{"id":894,"date":"2026-03-05T03:33:32","date_gmt":"2026-03-05T06:33:32","guid":{"rendered":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/?p=894"},"modified":"2026-03-05T03:33:32","modified_gmt":"2026-03-05T06:33:32","slug":"proyecto-solidario-que-ingreso-en-una-carcel-y-genero-una-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/?p=894","title":{"rendered":"Proyecto solidario que ingres\u00f3 en una c\u00e1rcel y gener\u00f3 una revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"com-paragraph  --capital --s\">El s\u00e1bado pasado, en una ma\u00f1ana que a\u00fan conservaba los \u00faltimos rescoldos del calor de un verano reacio a irse, el ruido de los cascos sobre el pasto quebr\u00f3 la rutina de la Unidad Penal N\u00b01 de Villa Las Rosas, en Salta. Algunos internos observaron con desconfianza; otros, con curiosidad. Minutos m\u00e1s tarde, uno de ellos \u2014quien hab\u00eda dudado en sumarse\u2014 descendi\u00f3 del caballo con otra expresi\u00f3n: sereno y en paz, sinti\u00f3 que algo dentro suyo hab\u00eda cambiado. As\u00ed, en un escenario inesperado, recobr\u00f3 sentido \u201cCaballos que visitan\u201d, la iniciativa solidaria de la Fundaci\u00f3n Equinoterapia del Azul que naci\u00f3 en una sala de hospital y hoy acompa\u00f1a diversas realidades, incluso en contextos carcelarios.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La creadora de este programa itinerante es Elena Cataldi Fleming, fundadora de la Fundaci\u00f3n Equinoterapia del Azul, quien dise\u00f1\u00f3 la propuesta a partir de una vivencia personal. En esa sala de espera, al ver el dolor, la incertidumbre y el desgaste emocional que provoca una situaci\u00f3n de salud complicada, sinti\u00f3 una necesidad profunda de aliviar, aunque fuera un poco, esa espera.<\/p>\n<p>Los internos vivieron un s\u00e1bado diferente en el penalGza. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Y pens\u00f3 en sus caballos, en sus compa\u00f1eros de vida, en su presencia, en su sensibilidad y en su capacidad de conectar sin palabras. All\u00ed naci\u00f3 la pregunta que dio inicio a todo: \u201c\u00bfY si llevamos los caballos de la Fundaci\u00f3n a esos lugares donde tanto se los necesita?\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En di\u00e1logo con LA NACION, Cataldi record\u00f3 c\u00f3mo se gest\u00f3 el programa. Hace aproximadamente dos a\u00f1os, mientras acompa\u00f1aba a un sobrino internado por un tratamiento oncol\u00f3gico, observaba a los chicos en sus habitaciones, sometidos a jornadas dif\u00edciles por las largas horas de espera. Describi\u00f3 ese ambiente hospitalario recurrente: \u201cPensaba en lo complejo y mon\u00f3tonos que eran sus d\u00edas, con los mismos sonidos de las m\u00e1quinas de los hospitales\u201d.<\/p>\n<p>En un principio, algunos internos miraban con desconfianza; otros, con curiosidad; minutos despu\u00e9s, uno de ellos, que hab\u00eda dudado en participar, baj\u00f3 del caballo con otra expresi\u00f3n: en calma y en paz, sinti\u00f3 que algo dentro suyo se hab\u00eda transformadoGza. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">En medio de esa escena, comenz\u00f3 a imaginar una alternativa. \u201cEmpec\u00e9 a pensar qu\u00e9 se pod\u00eda hacer tal vez para ofrecerles un ratito distinto de alegr\u00eda\u201d, relat\u00f3. La respuesta surgi\u00f3 casi de inmediato: \u201cObviamente se me vino a la cabeza los caballos que son mis grandes compa\u00f1eros de camino. Empec\u00e9 a mirar por las ventanas y a darme cuenta que pod\u00edamos llegar al menos por ah\u00ed, aunque sea que los chicos puedan mirarlos a trav\u00e9s de un vidrio\u201d. Pidi\u00f3 entonces una reuni\u00f3n con el director del hospital y as\u00ed fue tomando forma la idea de acercarlos al lugar.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Tras las gestiones, lleg\u00f3 el d\u00eda esperado. \u201cFuimos con cinco caballos y un equipo completo de terapeutas y asomamos por la guardia esperando a ver si nos bajaban los chicos\u201d, relat\u00f3. La imagen qued\u00f3 grabada en su coraz\u00f3n: \u201cFue una enorme alegr\u00eda cuando vimos que se abri\u00f3 la puerta y bajaron los chicos, algunos con ox\u00edgeno inclusive\u201d. La experiencia se repiti\u00f3: \u201cVolvimos una y otra vez, para Navidad, para Reyes Magos, con los caballos con alforjas, con golosinas\u201d, cont\u00f3.<\/p>\n<p>Con el tiempo, la iniciativa se expandi\u00f3 a hogares de ni\u00f1os.  \u201cHay algunos que no pueden venir a la fundaci\u00f3n o porque no tienen permiso o porque est\u00e1n judicializados\u201d, se\u00f1al\u00f3Gza. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Con el tiempo, la iniciativa se extendi\u00f3 a hogares de ni\u00f1os. \u201cHay algunos que no pueden venir a la fundaci\u00f3n o porque no tienen permiso o porque est\u00e1n judicializados\u201d, se\u00f1al\u00f3. Por eso decidieron que, los s\u00e1bados en que no trabajan en la sede, los caballos viajen en tr\u00e1iler hacia esos destinos. El programa dej\u00f3 de ser solo una visita recreativa para incorporar un abordaje emocional. \u201cQuer\u00edamos que cada visita no sea solo un momento lindo, sino ense\u00f1arles a trabajar las emociones\u201d, explic\u00f3.