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  • Caputo anticipó una cosecha récord y estimó que el agro podría aportar USD 42.000 millones en 2026

    Caputo anticipó una cosecha récord y estimó que el agro podría aportar USD 42.000 millones en 2026

    El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que el agro atraviesa un boom absoluto y que este año podría aportar hasta USD 8.700 millones adicionales en exportaciones. Es un dato clave en el marco de las compras de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que busca alcanzar USD 10.000 millones en 2026. Sin embargo, la balanza comercial mostró otra tendencia en febrero, cuando las ventas al exterior cayeron respecto del año pasado.

    Para Caputo, mientras que “todos hablan del potencial de la energía y la minería”, pocos observan el efecto inmediato de las medidas tomadas sobre el sector agropecuario. “Pocos reparan en la extraordinaria reacción de nuestros productores agropecuarios a las bajas de impuestos que hemos hecho a las exportaciones (retenciones) e importaciones (aranceles a bienes de capital, herbicidas, equipos de riego, permiso para importar maquinaria usada, etc. Así, subió fuertemente la inversión y la producción apunta a una cosecha récord para este año”, sostuvo en la red social X.

    El funcionario detalló que, según las proyecciones del Ministerio de Economía, en un escenario conservador las exportaciones del sector aumentarían USD 3.700 millones respecto al año pasado. En un escenario de precios y producción más elevados, la cifra ascendería a casi USD 42.000 millones, lo que representaría USD 8.700 millones adicionales en comparación con el registro del año anterior.

    Las declaraciones de Caputo se inscriben en un contexto en el que las exportaciones argentinas atraviesan un periodo de ajuste. En febrero, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la balanza comercial arrojó un superávit de USD 788 millones, pese a la caída interanual de las exportaciones y las importaciones. El desempeño del agro aparece como uno de los motores clave para revertir esa tendencia y fortalecer la balanza comercial en los próximos meses.

    Durante el segundo mes del año, las exportaciones totalizaron USD 5.962 millones, registrando una caída del 2,9% en comparación con febrero de 2025. Según el organismo técnico, “este descenso fue impulsado por una baja de 7,1% en las cantidades exportadas, ya que los precios aumentaron 4,4%”. En términos desestacionalizados, las ventas al exterior mostraron una caída más pronunciada del 16,2% respecto a enero de 2026.

    El desempeño fue dispar entre los grandes rubros. Las exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) sumaron USD 1.747 millones, con un crecimiento interanual del 8,6%. Por su parte, los Productos Primarios (PP) alcanzaron USD 1.750 millones, con un alza del 8,2%. En contraste, las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) totalizaron USD 1.834 millones, lo que implicó una caída del 10,1%. El retroceso más severo se observó en Combustibles y Energía: con USD 631 millones exportados, se registró una contracción del 27,6% respecto a igual mes de 2025.

    En el análisis sectorial, los productos vinculados al complejo sojero mostraron un deterioro notable. La balanza comercial de los derivados de la soja alcanzó un saldo de USD 375 millones, un 50,7% menos que en febrero de 2025. Las exportaciones de este complejo cayeron un 30,4% (USD 743 millones), afectadas por una baja del 28,6% en las cantidades y del 2,5% en los precios. Dentro de este rubro, las cantidades exportadas de harina y pellets de soja bajaron un 27,3%, mientras que el aceite de soja en bruto cayó un 50,2 por ciento.

    En tanto, las importaciones totalizaron USD 5.174 millones, lo que implicó una reducción interanual del 11,8%. El Indec precisó que “esta baja se atribuyó a la disminución de 14,9% en las cantidades, ya que los precios aumentaron 3,7%”. A diferencia de las exportaciones, la serie desestacionalizada de las importaciones creció un 8,2% frente al mes anterior.

