La muerte de la princesa Bajrakitiyabha, anunciada este viernes por la Casa Real tailandesa, reconfigura el mapa sucesorio de la monarquía en un momento de escasa popularidad para la Corona. La primogénita del rey Vajiralongkorn, de 47 años y también conocido como Rama X, falleció tras más de tres años hospitalizada por un severo cuadro cardíaco que la mantuvo inconsciente desde diciembre de 2022.
En el comunicado oficial emitido, la Casa Real detalló: “A pesar de la atención minuciosa y constante del equipo médico, su estado empeoró progresivamente hasta el jueves 11 de junio, a las 19:48 (12:48 GMT), cuando falleció”.
PUBLICIDAD
Tras este desenlace, la línea de sucesión directa se concentra en el príncipe Dipangkorn, de 21 años, y la princesa Sirivannavari, de 39. Los cuatro hijos que el monarca repudió en su adolescencia permanecen excluidos del orden sucesorio.
Desde que la princesa fue ingresada de urgencia en un hospital de Bangkok el 15 de diciembre de 2022, la institución mantuvo un estricto hermetismo. Solo se conoció que la causa inicial fue la “inflamación del corazón” por una bacteria micoplasma. En agosto de 2025 y mayo pasado, se reveló que también sufría una “infección abdominal”.
PUBLICIDAD
La muerte de Bajrakitiyabha deja vacante la figura considerada más apta y moderna para suceder al actual monarca, cuya imagen pública se vio deteriorada desde su ascenso en 2016. La princesa era vista como una posible vía para restaurar parte del prestigio perdido por la monarquía tras la muerte de Bhumibol, quien reinó durante siete décadas.
El proceso sucesorio en Tailandia enfrenta ahora una mayor incertidumbre. El príncipe Dipangkorn, primero en la línea, es el hijo más joven del rey y, según círculos cercanos a la Casa Real, podría padecer problemas cognitivos, aunque la institución no lo ha confirmado. Sirivannavari, la única hija residente en Tailandia del segundo matrimonio del monarca, demostró una inclinación por la moda y asiste ocasionalmente a eventos oficiales.
PUBLICIDAD
En la historia reciente de la familia real, los hijos nacidos de la relación del rey con Sujarinee Vivacharawongse permanecen distanciados. Tras su destierro en 1996, hicieron escasas apariciones públicas en el país. Vacharaesorn, de 45 años y el tercero de esos hijos, regresó sorpresivamente a Tailandia unos meses después de la hospitalización de Bajrakitiyabha y participó en actos oficiales, lo que alimentó las especulaciones sobre la sucesión.
No obstante, en 2025 los cuatro hermanos (Vacharaesorn, Juthavachara, Chakriwat y Vatchrawee) denunciaron haber sido impedidos de ingresar a Tailandia por las autoridades migratorias. El allegado al rey de 45 años volvió a abandonar el país en junio de ese año, según relataron sus hermanos, tras ser presionado para ello.
PUBLICIDAD
La situación genera preguntas sobre si estos hijos conservan algún estatus real, ya que no figuran en las imágenes oficiales de la Casa Real.
La posibilidad de que el trono pase a alguna de las hermanas del rey es considerada remota. Sirindhorn, de 71 años, no tiene descendencia, y Chulabhorn, de 68, enfrenta problemas de salud. Ubolratana, la mayor, perdió sus títulos por casarse con un ciudadano estadounidense.
PUBLICIDAD
En ocasiones anteriores, la monarquía tailandesa recurrió al cambio de linaje para resolver vacíos sucesorios, como ocurrió en 1935 tras la abdicación del rey Prajadhipok. Si ninguna de las opciones mencionadas resulta viable, la historia podría repetirse con la elección de un familiar indirecto.
(Con información de EFE)
































