El gobierno de Javier Milei prepara una reforma electoral con un objetivo central: eliminar definitivamente las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La iniciativa, que el oficialismo proyecta enviar este año al Congreso, forma parte de un paquete más amplio de modificaciones al sistema político y podría incidir directamente en cómo la oposición organiza sus candidaturas de cara a la elección presidencial de 2027.
La propuesta fue confirmada por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien adelantó que el proyecto contemplará la derogación de las primarias y cambios en el régimen de los partidos políticos.
La discusión surge en un contexto de fuerte fragmentación dentro de la oposición, especialmente en el peronismo, donde conviven distintas corrientes que tendrán que definir su liderazgo en los próximos años.
Un nuevo intento de LLA, tras la suspensión de 2025
El Gobierno ya intentó avanzar sobre las PASO en 2024. Ante la resistencia opositora, terminó acordando su suspensión para las elecciones legislativas de 2025, aunque no consiguió su eliminación definitiva.
Ahora la Casa Rosada intentará retomar ese debate en un año no electoral, tal como se acordó entonces con la oposición dialoguista. Para modificar el régimen electoral necesitará mayorías absolutas en ambas cámaras del Congreso: 129 votos en Diputados y 37 en el Senado.
El objetivo del oficialismo es aprobar la reforma durante 2026 para que el nuevo esquema rija plenamente en el próximo ciclo político.
En el trasfondo del debate asoma un eje central: el papel de las PASO para ordenar candidaturas dentro de las coaliciones. Espacios opositores advierten que eliminar las primarias podría complicar la resolución de internas en frentes amplios, sobre todo en el peronismo.
Cuestionamientos de la oposición a la Reforma Electoral
El diputado de Unión por la Patria Agustín Rossi planteó esa preocupación en diálogo con PERFIL. “Creo que hay una especulación del Gobierno que cree que sin PASO al peronismo le va a costar encontrar un método para seleccionar candidatos”, sostuvo.
El legislador defendió el sistema vigente al recordar que fue sancionado durante el gobierno de Cristina Kirchner. “Era presidente del bloque cuando sancionamos esa ley. Las PASO fortalecen la política porque permiten que la sociedad participe en la selección de candidatos”, afirmó.
Aunque el proyecto aún no ingresó al Parlamento, distintos bloques ya anticiparon reparos. En el PRO advierten que primero esperan conocer el texto antes de fijar posición, mientras que en la UCR el senador Maximiliano Abad sostuvo que eliminar las primarias sin un sistema alternativo sería “un retroceso”.
También desde bloques provinciales expresaron dudas sobre el impacto que la reforma tendría en las coaliciones electorales.
Reforma de partidos y Boleta Única
La eliminación de las PASO sería solo uno de los ejes de la reforma política que impulsa el oficialismo. El proyecto también incluiría cambios en el financiamiento de los partidos políticos y en los requisitos para su constitución, con el propósito —según el Gobierno— de reducir la proliferación de agrupaciones políticas.
Durante la apertura de sesiones ordinarias, Milei sostuvo que su gestión buscará “reformar integralmente el sistema electoral” y revisar el financiamiento partidario para garantizar mayor transparencia.
El paquete de cambios también contemplaría la expansión de la Boleta Única de Papel, un sistema que el oficialismo pretende consolidar en las elecciones nacionales.
Con el proyecto aún sin ingresar al Congreso, la discusión recién empieza. Pero oficialismo y oposición coinciden en algo: el debate sobre las PASO volverá a convertirse en uno de los principales conflictos políticos del año legislativo.
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