    Compras del Banco Central

    Las declaraciones de Caputo resultan relevantes porque indican los dólares que podría comprar el BCRA. Hasta la fecha, la entidad que conduce Santiago Bausili acumula 53 ruedas consecutivas sumando divisas en un contexto de estabilidad cambiaria. Este viernes, la entidad adquirió USD 172 millones, el monto más alto registrado en marzo; sumó USD 485 millones en la semana y ya acumula compras por más de USD 3.700 millones en lo que va de 2026.

    Hasta el momento, las principales compras de dólares por parte del Banco Central provinieron de la liquidación de exportaciones agropecuarias y de la emisión de obligaciones negociables por empresas en el exterior. Persistía la incertidumbre sobre si este ritmo de acumulación de reservas podrá sostenerse en lo que resta del año, aunque ahora el ministro Caputo sostiene que el campo podría aportar USD 8.700 millones más que en 2025, gracias al impulso de las políticas de alivio fiscal y de menores regulaciones.

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  • Licitación de deuda clave: Gobierno mostró el menú y el mercado prevé un cambio de estrategia

    Licitación de deuda clave: Gobierno mostró el menú y el mercado prevé un cambio de estrategia

    Esta semana el Tesoro argentino afronta vencimientos de deuda pública por $9,6 billones y llevará a cabo una nueva licitación. El mercado estará atento a si el Gobierno modifica su estrategia o vuelve a inyectar pesos, como en la licitación anterior. Además, se lanzará la segunda oferta del Bonar 27 en un contexto internacional cambiado. El resultado será clave para conocer a qué tasa el Gobierno podrá conseguir los dólares necesarios para pagar USD 4.200 millones que vencen en julio.

    En el llamado a la licitación, Finanzas ofreció dos instrumentos a tasa fija: una Letra del Tesoro Nacional Capitalizable en Pesos con vencimiento el 15 de mayo de 2026 (nueva) y otra el 30 de septiembre de 2026 (nueva). Asimismo propuso cuatro instrumentos ajustados por CER: una Letra del Tesoro Nacional en Pesos ajustada por CER al 15 de mayo de 2026, otra al 30 de septiembre de 2026 (nueva); Bono del Tesoro Nacional en pesos Cero Cupón con Ajuste por CER al 31 de marzo de 2027 y otro al 30 de junio de 2028.

    Se incluyeron además dos instrumentos a tasa variable: una Letra del Tesoro Nacional en Pesos a Tasa TAMAR con vencimiento el 31 de agosto de 2026 y un Bono del Tesoro Nacional en Pesos a Tasa TAMAR al 26 de febrero de 2027. También hay dos dollar linked al 30 de abril de 2026 y 30 de septiembre de 2026, además del Bonar 2027 (OA 27), que corresponde a una reapertura.

    El jueves 12, la Secretaría de Energía convocará a inversores institucionales y privados para renovar la LECAP S16M6 y el bono Dual tasa fija-TAMAR TTM26. Ana Albín, de Invertir en Bolsa (IEB), indicó que el monto a cubrir representa un desafío relevante para el flamante secretario de Finanzas, Federico Furiase. La experta recordó además que, en la licitación anterior, el Gobierno optó por no renovar el total de los vencimientos, alcanzando un rollover del 93,3 por ciento. Esta decisión inyectó pesos al mercado y buscó aliviar la presión sobre las tasas de interés, pero eso podría no replicarse en esta oportunidad.

    El volumen de vencimientos y la experiencia reciente explican por qué varios analistas anticipan una posible modificación en la estrategia oficial. Según Albín, “desde esa fecha, la tasa overnight se ubica en la zona de 21% (estaba por encima del 35% en la víspera de la licitación), cerca del piso en el que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) toma los pesos en la rueda REPO en A3 (20%)”. La caída de las tasas y la mayor liquidez del sistema abren espacio para un menú de instrumentos que, a criterio de especialistas, podría variar en función de la demanda de los inversores.

