{"id":5136,"date":"2026-03-24T01:06:35","date_gmt":"2026-03-24T04:06:35","guid":{"rendered":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/?p=5136"},"modified":"2026-03-24T01:06:35","modified_gmt":"2026-03-24T04:06:35","slug":"exclusivo-los-secretos-de-astiz-desde-la-carcel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/?p=5136","title":{"rendered":"Exclusivo: los secretos de Astiz desde la c\u00e1rcel"},"content":{"rendered":"<p>En 21 a\u00f1os pueden pasar muchas cosas. Episodios que quedaron en la historia duraron mucho menos: es casi cuatro veces lo que se extendi\u00f3 la Segunda Guerra Mundial, m\u00e1s del doble de lo que se sostuvo la Rep\u00fablica de Weimar o tres veces lo que le llev\u00f3 a Los Beatles publicar toda su discograf\u00eda. 21 a\u00f1os es una vida entera.<\/p>\n<p>Ese es el tiempo que lleva preso Alfredo Astiz. 8000 d\u00edas detenido pueden afectar de varias maneras a una persona, incluso a una que tiene como el logro m\u00e1s destacado de su biograf\u00eda haberse infiltrado en un grupo de madres que buscaban a sus hijos para secuestrarlas en el centro clandestino m\u00e1s famoso de este pa\u00eds.<\/p>\n<p>En el caso del \u201c\u00c1ngel de la muerte\u201d, todo ese lapso privado de su libertad tuvo un efecto bien claro: la profunda convicci\u00f3n de que se va a morir dentro de una c\u00e1rcel, la falta absoluta de cualquier esperanza de libertad y la certeza de que no necesita m\u00e1s aprobaci\u00f3n sobre sus actos que la de \u00e9l mismo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"max-width: 100%; width: 100%;\" alt=\"Astiz\" src=\"https:\/\/fotos.perfil.com\/\/2024\/08\/22\/900\/0\/astiz-1858509.jpg\"\/><\/p>\n<p>Astiz no espera ning\u00fan perd\u00f3n de nadie. No lo quiere: en el juicio que en el 2011 lo conden\u00f3 a prisi\u00f3n perpetua por cr\u00edmenes de lesa humanidad renunci\u00f3 a su derecho de ejercer su defensa. El tiempo no lo hizo cambiar de opini\u00f3n. Por eso es que a la reuni\u00f3n con los diputados libertarios fue uno de los \u00faltimos en llegar.<\/p>\n<p>Agarr\u00f3 una silla de pl\u00e1stico, en ese sal\u00f3n de visitas que tiene el pabell\u00f3n 8 del penal de Ezeiza que parece un viejo club de barrio venido a menos, y la acomod\u00f3 en uno de los rincones de la mesa. La desconfianza a la pol\u00edtica la tiene grabada en las venas, y el ciclo de Javier Milei no es una excepci\u00f3n: si bien durante unos brev\u00edsimos d\u00edas crey\u00f3 haber visto en el libertario algo distinto, fue una ilusi\u00f3n bien pasajera. Aquel 11 de julio no iba a ser diferente.<\/p>\n<p>\u201cMir\u00e1, fijate c\u00f3mo arranca\u201d, le dijo Astiz, por lo bajo, al represor que ten\u00eda sentado al lado. En esos pasillos el hombre que ante las Madres se hac\u00eda pasar por el hermano de un desaparecido es muy escuchado en las raras ocasiones en que abre la boca. Ah\u00ed es \u201cel Capit\u00e1n\u201d, una figura que inspira cierta reverencia en sus compa\u00f1eros de celda y tambi\u00e9n en los guardiac\u00e1rceles: una leyenda negra sigue siendo, al final del d\u00eda, una leyenda.