A más de un importante miembro de la Casa Rosada le generó mucha incomodidad la noticia de la detención de Fernando Cerimedo, el asesor político que formó parte de la mesa comunicacional de la campaña presidencial de Javier Milei del 2023. “Hace años que no tiene nada que ver con nosotros ni con el Presidente”, afirman a Infobae fuentes del Gobierno, que apuntan a resaltar que el lobbista hace tiempo se enfocó en llevar sus servicios de consultoría y de “campañas negativas” en otros países, como Honduras, Brasil y Bolivia.
Fue justamente en esta último país donde Cerimedo fue detenido ayer, luego de ser acusado como “autor intelectual” del ataque a balazos que sufrió la activista boliviana Nadia Beller, que recibió tres impactos de bala en el cuello, el tórax y el brazo derecho. El consultor fue aprehendido en el aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra, horas después del ataque, cuando intentaba viajar a la Argentina. Ahora está bajo investigación por tentativa de feminicidio y alojado en una celda de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen.
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Cerimedo llegó a la esfera libertaria en los albores del 2022. Quienes han estado en la pequeña mesa comunicacional de Milei recuerdan que fue él quien le pidió una reunión al entonces responsable de la estrategia política, Carlos Kikuchi, para ofrecerle sus servicios. “Como sucedía en esos años, [Kikuchi] agarró lo que le propusieron. En 2022 no eran tantas las personas que se disponían a colaborar”, recuerda un testigo privilegiado.
El consultor ya había tenido diferentes propuestas para otros candidatos de la centroderecha. Quienes lo conocieron por esos años afirman que había querido colaborar con Patricia Bullrich, cuando todavía no se definía si quería ser candidata en esa elección legislativa. Ese acercamiento finalmente no se produjo. Es por ese motivo que vio en Milei -quien ya había accedido a su banca como diputado nacional luego de esos comicios- una oportunidad para desplegar sus servicios. Cerimedo es CEO de Numen Publicidad, compañía especializada en difusión y estrategia digital de carácter político. En ese entonces, reconocía que hacía “campañas negativas” para dañar la imagen de los adversarios de sus clientes y que conducía un ejército de “miles” de trolls en redes sociales.
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El asesor político fue virando en su influencia. Tuvo responsabilidades más directas en la campaña -en un momento le habían dado responsabilidades para organizar el recuento interno del partido- y más indirectas producto de la desconfianza que generaba en algunas personas del riñón directo de Milei. Esto no implicaba que no tuviera sus propias terminales con los influencers que hablaban de manera diaria con el candidato.
En ese entonces, era el dueño mayoritario de Madero Media Group, del cual tenía el 85% del paquete accionario a través de su esposa, Natalia Basil. El paquete restante estaba en manos de figuras de la esfera libertaria que luego formarían parte del Gobierno y que le transfirieron su porcentaje. En 2024, Cerimedo le vendería la mitad de la compañía al periodista español Javier Negre, dueño de Grupo Estado de Alarma (EDA).
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La Derecha Diario es el medio de cabecera en la batalla cultural que impulsa el propio oficialismo. Según un sitio (creado por el usuario @esoesnulo) que recaba los retuits hechos por el Presidente en su cuenta personal de X, la cuenta @laderechadiario es la segunda más compartida de todas. Esto se ha mantenido de manera casi invariable en los últimos dos años y medio de gestión, con variaciones entre el primer y tercer puesto.
Pese a todo, Milei no ha tenido gran cantidad de intercambios públicos con Cerimedo. Al día de hoy solo se conoce una interacción directa entre ambos hacia 2022, cuando el entonces diputado nacional felicitó al asesor por el nacimiento de uno de sus hijos. En todo caso, Milei habitúa a compartir las publicaciones que realiza ese medio, pero no tiene hace tiempo un contacto directo con su dueño. “No tiene vínculo, pero con Negre se lleva mejor”, afirman.
