Una pareja celebró su boda dentro de una iglesia completamente inundada en Filipinas pese a las intensas tormentas que afectan al país. El agua turbia cubrió el interior del templo mientras familiares e invitados acompañaban a los novios, que decidieron mantener la ceremonia a pesar de las condiciones climáticas adversas.
Los protagonistas de la particular celebración fueron Lhiane Galang y Gilbert Gibo Chico, quienes decidieron no suspender la fecha prevista y concretar su unión en la parroquia San Juan Bautista, ubicada en el municipio de Hagonoy. La ceremonia se desarrolló mientras el agua acumulada cubría gran parte del interior del templo.
Una boda en medio de la inundación
La novia avanzó por el pasillo central de la iglesia con su vestido blanco y un ramo de flores, mientras la parte inferior de la vestimenta quedaba sobre el agua. La escena fue registrada en imágenes que posteriormente comenzaron a circular en redes sociales y llamaron la atención de usuarios de distintos países.
Los familiares e invitados también debieron adaptarse a las condiciones provocadas por la inundación. Algunos permanecieron descalzos dentro de la parroquia, mientras que otros se ubicaron sobre los bancos de madera para evitar quedar en contacto con el agua acumulada.
A pesar del escenario, los novios mantuvieron su decisión de llevar adelante la ceremonia. La inundación no modificó los planes de la pareja, que concretó su unión rodeada por sus seres queridos y en medio de un contexto meteorológico particularmente adverso.
Las imágenes de la celebración tuvieron una rápida difusión en plataformas digitales. El contraste entre el vestido blanco de la novia y el agua marrón que cubría el piso del templo convirtió a la boda en una escena inusual y captó la atención en redes sociales.
Filipinas atraviesa un fuerte temporal
La ceremonia tuvo lugar mientras Filipinas enfrenta intensas tormentas y lluvias que provocaron anegamientos masivos durante las últimas semanas. El temporal generó graves consecuencias en distintas provincias y dejó un saldo de más de 30 muertos.
Las inundaciones afectaron diferentes zonas del país y complicaron las actividades cotidianas de miles de personas. En ese contexto, la decisión de los novios de continuar con la celebración fue interpretada como una muestra de determinación frente a las adversidades provocadas por el desastre natural.
En circunstancias habituales, las condiciones dentro de la parroquia habrían obligado a suspender o postergar una ceremonia. Sin embargo, la pareja decidió mantener la fecha y concretar el casamiento pese al agua acumulada en el lugar.













