{"id":4889,"date":"2026-03-22T22:11:31","date_gmt":"2026-03-23T01:11:31","guid":{"rendered":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/?p=4889"},"modified":"2026-03-22T22:11:31","modified_gmt":"2026-03-23T01:11:31","slug":"la-historia-tambien-se-encuentra-revolviendo-viejos-placares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/?p=4889","title":{"rendered":"La historia tambi\u00e9n se encuentra revolviendo viejos placares"},"content":{"rendered":"<div class=\"art-column-w-lpadding pl-lg-5\">\n<p>El viejo placard empotrado de madera marr\u00f3n sigue ah\u00ed, en la habitaci\u00f3n de abajo. Con sus puertas enormes que llegan hasta el techo, sus estantes cargados y sus cajones profundos, es quiz\u00e1s el lugar de la casa que m\u00e1s recuerdos guarda. Tambi\u00e9n es el que m\u00e1s me cost\u00f3 empezar a vaciar despu\u00e9s de la muerte de mis viejos.<\/p>\n<p>Quien haya pasado por ese momento inevitable que llega despu\u00e9s de la muerte sabe que no es solo una tarea dom\u00e9stica. Es un trabajo arduo, que exige tiempo, energ\u00eda f\u00edsica y, sobre todo, mental. Porque es un trabajo que empieza, pero nunca sabemos bien cu\u00e1ndo termina. Cada objeto encontrado \u2014una carta, una foto, un papel doblado\u2014 despierta un recuerdo. Y cada recuerdo arrastra otro: un olor, una conversaci\u00f3n, una ausencia, algo que qued\u00f3 pendiente o que vuelve a decirse en silencio. Deshacerse de lo que perteneci\u00f3 a quienes ya no est\u00e1n se parece demasiado a dejarlos ir. Y a veces eso es justamente lo que todav\u00eda no podemos hacer.<\/p>\n<div class=\"widget-text wp_widget_plugin_box ad-120\"><script>\n            window.googletag = window.googletag || {cmd: []};\n            googletag.cmd.push(function() {\n              googletag.defineSlot('\/213885654\/\/NS_Passback_inRead', [1,1], 'div-gpt-ad-614887525704b-0').addService(googletag.pubads());\n              googletag.pubads().enableSingleRequest();\n              googletag.pubads().collapseEmptyDivs();\n              googletag.enableServices();\n            });\n          <\/script><!-- \/213885654\/\/NS_Passback_inRead --><\/p>\n<div id=\"div-gpt-ad-614887525704b-0\">\n              <script>\n                googletag.cmd.push(function() { googletag.display('div-gpt-ad-614887525704b-0'); });\n              <\/script>\n            <\/div>\n<\/div>\n<div class=\"widget_text col-7 entre-1 d-none d-sm-none d-md-block d-lg-block\" style=\"height:0\">\n<div class=\"textwidget custom-html-widget\"><script async src=\"https:\/\/securepubads.g.doubleclick.net\/tag\/js\/gpt.js\"><\/script><br \/>\n<script>\n  window.googletag = window.googletag || {cmd: []};\n  googletag.cmd.push(function() {\n    googletag.defineSlot('\/213885654\/nota_generico_desktop\/inArticle_desktop', [1, 1], 'div-gpt-ad-1665785398492-0').addService(googletag.pubads());\n    googletag.pubads().enableSingleRequest();\n    googletag.enableServices();\n  });\n<\/script><br \/>\n<!-- \/213885654\/nota_generico_desktop\/inArticle_desktop --><\/p>\n<div id=\"div-gpt-ad-1665785398492-0\">\n  <script>\n    googletag.cmd.push(function() { googletag.display('div-gpt-ad-1665785398492-0'); });\n  <\/script>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Entre esos objetos aparecen historias. No solo las de una familia, sino tambi\u00e9n las de un pa\u00eds. Porque, en definitiva, la historia y el ejercicio de memoria no vive solo en los libros, se esconde en los cajones, en los papeles guardados o encontrados en viejos bolsillos de viejos abrigos, en la vida cotidiana de quienes la atraviesan con su trabajo, sus decisiones y sus silencios.