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"max-width: 100%; width: 100%;\" alt=\"Montenegro\" src=\"https:\/\/fotos.perfil.com\/\/2024\/07\/17\/900\/0\/montenegro-1837403.jpg\"\/><\/p>\n<p>Astiz se mofaba del br\u00edo con el que hab\u00eda comenzado el diputado Guillermo Montenegro. Otrora \u00edntimo de Victoria Villarruel, este legislador llevaba la voz cantante, a pesar de que la reuni\u00f3n la hab\u00eda impulsado su compa\u00f1ero de bloque Beltr\u00e1n Benedit. \u201cEste es el momento de actuar, lleg\u00f3 la hora de terminar con esta injusticia, la Patria deber\u00eda estar agradecida con ustedes, por eso venimos ac\u00e1 a dec\u00edrselos en la cara\u201d, dec\u00eda Montenegro, que parec\u00eda con la fuerza suficiente como para ir a recuperar las Islas Malvinas. \u201cEl Capit\u00e1n\u201d miraba el techo y suspiraba.<\/p>\n<p>Era una danza que conoc\u00eda bien. Unos a\u00f1os atr\u00e1s un famoso juez federal lo hab\u00eda ido a ver para hacerle el mismo canto de sirena, pero no hab\u00eda pasado absolutamente nada. Ninguno de sus compa\u00f1eros de detenci\u00f3n estaba en esa sinton\u00eda. Todo lo contrario. Los otros 14 represores que participaron del encuentro se mostraban visiblemente emocionados por recibir por primera vez en d\u00e9cadas a un destacamento de seis diputados nacionales.<\/p>\n<p>Absolutamente todos se hab\u00edan presentado antes de que Montenegro empezara a hablar, par\u00e1ndose de sus asientos, dando su nombre y rango, haciendo largos discursos que en algunos casos terminaron en l\u00e1grimas. El represor Ra\u00fal Guglielminetti incluso termin\u00f3 su alocuci\u00f3n dejando arriba de la mesa un texto de pu\u00f1o y letra en el que imaginaba un proyecto de ley para garantizarles la prisi\u00f3n domiciliaria, idea que tambi\u00e9n estaba en la cabeza de los diputados que armaron el c\u00f3nclave.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"max-width: 100%; width: 100%;\" alt=\"Astiz\" src=\"https:\/\/fotos.perfil.com\/\/2024\/08\/22\/900\/0\/astiz-1858504.jpg\"\/><\/p>\n<p>El \u00fanico que se limit\u00f3 s\u00f3lo a decir c\u00f3mo se llamaba fue Astiz. \u201cEstaba callado pero te miraba fijo con esos ojos azules, como si te estuviera analizando. Era intimidante\u201d, coincidieron luego dos de las diputadas presentes. Cuarenta minutos despu\u00e9s de haber arrancado, Montenegro se dio por satisfecho. Sus \u00faltimas palabras fueron menos alentadoras, aunque no pudo evitar derramar unas l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u201cPero saben que ahora estamos en minor\u00eda, no somos muchos, y el tema tampoco es que est\u00e1 en agenda. Pero ya va a llegar la hora\u201d. Astiz aprovech\u00f3 el titubeo para volver sobre su compa\u00f1ero de banco. \u201c\u00bfViste?\u201d. No fue lo \u00fanico que le molest\u00f3 de esa reuni\u00f3n. En un momento de la charla, la diputada Alida Ferreyra, del otro lado de la mesa y sin pedir permiso, sac\u00f3 su celular y empez\u00f3 a hacer fotos.<\/p>\n<p>A este hombre que viene de la alta alcurnia marplatense y quien siempre se jact\u00f3 de cumplir el protocolo de esas clases acomodadas, esa imagen de arrebato le pareci\u00f3 que carec\u00eda de sutileza. Si a Astiz le pusieran el suero de la verdad dir\u00eda que, antes que todo, los legisladores de La Libertad Avanza no est\u00e1n a su altura.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"max-width: 100%; width: 100%;\" alt=\"Astiz\" src=\"https:\/\/fotos.perfil.com\/\/2024\/08\/22\/900\/0\/astiz-1858502.jpg\"\/><\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por todo esto fue que para la foto de familia se ubic\u00f3 bien al fondo de todo, casi escondido. Quiz\u00e1, simplemente, no quer\u00eda regalarle a sus enemigos una imagen suya encerrado, sin ese pelo rubio que lo hizo tan conocido y que ahora est\u00e1 cruzado con el color del polvo. O tal vez no le dio tanta trascendencia.