    Para Adrián Yarde Buller, de Facimex Valores, el vencimiento que enfrenta Finanza no es tan significativo, por lo que es probable que el Tesoro se incline por un menú de instrumentos más enfocado en reducir el costo financiero. El economista observó que las tasas reales en el tramo corto de la curva CER se mantuvieron en terreno negativo durante buena parte de la semana pasada, lo que alienta a las autoridades a tentar a los inversores con opciones de cobertura inflacionaria más largas y así extender los plazos de la deuda. “El Tesoro podría aprovechar esta demanda de cobertura inflacionaria para tentar a los inversores con alternativas CER largas que permitan estirar vencimientos”, explicó Yarde Buller.

    El comportamiento de los break-evens de inflación también influye en la táctica. “Los break-evens de inflación quedaron algo bajos en el tramo corto de la curva de tasa fija, por lo que es probable que volvamos a tener oferta de Lecap cortas, especialmente considerando que los vencimientos están concentrados en Lecap y Duales”, agregó el analista de Facimex Valores. El diseño del menú de instrumentos, entre alternativas a tasa fija y opciones ajustadas por CER, plantea interrogantes sobre la preferencia de los inversores en un entorno de tasas reales negativas y liquidez holgada.

    Por su parte, Christian Buteler subrayó que, por lo general, los instrumentos que se licitan en parte son consensuados con el mercado, porque a nadie le sirve salir a ofrecer lo que el mercado no quiere para que la licitación fracase. Y que el verdadero dato de interés no reside en la oferta, sino en cómo fue la adjudicación. “No hay que poner tanto el ojo en qué es lo que se ofrece, sino en lo que se toma, porque es donde se revela el interés del mercado, además de la tasa y el porcentaje de rollover”, sostuvo.

    Buteler remarcó que la volatilidad internacional y el alza de tasas en los bonos también condicionan el resultado de la licitación, especialmente en lo que respecta al nuevo bono en dólares. “Va a tener un foco importante ver la licitación en dólares para ver a qué tasa sale. En principio, tendrían que colocar los USD 250 millones sin problema, pero hay que ver la tasa”, destacó.

    Cómo va a jugar el dato de inflación

    La proximidad de la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) introduce un elemento adicional de incertidumbre. La licitación se celebrará el jueves y las ofertas se recibirán hasta las 15 horas, una hora antes de que se conozca el dato oficial de inflación. Albín advirtió que este factor podría incidir en la toma de decisiones de quienes evalúan alternativas de cobertura. “Atentos al menú de instrumentos que puedan dar hoy por la tarde, donde seguramente se concentren entre instrumentos a tasa fija y con ajuste CER, en esta oportunidad esperamos un rollover elevado y no descartamos que supere el 100%, teniendo en cuenta que el sistema cuenta con una liquidez holgada”, enfatizó la analista de IEB.

    La evolución de los bonos CER también condiciona la estrategia. De acuerdo a Albín, estos instrumentos “están en negativo o rindiendo 1-2% real en el tramo corto, el tesoro tiene mucho incentivo a licitar dichos instrumentos”. El atractivo de estos bonos radica en la posibilidad de captar fondos a tasas reales bajas o negativas, siempre que la demanda se mantenga activa.

    La experiencia reciente, marcada por la decisión de no renovar todo el vencimiento anterior y liberar pesos para calmar la presión sobre tasas, habilitó un cambio de escenario. El descenso de las tasas overnight y la mayor liquidez disponible ofrecen al Tesoro una ventana para elegir entre opciones a tasa fija y alternativas indexadas, en función de la reacción de los inversores institucionales.

    La interacción entre la oferta del Tesoro y la demanda del mercado se convertirá en el eje de la licitación. El resultado mostrará si el Gobierno logra sostener el esquema actual o si se ve obligado a ajustar la táctica ante señales de preferencia por plazos más cortos, tasas más elevadas o cobertura en dólares.