<\/p>\n<p>Juan Jacinto Burgos naci\u00f3 el 27 de marzo de 1944 en Capital Federal, se cri\u00f3 con su familia en Merlo, provincia de Buenos Aires y abraz\u00f3 desde muy joven la militancia peronista como forma de vida. En 1958 siendo todav\u00eda pr\u00e1cticamente un ni\u00f1o fund\u00f3 el \u201cComando Merlo\u201d para enfrentar al <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Plan_CONINTES\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Plan CONINTES<\/a>, antecedente directo de los golpes de Estado que llegaron poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Sus fotos aparecen cuando encuentro un viejo sobre marr\u00f3n que conten\u00eda m\u00e1s cosas de las que su capacidad le permit\u00eda. Apretado, y un poco roto en los costados, esperaba seguramente desde hac\u00eda d\u00e9cadas en el fondo de una caja repleta de otras fotos y recuerdos.<\/p>\n<p>Mi mam\u00e1, con unos 17 o 18 a\u00f1os como mucho, posa sonriente. Con una mano lo agarra del brazo y con la otra sostiene un cigarrillo. Con esa sonrisa que solo el amor adolescente logra dibujarnos en la cara. Jacinto porta un uniforme. Por esos d\u00edas cumpl\u00eda con el servicio militar obligatorio en la provincia de Neuqu\u00e9n. Mi mam\u00e1, como me cont\u00f3 m\u00e1s de una vez en complicidad de madre e hija hablando de viejos amores, hab\u00eda ido a visitarlo al sur junto a Emilia, la madre de Jacinto. Por ese entonces era su novio, su primer novio. Corr\u00edan principios de los a\u00f1os 60.<\/p>\n<p>Intento descifrar su letra y la carta que aparece cuando doy vuelta la foto, pero solo logro hacerlo con algunas frases: \u201cestas hermosa, tendr\u00edamos que habernos sacado m\u00e1s, la pr\u00f3xima vez no te olvides de traer la m\u00e1quina fotogr\u00e1fica, cuando vaya para all\u00e1 -si me dan licencia en semana santa- me voy a pegar una vuelta tan grande que voy a llegar hasta Merlo. Chau negrita, besos y muchos abrazos\u201d.<\/p>\n<p>Su recuerdo apareci\u00f3 m\u00e1s de una vez en las conversaciones de sobremesa. Pap\u00e1 tambi\u00e9n lo recordaba con cari\u00f1o y profundo respeto, porque principalmente hab\u00eda sido un compa\u00f1ero, un cuadro pol\u00edtico que hab\u00eda dejado la vida por la liberaci\u00f3n de nuestra patria.\u201dYoca\u201d era el apodo por el que lo mencionaban. Le dec\u00edan as\u00ed por un yogurt de la \u00e9poca, porque era muy blanco y p\u00e1lido.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"610\" height=\"982\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golpe-de-estado-1.jpg\" alt=\"La historia tambi\u00e9n se encuentra revolviendo viejos placares\" class=\"wp-image-1069272\" srcset=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golpe-de-estado-1.jpg 610w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golpe-de-estado-1-248x400.jpg 248w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golpe-de-estado-1-425x684.jpg 425w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" title=\"La historia tambi\u00e9n se encuentra revolviendo viejos placares 1\"><\/figure>\n<\/div>\n<p>\u201cLuj\u00e1n, 3\/5\/1965\u201d se lee al dar vuelta otra de las tantas fotos, en las que se los ven parados, abrazados, y detr\u00e1s de ellos una imponente bas\u00edlica de Luj\u00e1n enmarca la imagen de la joven pareja. Mam\u00e1 ten\u00eda 18 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El compromiso pol\u00edtico llev\u00f3 a Jacinto o \u201cYoca\u201d a transitar por distintos territorios de nuestro pa\u00eds. Luego de hacer el servicio militar en el sur, vuelve a Merlo, donde se incorpora a la organizaci\u00f3n \u201cMontoneros\u201d,\u00a0 pero\u00a0 los a\u00f1os 70\u00a0 lo encuentran en la Patagonia, cumpliendo con importantes responsabilidades organizativas y es designado secretario general de la Regional VII de la JP, la estructura de masas de la organizaci\u00f3n en el territorio m\u00e1s extenso de la Argentina.