<\/p>\n<p>Astiz no espera nada del mundo exterior, aunque tal vez aguarde un mimo de la historia en un futuro lejano. Es que en su celda, y en su cabeza, \u00e9l sigue pensando que no tiene nada de lo que arrepentirse. Y esa es la \u00fanica foto que le interesa: la que se sac\u00f3 a s\u00ed mismo.<\/p>\n<h2>El \u00c1ngel<\/h2>\n<p>Adriana Clemente ten\u00eda 19 a\u00f1os y estaba embarazada cuando la secuestraron y la llevaron a la ESMA. En uno de esos d\u00edas en el infierno vio de lejos a Astiz, y le llam\u00f3 la atenci\u00f3n. \u201c\u00bfQui\u00e9n es? No tiene pinta de represor\u201d, dijo Clemente, palabras que repiti\u00f3 luego en el juicio que conden\u00f3 al marino. La respuesta le lleg\u00f3 de otro detenido. \u201cEse es uno de los peores\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"max-width: 100%; width: 100%;\" alt=\"Astiz\" src=\"https:\/\/fotos.perfil.com\/\/2024\/08\/22\/900\/0\/astiz-1858508.jpg\"\/><\/p>\n<p>Hay varias razones que explican por qu\u00e9 cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s este apellido sigue siendo tan resonante, y que le dan sentido a que cuando se habla en los medios y en las redes de la visita de los diputados a Ezeiza se diga la \u201creuni\u00f3n con Astiz\u201d y no con Guglielminetti, Alberto Gonz\u00e1lez o Cinto Courtoix.<\/p>\n<p>Hay una l\u00ednea que une toda esta historia: sus ojos azules y el pelo rubio que supo tener, que le daban un aire ani\u00f1ado y le permit\u00edan jugar la carta de no tener \u201cpinta de represor\u201d. Le permit\u00edan disfrazarse. Fue con esa treta con la que Astiz logr\u00f3 infiltrarse entre las Madres de Plaza de Mayo y ganar la confianza de todas, en especial de su fundadora, Azucena Villaflor.<\/p>\n<p>\u201cEra un carilindo, que nosotros lo cuid\u00e1bamos, y se hab\u00eda hecho muy amigo de Azucena. C\u00f3mo ser\u00eda de c\u00ednico, que la gorda, que estaba en todas, se dej\u00f3 enga\u00f1ar. \u00a1Es que era riqu\u00edsimo, agradable, qu\u00e9 moditos!\u201d, dijo N\u00e9lida Chidichimo, compa\u00f1era de Villaflor, en el libro sobre Astiz que escribi\u00f3 el periodista Uki Go\u00f1i.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"max-width: 100%; width: 100%;\" alt=\"Astiz\" src=\"https:\/\/fotos.perfil.com\/\/2024\/08\/22\/900\/0\/astiz-1858505.jpg\"\/><\/p>\n<p>\u201cDec\u00eda que ten\u00eda 18 a\u00f1os, que su mam\u00e1 era paral\u00edtica y Azucena se preocupaba por eso. Si hubiese sabido que era mayor no se hubiera ocupado tanto\u201d, cont\u00f3 en ese texto -material clave para la condena judicial del marino- Pepa Noia, la mejor amiga de la fundadora de las Madres.<\/p>\n<p>Si hay algo de lo que Astiz no se arrepiente es de este episodio. M\u00e1s bien lo contrario. Su infiltraci\u00f3n entre las Madres, haci\u00e9ndose pasar por un familiar preocupado que buscaba a su hermano desaparecido, es algo que lo enorgullece. Esa actividad de camuflaje empez\u00f3 en el arranque de 1977, y tiene todo que ver con el tiempo y lugar de la historia en el que el teniente de corbeta se encontraba: la ESMA de Jorge Acosta.