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  • Caputo busca otros USD 250 millones y pone a prueba el BONAR 27: cómo impacta la tasa de la primera licitación

    Caputo busca otros USD 250 millones y pone a prueba el BONAR 27: cómo impacta la tasa de la primera licitación

    El Ministerio de Economía, bajo la conducción de Luis Caputo, afronta esta semana un desafío central: reunir otros USD 250 millones con el Bonar 27 (AO27) para cubrir vencimientos de deuda de julio por USD 4.200 millones. La sobredemanda y el menor corte de tasa en la primera licitación, según los analistas de mercado, son una señal inicial de que, a priori, la nueva oferta no quedará desierta.

    En el estreno del nuevo bono en dólares, la Secretaría de Finanzas consiguió captar USD 250 millones. La operación se cerró a una tasa inferior a la prevista por los especialistas, lo que alimentó el optimismo oficial sobre el acceso a financiamiento en moneda extranjera.

    La cartera económica confía en que la demanda por títulos en dólares se mantenga sólida esta semana, en un contexto donde los depósitos privados en moneda extranjera están en niveles récord y los fondos comunes de inversión (FCI) muestran un volumen significativo de dólares líquidos.

    En busca del “dólar ocioso”

    La estrategia de Caputo se funda en la hipótesis de que los inversores retienen un volumen importante de dólares ociosos en el sistema financiero local. El Gobierno intenta canalizar esa liquidez mediante una serie de licitaciones quincenales, con un tope de USD 250 millones por subasta y un límite acumulado de USD 2.000 millones.

    Adrián Yarde Buller, Chief Economist & Strategist en Facimex Valores, aportó su mirada sobre el comportamiento de los bonos soberanos en el actual escenario. En conversación con Infobae, Yarde Buller explicó: “Es probable que esta semana volvamos a tener buena demanda por el Bonar 27. La última licitación mostró una sobredemanda significativa con relación al monto que buscaba emitir el Gobierno y el rendimiento del bono en el mercado secundario comprimió al 5,64%, desde el 5,89% que tuvo como corte la licitación. Esto es una señal clara de que habrá demanda nuevamente en la licitación de esta semana”.

    El financiamiento en dólares se convirtió en una prioridad para el equipo económico de Caputo, dado que el vencimiento de julio es uno de los pagos más relevantes del año. Aunque el Gobierno evalúa distintas alternativas para completar el monto faltante: incluso en el mejor escenario, si logra los USD 2.000 millones con el BONAR 27, quedarán por cubrir al menos USD 1.800 millones según el nivel de los depósitos del Tesoro en moneda extranjera (que ya considera la primera colocación).

    La dinámica de la primera licitación marcó las expectativas oficiales. En esa subasta se colocaron USD 150 millones con un corte de tasa más bajo de lo previsto por el sector privado. En el mercado secundario, el rendimiento del Bonar 27 se redujo al 5,64%, reflejando el interés de fondos locales y ahorristas. Posteriormente, en la segunda subasta del jueves, se adicionaron otros USD 100 millones.

    Alta demanda

    En el comunicado sobre la primera subasta, Finanzas informó que recibió ofertas por USD 868 millones para suscribirse al Bonar 2027, anunciado días antes por el Gobierno. Es decir, las propuestas alcanzaron 5,79 veces lo que finalmente se adjudicó, o, en términos porcentuales, superaron en un 479% la cantidad otorgada.

    El análisis de Yarde Buller ofrece una clave para entender la lógica oficial. “Sigue habiendo un stock muy importante de dólares ‘ociosos’ tanto en los bancos, con depósitos privados en dólares en niveles récord, como en Fondos Comunes de Inversión (FCI) en dólares y cuentas de inversores minoristas. La baja tasa de la primera licitación demuestra lo elevada que fue la demanda”, afirmó. Este diagnóstico coincide con el de voces dentro del Gobierno, que sostienen que el ritmo gradual de las colocaciones permitirá orientar los recursos líquidos del sistema financiero hacia los nuevos bonos sin provocar distorsiones bruscas en precios o tasas.

    No obstante, Yarde Buller advirtió que, si la demanda se fuera agotando, las tasas de corte podrían tener que subir para completar el cupo de emisión. Ese, precisamente, es el planteo del equipo económico: mantener un ritmo tan pausado de colocaciones que permita acumular ahorros dispuestos a comprar los bonos en cada licitación, y así sostener tasas bajas.