<\/p>\n<p>Periodista y escritor, trabaj\u00f3 en la <em>Revista Ateneo <\/em>y en el peri\u00f3dico <em>Noticias<\/em>, el \u00f3rgano m\u00e1s masivo de Montoneros.<\/p>\n<p>Su hijo Facundo, radicado en M\u00e9xico desde hace a\u00f1os; ten\u00eda siete a\u00f1os cuando su pap\u00e1 fue secuestrado. Su hermana Eva, 5 a\u00f1os. Recuerda pocas cosas con claridad; pero eso no fue impedimento para construir una imagen de su padre que describe de la siguiente manera:\u00a0 <em>\u201cLo que se fue decantando es la idea. La idea de una persona que no temi\u00f3 la muerte. Que lleg\u00f3 a una conclusi\u00f3n, empujado por su religi\u00f3n, su \u00e9tica, su pensamiento pol\u00edtico de que hab\u00eda que dar esta batalla hasta la muerte, por el bien de todos\u201d<\/em>. Su segundo nombre es \u201cEzequiel\u201d,\u00a0 en honor al nombre de guerra que adopt\u00f3 su padre dentro de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Facundo tambi\u00e9n recuerda algo que le sucedi\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s de que su padre fuera secuestrado, cuando con 10 a\u00f1os vuelve a Merlo luego de algunos a\u00f1os en el exili\u00f3 a vivir con Emilia, su abuela.\u00a0 Lo recuerda casi como una iron\u00eda del destino. Una iron\u00eda cargada de ternura despu\u00e9s de tanta oscuridad:<\/p>\n<p>\u201c<em>Llego yo a la casa de mi abuela, con 10 a\u00f1os. \u00a1Qu\u00e9 pensar\u00eda Emilia! sola conmigo en esa casa grande, vac\u00eda, yo dando vueltas por ah\u00ed, repitiendo sin saber cosas de mi viejo. Como un doble.\u00a0 Debe haber tenido unos momentos rar\u00edsimos. Hasta me meti\u00f3 a la misma primaria que mi pap\u00e1. O sea que yo hac\u00eda el mismo recorrido que \u00e9l todas las ma\u00f1anas. La directora de la primaria hab\u00eda sido compa\u00f1era de clase y amiga de mi viejo as\u00ed que sab\u00eda todo y me trataron muy bien. Y un d\u00eda lleg\u00f3 de la escuela y le digo a mi abuela que me gusta una chica muy linda, la Vero\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Ver\u00f3nica es mi hermana mayor, la hija de aquella mujer que visitaba a su padre en el sur y posaba sonriente a su lado. Iron\u00edas o se\u00f1ales del destino, trascendencias inexplicables pero maravillosas.<\/p>\n<p>Eduardo \u201cel negro\u201d Soares, compartio a\u00f1os de militancia con Jacinto a quien conoce cuando este llega a la ciudad de Mar del Plata, luego de que las cosas en la Patagonia comiencen a ponerse dificiles, fue un verano caluroso del a\u00f1o 1974 : \u201c<em>ese d\u00eda me toc\u00f3 ir a cubrir la cita nacional y de pronto aparece un flaco alto, bien montonero, as\u00ed con bigotes como los que tengo yo, que creo que los tengo en honor a \u00e9l y a tantos que us\u00e1bamos esos bigotes montoneros, muy distintos a los bigotes militares que son en la comisura de los labios. Un flaco alto con un bolso se presenta con la contrase\u00f1a. Vamos a tomar un caf\u00e9,\u00a0 y me dice que viene de la Patagonia, que las cosas all\u00e1 estaban muy mal y que lo hab\u00edan asignado a Mar del Plata y que vino \u00e9l primero y que despu\u00e9s iba a venir la mujer y los hijos,\u00a0 a quien tambi\u00e9n conoc\u00ed meses despu\u00e9s<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Para