos y caídas de más del 15% en minutos, lo que hace que un día de operatoria tenga un impacto diferente en la ecuación de regalías.
La Pampa: precio récord, producción en caída
El caso de La Pampa ilustra la paradoja de las cuencas maduras. Según el informe de la OPC acumulado a abril de 2026, la provincia registra el precio promedio del barril más alto del país: USD 78,9, por encima del promedio nacional de USD 74,3 y de los USD 74,7 de Neuquén. Aun así, sus regalías petroleras cayeron un 2% en términos reales en los primeros cuatro meses del año, porque la producción computable de crudo bajó un 11% respecto al mismo período de 2025.
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La Pampa registra el precio promedio del barril más alto del país: USD 78,9, por encima del promedio nacional de USD 74,3 y de los USD 74,7 de Neuquén
El gas agrava el cuadro: la producción computable se desplomó un 68% -la mayor caída entre todas las provincias productoras-, con regalías gasíferas en retroceso del 62% en términos reales. El detonante es concreto: la salida de Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) de El Medanito, el principal yacimiento provincial, y el inicio de una operación transitoria a cargo de la empresa Ribeiro hasta que concluya la licitación de una nueva concesión. El compromiso de inversiones del futuro operador definirá si la provincia puede revertir esa tendencia.
El bajo peso de los hidrocarburos en las finanzas pampeanas —las regalías representan apenas el 1% de sus ingresos totales— amortigua el impacto fiscal. Pero también expone la escasa participación de La Pampa en la actividad hidrocarburífera nacional: apenas el 0,6% del total de regalías distribuidas en el país.
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El gas, el contrapunto del boom
Mientras el petróleo bate récords, el gas muestra una dinámica diferente. Las regalías gasíferas cayeron 14% en términos reales en el acumulado a abril de 2026, según el informe de la OPC. La producción total de gas en el primer trimestre del año se ubicó un 1% por debajo de 2025, con la producción convencional en retroceso del 10% y la no convencional -responsable del 65% del gas argentino- con un alza del 4,8% interanual.
La Bolsa de Comercio de Rosario destaca que ese registro es el segundo mejor trimestre productivo de gas en 17 años, pero la caída de las regalías refleja otro problema: la infraestructura de transporte no acompaña el ritmo de extracción. La Cuenca Neuquina proyecta crecimiento; la Cuenca Austral y la del Golfo San Jorge, mermas. Las próximas inversiones en gasoductos serán determinantes para que la producción de gas se traduzca en ingresos fiscales sostenidos para las provincias.
El escenario de 2026 combina producción en máximos históricos con precios que oscilan al ritmo de una geopolítica volátil. Para las provincias que dependen del subsuelo para financiar sus presupuestos, la ecuación nunca fue tan grande ni tan inestable.



