    Cash flow atractivo

    “Esperamos que siga el apetito por este instrumento en las próximas licitaciones, teniendo en cuenta su cash flow atractivo: cupones mensuales, amortización bullet (que reduce el riesgo de reinversión) y una duration acotada (MD 1,57). Si bien actualmente no tiene mucha liquidez, la irá ganando con el correr de las semanas, ya que se licitarán hasta USD 250 MM de manera quincenal hasta alcanzar un tope de USD 2.000 MM. La próxima licitación será este jueves”, analizó Ana Albín, la analista senior de deuda de Invertir en Bolsa (IEB).

    El escenario de depósitos privados elevados en dólares y la existencia de fondos de inversión en moneda extranjera le dan al Gobierno margen para sostener este esquema de financiamiento local. Bancos y FCI muestran una liquidez superior a niveles históricos previos, lo que refuerza la hipótesis oficial sobre la capacidad del mercado interno para absorber nuevas emisiones sin presionar el tipo de cambio.

    La administración de Caputo monitorea de forma permanente la evolución de las tasas y el apetito por riesgo de los inversores. El resultado de la próxima licitación será una prueba para el modelo gradualista adoptado por el Ministerio de Economía frente al vencimiento de julio. La expectativa oficial es que el mercado conserve su interés por los bonos en dólares, lo que permitiría cubrir los USD 250 millones pendientes sin recurrir a medidas extraordinarias ni alterar el equilibrio cambiario.

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  • Luis Caputo: nuestro modelo no es anti-empresario; es para quienes se ganan su mercado y respondió a la UIA

    Luis Caputo: nuestro modelo no es anti-empresario; es para quienes se ganan su mercado y respondió a la UIA

    En un escenario donde la actividad económica todavía no muestra una reactivación sólida —con empresas que bajan la persiana y un consumo estancado, lo que repercute en la recaudación— el ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a defender con énfasis el modelo económico aplicado desde hace más de dos años, aunque subrayó la necesidad de que la Argentina crezca con rapidez porque “hay gente que todavía la está pasando mal”.

    En el 7º Foro de Inversiones & Negocios, realizado en Mendoza y organizado por el gobierno provincial y el Consejo Empresario Mendocino, el ministro aprovechó además para fijar posición respecto del modelo y de las demandas del sector empresario por la ausencia de una política industrial. En un momento de tensión con la UIA, que el martes emitió un comunicado duro reclamando respeto tras las palabras del presidente Javier Milei en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, Caputo señaló que el actual modelo “es un modelo de capitalismo de mercado, de la gente, no es de ninguna manera antiempresario”, y aclaró que “es con los empresarios que se ganan su mercado, como tiene que ser”.

    Reiteró así su defensa de la apertura de importaciones y sostuvo que “forzar a que la gente tenga que pagar un neumático 4 veces lo que vale o una prenda de vestir 3, 5, 8 veces lo que vale es inmoral, injusto y agresivo”. “Nada tiene que ver con un proyecto industrial, es un proyecto inmoral, injusto, ineficiente y regresivo porque el que menos puede defenderse contra este tipo de modelo es el que menos tiene”, afirmó.

    En ese marco, el ministro resaltó la importancia de la cooperación entre Gobierno, empresarios y sociedad para acelerar la salida de la crisis. “Estamos todos juntos en esto, la velocidad a la que salimos es importante, por eso trato de explicarles y convencerlos de que no hay razón para ser pesimista, tenemos todas las razones para ser optimistas: Gobierno, empresarios y la gente”.

    Sacar los dólares del colchón

    Caputo volvió a destacar la relevancia de la velocidad del crecimiento: “A la Argentina le va a ir bien irremediablemente, pero la velocidad a la que crecemos es importante porque todavía hay gente que la está pasando mal”. Para el ministro, la clave para que ese crecimiento alcance a los sectores más postergados es que se use de forma productiva los dólares que muchos argentinos mantienen fuera del sistema. “Ustedes están perdiendo plata, tienen los dólares en sus casas, pero el que más pierde es el país”, enfatizó, vinculando el bienestar general con la formalización del ahorro.