ese entonces Jacinto ya era, comparado con sus compa\u00f1eros de militancia, un \u201cviejo\u201d de unos 32 a\u00f1os, que hab\u00eda transitado los a\u00f1os de la resistencia y la militancia de los a\u00f1os 60. Con experiencia militar y enorme capacidad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>\u201c<em>Yo ten\u00eda 22 a\u00f1os, \u00e9l ya era un tipo con mucha experiencia, me habl\u00f3 de la Patagonia y por primera vez en mi vida escuch\u00e9 hablar de los mapuches. <\/em><em>En la patagonia no solo era un oficial importante de la organizaci\u00f3n montoneros, sino que era lo que se llama un jeton. Es decir, el que pone la jeta. Era un cuadro p\u00fablico de la organizaci\u00f3n\u201d<\/em><\/p>\n<p>El negro tambi\u00e9n recuerda que a ese compa\u00f1ero como un \u201c<em>un tipo muy humano. Con una mezcla de seriedad y sentido del humor. Duro para cuando hab\u00eda que decidir, pero tambi\u00e9n un rom\u00e1ntico\u201d.<\/em><em><\/em><\/p>\n<p>Luego de encontrar las fotos de Jacinto, el impulso me llev\u00f3 a contactarme con sus familiares y compa\u00f1eros. Quise traer de vuelta al presente a quien supo ser el primer amor de la vida de mi vieja, pero principalmente un cuadro comprometido con la lucha de nuestro pueblo, habitante adem\u00e1s del territorio en el que nac\u00ed y aun vivo. Y entiendo entonces que el atesorar recuerdos, fotos, no es un ejercicio pasivo, sino la manera de hacer del pasado, presente. Un ejercicio de memoria, amor y de lucha contra \u201c<em>aquella obra mezquina de bur\u00f3cratas del tiempo\u201d <\/em>que menciona Jonh William Cooke, en una de sus cartas a Alicia Eguren: \u201c<em>Son otros equinoccios los que rigen para nosotros. Yo le voy a contar la verdadera historia, la aut\u00e9ntica y real.\u201d<\/em><\/p>\n<p>La verdadera historia, la aut\u00e9ntica, la real triunfa cuando no claudicamos en el empecinado deseo de recordar, de traer a este presente que a veces absorbido por lo virtual y superfluo, parece tan carente de lo real, lo eterno, lo sagrado, el recuerdo y la afirmaci\u00f3n de porque luchar sigue teniendo sentido. Sin miedo a romantizar, que no es lo mismo que no repensar o construir alternativas .\u00bfQu\u00e9 nos queda si no podemos recordar con amor y admiraci\u00f3n a quienes dieron la vida por nuestra Patria?<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/derechoshumanos.mjus.gba.gob.ar\/victima\/830-burgos-juan-jacinto\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Juan Jacinto Burgos<\/a> fue sorprendido por una patrulla militar un 29 de julio de 1976 en la intersecci\u00f3n de las calles Moreno y Olaz\u00e1bal en Mar del Plata.<\/p>\n<p>Soares recuerda aquel momento, y rescata la idea de la soberbia montonera, no de forma peyorativa, sino como halago. La soberbia de saber que se lucha por lo justo:\u00a0 \u201c<em>se enfrenta a tiros, seguramente con dignidad y con esa \u2018soberbia\u2019 montonera que ya se le notaba cuando lo llevaron detenido tres a\u00f1os antes, el 11 de noviembre de 1972 en Bariloche. \u00a0Nada sali\u00f3 de su boca, ni un compa\u00f1ero, ni material cay\u00f3 por su lado. Quiz\u00e1s tuvo suerte y su propia \u2018soberbia\u2019 lo ayud\u00f3 a morir r\u00e1pido o quiz\u00e1s esa caracter\u00edstica le permiti\u00f3 soportar lo que haya sido, sin darle un solo dato al enemigo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Durante sus \u00faltimos d\u00edas con vida, mi mam\u00e1, en octubre de 2024, ya estaba un poco perdida, la enfermedad y la medicaci\u00f3n que le daban para estirar el