<\/p>\n<p>\u201cEl Tigre\u201d se hab\u00eda convertido a mediados del a\u00f1o anterior en el jefe del Grupo de Tareas 3.3.2, que ten\u00eda su base en la escuela de la Marina pero que se mov\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la ley por toda la ciudad y la zona norte de Buenos Aires.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"max-width: 100%; width: 100%;\" alt=\"Astiz\" src=\"https:\/\/fotos.perfil.com\/\/2024\/08\/22\/900\/0\/astiz-1858501.jpg\"\/><\/p>\n<p>Acosta le hab\u00eda imprimido su particular sello al lugar, lo que har\u00eda que este centro clandestino se destacara por sobre los otros 600 que hubo en la \u00faltima dictadura. No s\u00f3lo por los resonantes episodios que comand\u00f3 este grupo ni bien arranc\u00f3 -el asesinato de Rodolfo Walsh y el secuestro de una de las fundadoras de Montoneros, Norma Arrostito- sino por sus singulares caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>Este centro clandestino estaba apadrinado por Massera, salteando as\u00ed todo el organigrama de la Armada y llegando a la c\u00fapula del poder dictatorial, fue el \u00fanico que funcion\u00f3 hasta el final del Proceso, fue tal vez el m\u00e1s activo en la apropiaci\u00f3n de beb\u00e9s, hab\u00eda generado un perverso sistema de trabajo de explotaci\u00f3n esclava de los desaparecidos -en algunos casos con tareas altamente complejas como la falsificaci\u00f3n de pasaportes o la creaci\u00f3n de empresas para blanquear la enorme cantidad de bienes robados- y de \u201crecuperaci\u00f3n\u201d de los secuestrados, una pr\u00e1ctica para la que no alcanzan los adjetivos y que trataba de \u201creconvertir subversivos\u201d mediante distinto tipo de torturas.<\/p>\n<p>Todos estos elementos llevaron a la ESMA a un podio \u00fanico durante los a\u00f1os de plomo: una profunda autonom\u00eda pol\u00edtica, log\u00edstica, financiera y militar. \u201cEra un lugar sin l\u00edmites\u201d, lo resumi\u00f3 el propio Acosta.<\/p>\n<p>En esta intersecci\u00f3n es donde se explica la historia de Astiz. \u00c9l se gan\u00f3 la confianza del \u201cTigre\u201d y se convirti\u00f3 en su preferido dentro del \u00e1rea de Inteligencia, una de las cuatro patas de ese grupo de tareas. Y entre los dos, envalentonados y sin tener que rendirle cuentas a nadie, se convencieron de una idea que terminar\u00eda en una tragedia: que las \u201clocas de Plaza de Mayo\u201d, como se llamaba en aquel momento a las mujeres que caminaban pidiendo por sus hijos secuestrados, eran en verdad un espacio de superficie de la guerrilla armada.<\/p>\n<p>\u201cAcosta hab\u00eda desarrollado la idea de que el GT se infiltrara en los crecientes organismos de defensa de los derechos humanos, que eran considerados mascarones de proa de la subversi\u00f3n\u201d, cont\u00f3 el periodista Claudio Uriarte en \u201cAlmirante Cero\u201d, el libro can\u00f3nico que escribi\u00f3 sobre Massera.<\/p>\n<p>El marino, que se hac\u00eda llamar Gustavo Ni\u00f1o, empez\u00f3 a caminar con las Madres a principios de 1977. Se gan\u00f3 la confianza con su pinta de chico, de familiar dolido, un acting que reforzaba con Silvia Laybar\u00fa, una secuestrada a la que obligaba a hacer pasar por su hermana, a su lado. Era un papel que a Astiz le sal\u00eda bien.