<\/p>\n<p>Y la experiencia se repiti\u00f3. \u201cVolvimos una y otra vez, para Navidad, para Reyes Magos, con los caballos con alforjas, con golosinas\u201d, cont\u00f3 CataldiGza. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">As\u00ed surgi\u00f3 la idea de que cada caballo ayudara a trabajar un sentimiento. \u201cPor ejemplo, el caballo de la tristeza llega con l\u00e1pices y cuadernitos para dibujar qu\u00e9 es lo que te pasa. El del enojo llega con molinitos de viento que te ense\u00f1an a respirar\u201d, detall\u00f3. La propuesta adopt\u00f3 una dimensi\u00f3n terap\u00e9utica.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La tercera etapa apareci\u00f3 casi sin planearla: el penal. \u201cTuve una reuni\u00f3n con las autoridades pertinentes y me dijeron que les parec\u00eda que pod\u00eda ser algo exitoso\u201d, cont\u00f3. La articulaci\u00f3n se realiz\u00f3 junto con la Fundaci\u00f3n Espartanos y autoridades del Servicio Penitenciario.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El s\u00e1bado pasado fue la primera visita con caballos dentro de la Unidad Penal N\u00b01 de Villa Las Rosas. \u201cRealmente fue incre\u00edble lo que vivimos\u201d, afirm\u00f3 Cataldi. Hubo juegos, trabajo en equipo y una propuesta novedosa: una fusi\u00f3n entre el pato y el rugby, idea que surgi\u00f3 de un interno.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Uno de los momentos m\u00e1s conmovedores ocurri\u00f3 con un hombre que, antes de comenzar, confes\u00f3 estar atravesando un d\u00eda muy dif\u00edcil y hab\u00eda pensado en no participar. Finalmente se acerc\u00f3. Tras la experiencia, dijo que se iba \u201cen calma, en paz\u201d y que hab\u00eda sentido \u201cuna serenidad que hac\u00eda mucho no experimentaba\u201d.<\/p>\n<p>En el penal, hubo juegos, trabajo en equipo y una propuesta novedosa: una fusi\u00f3n entre el pato y el rugby, idea surgida de un internoGza. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Otro interno, oriundo del campo y con nueve a\u00f1os de encierro, pudo galopar. Al terminar afirm\u00f3 que, en todos esos a\u00f1os, fue \u201cel \u00fanico momento en el que logr\u00f3 olvidarse por un rato de d\u00f3nde estaba\u201d. Cont\u00f3 que mientras galopaba volvi\u00f3 a sentirse \u201clibre y feliz\u201d.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Para Cataldi, el eje es claro: \u201cEl caballo no juzga, no pregunta por el pasado. Responde al presente y en ese presente se abren posibilidades\u201d. En contextos complejos, esa conexi\u00f3n puede convertirse en un puente hacia la calma y la dignidad.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La Fundaci\u00f3n Equinoterapia del Azul trabaja hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os en Salta con ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos. \u201cCreemos firmemente en el poder transformador de los caballos y en c\u00f3mo pueden mejorar la calidad de vida de las personas, incluso en los contextos m\u00e1s dif\u00edciles\u201d, sostuvo su fundadora.<\/p>\n<p>En el penal, Cataldi junto a su gente y de la fundaci\u00f3n Espartanos Gza. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El programa \u201cCaballos que visitan\u201d reafirma ese prop\u00f3sito: acercar alivio y esperanza a quienes atraviesan situaciones de espera, vulnerabilidad o encierro. \u201cBuscamos llevar amor, cari\u00f1o, lindos momentos, tranquilidad, alivio y todos los beneficios que suceden cuando un ser humano conecta con un caballo\u201d, resumi\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">La experiencia en el penal dej\u00f3 escenas dif\u00edciles de olvidar: internos ayud\u00e1ndose para montar, otros acerc\u00e1ndose solo para escuchar \u201cel ruido al comer el pasto\u201d que, seg\u00fan dijeron, \u201cles daba mucha paz\u201d. Peque\u00f1os gestos que, en ese contexto, adquieren otra dimensi\u00f3n, cont\u00f3 la fundadora.<\/p>\n<p>El programa \u201cCaballos que visitan\u201d reafirma ese prop\u00f3sito: acercar alivio y esperanza a quienes atraviesan situaciones de espera, vulnerabilidad o encierro.Gza. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cEstoy copada, fascinada porque todo empez\u00f3 cuando yo estaba acompa\u00f1ando a un sobrino m\u00edo\u201d, confes\u00f3 Cataldi, a quien perdi\u00f3 hace un mes y medio. En medio del dolor, el proyecto creci\u00f3.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">El pr\u00f3ximo 26 de marzo, a las 19, la fundadora brindar\u00e1 una charla de su experiencia en la expo Nuestros Caballos, en la Rural de Palermo, en el marco de la Cumbre Internacional de Equinoterapia. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00e1bado pasado, en una ma\u00f1ana que a\u00fan conservaba los \u00faltimos rescoldos del calor de un verano reacio a irse, el ruido de los cascos sobre el pasto quebr\u00f3 la rutina de la Unidad Penal N\u00b01 de Villa Las Rosas, en Salta. Algunos internos observaron con desconfianza; otros, con curiosidad. 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