inminente final no daban tregua, pero por momentos, esos raros momentos volv\u00eda a la realidad, preguntaba por pap\u00e1, por mis hermanas, deseaba volver a su casa, ten\u00eda ganas de vivir. Tambi\u00e9n volvi\u00f3 a contarme en una oportunidad de aquel amor adolescente, de la enorme capacidad y el enorme compromiso que tuvo en cada tarea que emprendi\u00f3, de esos hermosos a\u00f1os 60 donde todo era arte, libros y su paso por \u201cBellas Artes\u201d, de la \u00faltima vez que lo vio cuando ya en plena clandestinidad fue a despedirse de ella, camuflado con ropas de \u201cciruja\u201dal edificio donde ella trabajaba, cuando ya los a\u00f1os m\u00e1s oscuros se hab\u00edan instalado en nuestra patria.<\/p>\n<p>El recuerdo de lo que admiramos y quisimos es un arma tan poderosa, que no hay enfermedades, ni medicamentos, ni dictaduras sangrientas que puedan con \u00e9l. <em>\u201cLa memoria es el \u00fanico para\u00edso del que no pueden expulsarnos\u201d<\/em>; es una frase atribuida al poeta aleman Jean Paul Ritchter; pero que a los de mi generaci\u00f3n nos llega pasados por barro;\u00a0 un abril de 2014 en Gualeguaych\u00fa de la mano del Indio Solari. Me parece incomparablemente perfecta y necesaria de traer cada 24 de marzo, y en cada oportunidad que nos quieren hacer dudar de nuestra historia de lucha.<\/p>\n<p>Unos d\u00edas despu\u00e9s, finalmente un 17 de octubre, mi mam\u00e1 se fue. Sus fotos y recuerdos quedaron en el viejo placard marron como testigos de su hermosa vida. All\u00ed tambi\u00e9n aguardaba un pedacito de la historia de Jacinto, y junto con su vida la de los 30.000.\u00a0<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><img fetchpriority=\"high\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golpe-de-estado-2-500x659.jpg\" alt=\"La historia tambi\u00e9n se encuentra revolviendo viejos placares\" width=\"767\" height=\"511\" loading=\"eager\" decoding=\"sync\" class=\"img-fluid w-100\" srcset=\"\n                                                https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golpe-de-estado-2-304x400.jpg 500w,\n                                                https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golpe-de-estado-2-767x1010.jpg 767w,\n                                                https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golpe-de-estado-2.jpg 1200w\n                                            \" sizes=\"\n                                                (max-width: 650px) 500px,\n                                                (max-width: 1000px) 767px,\n                                                1200px\n                                            \"><br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El viejo placard empotrado de madera marr\u00f3n sigue ah\u00ed, en la habitaci\u00f3n de abajo. Con sus puertas enormes que llegan hasta el techo, sus estantes cargados y sus cajones profundos, es quiz\u00e1s el lugar de la casa que m\u00e1s recuerdos guarda. Tambi\u00e9n es el que m\u00e1s me cost\u00f3 empezar a vaciar despu\u00e9s de la muerte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4890,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[15],"class_list":["post-4889","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-gualeguaychu"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4889"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4889\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4890"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cliente1.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}