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Hay varios sucesos que marcaron el vínculo de Cerimedo con la esfera comunicacional libertaria. Su inserción en la campaña presidencial del 2023 fue de manera periférica, sin un contacto profuso con Milei, pero más con los principales usuarios de redes de La Libertad Avanza, responsables de impulsar campañas de tuits contra la administración de Alberto Fernández. En esos tiempos, fue responsable de organizar una cena para traer a Eduardo Bolsonaro al país. Aquella ocasión fue clave para acercar al entonces diputado brasileño con el argentino.
Cerimedo estuvo involucrado, incluso, en algunos asuntos de campaña. En julio de 2023, la oficina de prensa de Milei comunicó que Milei iba a salir de gira en un motorhome para recorrer distintos puntos del país antes de su cierre de campaña para las PASO en el Movistar Arena. “Él fue quien dispuso esa idea”, comenta uno de los responsables de la campaña, pero que agrega: “Era una mierda ese colectivo. Javier no iba ahí porque era berreta. Nosotros [el equipo logístico] nos subimos, pero el micro se fundió a los dos días y tuvimos que cambiarnos a unas combis”. La propuesta de que circulara ese vehículo ploteado con la cara de Milei y la consigna “Una Argentina Distinta, Milei Presidente” se dio de baja más pronto de lo previsto.
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El asesor comunicacional de derecha quería tener más participación en la medida que se hacía más probable que Milei pudiera ser Presidente. El entorno de la hermana presidencial y algunos de la esfera digital fueron los que pusieron una suerte de parate. “Se empezaron a dar cuenta de que era un chanta con algunos episodios de la campaña, como el caso de los colectivos. Era un desastre con la organización de la logística de algunos eventos”, confiesa uno de los principales responsables de ese armado.
Para cuando Milei había asumido como Presidente, su influencia al interior del Gobierno se había licuado. Su vínculo más estrecho estaba en el entonces titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo. “Eran tan amigos que el día de la asunción ellos se fueron solos a comer. Eran muy amigos, y cuando le dan el bicho ese [la ANDIS] a él le pide una mano”, cuenta una fuente en estricta reserva.
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Esa mano era un cargo para su esposa, Basil, quien asumió como directora nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas de la Agencia entre mayo y noviembre de 2024. “Natalia no llega por un acuerdo de arriba. Como le tenía confianza se pidieron ayuda. No le bajo el precio a ella. Pero cuando no le sirvió más, la descartó. No es que le dieron ese lugar como para pagarle algo”, cuenta alguien que fue de confianza de Cerimedo.
Beller, expareja de Fernando Cerimedo, aseguró ayer que el consultor y Basil fueron los responsables de filtrar los audios de Spagnuolo, lo que derivó en una investigación por presunta corrupción que salpicó al gobierno.
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El resurgir del escándalo de ANDIS genera cierto escozor en importantes despachos de la Casa Rosada. Las declaraciones de Beller también activaron un movimiento en los tribunales argentinos. La diputada Marcela Pagano pidió que la Justicia la cite “con carácter urgente” como testigo en la causa Andis para que declare sobre los audios que desataron la pesquisa por supuestos hechos de corrupción y sobre las conversaciones que, según sus dichos públicos, habría mantenido con Cerimedo acerca de ese esquema.
Pagano solicitó además que se le requieran las grabaciones que dice tener y que se adopten medidas inmediatas de preservación y tratamiento forense de esa prueba digital. Beller aseguró que su expareja era el poder en las sombras detrás de Paz y vinculó a Cerimedo con supuestos negociados y hechos de corrupción. Cerimedo ya había declarado como testigo en esa causa el año pasado. Allí sostuvo que Diego Spagnuolo, amigo suyo y extitular de la Andis, le habló de un supuesto circuito de compra de medicamentos con coimas que, según esa versión, terminaban en la Secretaría General de la Presidencia.
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En la Casa Rosada toman distancia de Cerimedo como si fuera una mancha venenosa. Quienes tenían buen vínculo con él ahora lo califican de “chanta” y “aprovechador”. No niegan, sin embargo, que se relacionaron con él y muchos fueron partícipes de las estrategias que tejía para realizar campañas de desinformación.





