<\/p>\n<p>Llevaba a las mujeres a sus casas despu\u00e9s de las reuniones -y as\u00ed las marcaba-, e incluso lleg\u00f3 enfrentarse en la Plaza con unos polic\u00edas que intentaron amedrentar a las que suplicaban por los desaparecidos. \u201cDesde este episodio en adelante, Astiz y Ni\u00f1o ya pod\u00edan considerarse la misma persona\u201d, dice Go\u00f1i.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de casi un a\u00f1o infiltrado lleg\u00f3 la fecha tr\u00e1gica. El jueves 8 de diciembre, en la Iglesia Santa Cruz, el grupo de tareas 3.3.2 rapt\u00f3 a siete personas que se hab\u00edan reunido para juntar planta para publicar una solicitada en La Naci\u00f3n, diario que ped\u00eda mucho dinero para hablar de este tema.<\/p>\n<p>Gustavo Ni\u00f1o, que se mov\u00eda como uno m\u00e1s entre ellos, hab\u00eda marcado a los blancos agitando los billetes que hab\u00eda puesto para la colecta. Ese d\u00eda y los siguientes el equipo que comandaba Acosta, siguiendo la informaci\u00f3n de Astiz, caz\u00f3 a otras cinco personas.<\/p>\n<p>En total fueron doce los secuestrados, grupo en el que se destacaban Villaflor, otras dos Madres y dos monjas francesas, Leoine Duquet y Alice Domon. Todos fueron llevados a la ESMA, donde se los tortur\u00f3 para sacarles informaci\u00f3n que ni siquiera ten\u00edan.<\/p>\n<p>A las 21.30 del 14 de diciembre, un Skyvan PA-51 despeg\u00f3 de Aeroparque. Adentro estaban, drogadas e inconscientes, las \u201cdoce de Santa Cruz\u201d. Tres horas y diez minutos m\u00e1s tarde el avi\u00f3n volvi\u00f3. Antes hab\u00edan arrojado al mar a todos los secuestrados.<\/p>\n<h2>Tiempo<\/h2>\n<p>\u201cEl subordinado tiene vedado inspeccionar la bondad o maldad de una orden. Es sencillamente rid\u00edculo pretender que un militar, en ocasiones bajo fuego enemigo y debiendo tomar decisiones que pueden ser de vida o muerte, pueda analizar cabalmente una orden\u201d. Estas fueron las palabras de Astiz en la declaraci\u00f3n indagatoria del juicio que lo conden\u00f3.<\/p>\n<p>Al d\u00eda de hoy, \u201cel Capit\u00e1n\u201d sigue pensando lo mismo: las Madres eran una organizaci\u00f3n de superficie de la guerrilla. \u00c9l s\u00f3lo cumpl\u00eda \u00f3rdenes. Y si le preguntan, dir\u00e1 que las cumpl\u00eda muy bien: su tarea era ser un esp\u00eda y en ese sentido logr\u00f3 enga\u00f1ar a todos. Es una verdad a medias.<\/p>\n<p>El caso de los \u201cdoce de Santa Cruz\u201d fall\u00f3 de varias maneras: no logr\u00f3 frenar el crecimiento de las Madres, no logr\u00f3 impedir que saliera la solicitada en los diarios y, como si fuera poco, el asesinato de dos monjas francesas se convirti\u00f3 en un esc\u00e1ndalo internacional que puso el foco del mundo sobre la ESMA.<\/p>\n<p>Astiz est\u00e1 tranquilo con su conciencia. De hecho, cuando est\u00e1 en confianza baja alguna de sus cartas para explicarse: dice que \u00e9l no tortur\u00f3, que estaba al margen de muchas cosas que ocurr\u00edan en la ESMA y que s\u00f3lo se limitaba a su rol como agente de Inteligencia que sol\u00eda participar en operativos, todo parte de lo que considera una guerra justa que tuvo dos bandos en pugna.<\/p>\n<p>Tiene, eso s\u00ed, una o dos cuotas pendientes. La principal es, llamativamente, con la Marina. Si alg\u00fan rencor le queda es con ese brazo de las Fuerzas Armadas, al cual \u00e9l siente que le entreg\u00f3 la vida y m\u00e1s y que no lo supieron cuidar. Que lo entregaron, algo de lo que se convenci\u00f3 desde que en 1998 el entonces titular de la Armada, en el gobierno de Carlos Menem, impuls\u00f3 su destituci\u00f3n y la quita de su grado de teniente.