Una operación millonaria quedó bajo la lupa cuando María Florencia Sartirana, empleada de la AFA y pareja de Pablo Toviggino, intentó retirar en efectivo cerca de $10.000 millones que tenía depositados en el banco Coinag de Rosario.
Según la información difundida, Sartirana habría constituido al menos 13 plazos fijos, tanto en pesos como en dólares, con fondos que ingresaron durante varios meses desde distintas pequeñas y medianas empresas de Santiago del Estero.

El episodio encendió las alarmas en la entidad financiera, que finalmente decidió cerrar las cuentas y presentar un Reporte de Operaciones Sospechosas (ROS) ante la Unidad de Información Financiera (UIF).
El pedido para retirar todo el dinero en efectivo
Tras el cierre de las cuentas, desde el entorno de Sartirana reclamaron la entrega total del dinero en efectivo.
“Me quiero llevar toda mi plata del banco y la quiero en efectivo inmediatamente”, habría sido el planteo expuesto ante las autoridades de la entidad, según trascendió.
La entidad se negó a entregar una suma de esa magnitud en billetes. Para concretar una operación semejante sería necesario un procedimiento formal: intervención de un escribano, acta notarial y notificación a los organismos de control correspondientes.
Ese trámite habría dejado constancia oficial del retiro de casi $10.000 millones en efectivo, algo que finalmente no se registró.
Desde Coinag sostuvieron su postura y ofrecieron una única alternativa: transferir los fondos a cuentas de igual titularidad en otra entidad bancaria.
De dónde salió el dinero
Sartirana figura como apoderada y representante de varias pymes santiagueñas que, según la investigación, habrían facturado cifras millonarias a la propia AFA.
Se trata de empresas que, pese a su bajo perfil y estructuras reducidas, habrían recibido pagos por servicios poco habituales en el mundo del fútbol, como la venta de vinos, productos de cotillón y otros insumos que no parecen prioritarios para la actividad deportiva.
Además de su trabajo formal en AFA, donde percibiría un salario superior a los $2 millones mensuales, Sartirana también participó en programas de radio vinculados al fútbol.
La magnitud de los depósitos llamó la atención del banco rosarino, en un contexto de cuestionamientos públicos sobre el manejo de fondos durante la gestión de Claudio Tapia y del propio Toviggino.
El traslado al Credicoop
Ante la negativa de Coinag a entregar el efectivo, la operación se resolvió mediante una transferencia bancaria. Los fondos fueron enviados a cuentas en el banco Credicoop, entidad asociada a Carlos Heller, diputado nacional y dirigente cercano al oficialismo.
Según se informó, la transferencia se efectuó la misma semana en que Coinag cerró las cuentas y elevó el ROS ante la UIF.
No se informó si el dinero permanece allí o si luego fue retirado por otra vía.
Cómo se mueve una fortuna así en billetes
Retirar $10.000 millones en efectivo no es una operación sencilla. Especialistas bancarios señalan que para movilizar esa suma se requiere un camión de caudales, personal de seguridad y un seguro especial por el riesgo del traslado.
El dinero se empaqueta en paquetes sellados conocidos como “balas”, cada uno compuesto por fajos termosellados de billetes.
Con billetes de $20.000, cada bala representa unos $20 millones. Para retirar $10.000 millones serían necesarias alrededor de 500 balas, además de toda la logística de seguridad que exige una operación de ese tamaño.
Por eso, el intento de retirar esa cifra en efectivo no solo alertó al banco, sino que terminó siendo una señal de alarma dentro del sistema financiero.
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