
El Santa Evita, el restaurante y bar de Palermo que desde su apertura se presentó como un espacio de identidad “peronista”, anunció que cerrará sus puertas el 30 de septiembre. El local, ubicado en Julián Álvarez 1479, funciona desde septiembre de 2018 y está a cargo de Gonzalo Alderete Pagés y Florencia Barrientos Paz.
El anuncio se hizo a través de la cuenta del local en la red social X, donde los dueños confirmaron el cierre luego de casi ocho años de actividad.
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En el mensaje, dirigido a los clientes bajo la fórmula “compañeros, compañeras”, hablaron de “8 años difíciles pero hermosos” y agradecieron al público por haber sido parte del proyecto desde su inicio.
En la publicación, el restaurante adelantó que durante todo septiembre habrá una programación especial para despedir el local. Se anunciaron shows del ciclo “Santa Cultural” y la posibilidad de volver a comer, por última vez, algunos de los platos que se convirtieron en clásicos de la carta, como el locro y el flan de la casa. También informaron que, durante ese mes, los clientes van a poder llevarse algunos platos para consumir en sus casas.
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El texto cierra con la frase que también le da nombre a este anuncio: “Fue hermoso mientras duró”. Los dueños agregaron que ya están pensando en la forma de reeditar la propuesta en el futuro, aunque no precisaron plazos ni un formato concreto.
Un local con identidad política declarada
Desde su apertura, Santa Evita construyó buena parte de su identidad a partir de una estética y un discurso asociados al peronismo, algo que se refleja tanto en el nombre del local como en la carta. El logo del lugar retoma el perfil de Eva Perón, y varias de las secciones del menú llevan títulos como “El Ritual”, “La Resistencia”, “Lo Nuestro”, “La Pausa”, “La Sobremesa” y “La Juntada”, que combinan el vocabulario de la gastronomía con referencias a la tradición del movimiento.
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Ese cruce se profundiza en los tragos de autor, agrupados bajo el título “El Ritual”. Ahí aparecen nombres como Compañera (aperol, vino blanco y soda), Presidenta (ron, limón, almíbar, moscato y pepino), Abanderada (gin, campari y tónica), Descamisado (gin, campari, vermut rosso y aceitunas negras), Lealtad (gin, limón, sweet chilli y tónica) y Justicialista (ron, limón y almíbar de zapallo), entre otros. También integran esa lista los tragos Jirones de mi vida, Julepe Obrero y Soberanía.
La impronta se repite en algunos platos de la carta. Entre las entradas para compartir figura el Gramajo de tierra. La carta de vinos también suma una etiqueta propia, el Vino tinto Santa Evita, apodado “el del Solcito”, un blend de Malbec, Petit Verdot y Cabernet Sauvignon.
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Ocho años de funcionamiento
Santa Evita abrió en septiembre de 2018 en Julián Álvarez al 1400, en pleno barrio de Palermo, una zona con alta densidad de bares y restaurantes de Buenos Aires. Con el correr de los años, el local combinó la propuesta gastronómica con una agenda de actividades culturales bajo el nombre “Santa Cultural”, que incluyó shows en vivo y otras actividades, y que también tendrá un rol central en la despedida anunciada para este mes.
Según el comunicado publicado por sus dueños, la decisión de cerrar no significa necesariamente el final del proyecto. En el mismo mensaje en el que confirmaron el cierre, adelantaron que ya están evaluando cómo reeditar la propuesta más adelante, sin dar precisiones sobre fechas ni sobre el formato que podría tener esa nueva etapa.
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Hasta el 30 de septiembre, el restaurante seguirá abierto con su funcionamiento habitual y con la programación especial de despedida que fueron anunciando a través de sus redes sociales.












