En medio de la persistente incertidumbre por la guerra en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía clave para el tránsito mundial de hidrocarburos, hacia las 07:15 GMT, el barril de petróleo Brent del mar del Norte para entrega en julio ganaba un 1,3% hasta alcanzar los 111,85 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) para entrega en junio avanzaba un 0,8% y se ubicaba en 105,90 dólares.
Los precios experimentan una ligera recuperación tras una jornada previa de volatilidad, en la que el Brent llegó a superar los 126 dólares por primera vez desde 2022 antes de moderar sus ganancias. Este repunte ocurre mientras numerosas bolsas de valores permanecen cerradas por el feriado del 1 de mayo.
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El mercado sigue atento a la posibilidad de un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto transitaba una quinta parte del crudo mundial y que está paralizado desde finales de febrero. La resolución de la guerra entre Estados Unidos, Israel y el régimen iraní se mantiene incierta, mientras Washington impone un bloqueo a los puertos iraníes en respuesta al cierre de Ormuz por parte de Teherán.
Las acciones registraron alzas en Asia este viernes, pese a que la mayoría de los mercados de la región permanecieron cerrados por el feriado.
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Frente a este panorama, la industria petroquímica asiática paralizó su capacidad de producción. Según The Economist, desde el inicio de la guerra, los precios del diésel y del combustible para aviones se duplicaron en Asia y más que duplicado en Europa. A diferencia de los mercados bursátiles, donde las burbujas pueden mantenerse por el optimismo de los inversores, el precio del petróleo responde directamente a la oferta y la demanda físicas en gasolineras, puertos y aeropuertos. Cuando la oferta no cubre la demanda, los precios suben para restablecer el equilibrio. Ya se reportan barriles de diésel que alcanzan los 600 dólares.
En Tokio, el índice Nikkei 225 subió un 0,7% y cerró en 59.678,31 puntos, impulsado por el fortalecimiento del yen frente al dólar estadounidense. En Australia, el índice S&P/ASX 200 avanzó un 0,9%, alcanzando los 8.743,70 puntos.
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La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó sobre la crisis que genera el conflicto en Medio Oriente y advirtió sobre los posibles riesgos que desencadenaría una guerra prolongada. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió el jueves que el bloqueo del estrecho de Ormuz está “estrangulando la economía mundial” y podría empujar a decenas de millones de personas a la pobreza.
La declaración fue realizada en Nueva York, dos meses después del inicio de las hostilidades y en medio del estancamiento diplomático entre Washington y Teherán.
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Guterres enfatizó la dificultad de revertir a corto plazo el daño ya causado y señaló que más enfrentamientos podrían conducir al mundo hacia una recesión. “Aunque las restricciones se levantaran hoy, las cadenas de suministro tardarán meses en recuperarse, prolongando una menor producción económica y los precios altos”, afirmó.
El secretario general subrayó que el impacto del bloqueo es exponencial: cuanto más se prolongue el cierre, más difícil será revertir sus efectos. “Abran el estrecho. Dejen pasar a todos los barcos. Dejen que la economía mundial respire de nuevo”, instó al régimen persa.
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El tráfico marítimo en la zona se desplomó. Según la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), los tránsitos diarios bajaron de unos 130 buques en febrero a apenas seis en marzo, una caída de alrededor del 95%. Antes de la guerra, el estrecho era ruta de aproximadamente una quinta parte de los hidrocarburos comercializados mundialmente, junto con grandes volúmenes de gas natural licuado y fertilizantes. La parálisis elevó el precio del crudo Brent por encima de los 118 dólares el barril.
(Con información de AFP)
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