La decisión del gobierno de Formosa de actualizar los valores fiscales de la hacienda desató una fuerte polémica en el sector agropecuario, con críticas que apuntan al importante incremento de la carga impositiva. Tras la publicación de la Resolución General 17/2026 por parte de la Administración Tributaria Provincial (ATP), que comenzó a regir el 13 de abril, el senador nacional por Formosa, productor agropecuario y consignatario, Francisco Paoltroni, cuestionó con dureza al gobernador Gildo Insfrán y advirtió sobre el impacto en toda la cadena ganadera.
Según se desprende de la normativa, la actualización implicó un fuerte aumento de los valores fiscales mínimos de referencia, con incrementos que, en algunos casos, superan en el conjunto el 700%.
Del cruce entre la planilla anterior y la actual surge que las subas fueron generalizadas en casi todas las categorías bovinas. En muchos casos, los aumentos se ubican entre el 200% y el 450%, especialmente en los conceptos relacionados con el traslado de animales fuera de la provincia y el impuesto aplicado al productor primario.
Para Paoltroni, se trata de un cambio estructural que impacta de lleno en el negocio ganadero. “Es un cambio profundo en la carga impositiva sobre la hacienda, con incrementos generalizados que, según la categoría y el concepto aplicado, escalan en muchos casos muy por encima del 100% y, en situaciones puntuales, se acercan al 400% o más”, sostuvo a LA NACION.
El legislador remarcó que el ajuste no solo se refleja en los montos finales, sino también en la base de cálculo. “El ajuste no solo impacta en los valores finales a pagar, sino también en la estructura misma del cálculo, ya que se actualizaron de manera significativa los valores fiscales mínimos sobre los que se aplican las alícuotas”, explicó.
En las principales categorías bovinas, el impacto es evidente. En novillitos y toritos, los valores vinculados al productor primario pasaron de niveles cercanos a los $6800 a más de $19.000, lo que implica subas superiores al 180%. En novillos, los montos prácticamente se duplicaron, mientras que en terneros y terneras los incrementos también fueron significativos, con alzas de entre el 80% y el 100%.
El efecto se replica en otras categorías. En vaquillonas, los valores más que se duplicaron, mientras que en toros y vacas de cría, si bien los aumentos directos son más moderados, el impacto combinado de los distintos ítems impositivos termina elevando considerablemente la carga total.
Uno de los aspectos más sensibles del nuevo esquema es el fuerte aumento en el costo del traslado de hacienda fuera de la provincia. Este componente, clave para la comercialización, muestra en varios casos duplicaciones e incluso triplicaciones respecto del esquema anterior, lo que encarece el envío de animales hacia frigoríficos o centros de consumo en otras jurisdicciones.
A este escenario se suma un cambio estructural que potencia el efecto final: la suba del valor fiscal mínimo en cada categoría. Al incrementarse la base imponible, cualquier alícuota aplicada genera montos más elevados, lo que multiplica la presión fiscal sobre el productor.
El esquema también alcanza a otras producciones. En bubalinos y equinos se registran incrementos importantes en los costos por faena, trabajo y traslado. En este último caso, los valores por trabajo pasaron de $32.000 a $56.000, mientras que en faena las subas rondan el 75%.
En este marco, Paoltroni vinculó la medida con la situación fiscal de la provincia. “La administración de Insfrán está mal de plata por la caída de la recaudación. Formosa depende en un 95% de la coparticipación federal, entonces tratan de recaudar de cualquier lado”, afirmó.
El senador explicó el mecanismo detrás del incremento. “En la provincia existe un aforo donde hay una evaluación fiscal de la hacienda y cada ganadero paga porcentajes en diferentes impuestos sobre ese aforo. Ahora, hasta triplicaron el valor del aforo”, señaló.
En ese sentido, detalló cómo impacta en la práctica. “El aforo es un valor fiscal de la hacienda, donde la provincia dice ahora que el novillito vale más de un millón de pesos cuando antes era de $300.000. Es decir, triplicaron el valor fiscal de esa hacienda y sobre esa hacienda el ganadero paga impuestos”, indicó.
El efecto se traslada directamente a los costos operativos. “Automáticamente, si uno quiere trasladar hacienda cuando se va a hacer la guía paga un 2% sobre el valor de la hacienda que el gobierno de Insfrán la triplicó”, explicó.
Según el legislador, el impacto es directo en la rentabilidad del productor. “Se triplicó todo el costo que tenía un productor para vender su hacienda”, sostuvo, y ejemplificó: “Una guía de una tropa de 300 novillos le costaba al ganadero unos 2 millones de pesos y ahora le cuesta $7 millones”.
En ese contexto, advirtió sobre las consecuencias en la actividad. “Escandalosamente, hay algunas categorías que aumentaron hasta el 700%, aparte de todas las trabas burocráticas que el sector tiene. Hay muchos pequeños y medianos productores en Formosa que esto los liquida directamente, como al resto de la cadena cárnica”, afirmó.
Para Paoltroni, la medida golpea a uno de los pocos sectores activos de la economía provincial. “La única actividad económica que está funcionando en Formosa es la ganadería, entonces van a buscar la plata ahí”, cuestionó.
El senador también apuntó a la falta de canales institucionales para cuestionar la medida. “Es un robo, es un impuestazo de Insfrán y no tiene sentido hacer alguna presentación al respecto porque está blindado en la Justicia, en la provincia toda la Justicia responde al gobernador”, expresó.
En ese sentido, agregó: “Nadie quiere denunciar porque le sacan la personería jurídica o porque tienen algún crédito con la provincia. Es un pueblo rehén de Insfrán”.
Finalmente, el legislador fue más allá y planteó una salida institucional. “Formosa no tiene otra salida que la intervención, si no vamos a perder 30 años más”, sostuvo, y concluyó: “Ya nos robaron tres décadas en el pasado, no pueden robarnos el presente y el futuro”.