<\/p>\n<p>Otra de las heridas abiertas tiene que ver con que hace dos a\u00f1os, cuando muri\u00f3 su madre, no lo dejaron salir de la c\u00e1rcel para asistir al funeral. La mujer que le dio vida era una de las pocas personas que lo visitaban en el penal, incluso hasta el final de su vida. Astiz, de 72 a\u00f1os, no deja atr\u00e1s hijos ni mujer.<\/p>\n<p>Aunque la vida en Ezeiza es solitaria, hablar con \u00e9l es menos dif\u00edcil de lo que se piensa: suele ser Astiz el que atiende cuando alguien llama al tel\u00e9fono del pabell\u00f3n, por lo que a veces termina haciendo casi de recepcionista.<\/p>\n<p>Astiz pasa los d\u00edas leyendo, en un peque\u00f1o escritorio que tiene en su celda individual. Sigue en especial las noticias internacionales, aunque a veces se cruza con sus compa\u00f1eros para intentar convencerlos de que cambien La Naci\u00f3n +, el canal que est\u00e1 puesto 24 horas en el televisor que comparten en el comedor y que al marino le parece que carece de cierto refinamiento en los an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>En su celda guarda uno de sus objetos m\u00e1s preciados: una carta de una secuestrada en la ESMA que, ya en democracia, le escribi\u00f3 para agradecerle su trato durante el cautivero. Eso es, al menos, lo que dice Astiz, el mismo que dijo que era el hermano de un desaparecido.<\/p>\n<p>Villarruel<\/p>\n<p>Pas\u00f3 desapercibido. No fue para nada una casualidad: en la foto de familia entre los diputados de LLA y los represores, Alberto Gonz\u00e1lez se ubic\u00f3 \u00faltimo. Atr\u00e1s de todo, y s\u00f3lo se le asoma parte de su cabellera gris y de su chaleco marr\u00f3n. Gonz\u00e1lez, como ya cont\u00f3 este medio, es el hist\u00f3rico mentor de la actual vicepresidenta.<\/p>\n<p>Fue quien la form\u00f3 desde principios del milenio, quien le dio la idea de crear una organizaci\u00f3n que buscara defender a las \u201cotras v\u00edctimas\u201d (que luego Villarruel transform\u00f3 en el Celtyv) y quien, seg\u00fan confirmaron tres fuentes -entre ella Cecilia Pando, otrora compa\u00f1era de ruta de la vicepresidenta-, escribi\u00f3 los libros que luego Victoria Villarruel firm\u00f3 como propios.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez comparte prisi\u00f3n con Astiz desde el 2003, cuando se reabrieron los juicios por lesa humanidad. Pasaron juntos por la base naval de Z\u00e1rate, por Marcos Paz y ahora en Ezeiza. Antes estuvieron juntos en la ESMA: Astiz era uno de los cerebros de la inteligencia y Gonz\u00e1lez comandaba &#8220;el s\u00f3tano&#8221;, el lugar m\u00e1s terrible del centro, donde ocurr\u00edan las torturas.<\/p>\n<p>El mentor de Villarruel tiene dos condenas a perpetua por cr\u00edmenes de lesa humanidad y tambi\u00e9n fue el primer represor en ser condenado por violaci\u00f3n, en el 2021, por el caso de Silvia Labayr\u00fa y de otras dos mujeres.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h3>Galer\u00eda de im\u00e1genes<\/h3>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/fotos.perfil.com\/2024\/08\/21\/cropped\/250\/250\/center\/alfredo-astiz-1857937.jpg\" alt=\"Alfredo Astiz | Foto:Cedoc\"\/><\/p>\n<p><h4>En esta Nota<\/h4>\n<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 21 a\u00f1os pueden pasar muchas cosas. 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