    A lo largo de su intervención, insistió en que la confianza es el motor para que esos recursos se transformen en inversión y empleo. Señaló que la desconfianza acumulada durante décadas dejó una parte importante del capital nacional inmovilizado. “La reconstrucción de la confianza es un punto esencial en la Argentina y parte de reconstruir esta confianza es explicar. Porque la Argentina es un país que viene generando desconfianza desde hace décadas; nosotros hemos construido desconfianza en el mundo y dentro de los argentinos y esa desconfianza joroba y mucho a la hora de recuperar la economía”, afirmó.

    Afirmó también que, aunque el país muestra señales de recuperación y datos de crecimiento, la velocidad de la mejora puede acelerarse si el ahorro se vuelca a la economía formal. “En el acumulado estamos creciendo 10,3%, prueba más contundente de que este es el camino difícil”, sostuvo Caputo ante los asistentes al foro. En ese sentido vinculó el ritmo del avance económico con la necesidad de movilizar el capital ocioso: el país dispone de recursos, pero su potencial queda limitado mientras los dólares permanezcan fuera del sistema bancario.

    En ese contexto defendió la Ley de Inocencia Fiscal que, en su análisis, ofrece protección y certeza a quienes decidan ingresar sus ahorros al circuito formal. “Esta Ley es un cambio paradigmático y necesito que incorporen esto en sus cabecitas. Está perfectamente estructurada desde el punto de vista legal. El que lleva su plata a un banco o una ALyC está absolutamente blindado, lo único que tiene que hacer es adherirse al Régimen de Ganancias Simplificado. Incluimos también a las ALyC porque todavía hay bancos que se toman atribuciones que no les pedimos por ley”, dijo.

    Según la versión oficial, la aceleración del crecimiento no depende de medidas de shock ni de devaluaciones, sino de construir un entorno fiscal y financiero estable que genere confianza en los ahorristas. “Devaluar es bajarle el salario a la gente. La forma de ganar competitividad es bajando impuestos a nivel de Nación, provincias y municipios, donde se cobran tasas que afectan directamente. Esa es la forma en la que vamos a seguir actuando”, explicó Caputo.

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  • Estiman que provincias perdieron $1 billón por caída de la recaudación y la postura de Luis Caputo sobre suba de ingresos

    Estiman que provincias perdieron $1 billón por caída de la recaudación y la postura de Luis Caputo sobre suba de ingresos

    Durante el primer bimestre de 2026, las provincias argentinas enfrentaron una fuerte caída en los fondos coparticipables que reciben de la recaudación nacional. El total perdido alcanzó los $964.619 millones, cifra cercana a $1 billón, según un informe del diputado Guillermo Michel. Ese recorte impactó de manera directa en las finanzas provinciales y se mantendrá en los próximos meses, salvo que la actividad económica repunte como espera el ministro de Economía, Luis Caputo.

    La merma en la coparticipación obedeció al mal desempeño de los impuestos coparticipables. El factor principal fue la caída de la actividad económica, que redujo la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Además, las modificaciones en la percepción aduanera de ese impuesto ampliaron el efecto negativo sobre los ingresos provinciales.

    Según datos oficiales, la recaudación total en el primer bimestre alcanzó $34,6 billones. De ese total, solo el 32% se distribuyó entre las provincias mediante el sistema de coparticipación, es decir $11,2 billones. El resto quedó en manos del Tesoro nacional y de organismos de la administración central. En este marco, el reparto de fondos mostró una tendencia descendente: en enero las transferencias a las provincias por coparticipación registraron una caída real del 7,6%, y en febrero la baja se profundizó hasta el 9,7% interanual real, descontado el efecto de la inflación.

    Buenos Aires, la provincia más grande del país gobernada por Axel Kicillof, fue la jurisdicción que más fondos perdió en el bimestre, con una reducción de $204.499 millones. Córdoba sufrió una merma de $81.028 millones, mientras que Santa Fe reportó una pérdida de $82.957 millones. Otras caídas relevantes fueron las de Tucumán ($44.372 millones), Entre Ríos ($45.337 millones) y Chaco ($45.337 millones).

    Mendoza experimentó una disminución de $39.549 millones en sus ingresos coparticipables, seguida por Salta con $36.656 millones y Corrientes con $34.726 millones. En la región del NEA, Formosa perdió $32.797 millones y Misiones $31.832 millones.

    Las provincias del noroeste también sintieron el impacto: San Juan dejó de recibir $30.868 millones, Jujuy $27.009 millones y Catamarca $25.080 millones. En la Patagonia, Río Negro perdió $24.115 millones, Chubut $17.363 millones, Neuquén $17.363 millones, Santa Cruz $16.399 millones y Tierra del Fuego $12.540 millones. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires sufrió una baja de $18.328 millones. La Pampa registró la misma pérdida, mientras que San Luis anotó una reducción de $21.222 millones y La Rioja de $19.292 millones.

    El impacto fue generalizado entre las provincias, con variaciones en el monto absoluto según la densidad demográfica y el nivel de actividad económica de cada distrito. Las jurisdicciones más grandes, por población y Producto Bruto Geográfico, encabezaron la lista de las más afectadas en términos absolutos. En cambio, las provincias más pequeñas también afrontaron disminuciones relevantes en términos relativos, dado el peso que tiene la coparticipación en sus presupuestos.

    El total de $964.619 millones perdido en el primer bimestre constituyó un desafío para la gestión financiera provincial. Si este escenario se prolonga, los gobernadores deberán revisar partidas presupuestarias y postergar gastos ante la menor disponibilidad de fondos nacionales, tal como el Gobierno Nacional pretende. Este panorama también podría encarecer las negociaciones en un año en el que el presidente Javier Milei aseguró que enviará 90 reformas al Congreso.

    En los primeros dos meses del año, los fondos coparticipables representaron apenas una tercera parte de la recaudación nacional, lo que redujo la participación de las provincias en la distribución fiscal. A esa dinámica se sumó la persistente inflación, que erosionó el poder de compra de los recursos transferidos.

    En el desglose regional, las provincias del centro y del litoral sufrieron las mayores pérdidas en términos absolutos, aunque el impacto relativo varió según la estructura presupuestaria de cada distrito. El comportamiento de los ingresos en el primer trimestre se convirtió en un indicador clave para anticipar la evolución de la relación fiscal entre la Nación y las provincias.

    Los datos relevados durante este período sirvieron de referencia para los equipos técnicos de los gobiernos subnacionales, que monitorean y padecen la caída de las transferencias automáticas. El seguimiento de la recaudación nacional y su impacto en la coparticipación se consolidó como una de las principales preocupaciones de la agenda política y financiera de las administraciones locales.

    La postura de Caputo

    En las últimas horas, Caputo aseguró que tienen la intención de que la recaudación aumente, pero no a través de la suba de impuestos, sino por medio de la aplicación de la reforma laboral y la ley de Inocencia Fiscal. “La segunda cosa que tiene que pasar para que crezcan los ingresos tributarios es que el país crezca (…). Lo que pasa en Argentina es que el ahorro está, pero abajo de los colchones. No es una casualidad que el país no crezca desde 2011 y que cuando nosotros llegamos al Gobierno el porcentaje de préstamos al sector privado era de apenas el 3%, no había crédito en Argentina. En cualquier país normal, mediano, ese número está por arriba del 30%. Y en Argentina no tenemos un mercado de capitales y por eso ha sido un país que ha dependido mucho del crédito externo, cosa que tenemos que terminar”, sostuvo durante su participación en el evento de la Fundación Mediterránea en Córdoba.

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